Capitulo VII.- ¿Quieres…?
Puede escuchar el maldito sonido del teléfono, sonar constantemente, dejaba de sonar un tiempo corto y volvía, con el alargar su mano empieza a tantear la zona y conseguir contestar para mencionar el "¿bueno?".
Hermano, gracias a Kami que estas bien…- se escucha del otro lado del teléfono.
¿sucede algo malo Sesshomaru?.- lo pregunta Inuyasha, apenas volviendo a la tierra después de haberse quedado dormido en el sillón, con la chica entre sus brazos.
Prende las noticias Inuyasha…- lo menciona Sesshomaru, haciendo que su hermano tome el control de encima de ambos y prenda la televisión enfrente suyo en el canal de noticias, para ver como se encuentra destrozado todo el lugar donde se supone que debió de haber estado la noche anterior.
¿Inuyasha, ¿Inuyasha, ¿estas ahí?.- lo pregunta la voz del otro lado del teléfono.
Si-si.- lo contesta el mismo Inuyasha, que todavía se encuentra al pendiente de aquellas noticias.
Dime ¿Cómo te encuentras?.- lo pregunta Sesshomaru, tratando de saber ¿Cómo su hermano se salvo de ello?
Bien.- lo contesta
¿bien, ¿solo bien?.- lo pregunta y repite el mismo Sesshomaru.
Si bien, la verdad… este… yo… no fui.- lo termina con aquella información, que lo único que se escucha por la línea telefónica es una exclamación.
¿Qué-que?.- lo pregunta el ojidorado de la otra línea.
No fui, bueno no fuimos.- lo repite el chico, viendo aquel lugar lleno de flamas y destrozado completamente, observando como los bomberos tratan de apagar aquel caos pero no lo logran.
¿Cómo, ¿Por qué?.- lo pregunta Sesshomaru, haciendo lo mismo que su hermano, observando el televisor y en el mismo canal.
Es que bueno, no puede encontrar los boletos.- lo dice Inuyasha, bueno aquello era verdad, tuvo que regresar a la casa para buscarlos y los encontró, pero después todo se complico cuando alguien los dejo encerrados en la casa y mejor decidió quedarse a cenar en la casa.
Bueno, hermano, supongo que por algo suceden las cosas.- lo comenta Sesshomaru – y ¿Kagome?.- lo pregunta, recordando a la chica que supuestamente iba a ir a acompañar a su hermano a la cena.
Ella esta conmigo.- lo dice sin pensarlo, arrepintiéndose al dar esa información, todavía tenía a la chica entre sus brazos, se encontraba arriba de él placidamente dormida, después de cenar decidieron ver una película, pero antes de que la chica se quedara dormida entre sus brazos, él mismo se encargo de darle un pans y una camisa a la chica para que no arrugara su vestido y así se sintiera cómoda.
¿Que no pudiste llevar a Kagome a su casa?.- lo pregunta Sesshomaru, tratando de comprender al baka que tiene como hermano.
No.- lo contesta el chico algo enojado, conociendo a su hermano ya andaba imaginado lo que hicieron en la noche, y aquello no era precisamente lo que paso, no paso nada absolutamente nada….
Hermano, ¿no me digas que te estas enamorando?.- lo pregunta Sesshomaru, nunca antes supo que su hermano llevara alguna de sus conquistas a su casa y pasara la noche con ellas en su departamento, lo que bien sabía es que Inuyasha se iba a un hotel o al departamento de ella, nunca era en el suyo.
Feh, claro que no… no digas tonterías.- lo menciona Inuyasha, tratando de no pensar en ello, no podía enamorarse, ya una vez lo hizo y su corazón resulto gravemente herido, desde aquel entonces había decidido puros romances pasajeros de una sola noche o días, pero nada serio.
Como digas hermano.- lo dice, sin creer alguna palabra del chico, algo le decía que aquella jovencita llamada Kagome, se estaba ganando el corazón de su hermano, la verdad se alegraba por él, se merecía ser feliz, y de una vez por todas recuperar aquel corazón que quedo destrozado después de la traición de la misma Kikio.
¿ocupas algo?.- lo pregunta Inuyasha, algo desesperado por las insinuaciones de su hermano, aparte de que quería seguir durmiendo…
Si.- lo contesta el chico – necesito que vayas al funeral del señor Takehuada.-lo concluye el mismo Sesshomaru.
Si lo are…- lo menciona Inuyasha, para después escuchar que su propio hermano le menciona la dirección y la hora en que se llevara acabo dicha ceremonia, y también le informa que aquel señor, estuvo sentado en la mesa que le correspondía al chico.
