Advertencia: los personajes son de crepúsculo, solo los uso para crear historia con mi imaginación.

Beta: Sofia Mellark.(Beta FFAD); www. Faebook. groups/ beasffaddiction

XXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXX XXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXX XXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXX XXXXXXXXXX

El fin de semana fue una tortura con Alice, que estuvo insoportable con sus quejas sobre su hermano, como si con las mías no fuera suficiente. Hace un par de horas que se marcho a su casa ¡gracias a dios! No sabía si hubiese podido soportarla por otras horas más; con todo lo de Jasper y lo estúpido que fue Edward no había lugar para mis propios pensamientos y quejas.

Me encamine al comedor. Mi papa llego justo a tiempo para la cena lamentablemente acompañado por james, me había olvidado por completo que el ahora vivía en mi casa. Mierda.

Me senté en la otra punta de la enorme mesa. Charlie ni siquiera se molesto en saludarme. Genial, ya ni fingía. Todo era silencio, salvo por el insistente ruido al masticar y del tenedor al rosar con el plato.

-Bella ¿Qué tal tu fin de semana? - James tan oportuno, mi padre no levanto la mirada de su plato, ignorando a continuación mi respuesta.

- Bien, sin novedades. Compras de chicas- conteste con voz serena.

-Que chica tan ejemplar que tienes Charlie- mi padre le sonrió estoicamente y continuo comiendo- Bella imagino que tienes novio- su voz era amenazante, ¿o era idea mía? Da igual ahora si tenía la atención de mi padre. Rodé los ojos para mí misma antes de contestar.

-En realidad no salgo con nadie.

-Oh más extraño aun, pero los pretendientes deben ser muchos ¿no? Por ser tan hermosa.- su mirada era fría y penetrante. Me estremecí.

-James podrías hablar de otra cosa. O simplemente guardar silencio- toma eso james. Sonreí y seguí comiendo.

Todos terminaron de comer primero que yo, la verdad es que me tarde a propósito era gracioso ver a Charlie dándole un trato similar al mío a james. Deje que el servicio limpiara la mesa para al fin subir a mi habitación. Debería llamar a Rosalie. Subí las escaleras hasta llegar al largo pasillo que se en que se distribuían los cuartos tanto del lado derecho como del izquierdo. Me dirigí al lado derecho donde tres puertas más adelante estaban mi habitación, cada pared estaba en marcada por costosos cuadros en su mayoría abstractos sin ninguna forma en particular o muchas mezcladas.

Cuando iba por la segunda puerta una mano helada me tomo del brazo, jaloneándome fuertemente para darme vuelta hasta colocarme de frente a un hombre alto fornido con hombros anchos y musculosos. Mi primer instinto fue gritar, cosa que no hice porque mire la cara del hombre y era James.

-¡Pero qué mierda! - dije en tono bajo, mi padre se molestaría si hay algún tipo de escándalo en la casa. Su mano aun estaba puesta en mi hombro con un fuerte agarre.

-Pero que boca tan sucia tiene la pequeña Bella- de nuevo su tono y voz rasposa me causaba escalofríos.

-¿Qué quieres James? - pregunte tratando de que la voz no me temblara y así no supiera que estaba asustada.

-Quería que me contestaras la pregunta que te hice durante la cena, o es que cree que de verdad me creí esa basura sobre que no sales con nadie- dijo como si nada, colocando el otro brazo en mi hombro izquierdo obligándome a permanecer frente a él.

-Primero suéltame- su mirada era un claro no- Segundo no tengo por qué contestarte nada-levanto una ceja- creo que te dije que no salía con nadie.

-Bella, Bella…Bella- chasco la legua varias veces mientras hablaban -las cosas están por cambiar por acá, no tienes idea de lo mucho que hagas me estará importando últimamente- se acerco peligrosamente a mi cara me rebatí entre sus brazos pero no pude liberarme de su fuerte agarre.

-Suéltame ¡SUELTAME! - estaba por gritar más alto mero su mano cubrió mi boca, impidiendo que algún sonido saliera por ella. Su rostro estaba a solo centímetros de mío y podía sentir su aliento en mi cara.

-No grites nena, las cosas pueden ponerse feas - y acto seguido paso su lengua por mi cuello, totalmente desagradable, me rebatí con más fuerza entre sus brazos. - te soltare y tú como niña buena no gritaras- su voz me causaba absoluta repulsión. Tenía que gritar. Hice presión en contra de su mano- no, no ¡NO! - negó tajante con la cabeza - tu mejor que nadie sabes lo mucho que tu papi te quiere- una risita se coló por sus labios - y seguro que te creerá mas a ti que a mí- su sarcasmo era indudable y el mismo me golpeo fuerte en el estomago, al darme cuenta que no podía hacer nada.

