Y tocan las doce ya es oficialmente sábado! por lo tanto conti! xD ok ya pero tendré que hacerlo así ya que mis sábados de ahora en adelante estarán ocupados :O
O eso esperaba hasta que corte salvaje de luz a media noche aparece y me rompe los planes -w- que desgracia! pero ni modo...
Lo subo hasta ahorita, pero lo subo en sábado! jajaja
Como siempre un agradecimiento a las personas que se toman el tiempo de leer y comentar :D gracias lo quierooo! :*
Este me salio medio corto el cap :P pero buenoooo... no tengo exucsas xD -.-U
MSLN no me pertenece, ni sus personajes pero si la historia y no se que más poner :v
Fuego en la piel
VII
Horas de la mañana, Mid-childa, Mansión Yagami.
En el comedor de la mansión se hallaba la dueña de casa e invitados disfrutando de su abundante desayuno en un ameno silencio hasta que la castaña levantaba una ceja mirando a ambas princesas en la mesa. A pesar de que últimamente se estaban llevando de lo mejor aún le extrañaba el hecho de que ambas estén en ese mismo instante en la mesa ya que se le había hecho costumbre no verlas hasta la hora del almuerzo que era cuando llegaban después de su sesión de convivencia por las mañanas. Y dejando eso a parte, otra cosa que le hacía levantar las cejas era las miradas furtivas que se lanzaban una a la otra… Ya hasta la estaban haciendo sonreír traviesamente.
-Bien…espero que no me malinterpreten lo que diré.- Empezó captando la atención de la mesa. –Pero, ¿Por qué no están en su sesión matutina de convivencia?- Preguntó mirando a la rubia y a la cobriza alternativamente. –Así podían lanzarse miraditas sin ser interrumpidas como en este momento.- Sonrió como gato y esa sonrisa se ensanchó al ver a la princesa de Al-Hazard escupir el jugo que intentaba tomar en ese instante más una Nanoha tosiendo fuertemente.
Como si fuese poca vergüenza para ambas, la mesa estalló en "risitas discretas" de parte de la embajadora y la cónsul.
Signum por su parte solo sonreía socarronamente. Sinceramente, a pesar de todo, a ella no le molestaba para nada la idea de ver como pareja a ambas muchachas.
El único disgustado con la broma fue el chico rubio de ojos verdes que mantenía el ceño profundamente fruncido mientras veía a la castaña y a la rubia alternativamente.
-Yagami, no sé de qué diablos hablas.- Se escuchó a duras penas la voz de Fate y antes de que Hayate se dispusiera hacer otro ingenioso comentario, agregó. –Esta mañana decidí enseñarle una manualidad que necesita mucha paciencia y tiempo. No veo necesario quedarnos en el bosque esta vez, así como tampoco veía necesario el levantarnos muy temprano.- Explicó todo lo fríamente que pudo pero la sonrisa de la castaña no ayudaba.
-Como digas.- Dijo en voz cantarina y antes de poder agregar algo más fue interrumpida por un sirviente.
-Con su permiso, Hayate-sama. Le ha llegado correspondencia.- Anunció respetuosamente el sirviente.
-Gracias. La revisaré de inmediato.- Dijo y se levantó. –Con su permiso, me retiro antes.- Sonrió y desapareció por la puerta.
-Bueno, nosotras también nos retiramos.- Habló por fin Nanoha lanzándole una mirada a Fate quien asintió y la siguió.
En la mesa solo quedaron Carim, Shamal, Signum y Yuuno quienes terminaban pacientemente su comida.
-Dejando la broma a parte…Creo que harían buena pareja.- Comentó Carim con una sonrisa discreta debido a la presencia de los compañeros de las princesas.
-Estoy de acuerdo.- Dijo Signum tan casualmente que pareciera que no habló para nada. –Me retiro también.
-Emm… Wolkenritter-san…-Se escuchó hablar a Shamal tímidamente y Signum se giró apenas. – ¿Le molestaría ayudarme con unos asuntos?- Pidió.
-No hay problema.- Dijo para después seguirla dejando a Carim y Yuuno solos.
-Para mí, no hacen buena pareja, ni hoy ni nunca…- Habló con sorprendente frialdad el muchacho dejando a una Carim de piedra.
