El Copyright y la Marca Registrada del nombre y del personaje Harry Potter, de todos los demás nombres propios y personajes, así como de todos los símbolos y elementos relacionados, son propiedad de Warner Bros., 2000. A excepción de los sucesos no relacionados con lo antes mencionado.

Este fanfic ha sido basado en la canción Enchanted por Taylor Swift.


ENCHANTED TO MEET YOU

CAPÍTULO V

I'm Pacing Back and Forth

—Realmente no sé qué hacer con Rose —dijo Lily mientras se dejaba caer en el sillón. La pelirroja se llevó las manos al rostro y soltó un suspiro desganado. Parecía que todos sus intentos por recuperar a su prima eran en vano.

—Tenemos que seguir intentando. Es un largo camino por recorrer, pero es nuestra prima. No importa si toma meses o años, no me rendiré. Además tío Ron me hizo prometerlo, confía en mí —Albus se sentó en el sillón individual, al lado de su hermana.

—¿Crees que aquellos chicos le hicieron algo a Rose? —Lily se incorporó—. Desde que se los encontró en la librería, parecía no estar muy cómoda con su presencia.

—No lo sé. Se veían muy amables —se quedó pensando un rato, luego abrió los ojos de golpe—. Rose ya los conocía, algo debió pasar para que no quisiera volver a verlos…

—¿Qué clase de ser humanos somos? —Lily empezó a dramatizar, su hermano tuvo que reprimir una carcajada— ¡La dejamos ir sola! Bueno… no puedo culparnos, esos chicos de verdad eran muy apuestos… en especial el castaño —hizo una sonrisa al igual que el Gato de Cheshire.

—Él era el que estaba interesado por Rose —dijo Albus en un tono de advertencia. Conocía a su hermana, era lo bastante encantadora y coqueta como para tener a cientos de chicos babeando por ella, y si quería podía obtener la atención de William Nott.

—No te preocupes, tengo algo de moral. Si ese chico es la solución para los problemas de Rose, entonces me encargaré de juntarlos —la chica soltó una carcajada— ¿Cómo dijiste que se llamaban? Recuerda que soy muy mala para los nombres, apenas puedo recordar los de mis primos.

—William Nott y Scorpius Malfoy.

—¿No te parecen algo familiares?

—Ya que lo mencionas, sí. No estoy muy seguro de dónde lo he escuchado, creo que de papá… sólo que no eran cosas buenas.

—¿Deberíamos confiar en ellos? No soportaría ver a Rose herida de nuevo.

—No estoy seguro Lily. Los apellidos Nott y Malfoy no me dan mucha espina, por otro lado William Nott fue bastante decente con Rose…

—Pero el albino ese no. Pude ver cómo miraba a Rose, como si el solo hecho de tenerla cerca fuera peor que cualquier otra cosa —Lily se cruzó de brazos mientras lanzaba más maldiciones en contra del nombre de Malfoy.

—¿Alguna vez dejarás de maldecir? —preguntó entre medio serio y divertido su hermano, Lily se encogió de hombros, sonrió y le enseñó el dedo de en medio. Albus simplemente puso los ojos en blanco.

OOO

Rose no había salido de su cuarto en las siguientes horas. Ya eran las diez de la noche, su casa se mantenía en un silencio mortal, sus padres dormían, Hugo estaba en alguna fiesta lo cual significaba que probablemente no llegaría y sus primos ya se habían marchado desde hace varias horas. Hicieron un último intento por hacerla salir de su habitación, ella no contestó y mantuvo las luces apagadas para hacerles creer que se había quedado dormida.

Soltó una bocanada de aire entrecortado. No podía pegar el ojo ni un segundo, se sentía bastante inquieta, asustada, mortificada y un centenar más de emociones que revoloteaban en su estómago, pecho y cabeza. Las imágenes del accidente siempre la visitaban durante de las noches y ahora también lo que había pasado en Navidad, ¿Cómo es posible que una persona pueda vivir con todo eso? Seguramente no debe ser humano o tal vez es lo suficiente humano como para poder sentir todas esas emociones y no haber explotado.