Apenas había colgado el teléfono, para seguir escuchando las noticias, según lo que mencionaban en ellas, el atentado surgió alrededor de las doce, en la mesa donde le correspondía a la empresa Taisho, parecía una bomba contra reloj, y después todo exploto, algún salieron lastimados pero sobrevivieron, parecía que el único muerto fue el señor Takehuada, el cual utilizo el asiento de la empresa Taisho en lugar de la suya.
Todo parecía indicar que querían matar al señor Inuyasha Taisho, es lo que reportan las noticias, apenas el mismo Inuyasha trataba de progresar aquella información, ¿Quién quería matarlo?.
Puede sentir como Kagome, se acorruca mas entre sus brazos, escuchando un suspiro salir de los labios de la chica, apenas dejaba su brazo alrededor de la cintura de Kagome, mientras el otro se encontraba cambiándole de canal al noticiero de las diez, así tendría mas información de lo sucedido.
¿Qué haces?.- lo pregunta Kagome, dando un ligero bostezo, para seguir entre los brazos del chico.
Viendo las noticias.- lo contesta Inuyasha, dejando que Kagome no se aparte de entre sus brazos.
¿Por qué?.- lo pregunta la chica, observando un lugar lleno en llamas, y aquella señorita reportando una explosión, cosa que no entendía muy bien.
Por que, resulta que tuviste razón pequeña.- lo menciona Inuyasha, subiendo un poco el volumen del televisor.
¿razón?.- lo pregunta Kagome, dejando que Inuyasha le siga dando caricias en su espalda.
Si, lo de aquel ataque, o algo así.- lo trata de dar a saber, escuchando lo mismo que el anterior noticiero, solo que ahora los policías se encuentran investigando los hechos.
Pues yo no fui, fue tú mamá- lo contesta Kagome, mostrando otro bostezo.
Como sea el caso, me salvaste.- lo declara Inuyasha, estrechando a la chica entre sus brazos y darle un beso en el cabello - ¿quieres desayunar?.- lo pregunta el mismo ojidorado, para apagar la televisión.
Si…- lo contesta Kagome, dejando que Inuyasha la incorpora y la deje sentada en el sillón, observando como se estira y da un bostezo, para ponerse de piel, mostrándole aquel bello pecho, limpio de cicatrices y con un abdomen de envidia.
Kagome tan solo se sonroja al ver que Inuyasha no se preocupa en taparse el pecho con alguna playera y se encamina a la cocina.
¿Se duerme de envidia en los brazos de mi hijo?.- lo pregunta la señora que aparece de la nada a lado de la chica, ocasionando que esta de un brinco, no se esperaba aquello.
¿Qué-que ha-hace aquí?.- lo termina con algo de dificultad aquella pregunta, cosa que le causa demasiada gracia a la madre del chico
Que mas, ver como durmió mi futura nuera.- lo menciona Izayo, dejando que las mejillas de Kagome se tornen rosadas.
Señora, con todo respeto, yo no soy su futura nuera, y ni loca pienso serlo, tiene a un hijo, terco orgulloso, y demasiado tonto.- lo concluye Kagome, levantándose del sillón, para mostrar aquella camisa de color azul oscuro, un pans de azul con rayas y descalza.
¿a quien le llamas terco, orgullo y sobre todo tonto?.- lo pregunta una voz atrás de ella.
Inu-inu…ya-ya…sha-sha.- lo balbucea Kagome, dándose la vuelta para observar al ojidorado que se mantiene viéndola
Ándale hija, dile a mi hijo que lo amas con locura.- lo dice en forma de burla Izayo.
Este…yo…- son las únicas palabras que se escuchan de los labios de la chica.
Kagome, te hice una pregunta.- lo recuerda el chico, esperando impacientemente aquella respuesta
Yo lo decía por ti.- lo concluye rápidamente la chica, esperando algún grito por parte de Inuyasha.
¿así por mi?.- lo pregunta el mismo ojidorado – pues déjame decirte señorita perfecta, que usted es peor que yo.- lo termina Inuyasha.
Por supuesto que no.- lo niega Kagome – yo no soy ninguna histeria.- lo menciona la chica
¿me dices que soy histérico?.- lo pregunta Inuyasha
Si.- lo contesta Kagome, dando algunos pasos, al ver que el mismo Inuyasha se acerca hacia ella.
