¡Hola a todos de nuevo!

Aquí le traigo un capítulo más, espero les guste.

Espero que les guste como mis anteriores historias, esta historia es mía de mí para ustedes.

Los personajes pertenecen a S. Meyer, yo solo juego con ellos. Por favor pasen, lean y dejen sus reviews, ya que eso me motiva para seguir escribiendo. Gracias.

ATTE: *Little Saturnito*


Destiny

Capítulo 7

- ¿M-mamá? - dije nerviosamente mirando como su rostro estaba rojo de enojo, era la primera vez que la veía así.

- ¿Se puede saber qué significa esto? ¿Porque este tipo te está besando? - pregunto acercándose a nosotros para tomarme del brazo y separarme de Edward - Usted, ¿Que cree que está haciendo con mi hija?

- Mamá cálmate por favor - dije haciendo un gesto de dolor al sentir como enterraba sus bien cuidadas uñas en mi brazo y al parecer Edward se dio cuenta de ello porque hizo un gesto de enojo.

- ¡Tú cállate Isabella! - al parecer mi madre estaba muy enojada.

- Señora Swan, por favor suelte a Bella - podía sentir como trataba de contenerse.

- Es mejor que se aleje de mi hija o haré que mi esposo lo arreste por abusar de una menor de edad - tiro de mi brazo para comenzar a caminar hacía la casa, podía sentir la mirada de Edward sobre nosotros por lo que volteo a mirarlo y pude ver algo de enojo y preocupación en su hermosa mirada verde.

- Mamá me lastimas - dije cuando entramos a la casa.

- ¿Puedo saber qué hacías con ese tipo? - pregunto mientras me llevaba hasta la sala y me soltó haciendo que cayera sentada en el sillón - ¿Porque te estabas besando con ese tipo? No puedo creer que le estés haciendo a Jacob, a tú familia... ¿Es esta la educación que te hemos dado? - solo la podía ver como caminaba alrededor de la sala murmurando cosas sin sentido - ¡RESPONDEME ISABELLA! ¿POR QUÉ?

- ¡PORQUE LO AMO MAMÁ! - no pude más y me puse de pie mientras respondía - Porque por primera vez puedo ser yo misma, porque no me siento atrapada estando a su lado, algo que nunca he sentido en esta casa o a lado de Jacob.

- ¿Pero que estás diciendo? Jacob es el mejor partido que puedas tener, él te puede dar una vida llena de lujos y comodidades, algo que dudo que ese tipo te pueda dar -

- Edward, su nombre es Edward - dije mirándole fijamente - Y ese tipo como tú lo llamas puede darme muchas más cosas de las que Jacob nunca podrá, no importa cuánto dinero tenga.

- ¿Te has acostado con él?¡Contesta! - me tomo de los brazos haciendo que soltara un lloriqueo de dolor cuando la sentí volver a enterrar sus uñas en mis brazos - ¿Has tenido relaciones con ese tipo?

- Si - respondí firmemente y lo siguiente que sentí fue un fuerte impacto contra mi mejilla derecha que me hizo caer al suelo.

- ¡ERES UNA IDIOTA! ¿COMO SE TE OCURRE ENTREGARTE A UN HOMBRE COMO ESE? - comenzó a gritarme mientras se llevaba las manos al cabello - ¿ENTIENDES LO QUE HICISTE? ACABAS DE ARRUINAR NUESTRAS VIDAS POR COMPLETO - la verdad nunca la había visto así - DE SEGURO ESTO ES OBRA DE ESAS CHICAS A LAS QUE LLAMAS AMIGAS.

- No metas a mis amigas en esto - me puse de pie mientras mi mejilla se sentía adolorida.

- Claro que las meto, ya sabía que eran malas influencias para ti, nada más míralas, se visten vulgarmente, andan de novias de unos perdedores -

- Ellas no tienen la culpa de nada, ellas siempre han sido lo único que me mantiene cuerda para soportar la vida en esta casa - al parecer todo lo que tenía dentro de mí estaba a punto de explotar - Estoy cansada de todo esto, de esta jaula de cristal y oro en la que me has encerrado, estoy cansada de hacer siempre lo que quieren, de que me digan que hacer y de que me impusieran a alguien a quien no amo - sentí otro fuerte impacto en mi mejilla y al levantar mi mirada me encontré con una muy furiosa Renee.

