Hola! Gracias por la paciencia.
Pues les traigo más drama (? sigo muy emocionada con la historia
Cada vez tengo más claras las cosas, espero no volver a tener un bloqueo creativo XD
Bueno, como saben mi país pasa una crisis por los temblores de hace poco, y yo vivo en lacapital
Afortunadamente en mi caso todo está bien. Esperemos que las cosas mejoren pronto y que por favor deje de temblar x.x
Gracias por seguir leyendo. Espero contar con su apoyo hasta el final, final que aún está lejos :'3


Cruda moral.

Alguna vez Ichigo había escuchado el término… Algunos de sus compañeros lo decían después de arrepentirse de hacer algo al día siguiente, aunque generalmente el alcohol iba de por medio, ellos intoxicados cometían todo tipo de estupidez de las que se arrepentían a la mañana siguiente.

Pero Ichigo ni siquiera gustaba del alcohol, y siempre creía que sus compañeros eran estúpidos por hacer tanta idiotez bajo el influjo del alcohol.

Y ahora lo comprendía.
Y era peor, pues él ni siquiera estaba intoxicado… aunque tal vez los celos también contaban como sustancia tóxica, y él lo había descubierto de la peor forma.

Cruda moral.

A su lado descansaba aquella chica de cabello verde y largo, los mechones se le pegaban a la espalda por el sudor que aun resbalaba en ella. Su silueta se veía perfectamente a contraluz de la ventana. Una estrecha cintura, una amplia cadera y un prominente trasero, la sábana apenas y cubría la mitad de él. En su delicada cintura las vio, vio marcas rojas que dibujaban dedos.

Sus dedos.

No reconocía a la persona en sus recuerdos que había actuado tan desquiciadamente.
Besó a la chica con ansiedad y desesperación, la sujetó sin amabilidad y la tomó de la forma más hosca, fría e impersonal posible. Y aun así ella sonrió todo el tiempo. Recordaba el placer vacío y los gemidos de ella.

Y se odió, y sintió asco de sí mismo.

Sin poder permanecer un segundo más en la misma cama se dirigió en silencio al baño mientras ella seguía durmiendo.

Pero fue mala idea. En el enorme espejo del baño observó su propio cuerpo desnudo, lleno de marcas. Profundos arañazos abrazaban su espalda, y su pecho y cuello tenían un decorado total de cardenales por aquel camino que siguieron los suaves labios de ella.

Se vio a los ojos y no reconoció a la persona que le devolvía la mirada.
¿En qué se había convertido? En uno de esos hombres que toman a una mujer sin amor.

Pero… ¿En verdad importaba?

Inoue nunca estaría con él. ¿Qué importaba cualquier cosa?
Nelliel era… agradable, divertida, hermosa. Tal vez podría aprender a verla de otra forma.

Regresó a la habitación y encendió el celular mientras se vestía de nuevo, aunque intentaría ver a la peliverde de otra forma, no se sentía capaz de pasar la noche allí.

El celular tenía 12 llamadas perdidas. Rukia.
Y un montón de mensajes de texto

Rukia 20:45
¿Dónde estás idiota? Tengo mucho que contarte. Dios soy la mejor amiga del mundo.

Rukia 20:59
Tu estúpido celular me manda a buzón, más vale que no rompas tu promesa de venir a casa.

Rukia 21:20
Renji y yo cenamos con Inoue Orihime, a que te quieres enterar del chisme completo!

Rukia 21:47
Ichigo juro por dios que si estás haciendo alguna estupidez te mato.

Renji21:55
Hey idiota dónde mierdas estás. Rukia está cabreadísima por tu culpa.

Rukia 22:15
Si no vuelves a casa esta noche juro que empezaré a apoyar a ese tipo de pelo azul, se ve mucho más listo que tú. Al menos el no se anda haciendo imbécil con mujeres extrañas.

Rukia22:33
Idiota

Renji 22:40
Idiota

Algo empezó a comerse el estómago de Ichigo, o al menos así se sentía.
¿Rukia y Renji cenaron con Inoue?

Se apresuró a terminar de vestirse y recoger sus cosas. Y aunque se odió por irse sin decirle nada más a la chica, se fue. Era casi media noche, pero tenía que escuchar lo que Rukia quería contarle.

Al llegar a casa escuchó los pasos de alguien yendo a recibirlo.
Su pequeña mejor amiga corría hacia él en pijama, y le soltó una patada en el estómago.

-Imbécil ¿Dónde estabas? ¡Me tenías preocupadísima!
-Ya ya. Llegué. ¿Qué es eso que tenías que contarme?
-Ah pues al menos leíste tus mensajes pues adivina! Renji y yo…

Se quedó muda mientras escaneaba con cuidado a Ichigo, y con pánico él se llevó las manos a los cardenales que había olvidado por completo adornaban su cuello.

-¿Qué te estás tapando Ichigo?
-N-nada. Tonta. Mejor dime que pasó.

Su amiga miró con desaprobación al pelinaranja, pero pronto se convirtió en preocupación y … lástima?

-Ichigo…
-Cállate tonta, no me digas nada.

