Hola a todos, aquí traigo otro capitulo para ustedes… un poco largo a decir verdad, de ahora en adelante mediré las palabras, cada vez quedan más largos DD: me voy a quedar sin ideas si sigo así. En fin… tome algunas peticiones que me hicieron como KurooKen que me moría por incluir de alguna manera en el siguiente capitulo tendrán mas aparición ;))

Advertencia: Este capitulo puede contener lime o lemmon, se recomienda discreción.

Si no es tu problema, no te entrometas.

Kageyama estaba agotado después del entrenamiento, decidió irse lo más rápido posible y no tener que lidear con las burlas de Tsukishima, Tanaka y Hinata –que solo le dirigía la palabra para molestarlo- con respecto a lo ocurrido con Oikawa y Suga. Ante esto, ellos no perdieron la oportunidad de hacerle aun mas burla.

"Oh, el príncipe debe llegar pronto a casa, no será que el rey y la reina se molesten" desde ese pequeño incidente en la tarde, Tsukishima había cambiado su apodo de "rey" a "príncipe". Kageyama se sentía enfurecido aun más de lo normal, ya que Hinata tenía cierta mirada burlona en su rostro.

"Dirás el emperador y la emperatriz, el rey estará molesto si lo bajas de su pedestal" En ciertas cosas podría decirse que Hinata y Tsukishima se llevaban muy bien, y ese era uno de esos momentos. Yamaguchi miro la escena y se sintió mal por Kageyama, después de todo era –aun para el- su amigo.

"Al parecer abriste los ojos, doncella Hinata" se burlo Tsukishima, pero no era ofensiva era mas como si lo dijera con amabilidad. Hinata sonrió ante su comentario; algo puso a la defensiva a Kageyama y Yamaguchi.

"Oh todo lo que he tenido que pasar por culpa de este rey tan egocéntrico" dramatizo Shoyo sonriendo en dirección a Tsukishima, que le correspondió la sonrisa. Yamaguchi enfureció, se suponía que no iban a dirigirles la palabra a los dos chicos y ahora Hinata pareciera coquetear con Tsukishima.

"¿Cierto?, Yamaguchi" ahora le incluía, al ver a Hinata y a Tsukishima que le sonreía como antes, cuando estaban solos y cuando no hacia nada mal; pensó un momento en dejarse llevar, sonreír y decir algo sarcástico, algún comentario que sacara a Kageyama de sus casillas, pero cuando fijo su vista en el, parecía derrotado y esperando el golpe final. El de Yamaguchi.

"Y-Yo… De-dejen en paz a Kage… Tobio" Los otros tres se quedaron estupefactos, Kageyama se sintió aliviado al escucharle, mientras los otros dos dirigían miradas molestas a Yamaguchi.

"Gracias… Tadashi" el de pecas se sonrojo al escuchar su nombre en boca de Kageyama, este se acercó pero Yamaguchi puso distancia.

"Nada de besos, por favor" el armador rio un poco, sabia que Yamaguchi tal vez no querría repetir lo de antes; se desilusiono ante la posibilidad. Tsukishima al verles frunció el ceño y se fue, Hinata por el contrario no perdería.

"¡Yamaguchi!" le arrastro lejos de Kageyama para poder hablar. Yamaguchi dejo que le arrastrase –ya estaba acostumbrado-.

"¡¿Qué rayos crees que haces apoyando a Kageyama?!" le reprimió el más bajo, tenía el ceño fruncido y brazos cruzados, pero Yamaguchi no se quedo atrás.

"Y tu, ¿Qué se supone que haces coqueteando con Tsukishima?" sintió una punzada en su pecho, todavía no podía acostumbrarse a llamarle Tsukishima al que era probablemente el único amor de su vida. Hinata se sorprendió ante el comentario de su amigo y su expresión lo demostraba, abrió y cerró la boca al no tener ningún argumento valido.

"Pero Yamaguchi… Tsukishima no me ha hecho nada para molestarme con el, en cambio a ti" Yamaguchi e sintió completamente ofendido, Hinata lo noto en un instante y trato de remedirlo, pero a esas alturas era inútil.

