Fairy Tail no me pertenece, pertenece a Hiro Mashima, la historia es de mi pequeña invención


Chapter 7: Pesadillas echas realidad.

Todavía se escuchaban por el teléfono las preguntas estúpidas de Gray "¿Erza?" "Deja el ron y hazme caso, el plan debe funcionar" y muchas más cosas que no quería escuchar, colgó, apagó el teléfono para no tener interrupciones, porque tenía claro que Gray volvería a molestarlo, y miró a la pelirroja que tenía delante. El tiempo se había detenido en esa suave sonrisa hacía 3 años, no había cambiado, era la misma chica de sonrisa dulce y tímida, de ojos marrones y brillantes que podían sacarte de las peores situaciones con sólo mirarlos, y de voz risueña a sus oídos, hacía tanto que no la escuchaba más que en sus vagos recuerdos…

-¿Puedo pasar?

-¿Eh…? Claro, claro

Natsu se apartó de la puerta, dejando pasar a su invitada y caminó detrás suya para ir al comedor, se sentaron cada uno en un sillón, el uno enfrente del otro.

-¿Te...? –Carraspeó su garganta y se mentalizó para que su tono de voz fuera normal- ¿Te gustaría tomar algo? ¿Comer?

-Un poco de agua con limón, por favor

-¿Te sigue gustando eso?

-Claro, no ha pasado tanto tiempo Natsu…

Natsu prefirió no contestar aquello y caminó a la cocina. Su pulso no se estabilizaba, esa mujer conseguía que perdiera los sentidos con sólo verse, ¿Qué no hacía tanto tiempo? 3 años… Habían sido tres largos y dolorosos años, para él cada día era consumirse, ella era como la droga, adictiva, y no había logrado conseguir encontrar metadona que le ayudara a desintoxicarse de ella, y ahora estaba allí, en su comedor, en su sillón, esperándolo. Terminó de echar el hielo y cortó el limón en gajos para meter un par de ellos en el agua y volvió con Erza.

-No sé si querías hielo o no pero yo te he puesto por si aca…

-Has cambiado.-Le interrumpió Erza, Natsu la miró y su vista se oscureció, el dolor volvía, los recuerdos, el cariño… Claro que había cambiado, pero no estaba preparado para esto todavía.

-He crecido, además ya no tengo esa pelusilla de adolescente ni las espinillas.-Intentó evadir la pregunta Natsu.

-No me refería a eso… Has perdido ese aire infantil que se te veía desde lejos, ya no tienes esa tonta sonrisa contagiosa que tenías siempre –agarró el vaso y le dio un pequeño sorbo, Natsu la observaba detenidamente.

-Eso se quedó atrás hace mucho tiempo.

-No hace tanto…

-3 años. –Suspiró, resignado a mantener esa estúpida conversación.- ¿Qué estás haciendo aquí, Erza?

-He vuelto.

-Eso ya lo veo, pero, ¿qué haces en mi casa?

-Quería verte.

-¿Por qué? ¿Por qué ahora?

-Yo…-Erza titubeó al hablar, como buscando las palabras correctas para hablar- Yo sé que lo hice mal Natsu, pero te echaba tanto de menos, no debí haberme ido, sé que te hice daño pero a mí también me dolió todo aquello, me dolía verte sufrir por mí, me dolía verte llorar, y sabía que esa sería la mejor manera de solucionarlo todo, irme y dejar que vivieras tu vida sin mí para que todo eso acabara, pero ahora sé que fue el peor de los errores…

Natsu, que había mantenido su cordura todo lo que había podido, explotó golpeando la mesa con los puños y levantándose de golpe

-¿¡Qué no querías hacerme daño?! Te fuiste sin más, sin explicarme nada, haciéndome creer que yo fui el culpable de todo, me sentí la peor persona del mundo, ¡te había perdido y ni siquiera sabía que había hecho mal! Joder, eres todo para mi Erza, me abandonaste, me traicionaste, me…