Un poco lejos de la mansión se hallaba un par de muchachas caminando en medio del bosque mientras paseaban su mirada entre árbol y árbol en busca de algo…
Algo que la princesa cobriza aún no entendía.
-¿Qué buscamos, Harlaown-san?- Habló.
-Buena madera.- Respondió pero Nanoha puso más cara de confusión que causó tierna gracia en Fate. Tomó de su cuello el collar donde yacían los dijes y se lo enseñó a la cobriza que se sorprendió al ver de cerca por primera vez aquellas figuritas que tanta curiosidad le causaron. –Cada animal tiene su significado…es algo que mi madre también me enseñó.- Sonrió y destacó la figurita del lobo. –Por algo la represento con el lobo, por la extrema lealtad a nuestra familia y en especial a mamá. –Rió. –Además del liderazgo.- Quedó mirando pensativa la figura que representaba a su madre hasta que la voz de Nanoha la despertó.
-Y… ¿la leona?- Curioseó con una expresión ladeada.
-Es mamá. Siempre dispuesta a proteger a los suyos y al mismo tiempo tan cálida.- Respondió y antes de que Nanoha preguntara destacó la del zorro. –Y te presento a Alicia.- Rieron por un momento y después explicó. –Representa lo astuta e ingeniosa que puede llegar a ser…claro, aparte de molestosa.
-Déjame adivinar… el perrito eres tú.- Dijo en tono divertido y Fate asintió. –Además puedo decir que lo hizo otra persona ¿me equivoco?- Esto sorprendió a la rubia.
-¿Cómo lo sabes?-Preguntó.
-El arte es personal. Cada persona tiene su forma de hacer las cosas, algo que las representa.- Respondió con suavidad para después señalar tres figuras en la mano de Fate. –Estas tres tienen líneas suaves además de ser muy reales, muestran con impresionante "facilidad" la majestuosidad de los animales a los que representan. El lobo se ve atento y fuerte, pero los ojos se ven amables. La leona destila respeto y decisión. Y el zorro muestra claramente perspicacia. Es un trabajo muy bien hecho.- Se maravilló tanto en las figuritas que no vio el sonrojo en las mejillas de la rubia. –El perro es casi otra cosa, a pesar de ser un trabajo muy bien hecho y detallado no destilan seriedad sino…broma, diversión.- Agregó mirando al perro con una sonrisa.
-Vaya… gracias, me halagas.- Dijo casi coquetamente y Nanoha se sorprendió. –Las tres figuras que has mencionado las hice yo. Alicia hizo la cuarta como broma y venganza por la mía.- Explicó.
-Algo me lo decía.- Rió por un momento pero después posó la mano encima de los dijes que yacían en la palma de Fate. –Son…hermosos sin duda.- Murmuró mientras subía lentamente la mirada.
Y lavanda chocó con rubíes generando en ambas un choque eléctrico y un escalofrío que recorría su columna. De nuevo se creaba ese magnetismo en ambas, era algo que no podían explicar y de parte de Fate, no lo quería evitar, ya que estaba decidida a saber de una vez por todas que era lo que estaba sintiendo. Nanoha, sin embargo, era otra cosa, en ella crecía un sentimiento de miedo hacia ese nuevo sentir y se rehusaba a darle nombre.
Pero era en momentos como este en que nada más entraba a su mente, ni el sonido del viento, ni las hojas, ni los animales. Nada más existía solo el mirar rubí de la rubia y el fuerte latir de su corazón.
Fate estaba en similar trance, no apartaba ni quería apartar su mirada de esos ojos color lavanda que le lanzaban una silenciosa petición.
Y sin notarlo, la distancia entre ambas se hacía más corta así como sus ojos se cerraban lentamente cediendo su paso a otros sentidos.
Los labios de ambas vibraban en expectación, aún más al sentir el cálido aliento de la otra cada vez más cerca.
Hasta que el sonido de un ave despegando de su nido trajo a ambas de un jalón a la realidad donde la incredulidad se abría paso rápidamente, así como la sorpresa y el desconcierto.
Fate realmente incómoda giró rápido hacia un árbol, sacó su daga y con un par de movimientos cortó una rama de buen grosor.
-Ya tenemos lo que vinimos a buscar… ¿Vamos?- Invitó amablemente a pesar de la incomodidad. Nanoha solo asintió cabizbaja ya que no quería que Fate viera el inmenso sonrojo que poblaba sus mejillas.
