Represalias
SAM.
No sé, que puedo hacer, me siento tan desconcertada, y triste, muy triste. Benjamín, siempre fue un gran hombre y un gran amigo, desde que nos conocimos siempre fue honesto y sencillo. Creo que eso fue lo que hizo a Jazz, enamorarse de él. Recuerdo la infinidad de veces que Danny se ponía celoso de él. Inclusive en un momento, el creyó, que Ben me pretendía. Pero todas sus dudas se esfumaron cuando, Ben le pidió matrimonio a Jazz. Por su puesto que al principio Danny no lo acepto, pero Jazz no dio paso atrás. Con el pasar de los meses, Danny conocía mejor a Ben, y ambos se convirtieron en muy buenos amigos, recuerdo que antes de que nacieran nuestros hijos, ellos solían reunirse muy seguido, muchas veces, desee que esos días volvieran.
Pero nuestros enemigos fantasmas siempre llegan para oscurecer nuestros días. El día que mis hijos nacieron, y Vlad quiso raptarlos, Danny los salvo, pero, desde aquel día, Danny cambio, dejo de ser el hombre tranquilo y despreocupado, para convertirse en uno lleno de temores, sé que siempre ha sido sobreprotector, sé que quiere siempre el bien para su familia, pero yo, soy de las personas que creen que a veces está bien tomar los riesgos.
Alex y Liam, son un par de muchachos, demasiado inteligentes, eso ni dudarlo, y no solo en la escuela, también ante la vida, me sorprende incluso, que sean tan fuertes, ante el hecho de ver pocas veces a su padre.
Infinitas veces eh hablado con Danny sobre ello, y sé que, no es porque el así lo quiere, realmente, las cosas han estado bastante difíciles para Danny los últimos años, sé que el ama a nuestros hijos tanto como yo, y sé que le duele casi no verlos. Pero él tiene muy en claro, que una parte de su vida, ya no le pertenece, desde aquel día, en que decidió, usar sus poderes fantasma para el bien, para proteger a su familia y a su ciudad.
La muerte de Ben, ha sido sin duda, algo que hare tener a Danny mucho más alerta.
No voy a negar, que mi cuerpo se llenó de miedo, cuando Dan lanzo una amenaza a Danny sobre nuestros hijos. Sé que ahora, con muchas más razones, Danny va a protegerlos aún más. Y aunque a veces sus decisiones no son las correctas, no puedo contradecirlo, cuando se, que su vida pende de un hilo, ahora. Solo me queda apoyarlo, y protegerlos.
Alex y Liam no han dicho ni una sola palabra desde aquel día, sus rostros se ven tristes, no puedo saber si es por la muerte de su tío, o por las palabras de su padre.
Eh tratado de reconfortar a los tres, pero me es imposible, nadie quiere hablar de ese día. Se siente como si mi familia se estuviera deshaciendo, y eso no puedo permitirlo. Tengo que encontrar una solución.
Sentada sobre la cama de mi habitación y con mi mirada fija en la ventana, escucho la puerta del baño abrirse, mi vista ahora se posó sobre mi esposo, lucia pálido, sus ojos hinchados y unas profundas ojeras se marcaban bajo sus ojos, esto ha estado doliéndole mucho.
Le di una pequeña sonrisa, y él me correspondió.
La hora del entierro de Ben, había llegado.
Me levante de la cama y camine hasta Danny, acaricie su mejilla con mi mano y le dio otra sonrisa llena de ternura, cerro sus ojos y lo escuche suspirar muy profundamente.
Han sido días tan agobiantes.
-Vamos, llamare a los niños- mencione después de alejarme unos pasos de Danny, el asintió y se dirigió hasta el closet, para terminar de arreglarse.
Salí de la habitación, y me dirigí a la habitación de Alex. Toque dos veces, y entre al escuchar un ligero –Adelante-.
Alex, estaba sentada frente a su tocador, mirándose al espejo, pero parecía que su mirada estaba más lejos. Ella estaba usando un vestido negro, su cabello está amarrado en una coleta y su cara, seguía siendo la misma que todos estos días.