Y lo peor de todo: cada día empeoraba el sentimiento. Debía desahogarse, lo necesitaba, la pregunta era ¿Con quién? No podía decirle a su familia que había intentado quitarse la vida, ¡La mandarían al manicomio! Tampoco podía decirles lo que había pasado en Navidad, con mucha mayor razón no dudarían en encerrarla. Aun así, esa no era la verdadera razón por la que no quería contarles, simplemente tenía miedo o vergüenza.

La tarjetita con el teléfono de William Nott pareció brillar en la oscuridad desde el lugar donde la había dejado, en la mesita de la cocina. Se levantó de su cama, haciendo una ligera mueca de dolor, las costillas seguían fastidiándola. Salió de su cuarto y fue por ella, luego vio el número… ¿De verdad estaba si quiera considerándolo? Si le llamaba era posible que ya no hubiera marcha atrás, su celular quedaría grabado en el suyo y él probablemente le llamaría. De igual forma ya conocía su domicilio, la posibilidad de que fuera a buscarla existía todavía.

¿Por qué no mejor le llamaba a alguien más? Dominique, Lucy, Lorcan… Tenía una infinidad de primos y de tíos, ¿Por qué no llamarle a alguien conocido y de confianza? Por la razón que en cuánto se confesara no dudaría en avisarles a sus padres.

Si le llamaba a William Nott, ¿Qué le diría? Bueno, tal vez comenzando con darle las gracias por todas las molestias que se había tomado el día de hoy y desde que la rescató de aquel sujeto… odiaba hacer la mención de ese día, la hacía sentir terriblemente incómoda.

Tomó su celular y comenzó a marcar el número lentamente, todavía tenía tiempo de arrepentirse. Luego de terminar de marcar, se quedó mirando la pantalla por un largo tiempo, pensando. La verdad es que no odiaba a William Nott, ni siquiera a su amigo Scorpius Malfoy a pesar de lo mezquino que era con ella, simplemente la forma en que se conocieron la hacía querer cortar cualquier relación con aquellos chicos.

Y tocó la pantalla táctil de su celular, el ruido de llamada entrante llenó la habitación. Su corazón comenzó a palpitar a un ritmo desenfrenado que podía escucharlo, temía que William Nott pudiera oírlo.

—¿Diga? —Su corazón dio un vuelco cuando escuchó su voz, se quedó trabada, sin poder formular alguna palabra. Lo oyó murmurar algo sobre un número equivocado y antes de que colgara se atrevió hablar.

—¿Hola? —dijo tímidamente. Nott pudo reconocer esa voz, tan suave, mengua e insegura. La curiosidad lo despertó por completo, ¿Para qué le llamaría?

—¿Rose? —preguntó el chico, algo se agitó en su pecho.

—Sí, habla Rose.

—¿Sucede algo? —Rose le parecía tan indefensa y frágil que siempre existía la posibilidad que estuviera metida en problemas o necesitara ayuda, el hecho que lo llamara alarmaba sus sentidos. Si la chica pedía ayuda, él no dudaría en ir corriendo, aunque se tratara de las tres de la madrugada.

—No, no pasa nada…

—¿Entonces? ¿Quieres hablar? —Sí, exactamente eso, quiero conversarpero no tengo a nadie y me siento estúpida por recurrir a ti, en especial porque no quiero volver a verte.

—No, bueno… me dijiste que te llamara.

—Sí, pero pensé que sería hasta mañana —Nott no entendía a qué iba todo eso, de igual forma no le importaba.

—Bueno sí… —la escuchó suspirar—. Quería agradecerte por hoy y por lo que has hecho por mí… y lamento llamar a esta hora.

—No es molestia —Nott sonrió estúpidamente al teléfono—, cualquiera lo hubiera hecho —Rose se quedó callada, por supuesto que nadie lo habría hecho. La gente es tan egoísta y presuntuosa que el simple hecho de como sea tu aspecto o lo que estés vistiendo hace que sea un factor importante en la gente para decidir ayudar.

