Disclaimer: Los personajes pertenecen a S. M. La trama si es mía :3
Advertencia: Este Fic, está destinado a tener Lemmon (Tal vez mas de uno Grr). Solo personas de mente abierta. Gracias :)
Complemento Perfecto
La semana transcurrió y yo seguía sin saber nada de Jacob, sentía un gran vacío en mi pecho y todas mis ilusiones se habían desvanecido, por más que Angie me dijera que debía tener paciencia, ¿Qué tipo de problema sería tan grave como para levantar el tubo del teléfono y llamarme?
Para mi suerte Edward no había aparecido por el instituto en toda la semana, seguía sintiéndome insegura, nada cambiaba. Temía que de un momento a otro entrara en casa o me raptara en el camino a ella. Estaba volviéndome loca sin mi lobito, al menos por boca de Charlie sabía que estaba vivo… Era algo…
No lo había olvidado, el sábado en la tarde iríamos a la Push, ¿Lo vería? ¿Sabría por fin que ocurría? ¿O me ignoraría? O peor aún… Me dejaría definitivamente… La única razón por la que no tomaba mi camioneta e iba por mi cuenta era porque en el fondo no quería saber la respuesta a todo eso, tenía miedo, todas estas sensaciones estaban carcomiéndome por dentro poco a poco era una tortura y ya no era capaz de encontrar esos sentimientos que Jake provocaba…
-¿Lista?
-Sí, vamos… - Ya era sábado y como habían acordado Charlie con Billy, iríamos a cenar a la Push. Di un paso fuera de la puerta de casa y el pánico se hizo presente. Sentí un dolor agudo en el pecho y me faltó el aire. Intenté disimular y seguí caminando, subí a mi camioneta, no me gustaba andar por ahí en el coche patrulla, me hacía sentir observada. Charlie conducía yo solo me dediqué a respirar y no perder la consciencia.
-¿Estás bien? – Me preguntó Charlie sin mirarme
-Si… Algo cansada esta semana estuve estudiando mucho para los exámenes – Le respondí sin mirarlo, no quería que supiera la verdadera razón.
Empecé a reconocer las casas y tuve una sensación en el estomago. Quería gritar y que pasara lo que debía pasar. Charlie detuvo el motor y salió de la camioneta, a mi me costó un tiempo más hacerlo, llegamos a la puerta y Charlie entró, no hacían falta permisos para él.
Billy nos recibió.
-Chicos, ¿Cómo están? – Estaba entusiasmado
-Bien, hemos llegado más temprano, disculpa no te avisamos, pero te trajimos un presente – Charlie le dio un pack de cervezas.
-¡Hey! ¿Por quién me tomas? – Lo miró serio a Charlie - ¿Solo 6 cervezas? – Empezamos a reír todos. Pero yo lo hacía de impaciencia. Ya no podía seguir con esto, debía calmarme, él no merecía tal honor de destrozarme, me dejó tirada una semana sin saber de él.
-Bella, Jake está en el garage, pasa, ya sabes que eres de casa.
Asentí. Aunque debatí unos segundos, sobre si ignorar su presencia o ir a sacarle a golpes las explicaciones. Tal vez primero haría lo segundo y después lo primero. Salí por la puerta de atrás y me dirigí al garage.
-Jake… Por favor.
-Leah, no hagas las cosas más difíciles. Ya hablamos esto más de una vez.
Era Jacob hablando con una chica.
-Es que no entiendes… - La chica parecía estar llorando yo me quedé cerca de la entrada, no me atrevía a avanzar más. – Tú no sabes lo que se siente.
-Tranquili…
Todo se quedó en silencio… La curiosidad me ganó y miré. Lo que me quedaba de corazón, estaba hecho polvo a causa de lo que estaba viendo. La chica alta y morena estaba abrazando a Jake y besándolo, lo peor era que Jacob no se oponía… No sé de donde saqué fuerzas, si por dolor o rabia, pero hablé…
-Ya veo que te tenía tan ocupado.
Ambos me miraron y yo no podía moverme, no quería que me viera llorar, pero ¿Cómo evitarlo? Me había traicionado.
-Bella… No es lo que piensas…
-Tienes razón… No es lo que pienso, es lo que veo.
-No, Bella… Déjame explicarte.
-¿Qué vas a explicarle amor? Debías decirle lo nuestro de una forma u otra – Dijo la morena
-¡Cállate Leah! – Le gruñó Jacob y empezó a caminar en mi dirección.
