Un amor verdadero (Capítulo no apto para menores, leerlo bajo su propia responsabilidad)
Disclaimer: Los personajes y la historia de Candy Candy no me pertenecen, son propiedad de Kyōko Mizuki y de Yumiko Igarashi, estos no se usan con fines de lucro o para obtener ganancia alguna, son solo utilizados con fines de recreación.
Capítulo 7: Los hermanos Legan y su odio contra Albert y Candy
#LucydeAndrew
Los días transcurrían en calma, la familia Andrew planeaba regresar a Chicago en América, pues extrañaban aquel lugar donde tantos buenos momentos habían vivido.
Se llevarían a Anthony con ellos, y allí lo presentarían como el hermano menor del patriarca y heredero de la fortuna de Elroy Andrew, pues ella decidió que todo lo que Albert había heredado quedará intacto y a cambio Anthony se quedará con lo suyo, pues ya era hora de que ella se dedicase a descansar y ayudar a criar a la nueva generación Andrew.
Ninguno de los hermanos tuvo objeción en aceptar la voluntad de la tía abuela y simplemente acordaron ayudarse siempre y en todo.
Todo era paz y tranquilidad para tan honorable familia que de vez en cuando era frecuentada por el duque de Grandchester Terry y su prometida una recuperada y animosa Susana Marlow.
Pero que también era vigilada por un par de rencorosos hermanos, que jamás olvidarían la humillación a la que fueron sometidos por culpa del futuro matrimonio Andrew.
Cada día a la misma hora Candy salía al patio con sus pequeños en brazos, esa mañana salió alejándose un poco más de la mansión, después de unos minutos, fue interceptada por Eliza que la veía con odio, Candy no temía por ella sino por sus hijos y decidió volver sin siquiera cruzar una palabra con ella, al darse la vuelta se topó con su peor pesadilla, Neal Legan que ya no era un chico débil, sino un hombre fuerte que la miraba de arriba a abajo.
Bien Candy ya no podrás escapar -dijo Neal- te di la oportunidad de ser mi mujer por la buena pero lo único que recibí a cambio fue tu desprecio y una gran humillación -dijo serio y con una sonrisa de medio lado- pero ahora serás mía por las malas y además me cobraré contigo lo que nos hizo ese vagabundo.
Estas loco Neal -dijo una nerviosa Candy que intento correr sin mucho éxito, pues Eliza le salió de nuevo al encuentro- Eliza déjame pasar - dijo intentando arrojarla sin éxito, pues tenía ambos brazos ocupados.
No maldita huérfana -dijo Eliza con desprecio- pagarás caras todas las humillaciones que me hiciste y me quedaré con todo lo que ahora es tuyo -dijo mientras Candy caía al suelo, pues Neal por la espalda la había golpeado en la base de la cabeza.
Eliza tomó a los bebés y Neal a Candy, mientras que a lo lejos un par de gemelos acababa de salir al jardín conversando y al voltear intentaron llegar a tiempo, pero Eliza con los pequeños y Neal con Candy subieron a un vehículo escapando del lugar.
Anthony y Albert fueron por sus caballos y siguieron el rastro hasta la propiedad de los Legan en Escocía, pero no pudieron entrar pues ellos cerraron por dentro y amarraron a Candy en el ático.
Eliza se llevó a los pequeños que no paraban de llorar a su habitación y los encerró mientras ella tomaba un baño, Neal por su parte estaba sentado frente a Candy esperando a que se despertará y Anthony y Albert buscaban la manera de entra, Albert cansado de escuchar el llanto de sus hijos comenzó a golpear la puerta y a gritar para ser escuchado por sus odiosos sobrinos políticos.
Abran esa puerta malnacidos -dijo con furia - o si no sabrán de lo que un Andrew es capaz -mientras el seguía golpeando y gritando segado por su furia Anthony dio la vuelta a la propiedad, encontrando una puerta que olvidaron cerrar con llave y entró al instante, pues creía que dar la vuelta de nuevo sería una perdida de tiempo.
Una vez dentro se dirigió a la puerta principal para intentar abrirla pero era inútil, entonces escuchó el llanto más fuerte de uno de los niños y subió rápidamente por las escaleras y vio como Eliza golpeaba a su pequeña sobrina.
Eres una bruja Eliza como te atreves -le gritó quitando a la niña de sus brazos y arrojándola con fuerza contra el tocador la dejó inconsciente, acomodó a la niña en la cama junto a su hermano y con los listones de las cortinas amarró a Eliza de pies y manos, mientras lo hacía cayó una llave y bajo corriendo a abrir la puerta principal, en ese momento Albert agradeció que al menos uno de los dos siguiera con la cabeza fría.
Los encontraste -dijo al entrar- están bien los tres -Albert subió corriendo sin esperar respuesta a donde oía el llanto de sus hijos y los abrazó para calmarlos, entonces vio algunas señales en Rose Marie que lo hicieron enloquecer -quién fue Anthony -gritó molesto dejando a los bebés en la cama de nuevo.
Eliza hermano -dijo volviéndola en el suelo aún desmayada - llegue a tiempo, pues creo que sus intenciones eran acabar con ella por las marcas que se pueden ver en su cuerpecito.
Es una desgraciada cómo se atrevió a tocarla, la mataré con mis propias manos - dijo un furioso Albert.
Tranquilo hermano ella ya no puede hacer nada, ahora debemos encontrar a Candy -le sugirió Anthony para evitar una desgracia.
