Capitulo 7: Llegada

La torre Otokage tenia gran movimiento esa mañana, la reunión improvisada del consejo se realizaba en la oficina del Otokage, este ultimo daba instrucciones de lo que se debía hacer en su ausencia.

-"Necesito que los postulantes para el examen chinnin lleguen a manos del líder chinnin y sus ayudantes antes de la próxima semana para la evaluación antes de que comiencen. Los exámenes de graduación de la academia serán tomados por los jounnin que deje a cargo, la guardia chunnin de la aldea será aumentada en dos escuadrones más durante mi ausencia. Cualquier petición urgente será considerada por el consejo."-hablaba el rubio recibiendo afirmaciones por parte de los consejeros. A su lado Ryu y Kyubi se mantenían imparciales y solo se limitaban a ver al rubio dar órdenes.

-"Otokage-sama- uno de los miembros del consejo hablo, era un joven de aproximadamente 20 años quien había sustituido recientemente al antiguo líder de las zona seis"- ¿esta seguro de ir solo con dos escoltas?, no tenemos buenas relaciones con Konoha y francamente me preocupa que vallan a intentar algún ataque con su persona.

-"¿Tan débil me consideras como para desconfiar de mi y mis escoltas Akutso?"- dirigiéndose al consejero

-"por supuesto que no Otokage-sama, solo me preocupa su bienestar"- se defendió, nunca consideraría al Otokage débil, en especial cuando fue uno de los primeros shinobis de la aldea en verlo con la cabeza de Orochimaru. Para él no había shinobi en la aldea mas fuerte que el rubio pero, como todos en la aldea, sabía las diferencias que tenia con Konoha y su pasado allí

-"Si he decidido ir con solo dos shinobis a mi cuidado es por que realmente confío en sus habilidades y en las mías"- hablo con voz relajada a la ves que entrelazaba sus manos apoyándolas sobre el escritorio- "Además como sabrás nunca fui bien visto en Konoha y si llegase con una escolta demasiado numerosa podrían tomarlo como señal de hostilidad y comenzar una guerra de la nada…Por otro si fuésemos atacados seria mas fácil huir siendo pocos que si fuésemos mas, así no dejaremos a nadie en la mitad del camino"- termino su discurso improvisado dejando tranquilos a todos en la sala

-"tiene razón Otokage-sama, lamento haber dudado de usted"- dijo apenado y haciendo una reverencia

-"no hay problema Akutsu"

Sin duda tenían un gran líder, no solo uno fuerte, si no que también tenia inteligencia y sabiduría para usarla, gracias a él estaban donde estaban y pese a que suene repetitivo no sabrían que hacer sin él, nadie estaba así de calificado para guiar su aldea.

La reunión concluyo son mayores incidentes, Naruto, Ryu y Kyubi se dirigieron a la entrada de la aldea con sus mochilas listas para el viaje, allí los esperaban varios aldeanos para despedirlos recibiendo de ellos buenos deseos y uno que otro subvenir como los Onigiris entregados por una pareja de ancianos.

-¡que viva el Otokage!- se escucho una voz masculina entre la multitud

-¡que viva el Otokage!- corearon todos los aldeanos mientras veían a su líder y sus guardias salir por la gran puerta…

******************************************************************************

En Konoha los preparativos para la llegada del Otokage se hacían a prisa, hace poco había llegado la contestación de este diciendo que llegaría a la aldea en tres días, uno de ellos utilizado en el viaje antes de que la Hokage lo tuviese en sus manos.

Shinobis corrían de aquí para allá para tener lista la recepción, que incluía a Umino Iruka, Aburame Shino y a Hyuga Neji y Hinata, ellos mas Shizune (su asistente) y por supuesto la Hokage. Ella misma había echo que solo ellos estuviesen en la comida preparada para el rubio, los únicos que realmente lo apreciaban.

Ellos fueron llamados inmediatamente un vez Sai termino de reportar apropiadamente sobre la misión en Otogakure, se les informo sobre el rubio y su posible visita a Konoha. Sus rostros no cabían en el asombro que realmente sentían, Iruka y Hinata no pudieron evitar derramar un par de lágrimas y Neji y Shino solo mostraron una pequeña sonrisa de satisfacción y alegría pese que por dentro querían derramar lagrimas al igual que los otros dos pero su orgullo, como el de muchos en la aldea, no se los permitió.