Aparto su mirada del espejo, para verme.
-Hola mamá- Su voz se escuchaba tan quebrada, como si en cualquier momento fuera a derrumbarse a llorar.
Le brinde una ligera sonrisa tierna, y camine hacia ella, su vista estaba de nuevo sobre su espejo, la tome de los hombros, ella me miro parada detrás de ella. La mire con preocupación, sus ojos reflejaban más dolor del que debería, pero aún más, sabía que ella, estaba guardando algo. Algo que la estaba torturando por dentro.
Apreté con delicadeza sus hombros, lo que hizo que ella se volteara hacia mí. La solté de los hombros, se volteó por completo para quedar frente a mí, aun sentada y con la cabeza hacia abajo, me puse en canclillas frente a ella, Tome sus manos entre las mías, sus manos estaban húmedas. Levante su cara con dulzura para que ella pudiera mirarme a los ojos.
-¿Qué pasa cariño?- Pregunte con delicadeza.
Escuche un profundo suspiro, su boca se abrió un poco, pero, cuando estaba a punto de decir algo, Liam entro bruscamente a la recamara. Las dos volteamos a mirarlo, él nos miró apenado.
-Lo siento, yo solo, quería saber si Alex estaba lista, no sabía, que estabas aquí mamá- respondió algo tímido.
-Está bien cariño- mire a Alex de nuevo y ella hizo lo mismo, sonreí. –Hablaremos luego ¿está bien?- su mirada bajo de nuevo y asintió con la cabeza. Acaricie su hombro con cariño. –Es tarde, tenemos que irnos ahora, su padre debe estar esperándonos- Me levante y me aproxime a Liam. Toque su barbilla y le sonríe. Su mirada tan adorable, a pesar de lucir triste, estaba usando una camisa y pantalón negros. –Siempre tan guapos, mis pequeños- Liam sonrió y se ruborizo ligeramente.
Camine hasta la puerta y voltee a mirarlos de nuevo. –No tarden, ¿de acuerdo?
-Si mamá- respondieron al mismo tiempo.
Salí de la habitación y me dirigí hasta la sala.
DANNY.
No logro sentirme tranquilo, tantas cosas han pasado en tan poco tiempo, me estoy convirtiendo en un saco de pánico y miedo.
No quiero que esto afecte a mi familia, pero, nunca creí que fuese tan difícil tener hijos adolescentes, sé que ellos son buenos chicos, pero no puedo evitar que sean a veces rebeldes. Muchas veces eh llegado a pensar que todo es mi culpa, si yo pasara más tiempo con ellos, talvez las cosas serían diferentes. Desearía volver el tiempo atrás, a donde me convertí en un hombre lleno de dudas y temores, y cambiar las cosas, disfrutar más de los 14 años de vida de mis hijos. Pero se, que aunque así fuera, siempre habrán sombras que arruinen los momentos.
No he podido decir una sola palabra desde aquel día, en que Ben, mi cuñado, mi mejor admirados, y mi gran amigo, fue asesinado tan cruelmente.
Mis ojos se llenan de lágrimas al recordarlo, un nudo en mi garganta se forma cada vez que lo recuerdo.
Salgo de mis pensamientos cuando escucho a alguien bajar por las escaleras, mi bella esposa, mi Sam, una de mis tres razones de vivir.
Una sonrisa tranquila dibujada en su rostro, me acerco hasta ella, acaricio su cabello con ambas manos, solo para acércame a ella y darle un tierno beso, ¿Qué haría yo, sin esta hermosa mujer?
Después de algunos segundos, los dos nos separamos, y luego escuche algunos pasos más por las escaleras.
Alex y Liam, estaban parados frente a nosotros, no pude evitar sonreírles. Los amo tanto.
Doy todo, por siempre tenerlos a mi lado.
Abrase a mi Sam por los hombros.
-Vamos, tenemos que irnos- Mencione. Alex y Liam fueron los primeros en caminar hacia la puerta. Al pasar junto a mí, no pude evitar acariciar sus cabezas con mi mano libre. Escuche a los dos reír muy bajo. Procedí a caminar detrás de ellos junto a Sam.
