hpalita-Muchas gracias por comentar, ya vez no tarde mucho en actualizar

Nadesiko04-Muchas gracias Nadeisko04, te prometo que el segundo será nena pro que el primero es nene U

Capítulo 7: Porque todos merecemos ser felices.


3 meses después

Remus estaba achicopalado y Harry se dio cuenta de eso. Desde que estaba con Severus lo notaba cada día más apagado.

-¿Remus, estás bien?

Le pregunto Harry, tomando asiento en uno de los banquitos del patio. Remus le sonrió y suspiró.

-Si, Harry, estoy bien. ¿Y tú, pequeño, cómo estas¿Y el futuro Cornamenta?

Harry rió acariciándose el vientre.

-Pues muy bien aquí adentro, dándole muchas patadas a su papi. Adoro a mi bebé, pero el próximo tendrá que tenerlo Tom.

Comentó Harry provocando una sonrisa en los labios de Lupin.

-¿Emocionado con tu boda?

Le preguntó Lupin, Harry hizo un mohín.

-Sí y no... ¡Mírame, parezco un pez globo extra inflado!.. Le digo a Tom, que deberíamos esperar a que James nazca, pero ¿crees que me a echo caso? Esta desesperado por ponerme un anillo en el dedo -Suspiro Harry. Remus rió divertido. -¿Y a ti, como te va con Severus?

El semblante de Remus se ensombreció y esquivó la mirada de Harry.

-A veces creo que nunca me perdonará.

Murmuró al fin el licántropo apesadumbrado. Harry le puso una mano confortadora en el hombro.

-Ya verás que sí lo hará... Sólo que Snape es un poco cabezota y necesita tiempo para aceptar las cosas. Mira a Lucius: él te perdono, incluso tú llegada aquí sirvió para que dejara a Narcisa y se animara a contarle la verdad a Draco. Y es como ese par de oxigenados dicen, técnicamente ni tú ni Sirius les fueron infieles, las relaciones no empezaron hasta un año después de las rupturas de sus respectivas relaciones.

Remus suspiró.

-¿Pero y quien le hace entender eso a Severus?

Preguntó Remus apesadumbrado. Para esa pregunta Harry no tuvo respuesta.

-¡Vamos arriba esos ánimos!.. Tengo algo que te pondrá feliz.

Dijo Harry, Remus lo miró.

-¿Qué cosa?

-Noticias del exterior.- Harry veái al ansiedad en el rostro de Remus-Me las trajo Blaise.

-¡Cuenta de una vez!

-Tonks anda con Kingsley, al parecer oyó a Ron hablándolo con Mione. Mione misma esta enredada con Krum. Blaise al parecer esta muy entusiasmado con Ron, pero sigue insistiéndonos a Draco y a mí que sólo son amigos. Por cierto, ellos siguen buscándonos, no nos dan por muertos.

-¿Qué piensas de todo esto Harry? Tus amigos en un bando y tu pareja en otro.

-Yo estoy con Tom, Remus, él es mi pareja y el padre de mi hijo -dijo Harry- Sé que a veces es un "POQUITO" déspota, pero sus ideales han cambiado mucho, desde que James Thomas Riddle Potter está en camino. Sus ideas ya no son las de exterminar a todos los sangre sucia... no cuando el padre de su hijo y él mismo son media sangre -le dijo Harry con un guiño de ojos-. Pero desde la muerte de Dumbledore, el poco orden que existía en nuestro mundo acabó. Tom lo volverá a implantar, es hora de acabar con tantos corruptos en el poder e implantar la mano dura, que al fin y al acabo, será para el propio bien de la juventud y los niños de hoy día.

-Oyéndote hablar así, hasta yo estoy del lado de tu amado -Harry rió-. He notado una gran actividad aquí¿qué se trae tu prometido entre manos?

Harry se encogió de hombros.

-No lo sé, sólo dice que para nuestra boda abra alguien muy importante conmigo.

Remus no supo que se tramaba, así que corto una margarita del jardín y se la dio a Harry con una sonrisa.

-Ese embarazo te sienta de maravilla, estás radiante.

Harry le sonrió, pero podía notar la tristeza de Remus.

-Todo se solucionará con Snape.

Le aseguró.

-Eso espero, o yo y mis cachorros lo vamos a pasar bastante mal.

