Idiota, así me sentía por haber creído que Black no arruinaría el momento. Idiota, eso es lo que era por haber creado falsas ilusiones. Idiota, la palabra que describía el hecho de que las lágrimas brotaran por mis ojos impidiéndome ver el camino del túnel en la Casa de los Gritos. Idiota, completamente idiota, ese era Black.
Corría por los jardines sola y en la obscuridad, necesitaba hablar con alguien y la única persona que se me venía a la cabeza estaba dentro del castillo. Al llegar al vestíbulo disminuí mi paso para no llamar la atención, faltaba una hora para el toque de queda y yo debía llegar al despacho de Dumbledore en el séptimo piso. Esquivando prefectos y fantasmas al fin llegué frente a las gárgolas de piedra, justo cuando faltaban diez minutos para las nueve.
-Pasa -Susurró Dumbledore cuando toque la puerta de su despacho.
-Volví -Anuncié sentándome en la silla de siempre.
-Y, ¿Como te fue? -Preguntó dejando a un lado el pergamino que analizaba minuciosamente.
-Al principio... bien, después... fatal.
-¿Porque?
-Black y su ego -Rodé los ojos y cruce los brazos enojada.
-Cuentame -Pidió mirándome fijamente.
-Bueno, pero no me pregunté nada respecto a como llegamos a...
Después de relatarle con pelos y señales mi día en Hogsmeade (cumplió su palabra y no pregunto nada) sentí como si me quitara un peso de encima, siempre que hablaba con alguien mi cabeza se liberaba de un problema y mas si se trataba de contarle cosas a Dumbledore ya que el siempre tenia un buen consejo para dar.
-...Y ahora no se que hacer -Termine. El soltó un suspiro.
-En una situación así te diría que no lo dejes pasar, que lo busques. Pero tratándose del señor Black... lo mejor es que te apartes un tiempo.
-¿Solo así? ¿Me alejo y ya? -Bueno, casi siempre tenia un buen consejo.
-Si.
-¿Y eso como me ayudara?
-Confía en mi.
-Lo hago pero... de acuerdo.
-Bueno, ¿Algo mas?
-No, solo no quiero volver aun a mi Sala Común, ¿Que hacías antes de que llegara a interrumpirte? -Si, ya me había acostumbrado a tutearlo.
-Revisando unas notas de la Orden.
-Vaya, ¿Como vamos? ¿Hace cuanto empezó?
-En 1969, bastante bien, con Gerhard al mando, Voldemort esta teniendo mucho avance, ya lo notaste, el Ministro no quiere aceptar que existe alguien que viene a destruir su gobierno -Su ceño fruncido denotaba su frustracion que le provocaba ese hecho.
-Sabes que yo podría ayudarte mucho mas que cualquier miembro de la Orden -Murmure en un susurró.
-No lo harás.
-¿No me crees capaz?
-No.
-Soy perfectamente competente para delatar información de mi ex amo y se sus tácticas y conjuros podría enfrentarme a ellos -Le espeté poniéndome en pie.
-Se que podrías, el problema es que no lo harás porque a pesar de que ahora ves los hechos del otro lado de la balanza, lo sigues considerando a el como una de las personas que te ayudaron en el pasado (relativamente), como un buen amigo y a los amigos no se les traiciona -Cuanta razón tenia, eso era lo mas molesto de hablar con el. Siempre iba a tener la ultima palabra-. De cualquier manera gracias por intentarlo.
-Lo haré, tal vez no hoy, tal vez no mañana, pero prometo que en cuanto pueda te ayudare en todo lo que sea necesario.
-Gracias -Aceptó sonriente.
-Bueno, es tarde y debo ir a dormir, volveré pronto y gracias por escucharme, buenas noches -Mientras hablaba le di la vuelta a la silla y caminé hacia la puerta.
-Hasta pronto Ingrid -Contestó antes de volver a concentrarse en su pergamino.
