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Feather and Pleasure

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Paraguas

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Tendría que haber tomado el maldito paraguas…

"señorita Higurashi, por que no se lleva el paraguas, pronto Llovera".

Imito la voz de la secretaria que la estaba despidiendo en el momento en que salía de la oficina.

"tonta, podría haber sido mas convincente"…

"Y yo podría haber sido menos confiada"… se regaño.

Eran las 6:30… debía haber llegado hace media hora. Busco con la mirada un lugar donde refugiarse de la persistente lluvia. Nada.

Siempre era puntual… o al menos se tomaba la molestia de avisar cuando se demoraba.

"Idiota"…

Él debería ser el que estuviera esperando, no ella a él, al fin y al cabo la fabulosa idea de salir un jueves luego del trabajo había sido suya, no de ella.

¿Por qué entre semana?, ¿y ella por que era siempre tan sumisa cuando él le pedía que salieran?

Su mente decía no, sacaba excusas muy valederas, en si no eran excusas, eran razones de peso, pero su traicionera boca siempre soltaba el "si".

Y corría a arreglar su agenda para dedicarle un poco de tiempo a su novio.

Se sonrojo.

"Idiota"…

¿Debería irse?... así tal vez aprendería a no dejarla esperando.

Pero… ¿y si llegaba?... "rayos"…

A quien engañaba, no iba a poder irse, ni dejarlo plantado, pensando en que a lo mejor llegaría y ella no estaría.

"maldita lluvia".

Empezaba a sentir frío, la piel descubierta pedía a gritos mas abrigo que la escotada blusa blanca que llevaba puesta.

Miro a los lados y se removió incomoda en su puesto…

¿Por qué ese hombre la miraba tanto?

Y no solo era ESE hombre, en si todos los que pasaban frente a ella se quedaban mirando, y no precisamente su cara.

Bajo su mirada y se dio cuenta de la cruel realidad…

"una muy escotada blusa blanca, puesta encima de un sostén negro", mala combinación para un día de lluvia.

Se podía ver mucho sin acudir a la imaginación. Hizo lo posible por cubrirse un poco con los brazos.

"Idiota"…

No se lo perdonaría, por su culpa estaba pasando un momento desagradable, esta vez iba en serio, en cuanto apareciera nada de lo que dijera valdría, solo lo esperaba para que se diera cuenta de lo molesta que estaba… Nada más…

Y no iba a pasar el resto de la noche con él, en cuanto llegara le pediría que la llevara directamente a su apartamento.

Le haría saber de las maneras posibles que estaba furiosa, no podría arreglarlo con unas cuantas palabras… Esta vez no…

Pero… ¿y si le había pasado algo?… "rayos"… ahí estaba nuevamente ablandándose…

¡Ey!

Ya no la miraban… parecían… ¿asustados?

Un momento… ¿Cuándo había dejado de llover?

De pronto se sintió abrigada.

Miro hacia arriba y se encontró protegida por un paraguas negro y sobre sus hombros estaba una chaqueta con un aroma muy conocido.

Sobre su oído susurraron un…

"lo siento"…

Y fue suficiente para echar por la borda todo autocontrol.

……………..

¡Gracias por leer!