Capitulo 7

Pasado

Ya habían pasado 3 días desde que llegaron a aquel lugar, Toph sabía lo mucho que Zuko disfrutaba el estar con su madre después de todo ese tiempo, pero ella tenía que seguir su camino, sus amigos la necesitaban.

-Creo que me iré esta noche- le decía a la dueña del lugar- por favor no le diga a Zuko, entiendo que el quiera pasar más tiempo con usted, después de todo hace tiempo que no la veía.

Su acompañante le sonrió y agradeció por aquel bello gesto, pero después de todo trató de convencerla de que lo llevara con ella. Pero como siempre la maestra tierra se mantenía firme en su decisión.

-Están hablando de mi otra vez- Zuko entró en la habitación

-Pero que egocéntrico eres- le reclamó Toph- nadie aquí habla de ti.

Se sentó y como la mayor parte del tiempo, discutieron. A diferencia de antes, les divertía hacerse enojar el uno al otro, siempre tenían en cuenta hasta donde podían llegar sin molestar realmente al otro. Era la forma en que se demostraban cariño, ya que a palabras de Sheira eran unos cabezas duros.

-¿Puedo preguntarle algo?- Toph veía a madre e hijo, tan unidos como si el tiempo no hubiera pasado entre ellos.

-Claro- respondió amablemente.

-¿Por qué no regreso?- Zuko se quedó helado, trataba de evitar esa pregunta lo más que podía y sin embargo ahí estaba ella preguntando.

-Bueno- su mirada estaba perdida, aunque ella intentara disimular, aún se sentía triste por abandonar a su familia de aquella manera, tanto ella como Zuko evitaron mirarse- cuando decidí tomar el lugar de Zuko, la verdad fue una decisión sencilla, toda madre daría su vida por la de un hijo- Zuko apretaba las puños debajo de la mesa- pero esa solo era una prueba para el señor del fuego- ella lo llamaba así desde entonces- para saber si el podría poner su deber con el reino de Fuego antes que todo, así que no era necesario ningún sacrificio, pero eso es algo que el no necesitaba saber, aún después de liberarme no podía regresar a lado de mis hijos.

Toph se sentía de verdad apenada por haber preguntado algo tan personal, la verdad esperaba un regaño por parte de Zuko, ya que solo quería saber si el se había atrevido a preguntárselo a su madre, durante las noches era lo que murmuraba entre sueños- ¿por que no regresaste?. Ahora, el tal vez estaba demasiado molesto con ella por hacerlo.

-Así que cada día rezaba por volverlos a ver- lagrimas recorrían sus mejillas, después de eso nadie habló, Zuko se levantó y se fue a dormir, Toph se quedó ahí sentada, el se enojó seguro, pensaba.

El viento que entraba por la ventana era cálido, pero la luz del sol ya no se sentía.

-Disculpe por todas las molestias- se levantó Toph y se dirigió a la salida- Zuko esta molesto conmigo así que no le importara si me marcho sin decir adiós.

-Ve con cuidado por favor, ¿no puedo hacer nada por detenerte?- la maestra tierra negó con la cabeza- bien entonces vuelve a visitarme pronto.

Ella se fue, las chicas encargadas del hotel en ese momento le decía que era peligroso para una chica andar por ahí de noche, aunque la verdad eso no le importaba, después de todo para ella siempre estaba oscuro.

Por la mañana Zuko se levantó temprano y se fue caminar un rato, muy extraño en el, después de todo no es del tipo de persona que mata el tiempo de esa forma, al llegar se sentó en una mesa a preparar te.

-Vaya vaya, ¿de donde fue que aprendiste eso?- su madre se sentó a su lado

-Tío Iroh, he estado con el los últimos meses- le ofreció una taza de te- y esa niña floja cuando piensa levantarse.

No le sorprendía que preguntara por ella y ahora no sabia como darle la noticia de que se había marchado hacia horas, así que solo se limitó a sonreír. Les sirvieron el desayuno y hacia medio día Zuko estaba realmente preocupado.

