Hola, estoy de regreso… jaja. Primero que nada quiero darle las gracias a Naty por el libro Cánticos de Sangre de Anne Rice, primita, están de lujo, el vampiro Lestrat me ha inspirado un poco jaja, ya encontré Vampiratas así que pronto te lo prestaré.
Gracias a todos por seguir la historia y aguantar mi lentitud. Les comento que pronto sacaré un trailer del Fic, lo subiré en youtube para que puedan acceder a él.
Como siempre los recordatorios, nada me pertenece, si fuera sí no estaría aquí, sabría lo que sucedería en Amanecer, y lo mejor de todo conocería las locaciones y actores de la película, pero como nada de esto me pertenece solo me queda… mi imaginación por ello aclaro CUALQUIER PARECIDO CON LA NOVELA ORIGINAL DE STEPHENIE MEYER ES PURA COINCIDENCIA.
7.Familia.
Llegamos bastante rápido al aeropuerto de Washington, en parte gracias al alocado estilo de Edward para manejar. La tensión había cedido un poco a lo largo del viaje, pero aún se percibía algo en el ambiente.
-Edward, se que no es difícil apostar a costa mía- le dije al bajar del auto- pero por lo menos déjame disfrutar el momento- le sonreí- ¿crees que aún no creo que has apostado un poco más por mi?- el me miró tenso, por lo que rodé los ojos.
-Bella, ya te lo he dicho yo nunca…
-Calla ya- le corté divertida- ¿crees que no me imagino la clase de apuestas sobre mi nuevo vehículo o sobre la boda o incluso la universidad?
Edward no pudo evitar sonreír, por lo que le devolví el gesto.
-A veces me pregunto si no eres bruja- rió.
-Qué gracioso- le dije irónica- bueno, por lo menos así habría más magia alrededor.
-¿Al estilo Potter?- preguntó divertido.
-Tal vez…- respondí- incluso se podría decir que hay cierta similitud entre Harry Potter y yo- divagué.
-¿Tu Potter?
-Claro, ¿por qué no?- le pregunté- ambos tenemos mucha mala suerte… sino me crees lee lo que le ocurrió en el Torneo de los Tres Magos en el Cáliz de Fuego.
-Creo que el que tuvo mala suerte fue Cedric Diggory, no Potter- me aclaró divertido mi novio.
-Tienes razón- dije pensativa- hablando de eso, en la película no me gustó cómo crearon la imagen de Diggory tenía que haber sido más… glorioso.
-¿Ahora eres crítica de películas?
-No, solo digo, no tengo nada en contra de Robert Pattinson, incluso se me hace un poco guapo…- Edward emitió un leve gruñido, provocando que yo sonriera divertida- pero el director y el guionista debieron de hacerlo más glorioso, digno de competir con Harry.
-Para ya, que me están entrando ganas de ir tras el actor…- soltó Edward fingiendo apretar los puños y en tono divertido, lo que me hizo recordar la pequeña tregua que tenía con Alice y Rosalie.
-¿Alguna idea sobre lo del viernes?- preguntó sacándome de mis pensamientos.
-Nada de trampas- le dije en gesto acusador- es más, aunque lo supiera no te lo diría.
-Tengo en mente cosas para sobornarte- me lanzó una de sus sonrisas que tanto alocaban a mi corazón, no pude evitar sonrojarme.
-Ni lo intentes- le regañé.
-No esta en mi naturaleza rendirme.
-Y en la mía dejar mi mente abierta- respondí feliz de mis palabras.
Edward me miró ceñudo, provocando que soltara una risotada.
-¿Es que no puedes oírles realmente?- pregunté divertida.
-No, lo hacen difícil y debo decir que Emmett esta bien controlado por Rosalie, no se le ha escapado nada…, solo piensa en los momentos en los que él y ella…- se cortó de pronto.
Por su gesto supe que si hubiera podido tendría las orejas tan ardientes como las mías.
-De acuerdo, ya entendí- le dije para calmar el aire- no necesito detalles de los pensamientos de Emmett y Rosalie…
-Es bueno saber que opinas como yo- sonrió.
Emmett y Alice nos esperaban justo afuera de la entrada de arribos nacionales, por donde no tardaría en salir Renée.
-Tardaron mucho- sonrió Alice.
-Nos entretuvimos charlando sobre cierto mago- informó Edward.
-¿Qué mago?- preguntó Emmett.
-Eh… Harry Potter- no pude evitar responderle.
