Insisto: no se si esto realmente sea posible en el universo de Crepusculo… pero, para divertirme un rato, finjamos q asi es, ok?
EPOV
Corrí hacia la presa, ya embriagado por su delicioso aroma. Hacia siglos que no detectaba algo tan apetitoso… me pregunté, brevemente, si Emmett tenía algo que ver con esto. Pero entonces lo encontré: un ciervo estaba ahí, de pie a poca distancia… era un aroma tan exquisito que ni siquiera me detuve a pensar porque se tambaleaba antes de hundir mis dientes en su cuello.
El sabor era aun mejor que su olor. Su sangre tenía un sabor extraño, como si hubiera 'algo' mezclado en ella… pero que le daba un buen sabor. Sin detenerme, continué alimentándome. Sabía tan bien…
Ni siquiera me percaté de que Emmett y Jasper estaban cerca hasta que hube terminado. Que extraño, ambos me miraban: aunque sus mentes seguían bloqueadas, sus rostros no… Jasper lucía extraño, entre curioso y arrepentido, mientras que Emmett lucia francamente entusiasmado.
"¿Qué sucede?" pregunté sin levantarme. A Emmett pareció sorprenderle mi pregunta.
"No… nada" dijo. ¿Acaso sonaba decepcionado? Sea lo que sea que ocultaban, era hora de sacárselos. Me levanté con rapidez, mirándolos para interrogarlos con la mirada.
"Muy bien. Ahora, Em, vas a decirme que rayos…" dije mientras me incorporaba, pero me detuve al sentirme repentinamente mareado… un momento, ¿mareado? ¿yo?
JasperPOV
Por un breve instante, me sentí aliviado al oír a Edward hablar con su natural firmeza; creí que el plan de Emmett no había tenido éxito… claro, hasta que mi hermano se levantó y se tambaleó. ¿Quién lo hubiera dicho?
Vi que Edward se sujetaba la cabeza, evidentemente mareado. Si esto iba a tener el efecto que Emmett pretendía, ya sentía lástima por él; el pobre iba a tener una experiencia nada agradable. A mi lado, vi que Emmett hacía un gesto de victoria, complacido.
"¿Te encuentras bien, Edward?" preguntó. Edward sacudió la cabeza, y pude sentir miedo en él. Esto era algo que, como humano, él nunca había experimentado… no sabía que era.
"Si, Em… no es nada" mintió, pero tanto Emmett como yo notamos que su voz ya no sonaba tan firme. Pude sentir la oleada de diversión proveniente de mi hermano.
"Bueno, vámonos" dijo él. "Te contaré todo cuando lleguemos a casa" dijo. Yo sabía bien que solo intentaba hacer tiempo; seguramente para ese momento Edward ya no estaría tan… sobrio.
Sin decir más, los tres corrimos de vuelta a casa. Noté con cierto temor –y, debo admitirlo, bastante curiosidad- que Edward reducía gradualmente la velocidad. Normalmente, era el más rápido de todos, pero ahora se movía inseguro, desviándose de vez en cuando y luego retomando el camino como si se diera cuenta de ello. Volteé a ver a Emmett, que sonreía con evidente placer.
"Quizás te excediste un poco, Em" le reproché. Él se encogió de hombros… hasta que ambos nos dimos cuenta de que esa pequeña frase nos delataba y, asustados, giramos a ver a Edward… que no estaba en ninguna parte.
"Rayos ¿Dónde esta?" preguntó Emmett, más serio. Si se nos perdía justo ahora… no quise ni pensarlo.
Sin embargo, no estaba lejos. Emmett lo encontró a escasos seis metros de nosotros, inclinado sobre un pequeño arbusto mientras observaba una pequeña flor azul con exagerado interés. No pude evitar reírme al ver que se tambaleaba.