Al llegar al Cementerio, y encontrarme con mi familia, amigos, y conocidos, todo se sentía tan triste y desolador. Nadie mencionaba ni una sola palabra, creo que nadie era capaz de hablar más, sobre lo que ocurrió.
Solo podía escuchar llantos.
El entierro procedió, sentía que me ahogaba en las lágrimas que ya no quería derramar.
Tengo que ser fuerte, por mi hermana, mi sobrina, y toda mi familia.
Al terminar el entierro, la gente comenzó a irse uno a uno, no sin antes dar sus condolencias a mi hermana.
Cuando quedamos solo la familia y mis buenos amigos. Me acerque a mi hermana, ella me abrazo fuertemente.
-Gracias Danny- correspondí a su abrazo, y di un profundo suspiro. No hallaba las palabras para lograr reconfortarla
Los dos nos apartamos y puse mi mano sobre su hombro, en señal de apoyo, ella me sonrió débilmente.
Después sentí otros brazos rodearme, Estefanía.
Correspondí a su abrazo, y acaricie su cabello, podía escucharla llorar.
Luego, sentí algo raro, dentro de mi ser, creo era mi instinto. Mis ojos fueron en dirección de mis hijos, que estaban algunos metros lejos de mí, Alex estaba cruzada de brazos, su mirada estaba sobre mi abrazando a Estefanía, lucia molesta, ¿Por qué?, Liam la miraba con preocupación, mientras la tomaba por el brazo, para llamar su atención.
Estefanía soltó su agarre, y vio hacia la misma dirección que yo, entonces me soltó bruscamente, se aclaró la garganta, limpio sus lágrimas, y camino hasta donde estaba su abuela.
Ante esto, Alex abrió los ojos en sorpresa, noto que yo estaba mirándola confundido.
Su mirada bajo y Liam me miro a mi.
Hice un gesto en forma de pregunta para que me digiera que pasaba.
Pero en respuesta el solo levanto los hombros, negando saber algo.
Mi mirada después, se dirigió hasta Sam, ella parecía tener las mismas dudas que yo.
No dije nada al respecto. Todos comenzamos a caminar hacia la salida.
Al salir, me encontré con lo más tormentoso de mi vida como héroe.
Varios reporteros se habían dado a la tarea de reunirse aquí, para hacer las miles de preguntas que siempre hacían. Pero es que ¿no saben respetar el dolor ajeno?
Muchos reporteros hicieron preguntas sobre la muerte de Ben, y aunque no quisiera, tenía que responderlas. Y cuando creí que el tormento terminaría, mi atención se puso sobe el reportero que menciono algo de lo que yo no estaba enterado.
-Daniel Fenton, ¿qué puede decirnos sobre los arrebatos de sus hijos?- me mente no lograba entender la pregunta.
-¿De qué está hablando?- Pregunte desconcertado. Mire a mis hijos que estaban a un lado de Sam, los dos estaban bastante sorprendidos. Mi mirada fue de nuevo hacia aquel reportero.
-Hablo, de lo sucedido en el parque de Amity, la mañana del día del ataque de Dan Phantom.- Seguía sin entender, sin duda había algo, de lo que no estaba enterado.
-No… no, entiendo a qué se refiere- Trate de lucir tranquilo.
-Su hija, golpeo a un humano usando sus poderes fantasma, y cuando un nuevo grupo anti fantasmas la detuvo, su hijo se abalanzo sobre el jefe de dicho grupo, y también lo golpeo, aunque claro, él no era un fantasma. La cosa es, que ellos hicieron algo, que usted juro, no hacían los mitad fantasma.- No podía creer, mis ojos se abrieron de sorpresa al escuchar eso, sabía que Alex y Liam escondían algo, pero no podía descifrarlo.
Luego comencé a recordar lo sucedido ese día, cuando Liam llego a los laboratorios Fenton, él tenía un golpe junto a los labias, estuve a punto de preguntar, pero luego Alex llego, y me centre en contarles sobre Dan, y me olvide por completo de eso.