"Creo que no debemos seguir con esto… Ser amigos no funcionara si me crees así de débil"

"Yamaguchi… lo siento, no me explique bien. Lo que digo es que tanto Tsukishima como Kageyama te han lastimado"

"No… solo Tsukishima lo ha hecho. Tu quieres hacerme creer que Tobio tiene la culpa, ¡Solo porque estas celoso!" Después de eso se fue corriendo, no quería hablar más con Hinata, le dolía que cuando todo parecía marchar bien, algo malo pasaba. Hinata por otro lado se quedo ahí, pensando en porque todo era complicado para el cuando se trataba de Kageyama.

Sugawara esperaba a Daichi cuando vio pasar corriendo a Yamaguchi, suspiro esperando lo peor de todo.

"No pueden simplemente dejar los dramas" la voz de su novio le hizo girarse recibiendo un beso de Daichi que él correspondió gustoso. Se separaron un poco, Daichi veía cada rasgo del rostro de la madre del equipo, delineando la mandíbula con sus dedos, se acercó para besar el cuello blanco de Sugawara, que le dio permiso con la mirada; Suga dejo escapar alguno que otro suspiro provocado por el toque de los labios ajenos con su piel.

"Si lo hicieran ya no serían ellos"

"Daichi" susurro con un hilo de voz, como un jadeo suave que sabía; volvía loco a su novio. Daichi soltó un gruñido al escucharle, le apretó contra su cuerpo provocando una excitante fricción entre ambos. Suga tenía todos sus sentidos sensibles, el roce de Daichi le deleitaba, mientras le susurraba al oído con las respiración entre cortada; Suga sabía cuales eran las debilidades de Daichi, pero el capitán también sabía las suyas. Las manos del capitán bajaron por su espalda, delineando su figura, deteniéndose en la cadera apretando levemente para al final tratar de tomar su parte trasera. Suga gimió a la espera del tacto.

"¡DAICHI-SAN! ¡SUGA-SAN!" El grito de Tanaka les sorprendió a ambos que lo primero que atinaron a hacer fue separarse de manera tan rápida que ambos se aturdieron. Tanaka llego a su lado con una sonrisa.

"Pensé que ya se habían ido... Bueno no importa, ¡Vamos a comer!" Abrazo a ambos padres y se dispuso a llevárselos.

Ay Tanaka.

Me las pagara... Juro que me las pagara.

Oikawa respiraba con dificultad, el estrecho lugar le hacía subir más su temperatura corporal y el cuerpo de Iwaizumi pegándose al suyo solo le ponían peor. El más bajo dejaba marcas en su cuello, demasiado notorias; pero Oikawa deseaba que lo hiciera, sentir los labios del otro en su cuello le hacían desesperar, le ponía más ansioso de lo que ya se encontraba y le encantaba esa sensación.

"Iwa-chan... Entra ya..." Le tentó, sabía de antemano que el otro se negaría al visualizar el entorno y eso le divertía, le divertía saber que Iwa-chan se desesperaba por tocarle y si era sincero, él también se moría por recorrer el cuerpo de su novio. Río al ver como se detenía, pero se tensó al sentir como Iwaizumi trataba de bajar sus pantalones y su ropa interior.

"I-Iwa-chan... ¿Qué haces?" El otro levantó la mirada, fijando sus ojos en los del más alto, demostrando que no iba a detenerse por nada. Un escalofrío recorrió la espalda de Oikawa, excitándole.

"Voy a entrar" Oikawa no podía resistirse, no cuando se lo decía en ese tono y de esa manera; espero a que lo hiciera, aferrándose a unas cuantas prendas que ahí estaban. Iwaizumi bajo la cremallera de su pantalón, dispuesto a seguir adelante.

"Iwa-chan, rápido por favor... Y duro" susurro provocándole, Iwaizumi saco su miembro erguido guiándolo a el trasero de su novio.

"pero... ¡¿QUÉ HACEN EN MI ARMARIO?!" Grito Kageyama tapando sus ojos y corriendo hacia su ventana para no ver lo que se disponían a hacer los otros dos. Iwaizumi se quedo estático, con su erección palpitando en su mano; mientras, Oikawa se levantó y subió sus pantalones.

