7. La caja de Pandora
Ya faltaba poco….
…….apenas un poco más……
…….la luz ya era cada vez más grande y más cálida…….
Un profundo gruñido inhumano a sus espaldas le advirtió que no estaba solo. Sin duda Rad odiaba más aquel bosque demoníaco. Los árboles se inclinaban sobre él extendiendo sus feas y huesudas ramas tratando de atraparlo. ¡Parecen que me siguen y que el monstruo me llama, que no quiere que llegue hasta mi salida!...
La luz blanca lo invadió por completo. ¡Sí! ¡Al fin estaba libre! Podía ver que era de día y había un hermoso cielo.
Estaba sobre unas rocas frente a un rio sereno y bajo, estaba sus amigos Alexis y Carlos quienes parecían ocupados excavando algo entre las rocas. Más allá de ellos estaba un mar azul que se extendía hacia el infinito. Los árboles eran normales, no como el aterrador bosque con los arboles gimientes, ni tampoco el monstruo o alguna cosa espantosa. Detrás de él se hallaba una pequeña ciudad con torres altísimas con un aeropuerto muy grande suspendido en el aire (sí, a veces los sueños son muy raros y siempre cambian de escena ¬¬UUU). Unos ruidos de turbina le llamaron la atención y miró al cielo azul. Dos aviones grises de caza muy grandes, para ser más exactos, dos Maverick's llegaron muy cerca de él, pudiendo notar unos números pintados en dorados, unas líneas azules encerrando unos dibujos muy intrincados dieron un giro agraciado a la izquierda y se prepararon para aterrizar. Rad se volvió hacia sus amigos:
-¡Mira, llegaron dos aviones! ¿Lo han visto?-Rad trató de ver el aterrizaje de estos extraños aviones pero los arboles no le dejaban ver.
Una voz de mujer resonó por todo el lugar, pero el rubio no pudo descifrarlo. Se oía como si las palabras estuvieran pegadas y se escuchaba fuerte a pesar de los ruidos de ambos Maverick's. Y la voz desapareció tan pronto como se había escuchado, un ensordecedor ruido casi le dejó sordo: un inmenso avión blanco de pasajeros había despegado. El rubio estaba asombradísimo. Nunca había visto un avión así.
Era grande, pero no era tan largo, era muy gordo con unas delgadas líneas rojas con gris. Parecía un avión de juguete para bebés. Y sin embargo volaba. Pero algo estaba mal. El avión estaba perdiendo altura hasta que estuvo a ocho metros del mar. Al parecer el piloto del inmenso avión hizo unas maniobras muy arriesgadas: aunque el avión no dejaba de girar a ambos lados, el timón de la cola sin parar, logró ir a la izquierda y esquivar por un pelo una roca saliente para luego elevar a los cielos. Pero la maniobra no le duró mucho: las rugientes turbinas tuvieron unas pequeñas explosiones y se apagaron. Las dos turbinas de la cola eran las únicas que funcionaban, así que el avión tuvo un giro terrible, se quedó patas arribas y cayó fuertemente al mar con un enorme impacto. Un inmenso y poderoso géiser seguido de un ruido aterrador llenó toda la playa.
El tiempo pareció detenerse.
El corazón de Rad se detuvo por unos segundos.
Muerto de la tremenda impresión, el escalofriante ruido le puso la piel de gallina.
Su corazón le latía dolorosamente.
-Est….sólo es una horrible pesadilla…-susurró incapaz de decirlo en voz alta.
Retrocedió un poco para evitar los pedazos del avión cuando una áspera voz profunda lo sobresaltó.
-¿Quién dijo que era un sueño?
La bestia lo había alcanzado.
Rad dio media vuelta pero no encontró rastro de la bestia y sin embargo lo escuchó claramente como si estuviera detrás de él.
-Esto es lo que pasar en el futuro si no lo ayudas-dijo Alexis levantándose.
-No sólo esto, también perderemos la guerra contra los Decepticons-dijo una extraña voz saliendo de la boca de su amigo-Para evitarlo debes mirar los detalles más insignificantes. Pero sobre todo, no puedes tener miedo. Mira en el primer avión.
Sus dos amigos no estaban alterados en lo mínimo por los extraños sucesos. Unas alas negras comenzaron a rodearlo. Sin darse cuenta, Rad se volteó. Esto fue un error. Delante de él, pudo ver los ojos de la bestia que se había parado sobre sus patas traseras. De cerca pudo ver cada detalle de su rostro, todo el cuerpo parecía estar cubierto de un extraño pelaje metálico que parecían
cristales negros. También su tamaño intimidaba bastante. Y estos ojos familiares habían cambiado mucho desde la primera vez que se habían encontrado. La esclerótica (o sea la parte blanca del ojo) era negra y sus pupilas eran doradas con intensas manchas rojizas lo que le produjo un escalofrío.
De repente todo coincidió en su mente. Los ojos, la voz y la razón de su persecución. Él lo había liberado de su prisión y sólo él tenía la llave. La bestia sonrió macabramente mostrando sus grandes dientes afilados.
La bestia que le perseguía era…..
