Hola a todos!
Aquí les traigo la continuación de esta historia. Espero que les guste.
A la mañana siguiente Lucas se levantó muy temprano para ir a comprar víveres, pociones y otras cosas útiles para el viaje. No le dijo nada a Dawn para que pudiera descansar un poco más, además el muchacho de pueblo Hojaverde no pudo dormir bien esa noche pensando en todo lo que había pasado, ya que no podía dejar de pensar en lo que pudiera estar planeando la corporación Galaxia, todo ese tema le llamaba la atención aunque le había dicho al profesor que no se involucrarían en él.
Pasado una horas Lucas regresó al hotel y fue rápidamente a desayunar, y se encontró con su amiga peli azul conversando con él profesor Serbal mientras tomaban una taza de café. El muchacho se sirvió en un vaso jugo de naranja, agarró algunas medialunas de la mesa y sentó junto a Dawn para acompañarlos en el desayuno.
—Hoy te levantaste temprano Lucas, ¿A dónde fuiste?—preguntó Dawn posando sus ojos en su amigo.
—Fui a comprar cosas para el viaje—respondió mientras tomaba un poco de jugo.
El profesor Serbal se fijó en la cercana relación que Lucas y Dawn habían desarrollado en el poco tiempo que estaban viajando juntos, se sentía feliz porque la verdad nunca había visto a Dawn tan abierta a compartir con otra persona, ya que nunca había tenido tantos amigos.
Al viejo Serbal se le dibujo una sonrisa en el rostro y terminando su café de un sorbo se levantó diciendo que debía regresar a su laboratorio porque tenía mucho trabajo acumulado.
—Chicos me alegra que se lleven bien—comentó incomodando un poco a sus amigos—iré por mis cosas, ya es tarde—dijo mirando poke-reloj.
—Cuídese por favor profesor—dijo Dawn preocupada.
—Estaré bien, ustedes son los que deben estar alejados de la corporación Galaxia, por favor no busquen problemas—suplicó mientras se retiraba de la habitación.
Lucas suspiró porque realmente le causaba curiosidad todo lo relacionado con la corporación Galaxia pero a su vez sabía que su principal objetivo era volverse más fuerte para competir en la liga y no debía perder el paso o sino Barry podría adelantarsele mucho en su entrenamiento.
Luego del desayuno, Lucas y Dawn fueron por sus cosas y se dirigieron hacia el norte de la ciudad Jubileo para atravesar la ruta 204.
—La ruta 204 no es muy larga—dijo la peli azul observando el mapa—creo que pronto llegaremos a pueblo Aromaflor.
—Bien no perdamos más tiempo—contestó Lucas.
La ruta 204 conectaba ciudad Jubileo con pueblo Aromaflor, era un camino recto hasta el pequeño pueblo lleno de flores, donde se podían encontrar muchos árboles, senderos de hierba alta y algunos pequeños lagos, casi en la mitad del camino se encontraba la senda desolada una profunda cueva que se debía pasar para subir una pequeña elevación que tenía la ruta.
Durante su primer tramo en la aquella ruta Dawn y Lucas observaron una gran cantidad de pokemon pequeños, algunos Starly volando por los aires, alguno que otro Budew perdido en la hierba alta y unos Shinx jugando en el bosque.
Dawn notaba que Lucas estaba pensativo y no aguantó la curiosidad de saber en qué pensaba su compañero de viajes mientras caminaba en silencio junto a ella.
— ¿Te pasa algo Lucas?—preguntó la peli azul algo preocupada.
—Eh no, solo pienso en la historia que nos contó Serbal ayer—contestó Lucas—y en ese sujeto, nunca había visto a nadie morir delante de mí y encima suicidarse—agregó.
—Sí, debió haber sido muy feo ver eso—opinó Dawn.
—El sujeto dijo algo sobre que su jefe iba a crear una nueva realidad o algo así—dijo Lucas recordando aquel momento—y además ya que aparentemente no pudo cumplir la misión fue capaz de quitarse la vida por fallarle a su jefe—se desahogaba Lucas un poco alterado—Una persona que hace que sus seguidores mueran por fallarle, ¡no! que haya gente que siga a personas como esas, es espeluznante—concluyó el de gorra un poco más tranquilo al dejar salir sus pensamientos.
Dawn miraba preocupada a Lucas por su reacción, pero pensaba que su amigo tenía razón, era escalofriante pensar que había personas así en el mundo y que además estuvieran buscando el poder de pokemon legendarios para llevar acabo sus descabellados planes, era algo horrible. Aun así no le gustaba ver alterado a su amigo y tenía la intención de calmarlo.