El camino de regreso se hizo en un silencio sofocante para ambas. Ya no tenían ni la más mínima idea de que hacer o decir hasta que llegaron a la entrada de la mansión donde las esperaba Hayate con una cara de seriedad muy poco común en ella.
-Fate-chan, Nanoha-chan me disculparán por interrumpir su sesión de convivencia pero realmente necesito hablar con- Pero el sonido de un intenso galope no la dejó continuar.
Las tres personas en la entrada giraron curiosas hacia el camino de llegada donde se podía apreciar una larga melena oscura agitarse por la carrera con su caballo color chocolate.
Por supuesto la rubia identificó de inmediato a la persona y cierta alegría la invadió dejándose ver a través de una inmensa sonrisa que Nanoha no pasó por alto.
Una vez que la jinete llegó a la entrada bajó presurosa y se dirigió inmediatamente hacia la rubia.
-Mi princesa, sepa disculpar mi presurosa llega- Pero tampoco pudo continuar debido al abrazo que recibió y que la dejó sorprendida.
-¡Micaiah! No sabes qué gusto me da verte.- Fate habló con cariño mientras no soltaba a la peli-negra.
-Alteza…-Dijo Micaiah tratando de ocultar cierta emoción por el abrazo.
-¿Se puede saber quién es usted?- Se escuchó la voz cortante de Nanoha.
-Ella, Nanoha-chan, es la razón por la que quería hablar con ustedes.- Intervino la castaña aun conservando la seriedad en sus facciones.
-Para que no haya ninguna duda me presentaré. Pero antes, Alteza, le pediré amablemente que me suelte para poder hablar bien.- Pidió ocultando su diversión a una Fate que se apartó lentamente conservando la sonrisa y riendo ligeramente. Nanoha al ver esto solo sentía un pinchazo molestoso que la hacía fruncir el ceño. –Mi nombre es Micaiah Chevelle, capitana de la tropa 9 y fiel sirviente de la familia Testarossa-Harlaown.- Asintió solemne en total respeto hacia las dos muchachas que acompañaban a su princesa aun sin saber quiénes eran. –El motivo de mi llegada es para informarles de algo de carácter urgente y delicado, pero para ello necesito la presencia de la embajadora, la escolta de mi princesa, la heredera de Uminari y su escolta.- Pidió seriamente contagiando a quienes la escuchaban.
-Takamachi Nanoha, heredera de Uminari. Perdón mi rudeza hace un momento.- Se presentó y disculpó la cobriza mientras ejecutaba una elegante reverencia. –Si me disculpan, iré a ver a Yuuno-kun y a Signum-san.- Y se fue grácilmente captando la atención de Fate por su paso suave casi seductor.
-Pasemos a la sala.- Invitó la castaña.
-Por supuesto.- Respondió la peli-negra pero se extrañó al regresar a ver a la rubia y encontrarla perdida en su mundo. –Alteza, ¿está bien?- Preguntó mientras ponía una mano en su hombro trayéndola de vuelta al mundo.
-¿Ah? Emm, sí… sí…- Respondió como pudo mientras seguía a Hayate, dejando a Micaiah extrañada y preocupada.
Una vez en la sala esperaron unos momentos hasta que las personas que faltaban entraran en la habitación. Hayate con seriedad pidió a su mayordomo Zafira cerrar puertas y ventanas como también dar la disposición de que ningún sirviente bajo ningún motivo debe acercarse o interrumpir la conversación.
Una vez hecho todo lo pedido cedió la palabra a la peli-negra que a pesar de haber viajado a marchas forzadas, parecía más que dispuesta a dar a conocer la situación.
-Micaiah, ¿a qué se debe tu presencia?- Preguntó por fin Fate y la nombrada asintió.
-Vine para darles a conocer una alarmante información.- Y apenas lo dijo un tenso silencio cayó en la habitación. –Hace dos semanas he reportado a la reina Lindy sobre el avistamiento de dos entes sospechosos.- Empezó. –Eran dos personas encapuchadas que mantenían una tensa conversación. En esta se mencionaba a la princesa de Uminari y a la princesa Fate, junto a las palabras estorbo y reunión urgente junto a más personas.- Esto sorprendió a las presentes y una persona en especial se puso tensa. –Se da a entender que un grupo de personas está detrás de ambas princesas, como su objetivo sea perjudicar a ambos territorios. Por supuesto no he dejado esta información solo en suposiciones, esto abarca mucho más, aquí se juega la estabilidad de miles de personas y no solo de nuestro reino.- Explicó y ante esto Hayate llevó su mano a su barbilla pensativa. –Las investigaciones que llevé a cabo dieron sus frutos… en parte.- Se lamentó y Fate la miró.