Mientras esto pasaba con Eliza, Candy abría sus ojos y ante ella estaba el ser que más despreciaba sonriéndole con malicia -por fin despiertas Candy -dijo con su voz rasposa, Candy intento moverse pero no puedo estaba amarrada, intento hablar pero tampoco dio resultado pues estaba amordazada - tranquila no te esfuerces linda que esta vez no podrás escapar - dijo parándose y aproximándose a su víctima -ahora comprobarás si ese vagabundo es mejor que yo hermosa.
Candy no podía creer que esto le estuviera pasando a ella y comenzó a llorar, esto agrado a su opresor -vamos Candy pronto esas lágrimas serán de placer y felicidad- le dijo rasgando con su navaja su ropa y dejando ver su hermoso cuerpo, que con el embarazo se había formado mejor- en verdad eres una joya - dijo quitando la mordaza y besándola, en ese momento alguien empezó a golpear la puerta.
Neal sé que estas ahí, abre la puerta maldito -grito Albert y Candy mordió con fuerza a Neal que la besaba por la fuerza- si te atreves a tocarla te mataré.
Neal tu hermana ya no podrá ayudarte estas solo -gritó Anthony - déjala ir y esto se habrá terminado, no te haremos daño si obedeces.
Maldición -gritó molesto Neal - nunca, si yo no la tengo nadie más la tendrá -dijo mientras se limpiaba la sangre de su labio -maldita huérfana esta me la pagarás -dijo mientras la entraba en ella con fuerza -haciéndola gritar con fuerza - no Neal por favor no, ya basta me lastimas- el seguía haciéndola su mujer cuando una puerta caía por fin al suelo, Albert al ver esa imagen se dejó ir a golpes en contra de ese salvaje.
Anthony sácala de aquí -dijo gritando con fuerza, pero él en lugar de obedecer a su hermano la desató y le dijo que fuera al cuarto de Eliza, se duchara y se pusiera uno de los vestidos que en aquel lugar había y fue a evitar que su hermano mayor cometiera una locura.
Albert no lo hagas, no vale la pena manchar tus manos con su sangre -le dijo quitándolo de encima de un muy lastimado ya Neal Legan- esto lo pagará en el tribunal hermano.
Maldición Anthony -gritó Albert - se atrevió a lastimarla, se atrevió a mancharla -dijo desahogándose por fin y abrazando a su hermano lloró- por qué ese afán de hacerle la vida imposible a ella y a mí, por qué.
Porque te odio - dijo un muy golpeado Neal - y mi mayor consuelo es que fue mía en tus narices maldito vagabundo -gritó entre risas y gestos de dolor- y esa es mi mayor satisfacción tío abuelo.
Ahora fue el turno de Anthony de brindarle una golpiza, no podía ver a su hermano en ese estado por culpa de quien lo había puesto en su contra -eres un maldito cobarde, pero mi hermano ya no esta solo me tiene a mi para defenderlo - le dijo amarrándolo- y me encargaré de que los dos reciban su castigo, dijo mientras lo sacaba del ático y lo llevaba a la planta baja e iba por Eliza y a llamar a la policía, que llegaron rápidamente por los hermanos Legan, mientras tanto Albert entraba al cuarto de baño donde Candy lloraba desconsolada y dejaba caer el agua por su cuerpo.
Pequeña pecosa -susurro Albert a su oído - no llores por favor me partes el corazón hermosa.
No puedo evitarlo mi príncipe -dijo llorando con más fuerza- una vez lo supere por ti y mi embarazo -dijo entre sollozos - pero ahora no se si podré, estoy sucia Albert, me doy asco.
No digas eso pequeña - la abrazó sin importar el que su ropa se mojase- me tienes a mí y a nuestros hijos, además Rose Marie te necesitará más que nunca, esa bruja casi la mata a golpes, así que por favor arréglate y vámonos mi princesa y nunca vuelvas a pensar que no vales la pena, que das asco o estas sucia porque no es así pequeña - le dijo besando su frente y tomando una toalla para secarla.
Ella se dejó secar y se puso la ropa de Eliza, cuando salió fue a ver a sus pequeños y al ver a Rose marcada de diferentes partes sus lágrimas brotaron de nuevo, Albert le arregló el cabello y bajaron ella con su pequeña y él con su bebé, Anthony ya los esperaba y junto a él quien tomaría sus declaraciones y fotos de las agresiones recibidas, esta vez los Legan serían enjuiciados y encarcelados por un buen tiempo.
Después de levantar la demanda, tomar declaraciones y fotografías, se fueron a casa de nuevo, pero el estado de Candy los preocupaba a todos, pues desde ese día ya no se escuchaba su risa, ni su voz, se había vuelto callada, pensativa y cuando estaba sola lloraba sin parar, así que el viaje que tenían planeado se tenía que adelantar, ya no soportaban verla así.
Desde ese día tampoco permitía que ninguno de los hombres que vivían en la mansión se le acercarán y cuando alguno lo hacía no paraba de gritar, Albert estaba realmente deshecho no sabía como ayudar a su pequeña y eso le partía el corazón, la felicidad se había acabado para todos desde ese día.
Continuará...
Gracias por sus comentarios y mil disculpas no había actualizado porque estaba enferma, fueron casi 2 años o poco más en verdad lo lamente, también pueden encontrar mi historia en Facebook y sin más me despido por hoy, espero que les agrade el capítulo, hasta pronto.
