La pasión entre tú y yo.

Deshy se acercó al cuerpo de Aoshi, jalándolo hasta hacerlo entrar dentro del camerino, pegando su cuerpo de suaves cuervas femeninas al cuerpo de Aoshi y después uniendo sus labios a los de su amante en un beso arrebatador y posesivo; Aoshi por supuesto no pudo resistirse a los encantos de Deshy, toda ella lo volvía loco y en ese momento ansiaba tenerla, hacerla suya, marcarla como su mujer, asi que de una patada cerró la puerta y atrajo a Deshy a su cuerpo en un fuerte abrazo, acariciando sus curvas con ansiedad, deseando saborearla, recorrerla completa, perderse en el paraíso de su intimidad.

Deshy abrió los labios, permitiendo que Aoshi encontrar el camino dentro de su boca, aunque ella era voluntariosa y le gustaba ser quien dominara, no se podía resistir a Aoshi, de alguna manera siempre terminaba sucumbiendo a sus encantos así que no opuso resistencia cuando él la recargó contra la puerta y la aprisionó entre sus brazos, haciendo presión contra su cuerpo, haciendo que ella se retorciera de placer, mas de pronto, en un breve instante en los cuales pudo controlar sus instintos para no dejarse dominar empujó a Aoshi y le dedicó una mirada sensual.

-No esperaba que vinieras aquí Aoshi, créeme que de haberlo sabido me hubiera arreglado para ti.- Dijo dirigiéndose al tocador.

Deshy esbozó una sonrisa, y se dio media vuelta, caminando desnuda hacia el tocador, dándose cuenta de que Aoshi tras de ella la miraba embobado; Aoshi por su parte sintió una mezcla de rabia y excitación al verla alejarse de su lado, esbozando esa sonrisa cínica, le daba rabia imaginar que en brazos de otro hombre también pudiera disfrutar, pero como una fiera que espera el momento oportuno para atacar a su presa, se quedó mirándola por un momento, recorriendo su cuerpo, su sonrisa cínica y como después tomaba un cepillo para desenredarse el cabello, mas no dejaría las cosas así, esa noche quería tenerla y decidió que iría tras ella.

Deshy, al ver que Aoshi caminaba hacia ella, dispuesto a tomarla, sintió que los muslos se le humedecían al saber que se acercaría, al imaginarse tenerlo dentro, pero lejos de externar su deseo de lanzársele encima como una fiera, decidió limitarse a peinarse el cabello, fingiendo tener una serenidad que lejos estaba de sentir, hasta que poco a poco él la hiciera sucumbir ante sus encantos.

Aoshi llegó hasta donde estaba y la rodeó en un abrazo por la espalda, encontrándose sus miradas a través del reflejo que les devolvía el espejo.

-¿Por qué tienes que hacerme esto?- Preguntó Aoshi apretujando con sus manos las caderas de Deshy, moviendo sus manos hacia su cintura para después con ellas ahuecar sus senos, mientras apretaba su erección contra los glúteos de Deshy.- ¿Sabes que me haces sufrir?

-¿Yo?- Preguntó Deshy con una risa burlona, mirándolo retadoramente por el espejo.- Eso no lo sabía Aoshi… ¿Por qué es que te hago sufrir?

-¡No te hagas!- Exclamó molesto Aoshi mientras entre sus dedos le retorcía los pezones y encajaba sus dientes en la blanca piel del cuello de Deshy, succionando con fuerza, ansioso por saborearla mientras ella lo ansiaba a él.- ¡Sabes perfectamente lo que provocas en mi, lo sabes Deshy y no eres capaz de darme una oportunidad!... ¡Pero no importa, aunque sé que amas tu libertad mas que a nada no me rendiré, aunque finjas no sentir amor por mi yo siento que eres mía, que has sido mía desde que nuestras miradas se cruzaron, desde esa primera vez en que te hice mía y no te dejare escapar de mi lado, eso ya deberías saberlo y no me importa el tiempo que me lleve o lo que tenga que enfrentar, pero sé que terminaras aceptando el amor que sientes por mi y serás mía solamente!

