Hola! primero que nada espero que me haya quedado bien esta parte de Sokka. debo admitir que se me hizo algo difícil escribirlo porque no sabia en que momento diría alguna estupidez o algún sarcasmo. pero como dijo Katara ya esta madurando espero que tenga ese toque de Sokka en la historia.
Espero que les guste.
VII- Yue.
Sokka
Hemos pasado más de dos horas pendientes del estado de salud de mi nuevo hermano. Todavía recuerdo claramente las horas de tensión al no encontrarlo por ningún lado, desde Ba Sing Se y algunos pueblos del reino tierra hasta Ciudad Republica. Debo admitir que me asuste como nunca cuando encontré a mi hermana tirada en el suelo de la fábrica llorando desesperada.
*Flashback*
-¡Katara!- grite al encontrarla
Sus ojos ya se encontraban hinchados y comenzaba a darle un ataque de hipo.
-S-Sokka…A-Aang se d-dio…A-Ang se dio p-para salvarme- me dice
Me abraza con fuerza inundando su rostro su rostro en mi pecho. Llorando con desesperación.
Siento como un escalofrío me recorre la espalda y un dolor aparece en mi pecho, no solo por ver a mi hermana en este estado sino también de preocupación por Aang. Siempre supe que haría cualquier cosa para mantener a Katara a salvo y lo ha hecho. Se ha dado.
-¿Pero cómo que se ha dado? ¿Katara que ocurrió?-intento decir
-El e-estuvo aquí… el D-Divisor de s-sangre control… Y él lo tomo… -
Mis ojos se abren como plato
-lo encontraremos Katara…-le susurro
-Oiga ¿Qué paso? ¿Dónde está pies ligeros?- escucho decir a Toph detrás de nosotros
Me giro y se encuentra con Harú este con una mirada pendiente a mi hermana.
-Toph ¿a cuántos kilómetros puedes sentir la vibraciones?- le digo
Sin decir otra palabra la maestra tierra da un enorme pisotón y se concentra en sus vibraciones.
-los soldados del reino tierra tienen algunos Divi…¿Qué ocurre?- dice Zuko confundido
-capturaron a Aang-murmura Harú
-técnicamente se dio…para salvar a mi hermana-
Zuko fuñe el ceño
-tenemos que encontrarlo cuanto antes- dice
Katara asiente rápidamente
Al cabo de pocas horas cae la noche y decido ir junto con Zuko para rescatar a mi amigo, de algún modo acordamos en seguir nuestro plan como aquella vez en la roca hirviente cuando recatamos a mi padre y a Suki. Colarnos como uno de los suyos e intentar salir con Aang ahora sin que nadie nos descubra.
Pero al cabo de unos minutos Katara llega al granero con los brazos cruzados. Justo cuando subíamos a Appa.
-Al menos tenían la maldita intensión de decirnos- nos gruñe
-Katara...aah...Nosotros íbamos a…- intento encontrar una excusa
Después de verla en ese estado en la fábrica no quiero que la vuelvan a lastimar o tal vez tendría que decir que ella no lastime a los Divisores, porque vaya tromba la que se llevaran si ella los encuentra con tal de llegar a Aang.
-Vamos a buscar a Aang, siento que tal vez se encuentre en Ciudad Republica - dice Zuko
Genial. Si quería escapar de la manada de lobos no lo logre ya que Zuko me ha lanzado al lobo feroz de la manada y en este caso es mi hermana.
-bien, iré con ustedes- nos dice decidida
Mi instinto de hermano protector resuena en mi mente. No quiero volver a verla como hoy.