Los mire a los dos, ahora estaban preocupados y nerviosos, no querían ni mirarme, eso me hizo sospechar, que lo que el reportero dijo, es verdad.
Ahora estaba sintiendo mucha molestia. De nuevo mi mirada fue sobre el reportero, di un suspiro, tratando de tranquilizarme.
-Yo, no, estaba enterado de eso, No sabía nada al respecto, pero, les aseguro, que, eso no volverá a suceder. Soy un hombre de palabra.- El reportero asintió y luego apago su micrófono, todos ellos comenzaron a alejarse.
Mi atención se fue frenéticamente hacia Alex y Liam.
-¿Qué ustedes hicieron que?- Sus respiraciones estaban agitadas.
Sam que estaba a un lado de ellos, tenía ambos brazos, sobre su cadera, también lucia molesta.
-Nos…, nosotros…, pode…mos, explicar…lo- Respondieron al mismo tiempo, bastante temerosos.
-Eso es todo…, no quiero escuchar nada, no hay explicaciones o excusas para lo que hicieron…- respondí furioso.
-Ustedes dos, jovencitos, van a estar castigados por mucho tiempo- Sam continuo.
-Además, de que no podrán usar sus poderes fantasma, de nuevo, hasta que yo lo decida- Me aproxime hasta ellos, amenazante. Los dos dieron varios pasos atrás.
-Pe… pero…- Alex trato de hablar, pero la interrumpí.
-No quiero escuchar ni una sola palabra más Alexandra Fenton- Esta vez había gritado lo suficientemente fuerte, para llamar la atención de los que estaban cerca.
Sam se acercó a mí y trato de tranquilizarme poniendo su mano sobre mi hombro.
-Sera mejor que los dos, se vallan a casa, y se queden en sus respectivas habitaciones.- Sam les dijo decidida. –Hablaremos cuando lleguemos-
Lagrimas corrían por las mejillas de mis dos hijos, comencé a sentirme mal, ¿acaso fui muy duro?
Ambos asintieron, y se fueron a casa.
ALEX.
No sé si sentirme molesta, o deprimida. Mi padre ni siquiera quiso escucharnos. Aunque una parte de mí, sabe, que si en hubiera sabido todo, su furia habría aumentado más.
Dando vueltas y vueltas por toda mi habitación, con los brazos cruzados, no encuentro la manera de solucionar esto, para que mi padre, no nos bloquee nuestros poderes.
Escucho la puerta de la entrada abrirse y cerrarse, mis padres han llegado.
-Alexandra y Liam, vengan aquí, ahora mismo- escuche llamarlos. Siguen molestos, eso ni dudarlo.
No quería hacerlos molestar aún más, así que baje rápidamente, mi hermano me alcanzo en las escaleras, los dos nos miramos en complicidad.
Esto no era su culpa, el, solo quería protegerme, y lo hizo.
Llegamos hasta la sala. Mis padres estaban de pie, con los brazos cruzados, mirándonos con demasiada severidad.
-Papá…, Mamá…, yo quisiera hablar con ustedes- Liam fue el primero de hablar.
-Los dos lo harán- Mi papá me lanzo una mirada desafiante.
Tengo que hacerlo, tengo que decirles todo.
Comencé ah hablar, Liam completaba algunas de mis palabras, pero en un punto clave, no pude decir la verdad, ese punto era, Estefanía; a pesar de lo que ella me hizo, no soy capaz de acusarla ahora, que ella está pasando un mal momento.
Los brazos de mi padre seguían apretados con fuerza, en cambio mi madre, se había acercado a mí, con compasión. Después de verme llorar como una niñita pequeña.
Papá tomo algo de la mesa junto a él, luego se acercó hacia mí, tomo mi mano derecha con brusquedad, él puso un nuevo brazalete de metal en mi muñeca. Me sentí mareada, y débil, la mitad de mí, ahora estaba prisionera de nuevo.
Cuando mi padre se acercó a mi hermano con otro brazalete, no lo dude, eh interferí entre el, y Liam.
-¡NO!, Liam no merece esto…, el solo quiso protegerme- la mirada de mi padre se hacía más de molestia.