Murmuró Remus.

-¿Cachorros?

Preguntó Harry impresionado.

-Cachorros, bebés, hijos, es lo mismo.

Suspiró Remus.

-¿P-pero cómo?

-¿Y precisamente tú me preguntas como, Harry? Tú que estas a tan sólo un mes de dar a luz- Remus se rió, pero era una risa triste, luego en tono más serio le siguió diciendo- Severus olvidó un pequeño detalle y yo también. Soy un hombre lobo adulto, Harry, por lo tanto, condenadamente fértil. No tengo más seis semanas, son tres, los sentí la última luna llena en mi interior.

Suspiró Remus desesperado. Harry sólo lo abrazó.

-No se que decir, Remus.

-No digas nada, pequeño, sólo sígueme abrazando, por favor.

Le rogó Remus. Y así lo hizo Harry, Sintió el suave llanto de Remus y él también tuvo ganas de llorar. Pero no lo hizo, en cambio acarició con suavidad la espalda de Remus hasta que el llanto se le calmó.

-Ven, vamos a dar una vuelta por el jardín- le dijo Harry con ternura, tratando de animarlo- Mira las flores e imagina a los tres pequeños Lunáticos, cuando estén corriendo por todo este jardín junto a James. Imagina a su tío Draco, lleno de barro, corriendo tras los tres enanos.

Las palabras de Harry tuvieron el efecto deseado, Remus sonrió al imaginar la escena. Ayudo a Harry a levantarse del banco y empezaron a caminar por el caminito de gravilla del patio. Harry miró con una sonrisa las haditas que revoloteaban entre las flores. En ese momento sintió una punzada en su bajo vientre y se llevó las manos a él.

-¿Qué sucede, Harry?

Le preguntó Remus sosteniéndolo.

-Es James, Remus, ya viene en camino.

-¡Pero si aún falta un mes!

Harry grito presa de la primera contracción y Remus vio el agua rojiza correr entre sus muslos, el canal de parto se estaba empezando a formar.

-Eso díselo a James. Remus, ve por Tom.

Le rogó Harry. Remus lo tomó en brazos y como pudo Harry se agarró al cuello del licántropo, mientras Remus corría con él a la casa.

-Remus, tus pequeños, te vas a hacer daño a ti y a ellos, déjame aquí y ve por Tom.

-¡Harry, cállate!

Le pidió Remus entrando con el al hogar. Fue Severus el primero en cruzarse en su camino.

-¿Remus, qué sucede... por qué traes a Potter?

Preguntó Snape. Remus estaba jadeando, Harry tenia razón, estaba más cansado de lo que era normal.

-Es el bebé. Ya viene.

Remus no protesto cuando Snape le quitó a Harry de los brazos y tampoco cuando sintió que Lucius le pasaba una mano por la cintura y lo hacía recostarse contra su pecho, para a paso más lento, seguir a Snape y Harry.

-Trata de respirar, el cansancio es normal, al menos los primeros 3 meses y los últimos seis, así que en resumidas cuentas los nueve meses.

Bromeo Lucius. Remus lo miró sorprendido.

-Pero...cómo...cómo sabes...

-¿Que estás en estado?

Completo Lucius por él. Remus asintió.

-Simple, Remus, nauseas matutinas, mareo cuando te levantas de prisa de algún sitio, euforia de pronto y de pronto tristeza extrema, distracción... todos síntomas que yo mismo tuve cuando, mi ya no tan pequeño, Dragón venía en camino. Me sorprendo que Severus no se haya dado cuenta aún teniendo en cuenta que él duerme contigo.

-No le digas nada.

Le pidió Remus subiendo las escaleras. Lucius suspiró.

-Es un experto en embarazos masculinos, pronto se dará cuenta, Remus.

-Sí, pero quiero decírselo yo.

-De acuerdo¿qué crees que sea, nene o nena?

Le preguntó Lucius para animarlo.

-Son tres. No sé, pero al menos espero que haya alguna niña o algún niño. Seria el colmo que les tres fueran del mismo sexo.

Lucius silbó bajito.

-¿Tres? Sirius estaría ahora mismo molestando a Severus sobre los nombres de los crios si lo supiera.