-¡Oh!- exclamó divertido- ¡Me encanta en especial ese tipo pelirrojo que le acompaña!... ¿Cómo se llama?
-¿Ron?- pregunté, Alice y Edward me lanzaron miradas de advertencia, seguramente Emmett y este tema eran peligrosos.
-¡Si, ese!- exclamó, la gente volteaba a vernos como si estuviéramos locos- es el alma de los libros…
-Seguro…- asentí con una sonrisa no muy convincente.
-Lastima que ya se termino la serie…
-Si, es una lastima- dijo Alice- pero más lastima sería que la suegra de Edward se perdiera entre la multitud, así que …¿podrías echar un vistazo?- preguntó.
-De acuerdo- gruñó Emmett, se veía tierno enojado, parecía un niño pequeño cuando su madre le reta por algo.
El aeropuerto estaba atestado de gente, era temporada alta y seguramente muchos turistas querían ir a Washington o incluso visitar Seattle, cosa que en otro momento me hubiera parecido extraña. Había comenzado a adorar el clima húmedo y el color verde de Forks y no lo cambiaría por todo el sol del mundo.
-Debe de estar por llegar- anunció Alice- Bella ten cuidado con el carrito de las maletas, no queremos accidentes tan cercana la boda…
-Alice te recuerdo que…
-¡Ahí!- gritó la pequeña hermana de Edward pegando un brinquito.
-¿Dónde?- preguntó Emmett- yo no veo nada.
-Es que estas viendo hacia la salida tonto- rió Edward.
-¡Oh, lo siento!- rió Emmett- es que… el perrito de aquella niña no para de lanzarme miraditas…
Me puse tensa, Edward apretó mi mano.
-No te preocupes no habrá hot dog para la cena- susurró en mi oído- vamos, se ve que esta cargada.
Aún tensa avance por donde me dirigía Edward, aún no había alcanzado a ver a mi madre, cuando de repente tras un carrito con una montaña de maletas apareció Phil seguido por mi madre, tan radiante como siempre.
-¡Mamá, Phil!- corrí a saludarles, sin darme cuenta tropecé con la llanta del carrito, pero Edward me detuvo a tiempo.
-Buena atrapada- le saludó Phil, Edward le estrechó la mano- ¡Oh, vamos!- rió- pronto seremos familia- y le abrazó con fuerza, mi novio le devolvió el gesto.
-¡Bella!- me saludó mi madre, mientras metía unos papeles en su bolso- ¡Te ves hermosa!
-Gracias- respondí abrazándola.
La había extrañado. Pese a sus locuras momentáneas, mi madre y yo siempre hemos sido muy unidas, por ello la extrañaba de a ratos, pero estar al lado de Edward me hacía olvidar de todo lo que había a mi alrededor, era mi mundo, mi vida.
-Te extrañé tanto…- añadió- ¡Edward!- saludó a mi prometido- ¡Felicidades, hijo!- Edward la abrazó sonriente, vi como mi madre se sonrojaba.
Emmett rió por lo bajo.
-¡Oh, cierto!- dije- Mamá, Phil, les presento a Alice y a Emmett, hermanos de Edward- los cuatro se saludaron.
-¿Te gusta el béisbol?- le preguntó Phil a Emmett.
-Es el mejor deporte del mundo- diciendo esto me guiñó un ojo.
-Si, claro…- dije por lo bajo.
A penas caí en la cuenta de que el hermano de Edward llevaba puesto un gorro de béisbol. Rodé los ojos, la última vez que había visto a Emmett con uno fue cuando tuve mi primer encuentro con un aquelarre de vampiros bebedores de sangre humana.
-Es impresionante como se parecen usted y Bella- comentó Alice a mi madre- podría jurar que son hermanas.
-¡Gracias!- mi madre se estaba poniendo de los colores más rojos que pudiera haber, de alguien había heredado el rubor y esa era ella.
-Te has bronceado- le señalé.
-Bueno… es que en Jacksonville…
-Claro- sonreí- el sol, es el sol.
-¿Cómo va todo por allá?- quiso saber Edward.
-De maravilla- comentó mi madre- a Phil le sienta bien el dar clases…
-Ya sabes, cuando quieras jugar…- comenzó Phil mientras hacía un movimiento con las manos como si tuviera un bate imaginario- avísame.
-Lo tendré en cuenta.
Edward y Emmett ayudaron a Phil con las maletas, mi madre se había traído toda la ropa para un año.