Me imagino que vio como el entendimiento lleno mi cara y también el miedo que ya no podía ocultar. Poco a poco comenzó a soltarme y tan rápido como eso sucedió corrí hasta mi habitación cerrando con seguro la puerta tras de mí. Mi respiración era irregular así como los latidos de mi corazón, tenía tanto miedo. ¿Quién era este James? Y ¿Qué quería? Me metí a la ducha pasándome el jabón repetidas veces por mi cuello, el lado en el que su asquerosa legua me toco. ¿Qué debía hacer? ¿Me creería Charlie? Muchas cosas en las que pensar y por las cuales conciliar el sueño me fue imposible.

XXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXX XXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXX XXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXX XXXXXXXXX

A la mañana siguiente me fui lo más temprano al instituto, saltándome el desayuno. Llegue al instituto y aun no llegaba nadie, aparque el auto y camine bajo la tenue llovizna hasta los bancos del comedor y me senté en uno de ellos.

Esa mañana no llevaba uniforme pues las prácticas comenzarían la semana próxima ya faltaba como un mes para el primer juego de la temporada, así que hoy estaba bastante abrigada llevaba un suéter veis, unos vaqueros ajustados tipo tuvo mis converse negras en conjunto con un abrigo demasiado grade para mi menuda figura. La gente comenzaba a llegar y me miraba de forma rara, tal vez era porque hoy en definitiva mi look se camuflajeaba con mi ánimo busque mi mp4 y me puse los audífonos complete ajena de mi alrededor.

Desde mi lugar pude ver cuando un volvo plateado se estacionaba a tres autos del mío, y como Edward Cullen en todo su esplendor bajaba de su auto ¡era tan malditamente hermoso que dolía! Alice se estaciono a su lado y vi como miro a un lado y hizo una mueca de desagrado yo seguí la dirección de su mirada y pude ver como la descerebrada de Tanya casi corría a donde estaba Edward rodé los ojos y me regañe a mí misma. Mis celos eran absurdos. En un parpadeo Alice Cullen saco un audífono de mi oreja comenzó a parlotear sin parar, al menos ella mejoraría mi día.

Teníamos la primera clase del día juntas por lo que escuche atentamente como me narraba cada conversación telefónica con Jasper. Al menos una de las dos tenía suerte en amor.

El primer periodo termino y sin darme cuenta ya estaba en el comedor escuchando como los demás miembros de la mesa hablaban sobre su fin de semana, el tema del día era la fiesta en casa de Jacob y por supuesto la confrontación de animadoras, por lo que hoy muchas personas más de lo normal me saludaban y felicitaban. Sentí como movían la silla que estaba a mi lado y al girarme vi como Cullen se sentaba a mi lado ¿Desde cuándo era admitido en esta mesa?

Sentía como me ignoraba, el pasaba completamente de mi y eso me desesperaba. ¡Agss!

¿Qué si me arrepiento de mi comportamiento al recibir sus disculpas?

¡SI! Si lo hago, fui una completa perra y después de que Edward se fue esa mañana del sábado me sentí enferma y estuve completamente segura de tres cosas. La primera era que Edward tenía razón sobre nuestra obvia atracción. Segunda Cullen era un engreído patán hermoso y tercera estaba completa e irrevocablemente enamorada de ese jodido patán hermoso. ¡Si, enamorada! Como una idiota, ya no podía negármelo mas la verdad es que desde niña siempre estuve prendada de él y ya era estúpido que yo misma me lo negara.

Alice estaba hablando con Jasper, que asentía a todo lo que la pequeña duende le decía, Tanya toqueteaba a más no poder a Edward y yo…bueno yo solo estaba aquí sintiéndome idiota.

James… eso era todo lo que tenía en mi mente en el instituto, no sabía qué hacer; un momento pensé en contarle a Alice pero ¿Qué podría hacer ella? ¿Charlie? No sabía si me creería ¿los Cullen? No, para que preocuparlos, estaba hecha un lio. Mi plan hasta hora y muy tonto por cierto consistía en evitarlo y si algo pasaba de nuevo le diría a alguien. El timbre sonó y tuve que caminar a mi clase que para mi mala suerte era biología y la compartía con Edward.

