Los personajes pertenecen a SM y la historia es mía.

Capítulo 7

"De citas, asaltos, encierros, Edward, pesadillas y…

Continuará"

Bella POV

En cuanto salí del pequeño cuarto busqué a Alice para despedirme, pero no estaba por ningún lado.

-¡Hey! Tú debes ser Isabella Swan –dijo animadamente un chico rubio con reflejos anaranjados.

Me recordó a una pequeña llamita de fuego.

Fuego…oh oh dejé la vela encendida.

-Hola, sí, esa soy yo, si me permites –avancé hasta el pasillo para ser detenida por una chica morena.

-¡Oh! ¡Isabella Swan! –Se paró a mi lado enganchando su brazo en el mío – por fa tómate una foto conmigo –sonrió de oreja a oreja y una chica parecida a ella se paró frente a nosotras.

Simulé una sonrisa y el flash de la cámara me impactó.

Oh no, la vela se desvanecería y quemaría el suelo, luego los cuadros y todos moriríamos quemados por mi culpa.

-¡Gracias! –dijo alegre y emprendí la marcha, pero la otra chica me paró.

-Porfis, porfis, una conmigo -pasó su brazo por mi cintura y volví a simular una sonrisa.

El flash me puso aún más paranoica y corrí en dirección del cuarto.

Cuando estuve frente a la puerta respiré profundo un par de veces y abrí encontrándome con la sorpresa de que la vela estaba apagada.

Sí, damas y caballeros, me sentí una idiota, pero había algo detrás de todo esto.

¿Quién apagó la vela? Si alguien la apagó eso quiere decir que alguien me vio aquí, pero ¿quién?

Decidí que ya era hora de irme, no me interesaba ser acosada en una fiesta.

Salí por una puerta que daba al jardín y rodeé toda la cuadra hasta llegar a mi casa por otro camino.

En cuanto llegué me dejé caer en la cama.

Me preparé algo de comer y luego llamé a Alice disculpándome por no despedirme, no hizo problema alguno y me informó de que partíamos en una semana a Los Ángeles incluyendo otras pasarelas. Colgué cuando me dejó todo claro y al rato le informé de los viajes a Charlie. Me felicitó y se oía bastante orgulloso. Por fin.

Edward POV

Estuve esperando por verla, para disculparme, pero no la vi hasta la semana que partimos a Los Ángeles.

-Hola, Alice ¿todo en orden? –saludó dándole un beso en la mejilla y claramente ignorándome.

El hecho de que se llevara tan bien con mi hermana –y con todos-, además de que le hablara a mi mamá me suavizó un poco respecto a ella. Antes quería comerla con mis críticas, eliminarla de esta casa de modas, pero luego comprendí que era parte de esta industria, de esta "raza".

-Claro Bella, ¿ya nos vamos? –me codeó mi hermana.

-Eh…si, necesito unos segundos –fui rápidamente a mi habitación para buscar la foto de Esme que siempre llevaba cuando iba de viaje.

Respiré un par de veces y pasé casi frenéticamente mi mano por mis cabellos…estúpido Edward, deja ya de comportarte como un jodido marica y enfrenta la puta verdad ¡discúlpate de una maldita vez por todas! Cierto, debo hacer eso y…dudé unos segundos ¡ahora mismo! Ya voy, calma.

Bajé la escalera pero solo me esperaba la puerta abierta.

¿Es enserio? Cuando me decidía a disculparme el jodido destino la alejaba de mí.

¿Cuál es tu puto problema conmigo eh? No vengas con esa mierda de que no es nada, porque eres un maldito insensible conmigo ¿acaso no notas mis esfuerzos por querer arreglar las cosas? Me pasé, lo admito, pero vamos…te estás pasando también, y no digas que no, no lo niegues porque eres…

-Edward –Alice me sacó de la discusión interna y bajé mi dedo que estaba apuntando hacia el cielo – ya estás peleando ¿no? –rió por lo bajo.

-Ya estas peleando ¿no? –Balbuceé burlándome de ella – vámonos.

Salí con mi bolso al hombro.