"Tobio-chan que bueno que llegaste, estábamos esperándote pero nos quedamos encerrados en el armario... Iwa-chan ¿que crees que haces? Ve a ocuparte de eso en el baño" Iwaizumi refunfuñando se fue al baño como pudo mientras Kageyama seguía tapando sus ojos.

"Los odio a ambos"

La mente de Hinata estaba en todos lados, en como ayudar a Tsukishima, en como ayudarle sin que Yamaguchi pensara que pasaba algo entre ellos, en arreglar las cosas con Yamaguchi... y en Kageyama. Fuera como fuera la situación en la que se encontraban, Hinata no podía dejar de pensar en lo asombroso -y guapo- que era Kageyama. Queria despegarse un poco de sus problemas y tomo su teléfono, marcando el número que se le viniera a la mente.

"¿Hola? ¿Kenma?" Espero un momento ya que podía escuchar algo crujir.

"Sho-Shoyo... ¿P-pasa ah algo?" Menciono como pudo, Hinata comenzaba a preocuparse ¿que le ocurría a Kenma?

"Ke-Kenma ¿estas bien? Suenas extraño" escucho un gruñido y como un grito ahogado, seguido por un suspiro largó que inconfundiblemente era de Kenma.

"Y-yo... ¡Ah! E-estoy bi-bien..." Aún que dijese eso, Hinata tenía la preocupación en el rostro.

En casa de Kenma

El armador había recibido la llamada de su amigo y decidió contestar, aún que sabía que no era el momento. Se encontraba en su habitación con Kuroo, ambos sin alguna prenda que les cubriera, Kenma se encontraba a cuatro patas sobre la cama mientras Kuroo se encontraba detrás de él, embistiendole con fuerza y rapidez. Cuando Shoyo pregunto si se encontraba bien, quiso responder de la manera más calmada posible, pero justo en ese momento Kuroo había dado en el punto exacto para hacerle gritar.

"Shoyo... ne-necesito colgar... Luego ha-hablamos" en cuanto colgó sin dejar contestar a su amigo, Kuroo comenzó con un vaivén más rápido. Kenma se aferraba a las sábanas con fuerza, intentando suavizar sus gemidos y jadeos; movía las caderas para conseguir aún más de lo que le ofrecía el peli-negro, que en ese momento se comportaba como un completo salvaje, le había dejado marcas en el pecho y abdomen, también en algunas partes de las piernas e incluso detrás de su oreja.

"Kuroo... Más rápido... Kuroo" suspiraba de manera entrecortada, su amigo sonrió y lanzo una leve carcajada aumentando el ritmo que llevaba. La cama crujía con fuerza, las penetraciones tenían un ritmo errático y Kenma estaba delirando al sentir llegar al orgasmo. Se corrió manchando las sábanas y por ende, contrayendo su entraba, apretando el miembro de Kuroo, dejando que él se viniera dentro de Kenma. Ambos cayeron cansados a la cama, exhaustos y sudorosos.

"Te amo, Kenma" el nombrado desvío la mira con un sonrojo, si bien Kuroo no se lo decía muy seguido -se lo demostraba la mayoría de las veces- y eso provocaba que cuando le decía esas simples palabras, Kenma se sentía extrañamente emocionado.

"Abrazarme, Kuroo... Te amo" le susurro lo último una vez que el otro le abrazo con fuerza. Ambos durmieron, Kenma pensando que al día siguiente tendría que explicarle algunas cosas a Shoyo.

Hinata rodó por su cama, pateaba la pared repetidas veces para no aburrirse, era inútil por el embrollo en su cabeza. Ya no quería agrandar el problema, tenía que hablar con Yamaguchi en ese mismo instante para resolver las cosas, definitivamente no se quedaría sin amigos.

"¿Que haces aquí?" Frunció el ceño al ver a Hinata en la puerta de su casa, no quería que su hermano le viera, tendría que explicar cosas. El más bajo tenía las mejillas rojas de la vergüenza, tenía que haber preguntado por teléfono donde vivía Yamaguchi, no ir a casa de Tsukishima a preguntar.

