Disclaimer: los personajes pertenecen a Stephanie Meyer y la historia es de earthprincess4, yo solo la traduzco.

Canción recomendada por la autora: You Found Me de The Fray

¡Feliz Navidadddd! Os dejo este regalito para que no os quedeis con las ganas. Espero que os hayan regalado muchas cosas y os lo hayais pasado muy bien con la familia. A mí me han regalado un libro electrónico, que guayyy :) Así me podré leer los fics y los libros ahi, jejeje. Bueno, os dejo con el capi ;)

Por cierto, capítulo muy interesante...

Capítulo 6

BPOV

En el momento en que vi a James, supe que estaba en problemas. Leah estaba tendida en el suelo en posición fetal, obviamente él la había golpeado. Seth se balanceaba hacia atrás y hacia adelante en el sofá, con sus rodillas flexionadas cerca de su pecho.

Lo siguiente que sentí fue que James me sujetó por el pelo y me golpeó la parte de atrás de mi cabeza contra la pared. Cerré los ojos y apreté los dientes.

"¿Piensas… que sólo porque me haya ido, puedes hacer lo que te dé la gana?". Escupió en mi cara. "¿No recuerdas lo que le pasó a tu puta madre cuando ella comenzó a hacer esa mierda?"

"Lo siento, yo no estaba haciendo nada". Grité. Me movió por la habitación y me golpeó un costado contra la barandilla de las escaleras.

"Has hecho que Seth y Leah mintieran por ti no diciendo dónde estabas", dijo con los dientes apretados. "He tenido que castigarlos por su desobediencia, ¿te das cuenta de eso? Tu estupidez ha obligado a mi mano a hacerlo".

Todo lo que podía hacer era sentarme allí y contener las lágrimas. Yo sabía que había cometido un error. Sabía que era mi culpa.

"Cuando Garrett llamó y empezó a hacerme todo tipo de preguntas acerca de por qué mi hermosa hija no iba al baile, por qué los chicos no estaban haciendo cola en la puerta, y por qué parecías tan triste y tranquila todo el tiempo, sospeché lo mucho que estabas compartiendo con mi hombre. Así que dejé mi entrenamiento pronto para verlo por mí mismo. ¡Qué sorpresa cuando llego a casa y me entero de que te has ido!". Se acercó a mi cuerpo que temblaba. "No tenía que dejarte vivir aquí, Bella, nunca fuiste mi responsabilidad, y tu tonta madre te dejó aquí para que me hicieras frente. Te dejo que te quedes para ayudarte, espero que me muestres un poco de respeto y gratitud haciendo lo que te diga si quieres seguir viviendo aquí".

"Lo sé, lo siento", grité.

"¿Dónde estabas?", preguntó con una voz más tranquila. "¿Estuviste en ese baile de mierda con un chico?"

"No", le dije con voz temblorosa.

"Entonces, ¿dónde diablos estabas?"

Yo sabía que tenía que pensar en algo, y rápido. No fui lo suficientemente rápida, porque él me cogió por el brazo y me golpeó contra la pared, presionando su antebrazo contra mi cuello. Cerré los ojos tratando de ocultar el dolor.

"Te he hecho una pregunta", dijo con los dientes apretados.

"Yo tenía un trabajo que hacer", le dije apresuradamente. "Es un proyecto de grupo. Tenía que conocer al grupo en casa de Alice".

Luego hubo un ligero golpe en la puerta. Contuve el aliento mientras los ojos de James se lanzaban hacia la puerta y luego de vuelta hacia mí. Él me soltó y se dirigió lentamente hacia la puerta pasando sus manos por su pelo un par de veces.

"¿Qué es lo que puedo hacer por ti, hijo?", le oí decir desde la otra habitación. Mi corazón se hundió, yo sabía que era Edward. No sólo había herido a Leah y Seth, sino que ahora yo no sabía lo que le iba a hacer a Edward.

Empecé a enderezar mi ropa y mi pelo y me sequé las lágrimas.

"Bella", me llamó.