Desde siempre tuve la costumbre de materializar las cosas en mi mente, como en este caso, el estúpido Edward Cullen discutió con el destino. Bufé en mi interior ante lo ridículo que sonaba eso.

En cuanto entré en el auto noté que solo venía Alice conmigo.

-¿Dónde están los demás? –si preguntaba solo por la chica ella lo malinterpretaría todo.

-Se fueron en el otro auto –indicó hacia atrás.

¡Perfecto! ahora debía esperar hasta llegar a L.A.

¡Pero por la jodida mierda! Al llegar a nuestro destino ella fue separada de mí nuevamente por los guardias de seguridad, habían muchos reporteros en el aeropuerto que no paraban de usar sus infernales armas hostigadoras.

-¡Edward se rumorea que terminaste con tu novia por Isabella! ¿Es cierto? –púdranse. Era típico que me vincularan con las nuevas modelos solo por el hecho de que nunca mantuve una relación seria como Emmett, y obviamente no vincularían a Alice con las nuevas chicas. Jodidos reporteros que no sabían qué inventar para obtener algo con que limpiarse el culo.

Me llevaron hasta el hotel y allí tampoco estaba, se hospedó en la habitación mil-chorrocientos-lejos-de-mí.

Los días pasaron y esto se fue expandiendo en mí convirtiéndose en una preocupación y lo peor de todo es que no tenía ni jodida idea de por qué me sentía como si me faltara algo.

Me comportaba extraño, lo noté y quise cambiarlo, pero no creo que hubiera resultado.

Me quedaba mirándola como un idiota cuando modelaba los hermosos vestidos de Alice. Ella llevó la casa de modas a la cima.

Ahora la acosaban, podía apostar que más de un chico querría acostarse con ella.

No entendía como se hacía la paciencia para firmar todos los malditos autógrafos.

Bella POV

Me acomodé bien al modelaje, otro progreso es que conocí mejor a Billy, el fotógrafo gay que tuvo a su hijo Jacob con una mujer que lo abandonó a los pocos días del nacimiento del niño. Billy Black reveló que era homosexual en una conferencia de la casa de modas, y esto lo admitió a sí mismo un mes luego de que fue abandonado por su esposa. En cuanto al pequeño Jacob, bueno, se dice que gusta de Nessie, y ella de él.

Jacob es un pequeño chico apuesto moreno de ojos negros y tiernos, siempre anda corriendo de aquí para allá y lo mejor de todo es que no siente rencor en contra de nadie, ni si quiera de su madre, pues Billy desde siempre le explicó lo sucedido, aún así él le daría un abrazo y le diría que la quiere. Sin tan solo fuera más grande… ¡Ja! ¡Pedófila! Nada de eso.

-Bella, necesito que vengas ahora –me informó Alice y la seguí dejando a un lado el libro que leía en mis tiempos libre, lo cuales no eran muchos.

-¿Si Alice? –pregunté cuando llegué a su lado.

-Quería preguntarte si estos zapatos irán con este vestido –dijo enseñándome unos lindos tacones rojos junto al vestido que llevaba puesto, el cual era de un hermoso color derivado del principal, creo que si harían juego.

-Si Alice, se verían bien –sonreí alzando mis dos pulgares. Suspiró con alivio ante mi respuesta y puso sus pies en los tacones.

Me debatí entre salir o quedarme allí hasta que ella contestó por mí.

-Ven aquí Bella –sonrió y estiró su mano hacia mí – voy a contarte un secreto –me acerqué a ella y buscó algo dentro de un lindo bolso rojo oscuro.

-No me digas, tienes otra línea de vestidos ¿no? –me senté en el incómodo sofá marrón. Últimamente ella tenía una ligera obsesión por el color de la sangre y sus derivados.

-Ya quisieras –rió por lo bajo y miré a mi alrededor, su habitación no estaba nada mal, de no ser por los miles y cientos de abrigos de pieles que había en las perchas o incluso en las lámparas - ¡aquí está! – me sobresalté ante su grito triunfador y corrió hacia mí con un papel en la mano, el cual atesoró en su pecho.

-Amm…genial Alice, encontraste tu papelito, ¡yeiii! –simulé entusiasmo alzando los brazos y ella bufó.