Pero no quería creer lo que le veía sus ojos…..
-Óptimus-susurró tan débilmente que él no escuchó su propia voz.
La bestia abrió desmesuradamente las fauces. Rad quiso retroceder pero las alas impidieron cualquier escape. ¿Acaso se lo iba a comer? Pero se dio cuenta de que la bestia se estaba transformando (no al estilo cuando se transforma en un vehículo), las mandíbulas se dividieron mientras que la cabeza se convirtió en una especie de capucha para dar paso a un conocido rostro, una versión oscura de Óptimus, sus brazos recuperaron su normalidad y sus garras se convirtieron en dedos.
Rad miró al nuevo 'Óptimus' oscuro con temor. Sus alas que lo rodearon desaparecieron y el chico cayó al suelo. Costaba creer que este monstruo fuera el líder autobot, pero a la vez no era él.
-Tardaste bastante en darte cuenta-cruzó los brazos dando un aire imponente.
Su rostro debió mostrar confusión porque él acercó el suyo y dijo:
-Él y yo somos el mismo Prime. Yo soy el lado oscuro, el que el patético Óptimus nunca deja ver. Soy la verdadera forma, su odio, el resentimiento su lujuria –acercó aun más sus fríos ópticos –contra los Decepticons. Y gracias a ti estoy libre.
-Pero si yo no hice nada…..
Un profundo resoplido de molestia.
-¿Recuerdas que tu entraste a la casa y que tu supuesta madre me abrió la puerta?
Sí. Lo recordaba bien….pero……un momento….
-No fue tu madre si no tú-lo acusó con un dedo negro-Fue tu inconsciente quien lo hizo.
Era verdad. Siempre había creído que esta figura alta, vestida de blanco y azul era su madre…….la figura era difuminada, sus rasgos eran imposibles de identificar. Pero ahora que lo recordaba, era él quien lo abría pero contra su voluntad. Pero en vez del monstruo había un oscuro cuarto donde había cientos de cadenas, grietas, un extraño e intenso olor y en el centro había una caja negra pulida sobre una roca. Y estaba abierta.
-¿Ves?-el tono del oscuro Óptimus era frio como el metal, pero con un deje de ronroneo-Realmente no sabes mirar en los detalles más insignificantes.
Se le erizaron los pelos de la nuca cuando sintió la pesada barbilla del oscuro Óptimus en su hombro pero no se atrevió a mirar ni moverse porque sabía que lo atacaría. Este nuevo Óptimus era impredecible…. y peligroso.
-¿Qué es lo que quieres?
-La llave. Dámelo-ordenó en su tono que llevaba la misma autoridad distintiva cada vez que se dirigía a sus soldados. Pero con un tono más frio, cruel e inmisericorde.
Confundido con la extraña petición, cuando un destello blanco cruzó su mente. Un pedazo negro brillante en forma de esfera con extraños símbolos grabados en la superficie.
Y antes de que pudiera reaccionar el Óptimus se había transformado en la bestia que abrió sus fauces y se abalanzó sobre Rad. Después todo se puso negro. En la oscuridad escuchó el furioso rugido.
Fin del flashback
-Rad, Rad; despierta vamos-Carlos sacudía el hombro de su amigo en un desesperado intento por despertarlo.
-¿Q…qué?
-estabas soñando-explicó Alexis-¿Qué pasó?
-Na-nada. No es nada.
-¿Qué no es nada? ¡Si hace poco gritabas y pataleabas como un borrico! ¡Ni mi gato se revuelca tanto como tú hace un rato!-exclamó Carlos.
Rad se ruborizó ante el hecho de que se comportaba como un niño y más al sentir las miradas penetrantes e inquisidoras de Prowl y Briareos.
-Tu corazón está latiendo a 126 pulsaciones por minuto, pupilas dilatadas y tus feromonas están bastantes altas destilando miedo-precisó fríamente el ninja policía-Avisaré a Alerta Roja.
-Los humanos son muy extraños-Briareos se cruzó de brazos-Se asustan de sus sueños, miedos incomprensibles, locuras y la lista sigue.
-Hey, ¿es cierto que puedes detectar nuestras feromonas?-inquirió Carlos.
-Sí, podemos detectar a doscientos kilómetros dependiendo del transformer.
-¿En serio?
-sí.
Pero Rad no le prestaba atención. Se había puesto a la tarea de dibujar lo que recordaba del sueño incluyendo los diálogos. Y esto le llamó la atención del autobot.
-Caray, no sabías que dibujabas tan bien-comentó su amigo.
-¿Qué estás dibujando?-inquirió Alexis asomando por el hombro al igual que?-Briareos por el otro.
-Nada… -contestó Rad algo incomodo y sonrojado.
-¿Nada?-Rad supo que Briareos sabía sobre el significado de sus sueños "proféticos"-Estas dibujando una prisión autobot.
-¿Pris…?-Rad dejó de dibujar y se encaró frente a frente con Briareos.
El estratega parecía incomodo y miraba al suelo.
-Si te lo digo me matarían.
-Prometo no decir a nadie-se apresuró a decir el pelirrubio. Sus amigos asintieron.
