Waaa, siento que han pasado siglos desde la última vez que actualicé O_O
Lo siento tanto! La inspiración se me fue por un tiempo! D:
En realidad estoy muy ocupada ultimamente por el ingreso a la Universidad, trabajo y tengo que terminar mi manga antes de Marzo, para poder publicarlo... Así que supongo que no podré actualizar tan seguido como solía hacerlo, aún así, me esforzaré y continuaré!
Escribir esto es en realidad una forma de calmarme y procrastinar :P
P.D. Ahora les tengo un reto XD Dejaré de poner las traducciones y me gustaría que, a quienes les interese, las investiguen, para que así vayan aprendiendo poco a poco alemán ^^ Nota: Google Traductor es fácil y rápido :P... la verdadera razón es que mi laptop es muy vieja y ya no sirven muchas teclas. No puedo usar los paréntesis... tampoco sirven la "r" y "y". Las pongo así ALT+112, ALT+114, ALT+82, ALT+89
XD
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-Ludwig… ¿crees que podrías ayudarle a Gilbert a volver a caminar?- Roderich fue directo al grano.
-¿Huh? ¿A caminar?-
-… Digo… ya que tu pasaste por lo mismo, debes tener más experiencia que alguien como yo… Además, creí que querías volverte a ganar su confianza…-
Y fue así como Ludwig comenzó a pasar sus días junto a Gilbert.
-¿Haa? ¿Vas a ser tú mi nuevo entrenador?- se quejó Gilbert al verlo
-Sólo voy a ayudarte a que vuelvas a caminar-
-¿Qué hay de Rod?-
-Roderich tiene…-
- …trabajo, lo sé. Diablos, ¡estoy rodeado de un montón de aburridos! Louis es igual. Yo siempre les digo "Vivan como si no hubiese un mañana"-
Ludwig lo miró unos momentos, con un rostro nostálgico y triste a la vez.
-… Eso era lo que decía él…-
-¿Eh? ¿Qué dijiste?-
-Ah, no, nada, olvídalo-
-Heee- Gilbert le sonrió juguetonamente -¿Acaso estabas hablando de tu novia?-
-¿Q-qué?-
-Vamos, vamos, era obvio que hablabas de tu novia. Cuéntame como es ella. Viendo el tipo de hombre que eres, debe ser una mujer hermosa, con grandes pechos. ¿Es rubia?-
-¿Haa? N-no, no, yo no…-
-¿Entonces será pelirroja?-
Se quedó mudo cuando la imagen de Feliciano se le vino a la mente.
-¡Ah! ¡Le dí! ¡Así que pelirroja, ¿eh?! Tienes buenos gustos, debo admitirlo-
-No, yo no… ehmm… no tengo una novia- Bueno, Feliciano no era una mujer
-¿Ehhh?- se mostró decepcionado –Eso es imposible. ¿Cuántos años tienes? ¡Ah! No me digas que eres de esa clase de personas que quiere llegar virgen al matrimonio-
-N-no, no-
-¿Entonces no eres virgen? ¿Con quién fue tu primera vez? ¿Fue con esa chica pelirroja?-
-E-estas preguntas se están volviendo algo…- Ludwig prefirió no decir nada. Cualquier cosa que dijera sería usado en su contra.
-Tch. Aburrido. Bueno, si no hablabas de una chica, ¿de qué hablabas entonces?-
Ludwig sintió un escalofrío recorrer su espalda y sus manos temblar al recordarlo…
-… Mi hermano…- dijo el alemán
La expresión de Gilbert se tornó seria.
-¿Tienes un hermano?-
-Sí, uno mayor… bueno… tenía…- susurró, mirando al suelo
Gilbert se mordió el labio inferior, sintiéndose culpable de la expresión triste del alemán.
-…Él… ¿murió….?- Una de las cosas negativas de Gilbert era su falta de discreción y que no sabía cuando callarse.
-…Sí. Hace unos años-
Gilbert se dejó caer en la cama.
-Lo siento… Yo no sé qué haría si perdiera a Louis… creo que me volvería loco… Siempre hemos estado juntos, pero él cada día crece más y más… Y se que llegará el momento cuando tenga que ser independiente y no me necesitará más…-
Ludwig sonrió.
-Tú… quieres mucho a tu hermano, ¿no es verdad?-
-¡Por supuesto que sí! ¡Yo lo crié, después de todo! Siempre estuvimos solos y teníamos que cuidarnos el uno al otro. Aunque… Louis siempre fue raro. Demasiado maduro para su edad, y mi comportamiento siempre le trajo problemas…-
El rubio cerró sus manos en puños. Tenía que decírselo. Tenía que decirle la verdad a Gilbert.
Alguien tenía que hacerlo.
Tarde o temprano lo sabría…
-…cuando Louis regrese…- dijo el albino -…voy a pedirle perdón por los problemas que le causé… y voy a decirle lo orgulloso que estoy de ser su hermano mayor…-
No podía.