Remus rió, no lo dudaba. Lucius hizo un movimiento de varita y apareció un cómodo sofá, donde hizo sentar a Remus, sólo entonces Remus se dio cuenta de que estaban frente al cuarto de Harry y Tom.

-Tengo que ayudar allá dentro. Llama a un elfo y manda a avisar a Tom y a Draco. No es bueno que te quedes solo, así que dile a Draco que te acompañe.

Le ordenó Lucius y desapareció tras las puertas del cuarto de los futuros padres y Remus se apresuró a cumplir con lo pedido.

Media hora después se podían escuchar claramente los gritos de dolor que daba Harry, con cada contracción y con cada empuje para traer al pequeño James al mundo. No se sabría decir quien estaba más pálido: Draco o Remus.

-¿Sabes?, pensándolo bien, he decidido que me parezco más a mi padre perro, que a mi padre Lucius. -Remus miró al pequeño de los Malfoy sin entender- Sí, me gusta más la idea de ser Seme que Uke.

Remus no pudo evitar reír, la broma de Draco le había echo olvidar por unos segundos, que dentro de 7 u 8 meses a él le esperaba el mismo suplicio que a Harry y todo por culpa de Snape. Pensándolo bien, entendía a Harry, Tom lo embarazó así que debía de ser él el que pasara por el dolor. Y Severus lo embarazo a él, así que pensándolo mejor, el licántropo decidió que era injusta su situación y que Snape debería de parir a los bebés.
15 minutos después al fin salió Lucius con una gran sonrisa.

-Vamos, entren, Harry los llama quiere que conozcan a James.

Dentro de la habitación un muy sonriente y cansado Harry estaba acomodado entre las almohadas de su cama, con su pequeñísimo y arrugado bebé en brazos, a su lado sentado, Thomas S. Riddle miraba lleno de orgullo y amor a sus dos tesoros, su prometido y su pequeño hijo.

-Se supone que tenías que esperar a que tu papi y yo estuviéramos casados para nacer.

Le decía el Lord a su hijo. Remus y Draco sonrieron ante la escena. Harry miró al rubio y al castaño y les tendió a su bebé. Remus lo tomó en brazos confundido y Draco acarició la coronilla del bebé con una sonrisa.

-Draco, Remus, les presento a James Thomas Ángel Riddle Potter, vuestro ahijado. James, hijo, ellos dos son Draco y Remus, tus padrinos.

Draco y Remus se sonrieron encantados.

-Gracias, Harry.

Dijo Draco algo avergonzado, Lucius lo miró con orgullo.

-Gracias, Harry, no sabes lo que significa para mi.

Le dijo Remus con lágrimas en los ojos.

-Tanto como para mí.

Le dijo Harry con cariño.

-Eh, compadre, me pasas a mi hijo ahora.

Le pidió el Lord. Remus sonrió y se lo pasó. Justo en ese momento su mundo gió demasiado deprisa y al cerrar los ojos se sintió arrastrado por la oscuridad.

Harry soltó un gritito por instinto al ver a Remus caer, pero las manos de Draco, fueron más rápidas y lo sostuvieron. Pero el licántropo era muy fuerte para el rubio, quien se fue hacia atrás, cayendo ambos al suelo, Remus sobre él. Al momento siguiente Severus y Lucius se apresuraban a ayudarlo. Lucius ayudaba a Draco a pararse con una sonrisa maliciosa, mientras Severus pálido como un cadáver, le tomaba el pulso a Remus.

-Su pulso esta desbocado¿qué le sucede?

Se preocupó Severus. Tom y Harry también sonreían, Tom se acercó a su prometido y le puso a James en los brazos, a la vez que lo abrazaba por la espalda asiendo que Harry se recostara contra él.

-Tom, amor, nunca creí que Severus pudiera ser tan lento.

Tom le sonrió a su consorte.

-Ni yo, querido.

Lucius se unió a las puchas.

-¿Quieres un mapita Severus?

Draco también comenzó a entender y su típica sonrisa Black salió a flote. Severus los miró y no de muy buen modo.

-¿De qué demonios hablan?

-¿Nauseas matutinas¿No te traen viejos recuerdos papi?

Preguntó Draco fingiendo inocencia.

-Claro que sí, Dragón, de cuando tu venias en camino, mi tesoro, y eso sin hablar de los mareos.

Dijo Lucius.