-ah…Katara…de hecho solo Zuko y yo iremos, ya tenemos un plan muy bueno y ahh…bueno, no quiero que te lastimen-
Mi hermana se detiene en seco y aprieta sus manos en puño
-¡Me importa un carajo lo que me pase! ¡El me quito a Aang y lo quiero de vuelta!-por un momento siento que me golpeara pero solo se limita a alzar la voz aún más - ¡Voy a ir y no te estoy preguntando Sokka! ¡No me interesa si tengo que usar Sangre Control para llegar a él! –
Parpadeo sorprendido
-Asi se dice Señora Avatar- dice Toph detrás de nosotros- Y ustedes par de tontos creían que se arrastrarían sin nosotras, están muy equivocados-
Me golpea en el brazo
-Lo diré nuevamente. Zuko y yo tenemos un plan, así como regresamos a papa aquella vez de la roca hirviente así regresaremos a Aang- doy mi último intento
Zuko asiente
-Sabemos a lo que nos enfrentamos y lo que hacemos, por eso es mejor si ustedes se quedan aquí- les dice la flama
-Perdón Zuko pero tú eres maestro fuego, no maestro sangre. Si te descubren estarás igual que Aang, él también te quiere ¿lo recuerdas?- dice Katara
-Lose, pero al igual que tu yo también quiero de regreso a mi amigo-
-Bueno que no se hable todos iremos- aclara Toph –Harú será mejor que tengas las esposas preparadas todo el tiempo-
-Claro que si Si Fu Toph- dice este.
Y todos suben a Appa sin más. Zuko se encoje de hombre sin importancia y salta hasta el bisonte.
-De acuerdo… Equipo Avatar a buscar al Avatar- digo y llego al lomo de mi peludo amigo
Katara toma las riendas y con un frio "Yip-Yip" salimos del palacio en dirección a Ciudad Republica.
*fin del flashback*
-¡Aang despertó!- nos dice Katara asomándose por la puerta de la habitación y haciendo que regrese a la realidad
Todos salimos de la sala de mi casa hacia la habitación de huéspedes. Después de que encontráramos a Aang decidí tomar a Appa y llevarnos a la Isla Kioshi. Nadie tuvo inconveniente. Tenía muchas ganas de ver a Suki y a mi bebe pero lo hacía principalmente por Aang. Zuko me decía que quedarnos en Ba Sing Se sería arriesgado ya que era probable que atacaran. Aquel hombre medio calvo fue por Aang a las afueras de Ciudad Republica estaba seguro de que también lo seguiría hasta Ba Sing Se, entre más lejos era mejor.
-Pies ligeros nos tenías con el pendiente- dice Toph
Aang sonríe
-Que gusto verlos de nuevo chicos- susurra
-nosotros igual calvito, pero oye… debo preguntarte ¿Cómo escapaste? ¡Ya íbamos por tu rescate!- le digo
-Li conoce muy bien las alcantarillas de Ciudad Republica- sonríe
Zuko suspira
-Creo que me he equivocado acerca de Li- dice
-Tú te equivocas con todo el mundo- le murmuro
-¿Y cómo te sientes Aang?- dice mi dulce esposa sentándose a un lado de la cama de Aang
Sonríe.
-Mucho mejor… ¿Cómo te sientes tu Suki? ¿Cómo está mi sobrino?-
Ella se ríe dulcemente
-Muy bien, ha estado inquieto todo este tiempo, también estaba preocupado de su tío Aang-
Le sonríe
Katara le da una enorme taza de agua a su esposo y este se la toma rápidamente.
Noto las muñecas de Aang se encuentran vendadas totalmente y ahora que lo veo con claridad observo que en una pequeña parte de sus brazos se encuentra con serios moretones-
-¡Vaya que golpes!-exclamo –creí que estabas en curación con el-
Katara se gira para mirarme
-Y lo estuve ¿Qué no lo viste antes?… Pero primero claro tenía que hidratarlo- le ofrece otra taza
Ahora que recuerdo vi un poco golpeado a Aang aquella noche pero no pensé que fuesen tan profundos como los pocos que tiene en sus brazos.
-oye era de noche estaba muy oscuro… solo me importaba sacar a Aang de ahí y rápido- le digo
Aang sonríe
-Oye por cierto ¿Cómo esta Li?- pregunta el monje
-Ah el maestro tierra debilucho está bien. Esta con Harú en la otra habitación- dice Toph
Aang asiente.