Natsu no se dio cuenta de lo que había dicho hasta que sintió el roce de los finos y rosados labios de la pelirroja sobre los suyos, Erza sólo esperaba algo que le dejara claro que él aún le quería para atacar y que no le importara nada. Erza devoraba los labios de Natsu con anhelo y melancolía, este respondía con el ansía que guardaba desde que se marchó, Natsu pasó la punta de la lengua por el labio inferior de la pelirroja, sacándole un gemido ahogado por la boca del pelirrosa quien había profundizado el beso. El beso anhelante, paso a ser demandante, desesperado, Natsu, sin deshacer el beso, deslizó sus mano desde el principio de su espalda hasta el final de los muslos, ejerció un poco de fuerza, haciendo entender a la ojimarrón, quien de un pequeño salto enredó las piernas alrededor de las caderas del chico. Natsu caminó unos pasos sin cortar el beso y para que le fuera más fácil, apoyó la espalda de la chica contra la blanca pared del comedor, permitiéndole que pudiera apretar aun más las caderas contra el bajo vientre de la chica. El beso continuaba profundizándose mientras Natsu comenzaba a acariciar el culo al tiempo en que los dedos de ella jugueteaban con las hebras rosadas de él; comenzó a mover las caderas tentando la intimidad de ella, haciendo que su respiración empezara a ser entrecortada.

-Natsu…-susurró esta mientras sacaba una mano de su cabello y tironeaba de sus pantalones.

Natsu bajó a Erza de sus brazos y comenzó a depositar suaves besos en el cuello de esta mientras desabrochaba los vaqueros y los deslizaba suavemente por las blancas piernas de la pelirroja. Ambos se miraron con lujuria, ella miró por la habitación y encontró una mesa en la se sentó, se sacó la camisa que llevaba aun puesta y abrió las piernas en una silenciosa invitación, él se acercó a los labios de la chica pero ella interpuso sus dedos entre ambos, ella acarició levemente el miembro de él sobre la tela de los Levi's negros provocándole pequeños escalofríos de placer.

-Si quieres que te complazca, tendrás que complacerme primero- dijo ella mientras con un dedo acariciaba suavemente los labios del chico frente a ella. Natsu entendió a la primera y se arrodilló entre las piernas de ella; comenzó a besar sobre la delgada tela de las bragas semitransparentes, provocando leves gemidos por parte de la chica, mordisqueaba y jugueteaba con sus dedos sobre el clítoris de esta aún cubierto por la delgada tela, ella mordía sus dedos para evitar que escaparan gemidos y arqueó su espalda violentamente cuando sintió los dedos de Natsu entrando en ella. Le estaban volviendo loco esos gemidos y se reprimía por no embestirla de una vez, Natsu notó la delicada mano sobre su cabeza, incitándolo a que siguiera, y haciendo que él fuera perdiendo poco a poco la cordura. Natsu sacó sus dedos del interior de esta e introdujo su lengua, escuchaba como se le escapaban a Erza algún que otro gemido pese a todos sus intentos de detenerlos, sonrió ante eso, su erección amenazaba con romper la tela de los vaqueros, pero aún no se detendría, hacía tanto tiempo que no disfrutaba de esto, no tenía comparación con todas las otras con las que había estado, comenzó a mover la lengua dentro de ella, sin sacarla de su interior, sintió como era empujado por la mano de ella aún más profundo y después de unos minutos, su lengua fue prisionera por las contracciones de las paredes de su interior… Se separó levemente de ella y la vista con la que se topo no podría ser más maravillosa, su corazón dio un vuelco al verla, sus pechos, aún cubiertos por el sujetador blanco, subían y bajaban al compás de su respiración, el rojo se extendía por sus mejillas, y sus ojos, aún se encontraban sumergidos en el placer provocado por el orgasmo.

-¿Puedes continuar?

Ni siquiera hizo falta que contestara. Natsu bajó sus pantalones y sus calzoncillos, dejando libre la erección que llevaba doliendo un buen rato, se acercó a ella y ambos se fundieron en un ardiente y profundo beso, ella enredó sus brazos y piernas alrededor de él, sintiendo como el duro pene de Natsu era introducido en su interior, la sensación era aún mejor de lo que recordaba, ella le llenaba por completo y en cuanto comenzó a moverse de forma lenta y placentera sintió que era llevado al borde de la locura, comenzó a aumentar el ritmo de las estocadas, haciéndolas más rápidas y profundas. Erza gritaba y ahogaba algunos gemidos mordiendo el hombro de Natsu y enterrando los dedos en su espalda, Natsu jadeaba y la respiración, ya de por si entrecortada, se volvía más tajante aún con cada embestida. Natsu, al borde del orgasmo, dio una fuerte estocada y sin sacarla empezó a mover a la chica profundizando más aún la embestida, haciendo llegar por segunda vez a Erza y en un rápido movimiento, sacándola fuera, haciéndolo llegar a él también entre sus vientres.