-Liam, lo sabía, y a pesar de eso, prefirió cubrirte, y eso, es algo que no voy a dejar pasar por alto- Finalmente mi papa hablo.
Quise impedir que el llegara a Liam, pero no pude hacer mucho. Me hizo a un lado y puso el brazalete en su mano.
Liam no dijo nada, pero se, que se siente tan enojado como yo.
-Ahora, Alexandra, quiero que me expliques una cosa más…- lo mire dudosa, ¿algo más?
– Quiero que me digas ¿porque mirabas a Estefanía de esa manera, en el cementerio?- mis ojos se abrieron de sorpresa, creí que iba a dejarlo pasar, pero me equivoque.
-A veces pienso que te sentirías mejor si ella fuese tu hija y no nosotros- cruce mis brazos sobre mi pecho, no podía soportarlo más, él quería sinceridad, pues la tendrá.
-¿Qué diablos te pasa?, Estefanía está pasándola mal, ¿Cómo puedes ser tan egoísta?- Eso solo logro hacer crecer mi ira.
-¿Egoísta?, por favor, debería tratarla como lo que es…, una perra- Mis puños se cerraron con fuerza. Una opresión en el pecho, como si cientos de palabras quisieran salir.
-¿Cómo puedes hablar así, de alguien de tu familia?, ¿Cómo puedes difamar a un ser inocente que está sufriendo?- odiaba la manera en que veía a Estefanía, como una blanca palomita.
-Yo solo digo lo que es cierto, es una perra, simplemente, ella dejo de ser parte de mi familia, ¡ME ALEGRO QUE AHORA ESTE SUFRIENDO!- Toda mi ira, está saliendo ahora.
-¡ALEXANDRA!- esta vez, mi madre había tomado la palabra.
-No sé qué eh hecho para que te estés comportando de esta manera, no sé porque merezco un par de hijos rebeldes y berrinchudos como ustedes- Mi padre se había apartado algunos pasos, ya ni siquiera quería mirarnos.
-Talvez, ser un pésimo padre, y estar todo el maldito tiempo lejos de nosotros- Liam le dijo directamente. Luego el subió rápidamente por las escaleras y azoto la puerta de su habitación.
Los ojos de mi papá estaban abiertos, demasiado sorprendido por escuchar a Liam.
No podía decir nada más.
Me aparte de los dos y subí a mi habitación también.
DANNY.
Demasiado aturdido por todo lo que acabo de escuchar. Me senté sobre el sofá, pase mis manos por mi cabello, y respire hondo.
Esas palabras, habían logrado insertar un nudo en mi garganta.
Liam tenía razón, eh sido un pésimo padre. Mis ojos comenzaron a llenarse de lágrimas.
Sentí que iba a derrumbarme en cualquier momento.
Sentí a Sam acariciar mi cabello, se sentó junto a mí en el sofá, la escuche suspirar, luego ella me miro a los ojos, pego su frente a la mía, podía ver sus profundo ojos color amatista.
-Danny, sé que estas bajo mucha presión, los dos lo estamos, pero en estos momentos, nuestros hijos necesitan que seamos tolerantes. No ha sido fácil para ellos.- Su mano acaricia mi mejilla.
No puedo evitar sentirme relajado al sentir su tacto.
-Lo siento Sam, creo que si eh sido un pésimo padre, y talvez también un pésimo esposo- mi mirada callo.
Sam me hizo mirarla de nuevo, estaba sonriéndome.
-Bueno, eres muy sobreprotector y testarudo, pero, ¿sabes?, nadie es perfecto- Beso mis labios y yo embriagado por su aroma, correspondí.
Estuvimos así, por varios minutos, hasta que mi teléfono celular nos interrumpió.
-Es Tucker…- dije al mirar la pantalla del celular.
Sam me regalo una sonrisa y asintió con la cabeza, para que respondiera a la llamada.
-¿Que pasa viejo?-
-Danny, Tenemos algunos indicios, de donde puede estar Dan, vamos a reunirnos fuera de la alcaldía, los vemos en 15 minutos…- Mi amigo hablaba demasiado rápido.
