Disclaimer: Ni Glee ni sus personajes me pertenecen.
Aquí dejo un nuevo capítulo, he aprovechado mi insomnio para escribir un rato a ver si me entraba sueño. Sé que las cosas al principio parecen lentas pero si os doy Faberry directamente no sería interesante ¿no? aunque siendo sincera, creo que el siguiente capítulo ya empieza el salseo. Gracias por leer y espero vuestro reviews para emborrachar vecinos. Un beso mis queridos padawans.
Las puertas del instituto se abrían dejando paso a tres hermosa chicas vestidas de uniforme de animadoras. Una joven rubia de pelo corto recogido en una coleta, con ojos verdes con motas doradas que hipnotizaban, abría paso entre la muchedumbre de estudiantes, detrás de ella venían sus dos mejores amigas. Una joven latina de pelo negro recogido también en una coleta y mirada aterradora que venía cogida de la mano de una joven y alta rubia de ojos azules agrisados y rostro delicado e inocente.
Saliendo del parking se encontraba un chico de piel morena con una cresta mohicana, junto a una pequeña morena de pelo castaño y ojos soñadores y un chico moreno con pelo corto que estaba abrazado a esta, esperando la llegada de los demás. Una camioneta hacía la entrada en el lugar dejando salir a un alto rubio de ojos verdes azulados y musculado que les saluda con una sonrisa mientras les indicaba que le siguieran al instituto.
Los tres chicos llevaban una chaqueta del equipo del fútbol americano y unos vaqueros negros, la joven morena llevaba unos pantalones rasgados y una chaqueta de cuero con una camiseta de tirantes azul marino. Diez minutos después de la entrada de las animadoras, estos entraban en el instituto produciendo el mismo efecto que las chicas, solo que los chicos que miraban descaradamente y lujuriosamente a la morena eran empujados contra las taquillas por los dos morenos, mientras que el rubio reía y negaba divertido. La misma rutina de siempre.
Habían pasado ya once años desde que se conocieron por primera vez con cinco años. Santana, Brittany y Quinn se hicieron mejores amigas, pero Rachel no cuadraba en el grupo, en realidad, Quinn no soportaba a Rachel y tras muchos intentos por parte de Santana y Brittany de incluir a Rachel, terminaron desistiendo cuando vieron que ya ni si quiera Berryse molestaba. En cambio, la amistad entre los chicos y Rachel se acrecentó, más cuando al principio de la escuela primaria se reían de ella por ir vestida con jerséis de renos y faldas de cuadros y los chicos salieron en su defensa incluso llegándose a pegar con algún que otro niño.
Cuando Rachel entró al instituto decidió cambiar su estilo de ropa, empezó a llevar vaqueros y sudaderas, también vestía vestidos que recibían más de una mirada lujuriosa de chicos que antes se metían con ella. Con el paso del tiempo se fue acostumbrando, no así sus primos que más de una vez habían sido expulsados por encerrar a chicos en un basurero por horas.
La relación de Quinn y Rachel fue la única que no cuajó, sólo hablaban cuando les era estrictamente necesario, en los entrenamientos y en el instituto cuando les tocaba alguna clase juntas. Rachel era la capitana del Glee club, Quinn de las animadoras, eran completamente incompatibles.
Las clases fueron pasando y a la hora del almuerzo, los chicos se sentaban juntos, no era habitual verles separados incluso siendo de equipos y actividades diferentes. Rachel siempre se sentaba entre sus primos enfrente de Quinn ya que Santana y Brittany se sentaban juntas para darse más arrumacos y Noah y Sam hablaban de fútbol mientras que Jake leía en silencio, de vez en cuando hablaba con Rachel pero ella prefería escuchar música o observar atentamente cada movimiento de las personas de su alrededor, incluso de Quinn, que más de una vez sus miradas se cruzaban, haciendo que la rubia apartara la cara rápidamente y escondiera su rostro.
Después del almuerzo cada uno se separaba e iban a sus respectivas clases, todos coincidían en el Glee Club que tocaba a última hora. Y después se repartían en coches para poder volver a casa. Como cada tarde, Santana y Rachel tenían que ir a entrenar su resistencia con carreras de obstáculos, maratones y natación, tenían también que entrenar su memoria ya que debían que recordar cada código y cada llave para abrir "El Portal". Luego volvían a la casa de la morena, estudiaban juntas y Santana volvía a su casa, cenaban se duchaban e iban a dormir.
Cada tarde, al llegar a casa Brittany, Quinn, Puck, Jake y Sam estudiaban, al terminar, cada uno se iba a su casa y dormían hasta que el reloj diera las doce de la noche, se despertaban y se ponían sus trajes de entrenamiento. Su ropa de entrenamiento consistía en un traje pegado al cuerpo de un material elástico, por encima se ponían un chándal, ignifugo, del color que representaba su elemento.
Al salir de sus casas, se encontraban en mitad de la calle e iban corriendo hasta las afueras de la ciudad donde se encontraban sus padres, en el bosque en el que entrenarían. Su entrenamiento, al tener una mayor resistencia que los humanos normales, era más fuerte. Para empezar, corrían durante una hora sin descanso, después debían nadar durante dos horas el largo del lago y por último debían levantar rocas de toneladas de peso para mejorar su fuerza, y esto lo hacían día de por medio. Los otros días, entrenaban el uso de armas, enfrentándoles en combates reales, donde resultan malheridos pero gracias a la curación rápida de las que eran poseedores, no quedaba ni una marca, además debían entrenar el uso de los elementos. Los días que tenían que usar sus poderes eran los más cansados ya que tenían que luchar entre ellos y ponerse obstáculos entre ellos para mejorar sus habilidades.
Al termino del entrenamiento que terminaba al amanecer del Sol, volvían a sus casas, y se duchaban y se iban a dormir durante una hora hasta que sus despertadores sonasen para ir al instituto o a veces ni eso ya que a veces tenían prácticas de fútbol o de las animadoras, en el caso de Quinn, antes del instituto. La vida de un Dios no era tan fácil como ellos pensaban.
Y esta rutina se repetía constantemente, excepto los fines de semana donde sus padres les dejaban un margen para que pudieran divertirse como adolescentes normales…