-¿A qué te refieres?- Habló con cierto desconcierto la rubia.
-Logré afirmar mi hipótesis sobre la agrupación de personas.- Respondió para después apretar los puños. –Pero no ha sido nada simple. Sé que existe este grupo que intenta atentar contra ambos territorios, pero están espléndidamente organizados. Tanto que ambos encapuchados que encontré solo formaban parte de la "chusma" de la agrupación. Aunque, su objetivo no es totalmente claro, no sabemos específicamente por qué quieren afectar a ambos territorios…Se trata de un severo atentado organizado y dirigido por una o varias personalidades desde las sombras, por el momento, esa ha sido la conclusión.- Dijo y miró a las demás.
-Chevelle-san, ha sido muy responsable de su parte el hacernos llegar esta información lo más pronto posible. Tiene razón, esto cambia totalmente el esquema del problema.- Habló Shamal totalmente preocupada por lo que acababa de escuchar. Reflexionó un momento y miro a Nanoha y Fate. –Es inevitable, esa charla debe hacerse en este mismo instante.- Ante esto ambas chicas se miraron, suspiraron y se dispusieron a recordar.
-Takamachi, habla primero.- Pidió Fate sorprendiendo ligeramente a la cobriza.
-Bien…-Dijo y otro suspiro se escuchó. –Yo tenía 9 años cuando todo empezó…
"Me encontraba en el jardín del palacio junto a mi madre y mi hermana. Mamá me daba sus clases de violín y mi hermana solo aprovechaba el momento para pintar un cuadro… Hasta que vimos pasar a un hombre totalmente sucio y con heridas que sangraban en su torso y cabeza. En su mirada se veía el horror y la urgencia. Consternada, mamá decidió seguirlo y yo por curiosidad también, así hasta llegar al salón donde se encontraba papá sentado hablando con un guardia. La urgencia con la que entró el hombre fue tal, que papá no dudo ni dos segundos en prestarle total atención.
-¿Qué está pasando?- preguntó él con desconcierto.
-Takamachi-sama… nos atacan…- apenas pudo decir el hombre sin tener que jadear y escuché a mamá contener el aliento.
-¿¡Cómo!?- papá se levantó inmediatamente.
-En la frontera sur-oeste con el Reino de Al-Hazard, han aparecido tropas portando los símbolos de ese reino, mientras destrozaban la aldea cercana con flechas encendidas y a filo de espadas… Majestad… no han quedado sobrevivientes – dijo y se puso a llorar desconsolado mientras yo solo podía ver con asombro la escena.
-Querido…- habló con pesar mamá, mientras se acercaba lentamente hacia papá quien tenía el rostro desconfigurado de la sorpresa y el horror.
-Esto no pasará por alto… A partir de mañana que nuestras tropas entrenen arduamente…- y me sorprendí por la frialdad en las palabras de mi padre. Él nunca ha hablado así, ni cuando mis hermanos y yo hacíamos una travesura tal que lo haya hecho enojar.
-¿Papá?- me acerqué a él pero antes de poder tocarlo él habló.
-Nanoha, tendrás prohibido el salir del palacio si no es con un escolta. Ya no más salidas al pueblo. Lo mismo irá para tus hermanos.- mencionó.
-¿Por qué?- me desconcertó por completo lo que dijo después.
-Porque estamos en guerra…-
A partir de ese día, las tropas que se encargaban solo de los disturbios menores del pueblo, fueron entrenando en el arte de la guerra… o así lo llamaba mi padre. Cada noticia de enfrentamientos lo tenía más alterado y el odio hacia el reino de Al-Hazard crecía en su mirada, tanto que no había comida en la que no hablara mal sobre su pueblo. A pesar de que se guardaba toda la información sobre las batallas, no era difícil saber que todo empeoraba solo el escucharlo hablar.