Sam había escuchado muy bien lo que Tucker dijo. Así que los dos nos levantamos del sofá, y salimos de casa, a toda prisa.
VLAD.
Lo más probable, es, que ahora las cosas entre Daniel y sus hijos, no vallan del todo bien. Lo que significa que puedo dar el segundo paso de mi plan.
Daniel y su absurdo equipo, ahora deben estar descifrando las estúpidas y falsas pistas que creen tener sobre Dan, lo que me hace pensar, que los pequeños Fenton/Phantom deben estar solos en casa, este es el gran momento…
Sonreí con malicia, me transforme en mi forma fantasma y Salí de mi guarida, siendo intangible.
Y me dirigí hasta la casa de Daniel.
LIAM.
Furioso, así es como me siento, desearía haber dicho todo de una buena vez, pero, para mi desgracia, mi corazón a veces es demasiado noble.
Salí de mi habitación para ir a ver como se encontraba mi hermana.
Llame a su puerta, y me sorprendí al verla abrir rápidamente.
-Liam… ¿estás bien?- me pregunto bastante angustiada.
-Qué curioso…, yo venía a preguntarse lo mismo- sonreí y pase a su habitación, para notar, que todo era un desorden.
-¿Ahora te desquitas con las cosas?- Dije alegremente levantando una pequeña lámpara del suelo, y poniéndola sobre la mesa junto a su cama.
-Muy gracioso, Liam…, aun en los peores momentos, eres el mejor hermano, ¿lo sabias?- La mire de nuevo y ambos comenzamos a reírnos de nosotros mismos.
Pero las risas acabaron cuando el cristal de la ventana se rompió en mil cachitos.
Alguien había entrado, un fantasma…, su cabello era negro, su piel verdosa, sus ojos rojos, y llevaba puesto un traje blanco con detalles negros.
Mi hermana y yo, nos pusimos en posición de defensa, tratando de transformarnos, pero luego recordamos estos estúpidos brazaletes.
-¿Quién eres tú?, y ¿Qué haces aquí?- pregunte valientemente.
-Valla, me sorprendes Liam, creí que correrían y se tirarían a llorar como cuando su padre se enoja- Dijo burlonamente. Mis puños se cerraron.
-Eso no responde a mi pregunta idiota, y ¿Cómo sabes mi nombre?-
-Valla, cálmate Campeón…, no tienes que hacerte el rudo conmigo- alardeo tranquilamente.
-No me llames así…- respondí aún más furioso.
-Oh… ¿es porque, tu padre te llama así?, que enternecedor…- tenía una sonrisa triunfal en el rostro, este tipo sabía demasiado.
-Y sigues sin responder a mi pregunta…- Me acerque amenazante a él. Pero en cambio, el solo se rio de mí.
-Bien, muchacho…, mi nombre es, Vlad Master, o Vlad Plasmius- mis ojos se abrieron en sorpresa, papá había hablado de este hombre, antes. Claro, el ex amigo del abuelo Fenton.
-¿Qué quieres?- pregunté con ira.
-La respuesta, mi pequeño, es…, A TI…- mis ojos de nuevo de abrieron, ¿acaso oí bien?, él dijo que me quiere ¿a mí?
-Veras, siempre, eh deseado tener al hijo perfecto. Pero la mujer a la que yo amaba, me la robo un pobre diablo. Nunca pude pensar en otra mujer, que no fuese ella. Años después, conocí a su hijo, y el, era un gran chico, si no fuese porque no podía aceptar el hecho de que no fuese mío, pero a pesar de ese pequeño defecto, aprecie demasiado al muchacho, y cuando le ofrecí, una mejor vida a mi lado, él se negó rotundamente, eso me hizo sentir herido. Después de varios intentos, no pude lograrlo y me di por vencido con aquel muchachito. Pero…, desde hace algún tiempo, eh estado observándote Liam, y tú… eres un gran chico. Eres el modelo de hijo perfecto. ¿Sabes?, podrían darte una mejor vida que esta… No sería igual que el inepto de Daniel. ¿Qué dices?- hablo rápido pero decidido.