-Hay algunas cosas que tengo que decirle chicos, es sobre Draco- murmura
-¿Draco? ¿Quién es Draco?- pregunto confundido
-¿El hombre que nos atacó en la fábrica?- pregunta mi hermana
-Sí, el que también nos atacó a las afueras de Ciudad Republica-
-¿Qué sabes de él?- dice Zuko en el típico tono del Señor del Fuego
Aang suspira
-Principalmente está loco, tiene un odio incondicional a la Nación del Fuego y a mí…-
-Espera ¿a ti? ¿Por qué a ti?- pregunto
-¿Recuerdas aquella vez que fuimos a la Tribu del Agua del Sur? Y los navíos de la Nación del Fuego le dieron la guerra- suspira- al parecer Draco me culpa por llevar la guerra a la tribu…y porque en esos días la Nación del Fuego asesinaron a su esposa e hijas-
Dejo caer ligeramente mi mandíbula.
Recuerdo esos días perfectamente, fue aquella vez que perdí a una persona que amo. A Yue. Fue uno de los peores días de mi vida, verla desaparecer en mis brazos, dar su vida por el balance del mundo, fue doloroso. Aun no dejo de pensar en ella y cuando estoy solo en cada luna llena le hablo, le cuento todo lo que he vivido y le sigo recordando que la amo y que la volveré a ver algún día.
No creía que otras personas hubiesen muerto en esos ataques, creía que habíamos ganado al menos esa vez, gracias a la hermosa diosa de la luna.
-¿Y te culpa por eso?- dice Toph – Oye por lo que he escuchado de ustedes cada vez que hablan de esos días, tú estabas ocupado deshaciéndote de ellos, no podías estar en dos lados a la vez-
-Además estabas en estado Avatar aquella ocasión, no estabas consciente - dice Katara
-Bueno, Draco convenció a muchas personas más, que han pasado por lo mismo y ahora quieren venganza- murmura Aang
-¿A la Nación del Fuego? Es una broma, los achicharraran- digo
Zuko fruñe el ceño de inmediato
-No dejare que mi gente esté en peligro Aang- dice Zuzu
Suspira
-Lo se Zuko y esto de acuerdo contigo, no debemos permitir otra guerra. Otra invasión… Intente en verle la verdad de que ahora todo es diferente, pero esta ahogado en su dolor que me ignoro- dice Aang
Katara le da otra taza de agua y la bebe
-De acuerdo cariño, no hagas esfuerzo todavía estas un poco débil y tienes que tomar más agua, la deshidratación no algo que debas pasar- le dice Katara
-claro que no cariño- contesta y la besa
-Blah…¡Oigan estoy aquí!- me quejo
Ambos se ríen
-Es verdad Aang necesitas hidratarte y comer también, comenzare a preparar la comida- dice mi esposa
Y la ayudo a pararse de la cama
-Muchas gracias Suki-
-Iré contigo- le dice Katara
-No, de verdad, tú quédate con Aang. Me imagino que desean tener tiempo a solas-
Alzo las cejas y miro a los recién casados rojos de la pena.
-¡Lalalalala!- digo tapándome los oídos y cerrando mis ojos con fuerza
Acompaño a mi esposa hasta la cocina y le planto un dulce beso en sus labios y me toma con sus brazos mi nuca uniéndome más ella, siento sus jugosos labios al rose de los míos y su respiración se emociona con la mía. Su aroma de menta me rodea en toda la habitación, hago el beso más placentero pero rebotamos con su panza.
Suki se ríe acoplándose
-Lo siento bebe- le digo frotando la panza con cariño
Y esta comienza a moverse
-Auch. Ha estado así desde que llegaste-me sonríe
-Aww extrañaste a papa ¿verdad? Porque papa también te extraño muchísimo- digo con voz graciosa
-¿y yo?- susurra Suki con voz sensual
-Por supuesto que te extrañe- La tomo de la cintura rozando su panza con mi cuerpo- pero más a él o ella-
Sonríe negando con la cabeza
-¿Y cómo estuvo el sirvien…digo papa?-
Ella se ríe
-Sokka no seas así, estuvo bien. Me ayudo en muchas cosas de la casa y del pueblo incluso… esta con Oyaji en algunos planes para la noche de hoy-
-¿Qué habrá en la noche?- le pregunto confundido
-Sokka no lo recuerdas, hoy es el cumpleaños de Kyoshi- me regaña
Debería de reaccionar sorprendido pero me quedo viendo el dulce cuerpo de mi guerrera que con sus manos justas en su cadera la hacen ver muy tierna y apapachable con su panza.