Caminé lentamente alrededor de la esquina, con miedo de lo que pasaría si él se daba cuenta de que había mentido. Recé para que Edward se fuera rápidamente sin decir nada acerca de donde estábamos.

"Te has olvidado esto". Él me sonrió y me tendió su mano con mi abrigo.

Me acerqué lentamente para cogerlo y rocé mi mano contra la suya con la esperanza de que entendiera el gesto. "Gracias, Edward", dije. "Alice no debería haberte enviado hasta aquí para traérmelo. Yo podría haberlo conseguido el lunes", le miré intensamente a los ojos con la esperanza de que lo entendiera.

"Ella estaba preocupada de que no tuvieras nada más para ponerte". El medio sonrió, y yo solté un silencioso suspiro de alivio.

"¿Puedes darle las gracias por mí?", le pregunté. "Y te prometo que tendré mi parte del trabajo de historia hecho". Si Edward pillaba la última parte y seguía con esto, entonces quizás todo terminaría bien. James le creería.

"Sí, debe ser un proyecto divertido de hacer". Había duda en sus ojos, pero él no dejó que James sospechara nada.

"Así que, tú debes ser Edward Cullen, el hermano de Emmett Cullen", James le preguntó y yo me puse rígida.

"Sí, señor", respondió él pareciendo casi asustado.

"¿Y cuál es ese proyecto en el que estáis trabajando?". ¡Oh, no, yo no había revelado esa parte! Tenía que cortarle.

"Te lo dije James, es un proyecto sobre la guerra civil que tenemos que hacer en grupo. Somos, Alice, Jasper, Edward y yo".

"Le he preguntado a él, Bella", James se puso loco al haber contestado yo. Estaba segura de que me metería en problemas por eso.

"Um, bueno señor, es lo que ha dicho Bella, tenemos un proyecto sobre la Guerra Civil que hay que acabar antes del próximo viernes". Por una vez estuve agradecida de que Edward prestara tanta atención a todo. "Estábamos en casa de Alice pensando sobre las ideas y decidiendo quién haría qué. No tuvimos la oportunidad de reunirnos el viernes por el partido, así que hemos tenido que hacerlo esta noche. Se trata de una parte importante de nuestro curso, por lo que queremos que sea bueno".

"Hmm", James estaba pensando. Se dio la vuelta y le dijo a Leah y a Seth que se fueran a la cama. Mi cuerpo se alivió extremadamente sabiendo que eso significaba que no iba a hacerles más daño.

Mientras que James les decía eso, yo miré a Edward y él pronunció las palabras: "¿Estás bien?". Asentí con la cabeza y cerré los ojos conteniendo las lágrimas.

"Bella, buenas noches, es hora de dormir". La voz de James me asustó y me sacudí un poco cuando dijo mi nombre.

"Buenas noches, Edward, gracias por traerme mi abrigo". Le dije, dándole las gracias en silencio por muchas cosas más.

"Buenas noches, Bella". Pude ver la preocupación en sus ojos cuando dijo eso, le di una leve sonrisa para asegurarle que todo estaba bien.

Me dirigí hacia las escaleras con la esperanza de que James no le hiciera más preguntas, pero lo hizo. Recé para que Edward no le dijera nada, no sólo por mí, sino también por él. Me fui a mi cama y me senté en medio de ella, esperando todo lo que tenía que venir. Yo no sabía si James se había tragado mi historia sobre el proyecto o si eso haría que me golpeara. Yo quería ver a Leah, sabía que él la había dañado y no estaba segura de si le había hecho algo a Seth o no.

Unos minutos más tarde la puerta se abrió de golpe y James se quedó mirándome.

"Así que… ese chico, Edward", comenzó. "¿Por qué estaba aquí?"

"Es lo que él te ha dicho, me he dejado mi abrigo en casa de Alice". Le contesté en voz baja.

"Bueno, de ahora en adelante, cualquier proyecto que tengas que hacer lo harás en la escuela". Sus ojos eran oscuros y estaban llenos de rabia mientras caminaba la corta distancia hasta mi cama. "Yo nunca te he dado permiso para ir a la casa de alguien".

