Disclaimer:
Los personajes de yyh no me pertenecen, son propiedad de yoshishiro Togashi, yo sólo los he usado para mi deleite, y para pasar el tiempo cuando estoy aburrida.
Lo cual, si se dan cuenta, a sido bastante este semestre por muchos factores que no diré, pero se resume en que debido a la universidad he sido una ermitaña, y sólo he salido para bailar cuando se da la ocasión.
A si que les daré un consejo, ¡tómense un año libre!, luego no podrán disfrutar como en media.
Notas:
Hemos llegado al final de este fick, y me encantó. Gracias por todos sus comentarios, gracias por acompañarme, apoyarme y alegrarme las tardes cuando actualizaba. No saben lo mucho que me gustaron.
Gracias por brindarme su compañía cibernética, a todos, a los que dejaron comentarios, a los anónimos, a los lectores y a quienes sólo le dieron click para saciar su curiosidad.
Espero les guste el final.
Besos.
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Matices
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"Índigo"
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Ser un youkai es algo extraño, por principio sólo eres un demonio, y sólo debes de cumplir unas reglas para poder sobrevivir en el Makai. Es como suena, demonio; la palabra en si trae el significado, matar, engañar, seducir, timar; obsesionar; después de todo la vida en si no es más que una serie de hechos interesantes conectados uno tras otro que están relacionados a esas palabras.
-Hiei, ¿me ayudas con esto?-
Ahora, ser un humano es un misterio y uno que sé jamás podré descifrar, a menos claro que por esas grandes cosas de la vida renazca en uno cuando muera-cosa que espero no pase- o me conviertan en uno en alguna de las misiones aburridas de Koedma.
-¿Qué se supone debo hacer kitsune?-
-Sólo sostén esta jarra mientras la lleno con agua, estoy tratando de hacer una pintura del parque para una clase de arte-
-¿Y esperas que me quede aquí sin hacer nada más que tenerte el vaso?-
-Si quieres posas para el cuadro-
-Baka kitsune-
Ser un humano es admitir sentimientos, admitir que las cosas te duelen, te gustan, te preocupan o te alegran.
Miré al kitsune, esta empeñado en terminar una especie de laguna, con flores extrañas que flotan, blancas; púrpuras y rosadas.
El agua se ve algo verde, cambia a azul, quizás por la luz del cielo o simplemente por las nubes que están sobre ella.
-Se llaman nenúfares Hiei, son las flores de las hadas del agua-
Si tuviese que comparar al kitsune con algo sería con el agua, pero no con esa agua, si no con una como la del océano, por que se enoja, se calma y se siente bien.
Y si fuese con un color sería con el índigo.
-¿De que color es esa agua?-
-No sé, pero yo la veo verde mar-
-A mi me parece azul cobalto- pone una yema de sus dedos en su boca, mierda, el brazo se me ha acalambrado de tanto sostener la jarra con agua.
-Oye, ¿puedo dejarla en el suelo?- supuse que la expresión en mi cara de pocos amigos fue suficiente para convencerlo, por que vi claramente como un tic nervioso se adueñaba de su rostro.
-Como quieras- hay algo que me gusta bastante de su persona cuando pinta, quizás como se mancha, como mira el cuadro o la manera en que esta tan concentrado que no siente como apoyo mi cabeza tras de sus hombros.
O como toco sus mejillas con las mías para ver que demonios esta tratando de pintar.
-¿Puedo hacer una tuya más tarde Hiei?-
-Pero no me obligues a sonreír como tú-
Comparar lo que siento por el kitsune es como pensar en el color índigo.
No se puede ver, no se puede sentir ni mucho menos puedes expresarlo con meras palabras.
No puedes decir lo que te gusta de esa persona cuando la vez por la noche, ni tampoco que te agradan –muy en el fondo- sus manías por la ropa.
No puedes decirle con los labios que lo quieres mucho, como el índigo, es imperceptible a los ojos hasta que conocen todos sus gustos.
-¿Qué?-pregunto, él se me quedo mirando sin que me diese cuenta.
-Te manche con azul la cara-
-¿Hn?-paso una de mis manos hasta la mejilla que siento algo húmeda; Kurama había estado todo el tiempo mezclando el pincel con el agua; tengo algo líquido en mi cara.
-Pintura-
Y es azul cobalto.
-¿Qué te parece?- me pregunta, miro el cuadro, ésta bastante bien; que va, ésta demasiado bien hecha para mi gusto.
-¿Ahora posarás para mi Hiei?- la faceta de amabilidad humana no pega conmigo, ser un youkai es aceptar, muy en el fondo, que tienes que cumplir ciertos cánones frente a los humanos.
Ahora, ser yo, es romper con todos ellos.
-Hn-
-Eso es un si- no hice nada, sólo salté hasta uno de los árboles que habían cerca. Me gusta, por que tiene pétalos de cerezo rosa cayendo hasta la laguna; la capa me la he quitado por que pensé que se vería mal en una pintura.