-No Bellytontita –sonrió misteriosa- antes prométeme que no se lo dirás a nadie –su mirada se volvió seria.

-Lo prometo –de pronto la curiosidad me picó. Alice no se pondría así por un simple papelito.

-Bueno –suspiró sonriente y me dio el papelito, el cual resultó ser la fotografía de un chico rubio muy apuesto.

-Vaya...si es guapo –susurré admirando la fotografía.

-Verdad que si –saltó a mi lado y pegó su mejilla con la mía para observar juntas la imagen.

-¿Cómo se llama?

-Jasper –casi suspiró el nombre. Sip, Alice estaba encantada con el chico.

-¿Te gusta?

-Si… -despegó su rostro del mío rápidamente – digo… ¡no! –sonreí.

-Te encanta

-No es cierto –debatió.

-Vamos, si te gusta, admítelo –visualicé algo rojizo en una esquina de la fotografía - ¡oh por Dios Alice! –Saltó en su lugar –la besaste –me reí y me la arrebató de las manos.

-No Bella, como crees, Alice no hace eso –me puse de pie aún riendo y la señalé con un dedo.

-Hablas en tercera persona cuando mientes –la acusé.

-No es cierto –me observó a través de sus largas pestañas.

-Sí lo es –crucé mis brazos sobre el pecho.

-¡No!

-Si

-¡Que no!

-¡Sí!

-¡No!

-Bueno deja que Alice mienta y…

-Alice no miente –me interrumpió. Me reí.

Se dejó vencer en el sofá y admiró la fotografía una vez más. Sus ojos brillaron.

-¿Soy tan obvia? –preguntó resignada.

-Lo eres cuando hablas sobre él –me miró y sonrió – tienes una cita con el muchacho ¿no?

-No, Bella cuando… -la miré seria- está bien, tal vez saldremos –sonreí.

-¡Wow Alice, felicidades! –sonrió y se puso de pie de un salto abrazándome mientras seguía rebotando sobre sus pies. Imité la acción.

-¡Tendré una cita! –gritó alegre y nos reímos.

Alguien carraspeó la garganta, era el chico rubio de la imagen.

-Ho… -Alice cerró la puerta de su cuarto en el rostro del rubio a mitad de su saludo.

Se puso aún más colorada que sus zapatos y se ocultó bajo las colchas de su cama.

-Alice… -reclamé - ¿no te das cuenta que vino por ti?

-Entré en pánico –casi se lanzó contra mí al decir eso.

-Está bien, si…está bien –alcé mis manos en señal de rendición mientras retrocedía unos pasos.

-¡Qué voy hacer ahora! –se sentó rendida en la cama.

-Primero que todo, ve y ábrele la puerta –indiqué con el dedo pulgar sobre mi hombro.

-No lo haré

-Si no lo haces tú lo haré yo –amenacé.

-No lo harías –me acerqué a la puerta y abrí.

-Hola –saludé – Alice te estaba esperando –sonreí angelical hacia ella y dejé entrar al chico.

-Hola Alice –saludó él acercándose a la pelinegra, la cual me fulminó con la mirada y luego sonrió para Jasper.

-Hola Jasper…eh...Bella estaba…

-Estaba a punto de irse, si…me voy –interrumpí despidiéndome con el saludo militar y cerré la puerta tras de mí, no sin antes haber oído su sarcástico comentario de "muchas gracias Bella".

Regresé a mi lectura y reí por aquel cuento fascinante. Nunca me cansaría de leerlo, aunque me encontraran infantil yo seguiría mi preciada lectura.

Estaba justo en la mejor parte cuando tocaron mi puerta.

Bufé y dejé el libro abierto al lado.

Abrí la puerta y Emmett estaba allí.

-Hola –sonreí –pasa

-Hola damita ¿cómo estás? –entró y se sentó en una de las sillas.

-Bien, no me quejo –guiñé un ojo y sonrió - ¿y tú?

-Bella, este…debemos volver a Chicago ahora

-Oh, claro, empacaré…

-Me refiero a mi familia

-Aaa… -me sentí estúpida y me golpeé mentalmente.