"Lo sé, lo siento", dije nerviosamente.

"No estoy muy satisfecho con tus elecciones, Bella", dijo de pie junto a mi cama. "No me gusta tener que volver a casa después de un entrenamiento importante porque no puedo confiar en ti. Tu madre sufrió las consecuencias de sus errores. No me gustaría ver lo que le podría suceder a Edward si él se involucra en esto. Estoy seguro de que no quieres que él sufra las consecuencias".

"No, señor", le susurré. Lo siguiente que sentí fue el dorso de su mano golpeándome el lado de mi cara.

"Gracias a ti tengo que conducir toda la noche de regreso a Seattle para el último día de ese entrenamiento", gritó. "Estaré en casa a las 6 pm, espero que la casa esté limpia y la cena hecha. Y es mejor que no salgas de esta casa por cualquier motivo mientras esté fuera".

"Sí, señor", le dije. Tenía lágrimas en mi rostro y trataba de ocultarlas con mi pelo.

Volvió a la puerta para salir. "Y deshazte de toda esa basura que Garrett ha estado trayendo a casa".

Tan pronto como salió de la habitación, corrí hasta la ventana para verlo salir. Cuando el automóvil salió del garaje y se alejó por la calle, me fui corriendo por el pasillo para ver a Seth y a Leah. Me asomé a la habitación de Seth, estaba acurrucado como una pelota y dormía profundamente. Fui a la habitación de al lado, a la de Leah, y abrí la puerta lentamente, estaba acostada en su cama y podía oír gemidos suaves provenientes de ella. Abrí más la puerta dejando entrar un rayo de luz desde el pasillo y al principio pude oír su grito de asombro al pensar que yo era James. Cuando se dio cuenta de que era yo, saltó de su cama, corrió a mis brazos y lloró en mi pecho.

"Yo no se lo he dicho, Bella", dijo a través de gemidos. "Yo no le he dicho dónde estabas".

"Lo sé", dije acariciándole el pelo con las manos. "Pero deberías habérselo dicho, Leah. No te hubiera hecho daño si se lo hubieras dicho".

Ella se enderezó y me miró. "¿Cómo puedes decir eso? Yo nunca podría hacerte eso. Yo nunca haría ninguna cosa intencionadamente para meterte en problemas".

"Eso es mejor para ti que para mí", le respondí. "Todo esto ha sido culpa mía, yo nunca debería haber dejado que Edward me convenciera de ir a cenar, eso sólo ha causado más problemas para todo el mundo. Ahora él está mintiendo por mí".

"No, tú te mereces hacer algo para ti, aunque se lo ocultes a él", dijo ella poniendo su cabeza sobre mi pecho y apretando su agarre alrededor de mi cintura. "Tú haces todo por nosotros y nunca has hecho nada para ti ni una vez, y yo no iba a fastidiarte esta noche de libertad que tenías".

"Gracias por pensar en mí". Leah y yo no siempre estábamos de acuerdo en todo y discutíamos un montón de veces, pero yo sabía que haría cualquier cosa por mí, y yo haría lo mismo por ella.

"¿Qué ha hecho él mientras yo no estaba?". Yo no estaba segura de si quería saberlo, pero necesitaba saber a qué atenerme con él.

Leah se apartó de mí y volvió a sentarse en su cama, y yo seguí sentada en el extremo. "Ha llegado, nos ha visto a Seth y a mí sentados en el sofá viendo la televisión y nos ha gritado que la apagáramos. Luego nos ha preguntado dónde estabas y ninguno de los dos se lo hemos dicho, así que ha cogido a Seth por los brazos y lo ha sacudido hasta que ha gritado, pidiendo que le dijera dónde te encontrabas. He tratado de alejarlo de él, pero me ha empujado y golpeado contra la mesa. La lámpara se ha caído y él se ha enfadado conmigo por romperla. Entonces me ha abofeteado y me ha cogido las muñecas apretándolas con fuerza, y me ha estado gritando que le dijera dónde estabas. Yo no le he dicho nada y él se ha puesto aún más molesto y me ha empujado al suelo. Ha sido entonces cuando hemos oído que habías entrado".