La gente está más predispuesta a ayudar a alguien con aspecto de negocios que a una persona que viene casual.

Hubo un largo silencio incómodo. Nott hacía su mejor esfuerzo por pensar en una pregunta que la chica pudiera responder para iniciar una amena conversación, pero no lograba pensar en nada. No conocía nada de ella, lo único que sabía es que Rose Weasley se encontraba pasando uno de los momentos más difíciles de su vida. No se necesitaba ser inteligente para ver que la chica sufría una profunda depresión.

Sentía una recóndita curiosidad por ella. Necesitaba saber qué es lo que le había pasado para que una chica como ella fuera tan infeliz; le inquietaba saber cómo era de verdad, si era igual de hiperactiva y energética que su prima Lily Potter o si era del tipo de chicas dulces y amables con todo el mundo. Rose Weasley era un enigma y, aunque odiara admitirlo, sentía lástima, era como si una hermosa flor se hubiera marchitado.

—Tengo que irme —dijo suavemente en el teléfono que Nott casi ni la escuchó—. Gracias nuevamente.

—¿Nos volveremos a ver? —En el momento que las palabras abandonaron sus labios le dieron ganas de golpearse en la frente, había sonado tan desesperado. Rose ni siquiera lo notó, su mente rondaba en otras partes menos la realidad.

—No sé —respondió.

—Podemos quedar un día, hacer algo —eso ya sonaba a una cita, y aunque fuera demasiado pronto para invitarla a salir, a él no le importaba, se empeñaría a conocerla y la ayudaría a renacer.

—No lo sé… —respondió con trabajo, un nudo en la garganta se le formó. No había tenido citas con nadie más que Oliver, difícilmente se veía en el futuro saliendo con alguien más. La realidad dolía, no estaba preparada para eso ahora ni lo estaría jamás.

—¿Qué te gustaría?

—Lo siento —Rose cortó la llamada de golpe. Su corazón palpitaba a gran velocidad, su respiración era dificultosa. Qué mala idea había tenido, ¿Cómo se le pudo ocurrir?

Soltó un sollozo lastimero, se echó a la cama con las sábanas hasta la cabeza y se durmió llorando. La vida era demasiado cruel, no escogía razas, géneros, edades, simplemente lo hacía y ya.

Y luego su abuela se atrevía a decirle que tuviera fe, Cómo puedes confiar en Dios cuando te dio la espalda desde el principio? Eso mismo le había dicho a su madre cuando fue por ella a su departamento, a lo que contestó fue:

Por eso mismo, Dios nos pone obstáculos en nuestra vida porque sabe que podremos sobrepasarlos. Es una prueba, una prueba muy durade la vida que debes aprender a afrontar con madurez. eres más fuerte que esto, no te dejes caer, confía en Dios, ten fe —Rose sólo asintió con la cabeza gacha, cuando ella creía firmemente en algo, era bastante difícil hacerla cambiar de opinión, esas palabras no tuvieron ningún efecto en ella.

OOO

Nott se quedó con su teléfono móvil en mano desconcertado. No daba crédito a lo que había ocurrido, aquella chica debía ser la persona más extraña de todo el universo y todavía así, despertaba un gran interés en él. No entendía la razón de su llamada, no entendía su cambio de humor cuando mencionó una cita y no entendía absolutamente nada de ella.

¿Qué se suponía que debía hacer ahora?

Estaba atado a ella. Sí, estaba atado a ella en el momento que la rescató de aquel sujeto en el callejón, cuando la cargó en sus brazos porque descubrió que estaba herida, cuando la llevó al hospital y esperó hasta la mañana para que le dieran de alta y todavía la llevó a su departamento, pero sobre todo cuando se descubrió así mismo pensando en ella todo el tiempo para después encontrar que ya no vivía en su departamento. Se dijo que ya lo había superado, que había dejado de pensar en ella, pero únicamente fue para darle satisfacción a Scorpius. En realidad nunca dejó de pensar en ella y esos sentimientos se hicieron aún más fuertes cuando se la encontró hoy en la librería.