"¡Caray, Edward! Si vas a desviarte, avísanos primero, ¡casi matas a Jasper de un infarto!" dijo Em en tono de broma, pero lo que pasó después nos asombró a ambos: Edward, sonriendo, soltó un gritito de alegría y se lanzó contra Emmett, abrazándolo con fuerza.
"¡Em, hermano! Te quiero *hic* mucho, ¿lo sabias?" dijo Edward con voz alegre pero algo inestable. Emmett no supo si sentirse desconcertado o divertido. Yo no podía dejar de reír; oír a Edward hablar así, sin mencionar el verlo hipar como un humano, era demasiado gracioso para resistirse.
"Hum… ¿Edward?" preguntó Emmett, divertido, al ver que Edward se le colgaba despreocupado sobre los hombros.
"Oye, quisiera… llevarle una de esas a mi Bella *hic*. Se ve tan sexy de azul…" dijo Edward. Emmett se echó a reír; el Edward normal JAMÁS diría algo así.
"Bueno, pues adelante" dijo Emmett. Continuó riéndose mientras Edward caminaba a trompicones hacia el arbusto y arrancaba la flor, con tal fuerza que el pobre arbusto salió volando lejos. Vaya… eso SI sería un problema…
Ambos sujetamos a Edward y casi lo arrastramos hacia la casa. Esto se iba a poner difícil.
BPOV
Tanya y yo permanecíamos sentadas frente a frente, mirándonos. Podía ver claramente la ira homicida en sus ojos, y supuse que esa era la razón detrás de la advertencia de Edward. Era evidente que nuestro 'momento' la había disgustado mucho… y, considerando lo que se perdía, no me extrañaba. El solo recordarlo me hacia estremecer de deseo… ojalá Edward no tardara mucho…
Ambas nos distrajimos al oír ruidos extraños afuera. Sonaba como si alguien estuviera cantando, junto con el atronador sonido de cosas rompiéndose. Me levanté deprisa y avancé hacia la puerta, pero llegué justo cuando ésta se abría.
"¡Bella! ¡Mi nena!" gritó Edward arrastrando las palabras, y se lanzó a mis brazos antes de que yo pudiera reaccionar. Comenzó a reírse con una risita tonta… ¿Qué rayos pasaba aquí?
"¿Edward?" pregunté, dudosa, y él levantó el rostro de mi hombro para mirarme con una sonrisa inocente… en nada similar a lo habitual en él. Sus ojos lucían extrañamente perdidos y confusos. Miré a Jasper -que me observó con expresión de disculpa- y a Emmett –que parecía esforzarse demasiado por no echarse a reír-.
"¿Qué cosa *hic* bombón?" preguntó Edward. Yo lo miré con los ojos abiertos como platos: ¿había oído bien? Edward NUNCA se dirigía a mí de esa forma; por lo general era más… cortés. Sonaba –por extraño que pareciera- como si estuviera…
"¿Acaso esta borracho?" pregunté, más en broma que otra cosa, pero me sorprendió ver que tanto Jasper como Emmett evitaban mi mirada. Oh.
"Pues…" comenzó Jasper, y lo entendí.
"¿Lo ESTA?" pregunté, incrédula. ¿Podían los vampiros emborracharse? Emmett entonces no pudo más, y echó a reír sin contenerse; Jasper parecía avergonzado.
"Algo así…" admitió. Mientras tanto, Edward cantaba a todo pulmón una canción que yo no conocía –seguramente de sus favoritas- mientras se balanceaba con tal fuerza que, si no fuera vampira, me habría tirado.
"¿Qué sucede aquí?" preguntó Tanya, que se acercó entre curiosa y molesta. Al ver a Edward, su expresión paso a ser de terror. Mi esposo la miró y le sonrió también; al menos –aun en su 'estado'- no era una sonrisa tan amplia como la que me había dirigido a mí.
"¡Hooooolaaa *hic* Taniii!" dijo Edward. No pude evitar reírme ante el apodo. Tanya parecía avergonzada.
"¡Prometiste nunca decirlo!" dijo, indignada.