-No. Esto es demasiado personal-Briareos se levantó y comenzó a marcharse.
-¿Al menos me podrías darme una pista?-le rogó el pelirrubio
Briareos lo miró de reojo.
-Allí crearon a los Shitehhou's.
Un tenso silencio se levantó entre los humanos. En este instante regresó Prowl con Alerta Roja. Rad guardó los papeles mientras fue supervisado por el médico autobot quien dijo que no tenía nada pero que debía descansar y sugirió que fuera a casa. Rad no replicó. Además Prowl dijo que podía escoger a un autobot para que lo llevara. Aunque Rad se moría por averiguar el significado de sus sueños y deseaba que alguien de fácil acceso se lo dijera. Pero tenía que ser alguien que supiera de la historia de los cuatro guardianes. Alerta Roja dijo que muy pocos sabían de estos detalles. Pensó en Briareos, Scavenger, y los mismos Shitennou's. Para asegurarse, dijo:
-Pero, ¿quiénes estarán ocupados?
-Glitcher, Sakara, Prowl, Jetfyre y Blaster.
-En este caso, escojo a….
-Te llevaré-sorprendentemente la respuesta vino del tercer Shittehnnou Wisker. Todos miraron hacia arriba. Wisker apoyaba sus brazos en la baranda mirando al rubio.
-¿Ah?-la sorpresa de todos era mayúscula.
Wisker saltó y aterrizó elegantemente como un gato sin el menor ruido a pesar de su gran tamaño. Rad iba a escoger a Scavenger, pero por alguna razón, Wisker se había ofrecido. ¿Porqué? Echó un vistazo atrás y notó que había un papel en el suelo con el dibujo de la llave esférica. Maldijo bajo su respiración. Lo metió rápidamente y esperó a que el comandante de la Nova Star se transformara, subió al carro y abandonaron la base.
La hermosa tarde rojiza iba cayendo rápidamente. Rad se criticaba a sí mismo por no haber escogido más rápidamente a Scavenger en vez de este imponente comandante y haber perdido la información que tanto necesitaba. Al parecer el tema de la creación de los Shitennou's era bastante delicado. Wisker rompió el silencio.
-¿Tú dibujaste esto?-no era una pregunta, era una confirmación. Aunque su tono se escuchaba forzado a pesar de la voz apacible, cosa que preocupó a Rad.
-¿Dibujé qué?-una imagen del dibujo apareció en la mini-pantalla-Eer… sí, lo hice.
-Y Briareos te contó que era una prisión autobot.
-¿Prisión autobot….? ¿Cómo lo…?
-¿…Supe?-terminó Wisker por él-Por dos razones: porque fui unió de ellos y otro es que mis radios receptores tienen un alcance de 700 kilómetros a la redonda, por esto te escuché. Dime, ¿de dónde sacaste esto?
-Soñé….
-¿Desde cuándo?
-Hace como un mes-no quería ni mirar a Wisker ya que posiblemente estaría molesto.
-Es un tema muy delicado y yo no quiero recordar lo que pasó allí-por supuesto que Rad sabía que Wisker diría esto-¿Qué más dibujaste?
Justo cuando llegaban al barrio ya era de noche. Y para colmo no había nadie que lo ayudara a sacar del lio en que se había metido.
-Éstos-Rad extendió los otros papeles que había dibujado.
Un brusco frentazo le cortó la respiración debido a que tenía puesto el cinturón. La puerta se abrió.
-Salga-era una orden fría sin lugar a protestas.
Rad sabía que estaba en problemas muy serios.
Yantes de que Wisker hablara o se transformara, la voz de una mujer lo distrajeron.
-Rad, ¿dónde estabas?-era la madre de Rad quien lo esperaba en la cerca de su casa-¡Vámonos que tenemos que madrugar!
Salvado por la campana.
-Eerr…-sí, ya voy-agarró los papeles desperdiciados en el suelo, pero…
Un cable plateado se enrolló en su muñeca.
-Hablaremos más tarde-a pesar de su tono apacible, estaba cargado de conflictos. Lo soltó.
Wisker dio vuelta y se marchó perdiendo en la en la oscuridad.
-¿Quién es el que te trajo?-preguntó su madre con curiosidad.
-Un amigo de…-iba a decir Carlos, pero lo desechó rápidamente. Su madre conocía muy bien a sus amigos y sabia a cual no conocía. Mejor un desconocido que sea amigo de Carlos o Alexis-Bill.
-Oh, bueno. Tendremos que hacer una lista de lo que vamos a comprar y los lugares que visitaremos, ¿qué te parece?
-Me parece genial, mamá-dijo Rad con entusiasmo.
El mismo presentimiento que sucedió en la batalla donde perdieron a Óptimus volvió a atacar con fuerza. Instintivamente Rad miró la luna llena. Su madre hizo lo mismo.
-La luna está muy hermosa hoy.
-Sí, está preciosa.
-Me parece que mañana ocurrirá dos fenómenos lunares: la luna roja y el espejismo de las dos lunas, ¿o estoy equivocada?
-No, no estás equivocada mami.
Sin embargo el presentimiento no lo abandonó.
