Capitulo 6:

No podía abrir los ojos.

Riza había intentado abrirlos, pero su cuerpo no obedecía las órdenes de su cerebro. Y, ya que cada hueso y cada músculo de su cuerpo le dolían terriblemente, decidió que aun no era hora de despertarse. La calidez de la habitación y la suavidad del colchón sobre el que descansaba la devolvieron de nuevo al sueño.

El ruido que hacia un grupo de gente la despertó por segunda ves y en esa ocasión fue capas de abrir los ojos y de incorporarse. Se aparto el cabello de la cara, se estiro para hacer desaparecer la rigidez de la espalda y las piernas y miro a su alrededor.

Tardo poco tiempo en darse cuenta en donde estaba. En una torre del castillo de Silloth, la que seria su prisión durante el resto de su vida.

Bajo de la cama y atravesó la estancia hasta la única ventana que allí había. Bajo la ventana había un banco con un grueso cojin y Riza se sentó allí. Examino las esculturas que decoraban las paredes y supo que aquel seria un lugar agradable cuando el sol lo iluminara.

"Los muros tienen tres metros de grosor y es uno de los pocos castillos construidos en piedra que hay en el norte de Inglaterra".

Podía oír la voz de Roy mientras le hablaba de su hogar, pero lo único que pudo pensar al verlo fue que era uno de los edificios mas oscuros y primitivos que había visto nunca. Con su forma cuadrada y sus torres sin forma completamente definida, parecía una estructura siniestra.

"Se construyo en piedra para que resistiera el poder del mar sobre el que se alza y los vientos, que lo azotan constantemente. En este acantilado, una estructura de madera no resistiría las inclemencias del tiempo"

Riza se acerco mas al cristal para ver el exterior, pero la oscuridad se lo impidió. Tendría que esperar hasta que amaneciera para ver hasta donde se extendía su prisión. Las lágrimas se le agolparon en los ojos y empezaron a resbalarle por las mejillas.

¿Por qué Jean le había hecho aquello? Había prometido obedecer todas sus ordenes y le había entregado a el toda su alma, todo su corazón. Había reconocido su error, pero Jean no se había apiadado de ella. Ahora estaba casada con Roy y, lejos del rey y de su corte, pronto seria olvidada, estaba segura que pronto una mujer mas rica que ella y quizás mas hermosa ocuparía su lugar en la vida de Jean.

Empezó a sollozar e, incapaz de contener el llanto, dejo que este fluyera libremente. Se dejo caer al suelo, apoyo la cabeza en el cojin y lloro largamente. Y cuando ya no le quedaron lagrimas y se sintió exhausta, se quedo dormida.

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A la mañana siguiente la despertaron las sirvientas, que se movían por la habitación. Riza abrió los ojos y se encontró una habitación bañada de sol. Ella estaba de nuevo en la cama, cubierta por varias mantas, aunque no recordaba como había llegado hasta allí. Por toda la estancia había arcones con sus ropas y varias muchachas, que trabajaban a las órdenes de Shieska, se apresuraban a vaciarlos y a colocar los vestidos en una gran cómoda de madera.

-¡Mi señora, estáis despierta! ¿Hemos hecho demasiado ruido?- pregunto Shieska-. Vuestro señor y marido pensó que os sentiríais más cómoda si teníais aquí todas vuestras pertenencias al despertar.

-¿Eso pensó?- miro alrededor y comprobó que ya habían llevado su espejo y sus peines y cepillos, que estaban dispuestos sobre un pequeño tocador cerca de la ventana. No sabía muy bien como sentirse respecto a ello

Shieska siguió hablando, pero en lo único en lo que Riza podía pensar era en como bahía llegado a la cama desde el asiento junto a la ventana. Miro a dos muchachas que seguían con sus tareas sin prestar atención a la conversación. ¡No hablaban su idioma!

-Shieska, ¿no hablan normando?

Antes de que su doncella pudiera responder, alguien llamo a la puerta. Esta se abrió y entraron otras sirvientas con una gran bañera de madera y cubos de agua caliente. Le prepararon el baño y dispusieron ante ella varios alimentos. Riza parpadeo varias veces , sin terminar de creer que todo aquello estuviera ocurriendo. Pero al ver a Roy en el umbral de la puerta supo que no lo estaba soñando.