Salí un poco mas animada de como había llegado. Pasaban de las doce por lo que no me debían de ver en los pasillos, sigilosamente logré llegar a salvo hasta las mazmorras, pero una vez adentro me encontré a Alisson sentada en uno de los sillones leyendo un libro y tomando chocolate. Me fui a sentar con ella.
-¿Que lees? -Pregunté estirando el cuello para ver el contenido de su libro.
-Ingrid, me asustaste -Vaya, si que estaba concentrada en su lectura, tendría que pedirle el libro para ver que la tenia tan ocupada-. ¿Donde estabas? -Su tono era estricto y de golpe dejo caer el grueso libro sobre la mesita de trabajo-. Te estuvimos buscando por todo el castillo porque no regresaste con los chicos. Sirius creyó que estarías conmigo, ¿Sabes como me sentí cuando me lo dijeron? ¿Pensaste siquiera, mientras andabas por ahí haciendo lo que sea que hayas estado haciendo, que estábamos preocupados?
-Tranquila, relajate -Pedí-. Estaba en el despacho de Dumbledore, lo siento si los angustie no fue mi intención. Y no lo pensé perdón, debí avisarles no lo volveré a hacer, lo prometo.
-Mas te vale que no lo vuelvas a hacer -Amenazó-. ¿Que hacías en el despacho de Dumbledore?
-Necesitaba... hablar con alguien -Confesé, ella me miró con ternura a lo que fruncí el seño.
-Sabes que si necesitas hablar estamos Lily y yo, no tienes que ir con el director.
-Lo se -Dije simplemente, Alisson suspiró y volvió a tomar su libro-. Me voy a dormir, hasta mañana.
-Descansa -Murmuró al tiempo que bebía un sorbo de su chocolate.
Esa fue una noche bastante agitada, soné una serie de cosas indescriptibles. Imagenes sin sentido que revoloteaban por mis sueños diciendome que debía volver, ideas estúpidas. Desperté con la sensación de no haber descansado nada, sentía mi cuerpo pesar toneladas, a cada paso que daba mi mente me recordaba lo que viviría en cuanto diera la vuelta y entrara en el Gran Comedor.
Iba tomada del brazo por Alisson y Lily, ellas platicaban animadamente de lo que haríamos el primer domingo libre de obligaciones y deberes, yo no las escuchaba, me sentía tan aislada de todo. ¿En que pensaba? Simple, el consejo de Dumbledore y si podría llevarlo a cabo en cuanto cruzara miradas con esos hipnotizantes ojos grises.
-Que les parece si después de desayunar vamos a nadar al lago -Sugirió Alisson.
-Sería genial -Aceptó Lily.
-¿Tu que opinas Ingrid? -Me preguntó, juró que en ese momento no la escuché. Ambas esperaban mi respuesta por lo que dejaron de hablar, insisto, no las escuché.
-¿Ingrid? -Insistió la pelirroja.
-¡Ingrid! -Me gritó en el oído Alisson.
-Estúpida -Le espeté sobandome la oreja mientras volvía a la realidad-. ¿Que decían?
-Que ayer James y yo subimos a la torre de astronomía y nos besamos hasta que llegó Alisson, como somos amigas y las amigas tienen que ser compartidas se lo presté un rato -Dijo Lily con despreocupación.
-¡¿Que?! -Grité deteniéndome súbitamente.
-Claro que no tonta, solo quería darte un susto como el que nos llevamos Al y yo ayer -Si supieran cuantas ganas me dieron de echarle un crucio por malvada, ambas rieron y continuamos caminando hasta el comedor-. En realidad decíamos que si quieres ir a nadar al algo.
-Si, supongo que esta bien.
-¿Que tanto piensas? -Cuestionó Alisson.
-Nada -Evadí, entramos en el Gran Comedor y nos vimos obligadas a separarnos.
-Bueno, después las veo chicas -Se despidió Lily sin muchas ganas y fue a sentarse a la mesa de Gryffindor. Alisson y yo continuamos hasta nuestra mesa y nos sentamos en el rincón mas apartado de Nicole y su grupo.