-Hay que ser precavidas- comentó mientras los tres hombres luchaban, o al menos Phil lo hacía, con las maletas intentando que entraran en el Volvo y en el Jeep.
-Claro- añadió Alice contenta- la precaución es lo primero y más a la hora de vestirse…
Dios las crea y ellas se juntan pensé para mis adentros. Esto tenía pinta de ser el fin de semana más largo de toda mi existencia, si no es que toda la semana… Cómo quiero que avance el tiempo.
-Phil, Renée- les dijo Edward- ustedes vendrán con Bella y conmigo, Emmett y Alice viajarán en el Jeep, si no tienen inconveniente…
Mi madre parecía tan encantada por la cortesía de Edward como la última vez, por lo que no puso ninguna objeción. Phil y Edward iban en la parte delantera, ambos hablaban sobre el béisbol y alguno que otro deporte.
-Diablos- dijo mi madre- había olvidado que aquí todo es verde…
-No es tan malo- le dije mientras miraba a Edward por el espejo retrovisor- el verde tiene sus lados positivos- pude ver que me lanzaba una sonrisa que no pude evitar devolvérsela.
-Me alegro por ti hija- susurró Renée.
-Gracias- fue lo único que pude decirle.
El trayecto a la península Olympic fue lo que diría lento, Edward trataba de impresionar a mi madre, eso lo sabía, además estaba el hecho de que no quería asustarlos con su forma de conducir. Pronto llegamos al hotel, yo tenía los nervios encima, pues sabía que de un momento a otro conocería al resto de la familia de Edward, si era sí como los debía llamar, y pensar en ello me hacía salir de mis casillas.
-Bienvenidos al Hyatt Regency- dijo el botones del lugar.
-Gracias- dijo cortésmente Edward mientras ayudaba al pobre hombre con las maletas de mi madre, para luego entregarle el número de habitación con una gran cantidad de propina que no pasó desapercibida de mi vista.
-¿Qué?- me susurró divertido.
-Eres imposible- dije moviendo la boca sin articular palabra.
-Pero aún así me amas- me recordó, yo rodé mis ojos sin evitar sonreír.
Emmett y Alice estaban charlando de lo más entretenidos con Phil y mi madre, cosa que me encantó, aunque verlos era un tanto… extraño, juntos seríamos algo así como la familia de los Locos Adams.
-¡Mamá!- sonrió Edward en dirección al living del hotel.
Ante nosotros se hallaban el resto de los Cullen.
-Mamá- llamé a Renée- te presento a Esme, Carlisle, Rosalie y Jasper.
-Si, me acuerdo- dijo mi madre mientras torpemente saludaba al resto de la familia de mi novio.
Phil se quedó ligeramente boquiabierto al ver a Rosalie, por lo que mi madre le dio un codazo y Edward rió por lo bajo para que solo yo pudiera oírle.
-Las cabañas ya están listas- informó Carlisle, yo le miré confusa- cada familia dormirá en una cabaña- explicó- están cercanas una de la otra, por cualquier cosa que necesiten- añadió.
-Va a ser el mejor fin de semana de nuestras vidas- sentenció Alice pegando brinquitos.
Yo me tensé, Edward apretó suavemente mi mano.
-La verdad muchas gracias Carlisle por todo lo que ha hecho por nosotros- comenzó mi madre.
-No es nada, ya prácticamente somos familia- respondió Esme sonriente.
Ella y mi madre parecían llevarse de las mil maravillas, pues aunque Renée estuviera exhausta por el viaje no tardaron en andar rumbo a las cabañas charlando animadamente de lo que, seguro, serían los planes de la boda. Phil en cambio iba embobado al lado de Emmett, quién no paraba de parlotear acerca del béisbol. Edward y yo caminamos lentamente tomados de la mano.
-Es agradable- dije.
-¿El qué?- preguntó con su voz musical.
-Esta sensación- confesé, el me sonrió.
El hotel era hermoso, tenía unos jardines impresionantes, con pequeños lagos y árboles frondosos, el lugar resaltaba lo mejor de la flora de Forks. Nos detuvimos frente a la que sería mi casa el fin de semana.
-Te veré en media hora- me besó Edward, mientras se alejaba con el resto de los Cullen en dirección a lo que parecía una casa enorme.
Entré en la cabaña, lo que vi me dejó con la boca abierta, era un lugar realmente hermoso, todo rústico. Mi madre y Phil ya se hallaban guardando su ropa en la habitación principal.