-"Vamos Neji ni-san, aun nos faltan comprar las servilletas tradicionales con motivos de flores e ir donde el sastre para recoger los trajes para la comida"- hablaba una impaciente y feliz Hinata mientras camina junto con su primo por las calles de Konoha

-"Hai, Hinata-sama"- la chica frunció el ceño- "gomen Hinata"- rectifico dando un suspiro cansado y volviendo a ver la sonrisa de su prima.

Desde la partida del rubio, ambos Hyugas habían reforzado sus lazos familiares, esos mismos lazos los ayudo a hacerse mas fuertes no solo física si no también mentalmente. Hinata había dejado la timidez de un lado, ya no era la chica que decía que se dejaba llevar por todos sin que importara su opinión y que guardaba todo lo que sentía por miedo a que los demás de enojasen con ella. Ahora la que alguna vez fue tímida era fuerte de carácter, no dejaba que nadie la pisotease ni la pasase a llevar.

Neji, por su lado, había aprendido ha respetar a todos, ya no se veía a si mismo superior a los demás y trataba a su prima como una igual en especial cuando esta le demostró que había dejado su timidez.

-¿Iruka-san y Shino-kun abran comprado ya sus trajes?- pregunto Hinata

-A Iruka-san lo encontre en la torre Hokage esta mañana y me informo que ya lo había echo y sobre Shino tengo entendido que tenia un traje para ocasiones como estas- Neji explico

-espero con ansias ver a Naruto-kun

-yo tambien.

******************************************************************************

Dos días después a las afueras de Konoha llegaba un grupo shinobi, se podía saber ya que cada uno traía bandas con el simbolo de una aldea en diferentes partes de sus trajes, Otogakure no Sato. Desde la puerta los guardias podían verlos, un peliverde a su izquierda, un pelirrojo a su derecha y en medio de ellos un rubio con cabellos mas parecidos al sol que cualquier otra cosa, colores de cabello bastantes extraños y mas aun todos juntos. Eso era otra cosa que llamaba la atención de los guardias de la entrada de Konoha.

-Somos shinobis de la aldea de Otokagure no Sato y hemos venido por petición de la Gondaime Hokage en compaña de nuestro Nadaime Otokage- Hablo el peliverde, Ryu, con voz autoritaria una vez llegaron frente a la puerta intimidando a los chunnin que la custodiaban y de inmediato uno de ellos corrió dentro de la villa a avisar la llegada de tan importante (y esperada) visita mientras el otro daba los saludos de protocolo a los tres shinobis extranjeros.

Kotetsu corria lo mas rapido que podía en dirección a la torre Hokage, había dejado a Izumo en la puerta solo recibiendo a un Kage y su guardia que intimidaba por su mera presencia, el se las cobraría mas tarde pero era por mucho preferible eso que estar con ellos. Ciertamente nunca se había sentido tan intimidado frente a otro shinobi y menos sabiendo que venían en paz, por que si no lo hiciesen ya lo habrían matado en cuanto empezó a correr.

Lo que mas lo intimido fueron los ojos de los guardias del Otokage, mostraban ¿enojo?,no, ¿ira?, tampoco mas bien furia, definitivamente era furia lo que se veía en sus ojos, pero si nunca los había visto en su vida ¿Por qué tendrían tanta furia acumulada? Y el rubio Otokage, su mirada aunque no lo aterro como la de los otros si fue la que mas lo intrigo, sus ojos azules Lucian opacos y tenían una extraña mezcla de sentimientos entre la tristeza, la confusión y a la vez fortaleza.

Tanto fue el tiempo que se tomo analizando la situación que no se percato que se encontraba frente a la oficina Hokage hasta que ya estaba dentro con la Gondaime esperando que hablara y al parecer fue mucho tiempo por que ella ya tenia su puño alzado para golpearlo.

-ehh…Otokage-sama ya a llegado a la aldea Gondaime-sama-hablo con voz temblorosa, el terror que vivió en la puerta aun no lo dejaba y su cuerpo se encontraba temblado, sin mencionar que estuvo a punto de desmayarse en cuanto sintió el chakra de su Hokage acumularse en su puño.