-Claro que lo recuerdo… en ese caso ¿Por qué crees que traje a Aang?- le digo intentando ocultar mi mentira
-Ajam- arquea la ceja
Bueno al parecer traer a Aang a la Isla Kioshi resulto mucho mejor. Estoy seguro de que le gustara el festival de esta noche. Aunque lo niegue Aang siempre le ha gustado llamar un poco la atención de algunas personas, bueno eso si no son políticos o militares. Pero todos en la Isla esta fascinados con el no solo por ser el Avatar sino también por ser Aang.
-Estoy segura de que le gustara el festival- me dice mi esposa
-Sí, eso si Katara no le da el ataque de tenerlo en casa. Ya sabes como es mi hermana-
-Espero y no. Tengo una sorpresa para el-
-¿Una sorpresa para el?- digo celoso
¿Qué se trae en manos mi mujer?
-Sí y estoy segura de que le gustara-
-Aja ¿y se puede saber que sorpresa es?- le pregunto cruzando los brazos
Suki solo se ríe
-Tendrás que esperar hasta esta noche cariño-
Gimo
Una de las cosas que he comprendido de Suki es que si no puedo sacarle las palabras en una charla normal, lo único que me queda es persuadirla.
Mi esposa comienza a cortar algunos vegetales para preparar una sopa y me acerco lentamente a ella, tomando sus hombros y masajeándolos lentamente, lo que la hacen relajarse demasiado y suspirar.
-Estas muy tensa cariño…- le susurró al oído – porque no dejamos que Katara haga la sopa y tú y yo desaparecemos por un tiempo… sabes que estuve lejos de ti por y necesito tus caricias-
Mi esposa suspira y se pone roja como jitomate.
La giro levemente y la beso con fuerza tomándola de la cintura, sus húmedos labios se tornan salvajes y deseosos de mí, al igual que los míos. Siento como mi cuerpo se calienta cada vez más al fino rose de sus dedos por mi espalda. Y por un segundo me olvido de persuadirla, lo quiero ahora es estar con ella. La quiero ahora.
Paso mi mano por debajo de su vestido verde de flores, acariciando suave pierna y recorriendo lentamente hasta su busto. Ella se ríe ligeramente ante mi acción pero me toma con más ganas de la espalda.
-¡Aaah! ¡Por los espíritus me quedo ciega!- grita mi hermana al otro lado de la cocina
Y rápidamente Suki y yo nos acoplamos de nuevo jadeando. Noto a mi hermana con los ojos cerrados con fuerza y apretando los dientes.
-¡Katara! ¿Qué no te enseñaron en tocar la puerta?- me quejo alzando los brazos
-¡Toque la puerta! Estaban tan concentrados que no me escucharon-
Suki aun jadeando vuelve rápidamente a cortar los vegetales para la comida con un rubor en su rostro.
-¿Ya termino?- dice Katara abriendo un ojo
-Si ya exagerada- le digo y alzo la cejas- Gracias por arruinarme el momento… quería llevar a suki a…-
-¡lalalalala!- me imita
Sonrió. Sabía que haría eso.
-Bueno dejare que hagan cosas de mujer, iré a ver a papa y las decoraciones para esta noche- les digo y le planto otro beso a Suki
-¿Las decoraciones? O ¿La degustación?- dice Suki
-Ambas por supuesto- le digo
-Dile a papa que lo veré mas de rato ¿de acuerdo?- me dice Katara
Asiento y salgo de la casa
Todo el pueblo ha cambiado desde la vez que regresamos de la guerra, nuevas cabañas se han hecho, la estatua de Kyoshi siempre reluciente, los niños ahora jugando por el bosque y el centro de la aldea Y por supuesto las guerreras Kyoshi han dejado el maquillaje y la armadura por un tiempo, aunque todavía siguen entrenando nuevas mujeres. Todo ha estado mejor.