Te voy a enseñar lo que es un histérico de verdad.- lo anuncia Inuyasha, yendo hacia la chica, en pasos lentos, observando que Kagome se va hacia atrás del sillón, para rodearlo, cosa que aquello no le gusta y brinca este, Kagome por su parte choca con la mesilla de junto, donde esta depositado el teléfono y una lámpara.
Si das un paso mas hablo por ayuda.- lo amenaza Kagome, tomando el teléfono inalámbrico entre sus manos.
¿Y a quien le va a pedir ayuda, pequeña dama?.- lo pregunta Inuyasha en forma de burla.
a…a…a Kouga.- lo concluye Kagome, viendo como las facciones del mismo Inuyasha se endurecen.
Hay si la señorita Higurashi, ocupa de los servicios de su príncipe azul.- lo menciona con sarcasmo.
Eso no es cierto.- lo desmiente Kagome, para seguir dando vueltas en el sillón sin que el chico la atrape.
Admítelo Kagome, estás enamorada del imbecil de mi primo.- lo menciona Inuyasha, tratando de controlar las ganas de romper algo.
Por supuesto que no, yo solo quiero a Kouga como un amigo.- lo informa Kagome, observando como Inuyasha se mantiene quieto ante lo que acaba de decir, pero no se da cuenta que atrás de ella esta uno de los sillones y cae en ellos, para soltar el teléfono y dejarlo en el suelo.
Apenas se iba a poner de pie, cuando siente como alguien la detiene, justo poniendo amabas manos a sus costados y un cuerpo casi encima del suyo.
Se sentía tan nerviosa, podía sentir la respiración del chico cerca de la suya, de un momento a otro, siente como los labios de Inuyasha están encima de los suyos, dándole un suave masaje, que bien la hace suspirar, se deja caer por completo en el sillón, dejando que aquel ojidorado se pose encima suyo, claro sin dejar aquel contacto de labios, puede sentir como las manos del mismo Inuyasha comienzan a subir por su costado llevándose la camisa que lleva de él mismo, para sentir el contacto de la mano en cintura desnuda.
Apenas podía sentir cualquier otro contacto que no fueran las manos del chico subiendo por su costado, adentrándose a su playera, cosa que la hace estremecerse de deseo.
Hija, no quiero interrumpir, pero lo huevos se queman.- lo menciona Izayo a lado de aquella parece que parece que se encuentran en otro mundo.
¿Hija?.- lo pregunta la señora al ver no respuesta de la chica.
¡¡Kagome!.- lo grita al ver que aquello ocasiona que Kagome, se mantenga quita a las caricias de su hijo, y logre separarse de aquellos labios, para mantener aquella respiración agitada a una mas o menos lenta.
La…la…co…co…comida.- lo balbucea Kagome debajo del cuerpo del chico
¿He?.- lo dice el chico
La comida.- lo repite Kagome, empujando a Inuyasha para sentarse en el sillón.
Que hay con ella?.- lo pregunta Inuyasha, sin entender el por que se su separación, se encontraba tan bien disfrutando de esos labios.
Se quema.- lo informa Kagome, al escuchar como Izayo se lo dice.
¡¡La comida!.- lo expresa Inuyasha, para salir corriendo de la sala, brincando el sillón y correr a la cocina.
¡¡Puf, de lo que se había salvado, si hubiera seguido de aquella forma, en aquel beso y con aquello, bien sabría que acabaría de otra forma lo que empezaba, todavía podía sentir aquel cosquilleo, calor y deseo que se encontraban dentro de su cuerpo, ocupaba ago frió…
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Todavía no sabia que le había ocurrido en aquellos momentos, primero una ira al saber que Kagome le iba hablar a su primo, después un deseo enorme de besarla y cuando lo obtuvo quería tener otra cosa con ella, se sentía arder, y por mas que trataba de aplacar ese calor con un poco de hielo, no se podía.
Bien ahora se iba a concentrar a terminar el desayuno que bien los huevos se andaban quemando de la misma forma en que el se encontraba y la única formula o antídoto que encontraba en aquellos momentos era, tomar a Kagome entre sus brazos, besarla, llevarla a la cama y hacerle el amor desenfrenadamente, hasta el otro día, bien podía hacerlo, pero se sentía un poco confundido en sus sentimientos, primero aquellas cosquillas, el deseo, la ira, la lujuria, la ternura y la pasión, se encontraban en su ser desde que conoció a Kagome, bueno la lujuria no, eso bien que sabia que era, ya bien se había acostado con otras; pero con Kagome era diferente… muy diferente.