Desvió la mirada de los inquisidores ojos de su amiga y vio a Renji acercarse por el pasillo.

-Hey Ichigo, ya te contó Rukia? Al parecer Inoue no tiene nada que ver con ese tipo, sólo ensayan diálogos de la obra y… Ay ¿Qué te pasa?

La pequeña Kuchiki calló de un pisotón al pelirojo

-Diablos Renji aprende a leer la atmósfera. Ichigo espera…

Sin nada en la mente más que odio por sí mismo se dio la vuelta y salió de casa.
"Diálogos de la obra"
Que idiota.
Inoue estudiaba arte.
Inoue llevaba tiempo trabajando en aquella obra de teatro.
Él conoció a Inoue actuando
Él escuchó aquello que deseaba no haber escuchado nunca en los cuartos de ensayo.
¿Cómo nunca le pasó por la mente?

Idiota.


Por fin sábado, Inoue Orihime se levantó pronto, antes del amanecer, los nervios no le permitían dormir más. Alistó todo y comenzó con su rutina de cuidado de la piel de cada mañana.

Al verse en el espejo podía ver en sí misma unas mejillas con un dulce coloreo. No tenía fiebre. Estaba emocionada y avergonzada, la amiga de Ichigo, Kuchiki, había prometido organizar una cena entre amigos para celebrar después de la obra, en verdad quería poder cenar con ellos y el pelinaranja.

Cuando estuvo lista, Grimmjow pasó por ella, iba estrenando su nueva motocicleta. A pesar de lo que las personas pudieran pensar, a Inoue le gustaban mucho las motos, pero les tenía bastante miedo. Pero si era el peliazul quien conducía estaba segura que nada podría salir mal.

La mañana se pasó rapidísimo, y pronto todos se encontraron en sus respectivos camerinos.
La radiante chica terminaba los detalles de su maquillaje y trataba de calmar sus nervios cuando tocaron a su puerta.

-Adelante
-Nos llamaran afuera en 5 minutos mujer…

El peliazul había ido a avisarle del llamado, pero se quedó sin aliento al ver lo hermosa que se veía la chica, el cargado maquillaje remarcaba sus finas facciones, y la peluca de color negro contrastaba hermosamente con su blanca piel. Y el vestuario… Su vestido azul marino tenía un escote en V que hacía imposible no mirar sus atributos, y el collar alrededor de su cuello era la cereza del pastel.

Pero él era el mejor disimulando, apenas arqueó una ceja en un gesto que pareció más de burla que de otra cosa, pero ella no lo notó pues también estaba sorprendida con la caracterización de él, una peluca corta y negra remarcaba todos esos detalles faciales que Inoue parecía ignorar siempre. Grimmjow tenía unos profundos ojos azules, una afilada nariz y una mandíbula fuerte, y cuando hablaba dejaba ver sus afilados colmillos que le daban ese toque salvaje que contrastaba con su apariencia elegante, portando un traje de gala completamente negro.

-Grimmjow, eres muy guapo

Dijo ella de forma inocente y despreocupada. Y el corazón del chico explotó. Y lo tomó tan desprevenido que no pudo detener a tiempo el calor que se concentró en su rostro y orejas.

-Joder, claro que soy atractivo, no lo digas como si nunca lo hubieras notado.
-Jejeje perdón, soy distraída

Tocaron la puerta.

-Tu camerino es pequeño mujer, saldré, no tardes.
-Sí, no tardo.

La pantera abrió la puerta y se encontró con el tipo pelirojo y la enana de la vez pasada. Al parecer eran amigos del Kurosaki, pero él no los acompañaba. Sin decirles nada salió y los dejó pasar.

-¡Inoue! Te ves guapísima. Te trajimos esto.

Rukia le entregó un ramo de rosas amarillas y conmovió el tierno corazón de la pelinaranja.

-Kuchiki san, Abarai san. Gracias, no debieron molestarse.
-No digas eso, somos felices de hacerlo. Pues... no te quitamos más el tiempo ya no tardan en empezar. El idiota de Ichigo no ha llegado pero tranquila, él vendrá.

Rukia dijo eso y salieron del camerino, dejando a una preocupada Orihime ¿Y si en verdad el no asistía?

La obra comenzó a ocurrir fluidamente, era una historia sobre un amor entre dos viajeros, que después de 5 años, se volvían a encontrar, y la protagonista, arrepentida por esos años lejos sin confesar sus sentimientos, estaba decidida a confesarse.

El tercer acto comenzó.
Al salir a escena Inoue echó un rápido vistazo, de nuevo, a la fila donde Abarai y Kuchiki estaban sentados, había dos asientos libres, los que correspondían a Nell y Kurosaki. Sin embargo pronto vio la puerta del teatro abrirse y vio a entrar al pelinaranja… y de su brazo colgaba Nell, apoyada en una muleta aún con el tobillo vendado.

Por alguna razón esa escena la inquietó. Pero ¿era normal cierto? Ichigo sólo cuidaba de Nell como cualquiera lo haría.

No tenía tiempo de divagar, seguía su diálogo.