Otra vez se encontró en medio de sus divagaciones y despertó, esta vez, cuando sintió una rafaga de aire pasar por su lado derecho y viendose solo en la oficina…

******************************************************************************

El recibimiento fue tranquilo. En cuanto Tsunade llego a la puerta de encontró con un nervioso Izumo tratando de dar un recorrido oral por la villa, cosa que no estaba dando resultado debido a su temblorosa voz.

Ella saludo formalmente a los shinobis de Oto y no pudo evitar pensar en como había cambiado su pequeño, ahora era mas lato, de eso no había duda, sus cabellos dorados seguían igual y sus ojos azules seguían iguales y aunque se dio cuenta de que estaban opacos pudo apreciar cierto brillo cuando le sonrío de manera maternal.

A demás su cuerpo estaba mas…¿Cómo decirlo?...¿femenino?...no era eso si no que no encontraba otra palabra para describirlo, su contextura delgada y estrecha cintura lo hacían ver frágil … se abofeteo mentalmente de pensar eso, ese chico había logrado asesinar a un sannin legendario de Konoha hace mas de dos años y obviamente se fue haciendo mas fuerte con forme pasaba el tiempo.

Mas aun otro pensamiento llego a su cabeza de ninja medico ¿podría ser que su pequeño fuese…?, no era imposible.

Mas tarde, esa noche, en la cena de Bienvenida Hinata, Neji, Iruka y Shino se debatían entre si ir al lado del rubio o no, tenían varias razones de cuestionamiento. La primera era que después de tanto tiempo no sabrian como actuar ante el rubio, la segunda era que el ni siquiera los miro cuando entro al salón especialmente preparado para recibirlo y la tercera y mas fuerte razón que las otras dos era que los shinobis que habían vendido con el no se le habían despegado en ningún momento y si alguien trataba solo con la mirada podían matarlo. Era muy frustrante su situación y entre debates y uno que otro intento fallido por su parte el fin de la velada termino.

Lo mas extraño que los únicos que habían dirigido palabra eran sus guardias y no el rubio, cuando le preguntaban a este uno de ellos acercaba un oído y Naruto le susurraba la respuesta para que la dijese en voz alta, cosa que los defraudo. El rubio Otokage no hablo ni siquiera cuando se retiro del salón a su habitación.

La noche resulto un desastre.

******************************************************************************

-fue un día agotador- la voz provenía del joven Otokage mientras se dejaba caer en el futon que se encontraba en la habitación que se les habían dado.

Realmente su modo de actuar había sido una farsa, el solo queria hablar con Tsunade Oba-chan pero Ryu y Kyubi se opusieron a esto de primera instancia. No es que no quisiesen que el rubio no tuviese contacto con ella ya que sabían de ante mano que él no los tomaría en cuenta, si no que no querían que los viejos conocidos de Naruto pensasen que seguía siendo el mismo iluso que perdonaba cada una de sus humillaciones.

También sabían que Naruto podía cuidarse solo pero no estaba de mas cuidarlo, después de todo Ryu como su novio y Kyubi como su "padre" no permitirían que alguien volviese a dañar a su pequeño.

Por todo esto, mientras se dirigían a Konoha planearon lo que cada uno tenia que hacer y en cuanto se iniciara la reunión junto con la Hokage los dejarían solos y el ojiazul podría hablar tranquilamente sobre su vida en Otogakure con ella, arreglar sin interrupciones todo con respecto a la villa y cualquier otra cosa que saliera a flote.

Pero había algo más que el Otokage no sabia…

El día siguiente seria un día aun mas largo y agotador para los "escolta" del joven Shodaime Otokage…

Lamento haber tardado tanto en subir el capitulo han pasado muchas cosas esta semana y en verdad no queria escribir por miedo a echar a perder el fic.
El capitulo fue corto lo se y ademas de demoroso pero espero me perdonen prometo hacer bien el proximo capitulo, Gracias por los review me animan mucho a seguir hasta la proxima entrega y lamento no contestar los review ando corta de tiempo espero me perdonen.
Atte Niru-chan