Camino hasta la cabaña más grande de la aldea donde estoy seguro que ahí se encontrara mi padre y Oyaji. Encuentro a mi padre afuera de la cabaña cuidando a una joven que se encuentra decorando la última línea de lámparas en lo alto. La reconozco Ty Lee.
-¡Papa!- le grito
-Sokka, hijo que bueno que regresaron- me abraza- ¿Y tú hermana?-
-Ah está en la cocina con Suki, dijo que te saludara después-
Parpadea sorprendido
-Ah ya veo. ¿Cómo esta Aang?-
-Mejor… Ah ¿Que está haciendo Ty Lee en el techo?- digo mirándola y esta cae justo en frente de mi con facilidad
-Arreglando lo último para el festival
-¡Sokka! Qué bueno que estés de regreso- me abraza con fuerza haciendo que todo el aire se me salga
-Sí, ahh… lo mismo digo - intento tomar aire
-Ya está todo listo Hakoda, solo hace falta que oscurezca -
-Perfecto- le sonríe –
-Por cierto Sokka ¿Cuándo tendremos el entrenamiento?- me pregunta Ty Lee
Ty Lee me ha estado enseñando al igual que otras guerreras Kyoshi su forma de combate de bloquear los chis y dejar a una persona inmóvil entre otras. Aunque solo nos ha enseñado lo básico, en que puntos del cuerpo golpear, nunca me ha dejado practicar. Hasta hoy creo.
-Hoy mismo si quieres- le digo rápidamente
-¿Hoy?, pero ¿Qué tal si te lastimas y no te puedes mover para el festival?- me dice
-¿Qué? O ¿tal vez tu tienes miedo que yo te lastime?-
Se ríe
-Bien quieres un duelo… perfecto. Afuera de la cabaña de las guerreras- me dice en tono desafiante y gracioso
-Bien-
Caminamos hasta la cabaña de las guerreras y encuentro a Toph y Haru entrenando un poco de tierra-control. Haru levanta una enorme roca y la desliza hasta el otro lado de los pinos.
-Bien hecho Haru- le dice Toph – Pero a la próxima pon más firmes tus brazos. Como roca ,no lo olvides-
-Como roca entendido-
-Chicos deberían de arreglarse para festival no para pelear- dice mi padre detrás de nosotros
-no te preocupes papa, solo durara unos minutos- le digo con orgullo
-ni minutos diría yo- murmura Ty Lee
-¿Qué ocurre?- escucho a Toph cayendo desde una enorme roca al otro lado del jardín
-Ty Lee y yo tendremos un duelo… -
-¿Un duelo? ¡Genial yo entro!- dice emocionada poniendo en puño sus manos.
Ty Lee se gira para mirar a Toph
-Oh, lo siento Toph pero este duelo es para no-maestros- le dice con timidez
-¡¿Un duelo de no-maestros?! Que cosa más aburrida- se queja alzando las manos
-Eso crees tú, pero me veras… digo podrás sentir como dejo a Ty Lee inmóvil- le apuesto
Ella se ríe
-Si claro Sokka, suerte con eso- me da un golpe en la espalda
Ty Lee posa frente a mi lista para el duelo. Estiro mis brazos y mis piernas por un momento y me acoplo al igual que ella. Con su sonrisa confiada y sus ojos letales se posan en mí, por un momento creo que esto es una mala idea. Pero no me hecho para atrás.
-Apuesto a que lo derribara en dos minutos- escucho murmurar a Toph
Ty Lee comienza a saltar y dar vueltas justo hacia a mí y en un leve movimiento extiende su mano hacia mi codo y lo esquivo rápidamente, como una danza, ella intenta darme en el codo, las costillas, el hombro, el pecho, la nuca pero con todas mis fuerzas intento en adivinar su próximo movimiento para esquivarlo. Salta por los aires hasta mis espalda y me golpea el brazo izquierdo dejándolo inmóvil.