Desayunamos en silencio, no porque ella no quisiera hablar sino porque la misión de no echar una ojeada a la mesa roja requería de toda mi concentración y solo le contestaba con monosílabos. Al final ella se cansó y siguió comiendo.
Media hora mas tarde me encontraba sentada en la Sala Común con una pequeña bolsa de playa a mi lado esperando a que Alisson se apresurara para ir a reunirnos con Lily. Al fin salió del cuarto con una cara de enfado que me hizó deducir que habia habido un problema con las chicas.
-¿Que pasó? -Pregunté cuando llegó a mi lado.
-Mi hermanita y la tonta de Nicole, bah no importa, no les dare el gusto de arruinarme este dia, vamos -Y se fue, la seguí de cerca mirando hacia atras en todos los pasillos como una completa paranoica. Varias veces Alisson me preguntaba que a quien esperaba y yo simplemente lo negaba y continuaba caminando. Al fin nos encontramos con Llily en la estatua de siempre.
-¿Listas chicas? -Cuestionó, se habia amarrado su largo cabello en una cola detras de la cabeza y llevaba lentes de sol como diadema.
-Listas -Dijimos al mismo tiempo y nos hechamos a reir.
Los jardines estaban abarrotados de alumnos que disfrutaban uno de los dias mas calurosos y con un bello sol iluminando la escena, en el lago habia unos cuantos chicos arrojando piedras o chapoteando en la orilla con los amigos.
-No se ustedes chichas pero yo no quiero observadores, vamos mas para la otra orilla -Propusó la pelirroja y la seguimos, al pasar por donde los Slytherin, Lily se detuvo por pedido de un chico de nariz respingada y largo cabello negro que cubría casi todo su rostro, se la llevó aparte de sus amigos, entre ellos Lucius Malfoy.
-Ey Ali, ¿Porque ya no te juntas con tu hermana? -Preguntó un chico musculoso al que identifiqué como el golpeador del equipo de Quidditch.
-Porque ella y Nicole tienen de cerebro lo mismo que una piedra -Contestó con despreocupación, el chico rió de su comentario mientras Lucius y yo nos hechabamos miradas asesinas.
-Pero que compañias te consigues, la rara y la sangre su... -No llegó a terminar su comentarió porque tenía mi varita enterrada en el cuello, al instante los otros se pusieron a la defensiva pero mi mano no temblo ni un poco.
-Vuelves a referirte de esa manera a Lily y terminaras siendo la cena del calamar ¿Entiendes? -Le susurré con todo el odio que fuí capaz de imprimir en esas palabras.
-Nadie me amenazá -Respondió alejandose un paso de mi.
-No es una amenazá, es una advertencia -Anuncié guardando la varita-. Que verguenza, golpeador del equipo y que tus amigos te tengan que defender de una niña.
-Listo niñas, lo siento -Esa era Lily, siempre llegando en los mejores momentos ya que el chico se habia puesto de un rojo tomate por la furia.
-No te preocupes Lily, vamos -Aceptó Alisson y me jalaron de ambos brazos hacia el lago. Arrastrandome lejos de otro problema.
-No las puedo dejar cinco minutos solas porque ya estan peleando, ¿Que pasó esta vez? -No contesté, no quería repetir las palabras de aquel musculoso, pero Al se encargó de la situación.
-Mira quien viene ahi Lily -Señaló un punto en los jardines al que no miré porque suponia de quien se trataba, coloqué las toallas en el pasto y me recoste sacandome al fin la tunica para poder disfrutar del sol. La aludida si miró a donde mi amiga apuntaba e inmediatamente se sonrojo, para evadir la situación se pusó los lentes y se acostó a mi lado de espaldas a Alisson.
-No me contaste que pasó anoche -Comenté.
-Tu tampoco -Evadió.
-Pero, yo te dejé sola con James, yo te conseguí esa cita con James, asi que creo que merescó saber si algo pasó ayer -Alegué.
-No paso nada, conversamos de tonteria y media, pero no volvera a pasar.
-¿Porque? -Preguntamos la castaña y yo al unisono.