-Mi señora, permitidme daros la bienvenida a mi hogar- dijo con una inclinación de cabeza. Hablando ingles, y ella se negó a contestarle en el mismo idioma. No quería perder todo lo que ella era, Ali que le dirigió una mirada vacía y esperó-. Avía albergado la esperanza, al oír que hablabais y leíais en varias lenguas, de que el ingles fuera una d ellas- añadió Roy, esa vez en dialecto normando.

Riza le dirigió una rápida mirada a Shieska, para indicarle que no revelara sus conocimientos, y contesto:

-No, mi señor. Hablo dialecto normando, así como francés y provenzal, latín y algo de griego e italiano. Pero no hablo ingles. Puedo hablar con fluidez los idiomas que se hablan en el continente, donde se suponía que iba a vivir.

Roy asintió con la cabeza y, con un gesto de la mano, ordeno a los sirvientes que salieran. Después cerró la puerta.

-Riza- comenzó a decir mientras se aproximaba a ella- con el don que tenéis para las lenguas, os pediría que aprendierais la mía y la de mi gente. Ahora sois su señora y tendréis que hablar con ellos.

-No voy a estar aquí el tiempo suficiente como para tener que preocuparme por eso- espeto. Una parte de ella aun pensaba que Jean simplemente le estaba dando una lección y que no la abandonaría.

Roy le poso dos dedos bajo la barbilla para obligarla a mirarlo.

-Había esperado que, cuando os recuperarais de vuestra melancolía y del duro viaje, os daríais cuenta de que lo que pensáis es una locura. Tened esto claro: Jean se ha desecho de vos. Se ha quitado un problema de encima y me lo ha dado a mí.

Sintiéndose herida en lo más profundo, Riza no pudo evitar que las lágrimas acudieran a sus ojos, y desvió la mirada.

Roy la soltó, y se aparto.

-Riza, tenemos que solucionar muchas cosas entre nosotros, pero habrá tiempo para ello. Por ahora, refrescaos u descansad- señalo la bañera y la comida-. Reuníos conmigo esta noche para cenar en el comedor y os presentare a vuestro pueblo.

Sin esperar respuesta, Roy abrió la puerta y llamo a las sirvientas para que ayudaran a Riza. Cuando las muchachas entraban en la estancia, la mirada de Riza se cruzo con la de Roy y la pena que ella vio en sus ojos la sorprendió. Podría aceptar cualquier otra emoción. Enfado, decepción e incluso odio. Pero no pena.

Riza dejo que Shieska tomara el control de la situación y pronto se encontró inmersa en el primer baño caliente que tomaba desde el día de su…, desde el día que se alejo de Woodstock y del rey.

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-¿Va a comer Riza con nosotros?- pregunto Maes mientras Roy tomaba asiento ante la alarga mesa.

-No, todavía esta muy cansada por el viaje. Se unirá a nosotros esta noche.

Maes se rió abiertamente y Roy tuvo que contener el impulso de borrarle la sonrisa con el puño. Espero que el criado le llenara la copa antes de decir.

-Esto es en parte culpa tuya, por asustarle en el patio.

-¿Le has dicho que te vas a ir por la mañana?

-No.

-¿Qué le has dicho? ¿Le has preguntado la verdad?- Maes bajo la voz-. ¿Esta gestando al bastardo del rey?

- No se lo he preguntado- Roy tomo un trozo de pan y otro de queso.

-Entonces, ¿Qué le has dicho? Tienes que descubrir la verdad y pronto.

Roy sabía que Maes tenia razón, pero no le gustaba que lo interrogaran sobre aquello.

-Tuvimos una breve conversación en la que básicamente ella me insulto y yo trate de razonar.

-Te diré lo que necesita. Esa mujer necesita que le recuerden su deshonra y por que esta aquí. Necesita…

-Todo a su debido tiempo, amigo mío. No hace falta arrastrarla por el suelo el primer dic, ¿verdad?

Maes no parecía del todo convencido, pero Roy sabía que lo apoyaría en cualquier decisión que tomara.

-Solo estaré dos días en la abadía- dijo Roy, retomando el tema de su viaje-. La ida y la vuelta de Woodstock llevó más tiempo del que pensaba y debo ponerme al día de muchas cosas con Grumman. ¿Me acompañaras?