Caminaba lentamente por el pasillo, podía ver como a tan solo unos metros casi todos habían entrado al aula. Escuche la voz aterciopelada que durante el almuerzo me había torturado hablando con Tanya seduciéndola a ella y no a mí.

- Bella - me gire con tan solo la mención de mi nombre saliendo de sus carnosos labios y ya mis piernas temblaban, no tenía ni fuerzas ni voluntad para alejarme de él. Se acerco pausadamente y sin previo aviso junto sus labios con los míos en sus acostumbrados besos rudos y yo no luche, simplemente me deje y no busque porqués, ni respuestas. Puse mis brazos alrededor de su cuello empujándolo hacia mí y chocando mi espalda contra los casilleros. Su lengua delineo mi labio inferior y sin demora abrí mi boca invitándolo a besarme como se debe, como lo deseaba y como quería. Sus manos estaban en la parte baja de mi cintura abrazándome como si no hubiera mañana y es que en cada beso era eso ¡era como si el mundo explotara y se acabara! Era su sabor…sus movimientos…era todo él, el que me enloquecía y me hacía perder el juicio.

Nos separamos en busca de aire y mi dificultosa respiración salía entrecortada y en forma de sonoros jadeos, lo mire fijamente y el verde esmeralda de sus ojos era más oscuro.

-¿Que ha sido eso? - me las arregle para preguntar cómo pude. Su sonrisa burlona no tardo en aparecer.

-Eso Swan fue una demostración de lo buen actor que yo también puedo ser - su tono era amargo y las palabras salían remordimiento. Se separo completamente de mí y como si nada camino hasta el salón.

Mi vista se nublo y de un momento a otro las lágrimas agrupadas en mis ojos salían sin control. Sus palabras fueron hirientes y fue todo lo que necesite para que mi mierda de día se completara. Me salte la clase y el último periodo, lo que acaba de pasar fue lo que termino por desmoronarme, no había llorado en toda la noche y ahora no podía controlarme estuve en mi auto llorando con música deprimente en mi mp4. Siempre que me desmoronaba lo hacía por completo y tenía mi propio sountrak titulado *momentos malos* soy patética hasta el nombre de mi sountrak apestaba, tal vez debería nombrarlo como algo más significativo pero no sería una jodida emo. Por eso lloraría y volvería ser yo pronto. Eso era lo que hacia huía de lo que sentía para poder seguir adelante, si a nadie le importaba ¿Por qué habría de importarme a mí?

Cuando llegue a casa me encerré en mi habitación y llore otro rato avise que me sentía indispuesta y que no bajaría a cenar espero que Charlie no le de importancia. El resto de la tarde dormí y lo que me despertó fue el tono de mi iphone alguien me llamaba y sabia quien era… ¡Alice!

-Que paso Alice- conteste con voz soñolienta.

-Te fuiste sin avisar ¿todo bien?

-Si todo bien solo es que tenía que hacer unas cosas.

-¿Qué cosas? - genial Alice comienza en su modo interrogatorio.

-Cosas ya sabes… ¿Qué tal todo con Jasper?- si hice trampa, pero solo basto la mención de Jasper para que pasáramos de mi.

-Jazz es tan perfecto el…awww Bella estoy segura que se me declarada el sábado en nuestra cita-¿jazz? Reí por eso pero me alegre por ella- ¿de veras no te importa que cancelara nuestra pillamada en mi casa?- su tono parecía consternado.

-No, no hay problema enserio, solo esperare tu visita el domingo para conocer los detalles ¿vale?

-Claro hay tanto por hacer tal vez el viernes deberías acompañarme de compras, ya sabes tengo que elegir el atuendo perfecto- rodé los ojos.

-Pero si hace dos días renovamos todo tu guarda ropas y el mío no creo que necesites más ropa hasta el año que entra.

-Nunca es suficiente Bella-me regaño- una chica siempre necesita un nuevo conjunto o un nuevo par de zapatos- y esa era mi amiga, obsesionada por las compras, enamoradiza y muy loca. Su voz fue cortada por el llamado en la puerta. Tape el auricular y grite

-¿Quién? -silencio- Alice te dejo nos vemos mañana-y corte. Camine descalza hasta la puerta sin intenciones de abrirla -¿Quién? - pregunte de nuevo

-Mi pequeña Bella has sido muy mala niña, no has bajado a comer - james hablo muy bajo pero pude oírlo perfectamente y el mido se instalo de nuevo en mi ¿qué clase de enfermo era él?