-O el cansancio, yo se muy bien lo que es eso¿verdad James?

Dijo Harry asiendo el loco.

-Y los cambios de humor.

Añadió el Lord como de pasada. Por la forma en que Severus abrió los ojos todos captaron, que ya sabía que iba a ser padre.

-Son tres. Remus me lo dijo.

Le dijo Harry como si fuera lo más normal del mundo, meciendo a James en sus brazos.

-Cierto.

Confirmo Lucius sin mirarlo arreglándole el cabello a Draco, el cual intento rehuir las manos de su padre.

En ese momento Remus abrió los ojos, semi incorporándose confundido. Severus se apresuró a sostenerlo.

-¿Estas bien, mi sol¿Te duele algo¿Quieres algo?

Le preguntó Severus y no pudo ver las cuatro sonrisitas maliciosas que formaban los que estaban a sus espaldas, Harry incluso juraría que hasta James sonrió dormido.

-¿Severus? -preguntó Remus confundido- ¿Qué pasa?

-¿Cómo que qué pasa, imprudente? Te desmayaste. Pero es normal, si estas esperando a nuestros hijos, y no me extraña nada si has estado corriendo Harry en brazos y luego te pasas toda la tarde cotorreando en el pasillo con Draco. Deberías estar descansando en nuestro cuarto, tomando una siesta, en vez de por ahí...

-¿Severus?

-¿Qué, mi sol?

-Cállate me estas mareando.

Harry y Draco tuvieron que morderse los labios para no reír a carcajadas.

-¡Oh lo siento, mi amor¿Quieres algo?... ¿Agua, jugo, café, té, refresco?

-Severus, compórtate... me estas avergonzando.

Le dijo Remus avergonzado.
-¿Por qué¿Acaso no puedo consentir a la luz de mis ojos ahora que está de encargo?

-¿Por quién estas feliz, Severus¿Por mí o por nuestros hijos?

Le preguntó Remus con un deje de tristeza. Sí Severus se hubiese virado hubiese visto cuatro varitas apuntándolo para maldecirlo si daba una respuesta que entristeciera al de ojos dorados. Pero ni se viró, ni su respuesta fue incorrecta.

-Estoy contento por los niños, claro que sí. Pero sobre todo por ti, Remus, porque te amo.

-Pero... lo de Siri...

Severus le puso un dedo en los labios.

-Eso es el pasado. Todos nos equivocamos, Lucius, yo, tú, Black. Pero ya todo esta perdonado, en el olvido y aunque se te haga difícil de creer, ahora que he podido perdonarme a mí mismo y a Black con ello, lamento que Sirius no haya podido ver crecer a su hijo, pero yo no me pienso perder ni un segundo de tu vida y la de nuestros niños, es más pienso tener un mínimo de 10.

Remus sonrió encantado, con los ojitos brillantes y se tiró en los brazos de su eterno amor. Lucius se secó una lagrimilla rebelde que salio de sus ojos, él también lamentaba que Sirius no hubiese visto crecer al pequeño Dragón. Draco sonrió. Harry también sonrió embelesado dándole un beso a su prometido. Cuando volvieron a mirar a Remus y a Severus los vieron besándose apasionadamente. Tom carraspeó y ambos se separaron sonrojados.

-Por Merlín, tengan consideración, que a Harry y a mí nos espera un mes sin nada de sexo por el parto ¿y ustedes comiendo pan, frente a los pobres? Por los dioses váyanse a su alcoba.

Harry y Draco rieron ante el comentario de Tom. Lucius sólo sonrió. Remus se puso rojo de la vergüenza. Y Severus sonrió encantado.

-Cómo ordene, mi Lord.

Dijo levantándose con Remus en brazos.

-¡Severus!

Lo regaño Remus avergonzado, pero todos vieron la sonrisa juguetona en los ojos dorados.

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Remus paseaba a James en brazos, mientras Severus lo vigilaba de cerca no fuera que su consorte se mareara. Cerca de allí, Lucius y Draco ayudaban a Harry con su túnica de boda, la cual era muy Gryffindor, al fin y el cabo Harry había pedido que fuera roja y dorada y le había sacado la lengua a Tom diciéndole que James también sería un Gryffindor. Tom sólo había sonreído y comentado "En ese caso que Merlín me ampare".