"¿Estás bien?". Mi sangre hervía en ese momento. Una cosa era que él me hiciera daño a mí, pero ahora era a Leah e incluso a Seth. Él nunca les volvería a hacer daño.

"Lo estaré, me duele un poco la espalda por el golpe contra la mesa, pero voy a estar bien".

"Déjame ir a buscar una bolsa de hielo, también necesito una para mi cara". Me levanté de la cama y me dirigí hacia las escaleras. Cogí dos bolsitas y puse unos cubitos de hielo en cada una, las envolví con un trapo y volví a subir las escaleras. Cuando volví a la habitación de Leah, ella se había ido, así que busqué en mi habitación y la encontré abrazando a Seth mientras le frotaba la espalda.

"Estaba corriendo por el pasillo hacia tu habitación, llorando, así que le he seguido", dijo Leah.

Asentí con la cabeza, le entregué la bolsa de hielo, puse a Seth en mis brazos y nos acostamos en la cama mientras yo lo sostenía cerca de mí, frotando su espalda y cantándole la canción que mamá siempre nos cantaba cuando éramos pequeños. Leah se acurrucó junto a él, escuchando la canción también.

"Cariño mío, no llores
Cariño mío, seca tus ojos
Descansa tu cabeza cerca de mi corazón
Nunca te apartes, cariño mío
Pequeño, cuando juegas
No piensas en lo que dices
Tus ojos brillan y brillan
Nunca cae una lágrima, cariño mío
Si supieran lo dulce que eres
Acabarían amándote también

Todas esas mismas personas que te regañan
Lo hacen sólo por tener
El derecho de mantenerte
Desde la cabeza hasta los dedos de los pies
No eres mucho, sólo Dios lo sabe
Pero eres tan precioso para mí
Precioso como puedes ser, cariño mío"

Antes de darme cuenta, los tres nos quedamos dormidos en mi cama. Cuando me desperté por la mañana a las 5 am, ni siquiera necesité el despertador, saqué a Seth de mis brazos, le puse junto a Leah y bajé las escaleras para ponerme en marcha con la limpieza de la casa como James había pedido. Tenía que hacer que se viera mejor que nunca con la esperanza de que James no nos hiciera daño una vez más al llegar a casa. Hice la colada, fregué los platos, limpié el suelo y fregué las escaleras antes de que Seth y Leah bajaran. Les hice un desayuno rápido y ambos comenzaron a ayudarme con la limpieza de la casa.

Pasamos la mayor parte de la jornada limpiando cada pequeña cosa y en torno a 4 pm empecé a preparar la cena. Decidí hacer pollo asado con romero y limón y puré de patatas con guisantes. Hice que Seth y Leah se dieran una ducha y tuvieran todos sus deberes hechos antes de que él llegara a casa.

Cuando llegó a casa, puse la comida en la mesa esperando y rezando que hubiéramos hecho un trabajo bastante suficiente, para que no se volviera loco al llegar a casa. Yo sospechaba que él podría estarlo sólo por el hecho de no poder haber dormido la noche anterior. Pero James no nos dijo ni una palabra a ninguno de nosotros, comió y se dirigió hacia las escaleras para ducharse y luego irse a la cama. Leah y yo lavamos los platos mientras que Seth quitaba la mesa, y luego nos fuimos a nuestras habitaciones para dormir.

A la mañana siguiente, cuando nos fuimos a la escuela, James seguía durmiendo, así que no le molestamos.

Caminando a la escuela, me preocupaba cómo iba a explicarle a Edward lo que había pasado esa noche. Yo sabía que él iba a preguntarme y me ponía nerviosa por lo que podría haber oído o pensado. Pero me sorprendió cuando él no vino a la escuela y tampoco lo hizo Jasper.

Le pregunté a Alice donde estaba Jasper, pensando que tal vez iba a decir que estaba con Edward.