-Me traé problemas con Severus, de eso hablamos, y la verdad prefiero la amistad de quien es mi amigo desde hace cinco años que la de el chico que me cae mal desde el mismo tiempo.
-¿Pero porque tiene que meterse el narizon en todo esto? -Mi pregunta sonó mas a reclamo que a otra cosa.
-Ingrid, es mi amigo no le digas asi -Reclamó-. Y se mete porque desde siempre James y sus amigos se la pasan molestandolo y no me parecé bien, ademas es demasiado arrogante.
-¿Cuando dejo de ser Potter? -Intervinó Alisson con una sonrisa de satisfacción.
-Nunca, asi se apellida -Volvió a evadir, escondió la cara entre sus brazos para que no pudieramos ver el gran tomate en que se estaba convirtiendo su rostro.
-Bueno ya, simplemente te digo Lily que James puede ser genial cuando lo llegas a conocer pero es cierto que tiene un ligero exceso de confianza en si mismo y tu eres la indicada para cambiarlo -Afirmé.
-¿Porque yo?
-Porque eres la que lo trae loco y por la que haría lo que sea -Rodé los ojos y me levanté, corrí hacia el lago y me aventé, Alisson y Llily me siguieron poco despues.
Estuvimos nadando hasta que el sol comenzó a meterse y las rafagas de aire se volvían mas frias cada vez. Despues de secarnos usando las varitas (un util conjuro que Lily nos enseño) nos dirijimos con bastante hambre hacia el comedor, pero para mi mala suerte los merodeadores esperaban en la puerta a Lily, por lo que finji haber olvidado algo y regrese al lago.
-¿Que paso Malfoy? ¿Tu amiguita la sangre sucia te dejo? -Dijo una voz detras de los arboles, me gire e instintivamente saqué mi varita que tras el grito de "Expelliarmus" de alguien salió volando. Intente atraparla pero la figura del golpeador del equipo apareció con mi varita en la mano y sus amigos detras-. Ya no pareces tan valiente sin esto -Añadió mirando mi varita.
-¿Que quieres? -Le espeté insegura, nunca me habia separado de mi varita, era mi fuerza, nunca me habia enfrentado a una situación en la que no estuviera armada. Nadie me podía atacar con ella en la mano, pero sin ella...
-Te estuvimos observando -Comentó uno de sus amigos-. Para ser una traidora de la sangre estas bastante bien.
Hicé una mueca de asco y me aleje, discretamente, un paso. Mi mente estaba en blanco y no encontraba la manera de escapar de esa situación, estaba rodeada de adolescentes pervertidos en una zona de los jardines oculta por varios arboles, sin varita, desarmada.
-Debiste pensarlo mejor antes de meterte con un Wells -Dijo el golpeador acercandose mas a mi.
-Ni siquiera tengo la menor idea de quien es tu familia, una Malfoy no tiene que estar pendiente de la vida de los demas -Vaya que si tengo que aprender a callarme, ahora estaba en mas problemas.
-Tu no puedes ser digna de un Malfoy porque eres una traidora de la sangre -Ese fue Lucius saliendo de no se donde-. Un Malfoy no se juntaria con esa sangre sucia.
Tipico de mi padre, meterse donde no lo llaman y solo para empeorar la situación, lo miré con odio, ¡Como deseaba tener mi varita en esos momentos! Yo me hacía cada vez mas para atras y ellos cada vez se acercaban mas a mi, cuando comenzé a sentir el agua bajo mis zapatos supe que solo tenía dos opciones: entrar al agua y congelarme de frio para evadir los hechizos que seguramente me enviarían, o hacerles frente con la gran posibilidad de perder debido a mi desventaja.
-Yo puedo decidir si me junto con Evans o no, eso no te incumbe "primito" -Le espeté haciendo comillas con los dedos en la ultima palabra.
-Mejor deja de hablar, solo te enlodas mas cada palabra que dices -Estoy de acuerdo, pero no le iba a dar el gusto de decirle que tenía razón. Yo estaba en la orilla del lago y ellos a un paso de mi, Wells alzó su varita y me apunto, no pude evitar el estremecimiento que recorrió mi espalda, cerré los ojos...