—Tranquilízate—dijo Dawn suavemente colocando su mano en el hombro de su amigo—es cierto que es horrible pero recuerda que los líderes de gimnasio, la campeona y los mejores entrenadores están en busca de esos sujetos y ellos no permitirán que se salgan con la suya—aseguró.
Lucas entendió que Dawn quería que se calmara, así que a pesar que le sería muy difícil olvidarse de eso entendió que debía tratar de hablar de otra cosa para que su amiga no se estuviera preocupando por él.
—Sí, tienes razón ellos se encargaran de todo—expresó Lucas mirando fijamente a Dawn con una sonrisa.
Esto tranquilizó mucho a la peli azul y ambos continuaron su camino.
Pasado un tiempo llegaron a la senda desolada y al ingresar observaron que era una cueva muy profunda y húmeda, pero que ellos solo debían escalar una pequeña elevación para llegar a la salida que buscaban, una vez que lo hicieron estaban a mitad de la ruta 204, así que decidieron sentarse bajo la sombra de un árbol para que ellos y sus pokemon pudieran comer algo.
Lucas sacó de sus pokeballs a Turtwig, a Stunky y a Buizel, mientras que Dawn sacó a Piplup, a Clefa y a Abra; los pokemon disfrutaron de unos pokochos que Lucas compró en la ciudad, mientras Lucas y Dawn degustaban unos sándwiches preparados por la peli azul.
Luego de comer los entrenadores llamaron nuevamente a sus pokemon y comenzaron a juntar sus cosas de nuevo, pero fue entonces que un muchacho pelirrojo se les acercó junto con una chica de mirada seria vestida de negro.
Los jóvenes solamente preguntaron sino tenían alguna poción o alguna baya para recuperar la salud de sus pokemon que estaban algo lastimados luego del entrenamiento que habían tenido, explicó el joven pelirrojo.
Dawn rápidamente le dio unas pociones y estos chicos llamaron a sus pokemon para recuperarlos, el chico tenía un Torkoal y la joven llamó a un Growlithe, los cuales eran pokemon muy raros de ver en Sinnoh, esto lo sabía Dawn y no dudó en preguntarles donde habían encontrados esos pokemon.
—Espera Dawn, no seas así, primero deberíamos presentarnos—sugirió Lucas.
—Lo siento—se disculpó la peli azul—soy Dawn de pueblo Arena y él es Lucas de pueblo Hoja verde—comentó.
Los jóvenes se presentaron de la misma manera, el muchacho pelirrojo dijo llamarse Bulgur y la chica dijo que su nombre era Sémola.
Bulgur era un muchacho no muy alto, era pelirrojo aunque tenía un mechón rubio, iba vestido con una remera roja con el diseño de una llama negra y pantalones cortos negros, tenía rasgos físicos que lo hacían parecerse mucho a Fausto, tal es así que Lucas le preguntó si no eran parientes.
—Fausto es huérfano recuerdas—recordó Dawn a su amigo.
—Yo también lo soy—contestó Bulgur—pero nunca nadie me menciono que tuviera un hermano o algo así—explicó el chico.
Ante esto Sémola les explicó que ellos vivían al norte de la región, donde habían pokemon muy fuertes, también les contó que su familia adoptó a Bulgur cuando este era solo un bebé y que ellos son como hermanos y que decidieron participar de la liga pokemon.
Sémola era una chica blanca pero muy blanca, con los ojos y el cabello negro, llevaba un moño blanco al lado derecho de su cabeza e iba vestida con un vestido, medias y zapatos negros.
Parecía una chica muy tranquila, su rostro transmitía una seriedad que hacía difícil entender que emoción estaba sintiendo.
—Yo también quiero participar de la liga pokemon—comentó Lucas.
— Ah si—dijo Sémola con mucha seriedad— ¿cuantas medallas llevas?—preguntó.
—Solo una—contestó mostrando la medalla pirita.
Bulgur y Sémola observaron la medalla sin mucha impresión y le confesaron que ellos ya tenían dos medallas y se las mostraron, una era la del gimnasio de ciudad Puntaneva y la otra era la de ciudad Vetusto.
Lucas estaba impresionado al ver que esos chicos estaban más adelantado que él y que aparentemente eran más fuertes, inmediatamente sintió unas inmensas ganas de llegar a ciudad Vetusto y ganar ya su segunda medalla.
— ¿Tú no eres entrenadora?—preguntó Bulgur a la peli azul.