"Lo he llamado esta mañana y está muy mal", Alice explicó. "Supongo que Edward se acercó ayer por la noche en un estado de ánimo muy malo, tomaron algunos tragos y se desmayó en su piso. Edward ya no estaba cuando él se ha despertado, así que piensa que se ha ido a casa a dormir".

"¿Están bien?", le pregunté.

"Sí, van a estar bien, sólo necesitan dormir la mona", dijo.

"Eso es bueno", le dije con un suspiro.

Alice me miró con una sonrisa. "Lo sé".

"¿Saber el qué?", le pregunté.

"¿Edward estuvo contigo la noche del sábado, no?", me preguntó.

"¿Por qué dices eso?". Miré hacia otro lado para ocultar el rubor en mi cara. ¿Cómo lo sabía?

"Tú estabas preocupada por donde estaba él hoy, y como estabas evitando preguntarme directamente acerca de él, me has preguntado acerca de Jasper". Ella comenzó. "¿Edward llama a Jasper el sábado por la noche diciendo que está enfermo y que no va a ir al baile, pero luego aparece la noche siguiente en casa de Jasper para emborracharse? Si yo estuviera enferma, no estaría bebiendo la noche siguiente. Así que, ¿qué pasó, por qué estaba tan molesto que necesitaba emborracharse?"

Yo tenía que mentirle acerca de haber estado con él el sábado, era la chismosa más grande del instituto y si le dijera que había estado con él, eso podría llegar a James.

"Alice, de verdad que no sabes de lo que estás hablando, yo no lo he visto desde la semana pasada".

"Bueno, si tú lo dices", dijo con un encogimiento de hombros. "Pero Bella, para que lo sepas, eres una mentirosa horrible". Ella me miró con los ojos muy abiertos, una sonrisa y un grito de asombro.

"Alice..."

"No te preocupes, no voy a decírselo a nadie, pero tienes que decirme lo que pasó", dijo, saltando arriba y abajo por la emoción.

Le hablé de cómo se presentó en mi casa y de cómo fuimos a ese pequeño restaurante italiano que dijo que era su favorito. Ella estaba muy emocionada y feliz por mí y yo quería compartir su felicidad, pero no le dije que le había dicho a él que no podíamos ser amigos y él lo había aceptado. Me puse triste al saber que la noche más increíble que había tenido, nunca volvería a ocurrir.

Esa noche cuando James llegó a casa, nos ignoró otra vez, comió, se duchó y se fue hasta las once, luego me fui a la cama cuando regresó. Yo prefería que él nos ignorara a que nos golpeara, así que no estaba demasiado preocupada por él.

Al día siguiente me había olvidado por completo del fin de semana hasta que estuve en mi taquilla durante el almuerzo consiguiendo el libro que leía todos los días, pero cuando me di la vuelta, Edward estaba a centímetros de mí, mirándome con determinación en su rostro. Mi corazón empezó a latir cada vez más rápido y pude sentir mi calor subir.

Desvié los ojos hacia el suelo y respiré hondo.

"Tienes que venir conmigo". Él dijo, poniendo su mano en la parte baja de mi espalda para guiarme por el pasillo.

"¿A dónde vamos?". Le pregunté con una voz ahogada mientras trataba de seguir su ritmo.

"Te voy a llevar a hablar con mi padre". Me detuve y me aparté de él, sintiendo correr el pánico a través de mi cuerpo. Negué con la cabeza y las lágrimas llenaron mis ojos.

"Bella, por favor", me rogó. "No quieres hablar conmigo, así que tal vez quieras hablar con un médico".

"No puedo", le dije. "Edward, por favor, déjalo ir". Empecé a caminar lejos de él.

"Ya sabes, con todo lo que he reunido en los últimos días" - me gritó mientras yo me alejaba - "creo que tengo suficiente para ir a hablar con mi hermano y estar preocupado".

Me detuve de repente y me volví hacia él suplicándole con la expresión de mi rostro que no lo hiciera. Él caminó hacia mí y me agarró la mano suavemente, tirando de mí por el pasillo hacia el gimnasio. Una vez estuvimos en la sala vacía del gimnasio, subimos las escaleras hasta la parte posterior de las gradas, a un pequeño almacén que nunca había visto antes. Él sacó una caja para que me sentara y luego se sacó otra para sentarse delante de mí.