-Expelliarmus -Gritó alguien, abrí los ojos para encontrarme con aquellos grises, que habia estado evitando desde la mañana, detras de los arboles.
Mi varita voló de la mano de Wells junto con la suya, mis reflejos adquiridos por el Quidditch me dijeron hacia donde moverme y atrapar ambas. En cuanto la recupere me senti completa de nuevo y mis ojos brillaron con malicia mientras miraba al grupo de chicos que nos miraban a Black y a mi por turnos.
-Fue un placer venir a jugar con ustedes chicos, pero se me hace tarde para ir a cenar -Moví la varita hacia un lado i despues en un medio circulo, los cinco chicos quedaron en el suelo atrapados en una red, sonreí y conteniendo el impulso de ir a agradecerle a Sirius, caminé hacia el castillo.
-¿Que? ¿Ni un "gracias por preocuparte y venir a ayudarme" me merezcó? -Reprochó con una nota de molestia en su voz, le ignoré recordando a Dumbledore y apresuré mi paso-. Eres increible Ingrid -Dijo con el sarcasmo en cada una de sus palabras y tomó otro camino diferente al mio. Con mi dedo indice limpie la rebelde lagrima que se escapo de mi ojo derecho.
Despues de eso y por toda la semana siguiente el me ignoraba y yo no dejaba de buscar su mirada, "vaya consejo, si que estaba funcionando" era lo que pensaba, con mucho sarcasmo, cada vez que el me volteaba la cara. El siguiente viernes por la tarde decidi terminar con todo aquello e ir a hablar con el, mientras McGonagall nos daba su clase yo pensaba en lo que le diria. A mi lado Alisson tomaba los apuntes de ambas como en las demas clases de esa semana ya que segun habian dicho mis amigas "estas en las nubes todo el tiempo, reprobaras".
-Esta clase comenzaremos la transfiguración organica, será una clase practica -Anunció la profesora y cuando todos comenzaban a celebrar añadio-. Pero primero les dare la definicion, el concepto y las bases asi que saquen su pergamino y pluma.
En mi mente se llevaba a cabo una discusion: "Solo dile que lo lamentas" "Te mandara por un tubo" "No si le explicas porque lo hiciste" "Oh si buena idea, tienes que llegar y decirle, Hey Sirius lamento no haberte agradecido lo de la semana pasada, pero es que Dumbledore me dijo que te ignorara y eso hago pero ya me canse asi que por eso te hablo de nuevo. Suena logico ¿No?" Sacudí la cabeza para escribir lo que McGonagall dictaba y despejarme un momento.
-Las transformaciónes organicas son aquella rama de la Transformación que consiste en transformar un ente vivo o inerte en otro vivo de diferentes propiedades y forma. Se agrupan en dos que son: cambios acordes con la definición y cambios variantes -Dejó de dictar y se giró al pizarron donde con un movimiento de su varita aparecierón los tipos de variantes. Me volví a perder en mis pensamientos.
"No seas pesimista, tienes ingenio inventate algo" "¿Que puede decir para justificar que no le dio las gracias?" "No se, que estaba traumatizada por lo que le hicieron" "Si claro y se tardo una semana en recuperarse del asombro bah eso es tonto" "Pues entonces ¿Que sugieres tu señor pesimismo?" "Que le haga caso a Dumbledore y siga con el plan" "¡Esta saliendo al revez! En vez de dejar de pensar en el esta pensando aun mas..."
-Hay un total de veinte cambios diferentes acordes con la definición, en cambio solo existen cuatro variantes. Antes de continuar vamos a ver otro tipo de transformaciones, que es la animagia -Al instante los cuatro merodeadores se pusieron atentos y dejaron de jugar-. ¿Que es la animagia? Alguien sabe -Mi mano y la de Lily se elevaron hacia el techo casi al mismo tiempo.
-Señorita Evans demosle oportunidad a su compañera -Pidió McGonagall y mi amiga refunfuñando bajo la mano.
