Disclaimer: Aclaro que la serie de televisión y comics de Gravity Falls no me pertenecen, y que todos los derechos de este mismo pertenecen a su creador Alex Hirsch, y a la compañía Disney. Yo solo hago esta historia ficticia con fines de entretenimiento para el Fandom y lectores.

Personajes: Mabel Pines/Estrella fugaz, Bill Cipher.

Clasificación: T+

Invitada especial: SraPlumaDeMilColores

DRABBLE

07

Pobre Will

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Un chico de cabello azul celeste caminaba por los senderos del bosque de Gravity Falls, iba con la ropa cubierta de ramitas, tierra y barro. Su cabeza estaba agachada y mostraba una expresión lamentable. De su orbe azul zafiro brillante goteaba las lágrimas, que recorrían por su rostro de porcelana blanca.

"A veces me desanimo tan fácil que no lo puedo soportar, por más que lo intento empeora."

"Por eso iré a buscar ayuda profesional"

Llego a la cabaña de Mistery Shack, abriendo la puerta se encontró a los integrantes de la familia Pines, sentados viendo un programa de televisión. Se paró en el marco de la puerta y vio sentada ahí a la castaña junto a su hermano.

- Necesito una sesión doctora Mabel. – Dijo Will con voz rasposa.

- Oh no, no otra vez. – Dijo Dipper poniendo una cara de desagrado al demonio, ya que era la doceava vez en esta semana que molestaba a su hermana. – Will no puedes esperarte estamos viendo Patotective.

- Pero… - Dijo aun lagrimeando de su ojo.

- Cállate Dipper, es mi paciente no tuyo. – Levantándose de su asiento. – Vamos a mi consultorio Will.

Tomando la mano del peli azul subieron por las escaleras al desván.

- Mabel no eres doctora ni mucho menos psiquiatra, aparte el desván no es un consultorio. – Dijo Dipper.

- Déjalos Dipper, solo se están divirtiendo. – Dijo Ford. – Algo hizo Bill para desanimar al pobre.

- ¡Calabaza sácale muchos billetes! – Grito Stan desde abajo.

Mabel abrió la ventana dejando pasar la luz de la tarde y saco su escritorio improvisado con cajas de cartón y un letrero que decía: "Ayuda Psiquiátrica por cinco dólares" y otro letrero que decía: "El doctora esta…" Volteando el letrero "Esta disponible".

La chica trajo un banquito para que se sentara Will y después regreso a su puesto, colocando un jarrón que ya estaba lleno de billetes. Extendió su mano hacia el demonio de sueño; a lo que él busco en sus bolsillos su cartera en forma triangular de color azul, para después entregarle un billete de cinco dólares.

- Creo que necesito ayuda. – Dijo Will

- Mm… - Prestando su atención en el chico.

- Todo lo que hago termina en un fracaso. – Menciono melancólico. – Creo que no voy a ser capaz de darle una buena cita a la señorita Gleeful.

- Will Cipher, es verdad. Reconozco tus fallas y debilidades en planear una buena cita. – Quitándole las ramitas que tenía en el pelo. – Por eso me necesitas para encontrar el punto de tus fallas, Will Cipher. – Embozando una sonrisa. – Pero es por tu bien.

- Pero el día de hoy ha sido un asco. – Llevándose las manos al rostro. – Teníamos un día de campo en la mañana, me esmere demasiado desde hace dos días… ¿te acuerdas? – Sorbiendo su nariz. – Yo prepare galletas, sándwiches de lo que le gusta, fruta picada y hasta hornee un pastel de chocolate. – Dijo derramando más lágrimas. – Todo era perfecto, hasta que empezó hacer mucho viento, demasiado fuerte en Reverse Falls y todo se fue por la borda. – Menciono exaltado en su explicación, haciendo alusión a la descripción del terrible evento. – Incluso comenzó a llover a cantaros.

El cuarto comenzó a enfriarse a su alrededor y Mabel se levantó envolviendo a Will en un abrazo. Para evitar que volviera el desván en un congelador.

- Oh ya, ya Will. – Frotando sus hombros. – Y eso es lo que sucedió.

- No, aparte para empeorar el día. Bill se burló de mí en su dimensión y me dijo que era patético y tonto, por hacer un picnic en un día tan malo. – Se restregó las lágrimas en su rostro, manchándose más con la capa de polvo. – Todo salió mal.

- Descuida Will todo está bien. – Tomando su mano, para llevarlo a su habitación. – Tengo un sistema de terapia único para ti.

- ¿A qué te refieres? – Dijo, siguiendo a la castaña hasta su cuarto.

- Primero que nada vamos a limpiarte. – Dijo Mabel sacando unos pantalones de chándal negro, una polera blanca y unas pantuflas. – Sabía que esto volvería a suceder, por eso le pedí a tu hermano que me trajera tu ropa. – Entregándoselas. – Ve y cámbiate al baño.

- D-De… acuerdo. – Caminando hasta el baño.

- Ya regreso.