- ¿No entiendes todo lo que hemos hecho por ti? ¿Lo que yo he hecho por ti? Tengo muchos planes para ti y tu matrimonio con los Blacks, ¿Sabes lo que eso nos haría? Nos sacaría de esta miseria, de esta vida - no podía creer lo que me estaba diciendo - Quiero que tengas lo que yo nunca pude tener.

- ¿Te estas escuchando? Hablas como si mi vida solo fuera una moneda de cambio mamá - dije mirándola con miedo, pena, enojo - Estoy harta de todo esto y no pienso seguir con esto - corrí a mi habitación lo más rápido que pude y cerré con un fuerte portazo mientras escuchaba como mi madre me llamaba a gritos.

- ¿Bella, amor? ¿Estás bien? - fue lo primero que escuche decirle después del primer tono.

- No, no estoy bien... Tengo que salir de aquí Edward, no puedo aguantar un minuto más en una casa donde piensan que mi vida en una llave para cambiar a un futuro mejor - logre decirle mientras lágrimas comenzaban a correr por mis ojos - Tengo que salir de aquí por favor - escuche como maldecía y algunas cosas se rompían junto con algunas palabras de parte de Esme tratando de calmarle.

- Cinco minutos - escuche decirme con voz más calmada - Te daré solo cinco minutos para que tomes lo más importante y salgas de esa casa - mi corazón comenzó a latir deprisa mientras que mi cuerpo reaccionó a sus palabras buscando una mochila donde comencé a meter algo de ropa y algunos documentos - Te espero en casa de Esme, si no estás aquí yo mismo entrare a buscarte, eres mía y no dejare que nada ni nadie te aparte de mí.

- Te amo Edward - fue lo único que salió de mi boca con bastante claridad a pesar de las lágrimas.

- También te amo nena - su voz adquirió un tono dulce, lleno de amor que me hizo entender que todo estaría bien - Te veo en diez minutos.

Después de colgar me concentre en meter algunas de mis cosas más importante no podía llevar muchas cosas dado que viajaríamos en la moto, por lo que metí un par de mudas de ropa cómodas, ropa interior, algunas joyas de valor que tenía y mis documentos personales, también me cambie de ropa lo más rápido posible, estaba a punto de salir cuando la puerta se abrió dejando ver a mi madre.

- ¿A dónde crees que vas? - pregunto acercándose a mí y jalar la tira de mi mochila.

- Me voy, no aguanto un minuto más en esta casa - respondí tomando de nuevo mi mochila.

- ¿Y te iras con ese tipo? Por favor niña crece, ¿Crees que él en verdad quiere algo serio contigo? Solo eres la novedad para él, la chica virgen con la cual divertirse - sus palabras sonaban llenas de veneno, de rencor - ¿Crees que un hombre como él querrá algo serio? Claro que no, te dejara en algún momento, se cansara de ti y te dejara botada en un maldito pueblo donde no tendrás otra opción que sobrevivir - las palabras que salían de su boca ya no eran para mí, eran como si hablaran de un pasado - No te quedara más que aceptar una vida llena de miserias y cadencias.

- Edward no es nada de eso - le interrumpí - Él me ama de verdad, lo nuestro es real y luchare contra todo y TODOS por defenderlo - remarque mis palabras para hacerla entender - Aun así sea contra mis propios padres - hice el intento de avanzar pero volvió a tomar mi mochila para tirar de ella con fuerza hasta quitármela y me dio un fuerte empujón que me hizo caer a la cama soltando en el proceso mi móvil, el cual tomo rápido para salir de mi habitación dando un fuerte portazo - Mamá, dame mis cosas - me levante deprisa pero cuando llegue a la puerta note que no la podía abrir - ¡MAMÁ! ABRE LA PUERTA, MAMÁ - sentí las palmas de mis manos calentarse con cada impacto que dada en la puerta - MAMÁ POR FAVOR ABRE, DEJAME SALIR.

