-No voy a forzar a Midoriya-, pensaba incesantemente el más alto. Sus sentimientos eran cada vez más claros, y a la vez comprendía que lo mejor sería ocultarlos por un tiempo, ya que el ojiverde se encontraba aún muy débil emocionalmente.

Caía la noche del penúltimo día de estadía, sin saber que les esperaría a la mañana siguiente, que destino conllevaría el de pecas. "Saldré a dar una vuelta" dijo preparándose para salir de la habitación, cuando esperó por la respuesta del contrario, notó que éste ya se había quedado dormido.

Salió de la habitación y cuando se percató ya se encontraba en lo que sería el lobby, "Hey Todoriki" dijo una voz femenina, era la amiga del heterocromático "He notado que ese chico con el que andas parece estar en problemas, sé a que te dedicas, me pregunto si este es un caso tan especial que te ha hecho salir de vacaciones con él...".

Entrecerrando**** sus ojos el más alto intentó descifrar lo que le estaba queriendo decir "¿Podrías ser más específica?" preguntó.

"No puedes llevártelo, ¿verdad?" dijo con seguridad. Todoroki se sorprendía cada vez más del sexto sentido de las mujeres "...Tienes razón, ¿y qué pasa con eso?".

"Pues te tengo una propuesta. Le daré trabajo aquí, pero uno temporal, por seis meses, creo que es el tiempo suficiente para que libere su mente, después de eso creo que estará en condiciones más óptimas para tomar decisiones" sugirió la mujer.

El contrario comprendía, mas sin embargo no sabía que es lo que quería a cambio. "¿Por qué harías eso?, ¿Qué ganas teniendo a un muchacho que no podrá utilizar su brazo hasta dentro de dos meses?".

Las preguntas fueron gestionadas con cierta rudeza, claro, después de todo era algo un tanto extraño, Midoriya nunca había trabajado, se veía débil y tenía quebrado un brazo, ¿qué motivos tendría para contratarlo de repente?.

La mujer rió un poco "No es nada de lo que estás pensando", su mirada se tornó diferente y bajó "¿Recuerdas un caso qué tuviste de un señor mayor que padecía de alzheimer?" preguntó en un tono serio.

"He tenido unos dos o tres, aunque recuerdo uno en particular que fue bastante complicado, pero que al fin y al cabo se pudo manejar bien, un anciano con dos lunares debajo del ojo creo...¿por qué preguntas eso?" dijo el más alto confuso.

La mujer continuó "Ese caso fue hace cinco años, en ese entonces tú y yo no nos conocíamos... ese señor era mi abuelo, aunque yo no era quién lo acompañaba al psicólogo, cuando llegaba a casa se notaba las mejoras que habían y él siempre llegaba hablando de un joven de cabellos blancos con rojo, nunca recordaba su nombre, pero cuando hablaba de él lo hacía con mucha felicidad en su rostro, un tiempo después de que empezó a asistir a ese consultorio, falleció debido a problemas del corazón. Pero debo decir que sus últimos meses fueron los más felices para él. En resumen, quiero agradecerte por haber ayudado a mi abuelo, de verdad me alegraba verlo sonreír tan cálidamente, es todo gracias a ti... Es por eso que quiero ayudarte...".

El contrario se sorprendió un poco, no tenía idea de que ese señor fuera su pariente, ya que ellos se habían conocido en ese mismo hotel la primera vez que Todoroki se hospedó, la mujer de inmediato lo reconoció por su cabello, por lo que quiso hacerse su amiga, mas sin embargo no había tenido la oportunidad de contarle lo que ahora le había dicho.

El heterocromático hizo una pequeña reverencia "Muchas gracias" dijo mientras se inclinaba. Esa era la oportunidad que necesitaba, ahora Midoriya no tendría que estar con Bakugou, ni tampoco con él, aparte tendría un trabajo y distraería su mente.

"S-Soy yo quién te está agradeciendo" dijo la mujer moviendo sus manos.

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La luz de la mañana entraba por los pequeños espacios abiertos que dejaban las cortinas, un delgado rayo de sol golpeaba los párpados del peliverde, incomodándolo, hasta hacerlo lentamente despertar.

Cuando abrió sus ojos miró hacía su derecha y allí se encontraba Todoroki en un profundo sueño, era la primera vez que se despertaba antes que él. "¿Se habrá dormido muy tarde?" se preguntó en voz baja el de pecas.

No quería despertarlo, así que decidió quedarse sentado de piernas cruzadas en la cama, pensando acerca de lo mucho que disfrutó estar en ese lugar, lo cual lo fue paulatinamente llevando a darse cuenta de que la realidad estaba a la vuelta de la esquina, listo para golpearlo en la cara.

Observó su yeso... tocó sus vendajes... pero sacudió todo pensamiento negativo que pudiese manifestarse en su mente. "Si pudiera quedarme en este lugar" dijo en voz baja para sí mismo con una dolorosa sonrisa en su rostro.

"¿Y si te dijera qué puedes quedarte?" dijo una ronca voz causada por el sueño. El más alto soltó esta propuesta con la esperanza de que aceptara.

El ojiverde no comprendía bien "B-Buenos días Todoroki ¿a qué te refieres con eso?" preguntó, con una sensación que brincaba en su pecho. Sentía que podía ser algo bueno.

"Te tengo una propuesta, por favor te pido que la analices y pienses en que es lo mejor para ti" dicho esto Todoroki se dispuso a contarle.

Con una sonrisa en el rostro el peliverde procedió a despedirse de quién tanta ayuda le había brindado hasta ahora, la oferta de trabajo le había caído a la perfección así que después de pensárselo un poco aceptó. Estaba muy feliz porque la vida le estaba dando otra oportunidad, no podía dejarla pasar.

"Llegó la hora de irme, ya que no tienes celular, te mandaré correos a la dirección del hotel. Si tengo la oportunidad te vendré a visitar, pero no lo puedo prometer porque estoy bastante lleno de trabajo. Pero aún así ten por seguro que te tendré en mente. Y cuando hayan pasado los seis meses, definitivamente nos veremos de nuevo" los heterocromáticos ojos del apuesto joven parecían tener una ligera línea de tristeza, pero claro, tendría que estar bastante tiempo alejado de la persona de la cual se había enamorado.

"¡Sí! Te esperaré. Me voy a esforzar mucho, verás que aprenderé rápido. De verdad muchas gracias, Todoroki" inesperadamente el más bajo se acercó y abrazó al contrario, el cual se sorprendió bastante, no porque el peliverde fuera poco cariñoso, sino porque la confianza con la que había llegado el primer día era tan baja en comparación con la que estaba demostrando.

El abrazo fue corto, después de esto Todoroki envió una mirada de agradecimiento infinito a su amiga se montó en su auto y partió. Dejar ahí solo a Midoriya, era arriesgado, tanto porque estaba herido como por su estado emocional. Aunque de cualquier manera planeaba tenerlo bien monitoreado para evitar alguna tragedia. Nunca antes había deseado que el tiempo se pasara tan rápido.

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Nota: Gracias por la paciencia, no soy de actualizar tan lento, pero estaba en exámenes finales y esas cosas, y mi mente estaba a punto de explotar debido a tanto estudio Dx. Pero ya he terminado, y tengo unas mini vacaciones en las cuales estoy aprovechando para adelantar algunos capítulos. Así que espero pronto, muy pronto actualizar de nuevo. :D