CAPITULO 7
ERROR
Embriagado de ira salió de su oficina y entró al ascensor. Subió un piso y camino hasta la oficina de Clark, abrió la puerta. Ella se encontraba parada frente a su escritorio leyendo unos documentos, al escuchar que se abrió la puerta volteó y lo vio, se asustó ya que Snake no tenía un aspecto del todo amigable. Entró y fue directo hacia ella, cuando estuvo parado justo frente a ella, la tomó por la cintura con la izquierda y con la otra tomó su cabeza y la besó. Ella tiró los documentos que tenía en la mano, puso sus brazos alrededor de su cuello pegándolo más hacia su cuerpo y vertió todos los sentimientos que tenía por él en ese beso. Pasaron unos minutos hasta que alguien ingresó a la oficina.
–Siento la interrupción –Sigint dijo con un rostro muy sorprendido. Clark y Snake se separaron de inmediato. Snake volteó a verlo. –Te estuve buscando en tu oficina, pero como no te encontré supuse que estarías aquí. –Clark se sentó frente a su escritorio haciendo esfuerzos por recuperar el aliento.
–Sí, dime que sucede. –contestó Snake con frialdad en su mirada.
–Pues necesito que vengas conmigo, me pidieron que te entregara información confidencial –Sigint le hizo un gesto con los ojos para indicar que debían salir.
–Discúlpame Clark pero debo atender a Sigint. –comenzó su paso hacia la salida.
–Sí,… está bien… ve –contesto Clark aún con dificultad. Ellos se dirigieron hasta la oficina de Snake, cerraron la puerta y persianas.
–Dime ahora sí, ¿qué sucede? –dijo Snake al terminar de cerrar las persianas.
–Te he conseguido los permisos para que viajes a Hanói, aunque no será con apoyo oficial. –colocó unos documentos sobre su escritorio. Snake examinó los documentos.
– ¿Cuándo será mi partida? –pregunto Snake.
–Hoy por la noche sale tu vuelo. Supuse que querías ir lo más pronto posible, pero antes de partir te debo entregar un maletín con equipamiento necesario para tu viaje. Debes acompañarme. –diciendo esto abrió la puerta y esperó a Snake para salir. Subieron nuevamente un piso, Clark los vio cruzar desde su oficina. Llegaron hasta la oficina de Sigint, ingresaron y este abrió una puerta interna con código. Esta puerta conducía a una pequeña habitación con dos estantes a los lados y uno al fondo repleto de cajas de diferentes tamaños. Tomó una pequeña maleta que no se encontraba en los estantes, sino al lado de la puerta. Cerró nuevamente la puerta con código. Puso la maleta sobre su escritorio y la abrió. En esta se encontraba documentos y un sobre ancho. Abrió el sobre y en este había fajos de dinero en Dongs y en Dólares.
– ¿Para qué son estos documentos? –pregunta Snake.
–Algunos son para ti, usaras tu nombre de civil, Jhon Smith. No puedes usar tu nombre en clave ya que eres conocido por ese nombre en todos lados. –Le entregó los documentos que llevaban su nombre entre ellos su documento de identidad y su pasaporte.
– Pero aquí indica que soy casado.
–Sí, bueno… aquí están los documentos de EVA por si quieres traerla. Ella usará el nombre de Eva Smith, tu esposa. Así ingresará más fácil a América. –Snake enrojeció un poco. –Aunque si te incomoda puedo pedir que lo cambien.
–No… está bien… son solo documentos falsos. No hay problema. Y ¿Para qué el dinero?
–Snake no crees que es obvia la respuesta. No vives del aire hombre, debes comprar tu comida, pagar un alojamiento. No es la jungla, para ir cazando animalitos por ahí y luego hacer una fogata para cocinarlos o como tu prefieres a veces… ¡comerlos crudos! puag… de verdad eso es desagradable Snake… pero en fin… debes regresar a tu apartamento y alistar tu equipaje. –Snake se dirige a la salida con su maleta –Ah se me olvidaba. Ocelot pide que avises cuando estés de retorno, el mismo irá a recogerte al aeropuerto para evitar problemas en tu ingreso a América.