-La familia de Edward es adorable- me dijo mi madre al verme entrar.
-Lo sé- sonreí.
-Espero que por lo menos podamos jugar un partido antes del gran día- informó Phil.
Tragué saliva, eso sería algo que realmente trataría de impedir por todos los medios.
-Seguro- respondí.
-Edward te quiere tanto- suspiró mi madre.
-Y yo a él.
Parecía un sueño hecho realidad, al menos no había sido tan malo eso de que los Cullen conocieran al resto de mi familia, lo que no sabía era lo que me esperaba a mi. Pero no quería pensar en ello, no ahora, tendría que estar lista para cuando el momento llegara, pues aún no sabia lo que pensaban los amigos de Carlisle con respecto a la unión de su "hijo" con una simple humana como yo.
-Esme nos dijo que la cena sería en media hora- me dijo Renée- ¿por qué no vas a arreglarte?, no querrás que el resto de la familia de Edward piense que eres simple, porque ellos son…
-Lo sé, mamá- gruñí.
Me dirigí a mi habitación, era tan hermosa como el resto de la baña, tenía una cama enorme con dosel y las paredes y el suelo eran de madera, Alice tenía razón, me habían dejado la habitación con balcón.
No se me apetecía arreglarme, de todas formas siempre seguiría siendo la simple Bella y tal vez no podría competir contra la belleza de Tanya. Y eso que aún no la veía en persona.
-¿Por qué tan caída?- preguntó una voz musical a mis espaldas, por lo que me sobresalté.
-Alice…- murmuré- no te vi.
-No importa- rió.
-Yo… ¿crees que soy simple?- le pregunté, ella rodó los ojos.
-Con que era eso…- diciendo esto se encaminó al armario de donde empezó a sacar ropa de a montones, seguramente las habían ordenado mientras recogíamos a Renée- Nadie se atreverá a llamarte simple cuando yo haya acabado contigo.
-Solo porque temen que tú les chupes la sangre- sentencié.
-Eres imposible, el alma gemela de Edward en serio…
Me ruboricé ante la afirmación, pero pronto me vi atrapada por Alice y una nueva sesión de viste a "Bella la muñeca". Para cuando terminó ya casi era la hora en que debíamos reunirnos de nuevo para cenar, aunque a decir verdad eso iba a ser interesante de ver… sobre todo por los Cullen.
-¿Por qué tanta elegancia?- pregunté al ver que vestíamos muy formalmente.
-Ya lo verás- sonrió- ahora quédate quieta que ya termino.
Dicho esto me aplicó una última capa de labial para luego enfrentarme con el espejo… Alice había hecho un buen trabajo, debía decirlo. Esta vez llevaba un vestido azul hermoso, largo, cubría los peligrosos tacones en los que me había calzado la hermanita de Edward, era strapless por lo que dejaba mis hombros al descubierto, tenía un lazo con una flor muy lindo y el adorno del busto no que decirlo, muy delicado. La verdad había que darle a Alice el crédito en estas cosas.
-Y por último, como no queremos que te enfermes aquí te dejo tu chalina…- dijo colocando esta en mi cama- yo me voy porque ya casi se acerca la hora y además Renée viene en camino…
Dicho esto Alice desapareció por la ventana con la gracia de una bailarina y la agilidad de una gacela.
-¿Lista?- preguntó mi madre desde el otro lado de la puerta.
-Si, ya salgo.
No tenía nada que arreglar, mi pelo, mi maquillaje… todo lo había hecho Alice. Le debía una. Tomé la chalina y salí al encuentro con mi madre, que llevaba un vestido rosado que le sentaba bastante bien a su delgada y bien formada figura. Phil se hallaba al lado de la puerta, esperándonos, el vestía el clásico esmoquin negro con camisa blanca. Ambos se veían muy elegantes.
-Te ves preciosa- sonrió Renée.
-Gracias mamá, tu también.
-Nunca pensé que llegaría el día en que sacaras tu lado femenino…-añadió.
Fue Alice, ella es la responsable pensé sonriente.
Nos encaminamos a la entrada del hotel, para llega r al restaurante en donde los Cullen nos esperaban. Edward se hallaba tan hermoso como siempre, luciendo traje o harapos luciría siempre como un dios griego. Tenía puesto un traje negro con camisa azul a juego con mi vestido, como si nos hubiéramos puesto de acuerdo. Cuando llegué a su lado me dirigió una de sus sonrisas torcidas que tanto me volvían loca, por lo que no pude evitar que la sangre se esparciera por mis mejillas.