Era un caso perdido… estaba desarrollando sentimientos por ella, sentimientos que él mismo se rehusaba a sentir. No quería ese tipo de ataduras en su vida, no ahora, pero lo cierto es que ya lo estaba… se estaba enamorando de Rose Weasley y se odiaba por eso.

Ella no hacía otra cosa más que tratar de alejarse de él.

—¿Vas a dejar ese celular ya? —preguntó la voz fanfurriña de Scorpius. Nott se sobresaltó ligeramente, se había olvidado de la presencia de su amigo en el momento que Rose le marcó.

—Cállate —dejó su celular en el escritorio de mala gana. Scorpius se estaba quedando por esa noche en casa de Nott con el pretexto de que no quería escuchar a su padre hablarle más sobre los negocios que planeaba dejarle. Scorpius no quería dedicarse a los negocios, quería ser doctor simplemente, cosa que sus padres no lograban comprender.

—Me voy a arrepentir de preguntar esto, pero la curiosidad me gana, ¿Por qué te marcó a estas horas? ¿No pudo esperarse hasta mañana a una hora más decente? —Respingó, la chica lo tenía sin cuidado, cada vez se estaba apareciendo más y eso no le gustaba. Juró que iba a ser la última vez que la veía.

—No sé —Nott se quedó mirando a un punto inespecífico—. Me dio las gracias por la comida y por lo del otro día, y… porque le dije que me marcara. Sonaba bastante… triste, angustiada y cuando mencioné hacer algo mañana me dijo que lo sentía y me colgó —Scorpius alzó las cejas sorprendido y enojado. Cualquier rastro de mofa se había esfumado tan rápido como su amigo le dijo que lo rechazó. Esa chica tenía serios problemas, problemas que se estaban convirtiendo también en los de su amigo y por consiguiente suyos.

Esa chica no era buena influencia, si algo siempre ha sabido, gracias a la experiencia que tuvieron sus padres antes de que naciera, fue evitar malas compañías o no juntarte con gente tóxica. No le veía punto cargar con los problemas de otros, él ya tenía sus propios demonios, lidiaba con la muerte de su abuela, aunque tratara de demostrar que no era nada, y con la carga de la escuela, no podía ver como su amigo se desmoronaba por una chica que estaba podrida por dentro.

—Olvídate de ella ya —dijo seriamente, mirándolo a los ojos—. Es bastante obvio que ella no tiene ningún interés por ti, ni lo tendrá jamás.

—Dices eso porque no te agrada, desde aquel día te no has molestado por hacerlo evidente —Scorpius se contuvo de poner los ojos en blanco, ¿De verdad estaba haciendo esto? ¿Discutiendo por una chica que no valía la pena?

—Tienes razón, no me agrada, ¿Y sabes por qué? Por qué esa chica tiene sus propios demonios que se están convirtiendo tuyos también. No tienes por qué lidiar con la mierda de las demás personas —dicho y hecho Scorpius no volvió a decir ni una palabra más, se concentró en sus tareas pendientes. Cada día debía entrar a una plataforma, ver las tareas que tenía para la semana y hacerlas.

N/A: Aquí está el siguiente capítulo! La verdad es que ayer iba a subirlo, lo corregí y todo y por alguna extraña razón que aún no logro comprender, al momento de subir el capítulo a FF y ver la vista previa, todo el texto estaba en formato html. Quise ver si solo era un error de la vista previa pero no, cuando ya vi el la historia actualizada seguía apareciendo el formato html. Me metí a Doc Manager y seguía igual y como no se me ocurrió guardarlos cambios en word, ya no pude volver a subir el capítulo corregido por lo que decidí dejarlo para mañana, aparte que ya era muy noche.

Bueno espero que les guste el capítulo, denle una ovación a Emmie_Gin por haberme ayudado a corregir porque yo simplemente tengo fea ortografía y gramática, puedo explicarlo!

Podrían dejarme un review para saber que tal? Se los agradecería bastante :)