Nota: Nuevos personajes irán apareciendo a medida que la historia avance
Aclaración: ni el mundo ni los personajes de esta historia me pertenecen.
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Reencuentros y desencuentros
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La entrada de campeones a la Liga desde el incidente de la Grieta se había limitado a quienes tuvieran asuntos de real importancia y urgencia únicamente, ya que las partidas estaban suspendidas y los invocadores demasiado ocupados para encargarse de la seguridad del recinto, la investigación sobre el paradero de Nocturne era prioridad máxima. Los invocadores no van a dejar que un monstruo los humille.
Garen no se había separado del lado de su hermana desde que la había visto por primera vez, y desde entonces casi nadie la visitó, Vayne pasaba de vez en cuando pero no se quedaba más que un par de minutos, y ese chiquillo Ezreal a quien Garen normalmente no dejaba acercarse mucho a Lux pero dada las circunstancias lo dejaba con ella mientras él iba a dar una vuelta para despejar su mente, cambiarse de ropa, darse una ducha, comer algo o…
-¿Ha mejorado algo?- Dijo la pelirroja con la cicatriz en el ojo, afirmada en un muro cerca de la habitación del Demaciano.
-No, están empezando a hablar de desconectarla… dicen que ya no hay nada que hacer.- Dijo el hombre casi susurrando, su voz se quebraba solo con pensar en la idea de perder a su hermana.
Katarina se acercó a él, no sabía que hacer o decir en esta situación no era buena consolando personas, cuando su padre desapareció estaba muy ocupada poniendo en su lugar a quienes quisieron deshacerse de lo que quedaba de la familia Du Couteau.
Solo posó su mano en el hombro de Garen sin mirarlo, sintió como él estaba temblando aunque no veía su cara sabía exactamente que expresión tenia, estaba frunciendo el ceño le hervía la sangre se sentía impotente puesto que no había nada que pudiera hacer.
Garen puso su mano sobre la de ella.
-B-bueno piensa que si ella muere est-
-NO TE ATREVAS A TERMINAR ESA FRASE.- Soltó Garen golpeándola contra la pared, sujetaba las manos de ella sobre su cabeza mientras la miraba con una ira asesina. Katarina no esperó jamás esa reacción tan agresiva, se quedó inmóvil sin decir nada. El grito de Garen había resonado en el oscuro y vacío pasillo frente a su cuarto. Estaba asombrada pero no asustada, fue un deja vu... esa reacción, esa ira, esa mirada… fue lo mismo que ella hizo cuando le informaron que su padre había desaparecido o muerto… siempre trataba de empujar esos pensamientos fuera de su cabeza no quería pensar que un hombre tan fuerte como su padre había sido asesinado…
Volvió a mirarlo… no podía consolarlo, no la criaron para saber afrontar esa clase de situaciones pero si había algo que podía hacer.
Se soltó de su agarre con facilidad, lo tomó con violencia del cuello de su ropa, tiró de él hacia ella y lo besó. La sorpresa de Garen solo duró milésima de segundos ya estaba respondiendo al intenso beso de la noxiana, pero no se detendría ahí, la levantó sin dejar de besarla acto seguido ella envolvió sus piernas a las caderas del demaciano. Garen caminó hacia atrás tanteando con una mano buscando la manija de su puerta, cuando la abrió ambos se perdieron en la oscuridad de su habitación.
Ezreal era inquieto por naturaleza, no podía estarse quieto razón por la cual abandonó la escuela y se dedicó a explorar el mundo. Nadie que le conociera lo reconocería en estos momentos, había pasado horas sentado junto a Lux solo mirándola fijamente en silencio, sin siquiera tocarla no quería perturbar nada que pudiera hacerla mejorar, temía que si no permanecía inmóvil no se daría cuenta si ella hacia algún movimiento.
La entrada de una mujer a la habitación cortó su trance.
-Buenas noches, le haremos un escaneo para ver si hay algún cambio en su estado, necesito que salga del cuarto por un par de horas.-
-Aa-ah sí… claro, ¿Puede avisarme cuando terminen? Estaré por aquí cerca…- Dijo el rubio saliendo mientras se rascaba la cabeza con pereza.
Los parpados de Zed se sentían cada vez más pesados, la falta de sueño le estaba pasando la cuenta pero nada de eso le importaba debía saber a toda costa lo que Nocturne le había dicho a Syndra solo así y solo cuando acabara con él volvería su calma y su paz… Se levantó completamente decidido averiguar la verdad.
Leona empacaba sus cosas para volver al Monte Targon, aun no le habían dado el alta pero los Solaris no estarían sin su "diosa" más tiempo. Pantheon iba a visitarla todos los días por un par de horas, en las que solo charlaban de cosas sin importancia, él insistía en contarle todo lo que pasaba con los rakkor, de lo preocupados que estaban sus padres y de lo mucho que extrañaban su presencia, Leona escuchaba con melancolía, pensaba que el estar lejos de su tierra tanto tiempo era lo que la hacía sentir así, solo regresando lo averiguaría.
La presencia y el aura asesina de alguien recorría los pasillos del ala médica del instituto, se sentía ligeramente en el aire. Caminó por los pasillos sigilosamente en dirección a la habitación de Syndra, entró en el cuarto sin que nadie se diera cuenta… acercó sus manos lentamente al cuello de la maga quien estaba inconsciente, sujetó el cuello de ella firmemente.