Mi pueblo sufría, mi familia se separaba, todo lo que amaba hacer me fue restringido de a poco… el odio crecía también dentro de mí."
Terminó de relatar la cobriza, aún con una sombra de pesadumbre en sus ojos, que ahora veían los rubíes de la rubia a la espera de su versión de la historia. Por supuesto, tanto ella como Signum y Micaiah notaron rápidamente que su versión discrepaba totalmente de la que su reino mantenía. Esto no hacía sino afirmar en el hecho de que había terceros involucrados en esta guerra.
Una seriedad extrema llegó a Fate junto a la rabia que crecía dirigida hacia esas personas incautas y egoístas, a pesar de que no sabía la razón concreta de sus acciones, para ella no existía la más mísera excusa para hacer tanto daño a personas inocentes. Ante la última idea, la culpabilidad golpeó a la rubia al entender que ella también ha cegado vidas inocentes, aunque haya sido ante el pensamiento erróneo de que estas amenazaban la integridad de su pueblo, el peso de aquellas vidas se estaban dejando sentir instantáneamente.
Antes de dar su versión, Fate llevó una mano a su frente mientras cerraba fuertemente los ojos. Lágrimas bajaban de ellos desconcertando completamente a la cobriza, la castaña, al muchacho rubio y a la embajadora.
-Testarossa…-Dijo Signum entendiendo el sentimiento de su compañera y la culpa también entrando en su conciencia.
-Ese día…Bueno, a pesar de que yo también tenía 9 años, tampoco lo podría olvidar.- Se escuchó la voz forzada de Fate debido al nudo en su garganta.- Fue…el mismo día en que madre nos enseñaría a Alicia y a mí a hacer representaciones en madera…
"A pesar de ser la monarca absoluta de su pueblo, para madre siempre hay tiempo para la familia, en especial si el reino estaba en total paz y tranquilidad, ella se encargaba muy bien de eso. Esa mañana nos encontrábamos en el bosque cercano al palacio, habíamos pasado la madrugada escuchando el cantar de los pájaros y compitiendo por quien lograba identificar la mayor cantidad de especies que trinaban en ese momento, apreciando el amanecer para momentos después internarnos más y buscar buena madera. Una vez la encontramos regresábamos felices de vuelta al palacio, nos dirigimos al salón del trono y ahí madre nos tendió una navaja a cada una.
-Bueno, les advertiré que esto requiere mucha paciencia mis niñas, además de mucho cuidado no vaya a ser que terminen con un dedo menos y su mamá Precia me de cómo ofrenda hacia los dioses del bosque por no haberlas cuidado.- bromeó y en ese momento entró mamá con una sonrisa en el rostro.
-Es uno de mis mayores miedos, por eso vengo personalmente a cuidar de mis retoños.- se acercó a nosotras y nos dio un beso en la cabeza a cada una para después sentarse a lado de madre.
-No hay problema, a mi me encanta la idea, así la familia está completa.- sonrió y tomó un pedazo de rama para después explicarnos. –Si ponen la hoja en esta posición será más fácil deslizarla, mueven despacio y así la van "pelando" hasta que- pero el estruendo de la puerta siendo abierta bruscamente interrumpió el momento. –Auch– ante la sorpresa, madre terminó cortándose con la navaja. Apretó su mano con una mueca y regresó a ver al soldado que llegó en ese momento.
Él estaba agitado y nervioso, cuando quiso acercarse a nosotras una mueca de dolor surcó su rostro al mover su pierna derecha.
-Ingvalt, muchacho ¿por qué llegas así?- preguntó curiosa y preocupada mamá mientras tomaba la mano herida de madre y la revisaba.
-Majestades, sepan disculparme pero esto es malo…-Dijo y cuando estuvo lo suficientemente cerca, como pudo se puso firmes y habló con seriedad. –Nuestra frontera sur-este con Uminari ha sido atacada por guerreros de ese reino.- miré a mis madres y tenían una expresión de sorpresa tal que el miedo llegó a mí, miré a mi hermana y la vi temblar por lo que la abracé para seguir escuchando lo que decía. –Intentaron arrasar con el pueblo cercano pero no los dejamos…- a pesar de que dijo eso, bajó su cabeza apenado. –hubieron muchos sacrificios…solo quedamos una cuarta parte de los que nos encontrábamos presentes al momento del ataque…- escuché a madre gruñir y a mamá exclamar. –No se salvaban ni mujeres, ancianos, jóvenes ni niños…los ejecutaban por igual…- esa fue la gota que derramó el vaso para madre ya que golpeó fuertemente el reposa brazos de su trono y momentos después maldecía en voz alta. Mamá a su lado intentaba calmarla aunque ambas derramaban pequeñas lágrimas.