Ninguno de los dos habló durante unos minutos, yo evitaba mirarle a los ojos y miraba a la habitación a oscuras, con sólo una pequeña cantidad de luz entrando por la ventana de la puerta. Olía a rancio por el polvo.

Edward hurgó en su bolsa y sacó un bocadillo y un refresco.

"Toma", dijo y me entregó la mitad del sándwich.

Le miré brevemente y tomé el sándwich. "¿Qué es esto?", le pregunté.

"Nunca comes y lo necesitas". Él dijo, dando un bocado de la otra mitad.

Yo le di un bocado al sándwich lentamente.

"Tu padre te hace daño, ¿no?", me preguntó bruscamente.

Mis ojos, presos del pánico, se lanzaron hacia los suyos y no tuvo que esperar una respuesta. La expresión de mi cara lo dijo todo.

"Bella, por favor, sólo habla conmigo". Él extendió la mano hacia la mía y me miró fijamente a los ojos.

"¿Qué quieres saber?", le pregunté. Yo no podía esconderme de él más. Sabía demasiado, y realmente yo no quería escondérselo. Quería que él lo supiera.

"¿Cuánto tiempo hace que te golpea?", me preguntó.

"Alrededor de tres años", le contesté. "Pero antes de eso, él solía hacer daño a mi madre".

"¿Golpea a Leah y a Seth también?". Él dejó el sándwich y sujetó mis dos manos, frotándolas con los pulgares mientras yo hablaba, diciéndole todo lo que yo nunca le había dicho a otra alma, aparte de a mi propia familia.

"No, él no golpea a Seth y a Leah, por lo menos no lo había hecho hasta el sábado por la noche"

"¿Que pasó el sábado?"

"Cuando llegó a casa y yo no estaba allí, empezó a hacerles daño para conseguir que le dijeran dónde estaba".

"¿Y qué te hizo cuando llegaste?", me preguntó.

"Lo mismo hasta que apareciste".

"Por lo tanto, fue mi culpa". Su voz estaba llena de pesar.

"No, Edward, no fue culpa tuya, fue mía, yo sabía lo que había. En primer lugar no debería haber ido. Pero no me arrepiento. Valió la pena".

"¿Por salir conmigo valió la pena ser golpeada?", preguntó él con ojos inquisitivos.

"No lo he querido decir de esa manera, yo sólo quería decir que estuve contenta de haber ido contigo. Lo disfruté".

"¿Me hablarás de tu madre?", me preguntó. "¿Qué sucedió realmente?"

Tomé una respiración profunda antes de empezar. "James tenía a todos los del pueblo convencidos de que ella estaba loca y que no sabía lo que estaba diciendo. Pero luego, cuando ella empezó a ir a la policía y los vecinos decían que nos hacía daño, la encerró en el sótano y la golpeó durante varios días, les dijo a todos que finalmente la había enviado a un centro psiquiátrico de Seattle para que la ayudaran. Lo siguiente que supe es que estaba en su funeral y le había dicho a todos que ella se había suicidado, nadie lo dudó, él era el jefe de policía, con una familia perfecta a excepción de su esposa que recientemente se había vuelto loca". Yo estaba llorando muy fuerte mientras recordaba ese momento de mi vida. Por último, decirle a alguien la verdad fue quitarme un gran peso de encima. Yo estaba aterrorizada de lo que él pudiera hacer o decir, ahora que más o menos le había contado todo, no me importaba. Sentía como que tenía que decírselo, que mi mente no se estaba protegiendo más. Edward había traspasado mi muro y me había encontrado. Eso me hizo sentirme feliz y libre.

Él extendió la mano y me llevó a sus brazos mientras yo lloraba en su hombro. Fue el gesto más pacífico que había sentido nunca de nadie. Sentí como si estuviera en casa y a salvo en sus brazos.

"Bella", suspiró. "¿Por qué no se lo cuentas a alguien?"