Deshy lo miró amenazadoramente mientras levantaba una ceja en una clara señal de cinismo, escuchar a Aoshi decirle con tanto fervor que ella seria suya, era algo que realmente le parecía gracioso, ella nunca se entregaría a nadie, ella era libre y así seguiría, sólo viviría para disfrutar la grata compañía de Aoshi o de algún otro chico

Aoshi la ver el cinismo reflejado en el rostro de Deshy, lo frustraba pero lo incitaba a demostrarle que sus palabras se volverían realidad, así que retorciendo sus pezones la hizo gemir de placer, el sabia que solo él lograba hacerla gemir de esa manera, y para excitarla mas, pego su miembro endurecido a los glúteos de ella, frotándose sensualmente, para que ella sintiera como este crecía a pesar de estar el aun vestido.

- Aoshi, aoshi, eres increíble, pero no soy tuya ni de nadie, no existe aquel que pueda proclamarse mi dueño. Yo soy libre y seré libre siempre

Aoshi soltó los pezones de Deshy y abriéndose el pantalón con rapidez, acerco a los glúteos de Deshy su miembro erecto, ella al sentir la tibieza de este, rozándola, no pudo evitar gemir con anticipación, sabia lo que era estar con ese hombre, lo que provocaba en ella, y tan solo recordar lo que era tener ese enorme miembro dentro de ella sintió como se humedecía.

Aoshi la obligó a inclinarse y a abrir las piernas, localizando la entrada a su intimidad, aquel lugar en el que tanto le gustaba estar y enloquecía de placer y comenzó a frotarse contra ella, sintiendo como Deshy estaba humedecida, lista ya para él, pero no quería precipitar las cosas, gozaba escucharla pedir por él, gemir y ver aquella expresión de exquisito placer en su rostro.

-¡Cógeme Aoshi, te quiero dentro de mi cógeme de una maldita vez!.- Exigió Deshy completamente excitada.

Aoshi adoraba escucharla pedir por el a su manera, pero también quería dominarla, así que la obligó a inclinarse y a abrir las piernas, localizando la entrada a su intimidad, aquel lugar en el que tanto le gustaba estar y enloquecía de placer y comenzó a frotarse contra ella, mientras seguía estimulando su clítoris, Deshy se retorcía del mas puro placer, Aoshi sabia enloquecerla, llevarla al mas delicioso placer él sintió como Deshy estaba lista ya para él, pero aun quería hacerla sentir mas, que gritara por él y sobre todo ver aquella expresión de exquisito placer en su rostro, el placer k solo el le daba.

Deshy inclinada contra el tocador se apoyaba con sus manos, gimiendo al sentir como Aoshi se frotaba contra ella mientras sus manos grandes pellizcaban sus pezones que palpitaban de placer, sintiendo como él después deslizaba una de sus manos hacia abajo, acariciando su clítoris.

-¡Ahh, Aoshi.. ahhh!.- Gemia y suspiraba Deshy, susurrando sensualmente su nombre dentro de la habitación pero sin apartar su mirada de la de Aoshi a quien miraba a través del espejo.

-¡Eres tan perfecta, preciosa!.- Jadeaba y gruñía Aoshi, mordiendo la piel de su cuello, sus hombros, gozando al sentir la suavidad de la piel de Deshy, el delicioso olor que emanaba de su cuerpo, su rostro perfecto y aquellos ojos de mirada maldita y burlona.

Aoshi sintió como su miembro palpitaba ansioso, la necesidad de estar dentro de ella era cada vez mas fuerte, entonces de una fuerte embestida se clavó en el sexo de Deshy mientras se aferraba a sus caderas para entrar tan profundo como le fuera posible

Deshy dejó escapar un gritó de placer, sentir como ese miembro grande y fibroso la penetraba con tanta ansiedad, la enloqueció y lo que termino de encenderla fue sentirlo moviéndose rápidamente dentro de ella, saliendo y clavándose en su sexo una y otra vez CON FUERZA. Deshy, solo pudo aferrarse al tocador, las fuertes embestidas de Aoshi era tan placenteras que sentía que el placer la haría perder el equilibrio, y mientras gritaba una y otra vez llena de placer, comenzó a mover sus caderas con cada envestida, gozando de que él la estuviera sometiendo, haciendo de ella lo que se le antojaba, una y otra vez Aoshi gruñía al sentir como el sexo de su chica lo recibía ansioso, y ver el enorme placer en el rostro de ella, lo llenaba de placer a él.