-Ingvalt, ve donde el curandero para que atienda tu herida, por favor. Mañana por la mañana te quiero a ti y a cinco comandantes formados con sus tropas en la arena… Ni crea que nos quedaremos de brazos cruzados ante tal ofensa… Ojo por ojo, diente por diente…- ordenó madre y en ese momento mamá se dirigió a nosotras.
-Esto no les corresponde escucharlo. Niñas, por favor vayan a sus cuartos.- nos pidió con triste expresión.
-Mamá… ¿qué está pasando?- preguntó mi hermanita con voz temblorosa.
-Guerra, Alicia… eso va a pasar…- a pesar de que la aflicción se escuchaba en su voz, también logré distinguir cierto tono de decepción.
-Pero…-
-Nada, Ali. Fate, por favor lleva a tu hermana a tu cuarto, quédense juntas.- me pidió y asentí llevando a mi hermanita de la mano hacia mi cuarto.
Apenas entramos nos dirigimos a mi cama para sentarnos en la orilla y quedarnos pensativas, hasta que escuché a mi hermana hablar entrecortadamente.
-T-tengo miedo…Fate… nunca había visto a madre tan enojada…- dijo y la abracé mientras ella temblaba de nuevo en mis brazos.
-Tranquila Ali… siempre estaremos juntas, yo te protejo.- le dije para calmarla y ella solo sollozó mientras me abrazaba más.
Por supuesto fue una promesa infantil que con el tiempo y las circunstancias tuve que dejar de lado, en parte. Mi pueblo sufría ante mis ojos y la impotencia me ganaba algunas veces al ver las tropas llegar mermadas. Se supone que yo sería su nueva líder y sin embargo estaba sin hacer nada en la seguridad de mi palacio. Por lo que empecé a entrenar en el arte de la espada, por mi cuenta, hasta que encontré amigas que compartían mi impotencia. Junto a Signum y Micaiah perfeccionamos el manejo de la espada y partimos juntas al campo de batalla para no permitir que el daño hacia nuestro reino sea mayor.
Para nosotros solo había un culpable y ese era Uminari"
Terminó de contar, pero la culpa seguía marcando sus facciones
-Takamachi…-Habló Fate con tristeza para ir hacia la cobriza, poner una rodilla al suelo, tomar la mano de la chica y llevarla a la altura de su boca pero sin rozarla. Toda esta acción terminó por descolocar a la heredera de Uminari. –Que la tierra sea la que me juzgue en este momento si no es la verdad la que se desliza de mis labios… Por todo el daño y el peso de aquellas almas que llevo en los hombros… quisiera pedirte perdón a ti y a tu pueblo, aunque estas mismas no sean suficientes ya que simples palabras y una vida no se pueden poner en una balanza.- Dijo con tanto remordimiento en sus palabras que a Nanoha le fue imposible no sentir un nudo en la garganta ante la visión de una abatida rubia. –Por lo mismo, quiero empeñar aquí mi palabra y prometer que el descanso no figurará conmigo si no hago pagar con mis propias manos a los verdaderos culpables de tanto daño a nuestros pueblos. Por lo menos así dar un respiro a mi alma abatida por mis crueldades, buscando verdadera justicia… con tu ayuda…Nanoha.- Pronunció su nombre lento y con pesar.
Era la primera vez que Fate la llamaba por su nombre y en tan emotiva escena que a Nanoha se le escaparon un par de lágrimas mientras asentía lentamente.
Al llamar por su nombre a la cobriza, Fate la estaba reconociendo plenamente como su igual y compañera. Estaba decidida a hacer pagar al o los culpables de tan cruel guerra sin sentido y quería hacerlo con la cobriza a su lado.
-Alteza…-Murmuró Micaiah mientras se admiraba por el gran corazón de su futura reina.