-Lárgate James o gritare - le amenace.

Pero si no he hecho nada, dejaste a tu papa muy preocupado-se rio roncamente- está bien eso no es cierto del todo- rio mas fuerte- cuéntame ¿así que estas enfermita?- su tono era repulsivo y me estremecí de pies a cabeza.- bella abre la puerta

Siguió tocando y yo por seguridad puse una silla en la mañilla de la puerta para que no hubiera oportunidad siquiera de forzar la puerta. No sé si mi actitud era paranoica pero James me daba asco y no sabía que quería…pero si me hacia una idea. Me tumbe en la cama puse mis audífonos a todo volumen y me obligue a no pensar en quien estaba detrás de mi puerta, sin embargo lo que no pude sacar de mis pensamientos por más que quise fue el beso que Edward me dio hoy y las palabras que vinieron después, mi corazón se sintió chiquito y nuevas lagrimas amenazaban con caer; pero me concentre en la música hasta que sin darme cuenta y quien sabe a qué hora, me dormí.

XXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXX XXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXX XXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXX XXXXXXXXXXXX

El resto de la semana fue más de lo mismo, más de las clases, más del instituto, más de la burbuja Alice y Jasper, más de Tanya y Jesica y más de james tocando la puerta de mi cuarto cada noche. Gracias al cielo las pocas veces que coincidíamos estaba mi papa de por medo, por lo que no se atrevió a decirme nada, pero su mirada siempre me recorría de forma lasciva y sin contenciones, y en las noches como ya era costumbre llamaba a mi puerta y murmura obscenidades sobre mi cuerpo y a decir verdad la situación me estaba sobrepasando.

Edward… Edward era un tema a parte a pesar de lo del lunes no le guardo récor me lo merecía. Desde que me reconocí a mi misma que me gustaba ya no había espacio para peleas con él, ni mucho menos para demostrarle algo. A pesar de que en toda la semana guarde mi distancia, pues aun me dolían sus palabras el me ignoro de todas las maneras posibles, y su relación con Tanya o lo que sea que fuera ya había pasado a los besos públicos que cada vez que presenciaba alguno me sentía enferma.

Hoy era viernes por la tarde y acompañaría a Alice de compras y luego cenaría y dormiría en su casa. Algo bueno para variar, al menos estaría con los Cullen y por una noche escaparía del constante acoso de James. La tarde en el centro comercial fue una agradable tarde de chicas solo Alice y yo ella encontró su atuendo "perfecto" un hermoso vestido blanco con escote de corazón que se ceñía a su cuerpo hasta un poco más arriba de la rodilla, era hermoso. Al llegar a la casa Cullen fui recibida por Esme que calurosamente abrazo y me regalo su amoroso trato maternal. Alice me había comentado que cuando Edward supo que me quedaría en su caso invento mil y un planes para ese día de manera que no estaría en casa. Alice simplemente me dijo que tratáramos de llevarnos mejor que no todo podía ser peleas, así que ella no sabía nada de lo que pasaba entre Edward y yo. Me sentía mal por eso ella era mi mejor amiga y debería saberlo, pero también era hermana de él y eso sin duda era lo que me contenía de contarle.

A la hora de la cena Carlise llego y luego de saludarme con su paternal abrazo como amaría siquiera que Charlie hiciera eso pregunto por Edward y Esme le dijo que había llamado diciendo que estaba con una tal Tania en el cine, gemí para mis adentros Tanya. Los Cullen eran todo lo que deseaba como familia, después de cenar Esme pidió hablar a solas conmigo cosa que pareció extraña, pero la acompañe a lavar los platos en un cómodo silencio.

-Bella, cariño ¿estás bien? - su pregunta me sorprendió y de inmediato supe que no era simple cortesía sino que de verdad me preguntaba si estaba bien.

-Claro Esme- sonreí calmadamente aun sin comprender a que se debía la pregunta.

-No mientas Isabella- endureció su tono pero no parecía enojada sino más bien una mama preocupada y eso me hincho el corazón de cariño- tiene unas enormes ojeras y tus ojos no brillan cuando sonríes, lo cual es muy poco- vaya esta mujer sí que era observadora ni siquiera Alice que pasaba todo el tiempo conmigo se dio cuenta de algo así.

-No es nada Esme - me miro esperando ¡demonios sí que era intimidante!- es solo tú sabes Charlie y bueno extraño a mama- lo cual no era mentira el agujero formado por el abandono de mi madre siempre estaba ahí. Esme se acerco y me abrazo.