Dentro de aquella habitación, ambos amantes sentían como la temperatura aumentaba, y era seguro que no era por el clima, sabían que era por la energía que los rodeaba cuando sus cuerpos estaban unidos, por la pasión que ambos desbordaban cuando estaban juntos.

Ambos de un momento a otro sintieron que pronto alcanzarían la cúspide del orgasmo, por lo cual el comenzó a embestirla con mas fuerza, ambos gimiendo y gritando dentro de la habitación; ella sintió de pronto los músculos de su vientre contraerse, un delicioso placer recorriendo cada partícula de su cuerpo al mismo tiempo que él sentía explotar de placer, derramando su semilla caliente dentro de ella.

-¡Me encantas!.- Exclamó Deshy respirando agitadamente, sintiendo el cuerpo de Aoshi ligeramente sobre el suyo, mientras como poco a poco la calma regresaba ambos amantes se miraban a través del reflejo del espejo. Deshy le regaló una sonrisa a Aoshi antes de empujarlo ligeramente para separarse de él.

Aoshi, como si sintiera la presencia de alguien que no le gustaba, él aura de alguien que le desagradaba, volteó hacia la ventana donde de pronto miró un par de orbes color verde olivo… ¿Quién era?... Inmediatamente lo adivinó, aquel era Yaten Kou quien había visto lo que él y Deshy habían estado haciendo y tan sólo imaginarse lo que estaría sintiendo aquel cantante de pop que se humillaba por amor a Deshy, decidió que le demostraría quien era él dueño de Deshy, quien era el único hombre que la podría enloquecer y al que ella amaría aunque lo negara y rápidamente la jaló hacia él, para después tomarla por la cintura, levantándola en vilo y sentándola en el tocador.

-¿Así que no hemos terminado semental?- Preguntó Deshy con risa coqueta, mientras con manos ansiosa desabrochaba el pantalón de Aoshi y le quitaba la playera, dejándolo completamente desnudo, y sin perder tiempo, le enredó las piernas en la cintura, acercándolo a ella, sintiendo la ansiedad de su sexo como él de nuevo se frotaba contra su intimidad, sintiendo sus muslos humedecerse al sentir el miembro de Aoshi crecer nuevamente.

Aoshi respondió a su pregunta atrapando sus labios en un beso pasional que ella correspondió con la misma fogosidad e intensidad, encontrándose al fin sus lenguas en aquel beso, saboreándose el uno al otro posesivamente, como si nunca quisieran terminar, mientras las manos de él con ansiedad acariciaban sus muslos y las manos de ella arañaban la espalda de Aoshi quien lejos de quejarse, ante esa muestra de pasión de Deshy respondía mordiéndole el labio inferior, clavando sus colmillos dejando su marca en ella.

La falta de aire los hizo cortar el beso, encontrándose en la mirada dilatada del otro, ella como siempre quiso tomar el control pero él de un momento a otro, al ver un lazo negro que se encontraba a la orilla del tocador lo tomó y sin darle tiempo a reaccionar lo tomó y junto las manos de Deshy, cruzándoselas por la espalda amarrándoselas con este para tenerla a su merced, igual que ella lo hacia con él.

-¿Así que me someterás Aoshi?... ¡me dejaras a tu merced!, ¡eso quiero verlo!.- dijo con una sonrisa que al chico lejos de ofenderlo lo excitó mas.

Aoshi miró a Deshy maliciosamente, recorriendo en ese momento su perfecto y bien formado cuerpo: su rostro de mirada retadora que tanto le gustaba, su cabello negro alrededor de su rostro, sus senos grandes y redondeados en cuya cumbre estaban los pezones endurecidos como perlas rosadas, su estrecha cintura, la curva de sus caderas en que le gustaba perderse, su sexo, sus piernas y de nuevo su sexo que una y otra vez lo llevaba a un delicioso paraíso.