-¿Por que no viene aún?- estaba entrenando un poco con las espadas y su madre lo observaba

-Sabes ella pensaba que estabas enojado

-Pero por que pensaría ella eso-un ataque recto y una vuelta- es una niña chiflada

-Mmm, yo creo que no, sabes han permanecido aquí tres días- el se detuvo- y según mencionaste viajas con ella para ayudar al avatar a vencer a tu padre

El se sentía avergonzado, tenía razón la emoción de estar con ella le hizo olvidar la promesa que había hecho. Guardo sus espadas en las fundas y se dirigió donde estaba su única espectadora.

-Bien creo que es hora de irnos- dijo con firmeza- volveremos cuando hayamos logrado recuperar el equilibrio.

-¿Equilibrio?- esa frase le parecía tan familiar- así que tu eres igual a tu abuelo, me alegro por eso.

A Zuko eso lo dejo un tanto molesto como su madre se atrevía a decir que era igual que su abuelo, el que comenzó toda esta guerra sin fin.

-¿Pero no he dicho que quiero regresar el equilibrio?, me refiero a devolver la paz y libertad a las personas- especificaba su propósito para evitar ser malentendido- bueno ya me voy por Toph es una ridiculez que aun no venga.

-Ella se fue anoche

-¡¿Qué?!

Corrió a la habitación que asignaron a la chica en el segundo día de su estadia y comprobó las palabras de su madre, ya no se encontraba ahí, más sin embargo todas sus cosas permanecían regadas por la habitación.

-Siempre me deja el trabajo sucio- se dijo a sí mismo, comenzó a recoger las cosas y meterlas en una bolsa.

-¿Qué haces?

-Nada solo, trato de no olvidar nada- se levantó- esa niña tan descuidada cree que haré todo por ella.

Después de asegurarse de no dejar nada atrás salió al patio del hotel con su madre y se despedía de ella, cuando recordó que a esas alturas Toph iría muy lejos ya.

-Bien Dragón dijiste que cuando te necesitara aquí estarías así que aparece- el no pensaba que funcionara, pero tenía que intentarlo. Se sorprendió.

-Vaya que has crecido- Zuko no entendía las palabras que el dragón le dirigía

-Y tu sigues igual- al parecer el dragón y la madre de Zuko se conocían de tiempo atras- el era el dragón de mi padre- era la primera vez que ella hablaba de el.

Zuko estaba interesado, siempre supo que era descendiente del causante de la guerra, motivo de vergüenza en esos momentos, necesitaba algo por lo cual sentirse orgulloso nuevamente, asi que tal vez esa persona de la que nunca había escuchado sería la respuesta.

-¿De quien hablas?- pregunto cauteloso

-A es verdad, nunca mencione a mi padre- su madre se tomaba muchas cosas a la ligera- bueno digamos que tu deseo de restablecer el equilibrio es igual al que tenía mi padre, el Avatar Roku.

Zuko no podía creer lo que escuchaba, el era descendiente del Avatar, su tío seguro lo sabía y por eso le hablaba siempre de un destino diferente para el. Ahora todo era tan claro.

-Bien entonces creo que me marcho- iba a subir al dragón pero se dio cuenta que no tenía como detenerse.

-Una montura te servirá- tocó al dragón- espero no te importe, pero me preocupa la vida de mi hijo.

-Está bien.

La montura ya estaba sobre el dragón se despidió de su madre diciéndole que pronto honraría la memoria de su abuelo, ayudándole a completar su misión. Voló solo unos minutos antes de encontrar a Toph, el dragón aterrizó unos metros delante de ella haciéndola gritar, la ultima vez que había sentido esas vibraciones su vida estuvo en peligro.

-No vuelvas a irte sin mi tonta- Zuko la tranquilizo.

-No entiendo por que tardaste tanto.

Bien fin de otro capitulo espero les guste… hehehe