Llego a la escuela como siempre corriendo, esperando no fuera demasiado tarde, de suerte los últimos días adelanto su reloj, así aunque su mente pensara que ya era tarde, la realidad sería diferente. Se apresuró a llegar a su salón de clases, cuando estaba a punto de entrar, se detuvo en frio viendo a vegeta parado en la puerta, como esperándola, la joven trato de no darle importancia y seguir derecho, -hola Bulma, te estaba esperando, quiero hablar contigo, claro si no te molesta-, la joven no sabía qué hacer, -¿Por qué este tipo tenía que hacer las cosas tan difíciles?-, pero el chico se veía ansioso, parecía que algo importante tenía que decirle, además no la obligo, se lo pidió amablemente, y muy lastimero, bueno esa ya era parte de su personalidad. –está bien vegeta, vamos al patio de atrás, pero apresurate no quiero perder la primera clase-, giro, y se encamino al lugar designado, no miro si el joven venía detrás de ella, aunque escuchaba sus pasos, confirmándole que así era; por fin llegaron, Bulma se giró de forma altiva, -bien ya estamos aquí, ¿qué es lo que me tienes que decir?-, lo dijo fríamente, sin una sola chispa de sentimientos por el joven frente a ella, vegeta saco de su mochila una especie de flor, hecha con papel periódico, parecía una margarita, era una obra de arte, se la entregó a Bulma, -esto es para ti, la hice ayer después de que te fuiste, es de la parte policiaca de algunos periódicos que había en mi casa, espero que te guste-, Bulma tomo el regalo, a decir verdad era un lindo detalle, era tan perfecta que de no saber que era hecha, parecería, que en verdad era una flor autentica pintada a modo de periódico, -¿a qué viene esto vegeta?-, realmente no quería hacer esa pregunta, porque no quería escuchar la respuesta, -pues eres mi chica,…bueno aun no…, pero quiero pedirte que…,-, decía muy apenado vegeta, pero antes de que pudiera terminar Bulma lo corto tajante, -no vegeta, no soy tu chica, ¿si a lo que te refieres con ser tu chica, es que me acosté contigo?, dejame aclararte las cosas, fue solo sexo, nada más, yo tengo novio, además no me gustas, no te quiero, y jamás podría querer a alguien como tú, bueno solo mirate, no congeniamos, somos el día y la noche, así que hasta un favor y regresa a tu mundo, y si me permites darte un consejo, no vuelvas a salir de ahí-, Bulma fue cruel, bastante hasta para ella misma, pero era la única forma de alejarlo definitivamente de su vida, de no hacerlo de esa manera, el hombre se la pasaría fantaseando con cosas que jamás pasarían, Bulma tiro la flor al suelo y la piso, no volteo a ver al joven frente a ella, dio la vuelta y siguió su camino. Vegeta había entrado a un estado desconocido para él, y de verdad que era difícil que sus estados no los conociera, tenía conciencia del dolor, la frustración, el miedo, la ira, la humillación y el deseo de matar o morir, pero nada en su amplio currículo se parecía a lo que estaba sintiendo en ese momento, o tal vez era una bola gigante hecha de la mezcla de todo al mismo tiempo; su cuerpo no le respondía, no podía, esbozar palabras, a pesar de que tenía ganas de gritar; no podía caminar, a pesar de que sentía ganas de correr hasta perderse en el infinito; no podía dejar de respirar aceleradamente, a pesar de que tenía ganas de dejar de hacerlo; pero su trance no duro mucho, ya que en ese momento y para su desgracia nuevamente aparecían detrás de él los mismos idiotas de siempre, seguramente venían por sus dosis diaria de sadismo.

A pesar de los golpes, insultos, groserías, burlas y demás, vegeta seguía en ese estado catatónico, del que no podía salir, todo lo que le hacían esos imbéciles, parecía por primera vez no afectarle en nada, sentía lo que estaba ocurriendo, pero solo en un plano físico, mas no moral ni mental; los muchachos se dieron cuenta que vegeta esta vez no se estaba defendiendo, -que te pasa idiota, ¿se te acabaron las agallas de defenderte?, ¿es que has decidido ser el completo cobarde, que ya eres?, ¿o solo es que al fin te diste cuesta de lo estúpido y patético que te ves?,- si eso era, estúpido y patético, al fin encontró la respuesta a su verdadera situación, fue estúpido por creerle a Bulma su interés por él, y fue patético por pensar que lo que paso entre ellos tenía más significado que una simple burla por parte de la mujer. En ese momento reacciono, estaba furioso, saco fuerzas quien sabe de dónde, se levantó como pudo y empezó a golpear al azar al que estuviera más cerca, pero los demás se recompusieron rápido, y lo atacaron ahora con más rudeza, nuevamente tirándolo al suelo, rasgaron su ropa dejándolo casi desnudo, lo dejaron tosiendo sangre, con un ojo cerrado, escribieron sobre su pecho "soy la burla de la naturaleza", pero en sí, de la única persona que era la burla era de Bulma; al final lo arrastraron hasta dejarlo en medio, del patio central, estaba casi inconsciente, así que sin importarle ya nada solo se quedó ahí, tirado, hasta que…; bueno en realidad podría quedarse ahí definitivamente.

Algunos profesores ya se habían dado cuenta de la situación por la que pasaba vegeta, así que esa mañana en que una de las profesoras, lo encontrara tirado en el patio central, solo confirmo el asunto; fue llevado de inmediato a la enfermería, donde lo curaron y le dieron ropa limpia, trataron de indagar ¿quién le había hecho eso y desde cuando pasaba por esa realidad?, pero vegeta no dijo nada, se limitó a cambiarse, y salir de ahí en cuanto pudo hacerlo, para su desdicha, quedaba una hora de clase así que tomando todo su valor y las pocas fuerzas de las que disponía, camino rumbo a su salón, la clase tenía poco de que había empezado, pidió permiso para entrar, el profesor y todos los compañeros se quedaron con la boca abierta, de ver el despojo que era ese muchacho, el profesor trato de no darle mayor importancia para no incomodarlo más; vegeta camino con dificultan apretando su estómago, para no sentir tanto dolor, tenía un ojo cerrado amoratado, y los labios morados también con visibles marcas de golpes y sangre. Bulma no pudo dejar de verlo pero, trato de no hacerlo mucho; vegeta no se detuvo, o volteo, o hiso algún tipo de expresión cuando paso junto a Bulma, lo último que quería era recordar la miseria interna que ya traía; tomo asiento con mucho dolor, giro su mirada a la ventana y así estuvo toda la clase. Bulma sintió un dolor en el estómago, sabía que no era propiamente físico, fue el dolor de verlo así, por primera vez se sintió como un a basura, por la mañana le había roto el corazón al joven, y después los demás, los cuales ya podía imaginarse bien quienes fueron, lo dejaron en ese estado, -pobre vegeta, realmente creo que no se merece vivir así-, en ese momento, pensó acercarse y disculparse, por la forma en que lo trato, pero se arrepintió pensando en que de hacerlo solo acrecentaría su dolor y además no tenía caso, ya que lo único que vegeta podía inspirarle era lastima.