Deshy al darse cuenta de como la miraba Aoshi, supo lo que provocaba en él y se mordió el labio inferior coquetamente, mirando hacia abajo, dándose cuenta de como el miembro viril de Aoshi palpitaba ansioso; Aoshi, como una fiera salvaje, se acercó a Deshy, tomándola de la nuca y besándole los labios con fiereza y posesividad, abriéndose paso entre sus labios hasta encontrarse con el sabor a pasión de su boca y esa lengua húmeda con la que comenzó a juguetear, moviéndose ambos frenéticamente, mientras él con sus manos recorría ansioso los muslos y la cintura de su chica, deteniéndose después en sus senos que comenzó a retorcer, gozando al sentir como los pezones de ella se endurecían con su tacto.

-¡Cógeme Ahoshi, cógeme!.- Gritaba Deshy entre gemidos, sintiendo que dentro de ella se encendia la hoguera que sólo Aoshi lograba encender a ese punto con una sólo mirada, haciéndola sentir que la quemaba con su manera de amarla y llevarla al limite del placer.

La falta de aire los hizo cortar el beso, mirándose retadoramente a escasos centímetros por unos minutos cuando de nuevo se lanzaron al ataque besándose fieramente hasta que entonces ella le mordió el labio inferior con tanta fuerza que sintió el sabor caliente y pasional de su sangre que como una vampira comió con deleite lo cual a él lejos de molestarle pareció incitarlo pues poco a poco fue descendiendo de los labios de Deshy, dejando un camino de besos ardientes en su pálido cuello que lamió y mordió ansiosamente, haciéndola gritar y gemir de placer.

Deshy inútilmente trataba de desamarrarse, aunque sabia que cuando Aoshi se lo proponía, podía lograr someterla para su deleite como pocos hombres sabían hacerlo, por lo que ella se limitaba a gozar con sus cinco sentidos el placer en su máxima expresión que sólo él le daba.

-Me encantas.- Susurró Aoshi, besando su clavícula, llegando al fin al nacimiento de los senos de Deshy que besó y mordió con ansiedad, tardándose en esa zona de su cuerpo que a él tanto le gustaba y sabia a ella le hacia estallar de placer y entonces abrió su boca, cerrándola sobre el pezón que comenzó a saborear con la punta de su lengua, sintiendo como se ponía mas duro y tieso mientras con su otra mano le retorcía el otro.

-¡Aoshi!.- Gemía Deshy con lujuria, sintiendo su corazón golpear violentamente contra su pecho, un calor abrasador recorriendo su cuerpo, extasiándose con la manera de tocarla de Aoshi, sintiendo como su entrepierna se humedecía ante la necesidad de su sexo que clamaba por sentir el grosor de Aoshi dentro.

Aoshi dejó pasó de un seno al otro brindándole las mismas atenciones Y haciendo gemir a Deshy con inmenso placer, mientras con sus manos apretaba posesivamente la cintura de Deshy, hasta que fue bajando su agarre por el su suave y plano vientre de la chica, sus caderas, y entonces poso su lengua sobre el abdomen de Deshy, llegando a su vientre, para después instalarse muy debajo de su ombligo, arriba de su sexo, haciéndola gritar al sentir su lengua hume da en esa zona tan sensible de su cuerpo.

Deshy sintió que Aoshi de un momento a otro se detuvo y abrió sus ojos, encontrándose con la penetrante y profunda mirada de Aoshi que la estremeció, sólo él podía mirarla con tanta intensidad y encenderla de esa manera, y sin sospecharlo, Deshy experimentó el mas delicioso placer y en solo un instante dejo escapar un grito de inmenso placer, cuando sintió un dedo de Aoshi invadiendo su sexo, después dos y hasta tres, estimulándola en el punto exacto donde explotaba de placer; Deshy, a pesar de ser quien estaba sometida, comenzó a mover sus caderas conforme el estimulaba la fuente de su placer femenino, gritando, gimiendo, pidiendo con cada jadeó un poco mas de Aoshi.

¡Tómame , por favor, quiero sentirte dentro!.- suplicaba con un dejo de voz, pues ciertamente Deshy podía acostarse y gozar con muchos hombres, pero sólo A le imploraba siempre por mas.

-Tranquila Deshy.- Respondió Aoshi con voz aterciopelada.- Antes te quiero saborear completa.