-No te acerques… - Ya no pude más y dejé que mis lágrimas salieran - ¡Aléjate! – Le grité y me di la vuelta para salir corriendo en dirección a la casa. No podía creerlo, ¿Por qué a mí?
¿Por qué Jake… mi Jake? Entré a la casa y Charlie y Billy me miraron asustados.
-¿Qué te sucede Bella? – Me preguntó alarmado Charlie
-¡¿Qué? – Gritó Billy
-¡Nada! Cálmense, solo tropecé y me golpeé fuerte la espalda contra un árbol – Eran absurdas mis mentiras pero si las creían, sería feliz.
-Bella, hija, sé más cuidadosa, un día puedes darte un golpe fatal – Me dijo Charlie con voz paternal.
-¿Y Jacob? – Me preguntó extrañado Billy
-Está algo ocupado con una tal… Leah – Prácticamente escupí su nombre.
-Ya veo… - Dijo mirando a la nada.
-Bella, tenemos que hablar – Dijo Jacob entrando rápidamente a la casa.
-No tengo ganas, estoy cansada. – Le contesté con furia. Más de la que hubiera deseado.
-¡Hey! ¿Dónde está el incendio muchachote? Debes reportarlo primero. – Dijo Charlie en tono burlón.
-Hola Charlie…
-Gusto en verte.
Jacob solo le sonrió y se sentó a mi lado en el sofá. Yo me alejé de él y él gruñó, pero no se rindió y se acercó más. Yo me paré y me senté en una silla.
-¡Vamos Bella! – Susurró. Aunque habláramos normalmente, ni Charlie ni Billy nos oirían, estaban muy enfrascados en su conversación.
-Aléjate de mí.
Solo tiró su cabeza hacia atrás y cerró los ojos.
-Se que te debo muchas explicaciones, y que te oculté cosas…
-Me bastó con lo que vi como explicación, gracias. – Añadí cortantemente.
Me di vuelta y una lágrima se escapó. Solo quería llegar a casa y olvidarme de todo, resignarme a que tengo una vida vacía… Carente de esperanzas… Recordé la imagen de ellos dos besándose y lo odié por un instante, por ilusionarme… Por jugar conmigo.
Pero ¿Quién era yo para impedirle estar con quien lo hace feliz?
Las horas pasaron y todos seguían en lo mismo, Charlie y Billy hablando sobre quién sabe qué cosa, Jake en la misma posición y yo recordando aquella imagen. De vez en cuando lo miraba y tenía ganas de abrazarlo y rogarle que me mintiera, que me dijera que me amaba solo a mí. Y que olvidáramos todo, pero ¿Qué cosas habrán hecho en este tiempo que Jacob no estuvo conmigo?
Pidieron pizza para cenar, ya estaba harta de cenar pizza, asique preferí un jugo de naranja que Charlie me preparó, Jacob se perdió durante la cena y nadie pareció darse cuenta, excepto yo.
Tal vez ya extrañaba a su querida Leah.
"Estos pensamientos van a matarte"
La vocecita sonaba en mi mente advirtiéndome, en cada nudo que aparecía al pensar en esas cosas.
Después de aproximadamente 30 minutos, Jacob apareció por la puerta trasera.
-Ah, ahí estás. – Le dijo Billy con tono de reproche – Iremos a dar una vuelta por la casa de Sue. –Eso me tomó por sorpresa, más que claro que iría con ellos.
-¿Puedes quedarte con Bella? Creo que no está en sus 5 sentidos después de ese golpe.
-Por mi puede largarse, no necesito que se quede conmigo – Charlie se sorprendió, al contrario de Billy que empezó a desalojar el hogar.
-Bueno Bella…
-Claro, me quedaré hasta que vuelvan, no te preocupes Charlie – Lo interrumpió Jacob.
-Bueno, solo… No peleen muchachos, sea lo que sea que pase siempre se puede resolver pacíficamente. Volveremos en un rato. – Cerró la puerta y el tiempo para mí se detuvo. Respiré profundo y le solté
-Vete, no te preocupes por mí, es decir, sigue como toda esta semana. Olvídate de que existo, estoy segura que estás bien acompañado.
-Bella… Por favor… - Se acercó a mí. Yo me levanté de la silla.
