Hola buenas noches o dias.
Espero les guste el cap.
Les juro que no sabía como hacer este cap, por eso me he demorado.
Espero no ser tan...
Mejor lean.
Crepúsculo no me pertence.
Con ustedes...
Lejos
Pov. Bella.
Me puse de pie y vi a Sue, ella estaba tan alterada, como yo.
-. Siento el desastre- salí corriendo de allí y fui directo al estudio en donde me encerré y caminé hasta el escritorio y tomé el teléfono.
Marqué a mi madre una y otra vez, pero no contestaba. Sentí miedo, por lo que él pudiese hacerme. Dios! Con qué clase de hombre me había metido.
Maldita sea!
Llevé mis manos a mi vientre en un gesto de desesperación, yo no quería que mi hijo creciera con un padre así. Yo lo había vivido y no iba a exponer a un hijo mío a algo así. Yo valoraba mucho este regalo del cielo, como para exponerlo a algo así. Era mi fuerza y por él, lucharía.
La puerta se abrió de golpe y entró él.
-. Con quién hablabas?- gruñó acercándose a mi-. Con tu amante?
Retrocedí. Su semblante era aterrador. Era todo un depredador y por lo visto me quería dr desayuno.
-. Aléjate de mi- mi voz era firme. Él sonrió con malicia, e ignoró mi oden.
-. Quieres que te recuerde que me perteneces? - negué fervientemente. No soportaría que me tocara-. Si, si quieres- y en un movimiento rápido me tomó del brazo y me colocó boca abajo contra el escritorio.
-. No, por favor. Suéltame!-me tenía la espalda presionada, mientras me subía el traje. Escuché el ruido de su cremallera y me escandalicé-. No! Por favor!
-. Si ni siquiera traes bragas! Querías que él te follara sin impedimentos verdad? Ya no eres la mojigata, eres la ramera Mousy- traté por más que quise de alejarlo.
-. Ayer me lastimaste mucho, y me duele!- quise enderezarme, pero me quedé quieta al sentir su miembro en mi entrada-. Por favor... ya no me hagas daño.
-. Isabella! Cariño! Bells!
Esa voz, mi mamá, ella había venido por mi.
-. Mamá!- aproveché su distracción y me giré.
Todo pasó muy rápido, le encajé la rodilla en la entrepierna-. Maldita perra!- gruñó, eso lo aproveché para salir corriendo hasta la puerta. Una vez alcancé la salida, corrí hasta donde escuchaba a mi madre.
Estaba en la sala.
-. Mami!- y allí estaba ella, tan guapa como siempre, con su vestido de color verde. Fui hasta ella y rapidamente me sentí a salvo cuando me envolvió entre sus brazos-. Sácame de aquí por favor!- me aferraba a ella.
Me sentía tan desdichada, casi me violaba, y sus maltratos me tenían al borde de la histeria. No lo quería cerca.
-. Ya cariño, mamá está aquí- besó mi cabeza.
Acarició mi espalda y luego me alejó y me quitó el blusón.
-. Qué es esto?- vio los chupones que tenía por mi cuerpo.
En eso llegó Edward, estaba ruborizado y me miraba con pánico y furia. Su hermoso y angelical rostro estaba transfigurado por esas nefastas emociones. Era el demonio mismo.
-. Qué haces aquí?- preguntó mirando a mi madre con recelo.
Ella me miró y caminó rapidamente hasta él y con vuelo y puño cerrado, le estampó la mano en la cara con toda la rabia de la que era capaz.
-. Que sea la primera y última vez que tocas a mi hija, y te juro que no la vuelves a ver! Eres la peor porquería que ha parido esta tierra.
-. No!- Edward trastabilló y se tambaleó queriendo venir hacia mí, pero mi madre lo empujó y el cayó al suelo.
-. Mi hija, no va a aguantarse ninguna estupidez tuya nunca más- se alejó de él y me abrazó-. Ya... tranquila amor- por el camino vi a Sue y ella me sonrió. Ella era lo único bueno de esta casa.
-. Tu no puedes irte Bella!- mi madre me sacó de la casa en donde se encontraba un Edward histérico-. Tú me perteneces! Eres mía! Mi mujer! Mi Isabella!- mi madre me dejó en el auto justo a tiempo, para ver como unos guardaespldas le impedían que se acercara a mi. Eran Stephan y Jenks.
Mi madre me abrazó una vez subió al auto.
