7º capítulo: La discoteca Klumper
Ese día terminó bien, pero al siguiente se levantaron con la extraña sensación de que algo distinto iba a ocurrir. La mañana transcurrió sin problemas y la tarde solo tuvo nervios. A pesar de que digan que los hombres no se ponen nerviosos, en este caso si que lo estaban, y más de lo que cualquiera puede imaginar. Tardaron en vestirse una hora y en decidirse sobre la ropa media hora más. Sirius se puso unos pantalones negros y una blusa de color blanca con una chaqueta también negra. El pantalón y la chaqueta eran de cuero, y también llevaba unos zapatos y el pelo bien peinado. Remus vestía unos pantalones normales de color azul marino muy oscuros y una camisa de color, también blanca. A las siete salieron de casa camino de la discoteca, ignorando el mal presentimiento. Llegaron a las siete y veinticinco y se dispusieron a esperar a las chicas mientras observaban a docenas de personas entraban dentro de la discoteca.
A las ocho menos veinticinco llegaron las chicas, cada una llevaba un vestido. El de Charlize era de color rojo sangre, hasta debajo de las rodillas. La parte de arriba era de escote de barca y de manga corta. El de Tasha era azucena hasta debajo de las rodillas con escote cuadrado y de tirantas. Por detrás, ambos vestidos cubrían la mitad de la espalda, y ambos eran lisos y sin ningún dibujo. Llevaban tacones a juego con el vestido y en el pelo, Charlize llevaba unas orquillas con brillantes y una pinza de color rojo, y Tasha una diadema azucena.
Sirius y Remus se les quedaron mirando embobados. Ellas se rieron.
-Bueno si seguimos así puede que entremos en la discoteca a la hora de cerrar-dijo Tasha.
-Esa sería una buena hora. No encontraríamos mucha cola-dijo Charlize.
Los chicos reaccionaron y tomándolas del brazo galantemente se pusieron en la cola. Al entrar no tuvieron problemas. Pero dentro lo difícil era permanecer juntos. Para hablar tenían que gritarse y aún así no oían del todo bien. Y con los empujones y la gente bailando era muy difícil caminar.
Tras unos minutos llegaron a una esquina en la que había poca gente y se quedaron allí.
-Entrar en un sitio como este, se puede convertir en una trampa mortal-dijo Sirius.
-¿Nunca habíais venido a una discoteca?-preguntó Charlize, ellos negaron con la cabeza.
-Pues parecéis chicos de venir a menudo-dijo Tasha.
-Por mi barrio no hay muchas de estas cosas y además mi madre no me permitiría ir-dijo Sirius.
-Yo prácticamente me paso el verano estudiando-dijo Remus-Y el colegio es desde el 1 de septiembre al 30 de junio día y noche.
-Nosotras tampoco venimos mucho-dijo Charlize.
-Sólo hemos venido una vez-dijo Tasha.
-¿Solas?-preguntó Sirius.
-No-dijo Tasha.
-Vinimos con nuestros exnovios-dijo Charlize.
-¿Qué paso?-preguntó Sirius. Remus le dio un codazo-¿¡Que!?
Las chicas se rieron.
-Déjalo-dijo Charlize.
-Paso que eran unos estúpidos, imbéciles, arrogantes, mujeriegos, testarudos-comenzó a numerar Tasha.
-Tasha, así no van a entender nada-dijo Charlize-Se estaban liando con otras a la vez que con nosotras.
-Eso no nos sentó muy bien-dijo Tasha.
-Fueron los primeros, por decirlo de algún modo, que nos hicieron daño, nuestros primeros y únicos novios-dijo Charlize.
-¿Y ustedes han tenido muchas novias?-preguntó Tasha.
-No, no muchas ¿Verdad Remus?-dijo Sirius.
-Verdad no muchas, solo dos-dijo Remus. (N/A: Mentirosos)
-Bueno, vamos a ir por algo de beber-dijo Sirius-¿Queréis algo?
-Un refresco de cola-dijo Tasha.
-Lo mismo-dijo Charlize.
Los chicos se marcharon a la barra donde había muchas personas.
-¿Ahora que? Pocas novias, hemos tenido más novias que cualquier actor de cine-dijo Remus preocupado.
-No pasa nada. Es muy improbable que se enteren. Después de todo son muggles, nunca vendrán a Hogwarts-dijo Sirius, aunque también estaba un poco preocupado.