-¡No! ¡Cállate! No te haces idea de lo que he sufrido por ti este último tiempo, te fuiste sin dar explicaciones, me dejaste con Cullen asechándome, no me llamaste una sola vez para vez para decirme que ya no te esperara que estabas con alguien más… ¿Por qué debía saberlo de esta forma Jacob? ¿Por qué me ment…
Me cerró la boca con un beso, ya no podía más, sus labios húmedos, sus brazos alrededor de mi cuerpo, su calor, el calor que tanto anhelaba. Se alejó apenas de mis labios y me dijo:
-Yo también sufrí por todo esto, no sabes cuánto, te debo explicaciones, lo sé, no te dejé sola nunca Bella, estuve patrullando todas las noches los alrededores de tu casa, jamás me alejé de ti un solo segundo, y no necesitaba llamarte para decirte que estoy con alguien más… Porque no es así Bella, para mí la única eres tú.
-Jake… - No me di cuenta en qué momento había empezado a llorar otra vez… Pero mi Jake estaba secando mis lágrimas.
-Lamento mucho que hayas tenido que ver lo que sucedió… ¿Recuerdas lo que te conté sobre la imprimación entre lobos? – Yo solo asentí con mi cabeza. – Leah, está imprimada de mí. No es algo que pueda controlar, al principio pensé que sí… Tal vez hablando… Pero Leah es muy terca y eso no ayuda mucho. Por otro lado, intenté localizar a Cullen, me resultó algo difícil, pero lo hice.
-Jake… No, ¿Por qué?
-Shh… Tranquila… No logró hacerme nada, llevaba ventaja sobre él y escapó. Jamás volverá a tocarte. – Me dijo besando mi cuello – Te lo prometo…
-Jake…
-Dime…
Besó dulcemente mis labios y me miró a los ojos. Yo lo besé con más ímpetu, él se adaptó a mi ritmo.
-Te extrañé… No imaginas cuanto. – Volví a besarlo y acaricié su espalda.
-Yo también preciosa, ansiaba volver a besar pronto tus labios.
Me tomó firmemente por la cintura y me acercó a la suya, pude sentir toda su anatomía, era tan placentero…Luego me tomó por las piernas y me invitó a treparme sobre él, lo hice sin romper el beso. Me llevó hasta su cuarto…Ya sabía que pasaría y no tenía miedo… Quería que me hiciera suya…
Me recostó sobre su cama y su aroma me invadió por completo…
-Bella… - Susurró mientras bajaba desde mi mandíbula hasta mi clavícula dejando pequeños besos. Me ardía la piel, no sabía si era por su temperatura o la mía.
No podía esperar más lo despojé de su camisa y acaricié su pecho tan bien formado… Seguí por sus hombros y él gemía ante mi tacto.
Metió lentamente su mano por debajo de mi camiseta, recorriendo mi abdomen hasta llegar a mi pecho, se coló por debajo de mi sostén y empezó a acariciarlo. Me besaba salvajemente y ya podía sentir su erección sobre mi pierna.
Nuestros cuerpos se rozaban frenéticamente, me sacó la camiseta y el sostén, se quedó mirándome unos segundos, podía notar su ansiedad, me desabotonó los jeans y me los sacó lentamente besando cada porción de piel que dejaba al descubierto. Tomó una de mis piernas e hizo un camino de besos desde mi tobillo hasta mi entrepierna… Pude sentir su respiración en ese sitio tan íntimo, aun cubierto por mis bragas. Me depositó un beso por encima de la tela y empezó a masajear toda la zona con su mano tan caliente, el placer era indescriptible.
Teníamos que estar en iguales condiciones así que lo tomé por los hombros y lo acerqué a mí. Desabotoné sus pantalones y los bajé lentamente, mientras lo besaba… Bajé mi mirada, necesitaba ver, conocerlo completamente, la curiosidad me mataba y sorpresa me llevé al notar que Jake era grande por donde lo mirara… Sentí como de golpe me humedecía aún más. Jacob me dedicó una sonrisa picara.
-Te gusta mirar, ¿Eh? – Me besó y mientras lo hacía me tomó una de las manos y la llevó hacia su miembro… Estaba tan duro… Empecé a tocarlo de arriba abajo y él me indicó que lo hiciera con más fuerza. Así lo hice, pude notar cómo se estremecía…
Ambos empezábamos a gemir, estábamos tan excitados… Necesitábamos del otro con urgencia. Me tomó de las caderas y empezó a hacer fricción entre nuestros sexos, lo necesitaba más cerca… Me quitó la única prenda que me quedaba…
-Eres hermosa Bella… Perfecta… - Me dijo mientras miraba mi cuerpo, yo me sonrojé si es que aún podía hacerlo más.