-La casa de modas ha sido asaltada –me incorporé de un salto – Rose y yo iremos para arreglar las cosas cuanto antes, Alice se moriría si se entera, depositó allí toda su vida –me explicó y miré hacia los lados.

-Emmett eso es imposible, estaba resguardada por guardias, cercas con electricidad es más, hasta alarma tenía activada

-Lo sabemos, pero al parecer fue alguien del interior, conocía todo y a todos –se puso de pie y ojeó mi libro de lejos – le dije a Alice que no contratáramos a ese disque ex chofer del presidente –alcé mis cejas.

-Pero si es así debe tener un registro en el gobierno y…

-Lo investigamos, no hay nada detrás de él, o por lo menos nada que tenga relación con el presidente –interrumpió una voz aterciopelada.

-¿Cuándo ocurrió? –luché con todas mis fuerzas por no mirarlo y decirle las mil y una groserías que tenía para ese detestable hombre.

-Hoy por la mañana –me respondió Emmett.

-La duda es ¿qué clase de idiota se atreve a robar en una casa de modas protegida por un miembro del FBI? –esta vez si me volteé.

-¿FBI?

-Carlisle, nuestro papá, es el jefe –respondió Edward.

Mi mandíbula cayó por la impresión.

Si algún miembro de la casa de modas se metía en problemas legales él podría ayudarlos, o…encerrarlos en la cárcel.

El sonido agudo de un celular me hizo volver a la realidad.

-¿Rose? –Respondió serio Emmett – voy para allá –colgó y nos miró – Carlisle acaba de llegar a la escena, no es un crimen, pero algo puede hacer, debo irme ya –se despidió y salió de mi cuarto.

Me senté en la cama y cerré el libro poniendo un separador de página.

-¿El Gran Gigante Bonachón? –dijo él impresionado.

-Sí –respondí cortante – si me permite debo descansar, si mal no recuerdo, mañana será un día pesado –mantuve la puerta abierta para que saliera.

-Isabella, quería…

-Perdone –interrumpí mirándolo un poco enfadada- señor –agregué- usted en parte es mi jefe y no quiero tener que ver con usted, así que si es tan amable puede retirarse – amable no era una palabra para él.

-No hay nadie aquí –objetó acercándose a mi posición.

-Las paredes oyen –lo saqué fuera de mi habitación y cerré mi puerta con pestillo.

Fui a la cama y me puse los audífonos con el volumen máximo, me importaba una mierda escuchar lo que pudiera suceder.

Estaba en la canción Love Death Birth cuando me quedé dormida.

...-¡Bella! –un calor estaba muy cerca de mi piel - ¡Bella! –me llamaron otra vez.

Miré hacia los lados, confundida, y caí en el suelo al ver fuego a mí alrededor.

-¡Bella! –me llamaron de nuevo y miré en dirección de la voz.

-¡Nessie! –grité corriendo hacia ella.

-¡Me quemo! –corrí mas desesperadamente hacia ella, pero tenía cadenas atadas a mis pies, cadenas pesadas que no me permitían llegar a la pequeña, quien lloraba desconsoladamente mientras el fuego se la comía viva.

-¡Nessie! –grité otra vez y mis ojos se vieron envueltos en una venda negra - ¡No! ¡Necesito ver! –rasgué la venda de mis ojos, pero solo conseguí hacerme daño.

-¡Bella! ¡Rápido! –me la quité justo a tiempo para ver a Charlie a mis pies con su pierna ardiendo.

-Ayúdame hija –dijo mientras la movía para apagar el fuego.

-¡Bella! –gritó Nessie y cuando la miré solo vi su manos moverse frenéticamente mientras el fuego la consumía entera…

Desperté de golpe con la frente sudada. Miré mis pies, pero estos estaban libres, nada alrededor de ellos.

Alcancé mi celular con manos temblorosas y llamé a Emmett.

-Responde, responde, responde –me repetí una y otra vez, pero nada, no hubo respuesta.

Comencé a pasearme histérica por la habitación mientras marcaba y marcaba el número de Emm y Rose.

¡Con un carajo, responda cualquiera de los dos!