"Ups" dijo Edward, sin borrar esa sonrisa tonta e inocente de su rostro. Emmett reía tanto que casi caía al suelo.
"¿Tani?" preguntó Jasper. Tanya parecía desear que se la tragara la tierra.
"Así me decían… antes" dijo con tono sugerente. Así que un antiguo apodo, ¿eh? Entonces me miró a mí, y el odio regreso a su bello rostro. "¡¿Qué le hiciste?!" me preguntó. ¿Ahora YO tenía la culpa?
"No te enojes *hic* Tani" dijo Edward, y se acercó tambaleándose a ella para luego darle un beso inocente –o eso esperaba yo- en la mejilla.
"¡EDWARD ANTHONY MASEN CULLEN!" le grité. Confiaba en él, claro; en la que no confiaba era en Tanya. Como sospeché, ella de inmediato abrazó a Edward. Para mi evidente placer, él se apartó.
"¡Picarona! Esas cosas solo las hago *hic* con mi esposa… ¿verdad, cielito?" preguntó Edward, regresando a mi lado y dejándose caer en mis brazos. Al parecer, no era consciente de que yo no podía leer mentes, o de que –normalmente- jamás divulgaba ese tipo de pensamientos.
"Edward, quizás deberías…" empecé, pero el me puso un dedo en los labios.
"Shhh… no quiero subir. ¡Vamos a *hic* divertirnos! Jazz, como en mi fiesta *hic* ¿te acuerdas?" dijo Edward. Jasper, evidentemente, se acordaba, puesto que se puso nervioso y tragó saliva.
"Edward, deberías escuchar a… un momento" dijo él, y yo caí en la cuenta. ¿Edward había LEIDO mi mente?
"Awww, no seas *hic* aguafiestas. Alice ni se enteró de *hic* aquella vez… y Em se divirtió *hic* mucho, ¿verdad?" dijo Edward. De pronto, Emmett dejó de reír. Esto estaba resultando interesante.
"Errr…" dijo Emmett, incapaz de decir más. Edward se colgó de mis hombros y se balanceó en su dirección.
"No te hagas *hic* Em… sé que pensabas…" dijo Edward. "¡Beeeellaaa! ¡¡¡Te quiero muchoooo!!!" continuó él, cambiando drásticamente de tema –para evidente alivio de sus hermanos- y dándome un apasionado beso. Borracho o no, seguía siendo bueno para eso.
"Ven Edward, vamos a…" dije, pero me interrumpió (de nuevo)
"Si… ¿vamos a continuar con *hic* lo de esta tarde? Me muero por *hic* quitarte la ropa y…" dijo él, pero esto vez fui yo quien lo interrumpió, agradecida de que como vampira no pudiera sonrojarme.
Edward entonces se sujetó del barandal de las escaleras, y lo rompió sin dificultad alguna; era claro que, en su condición, no controlaba ni medía su fuerza. Rezando porque Carlisle llegara pronto, me pregunté como íbamos a lidiar con un vampiro borracho… y, con cierto temor, si Tanya planearía aprovecharse de eso; por su mirada, bien podría hacerlo.
Tanya: 2
Bella: 4
Edward: 1 (si! Por andar divulgando secretos d otros! Lol)
Como adivinaran… este cap es producto de mi lado oscuro, q ya tenia mucho tiempo sin hacer nada (lado oscuro: YAY!). Debo admitir q me divertí mucho escribiendo este capitulo… ahhh, Edward borracho es taaan divertido!!!! Jajaja!
Y al pobre Emmett casi le salen las cosas al revés… digo, en su, ejem, 'condición' Edward puede divulgar muchas cosas q tanto el como Jasper no quieren decir (despedida de soltero?); Taniiii!!! Jaja!
Al menos ni borracho se fija en Tanya, no?
Espero les guste!
PD: sobre si Edward leyó o no la mente de Bella, eso lo dejo a su imaginación…