"Bueno... Quería ir a ver a Yamaguchi pero no se su dirección y..."

"Vamos, yo te llevo" tomo una chaqueta y salió de la casa, caminando lento, Hinata le siguió de cerca.

"Sólo necesito que me digas..."

"No, quiero ir" su tono era serio, Hinata supo la razón, Tsukishima también estaba arto de todo, de que Yamaguchi le ignorara y se llevará bien con Kageyama. Caminaron en silencio, no tenían nada de que hablar realmente -además de temas que tuvieran que ver con el entrenamiento, Kageyama o Yamaguchi-.

"¿Porque no das el primer paso tu?" Pregunto Hinata, era una duda que cargaba desde hacía mucho tiempo y quería aclararla, Tsukishima no se inmuto por aquella pregunta hecha de la nada.

"¿Porque no lo da él?" Hinata se molesto ante tal contestación.

"No será porque eres un idiota gigante que no comprende sus sentimientos" Tsukishima frunció el ceño molesto y le dirigió la mirada, a lo que Hinata también correspondió.

"Claro, y Kageyama los entendería mejor ¿cierto?"

"Al menos él no lo trata como basura"

"¿Y tu que sabes de nosotros?"

"Creo que la mejor pregunta sería ¿tu que sabes de Yamaguchi?" Ambos desviaron la mirada al lado contrario. Siguieron caminando en silencio, ignorando se e insultando se mentalmente.

"Estúpido titán"

"Pitufo imbécil"

Yamaguchi estaba frustrado, así que hizo lo que toda persona sensata haría en una situación así, comenzó a cocinar. Cualquiera pensaría que era algo tonto, pero para Yamaguchi, cocinar era algo relajante ya que requería de toda tu concentración para salir bien, lo que provocaba que se olvidara de todo. Desde qué había llegado a su casa de puso a cocinar, por lo que en esos momentos ya tenía en la mesa varios -muchos- platillos internacionales. Lasaña, paella, filete a término medio, pato asado, fondue de queso, teriyaki, puré de papa, hamburguesas, curry y como postres tenía flan, Pay de moras y en ese instante se encontraba adornando una tarta de fresas, cerezas y crema batida. Tenía la manga pastelera en la mano, una pequeña mancha de harina en su mejilla y su lengua estaba fuera -como cuando te concentras- hasta que tocaron la puerta, estaba solo en casa así que tuvo que ir él, dejo la manga en la mesa y se limpió las manos en el delantal de conejitos con alas -sekaiichi- que traía; abrió la puerta y se congeló.

"Hola..." Se iba a morir.

"Yamaguchi..." Cerro la puerta de un portazo o eso trato antes de que Tsukishima pusiera un pie deteniéndola.

"¿Que crees que haces, idiota?" Dijo Tsukishima empujando la puerta, pero el de pecas no cedía.

"N-no estoy presentable"

"Maldición Yamaguchi, no eres una jodida chica"

"P-pero eso no…" empujo con todas sus fuerzas y apoyando se en la pared, la puerta se cerró un poco más, pero el Rubio no podía quedar mal y empujo más, forcejeaban con ella hasta que por fin Yamaguchi logro cerrar. Jadeo recuperando aire y cerrando con llave, sólo por precaución; al otro lado estaban Hinata y Tsukishima, este último tratando de regular su respiración.

"Yamaguchi soy yo el que viene a hablar contigo" golpeo Hinata la puerta varias veces. Yamaguchi se enderezo y corrió al perchero, quitándose a toda velocidad el delantal y arreglando su cabello. Suspiro frente a la puerta y abrió.

"Gracias y... ¡Oh! Le rompiste la nariz a Tsukishima" menciono el más bajo, apuntando detrás de el donde Tsukishima sangraba. Yamaguchi se alteró al verle.

"¡OH DIOS MÍO, TSUKKI!" Grito importándole muy poco el hecho de que ya no le llamará de esa manera, le levantó el rostro y lo hizo caminar unos pasos dentro de su casa.

"Lo siento mucho, Tsukki... Lo siento ¡YO SOLO...!"

"Cállate, Yamaguchi" Hinata rió ante la escena, era como antes; antes de que Kageyama metiera sus narices en donde no le interesaba, en algo que no era su problema.