Erza se dejó caer presa del cansancio sobre el hombro de Natsu mientras le acariciaba la espalda levemente con la punta de los dedos.

-Te quiero.

Erza soltó aquella simple palabra y como un huracán que arrasa con todo, se llevó el recuerdo de aquel horroroso tiempo sin ella, Natsu intentó estabilizar su respiración y calmar su pecho, o incluso Erza escucharía los fuertes latidos de su corazón, cuando creyó haberlo conseguido la abrazó y pegó más a él, no la dejaría escapar otra vez, esa mujer tenía un don para convertirlo en su sirviente, y sabía que era estúpido, y que Lucy se enfadaría muchísimo por esto pero, sabía que aún estaba enamorado de ella. Natsu se separó bruscamente de Erza, casi tirándola de la mesa. Lucy. Mierda, ¿qué había hecho? ¿Qué había pasado con todo lo que pensaba de ella? Se le había nublado la vista con Erza, buscó sus pantalones bajo la extrañada mirada de Erza, cuando los encontró, sacó y encendió rápido el teléfono, si Gray tenía razón, ahora mismo acababa de hacerle la mayor de las putadas a Lucy. Natsu se desplomó en el suelo cuando miró la pantalla del teléfono, tenía muchas llamadas perdidas de Gray, y para su desgracia, también de Lucy. Abrió el Whatsapp buscando algo que le dijera que Lucy no sabía nada, tenía 150 mensajes, quejas estúpidas de Gray, o eso creía, y unos cuantos mensajes de Lucy, decidió por su propio bien abrir primero los mensajes de Gray.

"Tío, ¿qué coño haces colgándome? ¡Cógeme el teléfono de una vez joder!"

"Ya sé que sabrías que cuando duermo la siesta tan tarde es porque estoy con Juvia, ¿verdad? Pues lo siento fresita, pero ha llamado como una loca a Lucy contándole todo, el plan se ha arruinado, pero tranquilo, te dije que Lucy estaba enamorada de ti, idiota, espero que sólo haya sido una divagación tuya eso de no sé qué de Erza que habías dicho"

Mierda. Mierda. Y más mierda.

En los mensajes de Lucy no había nada que no se esperara, le decía que quería hablar con él de todo eso y que podría estarse tranquilo, ella también le quería.

Natsu bloqueó y dejó el teléfono en el suelo, se llevo las manos a la cabeza, ¿ahora cómo le explicaba esto a Lucy? Lucy no se merecía eso, era un cabrón que se olvidaba de todo cuando la tenía cerca, era un… Erza le quitó las manos de la cabeza y le besó suave en los labios. Sabía que sólo era por culpa de que ella hubiera vuelto, que tal vez se arrepentiría de todo esto, pero ahora mismo, Lucy dejaba de estar en sus planes.


BUENAAAAAAAAAAAAAAAAAAAS. Perdón por no subir ayer, mis escusas de siempre pero no me llegaba la inspiración. Cómo podéis ver, Natsu pierde los sentidos cuando ve a Erza, si, a mi tampoco me gusta que se olvide de lo que le gustaba Lucy pero no será tan fácil todo como parece, tranquilos todos. Espero que os este gustando la historia y si veis algo que no decidmelo por favor y dadme vuestras ideas! Gracias por perder un poquito de tiempo y leerlo, sois lo mejor3

Deicy: Tranquila, Nastu va a sufrir mucho, pero aunque a mi tampoco me guste Lucy tiene que sufrir un poco para que pueda pasar lo que viene después, Lucy no estará siempre esperándolo. Espero que te guste el cap, un besito!

Usuario865: Espero que te guste el cap, y es una buena opción lo de que lo dejaron por celos hacía Lucy pero ya se verá todo en los siguientes caps. Un besito!

Gracias a todos por leerlo, comentar, marcarlo como favorito y espero que os guste!

Se despide, Noah