-¡Al fin, hoy es mi boda y ya no parezco globo!

Dijo Harry con una sonrisa deslumbrante.

-Pero yo te gané, ya llevo una semana casado.

Dijo Remus con una mirada de puro amor hacia su marido. Mirada que Severus le devolvió y que hizo sonreír hasta al pequeño James.

-Bueno, Harry, nosotros ya nos vamos a la capilla en el patio.

Dijeron Lucius y Severus, mientras Draco y Remus peleaban por cual llevaba a su ahijado en brazos.

-Yo soy su padrino, yo lo llevó.

-Y yo también lo soy, así que yo lo llevo.

La discusión se resolvió cuando Lucius tomó al bebe en brazos y se lo llevo sin mirar atrás. Harry suspiro feliz y se llevo una mano a la frente acariciando su cicatriz. Y pensar que eso los había unido. Se miró en el espejo y tras de él vio la imagen de sus padres. Sonrió feliz para sus adentros sabia que el alma de sus padres estaban ese día junto a él. Y como para confirmárselo una suave brisa entro por la ventana acariciando suavemente las mejillas de Harry y el ojiverde juraría que en la brisa sintió las manos de sus padres.

-Espero que el día que vea a Draco casarse luzca tan feliz como tú hoy, Harry.

Harry se viró impresionado, sin poder creer lo que sus ojos veían. El hombre frente a Harry sonrió.

-Sí, Harry, soy yo, no soy una ilusión.

-¡Sirius!

Gritó Harry corriendo a sus brazos. Sirius Black sonrió estrechando a su ahijado en brazos.

-¿Pero como¿Cómo estas aquí¿Y el velo?

Preguntó Harry. Sirius le limpió las lágrimas con una sonrisa tierna.

-No llores¿no querrás estar en tu boda todo hinchado por el llanto verdad?

Harry sonrió negando con la cabeza. Sirius lo hizo sentarse.

-Tu prometido me trajo del velo, con magia antigua. Mi alma se había perdido tras el velo, más no así mi cuerpo, que permanecía vivo y en el limbo. Tom recupero mi cuerpo y a través de magia muy antigua trajo mi alma, hace unos 5 meses más o menos.

-¿Pero, por qué no me lo dijo entonces?

Pregunto Harry indignado.

-Por que yo se lo pedí, Harry. Cuando un alma regresa a su cuerpo, después de abandonarlo por un periodo de tiempo más o menos largo, es como si fueras un niño nuevamente, tus recuerdos y tus vivencias están intactas en ti, pero no así tus capacidades más básicas como caminar, tomar un tenedor, hablar. No quería que me vieras, no así, no en mi estado. Tuve que aprender nuevamente a caminar, a tomar un tenedor, pues se me caía de las manos, a bailar a hablar correctamente. En realidad empecé a recuperarme realmente hace un mes. Tom me llevaba a James para que lo conociera y Draco lo siguió. Un shock enterarme que soy padrino-abuelo y padre a la vez. Pero un shock maravilloso. Fue Draco quien más me ayudó, sobre todo cuando me llevaba al pequeño James.

-Por eso me pedía dejarle a James a cada rato.

Sonrió Harry y Sirius asintió.

-Sólo espero que Lucius, Remus y Severus no se mueran al verme, entregándote en el altar.

-¿Bromeas? -le preguntó Harry-. Remus y Lucius saltarán contentos en cuanto te vean. Aunque pensándolo bien, puede que Remus se desmaye con eso de que espera trillizos y en cuanto a Severus... ¿Por qué se tendría que morir Severus?

Sirius rió.

-Imagínate que al fin cree que se desase de mi y zas!, que le salgo como conejo dentro de sombrero de mago.

-¿Y Lucius?

-Esta vez no lo dejaré escapar -se juró Sirius y añadió con una sonrisa-. Tengo al mejor aliado de mi lado, mi hijo. -Harry rió encantado -Bien, creo que si no te llevo a la capilla, tu futuro marido volverá loco a todo el mundo allá. Por cierto, para que no te desmayes cuando lleguemos, entre los invitados esta Ron.ç

-¿Qué?

Preguntó Harry asombrado.

-Es el regalo de Blaise.

Sonrió Sirius.

Fin

Ya solo queda el epilogo