De pronto la imagen de Charlie me impactó y marqué su número frenéticamente.

-¿Hola? –suspiré de alivio al oírlo.

-Papá –respondí lo mejor que pude, pero él notó la angustia en mi voz.

-¿Qué pasa hija? –sonó preocupado.

-¿Estás bien? –necesitaba saberlo, que él me lo dijera.

-Sí hija, ahora estoy preocupado, ¿Qué es lo…?

-Solo fue…una pesadilla –hablamos un rato hasta que me calmé.

Supe que Nessie estaba bien, no había ningún problema con ella.

Bien, Bella, deja de estar tan paranoica… lo intentaré, sí…eso haré.

Edward y yo no nos dirigimos la palabra, lo evitaba a toda costa estar a solas con él, me mantuve al margen de su vida personal, me concentré con todas mis fuerzas, cerebro y ganas en mi trabajo.

Me sentí totalmente genial cuando pasaba por la pasarela, para luego despedirme de aquella forma que ya estaban algunas niñas copiando.

Nessie ahora usaba muchas gorras y para despedirse de la gente se volteaba la gorra hacia atrás, cosa que a Rose le molestaba ya que se le enredaba el cabello a su hija.

Emmett se había puesto celoso de Jacob porque él y Renesmee pasaban mucho tiempo juntos, hasta de la mano andaban, se rumoreaba que eran novios. Vaya parejita ¿no?

Alice tenía citas a menudo con ese chico que la traía loca, Jasper y yo nos llevábamos bien, así que ya había confianza luego de estos tres meses, se podría decir que éramos una especie de mejores amigos, razón por la cual me comentó que le pediría noviazgo a Alice en su siguiente cita que sería mañana.

Y yo pues, estuve en la portada de la revista Vanity Fair por mi trabajo con la colección "Red" de Alice, la cual era intermedia mientras confeccionaba nuevos trajes para su nueva línea llamada "New Moon". Mis padres llamaron para felicitarme. En una semana tendríamos un desfile presentando la segunda parte de "Red", se rumoreaba que Taylor Swift cantaría en la apertura por el hecho de tener un álbum llamado así. Pero solo eran rumores, Alice tenía lazos de amistad con ella, pero aún no se decidían.

Increíblemente la semana se pasó volando solucionándose así todos los problemas sobre el asalto a la casa de modas y atraparon al delincuente. Si claro, ex chofer del presidente, a menos que el presidente se llame Charlie Swan y tuviera que transportar a su hija. Sí damas y caballeros, el asaltante fue mi antiguo chofer. ¡Ja! Por eso vino a tu mente el otro día… es probable.

Estaba preparándome para el desfile cuando Edward me encerró con él en un cuarto junto al vestidor

Continuará…


Hola hola!

¿Cómo están? espero que estén bien.

Les traje un nuevo capítulo de esta historia mía que está siendo beteada por " J "

Bueno, espero que les guste el cap y que no me maten porque siempre tardo en actualizar, pero trataré de actualizar los Sábados, pero no es una promesa y es probable que a veces no pueda actualizar todos los Sábados debido a que tengo trabajos, tareas y ese tipo de cosas de la escuela.

-.-.-.-.-.-.-.- Tiempo de Reviews -.-.-.-.-.-.-.-

Gracias a quienes me dicen que les gusta mi historia y gracias a la personita que me dio buenos deseos esperando que mis problemas se solucionen ñ.ñ

Gracias totales por decirme que están 100% metidas en mi historia, eso me hace sentir bien (yeiii Angie se siente buena escritora!)

Son un amor.

En fin, perdónenme algún error de contradicción en la historia o de gramatica, o de ortografía y/o redacción. {Cualquiera de estos errores debieron ser corregidos por mi beta, si aún existe alguno, es culpa de mi beta jaja okno, solo bromeaba}

¿Para qué creen que Edward se encerró con Bella? ¿qué creen que le está sucediendo a nuestro . .multipe Ed?

Les dejo esas preguntillas que de seguro tendrán sus respuestas ;)

Ya no les quito más tiempo y me despido. (Angie hace el saludo de Bella cuando se va de un desfile xD)

Besos.

~Angie C.M