Sus dedos juntos buscan otro punto en mi cuerpo justo en mis costillas y en ese momento interpongo mi cabeza en ellos y Ty Lee gruñe al usar esa vieja técnica.
-Muy listo Sokka- murmura
Intento poner mis dos manos en puño esperando por su ataque pero la izquierda cae como fideo. Ella se ríe.
Aprovecho ese momento y corro hacia ella con mis dedos en la misma posición de ataque que ella, listo para dejarla inmóvil pero en ese ella se agacha tomando mi tobillo por un lado y haciendo golpear mi cara contra el suelo.
Escucho las risas de Toph y Haru
-Creo que he ganado- dice Ty Lee
Y siento como golpea en mis costillas dejándome inmóvil
Gruño derrotado
-bueno me has sorprendido Sokka… duraste cinco minutos- dice Toph
Rodo mis ojos
Siento nuevamente los golpes en mis costillas y mi cuerpo vuelve a moverse
- Gracias- le digo a Ty Lee
-De nada. Espero y haberte enseñado algo hoy Sokka-
-sí, ¿que no intente aprovecharme que estas distraída?-
-Bueno verte caer ha llamado mi atención a este tipo de duelos, pensé que los no-maestros eran aburridos, pero ya vi que es igual de entretenido- dice Toph
-Chicos, creo que ya es hora de ir al festival, está a punto de anochecer- escucho decir a mi padre
Después de un pequeño baño, acariciar la panza de mi esposa y reunirnos con todo el grupo salimos al festival de aniversario del Avatar Kyoshi.
-Feliz Cumpleaños Aang- le digo
-Ah… no es mi cumpleaños Sokka, es el de Kyoshi-
Resoplo
-Bueno, ahí me la felicitas cuando te la encuentres-
Aang niega con la cabeza intentando en borrar su sonrisa
-Sokka ni porque es cumpleaños puedes dejar de ser irrespetuoso- dice mi hermana
-¿irrespetuoso? Le mando mis felicitaciones desde Aang, que hay de irrespetuoso. Tu deberías mandárselas también-
Roda sus ojos
Cuando llegamos encontramos todo cambiado, un grupo ya se encuentra tocando dulces baladas, los aldeanos ya se encuentran bailando y gozando de la noche. Pero lo que principalmente llama mi atención es aquel enorme pastel de cinco pisos decorado con pasas y un glaseado muy tentador.
-Que bien comida- murmuro
-Sokka acabas de comer…- me dice Suki
La miro sorprendido
-Pero, debes aceptar que es muy tentador ese glaseado-
Ella se ríe.
-bueno la verdad es que sí. Algo-
Sin decir más voy directo a la mesa de postres y corto dos enorme pedazos para mí y mi esposa. Quien se lo devora muy rápido.
Un enorme grupo de chicas se encuentran merodeando por nuestra mesa, todas pendientes del calvito que se encuentra a un lado mío.
-Parece que el club de fan del Avatar está creciendo- le digo mirando a la chicas
-Ya veo- me dice
-¿Y escaparas de ellas o platicaras por un momento?-
Él se ríe
-Ninguna de la dos, recuerda que ahora estoy casado-
-Oh es cierto, ya no estas disponibles para todas esas dulzuras-
Siento un golpe en mi cabeza
-¿Qué dulzuras?- me dice Suki
Me aclaro la garganta
-No cariño, que tú eres una dulzura-
Se cruza de brazos y le doy un leve beso en su oído que le hace un hormigueo y sonríe. Amo ver su sonrisa. Es la que me pone de buen humor siempre. Y escuchar su risa es la más bella melodía que he escuchado jamás. La abrazo.
-¿Quieres bailar cariño?- escucho decir a Aang
Katara sonríe ampliamente y ambos se dirigen a la pista de baile. Y detrás de ellos un grupo de chicas comienzan a llorar al ver al Avatar con su amada. Patético.
El festival continúa con mucho éxito, desde buenas representaciones de la historia de Kyoshi, de cómo salvo su hogar, hasta como se crearon las guerreras y sus tradiciones. Todo es espléndido. Todos quedaron fascinados con la historia, incluyendo a Zuko que no deja de mirar cada pequeña escenografía.