-¿Te vas a llevar a Fueri?

-No, el se quedara aquí.

-Entonces, yo también- contesto Maes-. Después de todo, soy un invitado.

-¿Y desde cuando el ser un invitado te impide acompañarme?- Roy vio el brillo en los ojos de su amigo y de inmediato supo sus intenciones-. No quiero que nadie la maltrate. Ni tu ni mi madre- Maes empezó a protestar, pero Roy lo interrumpió-. Riza responde ante mí, y ante nadie más. ¿Lo has comprendido?

-Si, Roy.

La comida trascurrió en silencio. Roy tenia que hacer muchas cosas antes de marcharse, y tener una conversación con su esposa era una de ellas, aunque preferiría no tenerla. También había pospuesto su reunión con Maes y ahora tenía que revisar los documentos y dar instrucciones para que e cumplieran durante su ausencia.

Durante el resto del día se reunió con su ayudante, con el capitán de sus soldados y hablo de la próxima cosecha con los encargados de sus tierras del sur, pero no hacia mas que pensar en Riza. La noche anterior la había oído llorar y la había observado a través de la puerta que comunicaba sus habitaciones, y que se había quedado entornada. Había esperado hasta que se quedo dormida y después la había llevado a la cama.

Aunque Roy había tenido relaciones con muchas mujeres, no estaba experimentado en el amor. Había intentado encontrar las palabras apropiadas para hacerle comprender a Riza el comportamiento de Jean, pero no lo había logrado. Ella estaba tan enamorada del rey que no podía entender que el corazón de Jean, si es que alguna ves había formado parte de toda aquella historia, había cambiado, pero era evidente que el monarca la quería lejos de el.

Y hasta que Riza no aceptara que aquello no era una estancia temporal, sino que el castillo de Roy seria su hogar definitivo, no encontraría la paz. Todas las esperanzas que Roy pudiera tener de un matrimonio feliz dependían de que Riza abandonara las suyas y dejara de creer que el rey la volvería a llamar a su lado. Pero Riza no estaba dispuesta a hacerlo. Por lo menos, no a corto plazo.

Riza tenia una dura lección que aprender, y la cena de esa noche seria el comienzo.

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Ya esta el chap 7, espero que les haya gustado y recuerden que mañana es la actualización, como siempre agradezco a todos los que leen la historia y especialmente a los que se dan el tiempo de dejarme su opinión así que.

Xris. Me alegra que pienses que es un buen comienzo empezar el año leyendo mi historia, si Dios quiere y la universidad no me consume, pienso seguir escribiendo. Como veras Riza ya muestra poco a poco que no es un ángel, solo queda esperar a ver como se lo toma Roy, ciao.

Hilde Maxwell: Muchas gracias, creo que me emociono con cada review tuyo, y no te preocupes, jamás serán un tormento, todo lo contrario, me alegra mucho recibirlos. Sobre la cantidad de chap, lo mas probable es que sean 28, se que es un poco largo pero vale la pena, te lo prometo, y no te preocupes, si el tiempo se te hace corto, en cuanto tenga un tiempo sigue la historia, se que la universidad es estresante, así que muchos ánimos y que te valla genial, un beso.

Walku-chan: Me alegra que la historia te guste, y muchas gracias por todo tu apoyo. Ya veras que las cosas más adelante irán cambiando, y a veces complicándose, pero todo saldrá bien. No tienes nada que agradecer por leer tu historia, es realmente muy linda y ya sabes, para la próxima ya tiene una lectora a asegurada, ciao.

Rinsita-chan: De verdad me alegra mucho que te guste, y si, Havoc se ha portado muy mal pero te aseguro que mas adelante pensaras que se ha portado peor, nos seguimos leyendo, ciao

Al Shinomori: Amiga, muchas gracias por tu paciencia, se que a veces las cosas van un poco lentas (la otra historia a veces se convertía en estresante) pero creo que esta ira un poco mas rápido, por si a caso mañana será el chap que esperabas, por fin veremos a Roy y Riza juntos aunque habrá que esperar para ver que paso, sabes que te quiero mucho, nos leemos mañana, un beso.