Bajando las escaleras fue a la cocina a preparar chocolate caliente, dándole tiempo a que el demonio se desahogada un momento en el baño. Volvió a subir con la taza de gatitos que tanto le gustaba. Llegando encontró al demonio con la ropa limpia. Se sentó en su cama y le hizo una seña para que se acercara, entregándole la taza de chocolate.

- Toma.

- Ehmm… gracias. – Dijo sorbiendo levemente su nariz, pero con el ojo lagrimeando.

- Siéntate Will.

- ¿Q-Qué… en tu cama? – Dijo levemente sonrojado.

- Will ponte cómodo, siéntete como en tu casa. – Bajándose de la cama y buscando entre su armario para sacar un suéter azul con la imagen de un ojo bordado en el centro. – Ten póntelo.

- Para mí. – Dijo incrédulo y con una mirada llena de asombro.

- Sí es para ti.

El demonio no perdió el tiempo y se lo coloco viendo el diseño del suéter y sintiendo una comodidad en la tela suave. Era agradable hasta que le llego el olor a flores, similares a las freesias que había en la mansión Gleeful.

- Huele como a…- Volteando a ver a Mabel.

La castaña se acercó a él y lo envolvió rodeándolo con su pequeño cuerpo en un cálido abrazo. El demonio abrió su orbe más grande al sentir el afecto de la chica, mientras tarareaba una canción.

- Crees que ella me odie.

- No, ella no te odia. – Dijo. – Que te dijo después que sucedió el desastre.

- Ella… no, me dijo nada. – Menciono triste. – Yo hui.

- Will. – Dándole palmaditas en la espalda. – Tontito yo creo que ella te está buscando.

- ¿Me está buscando?

- Ese suéter lo hizo ella. – Mostrando una sonrisa. – Hace poco vino a verme, antes de que tú llegaras. Me dijo que saliste corriendo. Ella quería darte esto, incluso no le importó que el clima haya arruinado su picnic. – Comento. – Al contrario dice que se divertía como nunca.

- Ella se divertía. – Pensando un poco en la expresión de Mabel Gleeful. – Cierto ella se divertía.

- Sabes que Bill bromea cuando tiene la oportunidad porque así es su carácter. – Dijo. – Sabes cómo es de molesto y presumido. Pero en el fondo te quiere, porque eres su hermano y le importas. Aparte si vuelve a hacerte daño, me avisas. – Besando su frente. - Le daré su merecido.

- Gracias Estrella fugaz. – Mostrando una sonrisa.

En ese momento se abrió un portal dejando ver a Bill y a Mabel Gleeful con el rostro lleno de lágrimas y levemente sonrojado.

- ¿S-Señorita? – Dijo Will

La chica corrió a su lado y se lanzó abrazar al demonio con todas sus fuerzas. Haciendo que tirada la taza derramando su contenido y dejándola caer. - ¡WILL! – Restregando su rostro con el suyo. – Grandísimo idiota, ¿Cómo pudiste irte así? No ves lo preocupada que estaba, porque vienes al loquero estúpido. – Besando su rostro.

- Oye idiota que haces con mi Estrella fugaz. – Dijo malhumorado Bill. – ¿Y qué diablos haces en su cama?

- Will no estoy molesta. – Dijo la castaña de ojos cian. –Fue divertido, me gusto pero porque saliste corriendo, ya sé que es culpa del pendejo de Bill. Pero ya te dije que lo ignoradas al idiota.

- ¿Qué dijiste? – Dijo furioso el rubio. – Oigan no me ignoren.

- Ya estoy bien señorita. Perdón por huir.

- Dije que no me ignoraran, Will respóndeme ¿Qué hacías con estrella fugaz?

- Vamos sonríe, no quiero verte triste. – Levantándola en sus brazos para cargarla. – Tengo tú suéter que hizo, es muy cómodo y lindo. – Dijo contento, abriendo un portal. – Vamos de regreso querida.

- Sí. – Asintió la chica.

Ambos se quedaron viendo a la pareja desaparecer por el portal y dejar una cama sucia de chocolate y la taza favorita de Mabel hecha añicos.

- Se acabó dejo esta profesión. – Dijo Mabel furiosa. – No puede ser que cada vez que venga Will, terminen mis tazas destruidas.

- ¿Ahora de que rayos me perdí? – Siguiendo a Mabel al desván para ver un puesto de psiquiatría. - ¿Cuándo estaba eso aquí?

Llego Dipper junto a ellos bebiendo una lata de Pitt Cola.

- ¿Dónde estabas hace dos semanas Bill? – Dijo Dipper con una sonrisa.

Bill estaba muy confundido pero vio a la chica recoger sus cosas, antes de acercarse y depositar un doblón de oro encima de la mesita improvisada.

- Necesito ayuda profesional. – Sentándose en el banquito de madera.

- Mm… - Tomando la moneda para comprobar que fuera verdadera y ponerla en su frasco. – La doctora está disponible. – Embozando un sonrisa.

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Un pequeño Drabble sin lemon ¡yey! Ya nos estamos curando SraPlumaDeMilColores :D

Alguien noto la referencia a Charlie Brown jejeje espero que les haya gustado. Ahora era turno de Will Cipher :3 me gusta hacer estas historias cortas.