Cuando termina Suki y otras guerreras Kyoshi se juntan en el centro de pista y se dirigen especialmente a Aang.
-Aang, nosotras las guerreras Kyoshi. Te damos nuevamente las gracias por haber puesto fin a la guerra- dice Suki
Aang se sonroja
-No hay de que chicas…ustedes fueron muy necesarias y valientes-
Todas sonríen
-Aang la Isla de Kyoshi te quiere agradecer en este día tan especial para nosotros, con uno de nuestros mayores tesoros-
-Oh, no chicas, no es necesario- dice sorprendido
Una de las guerreras carga una larga caja de madera dorada y se la ofrece a Aang. El Avatar ruborizado duda por un segundo pero al final la acepta.
-No lo veas como un regalo Aang, velo como una devolución-
Aang arquea la ceja y abre la caja dorada, con sumo cuidado toma los abanicos de Kyoshi.
-Esto…es demasiado- dice atónito- esto les pertenece a ustedes. Es parte de ustedes-
-Pero también tuya Aang- dice Suki –Aceptala. El pueblo de Kyoshi se complacerá que lo…Auch!-
Suki sostiene su panza y se deja caer pero algunas guerreras la toman de la cintura.
-Suki- corro hasta mi esposa
Llego hasta ella y veo el piso mojado debajo de su vestido verde olivo.
-¡Sokka se me rompió la fuente!- me chilla
-Sokka tenemos que llevarla a una habitación- me dice mi hermana
La tomo de la cintura y la levanto con cuidado de regreso a nuestra cabaña. Ella toma de mi ropa en su puño y gime ligeramente.
-Ya casi llegamos Suki- le susurro
Ella asiente.
Entro a la casa y Katara comienza a poner algunas sabanas en el piso de la sala.
-Aang… necesito que traigan un jarrón con agua caliente-
El asiente y va directo a la cocina
-Creí que le faltaba un mes para dar a luz- dice Toph
-Zuko necesito que me traigas toallas calientes- dice Katara
Dejo a mi esposa entere las sabanas y ella gime intentando incorporarse
-Suki, necesito que respires y te concentres de acuerdo-
Aang y Zuko llegan con las cosas y Katara pone una tolla caliente en la cabeza de mi esposa y otra debajo de sus piernas. Tomo con fuerza la mano de mi esposa.
-Gracias chicos, espérenos afuera de acuerdo-
Asienten y desaparecen de la habitación.
Inclino mi cabeza mirando solo a mi esposa mientras Katara comienza a romper el vestido de Suki para comenzar a trabajar en labor de parto. Algunas curanderas del pueblo entran para ayudar a mi hermana y mi esposa.
-Sokka ¿seguro que quieres estar aquí?- me dice mi hermana
-Por supuesto Katara, no voy a dejar a Suki sola- le gruño
Asiente
Una curandera pone una gruesa gaza en las piernas de mi esposa impidiendo que vea lo que ocurre ahí abajo. Después de unos minutos Suki grita haciéndome templar y toma mi mano con fuerza.
-¿Qué le ocurre?- le pregunto asustado
-Está teniendo una contracción. De acuerdo… Suki necesito que pujes- le dice Katara -¡Puja Suki Puja!-
Ella lo hace con fuerza. Apretándome la mano con fuerza haciéndome sentir débil.
La habitación comienza a oler a sangre y hierbas haciéndome doler la cabeza. Suspiro.
-Suki, tu puedes, eres una guerrera Kyoshi esto no es nada- le digo
-No sabes lo que se siente- me gruñe y aprieta con fuerza mi mano
-Auch-murmuro
Su respiración se ve acelerada y su mano en un momento se siente ligera y se relaja por un segundo para tomar aire.
-Ahí va de nuevo Suki ¡Puja!-
Mis piernas se sienten ligeras y el olor a sangre me da ganas de vomitar. Intento con todas mis fuerzas no salir corriendo de este lugar pero mi cara de disgusto y horror parece no cambiar cuando me mira mi hermana.
