CAPITULO 6.
CASADOS
(Bella)
Después de que volví a ver a Edward estaba muy confundida, y un tanto dolida por su indiferencia. Realmente deseaba volver a encontrármelo, decirle que yo seguía sintiendo lo mismo por él, que podríamos darnos otra oportunidad.
Pensé donde volver a verlo, y recordé que él había estudiado medicina, por ende debería trabajar en el hospital, sin pensarlo dos veces me dirigí hasta el hospital de Los Ángeles para ver si lo encontraba.
- Hola, estoy buscando al Doctor Evenson – hable firmemente frente a la recepcionista.
- Claro, está en pediatría, en los consultorios atendiendo. – me dijo la joven, así que era pediatra.
- ¿me podría indicar dónde queda? – le pregunte amablemente
- tercer piso a la izquierda, consultorio 4.
-gracias – subí por el ascensor hasta el tercer piso.
Me detuve frente a la puerta número 4, lo dude pero finalmente golpee 2 veces, como nadie contestaba abrí la puerta lentamente y entre
No había nadie adentro, tal vez Edward ya había terminado su turno y se había ido. Pero en eso sentí que alguien entraba.
- ¿en qué puedo ayudarla? – me gire y lo vi, el cambio rápidamente de expresión. - ¿Qué haces aquí? – dijo molesto
- necesito hablar contigo – articule
- ¿de qué?
- de mi, de vos, de nosotros –
- Isabella, hace mucho tiempo no hay mas nosotros, de hecho creo que… nunca lo hubo – sentí que lo último que dijo fue por la fuerza, esquivando mi mirada.
- ambos sabemos que estas mintiendo. – le retruque.
- claro que no. Si tú quieres mentirte creyendo que hay algo, allá tu. Yo no. – hablo muy fríamente.
Iba a contestarle pero golpearon la puerta y al instante entro una mujer de cabello oscuro y ojos claros muy hermosa y sonriente.
- Hola – saludo – lamento interrumpir. – yo asentí intentando sonreír, de seguro era familia de algún paciente y yo era la que interrumpía el labor de Edward.
.
.
.
(Edward)
- Hola – saludo mi esposa entrando en mi consultorio – lamento interrumpir – se disculpo creyendo que Bella era una paciente.
Me acerque rápidamente a ella y la abrace por la cintura, por la expresión de Bella no se imaginaba tal actitud. Debía presentarlas
- No interrumpes nada mi amor – enfaticé en mi amor – ella es Isabella Cullen, la hija de Carlisle ¿recuerdas que te hable de ellos? – Ella asintió – Bella ella es Renata mi Esposa – le recalque.
- un gusto Bella – saludo mi esposa. Por supuesto que cuando hable de ella le había contado que era hijastra de mi madre, nunca le conté a Renata mi relación con Bella.
- un placer Renata. No sabía que Edward se había casado. – hablo Bella, notaba que estaba triste y desilusionada. Pero era mejor así.
- llevamos dos años de casados ya. – sonrió Renata
- y ahora estamos esperando nuestro primer hijo – le conté cruelmente tocando el vientre de mi mujer.
- felicidades – dijo en un susurro prácticamente.
- Edward me conto que Vivian en Forks, ¿Qué haces por aquí? – le pregunto Renata dándole más charla
- mi hermano Emmett, está trabajando en un estudio de abogados por aquí – le contesto Bella amable. No podía creer como a pesar de todo le hablaba bien y era amable con mi esposa.
- espera, ¿tu hermano está trabajando para Vulturi? – Bella asintió confundida. – Oh claro, yo lo conozco – mire extrañado a mi mujer – lo conocí un día en la plaza de enfrente de donde trabaja. Tom, nuestro sobrino – le explico a Bella – va al jardín de infantes de allí, y se hizo amigo de tu hermano.
- si, Emmett siempre me habla del pequeño Tom – Bella lo llamo ¿Pequeño Tom? Como lo llamamos nosotros, encima es que Emmett conoce a Tom, Dios Rose va a poner el grito en el cielo.
- hey, ¿Qué les parece si este viernes van a cenar a casa? Seria grandioso que se vuelvan a ver. ¿No mi amor? – yo no sabía que decir, claramente no podía negarme a mi esposa. Pero no podíamos llevar a Bella y a Emmett a nuestra casa.
- sería fantástico – contesto para mi sorpresa Bella.
Okey definitivamente esto no podría empeorar.
.
.
.
(Bella)
No podía entender, Edward estaba casado, casado con esa mujer. No podía culparla, parecía buena. Pero tan pronto me olvido, están casados hace más de dos años. Y encima ahora va a ser papá.
Todavía no puedo creer como acepte su invitación para cenar, si estaba claro que Edward me quería fuera de su vida. Se encargo de recalcarme eso durante toda la conversación.
Encima que chico que es el mundo que su sobrino sea el Tom del que Emmett siempre habla.
Necesito ver ya a mi hermano y contarle todo. . .