-Está bien, pero basta…Fate…- Nanoha también se aventuró a llamarla por su nombre y para ella, que bien se sentía hacerlo por fin. Tomó a la rubia por sus brazos y la hizo levantar. –No necesitas hacer esto, me ha quedado más que claro que mi odio ha sido mal dirigido. Yo también quisiera pedirte perdón, a ti y a tu pueblo, por todas las ofensas que han salido de mi boca.- Hablaba con arrepentimiento sincero mientras veía a los ojos de la rubia.
-Ahora que todo ha sido aclarado y el verdadero problema salido a flote.- Interrumpió Shamal. –Daré por finalizada la propuesta hecha por la canciller Yagami, claro todo como un rotundo éxito. Ambas princesas tienen carta libre para volver a sus territorios y aportar con sus pares una nueva solución.- Anunció pero en vez de ser fuente de felicidad, para ambas fue de tristeza, aunque sigan sin querer admitirlo del todo.
-¿No es mejor hacer uso de esta nueva alianza?- Habló Signum haciendo que todos le presten atención.
-¿A qué se refiere, Wolkenritter-san?- Preguntó Shamal.
-Debido a que la mayoría de información la tiene el reino de Al-Hazard, y no está en duda que la heredera de Uminari es muy capaz, sugiero que la princesa ayude en una investigación conjunta en nuestro Reino. Por supuesto, ella y una representación de la Organización, así se afianzan los lazos recién hechos.- Respondió sorprendiendo a la rubia y a Fate que la miraba significativamente.
Signum sintió la mirada de Fate así que le regresó la mirada y le guiñó un ojo haciendo que la rubia negara con una pequeña sonrisa.
Nada de esto, ni ningún otro detalle fue pasado por alto para la peli-negra que solo atinó a fruncir un poco el ceño.
Nanoha en su lugar se hallaba sin palabras, se sentía emocionada ante la idea de realizar esa investigación y lo hizo saber.
-Estoy de acuerdo con Signum-san. Le pediré a Yuuno-kun informar a mi familia sobre esta decisión.- Nanoha regresó su mirada hacia el chico que yacía cabizbajo y tembloroso mientras apretaba sus puños, logrando extrañar a la pelirroja. -¿Yuuno-kun?-
-¿Y por qué no te puedo acompañar?- Preguntó dolido el muchacho haciendo que todas se asombren.
-Porque si tú me acompañas ¿Quién le avisará a mi familia?- Respondió suavemente Nanoha mientras se acercaba hacia el rubio.
-¿No se puede simplemente enviarle un mensaje?- Dijo ya un poco alterado. –No quiero que vayas sola, te podría pasar algo.
-¿Estás sugiriendo que le haríamos daño?- Saltó Fate, irritada por la reacción de rubio.
-No…- Agregó mordaz y en ese momento Micaiah entrecerró los ojos.
-Si no es así, ¿Por qué tan ansioso por acompañarla?- Intervino la peli-negra y Yuuno la miró. – ¿Acaso tienes miedo de algo? Y no me refiero a su seguridad…- Yuuno se tensó. -¿Alguna información que te interese?- Siguió.
-Chevelle-san, ¿haría el favor de explicarse?- Pidió Hayate, sorprendentemente siendo imparcial…por el momento.
-Nada… solo quería tantear el terreno…-Mintió ya que empezó a sospechar del muchacho cuando al hablar notó lo tenso que se ponía o las veces en que fruncía el ceño, pero no era su estilo acusar sin tener buenas bases así que solo lo mantendría vigilado.
-Está bien.- Hayate no le creyó, sin embargo, también tenía cierta curiosidad. –Respecto a la propuesta de Signum me parece una perfecta carta de acción, que el viaje de regreso de Fate-chan la acompañe Shamal, Nanoha-chan y Scrya-san.- Dijo sorprendiendo a todos menos a la peli-negra ya que le convenía en más de una manera. –Yo me encargaré de hacerle llegar una carta al regente Takamachi, Nanoha-chan.- Le sonrió y añadió. –Además me encargaré de que la organización esté bien enterada de todo esto y también se comience una investigación aquí.- Terminó cambiando su rara expresión de seriedad a la que habitualmente llevaba.
-Entiendo, entonces partiremos mañana- Miró a Micaiah y se corrigió. –Mejor pasado mañana, aunque sea urgente, mi guerrera parece estar agotada.- Dijo dulcemente Fate mirando a Micaiah que solo bajó la cabeza apenada. Nanoha sentía de nuevo ese estorboso pinchazo.