- Ahí te quedaras, no dejare que arruines tu vida por un hombre como ese - la escuche decir atreves de la puerta.

- POR FAVOR MAMÁ - lágrimas comenzaron a correr por mis mejillas, rápidamente me dirigí a la ventana, pero por alguna razón parecía estar trabada y no la podía abrir, fue cuando escuché como el timbre comenzó a sonar con insistencia al igual que unos golpes.

- ¿DONDE ESTÁ BELLA? - escuche la voz de Edward en el piso de abajo - LE EXIJO QUE ME DIGA DONDE ESTA.

- TÚ NO ERES NADIE PARA VENIR A EXIGIR ALGO EN MI CASA, BELLA ES MI HIJA Y PUEDO HACER CON ELLA LO QUE QUIERE - respondió mi madre.

- ¡EDWARD!¡EDWARD ESTOY ARRIBA! - comencé a hacer más ruido tratando de llamar su atención, pero pronto se escuchó un disparo que hizo que mi sangre se helara y mi corazón casi se detuviera - ¿Edward?¡EDWARD!¡MAMÁ! ABRAN - comencé a golpear la puerta con más fuerza, pero todo se había quedado en completo silencio hasta que se escuchó el sonido de la puerta cerrarse con fuerza que me dejé caer en el piso rompiendo en llanto.

No sé cuánto tiempo estuve llorando hasta quedarme dormida apoyada contra la puerta, pero el sonido de la manilla siendo movida me despertó haciendo que retrocediera hasta que mi espalda toco mi cama.

- Veo que ya estas más calmada - dijo mi madre mientras cerraba la puerta detrás de ella, llevaba una bandeja en su mano.

- ¿Donde esta Edward? ¿Qué le hiciste? - pregunté con voz ronca, la vi poner la bandeja en mi tocador.

- Él se fue después que habláramos seriamente, entendió que lo mejor para ti es estar con tu familia y casarte con Jacob - se acercó hasta mí, la imagen frente a mí era todo lo contrario de la que me mostró cuando estábamos discutiendo y de la que conocía - Es más, me confeso que solo quería divertirse contigo y dejarte tirada en algún lugar lejos de las personas que te quieren - cuando sentí que toco mi cabello mi cuerpo se estremeció.

Esta mujer no era mi madre, era una completa desconocida.

- Te traje algo para que cenemos en aquí como cuando eras una niña, ¿recuerdas? - pregunto mientras acercaba la bandeja donde había un par de platos con panqueques y vasos de leche con chocolate.

Mi madre tomo lugar frente a mí en el suelo, tal como hacía cuando era una niña. Cenamos en silencio, pero no podía apartar la mirada de ella, su sola presencia me hacía sentir con los nervios a flor de piel.

Pronto comencé a sentirme extraña, mis ojos comenzaron a sentirse pesados.

- Mamá, me siento extraña - murmure con voz casi incomprensible.

- Oh no te preocupes cariño, simplemente estas muy cansada, porque no te acuestas a dormir un rato - dijo, pero sus palabras muy difícilmente entraban en mi cerebro.

Todo se volvió negro.

%%%%%%%%%%

Sentía mi mente y visión nublosa, no sabía que había pasado. Miré a mi alrededor y me di cuenta de que no estaba en mi habitación, esta solo tenía una pequeña mesa de madera con un par de sillas, una cama, lo que parecía ser el baño y la única ventana al parecer tenía barrotes.

Rápidamente me levante, pero mis piernas cedieron haciendo que terminara hincada en el piso mientras sentía que todo me daba vueltas.

Cuando logré llegar hasta la ventana aún me sentía mareada pero mi mente estaba un poco más clara y me di cuenta de que efectivamente había barrotes en la ventana. Recorrí con la mirada por la habitación y me di cuenta de que parecía que estábamos en alguna especie de cabaña por la forma rustica que parecía el lugar.