-Carlise me ha mencionado algunas cosas sobre tu padre, dice que ya no lo conoce - negó ella con la cabeza- desearía haber estado aquí para ti- y eso fue lo que falto para que rompiera en llanto contenido y no por una cosa, era por todo.

- ¿Mama donde esta mi papa? - era la voz de Edward que estaba entrando por la cocina y que se detuvo en seco al verme, yo me apresure a secar mis lagrimas no estaba segura pero creo haber visto preocupación en sus ojos, mire a Esme y le sonreí abrazándola de nuevo.

-Gracias Esme, subiré al cuarto de Alice.

-Siempre que lo necesites estaré aquí Bella, no solo yo sino mi familia- Salí rápido antes de empezar a llorar de nuevo. Pude escuchar como Edward preguntaba a su madre que me pasaba pero no espere a escuchar respuesta ni nada mas subí las escaleras limpiándome todo rastro de lagrimas para así unirme a una divertida noche con mi mejor amiga.

Tarde esa noche mi teléfono sonó era Rosalie, siempre olvidaba el cambio de horario, Salí al pasillo para contestar y así no despertar a Alice camine hasta una ventana y presione la pantalla para contestar.

-¿Bella? - pues claro es mi teléfono.

-Sí, Rose soy yo- dije cancinamente - ¿Cómo estás?

-Bien y ¿tu? ¿Qué tal el instituto? - de allí nos enfrascamos en una conversación sobre todo lo que no nos había contado, la puse al día sobre las animadoras y todo eso, ella me conto sobre un chico que conoció llamado Emmett, que siempre la hacía reír y que llevaba dos meses dándole una rosa blanca y esperándola a la salida de la facultad, me dijo que se hacia la difícil pero estaba pronta a dar el sí. Me alegre por ella y extrañamente me hizo la misma pregunta que Esme hace un rato. - Bella ¿estás bien?

-Si… - titubee dudando pero decidí decirle - ¿recuerdas a James? - pude sentir como su respiración se cortaba por el auricular y pasaron varios minutos antes de que me contestara.

- Si… ¿Qué hay con eso? - su voz había cambiado, ¿era odio lo que se transmitía en ella? No estaba segura.

-Veras está viviendo en la casa - solté rápidamente y de nuevo otro silencio reino ente nosotras.

- ¿Q-que? ¿estas-s ha-blan-do en-serio?- tartamudeo con voz rota y me preocupe- como Charlie permitió eso ¡espera! ¿Tu estas bien? ¿Te hizo algo?

- Estoy bien- la calme rápidamente - me ha estado insinuando cosas.

-Ese hijo de puta-fue apenas un susurro pero iba lleno de odio- mantente alejada de el por favor solo hazlo - rogo

- Eso hago pero dime ¿te ha hecho algo a ti? - ahora yo estaba preocupada, era probable que le hiciera algo a Rosalie, escuche su llanto tras la línea -¿Rosalie dime que no te hizo nada?

- Aléjate de él, de acuerdo y llame si cualquier cosa ocurre cualquier cosa ¿qué te ha dicho? - sonaba ansiosa y muy nerviosa ¡joder! No había contestado mi pregunta.

-Prometo que me mantendré alejada ¿pero dime te hizo algo? - relimpio en llanto, ese maldito le hizo Algo así ella no me dijera- Rosalie tengo miedo…

-Bella cuídate de momento no estoy lista para contarte y tengo que dejarte prometo llamarte pronto dijo entre sollozos y corto la llamada. Estaba un poco aturdida por todo yo no me había dado cuenta de en qué momento las lagrimas escapaban de mis ojos. Estaba hecha una llorona total.

-¿A quién le tienes miedo Bella?-pregunto una aterciopelada voz que conocía bien a mi espalda.

¿Desde cuándo Edward estaba allí? ¿Qué tanto había escuchado? Y lo más importante ¿Qué le había hecho James a Rose? Esperaba con toda mi alma que no fuera lo que estaba pensando, ahora si estaba aterrada.

XXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXX XXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXX XXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXX XXXXXXXXXXXXXXXX

Gracias a todas x sus comentarios y a las lectoras que leen en silencio las invito a dejarme su opinión…

Gracias a mi beta que es asombrosaa…siempre tengo el mismo error jeje trabajare en eso.

Ha sido una semana difícil…no me iré a explicaciones vagas, solo diré lamento la tardanza…! Espero que les guste el capi y va dedicado a alguien que siempre estará en mi corazón…para ti… abuelo.