-No me digas nada- dije, el zorro se ríe.
Imagino que la pintura se verá bien, al abrir los ojos me encuentro con la gema Hirui de mi cuello brillando, y la espada en una de mis manos.
La gema no tiene un color en particular, como el kitsune, no tiene un color en particular para describirle, podría ser un rojo, un rosa, un blanco, un púrpura, azul o un amarillo.
Podría enumerar cientos de colores y de todas formas no habré hallado alguno para hacerlo.
Por que en si, Kurama, parece ser la mezcla de todos ellos.
-¿Puedes cerrar los ojos?; se ve bien, da la sensación que estas esperando a alguien-
-Kurama, se me acalambran las piernas-
-Abraza la espada, si, trata de quedarte así-
-¿Te importa si me quedo dormido?; me aburro como una ostra-
-Si, como digas Hiei, ahora cállate-
-Baka kitsune miserable- se sonríe, he agregado una palabra nueva al diccionario.
Como el índigo no puedo describir siquiera la faceta que más me gusta de su personalidad, no sé si es su faceta demoníaca, o la de Youko, o la del humano amable que trata de hacer todo bien.
O es simplemente la faceta que toma en las peleas con Yusuke cuando nos envían a una misión, o quizás la crueldad con que trata a sus víctimas cuando se esta divirtiendo.
No supe en que momento, pero al abrir los ojos me encontré con el kitsune sentado al lado mío en el árbol.
-¿Qué?-
-Ya terminé-
-¿Cuánto me dormí?-
-Unas tres horas-
Dejo que salga un bostezo de mi boca, el kitsune se ríe, y siento la textura de sus labios en la curvatura de mi oído. -Feliz cumpleaños- miré la pintura, era demasiado real, como si me hubiesen robado parte del alma para colocarla en un pedazo de tela. Y si me imagino como pintura, quizás todo se sienta líquido, o se sienta con sabor a matices.
-¿Dormimos aquí arriba?-
-¿Y que esperas?; búscate tu rama-
-¿Y si mejor comemos nieve dulce?-
-Pero más te vale que sea de chocolate-
-¿Por qué si no, no la comerás?-
-No, por que si no, me veré obligado a darte un poco-
Como el índigo, conozco todos los detalles de su cara, las muecas que hace o el horrible gusto que tiene por la ropa femenina. Y es que quizás son esos pequeños detalles los que me mantienen al lado del kitsune.
Después de todo no puedo decir que me gusta de ese medio humano, pero si sé lo que me irrita, enoja, y aburré de él.
No puedo explicar lo que pasa por su cabeza cuando me mira con esos ojos, ni tampoco lo que siente cuando me encierra en una pieza con llave.
Tampoco puedo explicar lo que me pasa cuando me abraza con fuerza o me recuerda que soy solo suyo cuando le bajan sus ataques posesivos sobre mi persona, ni mucho menos cuando el idiota de Youko le obliga a ser –en parte- cruel conmigo si hablamos de sexo.
-¿En que piensas Hiei?-
-En colores-
Al cerrar los ojos me sonreí con cinismo, por que sé que él no entendió que quise decir con eso, pero puedo imaginar incluso la cara de duda que debe de tener.
Definitivamente lo que siento por Kurama es como pensar en el color índigo.
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Fin
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Escrito por Oscurita XuXu
Iniciado el 30 de julio del 2009
Terminado el 12 de septiembre del 2009
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Con amor especialmente para todas las personas que me acompañaron durante la publicación de este fick, quienes hicieron posible mi sueño de terminarlo.
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Nix eiri, Kitty_Wolf, Nejito, Suby-Chan, Angg,
-Rescue Coluptor-, Sakura Chan 05, Carcinos, Kagurihime, Hoshiyo-Hime,
Anita, En-Satsu-Rengoku-Shou,VampireDarkRogueWind y Twinipuu.
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De todo corazón gracias.
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Este capítulo nació gracias a una imagen, la cual lamentablemente no tengo el link, por que acaban de borrarla; ¿continuación?, antes de que me pregunten, no, no hay una continuación, puesto que quería mantener la esencia del relato, simplemente de unos cuantos colores.
Pero si les tengo un regalo, el cual, espero este subido para vuelta de vacaciones, más o menos a comienzos de octubre.
El fick se titula "Palabras para Paula", y a pesar de no ser Hiei/Kurama, use más o menos la modalidad de este, pues noté que les gusto bastante a la hora de leer, una por que no se torna complicado y por que puedo explayarme sin necesidad de agrandar la trama con diversas situaciones.
Y si, me di cuenta que amo los ficks sencillos en relato, no así en redacción.
Ese fick esta dedicado a todos aquellos que me acompañaron en este, y espero a pesar de no ser yaoi, les guste.
Besos.
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…Un libro abierto es una mente que habla…
…Cerrado un amigo que espera…
…Olvidado un alma que perdona…
…Destruido, un corazón que llora…
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-Proverbio Hindú-
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