Snake salió de la oficina de Sigint y fue al ascensor. Clark lo vio irse y salió de su oficina, aunque muy tarde porque el ascensor ya se había ido cuando llegó. Snake entro en su oficina y recogió sus pertenecías lo más rápido que pudo y salió nuevamente hacia el ascensor. Al notar que este demoraba en llegar decidió bajar por las escaleras de emergencia. Llegó hasta el primer piso y se encontró con Ocelot.
–Boss, ¿A dónde vas tan apurado?
–Debo regresar a mi apartamento para hacer mis maletas y tomar un vuelto.
–Ah… asi que decidiste ir a verla… ¿también piensas traerla no es así? ¿Me permites llevarte?
–Ya lo hablamos esta mañana Ocelot… y si por favor ya que no puedo dejar mi auto en el aeropuerto.
–Bueno… que estamos esperando Boss.
Clark tomó el ascensor y bajo hasta el piso de Snake, pero al llegar a su oficina no lo encontró y tampoco estaban sus cosas. Salió y bajó hasta el primer piso. Lo vio subirse al auto y a Ocelot también, partieron. Ella solo se quedó observando. Luego subió hasta la oficina de Sigint.
– ¿Por qué Snake se fue? ¿Qué le dijiste? ¿Por qué no me aviso? –casi le grito las preguntas a Sigint.
–Clark, por el amor de Dios cálmate… Snake se fue porque tiene que empacar… Lo que le dije es un asunto extremadamente confidencial… y si no te avisó no es asunto mío; yo no le dije que no te dijera nada, él tomó sus decisiones.
– ¿Empacar? ¿Para qué? ¿A dónde va? –Clark estaba enfurecida.
–Tiene un vuelo que tomar… De nuevo te digo, es un asunto extremadamente confidencial, no te puedo informar a donde va ni cuál es su vuelo ni a qué hora sale ni cuando regresa. Ni siquiera debería decirte que debe tomar un vuelo, pero lo hago por consideración a ti. Por lo que vi hace unos momentos. Creo que a quien debes pedirle explicaciones no es a mí si no a Snake. Bueno… ya está todo dicho. Así que por favor retírate de mi oficina. Tengo trabajo que hacer.
Clark regresó a su oficina y calculó el tiempo que le tomaría a Snake llegar a su casa. Cuando el tiempo se cumplió tomó el teléfono y marco el número su casa. Timbraba pero nadie contestaba, insistió por diez minutos pero nada, no hubo respuesta alguna.
–Espera aquí por favor Ocelot. Iré a traer mi equipaje.
–Como tú digas, Boss.
Salió del auto y subió a su departamento. Alisto dos maletas; escucho que sonaba su teléfono, pero decidió ignorarlo ya que si fuera algo importante lo llamarían por la radio y en este momento no estaba para perder el tiempo. Firmó algunos documentos y salió. Al llegar a su auto, Ocelot abrió la maletera y metió las maletas de Snake.
–Tengo otro favor que pedirte. Tenía planeado comprar una casa, ya he hablado con la vendedora y ya están los papeles firmados en mi departamento solo es cuestión de que vayas a buscarla para que te entregue las llaves y le entregues esos documentos. Luego de eso, llamas al número que está junto a los papeles para que amueblen mi casa, ya está todo comprado. Solo tienen que traerlo, ingresen las cosas a la nueva casa y las acomoden.
–Entendido, Boss. Déjalo todo en mis manos. Yo conduzco.
Suben al auto y Ocelot maneja hasta al aeropuerto.
–Boss ¿Ya sabes lo que harás? –Aún estaba manejando.
– ¿Sobre qué?
–Sobre EVA, Boss ¿Qué harás cuando la encuentres?
–Aún no lo sé. Tengo que pensar bien, no me quiero precipitar y cometer errores.
–Me parece bien. Entoendo que no es por alguna estrategia el que vayas a traerla, pero que eso no te lleve a subestimar sus habilidades. –Llegaron y Ocelot se estaciona.
–Lo tendré en mente, gracias. Ocelot. –Snake baja y coge sus maletas. Le da un abrazo a Ocelot. –Cuida de mi auto y mi casa. –dice mientras le palmotea la espalda. Se pone la maleta más pequeña colgando del hombro y la otra en una de sus manos.
–Que tengas buen viaje, Boss. –hace una pequeña afirmación con la cabeza en forma de despido y Snake le devuelve el mismo gesto.