No podía decírselo.
-¡Argh! ¡Verdammt! ¡¿Por qué tuve que decirte eso?! ¡Eso fue tan no genial!- gritó el otro arrepentido de mostrar tanta debilidad.
-No te preocupes- le sonrió Ludwig –No se lo diré a nadie. Puedes confiar en mí. Ahora, vamos, empecemos-
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-Habías hecho esto antes?- pregunto el albino
-...Yo estuve en tu lugar hace algunos años...-respondió el rubio
-¿Eh? ¿Estuviste incapacitado? ¿Por qué?-
-Consecuencias de la guerra. No solo estuve incapacitado, sino que estuve en coma por muchos años también-
-Ehh... Así que a eso se refería Roderich cuando dijo que tu y yo teníamos "cosas en común"-
Continuaron haciendo los ejercicios en silencio, concentrados solo en el progreso de Gilbert. Las clases terminaron cuando Roderich tocó a la puerta y entró al cuarto, diciéndole a Ludwig que era hora de la cena.
Mientras bajaban Roderich y Ludwig juntos, el segundo preguntó:
-¿Que planeas, Roderich?-
-¿A que te refieres?-
-¿Vas a decirle la verdad a mi hermano algún día?-
-...- el austriaco guardó silencio durante unos momentos. Finalmente desvió la mirada al suelo y contestó -...No podrías entenderlo, Lud-
Esas palabras acabaron con la poca paciencia del soldado alemán, quien tomo al dueño de la casa de la camisa del cuello y lo pegó contra la pared.
-¡A quien no puedo entender es a ti, Roderich! Si vuelve a caminar, ¿que es lo que harás? ¡¿Simplemente sacarlo diciendo "oh, miren, no estaba del todo muerto"?!-
Roderich evadió la mirada del otro, mordiéndose el labio inferior.
-¿...Que es lo que planeas hacer con mi hermano?...-
-...No lo sé...- confesó el otro, quitando las manos del alemán de su camiseta -...para serte sincero... No tengo idea de que rayos estoy haciendo...- sonrió con tristeza y después se fue, dejando atrás a un confundido Ludwig.
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-Hey...- lo llamo Gilbert, sentado en la cama -¿...cuando va a llegar Louis?-
Roderich abrió los ojos, lentamente, agotado por un día tan ocupado. Ni siquiera le habían quedado energías para hacer el amor con Gilbert, y este lo había aceptado, aunque de mala gana.
-...No lo sé...- susurró, con una mirada triste. Era obvio que Gilbert extrañaba a su hermano…
-¿Ya le dijiste que desperté del coma?- insistió el albino
-...Sí, lo hice...-
-Hmmm... Tal vez la paloma mensajera se perdió...- comentó, notablemente fastidiado por no saber nada de su hermano menor
-...tal vez...-
-Envíale otra. No es normal de él que no haya regresado corriendo a ver a su hermano-
-...Gilbert...- lo llamó, pero calló enseguida, antes de decir algo de lo que se arrepentiría
-¿Que sucede?-
-...No es nada... Olvídalo...-
Gilbert hizo una mueca, molesto. Y regreso su mirada al ventanal, admirando la luna llena. En esos momentos de ensimismamiento, sintió una fría mano tocando la suya.
-Rod, estás helado- le dijo, tomando su mano y apretándola para transmitirle su calor, que tampoco era tanto, en ese frío clima
Roderich no hizo ni dijo nada. Gilbert sonrió y volvió a meterse a las sabanas, para abrazarlo, estrechándolo contra su pecho, mientras Roderich se aferraba a su espalda.
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Se despertó por un pequeño ruido y por sentir como Roderich se movía. Pero no abrió los ojos, aún estaba demasiado agotado. Aún no era de día, calculaba que sería media noche o de madrugada.
Ya despierto, se dio cuenta de que el sonido era Roderich llorando y el movimiento era provocado por los gemidos involuntarios y que trataba de acallar.
Estaba a punto de abrir los ojos y abrazarlo, para intentar calmarlo, pero las palabras que escuchó se lo impidieron
-Entschuldigung... Entschuldigung, Gilbert...-
Gilbert no entendía porque decía eso. Probablemente era porque el austríaco se sentía culpable de su discapacidad, o eso fue lo que pensó. De cualquier forma, decidió dejar las cosas tal y como estaban.
No dijo nada.
No hizo nada.
Por más que sentía como su corazón se desgarraba con cada lágrima que su amante derramaba, había cosas que Roderich no le contaría, y él lo sabia...
…Todos tienen secretos que ocultar… Y a veces eran callados, no por falta de confianza, si no para proteger a alguien especial…
Todos mentían y todos callaban.
...Él no era excepción...
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PERDON PORQUE ESTE CAPÍTULO SEA TAN CORTO! *corre*