-Estas preciosa- me susurró al oído cuando me senté a su lado en la mesa.
Todos estaban muy elegantes. Carlisle llevaba un traje gris al igual que Jasper, Emmett en cambio llevaba uno negro con rayas blancas, Rosalie estaba… bueno, era Rosalie, el vestido verde escotado que llevaba, le sentaba de maravilla, podía ver como los hombres del lugar se volteaban a verla. Esme, por su parte, llevaba un vestido blanco y Alice uno rojo. Todos sentados a la mesa debíamos de hacer un cuadro muy extraño, solo faltaba mi padre para completar la escena.
-Y tú también- le respondí a Edward.
-¿Sabes?- me preguntó en voz baja para que solo yo pudiera escucharle- me encanta esto.
-A mi también- admití.
-Te van a extrañar mucho.
-Lo sé, pero no seré feliz si tu no estas a mi lado- le dije sabiendo a dónde quería llegar- ¿te arrepientes?
-No- respondió- ¿y tú?
-Jamás.
-Te amo Isabella Swan.
-Y yo a ti Edward Masen.
Estábamos a punto de darnos un beso cuando la voz de Alice nos trajo a la realidad.
-Ya están llegando- dijo señalando a la entrada del lugar.
-Les presento a nuestra familia- sonrió Carlisle.
Yo tragué saliva, un grupo de gente de lo más hermosa caminaba peligrosamente en dirección a nosotros…
Jaja los dejé en suspense jaja!!
Bien basta de risas, es hora de… ¿de qué es hora? ¡Ah, si! Jaja de darles las gracias!! Los adoro ¿saben?, cada que leo sus reviews me pongo happy (sin tomar nada de nada eh?). Bueno basta de sentimentalismos y pasemos a lo que vamos.
Primero que nada a las preguntas del día.
-¿Jacob regresará para la boda?
-¿Habrá partido con los Cullen?
-¿Qué traman los pequeños Cullen? (una pista más: es algo que no puede faltar en una boda, es tradición señores!!, hagan sus apuestas para ver quién descubre primero lo que pasará)
-¿Descubrirá Renée el secreto de la familia de Edward?
-¿Qué planea Tanya?
Bueno ya los aturdí con mis preguntas, y antes de responder las suyas y sus hermosas críticas les comento qué imagen tengo para nuestra amiguita Tanya, no sé si opinaran igual que yo, pero me la imagino como Rachel Hurd-Wood (Wendy en Peter Pan, Laura en el Perfume). Ahora sus respuestas:
Hermioneyron: Espero este te guste, estuve viendo hoteles en la zona para recrear el ambiente, y creo que di con uno bastante hermoso, espero haberlo recreado tan bien como lo es en realidad.
The Little Cullen: Jaja me has matado con lo de Charlie!, jaja no paro aún de reír, (respiro), bien, basta, jaja, en el siguiente capítulo veremos a Eleazar y su extraño don… Lo de la piscina del hotel… jaja les dejaré un link en el siguiente capítulo para que vean como es el lugar. Tanya no viene en son de paz eso lo garantizo. Y sobre el partido… jaja creo que habrá uno. Espero seguirte leyendo.
Shia17Potter: ¡Gracias! Espero este te guste también me maté escribiéndolo… jaja.
Belencullenss: ¡Dios, una chica nueva!, me alegra que te halla gustado, es bueno saber que estoy yendo bien con el rumbo de la historia… espero no ser una mala escritora, solo plasmo lo que pienso XD. Créeme yo estaré feliz de seguirte leyendo.
Hermis'lu: ¡Hola y gracias!, jaja gracias por el dato de Eleazar también, que bueno que te siga gustando. Yo también quiero que Charlie se quede con alguien así que… jaja veremos que pasa.
Bien ya saben, los que leen y no comentan… ¡Háganlo! Jaja (me agarra el histerismo). Y como regalito….
EN EL SIGUIENTE CAPÍTULO DE ROMPIENDO EL AMANECER:
Era hermosa, su melena rubia rojiza caía en forma de cascada, llevaba un vestido negro largo que lograba resaltar su hermosa piel blanca. Avanzó hacia nosotros sin despegar los ojos de Edward, mientras le lanzaba una sonrisa seductora. La sangre me empezó a hervir como nunca.
