PRINCESA
Capitulo 7
No es por alagar ni nada por el estilo, pero mi bebé es hermosa. Su cabello está entre castaño y rubio, sus ojitos son verdes y se parece mucho a mí. Eso hace más fácil las cosas, si se pareciera a aquel maldito sería difícil vivir día a día con ella recordándome aquello.
Ya había pasado un mes desde el nacimiento de mi pedacito y el dinero ya se me estaba acabando, eran muchas las necesidades de mi bebé.
Dejaba todas las tardes a Vanessa con Sue mientras yo salía a buscar trabajo de lo que sea. Pero era difícil. En primer lugar no querían darme trabajo por ser menor de edad, en segundo lugar, no había salido de bachiller y en tercer lugar, porque tenía un bebé.
- Si quieres te puedo dar trabajo de mesera en el local – me dijo Sue cuando ya me estaba dando por vencida. – te pagaría lo suficiente para las cosas básicas.
- En serio Sue?
- Claro mi niña!
- Si… gracias! Pero solo de mesera verdad?
- Eso te estoy ofreciendo – dijo ella riendo.
- Ok acepto, gracias Sue
- De nada corazón.
- Entonces cuando empiezo?
- Hoy mismo!
- Muchas gracias – le dije y le di un abrazo.
En la noche hice dormir a mi pedacito para poder salir tranquila. Sue dejó en mi departamento a Jacob para que Leah, su sobrina, lo cuide junto con Vanessa.
- Bienvenida a "EL REINO" – me dijo Sue cuando entramos
- Wow! – me asombre, jamás imaginé un burdel tan …. bien decorado
- Increíble verdad? – asentí – ven por aquí te daré tu uniforme.
Entramos por una puerta ubicada en la parte de la cantina, era una habitación amplia que hacía de vestidor y tenía lokers, ahí se encontraban los trajes y disfraces más eróticos que había visto en mi vida. Dentro de esta habitación había otra puerta que daba hacia los baños donde había muchas duchas así como inodoros. Parecía el vestidor de la escuela de Forks.
Detuve mis pensamientos en seco, ¿cómo estarían mis padres? Hacía tiempo que no los veía y lo único que sabía de ellos era la vaga información que me daba Alice de ellos.
- Este es tu uniforme y este es tu loker – Sue me sacó de mis pensamientos y puso el uniforme en mis manos – te vistes y sales, aún falta un poco para que lleguen las chicas, pero ya está por llegar Kate, ella es otra mesera y te enseñará todo lo que debes saber.
- Gracias Sue – le dije nuevamente y la abracé
- Ya te dije que no es nada, te espero afuera.
Me vestí, el uniforme consistía en una falda negra que me llegaba a la mitad de mis muslos, una blusa de manga corta, un chaleco negro que se prendía debajo de mi busto haciendo que éste resaltara y zapatos de tacón. Esto iba a ser difícil, nunca había usado tacones, jamás me gustaron, pero bueno, todo por mi pequeña.
La primera noche fue exhausta, no aguantaba los tacones, pero con forme avanzó el tiempo me convertí en una profesional manejando tacones y haciendo y sirviendo las bebidas, a diario recibía muchas propuestas indecorosas pero Sue les aclaraba que yo sólo era una mesera.
Con Kate nos hicimos buenas amigas me decía que después iba a tener que mentirle a mi hija sobre mi trabajo y de porqué sólo es de noche.
Ya habían pasado dos años, entré a una escuela para hacer los estudios que me faltaban de forma semipresencial y lo logré en estos dos años, no quería ser una burra, además mi hija iba a entrar a la escuela y yo le tendría que ayudar con sus tareas.
Vanessa cada vez era más grande, aprendió a caminar a los 11 meses, antes de su primer cumpleaños, Alice vino junto con su madre para festejarlo y la llenaron de regalos a mi pequeña. Ahora mi hija era imparable yo la ponía en un lugar y al segundo ya estaba en otro, era demasiado inquieta, a veces la regañaba, pero cuando veía esos sus ojitos tan tiernos me sentía fatal. Ella entendía todo lo que decía, hasta cuando le decía "quieta", se quedaba un minuto tranquila, pero luego volvía a sus andanzas.
Su primera palabra fue mamá y cuando la escuché lloré.
Dormíamos juntas, su cuna aun seguía en mi habitación, cuando llegaba a las 3am del trabajo la encontraba en mi cama durmiendo, esa niña daba vueltas por toda la cama. La volvía a poner en su cuna y cuando despertaba a la mañana siguiente ella estaba encima de mí despierta.
- Mami quedo tete – me decía cuando me veía despierta.
Yo me iba y le preparaba su leche, le prendía la televisión y nos quedábamos recostadas juntas mirando Barney y los Teletubies. Cada vez que daban las canciones ella se sentaba y aplaudía, era una monada. Aun que me tenían hasta la coronilla las mismas canciones de ese dinosaurio maricón y de esos pinches muñecos que ni hablar bien sabían, tenía que escucharlas y cantarlas para ver la hermosa sonrisa de mi bebé.
Jacob ya tenía 5 y se podría decir que era "el mejor amigo de Vanessa" era el que siempre jugaba con ella a pesar de que para mi hija todos los juguetes y las cosas eran de ella, su palabra favorita era "MÍO" todo lo que tocaba era de ella.
- Bella! Vanessa no quiere aprender a decir pelota – se quejaba Jacob
- A ver amor ven aquí – llamé a Vanessa, quién se vino corriendo con la pelota en sus manos. – qué es eso que tienes en tus manos Vanessa?
- Tucutí – dijo sin pensarlo
- No amor eso es una pelota, a ver repite conmigo. PE
- PE
- LO
- LO
- TA
- TA – repetía ella
- Pelota
- Pelota – chilló ella
- Ahora Vanessa, dime que es lo que tienes ahí?
- Tucutí – volvió a decir.
- Te lo dije Bella! Ella no quiere aprender – dijo Jacob haciendo una mueca graciosa
- Lo siento Jacob, pero Vanessa es una caso perdido
- Lo sé, lo sé – dijo algo frustrado
- Tenle paciencia es una bebé Jake.
- Tengo mucha Bella. Pero está acabando con toda.
Me daban mucha gracia todas las muecas, gestos y las formas de expresarse de Jake. Era un niño muy inteligente, además me ayudaba a entretener a Vanessa, aun que el sufría los desplantes de mi hija, los jalones de pelo y sus mordidas. No sé de dónde sacó tanta maldad esa pequeña, bueno si lo sé pero me aterra recordarlo.
Hoy me tocaba entrar a trabajar un poco más tarde, habían reservado el lugar apara una despedida de soltero.
Vanessa se durmió mientras veíamos "El libro de la selva" la llevé a su cuna y la contemplé, se veía tan tierna, le di un beso y acaricié su rostro, se movió un poco pero no se despertó por suerte, últimamente está sufriendo de "Mamitis aguditis" no me deja ni ir al baño sin ella.
- Te amo – le susurré.
Tomé mi bolso y me dirigí a mi trabajo.
Gracias por sus comentarios, mi beta se me está tardando en darme los capitulos corregidos así que si hay errores lo siento :(
espero y os guste (amo decir esa frase xD)
Dejen sus comentarios :D tal vez no respondo, pero sí los leo.
-Annie-