No sabía muy bien lo que había pasado ni cuánto tiempo había estado dormida como para que les diera tiempo de hacer esto.

3:30 A.M

Cinco horas. Al parecer había estado inconsciente por cinco horas.

Me recosté en mi cama de nuevo tratando de recordar lo que había pasado. Recordaba escuchar la voz de Edward y mi madre peleando, seguido por un disparo y quedarme dormida mientras lloraba, después mi madre vino con algo de cenar y...

Y no recordaba nada más.

Al parecer mi madre le había puesto algo que me hizo dormir y aprovecho eso para llevarme a otro lugar dejándome totalmente aislada.

Prisionera.

No puede evitar sollozar cuando el muy conocido aroma de Edward llego a mí, todavía podía sentirle en mi ropa, tomé la almohada más cercana a mí y la atraje a mi pecho mientras rompía a llorar de nuevo.

No sabía que había pasado o si mi madre le había disparado, solo esperaba que estuviera bien.

- Bella hija, despierta - la voz de mi madre penetro mi adormecida mente - Vamos cariño, es hora de tu desayuno - comento dejando la bandeja en la mesa - Te dejo aquí tu desayuno - rápidamente salió, volviendo a ponerle llave a la puerta.

Con trabajo me levante mientras sentía un fuerte dolor de cabeza, pero termine corriendo al baño cuando el olor de salchichas fritas llego a mi nariz.

- Oh, ¿Que pasa cariño? ¿No te gustaron las salchichas fritas? - pregunto mi madre cuando regreso por la bandeja una hora después.

- ¿Porque haces todo esto mamá? - cuestione señalando la ventana.

- Oh cariño es por tu propio bien - respondió dándome una sonrisa que me hizo sentir escalofríos por lo que me encogí en mi lugar en la cama - Por ahora estarás aquí hasta la fiesta de compromiso.

- ¿Y la escuela? -

- Oh no te preocupes por eso, he avisado que saldrás de la ciudad por un par de semanas - me dio una sonrisa mientras salía de mi habitación.

Las lágrimas inundaron mis ojos, no podía creer lo que mi madre me estaba haciendo. Prácticamente me tenía secuestrada.

¿Y mi padre?

Ahora que lo pensaba, no había escuchado nada de mi padre o sentido su presencia en la casa.

El resto del día lo pase en la cama, no tenía energías suficientes como para levantarme y ni mucho menos comer, en parte porque cada que el olor llegaba a mí me atacaban unas enormes náuseas y en parte porque no podía confiar en nada de lo que mi madre me diera por lo que opte por tirar un poco de la comida por el inodoro para que ella no sospechara.

Cuando desperté con la habitación completamente oscura, al parecer mi madre había venido a dejarme comida por la bandeja que descansaba en la mesa. Con la poca fuerza que al parecer tenía me dirigí hacía la ventana y noté que al parecer estábamos en alguna cabaña en el bosque, aunque no sabía si en Forks o ella me había llevado a otro lado.

- Edward - su nombre salió de mi boca junto con un suspiro mientras sentía como mis ojos ardían - Ayúdame - mi mano se dirigió al colgante que tenía en mi cuello, Edward me lo había dado después de nuestro paseo por el parque.

No podía creer que hacía solo unas horas había hecho el amor con Edward, había pasado la tarde con él mientras hablábamos de lo buen padre que seria y me confeso como algún día seria su esposa y la madre de sus hijos.

Todo en ese momento parecía perfecto que nadie pensaría que ahora me encontraba encerrada en algún lugar con mi propia madre de carcelera.

- Buenos días hija ¿Como amaneciste? - dijo de forma alegre mientras entraba a la habitación y ponía otra bandeja a lado de la anterior - Mmm, ¿Porque no has querido comer? Todo lo que he hecho son tus favoritos - se acercó a mí extendiendo su mano, pero mi cuerpo se encogió tratando de alejarme de su presencia - ¿Que pasa hija? ¿Te sientes enferma?

- ¿Dónde estamos? - pregunte mirándola fijamente.

- Estamos en un lugar seguro y ese tipo no va a poder acercarse a ti - contesto de lo más calmada.