Pasó unos de sus dedos por la entrada de mi vagina y me hizo gemir de placer. Se deshizo de sus bóxers. Me besó y pude sentir la punta de su miembro en mi entrada, estaba por caer en el delirio.
-Bella… Amor… - Dijo apenas despegando sus labios de los míos, me miró a los ojos y me preguntó - ¿Estás segura?
Solo por unos segundos volví a la consciencia para responderle.
-No quiero que sea nadie más que tú – Lo besé y sentí como poco a poco se adentraba en mí.
Sentía un ligero dolor y una molestia, cuando estuvo todo dentro de mí, sentí un fuerte dolor…
-¡Jake…!
-Tranquila, no voy a lastimarte… - Seguía besándome. Así estuvimos un tiempo besándonos sin movernos hasta que me acostumbré a su presencia. Empezó a moverse de a poco, muy lentamente fuera de mí para volver a entrar. – Dime si te duele…
Continuó con esos movimientos, ya no sentía molestia solo placer… Jake estaba dentro de mí, aumentaba la velocidad de los movimientos mientras recorría mi cuerpo con sus manos, lo hacía con rudeza y yo sentía que estaba al borde de la locura.
-Bella… Bella…
Jake gemía mi nombre y aumentaba aún más la velocidad, nuestras pieles quemaban y nuestras bocas ardían sobre la del otro. Me tomó fuerte por la cintura y sus embestidas se hicieron más profundas, mi vista estaba nublándose, gemido tras gemido salía de mi boca y mi Jake gruñía. Recorrí su espalda con mis manos y de vez en cuando rasguñaba su cobriza piel.
-Jake… No te detengas… - Le supliqué.
Sentía unas ganas incontenibles de aferrarme a él, y a ese delirio que estaba sintiendo. Del pecho de Jake salió algo parecido a un gruñido animal y sentí dentro en mi vientre algo cálido. Mi cuerpo se tensó y una corriente eléctrica surcó cada milímetro de mi cuerpo, ambos caímos rendidos, antes de posarse a mi lado y abrazarme, me besó apasionadamente.
-Te amo Bella… Eres mi vida entera… - Me miró a los ojos y me sonrió. No dudé…
-Yo también te amo Jake… No soy nada sin ti.
Me abrazó y descansé un rato en su pecho, podía oír su corazón, era el sonido más bello que jamás había escuchado. Pero algo me hizo volver a la realidad…
-Jake… Si Billy y Charlie…
-Tranquila… Demorarán un rato más. Seht anda por los alrededores.
Me sonrojé ante la idea de que Seht supiera que hacíamos en ese mismo instante.
-Eres hermosa, aun después de lo que hicimos puedes sonrojarte… Te vi toda… - Me miró divertido, solo buscaba molestarme.
-Cállate… - Le dije tapándome aún más con las sábanas. Se rió de mi actitud y me acarició el rostro, era él a quien yo amaba, me había hecho suya hace minutos y así seria siempre.
Después de un rato de más mimos, nos vestimos y salimos a dar una vuelta por las cercanías del bosque…
-Bella… ¿Serás solo mía siempre? – Me preguntó tomándome por la cintura y acercándome a él.
-Siempre mi Jake… - Lo besé y sonreí, él también me sonrió y añadió:
-Siempre me reclamaste como tuyo, no hacen falta explicaciones.
Caminamos un rato más hasta que llegaron Charlie y Billy. La noche continuó amena en general, pero mucho más agradable para nosotros…
Habíamos sido cómplices en un acto de puro amor y posesión. Ambos marcamos territorio en el otro, física y emocionalmente.
Lo Prometido es deuda.
Hoy no trabajé jum :3 y me dediqué a escribirles señoritas :)
Gracias por sus reviews :')
A propósito no me olvido de ti , no salió tu nombre, disculpame.
Es un honor recibir sus palabritas mis amoresh Lady Alizee Tan bonita siempre
Nos leemos en el proximo cap :3 Tengan buen martes! ^^
Kisses Soft-Moonlight