-EEEHHHH ¡ESPERE LE PEDI QUE ME AVISARA EN CUANTO TERMINARAN!-
-Lo siento, es que como lo vi durmiendo tan tranquilamente no quise molestarlo.-
-A-Al menos puede decirme si ella ha mejorado.-
-No ha habido mejoras significativas, lo siento, pero ahora debemos examinar a Syndra.-
Cuando la enfermera iba entrando a la vigilada habitación de Syndra sintió un escalofrío por toda su espalda, una brisa pasando justo a su lado.
-¿¡Q-qué?! Sus signos vitales están completamente alterados.- La enfermera declaró una urgencia del estado de Syndra inmediatamente. -¡Tiene hemorragia parece una herida causada, es en una vena CAUTERICEN DE INMEDIATO.-
Ezreal caminó rápidamente por los pasillos mascullando.
-Le dije que me avisara, pero no debía dejarme dormir… ¿Qué hubiera pasado si ella hubiese despertado sola? Aaahhh…- en realidad no importa ¿o sí? Después de todo ella no va a despertar. Pensó con una pena enorme antes de tropezarse camino al cuarto de Lux.
-¿¡QUÉ CREES QUE HACES?!- Dijo Zed completamente exaltado.
-¡EEHHH! ¿QUÉ ESTABAS HACIENDO DURMIENDO EN EL SUELO?! SABES QUE HAY BANCAS O MMM NO SE ¡TU PROPIO CUARTO!-
-A quien crees que le estas gritando mocoso.- Amenazó el ninja.
-Guarden silencio si no quieren que los expulse de aquí a ambos.- Los regaño una enfermera que escuchó el escándalo.
Ambos siguieron su camino en silencio.
-Sabes que solo trataba de subirte el ánimo ¿cierto?-
-Claro que lo sé…- Dijo Garen recostado en su cama, viendo a Katarina vestirse dándole la espalda.
-En serio… ¿solo eso?- Dijo la pelirroja riéndose.
-No tengo intensiones de que te maten, sé lo que hacen con los traidores en Noxus, sé que la situación de tu familia no es la mejor… no quiero darle más escusas a Swain para que te molesten.-
-Vas a hacerme llorar con tanta consideración señorito.- Dijo la noxiana en tono de burla.
Garen tiró del brazo de ella hasta recostarla sobre él nuevamente.
-Hablo en serio, a diferencia de ti, tú no eres un juego para mí.- Dijo el demaciano seriamente. Lo que sentía por Katarina no era correcto de ninguna forma. –Si fuera por mí te sacaría de Noxus y te llevaría al rincón más lejano sin mirar atrás.-
-¿Y en donde dejaríamos a tu hermana?- Dijo Katarina volviendo a pararse sin mirarlo.
*Suspiro* -Entonces… ¿Qué? ¿Prefieres que dejemos de vernos?- Dijo él mientras ella caminaba hacia la puerta.
Volteó rápidamente para mirarlo sorprendida.
-¿No dirás nada? ¿Entonces no quieres que nos sigamos viendo?- Preguntó Garen solo para forzarla a responder.
-Cállate.- Dijo ella sonriendo mientras salía de la habitación del demaciano.
Leona caminó sola hasta la plataforma de teletransportación, no había avisado que volvería ese día a casa. Se puso en posición y segundos después era encandilada por el intenso sol de la base del monte. Nuevamente y por reflejo cubrió sus ojos de la luz, se sentía incomoda y tenía frío. Caminó lentamente, quería llegar pero también le asustaba la idea de que el llegar a su hogar no llenara el vacío que sentía, ¿Por qué no podía descifrar el motivo de su angustia?
-¿L-leona?-
Miradas de intriga, asombro e ¿Incomodidad? Fueron lo que los rakkorianos dirigieron a su Avatar. La mujer no presto mucha atención, supuso que la razón era su inesperada llegada, se encaminó hacia la cima del monte donde los Solari la esperaban.
Ezreal se había quedado petrificado en la puerta de la habitación de Lux, la rubia estaba despierta, afirmaba su brazo derecho sobre la cama para poder permanecer sentada mientras que con su mano izquierda te restregaba la cienes.
-¿E-Ezreal? ¿Qué ocurrió?-
La emoción de Ezreal lo hizo aparecer al lado de la muchacha en menos de un segundo y abrazarla con todas sus fuerzas.
-¡N-Nos dijeron que ya no despertarías!- Dijo el rubio mientras sollozaba en el hombro de la chica que le robaba el aliento. La miró a la cara poniendo sus manos en las mejillas de ella y sin pensarlo 2 veces la besó.
-¿Pantheon? ¿Pasa algo?- Pregunto Leona al ver a su amigo postrado a mitad de camino a la cima del monte. El hombre caminó e hizo un gesto para que ella lo siguiera. Se detuvieron en un acantilado que apuntaba directo a la puesta del sol, Pantheon se quitó el casco debían verse a los ojos.
-Hay algo que debo decirte, como sabes ya me estoy haciendo mayor, soy el más fuerte de esta generación y tengo responsabilidades para con el pueblo…-
Sus últimas palabras salieron acompañadas del último rayo de sol del día.
-Me voy a casar.-
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Fin del capítulo seis
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