Llegaron a la barra y pidieron las bebidas. Se marcharon, camino de donde habían dejado a las chicas, pero cuando llegaron las vieron con dos muchachos. Al llegar al lado de ellas las miraron interrogativamente, aunque ellas parecían algo enfadadas.
-¿Quiénes son estos?-preguntó uno de los chicos. Era castaño rubizno y tenía los ojos verdes almendrados.
-Son amigos nuestros-contestó Tasha de mala manera.
-¿Cuando los habéis conocido?-preguntó el otro. Era de pelo negro azabache y tenia los ojos azules claros.
-Este verano por Internet, ¿te importa?-respondió Charlize de la misma manera que Tasha.
-Hola, soy Kevin Lamb-dijo el moreno.
-Y yo Mike Ryder-dijo el castaño.
Ambos extendieron sus manos y Sirius y Remus se las estrecharon.
-Sirius Black-dijo Sirius.
-Remus Lupin-dijo Remus.
-Ellos son nuestros exnovios-dijo entonces Charlize.
-¿Charlize, todavía sigues enfadada?-preguntó Kevin.
-No Kevin, no te preocupes, ya se me olvido lo que me hiciste, la chica esa, y lo mejor, también, se me olvido que existes-dijo Charlize muy enfurecida.
-Tu amiga esta sacando las cosas de quicio-le dijo Mike a Tasha.
-Mi amiga se esta controlando muy bien, y sois tu amigo y tú los que se estan ofreciendo voluntariamente para convertirse en carne de picadillo-dijo Tasha.
-Tranquilícense chicas-dijo Remus.
-Será mejor que se vayan-les dijo Sirius a los chicos.
-¿Por que deberíamos irnos?-dijo Kevin que parecía enojado.
-Por que si no lo hacen también se las verán con nosotros-dijo Sirius enfadado.
-Vaya, que miedo. De verdad, si alguien debe irse esos son ustedes-dijo Mike furioso.
-Nosotros no nos vamos-dijo Remus irritado.
-Pues o se van o van a tener problemas-gritó Mike.
-Ten cuidado de con quien te metes, amigo-dijo Kevin.
-Aquí confianzas ninguna-gritó Sirius.
En pocos minutos los cuatro se empezaron a gritarse e insultarse.
-Chicos-gritaban Charlize y Tasha.
-Todos los hombres son iguales-dijo Tasha.
-Parémoslos, estoy segura de que Kevin y Mike no han venido solos. Si empieza una pelea, Sirius y Remus saldrán perdiendo-dijo Charlize.
Entre las dos cogieron a Sirius y a Remus. Los cogieron de los hombros y los alejaron de los otros dos.
-Ya, ¿vale? Tranquilo-decía Charlize mirando a Sirius seriamente.
-Déjalos son unos imbéciles. No vais a hacer que entren en razón-decía Tasha.
-Venga vámonos de aquí-dijo Charlize.
Los cuatro se dirigieron a la salida. Kevin y Mike se dieron cuenta e intentaron seguirlos.
-¿Dejáis que unas chicas os controlen?-decía uno.
-Sois unos cobardes-decía el otro.
-No les hagáis caso-decía Tasha empujando a Remus.
-Solo buscan pelea-decía Charlize empujando a Sirius.
Los otros dos empezaron a reírse detrás de ellos.
-Huís como ratas-gritaron los dos.
Charlize y Tasha no aguantaron más se giraron de improviso y les dieron un puñetazo a cada uno en la nariz.
-Eso para que aprendas a mantener el pico cerrado-dijo Tasha.
-Tasha le has dado en la nariz-dijo Charlize.
-Da igual-dijo Tasha.
Los cuatro salieron de la discoteca. Y se fueron a coger el autobús. Esperaron, llegó a los cinco minutos, se subieron y empezaron a charlar.
-Eso ha sido fantástico-dijo Sirius.
-Gracias-decían Charlize y Tasha.
-Se las debíamos desde hace tiempo-dijo Charlize-Y gracias a ustedes nos hemos cobrado la venganza.
-No hemos hecho nada-dijo Remus.
-Nos habéis defendido-dijo Tasha.
-Ni siquiera ellos hicieron eso alguna vez-dijo Charlize.
Entonces el autobús se detuvo en la parada de las chicas.
-Bueno, conéctate mañana por la mañana, Tasha estará conmigo-dijo Charlize.
Se acercaron a ellos les dieron un beso en la mejilla y se bajaron del autobús.