-. Ya no vas a volver- lo más probable era que sí volviera y tenía que saber si ella lo haría. No podría hacerlo.
-. Mamá... estoy embarazada- ella me apretó con más fuerza -. Yo no quiero volver... me va a seguir lastimando.
-. No te preocupes, amor. Todo va a estar bien- me abrazó y besó mi cabello-. Jenks, al hospital por favor.
Me llevaron al médico, mi madre me ayudó a bajar del auto y entramos al nosocomio. Estaba todo tan limpio y me sentía algo más tranquila, pero Edward estaba loco.
Esperando ser atendida, le pedí a mi mamá su móvil.
-. Qué pasó con el tuyo?- bajé la cabeza.
-. Él se molestó porque Emmett me llamó y lo destruyó- asintió y me lo entregó.
-. Stephan por favor ve y compra un móvil para Bella, dile que lo pongan a mi nombre- el susodicho asintió y se fue a cumplir con lo asignado.
Marqué a Emmett y me contestó de inmediato.
-. Hola Emmy- escuché su suspiro de alivio.
-. Cómo estás? - preguntó.
-. Mejor, estoy con mi madre en el médico.
-. Dios! Voy para allá!- me colgó.
Me llamaron y mi madre entró conmigo.
Me revisaron e hicieron análisis.
-. Bien Isabella, estás embarazada de ocho semanas y tu embarazo es de alto riesgo. Puedes perder al bebé si no te cuidas. Tienes síntomas de agresión tienes una irritación en la cavidad vaginal- bajé la mirada a mis manos y sentí tanta vergüenza.
-. Bella!- llamó mi madre alterda.
-. Te voy a recetar unos medicamentos que te ayudarán a mejorarte. No puedes estar bajo presión y tienes una incapacidad de tres días. Debes evitar esforzarte y descansar.
-. Claro doctor- él asintió.
Salimos de la consulta y frente a mí, vi a el doctor Vulturi.
-. Isabella que gusto volver a verte- se aproximó y besó mi mejilla-. Buenas tardes señora, mi nombre es Alec Vulturi y atendí a su hija ayer- mi madre me envió una significativa mirada-. Bueno yo me retiro, te veo después- me besó la mejilla de nuevo -. Tu tacto es tan suave. Ojalá pudiera conversar contigo un día de estos- y se alejó.
Mi madre y yo fuimos hasta la caja-. Y esas confiazas? Acaso no sabe que estás embarazada?
-. Al parecer no le importa- siseó Emmett.
Fui hasta él y lo abracé.
-. Todo va a estar bien peque- asentí.
Por fin estaba todo en su sitio. Y esperaba que mejorara.
Pov. Edward.
El miedo se estaba apoderando de mi. Ella se había ido y me había dejado solo, estaba solo de nuevo.
Las noches eran una tortura, la misma pesadilla me perseguía una y otra vez. No encontraba consuelo en nada ni en nadie y con nadie me refiero a Esme, mi madre adoptiva.
Me estaba quedando en su casa, porque no aguantaba estar en esa casa, no sin Isabella.
Pero tuve que volver a buscar algunas cosas, unos días después.
Cuando entré, sentí que mis miedos acudían a mi con fuerza.
La quería conmigo, la necesutaba.
Tenía queque encontrar una manera de que volviera conmigo.
El ruido del teléfono me saca de mi monólogo interno.
-. Qué?- gruñí.
-. Con Isabella Swan por favor- era un hombre preguntando por mi mujer.
-. No está, quién habla?- traté de serenarme.
-. Soy Alec Vulturi, y llamaba para saber cómo estaba, con eso de que el embarazo es de alto riesgo. Disculpe... usted es algún familiar? - así que él era A. V.
-. Esto... si. Soy su primo- mentí.
-. Le puede decir que llamé? - pidió.
-. Claro- y colgué.
Así que ella me engañaba con ese tal Alec Vulturi.
Pero no se lo iba a permitir ella era mía! Mi...
Alto!
Él dijo embarazada? De alto riesgo?
Un hijo!
Esto era perfecto. Por fin ella volvería conmigo.
Gracias por leerme. Sean buenos y comenten!
Besos. Ya saben que si son buenos los recompenso con actualizaciones! Y sé que quieren sabe que va a pasar ya!
Si les gusta este tipo de Edwards, pueden pasarse por mi perfil y leer "Obseionado con tu Inocencia" creo que les gustará.
Besos.