-El arte que poseé un mago o bruja avanzado en Transformaciones que puede convertir su cuerpo no en el animal que deseé si no el que lleva dentro -Recité palabra por palabra del libro de "Transformaciones nivel intermedio" que habia tenido que leer en estos dias para distraer mi mente.
-Cinco puntos par Slytherin, efectivamente, ¿Como se consigué ser un animago? -Preguntó la profesora y de nuevo nuestras manos fueron las unicas levantadas, los merodeadores estaban al borde de la silla-. Señorita Malfoy ahora es turno de su compañera -Asentí mientras Lily tomaba aire para dar la respuesta calcada del libro que yo tenía en mi cabeza.
-Requiere una capacidad de concentración maxima y control corporeo muy elevado, son muy pocos los que lográn convertirse pero aun asi los que lo desean pueden conseguirlo. Tambien depende de tu estado de animo en el momento de la transformación, si te sientes mas o menos alegre tu animal seguira siendo el mismo pero con obvias diferencias caracteristicas -Terminó y tomó aire de nuevo.
-Cinco puntos para Gryffindor igualmente, ahora coloquense en tercetos y pasaré a entregarles el material con el que trabajaran -Al instante se armó revuelo en el salón, Lily y Alisson se juntaron cerca de mi y mientras la profesora ponia orden de nuevo aproveche para seguir la discusión de las voces en mi cabeza.
"Ese es el punto, lo sigué mirando, lo que debe hacer es olvidarlo de una buena vez" "¿Alguna idea de como?" "Para empezar quitale la vista de encima, solo te falta babear" Era cierto, durante toda la discusión mis ojos habían permanecido fijos en el. "¡Ves, si esta mas clavada que la espada en la piedra!" "Basta, ¿Quien era el pesimista aqui?" "Tienes razón..."
De acuerdo me estaba volviendo rematadamente loca. Para distraerme saqué la varita y el libro de mi mochila, ahi en el fondo encontré un trozo de pergamino algo arrugado, lo abrí y comprobe con satisfacción que era el mismo en el que una vez habiamos conversado el y yo. La idea ilumino mi cerebro y saqué otro trozo en blanco y me pusé a escribir a toda velocidad. Escribir era mejor idea que hablar de frente.
"Hola, ¿Seguiras ignorandome?"
Y lo envié directito hacía Sirius, el papelito tocó su hombro y el se dió la vuelta para tomarlo, lo abrió y despues busco mi mirada, le sonreí timidamente. Hizó una mueca y lo rompió en cachitos. Sentí que mas que haber roto solo un papel había rotó algo mas, algo que vivía dentro de mi y me daba la vida, algo que latía cada vez mas despacio sufriendo en silencio el despreció de Black. Levanté la cara y me decidí, esta ves con mas firmeza, a seguir el consejo de Dumbledore y acompañar el desasón con unas cucharadas de orgullo. Al menos yo no le rogaba a nadie.
¡¡Matenme!! Soy mala lo se, muchos dias sin actualizar, pero es que no saben lo complicado que es escribir de algo acerca de lo que no se tienen muchos datos, me la vivo en el Diccio y en HL y como a las queridas paginas ultimamente se les ah dado la gana de andarse cayendo pues no habia podido subir nada hasta ahora. Pero bueno ya les traigó este cap que si a simple vista no les parece que tiene mucha relevancia les dijo que se equivocan y que con los siguientes capitulos verán que si es importante, pero bueno no les digo mas porque me spoileo la historia yo sola xD
Me largo [si hoy me muero de sueño a las 11:10] lo se soy rara, jiji nuz vemos en el proximo capitulo que espero que sea pronto, mañana revisó este y lo corrijo de acuerdo? es que de verdad ya me harte de escribir, por cierto subí un nuevo fic [es un capitulo nada mas] de la pareja H/HR que en un momento de aburrición saqué, si gustan darse una vuelta por el y dejarme su opinion se los agradeceria enormemente.
Los quiere:
...Frambuezzita Potter...
Y les deja como siempre:
°°°[Bsos Sbor Frambuezza]°°°