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El desayuno se paso de lo mas callado, apenas si Kagome había dirigido la palabra y si lo hacia mencionaba monosílabas.
Quería mencionarle que lo acompañara al funeral del empresario, pero bien no sabia como decírselo… escucha como Kagome se retira a cambiar a su habitación, aprovechando ese tiempo para pensar y armarse de valor.
Ya había salido cambiada de nuevo a su traje de gala, se veía hermosa con ese vestido, pero tampoco era el apropiado para salir a esas horas del día.
Kagome, yo, este, quisiera que, me acompañaras.- lo balbucea Inuyasha, tratando de encontrar las palabras adecuadas.
¿Donde?.- lo pregunta Kagome
Es que… bueno, en las noticias anunciaron que efectivamente hubo un atentado, y el único muerto fue el señor Takehuada.- lo informa el ojidorado – hoy será el velorio y mañana el funeral, me acompañas?.- lo pregunta, tratando de tener una esperanza para que le diga si.
Este… yo….- lo balbucea Kagome, como decirle que no, nunca le gusto ir a los funerales, precisamente cuando fue a uno de chica, vio a su primer fantasma.
¿Anda si?.- lo pregunta y ruega, poniendo aquella cara de perrito medio morir, cosa que le enternece a la chica.
Este yo… no se.- lo vuelve a balbucear, ¿pero como decirle un no a esa cara?
Inuyasha, tan solo se acerca un poco hacia donde se encuentra Kagome, rodeando con sus manos la cintura de esta, para acercarla hacia su cuerpo de un solo movimiento, ¡¡Oh Kami! Como le fascinaba a aquella chica, era toda una diosa.
Antes de que Inuyasha tomara sus labios, ella había susurrado "si" demasiado débil, pero suficiente fuerte para que el oído del mismo Inuyasha la escuchara.
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No recuerda cuanto tiempo le consto el convencer a Inuyasha en que la dejara salir a con Kouga, era un celoso de primera, aunque no quería aceptarlo, cosa que le dio demasiada risa el que no lo aceptara, según Izayo así era su hijo, no le gustaba expresar sus ceñimientos abiertamente, y en verdad se moría de CELOS de Kouga, pero tarde o temprano lo aceptaría.
Había ido al velorio con el chico, se la paso con el toda la noche, al igual que el día siguiente que fue el entierro, gracias a Kami en el velorio no vio a nadie fuera de lo normal, y en el cementerio, bueno aquello era inevitable no verlos, simplemente por el hecho de que en aquel lugar se encontraban los cuerpos de aquellas almas, unas que otras percibieron de su don, pero otras ni al caso.
Inuyasha se había dado cuenta de su actitud extraña al que un hombre de edad, que no le dio cierta confianza empezó ha hablarle, pareciera que Inuyasha se había percatado de eso y la abrazo dejando que ella cerrara sus ojos y se recargara entre los brazos del chico correspondiendo su abrazo.
Con ello, parecía que se fue aquella persona, y regresaron al auto, Inuyasha fue muy amable el traerla a casa, antes de que ella entrara al departamento recordaba bien que Inuyasha la tomo entre sus brazos y volvió a besarla, cada vez aquellos besos se hacían anhelados y adictos, parecían una droga que bien no podía parar de consumir y no pensaba hacerlo.
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Por mas que trato de razonar el que Kagome no fuera con el estupido de su primo no pudo, aquella chiquilla le salio con la frase "es mi vida" y aquello que le molestaba y demasiado.
¿Qué no entendía Kagome que le pertenecía, lo único bueno es que estuvo con ella toda la noche por el la muerte de aquel socio, y también en la mañana, pudo disfrutar de sus labios innumerables de veces en aquellos días y no estaba nada mal aquello.
Lo único extraño de aquellos momentos era que en el cementerio Kagome se tenso muchísimo y el color de su cara comenzó a ponerse pálido, lo único que le vino a la mente fue el hecho de que estuviera viendo algo desagradable, y por eso la abrazo y dejo que estuviera entre sus brazos en signo de protegerla de cualquier mal.
Después de ello recordó haberla llevado a su departamento y tomar de nuevo aquellos labios, le hacían perder la cabeza de eso estaba ya seguro.
Por recordar y traer a su mente el hecho de que Kagome se durmiera con él, el sabor de sus labios, aquella paz y todas esas sensaciones se durmió demasiado tarde, cosa que ahora por consecuencia le hacia llegar tarde al trabajo, y todo por culpa de Kagome, y aquellos sueños que tenía con su cuerpo y esos labios que le hacían sentirse como droga.