- ¿Dónde está papá? -

- Charlie tuvo que salir de emergencia a Washington y no sabía cuánto tiempo estaría fuera - la naturalidad con la que ella actuaba me preocupaba cada vez más - Así que por ahora no tenemos de que preocuparnos por interrupciones y podremos concentrarnos en tu boda con Jacob.

- ¿Boda?... ¿Q-que b-boda? - pregunte asustada.

- La boda que celebraremos en unos días - mi corazón comenzó a latir rápidamente ante las noticias - He hablado con los Blacks para adelantar la boda y han aceptado con gusto.

Eso no podía ser cierto.

- No puedo casarme con Jacob mamá, no lo amo - mi respiración casi comenzó a alterarse - Yo amo a Edward.

- Tonterías, claro que amas a Jacob, solo que ahora no lo vez porque estas encaprichada con ese sujeto, pero una vez que estés casada con él volverás a tus sentidos - se acercó tomando asiento a mi lado para comenzar a acariciar mi cabello pero en cuanto trate de alejarme de ella, tomo uno de mis mechones dando un tirón fuerte que me hizo soltar un sollozo de dolor - Entiende bien esto Isabella, te vas a casar con Jacob y formaras parte de la familia Black.

- N-no puedo casarme con él - gemí cerrando los ojos ante el dolor.

- Te casaras con Jacob lo quieras o no, o si no tus querida amigas y ese chico que tanto dices que amas sufran las consecuencias ¿Entendiste? - la locura en los ojos de mi madre me hizo saber que hablaba muy enserio y tan pronto como pude asentir su máscara de felicidad volvió a colocarse en su rostro - Muy bien, es hora de que comas algo rico.

Esta vez no se retiró de inmediato por lo que me vio obligada a comer algo de lo que había en el plato, pero en cuanto la comida llego a mí estomago sentí unas enormes nauseas que me vi forzada a ocultar.

- Ya no tengo apetito - dije cuando no soporte más.

- Oh querida, necesitas comer más y estar perfecta para tu boda, pero está bien por ahora lo dejare pasar - dijo tomando la bandeja y salir de la habitación.

Una vez que estuve segura de que no estaba cerca corrí hacía el inodoro y vomitar.

Las lágrimas no tardaron en aparecer cuando recordé la amenaza de mi madre.

Aunque no estaba segura de continuar llamándola así después de lo que ha pasado.

Comencé a sentirme cansada, los ojos me pesaban, al parecer mis sospechas eran ciertas y ella le estaba poniendo algo a la comida.

No tarde mucho en volver a caer en la inconsciencia de nuevo.

Mi último recuerdo fue estar en brazos de Edward mientras hacíamos el amor y nos decíamos cuanto nos amábamos.

%%%%%%%%%%

No sé cuánto tiempo había pasado desde que inicio esta pesadilla, pero al parecer no podía luchar contra esto.

Por más que trataba mantenerme consiente no podía, cada comida era lo mismo, mi ma... Renee se quedaba hasta que comía algo para después retirarse dejándome encerrada en estas cuatro paredes.

Había perdido la noción del tiempo por las veces que despertaba o dormía, y con cada momento que pasaba me sentía débil y las náuseas me atacaban cada vez que lograba ponerme de pie.

Los recuerdos de Edward me invadían en sueños junto con la incertidumbre por saber si estaba bien o no, al igual que el pensamiento de mis amigas.

¿Como estarán?

¿Me estarán buscando?

¿Y mi padre?

¿Dónde estaba?

La próxima vez que desperté mi mente estaba más clara, pero eso no evito que las náuseas me atacaran al instante en que me puse de pie.

9:00 A.M.

Esa era la hora que el reloj marcaba, pero aún estaba confundida acerca de cuánto tiempo había pasado en realidad.

- Vaya, veo que has despertado cariño - dijo Renee cuando entro a la habitación con una bandeja de comida y una bolsa colgada al brazo - Te he traído panqueques de chocolate - coloco las cosas en la mesa y me tendió un la bolsa - He traído tu vestido para la boda también.