Deshy no tuvo tiempo ni de reaccionar, pues Aoshi se agachó y con la punta de su lengua comenzó a saborear su sexo, mientras la sujetaba firmemente de las caderas, disfrutando como si del mas delicioso néctar se tratara, haciéndola gritar, explotar y estallar de placer una y otra vez conforme el saboreaba su intimidad; mas tan pronto Deshy hubiera alcanzado el orgasmo, Aoshi no le dio tregua, pues se hundió en su sexo con fuerza, moviéndose dentro de ella una y otra vez.

-Aoshi- dejo escapar Deshy un grito de placer, al sentirlo clavarse con fuerza en su sexo. Le penetraba con fuerza, sintiéndola con cada embestida, mirando con orgullo como ella entrecerraba sus ojos, gimiendo del mas intenso y puro placer, pidiéndole que siguiera, con esa voz tan cargada de lujuria que a él lo enloquecía.

Aoshi entonces la tomó de la cintura, levantándola en sus brazos, haciendo que el cuerpo de Deshy de la cintura para arriba quedara en el aire, ofreciéndole una mejor vista de sus senos entonces recargándola contra su pecho, sintió como los senos redondeados de Deshy se movían con cada embestida, la curva de su cuello estaba al alcance de sus largos y afilados colmillos, y aprovechando esto, comenzó a morderla ligeramente sin der de embestirla, mientras el largo cabello de Deshy caía como una cascada negra tras ella casi tocando el piso.

Aoshi siguió embistiendo con fuerza, entrando y saliendo en el sexo de su chica, una y otra vez, deleitándose al escuchar los gemidos y gritos de placer que salían de Deshy se sentía que estaba ganando su propia batalla personal, porque al escucharla gemir con tanto placer, se daba cuenta de lo mucho que ella disfrutaba estar con elcombinándose con aquel sentimiento de triunfo que lo inundaba al saber que era superior a Yaten Kou y no sólo de él, sino de cualquier otro hombre pues dentro de si, aunque no tuviera sus habilidades psíquicas tan desarrolladas como las de Deshy, sabia que esa mujer aunque tuviera sexo con otros, que aunque hiciera tríos, sólo con él Aoshi Maichelis, hacia el amor.

Deshy estaba excitada y queriendo ser ella quien también controlara la situación se las ingenió para soltarse y rodear el cuello de Aoshi con sus brazos, robándole un beso profundo que el correspondió con la misma ansiedad, dejando que ella saboreara su boca, recorriendo cada rincón con la deliciosa y traviesa lengua de ella, quiso participar en esa batalla sensual y erótica y de un momento a otro las lenguas de ambos se encontraron ardientemente en un beso que parecía no tener final.

Algunos minutos después, la falta de aire, hizo que el beso finalizara y entonces la habitación se inundó de los gemidos y gritos de placer de ambos amantes, Aoshi seguía embistiéndola con fuerza, Deshy se acercó a su cuello, clavándole sus largos colmillos, dejando dos claras marcas en el, logrando que el lejos de molestarse se excitara mas al sentir la lengua húmeda de su amada en su piel sensibilizada y los dientes que se encajaban.

Aoshi, estaba tan excitado que echo la cabeza ligeramente hacia atrás brindándole mas espacio a su chica para morderlo y mientras sentía como la lengua tibia y hume da de Deshy rozaba cada zona ya sensibilizada, abrió los ojos y al tener la ventana frente a él, alcanzó a ver los ojos verdes de Kou que miraban a través de la ventana, en sus pupilas verde esmeralda de podía notar una mezcla de sentimientos, rabia, impotencia, pero sobre todo tristeza.

Aoshi lo miro directamente y sonrió de lado en una clara muestra de burla hacia el menor de los Kuo y no conforme con eso, se movió hacia la ventana, llevando en brazos a Deshy, y mientras aun la penetraba la recargo contra la ventana para clavarse aun más profundo en su delicioso sexo.

Aoshi comenzó a embestirla con mas fuerza, haciendo sentir a Deshy tanto placer, que inconscientemente recargó su cabeza contra el cristal, Aoshi aprovechando esto para deleitarse besando y mordiendo la base de su cuello, siguiendo hasta su clavícula y después los pezones que con el contacto de su lengua se endurecían.