Me sentía confundido, ¿Cómo puedo ser el modelo de hijo perfecto?, si mi padre dijo hace un rato, que yo era un pésimo hijo.
Talvez, el problema no soy yo sino el.
Todo sonaba tentador, pero algo dentro de mí, no me permitía, irme.
-¿Y que pasara si me niego?- Pregunte sin rodeos.
-Bueno…, realmente deseaba que no preguntaras eso.- Vlad tomo a mi hermana por el cuello y la levanto, estaba asfixiándola.
-Veras… Liam… si no estás dispuesto a ir conmigo, acabare con tu hermana ahora mismo, además, creo que ya conociste la fuerza de dan, ¿o me equivoco?, el podrá acabar fácilmente con tu padre, tu madre, y todos tus seres queridos.- no puedo creerlo, ¿Dan aliado con este tipo? Así que todo, fue un maldito plan.
-Entonces… ¿Cuál es tu respuesta?- Los quejidos de mi hermana, me hacían sentir pavor.
Tenía que tomar mi decisión ahora…, no puedo arriesgar a mi familia. Es hora de ser un héroe de verdad.
-¡Suéltala!, iré contigo…- Vlad soltó a mi hermana de su agarre, lo único que podía escuchar era su dificultad para respirar.
Trate de correr hacia ella, para asegurarme que estaría bien, pero Vlad me tomo por la muñeca derecha bruscamente, justo donde estaba el brazalete que bloqueaba mis poderes. Él lo miro pon un momento y sonrió.
-Que ingenioso es Daniel…, nunca pensé que el llegaría a crear cosas como sus padres- Tomo mi muñeca con las fuerza.
El dolor es indescriptible. Sentí, algo enterrarse en mi piel, luego vi, pequeñas gotas de sangre, bajar desde mi muñeca. Cuando Vlad me soltó, pedazos de metal ensangrentados cayeron al suelo, El brazalete estaba roto, mis poderes fantasma, estaban de nuevo libres.
Vlad me miro sonriente.
-Demasiado frágil…, ahora… andando…, tenemos un trato…-Mire a mi hermana, y luego de nuevo a Vlad.
El pareció comprender mi petición. Alzo su mano y me hizo seña de que podía acercarme a ella.
Di unos pasos más, y me arrodille a donde estaba Alex. Aún estaba costándole trabajo respirar, sus manos estaban sobre su cuello.
Los dos nos miramos a los ojos, pero yo fue el primero en hablar.
-Lo siento Alex, pero, no puedo, arriesgarlos. Cuando, papá y mamá estén más tranquilos, diles, que, los amo, por favor.- Alex comenzó a negar con la cabeza, lagrimas ahora salían de sus ojos,
-No…, Liam, por favor…- menciono con trabajos.
-Lo siento Alex… te quiero…- estaba a punto de levantarme, pero mi hermana tomo mi mano izquierda con fuerza.
Ella puso algo en mi mano. –Recuerda de dónde vienes Liam- Mire lo que había en mi mano. Era una insignia Phantom. La insignia que mi padre nos dio cuando nos nombró un supuesto equipo Phantom.
Entonces todos los recuerdos de los últimos días, comenzaron a inundar mi mente. Mi mano comenzó a apretar con fuerza aquel objeto de metal y cristal.
Los recuerdos me llenan de tristeza e ira. No puedo con esto. No más.
El ruido y la sensación de los cristales rompiéndose, me hicieron abrir mis ojos.
Mire aquella insignia hecha pedazos sobre mi mano, pequeños fragmentos, habían hecho ligero daño sobre mi piel, llenándose de mi sangre, la tire al suelo.
Luego, mire de nuevo a Alex, ella ahora se veía pálida, bastante sorprendida y confundida por lo que hice.
-Se acabó Alex…, Lo siento- Vlad observaba con diversión.
Me levante, Alex me tomo de nuevo por el brazo, pero, me solté bruscamente de su agarre.
Me transforme en mi forma fantasma y salí de casa junto con Vlad, dejando atrás a mi querida hermana.
-Lo siento…- Fue lo último que pude decir…
CONTINUARA…