Por otro lado el de pecas sentó a Tsukishima en el sofá aún con la cabeza elevada para que parara la hemorragia.

"Iré por toallas, no bajes la cabeza" menciono antes de irse, Hinata se sentó igual y rió por lo bajo al ver el estado del Rubio aún sangrante, aún que resultaba un poco cruel de su parte; respiro un poco y un delicioso aroma le inundo las fosas nasales.

"Aahh... ¡Huele tan bien! ¿Qué crees que sea?" Trato de burlarse pero lo que no espero fue que el otro contestara con seriedad.

"Debe estar cocinando comida extranjera otra vez... A veces lo hacia para mi o simplemente para calmarse" Hinata le miro fijamente y después dirigió su vista a la mesa, repleta de comida.

"¿Calmarse?"

"Según el, calma por que la concentración es indispensable" término de decir eso y llego el de pecas con toallas, poniéndolas en la nariz del rubio; bajo la cabeza de este lentamente, presionando levemente la toalla contra la nariz. Hinata observaba todo, Yamaguchi parecía una novia preocupada por que su novio había peleado y eso le hizo sentir un cosquilleo en el estómago, al imaginarse a el mismo y Kageyama en la misma situación.

Después de un rato de estar en silencio, Yamaguchi se levantó y fue a la cocina, se estaba comenzando a tensar y el pastel necesitaba terminarse. Sus dos invitados se quedaron en la sala, fijos en el, en cada movimiento que hacia con la manga pastelera.

"¿Alguien va a venir a cenar a tu casa?" Pregunto Hinata, la cantidad de comida se le hacia excesiva; Yamaguchi dejo por un momento su tarea y vio la mesa, rió al darse cuenta que efectivamente era demasiado. Tsukishima no separaba su vista de su amigo, le gustaba verlo reír de esa manera, era bastante lindo; se avergonzó de su mismo pensamiento.

"No"

"¿Son muchos en tu familia?"

"No realmente"

"¿Comen demasiado?"

"Sinceramente, no"

"¿Irás a África a darles de comer a niños pequeños?"

"Bueno... No"

"Entonces ¿que harás con todo eso?" Yamaguchi pareció pensarlo un momento.

"¿Guardarlo en el refrigerador?" Hinata hizo un mohín ante eso, no le parecía bien hacer comida y no comerla en ese momento.

15 minutos después de que tuvieron esa rara charla, se encontraban ambos padres de Karasuno, Asahi, Nishinoya, Yamaguchi, Tsukishima, Hinata y Kageyama sentados en la mesa frente al gran festín.

"¡Se ve delicioso! ¿Lo prepararon ustedes dos?" Pregunto Nishinoya ya casi con un diente en la comida, Hinata dio una gran sonrisa.

"¡Si!"

"... Pero si tu solo los has llamado" le reclamo Yamaguchi al ver que Hinata se daba crédito por la comida que había preparado, Hinata le miro.

"Detalles, detalles" Yamaguchi suspiro y los demás rieron -a excepción de Kageyama y Tsukishima que se mataban con la mirada-. Todos notaron eso y comenzaron a tensarse, Yamaguchi se levantó de improviso.

"¡Espera Yamaguchi! ¿A dónde vas?" Pregunto Sugawara teniendo que sacara una escoba y los corriera -claro que era casi imposible, Yamaguhi era un amor de persona-.

"Estaba adornando un pastel... Comiencen ustedes, sólo me falta ponerle las fresas y estará listo" menciono con una linda sonrisa en su rostro para luego desaparecer en la cocina. Todos se miraron entre sí, esperando que alguien comenzara.

"Yo no voy a esperar toda la noche" reclamo Nishinoya, tomo un filete, puré de papa y curry, tomo los cubiertos y comenzó a comer ante la mirada atenta de los presentes.

"¡DIOS, YAMAGUCHI ESTO ESTA DELICIOSO!" Grito Nishinoya al degustar el primer bocado, alcanzo a escuchar un "gracias" y siguió comiendo. Dando oportunidad a los demás de hacerlo.