Deshy, a pesar de no haber visto a Yaten por la ventana, había sentido su aura, mas en ese momento, concentrada en las deliciosas sensaciones que sólo Aoshi provocaba en ella, no tenia cabida en su mente para nadie, ni siquiera para pensar y burlarse de lo que Yaten estuviera sintiendo, entregada sólo a lo que sentía; Deshy suspiraba de placer con cada embestida, con cada caricia, que Aoshi le brindaba, exigiéndole mas, entonces Aoshi comenzó a embestir a Deshy con mas fuerza sujetándola de sus caderas para hacer mas profunda la penetración, mientras ella al mismo ritmo movía sus caderas, sintiendo ese enorme miembro tan grande, dentro de ella hasta que ambos, unidos el uno al otro, gritaron incontrolablemente al estallar de placer. Deshy sintió una sensación que nacía en su vientre y recorrió cada fibra de su ser, Aoshi sintió como su cuerpo se tensaba, derramando dentro de ella su semilla.

Una vez que ambos recuperaron el ritmo de su respiración Aoshi atrapo los labios de Deshy en un beso suave pero pasional, beso que ella respondió cruzando sus brazos alrededor del cuello de Aoshi, profundizando el beso. Aoshi se encamino hacia una suave manta en color negro que Deshy solía usar para descansar, llevándola en sus brazos, y sin dejar de besarla la acomodo junto a él sobre la manta.

Quien no había podido dejar de mirar como su peor rival tomaba a la que el consideraba su chica, estaba rabiando al haberla visto en brazos de ese zarrapastroso, disfrutando gimiendo y suspirando, deseo entrar y alejarla de él, sin embargo era como si sus pies se hubieran quedado clavados al piso no pudo reaccionar, solo pudo mirar, mirar como era otro y no el, el que arrancaba esos gemidos de placer, en su amada Deshy y aunque en un principio Deshy había sentido el aura de , jamás se percato de su presencia tras la ventana, mas desde el momento en que Aoshi la beso, ella olvido todo lo demás, pues las sensaciones que Aoshi provocaba en ella, la hacían olvidarse del mundo, concentrándose solo en ellos dos.

Al verlos alejarse de la ventana, cayó al piso arrodillado, mientras sentía un nudo en la garganta que le dolía, sentía que su corazón estaba roto, se sentía miserable, nunca se había sentido tan insignificante, pero que podía hacer, si solo se había quedado mirando como un imbécil

Aoshi comenzó a acariciar el cuerpo de Deshy, suavemente, mirándola con sus profundos ojos verdes, mientras la veía entrecerrar sus hermosos ojos color marrón, haciéndolo sonreír, entonces le dijo suavemente sin dejar de mirarla.

-¡ Te amo tanto Deshy!

Deshy abrió los ojos de golpe mientras se levantaba ligeramente y clavó su mirada en él, inexpresiva sin decir nada.

Deshy suspiró con fastidio y le dijo con seriedad.- -Aoshi, ya deberías saber que no me agrada que me digas eso, sabes de antemano que no estoy interesada en tener una pareja, eso no va conmigo, te lo he dicho.

Aoshi esbozó una media sonrisa y la atrajo hacia si en un abrazo tierno pero posesivo, sin pensar en reclamarle nada, pues sabia, que Deshy siempre decía lo mismo, siempre negaba querer tener una relación, pero él estaba seguro que Deshy sentía algo mas por el, solo que tal vez ni ella misma lo notara aun, pero él no descansaría hasta que ella se diera cuenta de que también lo amaba y que tarde o temprano ella seria solo suya.

Deshy se dejó abrazar, no podía negarse a si misma que estar con ese hombre era toda una experiencia, así que solo se dejaría consentir por ese semental que sabia en cualquier momento la tomaría de nuevo y ella no lo rechazaría.

Mientras Deshy y Aoshi se encontraban desnudos, acostados y abrazados el uno al otro, afuera del camerino, Yaten Kou se encontraba sentado bajo la ventana, llorando amargamente al haberse torturado mirando la escena erótica entre Deshy y Aoshi.