-Estoy de acuerdo, no vaya a ser que se nos desarme en medio del camino.- Secundó socarronamente Signum ganándose un codazo de la peli-negra y respondiéndole con un guiño que hizo que Shamal las quede mirando.
-Van a hacer que me ponga triste. ¿Cómo viviré sin mi dosis de celos, pleitos e insultos infantiles?- Se "lamentó" la castaña haciendo que una ligera risa rompa un poco el ambiente tan tenso que predominaba desde hace un buen rato.
Cuando ya se disponían a ir a sus cuartos para refrescarse hasta que sea hora del almuerzo, Nanoha paró la caminata cabizbaja de Yuuno.
-¿Qué fue todo eso, Yuuno?- Preguntó seria y lo hizo saber en su tono de voz.
-Solo no quiero dejarte sola con ellos.- "En especial con ella" pensó. –Aún no me parecen confiables, ¿y las lágrimas?...pura mentira a mi vista.- Agregó.
-No quiero que esta escena se repita de nuevo, ¿entendido?- Solo dijo eso y marchó hacia su cuarto enojada.
-No dejaré que la tengas y hagas lo que quieras, Harlaown…- Soltó en un susurro lleno de odio el muchacho de ojos verdes antes de bufar y dirigirse a su cuarto.
Matemos al hurón meticheee(? ok ya xD sí, lo detesto para que ocultarlo más :v
Ahora, hora de reviews *-*
Fate-Escarlata: Jajajaja quedaría genial que si tenga ese poder pero lo podemos pasar como simple deja vu...por el momento :P y se viene mucho más NANOFATE! sino, que clase de historia sería esta? xD etto... con lo de Micaiah...*huye dejando una canasta de chocolates*
Sakuradakota: Que despierte el demonio blanco? :D jajajaj sería le fin del mundo :O pero descuida que ya lo va haciendo! que bueno saber que te sigue gustando la historia :DD Saludos!
Fan a ciegas: Oh sí, yo también lo huelo y huele delicioso(?) xD lamento decirlo pero nuestro querido mapache no aparecerá mucho :O suerte con esa cuota mi querida presi xD jajaja nos leemos ;D
AiemVela: Oh vaya, se nota que te pusiste al día con la historia. Gracias por tomarte el tiempo de dejar un review en cada capítulo :D Ahora todos a poner atención Micaiah rompe corazones(? jajaaja más nanofate! y me encanta tu emoción por matar al hurón, eres de las mías! dame esos cinco! :D jajajaa saludos n.n
Alondra-Chan NHyNF: Oh si que te caí xD hasta por FB te caí :v sabado de nuevo mi querida kouhai :D nuevo cap de mi fic y nuevo cap de Cross Ange, 2x1 que mejor? jajajaja y con lo de yuuno, descuida que tengo algo muy bello para él en el futuro *sonríe siniestramente* nos leemos mi querida ;)
MK:Puntual como siempre! espero te siga gustando :D saludos :)
Fatelove: Ja! llega la tormenta y yo con gripe, más salada? imposible xD nah descuida que por aqui si lloras será de risa por alguna situación que se me pase de chistosa xD :* cuidate.
Guadalupedigimon: (woa que largo xD) bienvenida :D aquí la conti, me alegro que te guste n.n
NanoFate24: Puchas ni me recuerdes que ya nos dejó el maestro :C metiches encamosos! :O ya pagarán jejeje 3:) jajajaja todo un amor hecho y listo para que Nanoha se enamore irremediablemente de ella, se va notando? ;D xD Signum? :O pero si es todo un amor de persona y compañera D: solo que anda muy herida en su corazoncito :C y con lo de yuuno... pues no lo suficiente, me lo repites? ;D jajajaja amemos a Micaiah, soportemos las rudezas de Signum, alabemos el Nanofate de cada dia y matemos juntas al hurón metido, que tal esa propuesta? :D jajajaja un gusto leerte :3 cuidate.
Y eso fue todo y mi salades quiere acompañarme en este día :v agh, pinches cortes inesperados -.- hasta la próxima :D esa que estoy muuuuy segura de que van a "amar" :v *sonríe enigmáticamente y se va*