Al ver que no tomaba la bolsa ella misma la abrió y saco un sencillo vestido blanco junto con un par de tacones.

- Es algo sencillo, pero más adelante podrás usar uno mucho más hermoso - comento colocándolo en la cama - También traje esto - me dio una pequeña caja por lo que la mire algo confundida - Es una prueba de embarazo, quiero estar segura de que ningún bastardo arruine mis planes.

¿Una prueba de embarazo?

¿Podría estar yo embarazada de Edward?

No podía recordar con una precisa claridad, pero había habido ocasiones en las que tuvimos relaciones sin protección alguna y como había estado medio inconsciente el tiempo que llevaba aquí no estaba muy segura del tiempo pasado.

Con las manos temblorosas tome la caja para dirigirme al baño y logre cerrar la puerta antes de que Renee pudiera entrar.

- Abre en este instante Isabella - la escuche azotar la puerta.

- Solo dame un minuto - dije en voz alta mientras me apuraba a sacar los pequeños rectángulos de la caja - Si me estas mirando no podré hacer nada - al parecer acepto eso porque dejo de golpear la puerta. Rápidamente leí las instrucciones, moje con agua del inodoro la punta y bajé la palanca, cuando estuve segura de que más o menos era el tiempo indicado salí y le tendí la prueba.

- Me alegro de que no estés embarazada - dijo volviendo a sonreír con alegría - Ahora come y pruébate el vestido en unos minutos regreso.

Tan pronto como salió cerrando la puerta, corrí de nuevo al baño donde tome la segunda prueba que venía en el paquete e hizo las mismas acciones que la vez anterior pero esta vez sí orine sobre ella y la deje a un lado.

Tenía que estar segura yo también, no había nada más que quisiera que tener un hijo de Edward, pero yo no quería tenerlo bajo estas circunstancias.

¿Y si estaba embarazada?

¿Qué iba a hacer?

Tome un par de bocanadas de aire tratando de calmar mi corazón mientras tomaba la prueba en mis manos.

Escuche como los tacones de mi madre se acercaban por lo que rápidamente oculte la prueba debajo del colchón y me senté frente a la bandeja mientras fingía comer mirando la ventana.

- Por lo visto no tienes mucho apetito - dijo cuando vio que el plato continuaba lleno.

- No, creo que aún no tengo - concorde alejando la bandeja de mí - Mamá... - escuche como me respondía con un ruido mientras examinaba en vestido - ¿Puedo salir a tomar un poco de aire fresco? - pregunte esperanzada.

- Por supuesto que no Isabella - respondió de manera cortante dando la vuelta para darme una mirada de enojo - No puedes salir de aquí hasta el día de la boda.

- Por favor mamá, necesito que me dé un poco de aire y sol para recuperar el color y estar perfecta para la... boda - ante mis palabras se quedó pensando un momento mirándome de pies a cabeza - Por favor, quiero estar muy hermosa para que Jacob se ponga feliz - tuve que poner todo mi esfuerzo en hablar claramente y al parecer eso la termino de convencer porque simplemente asintió.

- Muy bien - se acercó a mí para ayudarme cuando fingí caer sentada de nuevo en la silla.

- Lo siento mamá, creo que mi cuerpo aún no despierta por completo - dije en voz tierna haciéndola sonreír.

Mis sospechas se confirmaron cuando caminamos por el pequeño pasillo, estábamos en una cabaña en el bosque, pero no sabía en qué lugar específicamente, Renee me llevo hasta un sillón en el porche donde me ayudo a sentarme y tomo asiento a mi lado.

Lo más discretamente que pude escanee el lugar para buscar alguna vía de escape, pero todo lo que veía eran árboles alrededor.

- ¿Jacob vendrá a buscarnos para la boda? - pregunte.

- No creo, Rachel dice que está algo ocupado con la escuela - respondió calmadamente.

Si Renee hablaba con la madre de Jacob quería decir que estábamos cerca de algún pueblo ya que las redes móviles no servían en las montañas.

