Disclaimer: Hetalia es propiedad de Hidekaz Himaruya, pero eso ya lo saben. Cuphead es propiedad de los Moldenhauer Bros. (Respeto para estos hermanos o los hipoteco a todos). Yo sólo soy la escritora aquí *Lanza humo ninja*

Y por cierto… Felices fiestas, pásenla bonito y que ojalá se les aparezca Francia con todo el amour para ustedes. *Besos, brillos y mucho ponche para ustedes* ¡Es bueno volver!

~Capítulo 7~

Cuphead o Cómo desesperar a todo el cast.

-¿Listos para otro videojuego?

-¡Yo sí! -gritó emocionada Liechtenstein.

-¡Nosotros sí! -le siguieron emocionados España, Polonia, Seborga, México, Filipinas y Prusia.

-Yo no -gruñó Suiza igual que siempre.

-¿Tú nunca te emocionas?

-Podría estar haciendo la cena para Liechtenstein y para mí ahora -volvió a gruñir el suizo.

-Un segundo, muchachos. ¿Y la loca? -preguntó Filipinas temblando al recordar que Bielorrusia no los estaba acompañando en la sala.

-¡Filipinas! ¿Qué tal si te oye? -dijo preocupado Seborga. -Nos matará si te oye.

-Juro por san Elton John que sí la invité, pero me dijo que estaba ocupada. ¡Incluso le mandé una canasta de regalo!

-¿De las caras? -preguntó México interesada.

-No lo sé… Venía con jamón serrano y vino afrutado.

-Sí, es de las caras. Se me hace raro que no aceptara -dijo México confundida.

-En fin, gracias al cielo Polonia trajo a su propio invitado de reemplazo. Saluden a Lituania, chicos.

-¡Hola, Lituania! -saludaron los otros países.

-¿Cómo que invitado de reemplazo? -preguntó el país báltico nervioso.

-Antes de que pasemos de lleno con nuestro juego de hoy, ¿alguno conoce el concepto de "nivel tutorial"?

Liechtenstein, Filipinas, Prusia y México levantaron la mano al mismo tiempo.

-Sí, sirve para manejar los controles del juego y para evitar hacer estupideces durante el juego -respondió México burlona.

-¡México, lenguaje! -le regañó Suiza mientras le tapaba los oídos a su hermana.

-Onii-sama, me lastimas.

-¡Uy, mis disculpas, Capitán Suiza!

-Allá va tu oportunidad de llevarte bien con tu cuñado, Filipinas -le susurró Seborga al filipino.

-Cierra el pico, Sebo -masculló Filipinas en voz baja.

-Muy bien, si les muestro primero un video chistoso, ¿ya dejan de pelear?

-¡NO ESTAMOS PELEANDO! -rugieron México y Suiza.

Marcela les pone a todos los países (y Seborga) un video de un reportero de videojuegos jugando el nivel tutorial de Cuphead y fracasando miserablemente durante el tutorial… Basta decir que todos, incluyendo a Suiza, estaban destornillados de la risa y algunos hasta cayeron al suelo debido al alto nivel de gracia que les causó el video.

-Kesesesese, ¡ya basta! -decía Prusia, aún explotando de la risa. -¡No puedo! ¡Esto es tan patético!

-¿Se puede ser tan tarado? -hablaron al mismo tiempo México y España.

Lituania y Polonia no dejaban de reír sin parar.

-¡No me había reído desde que Veneciano nos contó cómo friendzoneó a Alemania en San Valentín! -exclamó Seborga desde el piso.

-¡No, esto es más gracioso que Kuya mandando a la friend zone al gringo! -le siguió Filipinas.

-¡Ya basta, me duele el estómago de tanto reír! -exclamó también Liechtenstein divertida.

-¡Es lo más gracioso que he visto! -rió Suiza en voz alta.

Salvo por Liechtenstein, el resto de los países se asustaron al ver a Suiza riendo.

-¿Suiza está…? -dijeron Prusia, México y España.

-¿¡Riendo!? -les siguieron Polonia, Seborga y Filipinas.

-¡Eso sí da más miedo que el señor Rusia! -temblaba Lituania nervioso.

-De eso no tengo la menor duda… Ejem, ¿ya quieren jugar Cuphead, chicos?

-¡SI! -gritaron todos los países emocionados.

-Se los advierto, este juego puede que les cause estrés. Pueden jugar en pareja si quieren.

-¡Pido estar con Lituania! -gritó Polonia emocionado mientras abrazaba al lituano.

-El asombroso yo no necesita compañero -dijo Prusia súper confiado.

-¿Qué me dices, cuñado? ¿Jugamos juntos? -Preguntó España a Seborga.

-¡Será divertido!

-México, Suiza, ¿por qué no juegan juntos?

-¿Estás bromeando? -gruñeron los dos países.

-Eso nos deja a Liechtenstein y a Filipinas como pareja.

-Será genial jugar juntos, Fili-kun -le sonrió la joven rubia a Filipinas.

-C-Claro, ¿p-por qué no? -tartamudeó como baboso Filipinas.