-¡Toph!- le grita
-Si capitán- se asoma por la puerta
-Saca a Sokka de aquí, creo que se desmayara-
-como usted ordene-
Siento las gruesas manos de Toph tomándome de los brazo y mis piernas reaccionan al caminar, saliendo de la habitación y dejándome caer en el sillón de la sala.
-Me lo imaginaba- dice Zuko intentando ocultar su risa
-Vaya chico boomerang, no duras ni diez minutos en combate ni cinco en sala de parto- se burla Toph
Suspiro
-Oye es diferente- le digo a Toph- y tu como si de seguro estuviste a lado de Mai en el momento de parto- me giro a Zuko
-Nadie lo soporta dice… siempre terminamos en shock o nos desmayamos-
Aang se ríe
-Si como aquella vez en el paso de la serpiente… que te desmayaste al ver el parto de aquella mujer-
Rodo mis ojos
-Si estuvieras en mi posición hace cinco minutos ya hubieras salido volando- le digo
- O estado debajo de la tierra- se burla Toph
-Oh chicos, estoy seguro que Aang estará en ese momento con Katara- dice Haru
-Gracias Haru. Al menos alguien aquí me apoya en eso-
Escucho los gritos de Suki.
-Por favor que ya pasen los gritos… ya quiero ver a mi bebe- murmuro
-¿Y qué hay de ti Toph? ¿No piensas ser madre alguna vez?- dice Zuko
Ella ríe
-¡Pero qué diablos dices llamita! ¡¿Yo con un bebe?! Por favor esa no es mi vida- le dice
Escucho los ligeros gritos de Suki y de pronto un llanto aún más agudo hace eco y me levanto del sillón rápidamente hacia la habitación.
-Mi bebe- digo entrando
Observo a Katara cargando a nuestro bebe enrollando de una toalla dándoselo a mi esposa. Mis ojos se vuelven llorosos el instante.
-Suki ¿Cómo te sientes? ¿Cómo esta nuestro bebe?- le digo emocionado
Suki sonríe al mírame con una chispa en sus ojos que jamás había visto. Se ve hermosa.
-Está bien, ella está bien- me aclara
Parpadeo sorprendido
¿Ella? Es una niña. Tengo una bebe. Las abrazo con sumo cuidado.
-Felicidades hermanito- me dice mi hermana – Fue un parto perfecto Suki-
-Gracias Katara- le contesta con una sonrisa
-¿Cómo está? ¿Qué es?- escucho la voz de Aang
-Es una niña- le digo – una hermosa niña-
Tomo a la bebe en mis brazos para apreciarla con claridad. Su suave piel morena, sus pequeñas manos en puño, su poco cabello castaño todo su frágil cuerpo. Me vuelven loco de felicidad. La amo. Amo a mi bebe. La beso en al frente con cuidado.
-¿Y cómo la llamaran?- dice Katara abrazada de Aang
-tenía pensado en llamarla como mama…Kya- le digo y me giro a Suki -¿Cuál es el nombre que pensaste?-
Mi hermana sonríe y sus ojos se vuelven vidriosos
-Pensé en uno mejor cariño. Uno que me encanta y que nos representa- me dice
-¿Kyoshi?- escucho sugerir a Toph
Ella se ríe
-No Toph… tenía pensado en que se llamara… Yue-
Me quedo en shock por un segundo atento del nombre que ha sugerido mi esposa. Yue. Mi anterior amor. Ella sabe quién era y lo especial que fue para mí, ahora quiere eclipsar su nombre con el de nuestra hija.
Ella me sonríe.
-¿Yue?- susurro
-Sí. Quiero que así se llame nuestra hija-
Le doy un beso a mi bebe en la frente enamorándome más de ella.
Espero que me haya quedado bien esta parte de Sokka! bebe Yue aww! espero que les haya gustado este capitulo...
Saben que se aceptan comentarios, sugerencias, criticas lo que sea:)
Tal vez y pueda subir el próximo capitulo mañana! sera narrado por Katara.
Ahí nos escribimos:)