Apenas iba entrando al ascensor cuando ve a Jakotsu sentado en el escritorio muy pegado al teléfono, ese tonto siempre enterándose de los chismes de la oficina…
Escucha un "Muy buenos días lindo y hermoso Inuyasha" por parte de aquel Jakotsu, cosa que le da un poco de escalofríos y mas al verlo coquetear con el de una forma mas descarada, cerrándole el ojo izquierdo y lanzándole un beso.
Antes de entrar a la oficina puede escuchar algo que bien le llama la atención "¿enserio, no puedo creerlo, la señorita Higurashi besándose con el joven Kouga, ¡¡Woow, que suertuda" lo concluye Jakotsu demasiado emocionado por aquel chisme de ultima hora.
Puede escuchar el ascensor, y ve a la señorita Higurashi saliendo de el, diciendo los buenos días a todo mundo, con aquel toque juvenil, falda azul cielo del mismo color que todo su conjunto.
Se apresura a ir hacia ella, y la cual la saluda de una forma alegre, la obliga a entrar al despecho, para ver como Kagome mantiene una cara de confusión antes la actitud y la cara de enojo el chico ¿Qué le sucedía?.
¿pasa algo malo?.- lo pregunta Kagome, dejando su portafolio en el asiento de enfrente a su escritorio.
Si.- lo contesta Inuyasha - ¿me puedes explicar, como esta eso de que te besaste con el imbecil de mi primo?.- lo pregunta, tratando de no irse a golpear a aquel primo, por haber tocado a su Kagome.
Eso no es cierto.- lo dice Kagome, tratando de saber que diablos era aquella mentira, recordaba perfectamente aquel día y con el único que se ha besado ha sido con Inuyasha, con Kouga ni en sueños.
Todo el mundo lo sabe.- lo dice el ojidorado, sabiendo que Kagome miente, y ocupa, mas bien exige una explicación.
¿todo mundo?.- lo pregunta extrañada ¿de que le hablaba Inuyasha?
Kagome, por favor deja de hacerte la inocente, saben que te besaste con Kouga, ¿te besas conmigo y después con él?.- lo pregunta Inuyasha algo desesperado y enojado
Que te sucede.- lo dice Kagome, se sentía ofendida, ¿Qué tipo de persona creía que era ella?.
Me… me sucede… que…-
Primero que nada Inuyasha, no te permito que me hables así, por dos cosas.- lo interrumpe Kagome – la primera es por que nunca me he besado con Kouga y la segunda TU y YO no tenemos nada.- lo concluye Kagome, dándose la vuelta y cruzarse de brazos, ¿y a ese baka que le sucedía?
Aquello era cierto, como ¿podía armarle una escena de celos a Kagome, si ellos no eran nada, aquello era absurdo parecía un tonto, pero que eso un tonto mas que un tonto…
Tenía que arreglar eso y claro estaba que lo iba ha hacer…
¿quieres….? ¿te gustaría?... ¿quieres ser mi novia?.- lo pregunta con demasiada dificultad Inuyasha, viendo como Kagome se da la vuelta abriendo los ojos, y se mantiene quieta en el centro de la habitación.
Continuaraaaaa!...
Bueno antes que nada les debo una ENORME disculpa, por que no pude mandarles ningún capitulo en la semana, pero es que de veras no pude, no me dio tiempo de nada, con la escuela y esas cosas…
Espero que este capitulo les guste, por que la vedad me tome mucho tiempo en este, pensando en que poner por que no tenía nada en la cabeza lo que es nada, todas las ideas revueltas…
Por cierto MIL, MIL, MIL GRACIAS por sus 36 reviews que me hacen muy feliz T.T…
Draku, InuyashaJazmin116, KikilaOtaku, Soyjohanna1, Aome 19961, Pamela, Twindpd1, Sandriña, Anaixainu-kag, Lelita 4d16, BiskeAyashi991, Agilita301, Mayra 6314, Caro, Kagome QF, Allison 870, Yuiren 31, AndreinaBarrios, Sessho Dan 1208, Riyyu, Layeya 20991, Ichigopuma, CaroSankey, Madmasuelriddley, Kagome 30002, Monikagomesweet, Sandrika, TLAP, Willnira, Bianka Lucero M4r14n4, KagomeKatheryne, Lorena, Kazami-Sensei, KagInu160… y a mi hermansa Mili…
Se despide
Fesabi.