Todos se encontraban comiendo y hablando, parecían una familia en la cena de Navidad; Yamaguchi se les había unido una vez terminado el pastel que aún no estaba en la mesa. Por primera vez desde hacía algún tiempo, nadie parecía triste o preocupado por algo, Hinata y Kageyama se estaban gritando como siempre lo hacían, mientras Yamaguchi ofrecía distintas cosas a Tsukishima, pendiente de que no le faltará algo. Sugawara vio la escena con ternura y Daichi le tomo de la mano, acariciando el dorso de esta, Suga miro a su novio sonriéndole y besándole rápidamente; cuando se dieron cuenta todos en la mesa les estaban viendo con una sonrisa y uno que otro sonrojo leve. Así transcurrió la noche, entre risas y mucha comida.

"Quede lleno" repetía Hinata, se habían acabado toda la comida que preparó Yamaguchi y casi todos estaban llenos. Casi todos...

"¡YAMAGUCHI! ¡La tarta!" Reclamaron al mismo tiempo Nishinoya, Tsukishima y Kageyama, los últimos dos viéndose mal. El de pecas río ante eso, era como antes.

"Esta en la cocina... Voy por ella" se levantó y fue a la cocina. El pastel había quedado bastante bien y tenía montones de fresas y cerezas por todas partes.

"Parece pesado... ¿Quieres que te ayude?" Escucho una voz en la puerta, era Kageyama que estaba recargado de lado en ella de brazos cruzados -haciendo que se viese genial-.

"Si, por favor" pidió ya que si bien sólo era un pastel, estaba bastante pesado. Tobio se acercó y recordó lo que había hablado con Oikawa e Iwaizumi.

Flash Back

"Tobio-chan... No puedes estar de indeciso de esa manera, necesitas ordenar tus prioridades" trato de comportarse de manera responsable Oikawa, aún que el hecho de que Kageyama les viera a el e Iwaizumi casi teniendo sexo no ayudaba a su imagen. Kageyama bufo ante eso, no es que no pensara igual; solamente que el hecho de que se lo dijera Oikawa era más que humillante. Iwaizumi por su parte estaba solo acostado en la cama de Tobio tratando de dormir un poco.

"No estoy confundido, es sólo que..."

"Le traes ganas al de las pecas" escucharon a Iwaizumi.

"¿Que tu no te estabas durmiendo?" Le reclamo con enojo Kageyama a lo que Oikawa río e Iwaizumi ignoro.

"¿Que tu no estabas locamente enamorado del pequeño?" Kageyama se sonrojo ante eso.

"Nunca dije que…"

"Tobio-chan… entiende que si no aclaras esto terminaras molestando a los demás… Hinata es tu amigo y hasta lo que entiendo una persona importante para ti, no le hagas daño" Kageyama quedo pensando en aquellas palabras tan acertadas de Oikawa… Tenia que elegir de una vez.

Fin Flash Back.

Tomo el pastel y vio a Yamaguchi buscando algunas cosas, suspiro al verle; no quería herir a nadie –que no fuera Tsukishima- y para eso tenia que tomar una decisión.

"Yamaguchi…"

"¿Qué pasa Tobi…?" no pudo continuar al tener la misma sensación de hacia unos días, de nuevo los labios de Kageyama invadían los suyos, pero esta vez era diferente…

"¡¿Qué crees que haces, idiota?!" Tukishima alejo a Kageyama de Yamaguchi, casi tirándolo al suelo, los demás se apresuraron a ir a la cocina. Tsukishima tomo de la cintura al de pecas, abrazándolo y pegándolo a él, provocando un sonrojo en sus mejillas.

"No te le acerques" gruño el rubio, Kageyama le fulmino con la mirada mientras Hinata no se creía que pasaba. La guerra apenas comenzaba y ya había un herido.

Bien aquí acaba el capitulo 7, espero que les haya gustado y también agradezco sus comentarios que me han hecho reír demasiado –de hecho me apoye en uno que otro comentario para este cap- espero que no se rían de mi lemmon, no soy una completa experta pero prometo mejorar. Eso es todo, nos leemos en el siguiente cap, cualquier comentario o sugerencia es bien recibido ;3… ¿reviews?