- Mamá ¿Crees que me puedas traer la bandeja del desayuno? Es que ya me dio un poco de hambre - ella me miro por unos segundos antes de soltar un suspiro y levantarse.

Rápidamente me levante para asomarme por la puerta y cuando vi que entro a la habitación cerré la puerta la más silenciosamente posible, tome una cuerda que había visto tirada a lado de la escalera para atar a la chapa de la de puerta con el poste que sostenía el techo del porche y salí corriendo.

Tenía suerte de que el porche fuera pequeño y la cuerda del tamaño justo ya que eso me daría un poco de tiempo de ventaja.

Siempre había tenido una buena visión, de la cual Renee parecía no recordar y eso me había ayudado a notar las leves marcas de las llantas del auto por lo que corrí hacía esa dirección. Evite ir por el camino que marcaba y comencé a correr por los árboles mirando de vez en cuando sobre mi hombro en busca de Renee, no sabía cuánto la detendría por lo que acelere mi carrera, aún me sentía algo débil por todo el tiempo que estuve drogada y dormida, pero tenía que hacer todo lo posible por regresar a lado de Edward.

Al parecer eso me dio la energía suficiente para evitar que mis piernas cedieran ante el cansancio y la debilidad.

No tenía ni idea hacía donde corría ni cuánto tiempo llevaba haciéndolo, pero no me detuve a pensar, pero hubo un punto cuando ya no pude más y mis piernas fallaron haciendo que cayera hincada, mire a mi alrededor y por primera vez me di cuenta de que estaba anocheciendo.

Estaba cansada, debilitada por la falta de aire y comida en mi sistema, con la mirada busque algún sitio donde pudiera esconderme, pero al final opte por subirme a la rama gruesa un árbol, desde ahí podría ver cualquier cosa y me sacaría de la vista de Rene.

- Por favor Dios... Sé que no soy muy creyente de ti... pero por favor permite que pueda regresar con Edward - gruesas lágrimas corrieron por mis mejillas mientras mi respiración trataba de normalizarse.

El sonido de unas ramas siendo quebradas me sacaron de la inconsciencia dándome cuenta de que tuve suerte de no haber caído cuando quedé dormida. Traté de agudizar mi oído mientras me ponía alerta, el sonido de unas voces lejanas llegó hasta mí y después de debatirme me decidí por seguirlas con cuidado.

Llegue a lo que parecía un pequeño claro en medio de los árboles y junto a la visión de una fogata me di cuenta de que eran unos excursionistas que estaban acampando, por algunos minutos me quede oculta en las sombras hasta que estuve segura de que no era una trampa y me acerque a ellos.

- ¿Escuchaste eso? - una voz femenina dijo cuando hice sonar algunos arbustos.

- Tal vez fue el viento, jajajajaja eres una miedosa Kate - se burló una voz masculina.

- Tú tienes la culpa pedazo de sanguijuela, no sé cómo me convenciste para aceptar venir contigo a esta estúpida acampada - volvió a quejarse.

- Oh querida todo se lo debo a mi amado amigo entre mis piernas - escuché como ella daba pequeños quejidos mientras él se reía y decidí que era hora de mi entrada.

Escuché como dieron un grito de terror cuando moví el arbusto frente a ellos y aparecí dejándome caer de rodillas y jadeante.

- Es una chica... ¿Oyes estas bien? - pregunto en chico mientras se acercaba a mí con cautela.

- N-no, me tenían secuestrada - dije tomando bocanadas de aire mientras miraba a mi alrededor - Llevo c-corriendo por horas, por favor a-ayúdenme - la chica se acercó a mí para ayudarme a ponerme de pie mientras el chico miraba alrededor - Por favor, estoy embarazada y quieren hacerle daño a mi bebé.


* ¿Y? ¿Qué les pareció? Muchas felicidades a quienes pensaron que era Renee, en especial a Guess (Kimm) por ser la primera en comentar. Tal vez se pregunte: ¿Pero qué /&%(/=)?/&$$ le paso a Renee? Pues tendrán que averiguarlo en el próximo cap. Ya saben déjenme sus reviews...