-¡Espera por favor no te vayas! Yo… yo tengo que decirte esto ahora. No puedo resistirlo más.
-Dime lo que tengas que decir y déjame en paz.
-Yo… ¡Estoy enamorada de ti! No puedo dejar de pensarte a cada momento del día, por favor, sólo un beso… con un beso sé que sabrás que somos lo correcto.

La escena transcurría entre más drama hasta que el personaje de Grimmjow por fin correspondía y la "besaba".

Inoue siempre dijo que ella no tendría problema con eso, pues estaba estudiando para ser profesional y entendía que era parte de su carrera. Pero Grimmjow se había negado. Entonces todo estaba acomodado para que pareciera un beso, pero quedaban simplemente a milímetros el uno del otro. Y al tenerlo tan cerca, Inoue observó la forma de sus cejas, eran varoniles y simétricas. Y olía igual a un día de verano en el bosque. Pino, madera, miel. Pero aunque ella lo observaba el chico simplemente veía hacia abajo, ignorándola. Eso le causó risa interna, la pantera sí que era extraña.

Al finalizar la obra todos salieron a agradecer tomados de la mano, e Inoue buscó los ojos de Ichigo, pero él estaba con la mirada perdida, y las cejas tremendamente juntas, se veía agobiado y triste. Eso la preocupó.

Tras brindar en los camerinos, Inoue le dijo a Grimmjow que iría a alcanzar a Ichigo y sus amigos a un restaurante cercano.

-Súbete te llevo, no quiero que te secuestren los aliens o algo, tonta.
-Jejeje ya viste la serie que te dije de aliens? Es buenísima debes verla.
-Sí ya la vi, pero no encuentro la 4ª temporada
-Yo la tengo! Recuérdame y te la presto
-Como sea, ponte el casco.

Al llegar al restaurante sin embargo, Grimmjow notó a Nelliel sentada en la mesa junto a las ventanas con todos, y eso le dio muy mala espina.

-Me quedaré a cenar, me ha dado hambre.
-¡Sí!

Cuando se acercaron a la mesa se sentía un ambiente muy pesado, Rukia fulminaba con la mirada a Nelliel quien estaba muy cerca de Ichigo, y él parecía sumamente incómodo. Renji trataba de aligerar las cosas y le dio la bienvenida los recién llegados.

-Hey, felicidades, la obra fue un éxito.- dijo el Abarai

Al sentarse Ichigo y Grimmjow intercambiaron sus clásicas miradas asesinas, sólo que esta vez pareció ganar Grimmjow, quien aparte de odio, proyectaba desaprobación.

-Voy al baño.

Dijo Ichigo y se paró de la mesa sin ver ni siquiera una vez a Orihime, quien sintió su corazón romperse un poquito por eso, pero trataba de no darle importancia.

-Yo también iré a lavarme- Nell se levantó de la mesa con cuidado y sostuvo su muleta.
-Ahh senpai, la acompaño.
-No te preocupes Hime chan, puedo yo solita, no tardo! Vayan pidiendo

El mal presentimiento que tuvo Grimmjow al llegar creció.
Todos ordenaron, pero Inoue estaba intranquila y decidió ir al baño también para ayudar a Nell.

El restaurante estaba lleno, había muchísima gente y ruido entre las conversaciones de las mesas y los meseros.

Veía ya las puertas de los baños, pero sus pies se detuvieron. Casi frente a ella, con unas personas en medio de la escena, Ichigo y Nell parecían discutir, la peliverde lloraba y el chico parecía desesperado. No tenía sentido. Nell sostuvo los brazos de Ichigo y se alzó para ¿Besarlo? Nunca lo sabría, una mano grande y cálida tapó sus ojos en el momento justo. Y percibió el olor de la madera y el verano.

-Vámonos de aquí mujer.

Se dejó jalar por esa mano amable. Unas inesperadas lágrimas salían de sus brillantes ojos grises.

Vio la mesa donde estaban Abarai y Kuchiki y la morena la vio preocupada, pero no los detuvieron, parecían entender, aunque Inoue no entendía.

Se pusieron los cascos y montaron la motocicleta, el aire nocturno los golpeaba violentamente y su corazón que se sentía asfixiado dentro del restaurante, de pronto se sintió liviano, como si pudiera simplemente irse volando, lejos de su pecho, y lejos del dolor que sentía.

-¿A dónde vamos Grimmjow?
-A donde quieras joder.
-… quiero ver el mar.- dijo ella sin pensarlo mucho.
-Que sea el puto mar entonces.

Mientras tanto, en el restaurante, Ichigo regresaba a la mesa, bastante alterado.

-¿Dónde está Inoue?
-Fue al baño y luego salió corriendo de mano del grandulón.- dijo la Kuchiki mientras tomaba despreocupadamente su soda, si voltear a ver a su amigo

Ichigo se quedó helado. Si ella había ido al baño, los había visto.
Sintió frío. Nada más. Sólo frío.
Se había acabado. Él lo había arruinado todo, y prácticamente la había aventado a los brazos de aquel idiota.

-Ichigo...

Renji estaba a su lado, recargando una mano en su hombro.

-Eres idiota.