-Muy bien, muchachos. ¡A jugar!

~Unos quince malhumorados minutos después~

-¡Con un demonio, deja de morirte! -rugía Prusia enfurecido. -¡Me niego a ser derrotado por una estúpida zanahoria gigante!

-¡Polonia, deja de distraerte con los fondos y pon atención! -gritó Lituania estresado a Polonia.

-¡No es mi culpa, los personajes hechos de dulces se ven hermosos! -se defendió Polonia.

-¡Me está dando estrés post traumático! -exclamó a todo pulmón España.

-¡Por última vez, no te distraigas con la sirena mutante, España! -le gritó Seborga.

-¡NO PUEDO!

-¡Vamos, anciano! ¡Nos va a derrotar el Condorito cucú gigante por tu culpa! -regañaba México a Suiza.

-¿¡Quieres callarte!? ¡Tus gritos no me ayudan! -rugía Suiza. -¿¡Y a quién llamaste "anciano"!?

-¡A ti, anciano! ¿Jamás tomaste un control de videojuego?

-¡Es obvio que no, tarada!

-¡Suiza, cuida tu lenguaje!

-¡TÚ CÁLLATE! -gritaron Suiza y México al mismo tiempo.

-¡Ya casi lo logramos, joven Filipinas! -gritaba emocionada Liechtenstein. -¡Ya casi le ganamos al Diablo!

-¡Vamos, vamos! -exclamaba Filipinas, quién llevaba a Mugman en ese momento. -¡Yo invito el pastel de ube si ganamos!

-¡Dalo por hecho! -dijo Liechtenstein contenta. -¡Lo acompaño con algo de fondue!

-¡Y VALISTE QUESO, DIABLO! -gritaron juntos Filipinas y Liechtenstein mientras daban su último ataque. -¡LO LOGRAMOS!

Ambos países lograron derrotar al jefe final, para la enorme sorpresa del resto.

-¿¡QUÉ!? -exclamaron sorprendidos Prusia, Polonia y Lituania.

-Je, los pequeños pasaron un buen rato juntos -rió España muy divertido.

-Te debo una pizza, Marcela. No creí que esos dos jugarían bien juntos -dijo animado Seborga.

-Que sea una pizza a la margarita, Sebo-kun. Oigan… ¿Alguien sabe qué pasó con México y Suiza?

-¡Fue un fracaso! -gritaron la mexicana y el suizo furiosos. Al lado de ellos estaba la consola de videojuegos hecha añicos.

-Vamos, chicos. Algo les debió gustar de esto…

-Bueno, el estilo de dibujo me gustó -gruñó en voz medianamente baja Suiza. -Me encantaban esas caricaturas de antaño.

-Me recordó un poco a los viejos tiempos, como cuando Walt me invitó a ver los cortos viejitos de Mickey Mouse -dijo México, olvidándose rápidamente de su mal carácter.

-¿Walt? ¿Ese Walt Disney? -preguntó Suiza muy incrédulo a México.

-Sish, recuerdo que me felicitó mucho por el doblaje de La Bella Durmiente -sonrió México. -Era un buen tipo.

-Yo también recuerdo esos viejos cortos -dijo Suiza sonrojado, para la enorme sorpresa de México. -A Liechten le gustan mucho. Se los compré como regalo de Navidad hace algunos años.

-Aw, el anciano tiene su corazoncito -sonreía México.

-Te recuerdo que tú eres un poco más mayor que yo -se burló Suiza.

-¡Aw, el par de ancianos ya se está llevando bien! -exclamó el resto de los países conmovidos.

-¿¡A QUIÉN LLAMARON ANCIANOS!? -rugieron furiosos México y Suiza.

-¡AHH! -gritaron aterrorizados Polonia, España, Prusia y Seborga.

-¡Un segundo, chicos! ¿Alguien sabe donde están Filipinas y la hermanita de Suiza? –preguntó preocupado Lituania.

~Mientras tanto, en la sala verde~

-Fue un muy buen juego -dijo sonriendo Liechtenstein mientras se preparaba su fondue.

-Sí, no sé por qué dicen que este juego es como Dark Souls… ¡Es turbo divertido! -dijo alegre Filipinas. -¡Pasa un poco de fondue, por favor!

-Sólo sí me pasas otra rebanada de pastel de ube -sonrió Liechtenstein.

-¡Trato hecho, amiga! -exclamó Filipinas mientras cortaba una rebanada enorme de pastel para Liechtenstein.

Ninguno de los otros países quiso interrumpir tan bonito momento entre los dos jóvenes.

~Omake~

Mientras tanto en la casa de Bielorrusia…

-¡Vamos, Cuphead! ¡Ese genio no puede derrotarnos! -exclamó Bielorrusia molesta mientras jugaba… Cuphead. -¡Eso! ¡Te gané desgraciado! -celebró la joven europea mientras tomaba una copa de vino afrutado y le daba un buen mordisco a un emparedado hecho con el jamón serrano, cortesía de Marcela. -Muy bien… ¿Quién es el que sigue?

~¡Fin!~