"No puedo", me alejé de él para limpiar mi cara. "Haría lo mismo, convencería a todos de que estoy loca al igual que mi madre y luego haría daño a Leah y a Seth".

"No puedes vivir así para siempre, Bella. Podemos ir a hablar con mi hermano. Él te creerá y nos podrá ayudar".

"No, nos puedes decir nada. A nadie. Él trabaja para James y es muy cercano a él".

"No puedo soportar saber esto y no hacer nada", pude oír la frustración en su voz.

"Si lo haces, voy a mentir y a decirles que no es verdad".

"Bella..."

"Por favor, Edward, te lo ruego, no digas nada a nadie. No puedo arriesgar a mi familia".

Él suspiró profundamente y se pasó las manos por el pelo nerviosamente.

"¿Si quieres que lo mantenga en secreto por qué me estás diciendo todo esto?"

"No lo sé", dije. "Tú no ibas a dejarlo ir y seguirías mucho tiempo con lo mismo. Cuando estoy contigo... me siento segura y protegida, como estaba con mi madre. Ella siempre estaba en casa para mí, incluso a través de todas las cosas malas, estaba en casa, y yo no tenía que preocuparme cuando estaba con ella. Así es como me siento cuando estoy contigo", él pareció ignorar mis sentimientos, pero yo no le culpé.

"¿Y qué se supone que debo hacer si de repente no te presentas en la escuela?"

"Eso no va a pasar, yo sé cómo manejarlo". Traté de controlar mi voz y demostrar que era capaz de lidiar con esto.

"¿Qué puedo hacer?", me preguntó.

"Nada, sólo déjalo ir, finge que no te he dicho nada y sigue con tu vida".

"¿Cómo puedes pedirme ahora que haga eso?"

"Es la única opción, Edward. No puedo arriesgarme a que algo te suceda a ti también".

"¿Qué quieres decir con que algo me suceda?"

"Si él sabe que nos estamos acercando, entonces va a hacer algo para detenerlo. Ya me amenazó. Yo no sé el qué, pero hará algo si se entera".

Él se levantó y empezó a caminar por el pequeño espacio, pasándose los dedos por el pelo y tirando de él. Le miré, esperando que dijera algo.

"Creo que deberíamos ir a clase", dijo en un tono apresurado, recogiendo los restos de nuestra comida no consumida y su mochila. Me puse de pie y lo seguí hasta fuera de la habitación. Él caminó hacia su clase sin mirar atrás, incluso cuando estuvimos en el pasillo. Sabía que eso era lo que le había dicho que hiciera, pero me sorprendió el dolor que sentí cuando en realidad lo hizo.


Muchas gracias por seguirme y comentar la historia:

anita cullen, Bite Me Sr Cullen, ludgardita, VictoriamarieHale, MillaPattzn, chusrobissocute, TereCullen, Mentxu Masen Cullen, Serena Princesita Hale, Lyzed, Nurysh, joli cullen, lobalunallena, beakis, AlajandraZJofre, Marianixcr, Sophin, yasmin-cullen, Patchmila Cullen Mellark, elena robsten, Ely Cullen M, Pamrodriguez, Milhoja, MaxiPau, MCullenMustang, vale potter, Alex-Cullen-Pattinson, sandra32321, VICKY08, Giovanna Tey, Heart on Winter, pekascullen, Tutzy Cullen, Ginegine, Sara-Crish Cullen, mgcb, Loonydraconian, Ayla Hale Potter, anamart05, Little wishes Pxa, SkyX, kaoriiCullen, isita maria, MelodyCullenMasen, MixelintheDark, Lakentsb, RoxCM, CaroBelleCullen, Zoe Hallow, lupita calvo, CrissYmell, Mariie Cullen Potter, tita190288, Pamelita, zentenocullen, MelodyCullenPotter-Granger, nany87, alijas 1002, Olga Chedraui, ogda1975, Vanesaerk, Annilet, I love Edward, ginebralocacullen. Si me dejo a alguien me enviáis un privado y os añado ;)