—Sí, pero no busco ser campeona de Sinnoh, quiero investigar sobre los pokemon como mi padre y el profesor Serbal—confesó Dawn.
—Aburrido—respondió Bulgur.
Ese comentario molestó a Dawn quien respiró hondo y solo le sonrió a Bulgur quien solo parecía encontrar emoción en las batallas pokemon. Lucas también les consultó sino era raro que viajasen juntos si tenían la misma meta, a lo que Sémola respondió diciendo simplemente que Bulgur no sobreviviría solo por su cuenta.
—Ahora tú dices que eres un entrenador, te gustaría tener una batalla—invitó Sémola esbozando una sonrisa por primera vez desde que sea habían conocido.
—No necesitas pedírmelo dos veces—contestó Lucas confiado.
—Bien que sea dos contra dos, ya que mi Growlithe no está para combatir—pidió la joven.
Lucas aceptó el reto y ambos se prepararon para la batalla siendo observados por Dawn y Bulgur.
Lucas primero llamó a Buizel y Sémola sacó al campo a Golbat, y así empezó la batalla, Buizel atacó primero con acua yet pero fue esquivado fácilmente por el pokemon volador quien se elevó alto y arrojo unas ondas que confundieron al pequeño pokemon de tipo agua.
Sémola gritó a su pokemon que lo terminara y dándole un fuerte mordisco dejó fuera de combate al Buizel de Lucas.
—Buen trabajo Buizel—dijo Lucas regresándolo a su pokeball.
De este modo Lucas mandó al combate a Turtwig, el cual tenía desventaja contra el Golbat de Sémola, el pokemon veneno/volador ataco fuertemente con un ataque ala a Turtwig quien quedó bastante lastimado, así que Lucas le ordenó que atrapara a Golbat con sus látigos y lo golpeara fuertemente contra el piso, Turtwig consiguió hacerlo y el Golbat quedó algo atontado por el golpe así que el pokemon de Lucas repitió la maniobra y terminó arrojando al Golbat contra un árbol fuertemente dejándolo fuera de combate.
Sémola sonrió mientras regresaba a su pokemon a su pokeball y luego llamó a un Sneasel continuando así el combate, el pokemon de tipo hielo golpeó a Turtwig con golpe aéreo dejando muy lastimado a Turtwig quien se mantenía en pie gracias a los ánimos de su entrenador, Turtwig intentó repetir la técnica que hasta el momento le había dado resultado y envolviendo al Sneasel en sus látigos iba a golpearlo, pero el pokemon de Sémola atacó rápidamente con viento hielo a pesar de estar atrapado y derrotó al Turtwig de Lucas dándole la victoria a Sémola.
—Buen trabajo Turtwig—dijo devolviendo a su fiel compañero su pokeball.
—Fue un buen combate, tu Turtwig es muy fuerte—dijo Sémola luego de su victoria.
—En verdad eres muy fuerte—opinó Lucas algo frustrado.
—Bueno Bulgur debemos seguir—dijo la peli negra a su compañero—gracias nuevamente por las pociones y Lucas—dijo llamando la atención del muchacho de gorra—vuélvete más fuerte serás un digno rival en la liga—terminó diciendo Sémola guiñándole un ojo al joven de pueblo Hojaverde mientras se alejaba junto con Bulgur.
Lucas estaba sorprendido ya se había ganado nuevos rivales para la liga y era consiente de que estaba muy lejos del nivel necesario para participar de ella y que si quería estar al nivel de Sémola debía trabajar el doble, esto a la vez le daba muchos ánimos le gustaba tener más rivales que solo Barry.
— ¿Te guiño el ojo?—dijo Dawn algo alterada.
— ¿Qué pasa? ¿Estas celosa?—expresó Lucas riendo levemente.
Ese último comentario molestó a la peli azul, quien simplemente se volteó y siguió caminando sin decir nada.
—No debí decir eso—pensó Lucas siguiendo a su amiga dando un profundo suspiro.
Luego de caminar casi una hora más llegaron a pueblo Aromaflor más o menos al anochecer, pero aparte de oler el aroma de las flores no veían nada literalmente porque todo el pueblo estaba a oscuras.
Bueno antes que nada quiero darle las gracias a hugoyvm0 y the willyrex por sus reviews en el capítulo anterior realmente me motivan mucho a la hora de escribir esta historia.
Como dije en mi otro fic tengo algo de tiempo en estos días así que probablemente estaré actualizando mis historias un poco más seguido, puede ser jaja.
Sin nada más que decir me despido. Nos leemos pronto.