Sentía que el nudo en su garganta lo ahogaba, él amaba Deshy master incluso desde antes de conocerla en persona, el la había adorado, había fantaseado tantas veces en su mente, sobre como seria el momento en que se conocieran, sobre como seria su relación, sobre lo felices que serian y la familia que alguna vez formarían.

¿Qué había sido de todo aquello?, donde estaban esas noches de pasión de los dos juntos, donde le hacia el amor y ella pronunciaba su nombre entre gemidos, donde estaban esos momentos en que enamorados paseaban por el parque demostrándose en cada beso el inmenso amor que sentían el uno por el otro, donde habían quedado esos momentos que el tanto anhelo, donde la veía embrazada, esperando al hijo de ambos, ¿ donde habían quedado esos sueños, acaso se había enamorado solo?, ¿acaso solo habían sido eso, sueños lejanos?

Afuera, en aquella noche, el cielo estaba nublado, sin estrellas, tan sólo levemente iluminado con la luz de la luna llena que se filtraba entre las espesas nubes, entonces en la noche silenciosa se escuchó un trueno, otro y otro y las gotas de lluvia no se hicieron esperar cayendo en forma continua mientras Yaten al mismo tiempo lloraba desconsoladamente, sintiendo dentro de si, como si el cielo lloraba con él, el silencio fue interrumpido nuevamente con los truenos provenientes del cielo, pero entonces a los oídos de él, llegaron esos gemidos que le partían el corazón, dejándole en claro que Aoshi nuevamente hacia suya a Deshy Master, estaba destrozado, el pecho le dolía y sus lagrimas ardían en sus ojos, su Deshy se entregaba de nuevo a Aoshi y él, él no era nada pues a pesar de recordar que cuando había estado con Deshy, la había hecho gozar aunque ella lo negara, pero si algo le quedaba claro, es que Deshy jamás había gemido ni gritado con él como lo hacia con Aoshi, cuanto envidiaba en esos momentos a su peor rival, como deseaba ser el quien estuviera tomando a Deshy, quien la hiciera suspirar, pero solo podía estar ahí torturándose con cada gemido, escuchando cuando con voz lujuriosa su amada Deshy llamaba por su nombre a ese zarrapastroso, porque a ese hombre y no a él, porque no lo amaba "¡basta, basta!" sollozaba Yaten mientras lloraba desconsoladamente, no puedes seguir torturándote así, sólo debes luchar por ella, sólo es un momento de debilidad, ella te amara.- se decía con inseguridad a si mismo.

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Algunos días después…

Naoko's Secret.

Dentro de las oficinas de Naoko's Secret, Makoto y Rei se encontraban sentadas frente a las dos socias dueñas de Naoko's Secret: Naoko Tendo quien era la diseñadora oficial de cada prenda de la casa de modas y dueña del 50% de las acciones y Kakyuu Kou, quien era dueña del otro 50% de las acciones de la casa de modas.

"¿Vender Naoko's Secret?" Preguntó Makoto asustada. "Pero eso no es posible… ¿Qué pasara con el trabajo de todas nosotras?"

"Yo me veo en la necesidad de vender mis acciones." dijo Naoko. "Esto no significa que naoko's secret cierre, puesto que de acuerdo a Kakyuu Kou yo seguiré siendo la diseñadora, pero el presupuesto no alcanza para tener a tantas modelos así que, Makoto y tú Rei están entre las que lamentablemente tendremos que liquidar."

"¡Eso no es justo!" Exclamó molesta Rei. "¿Por qué no sacan también a Serena y Minako?... ¡Claro todo porque una es nuera de Kakyuu Kou y la otra es prima de la susodicha!"

"¡Mas respeto para con mi nuera Hino!" Exclamó Kakyuu. "Las acciones de la empresa se tendrán que vender, así que lo sentimos mucho pero ustedes quedan despedidas, así que será mejor que firmen para llegar a un acuerdo que convenga a todos."

"¡En verdad se le zafo un tornillo!" Se puso de pie Makoto quien estaba muy molesta. "Todavía encima de que nos corre se le ocurre pensar que Rei y yo vamos a firmar la renuncia, acaso esta loca… ¿Qué es lo que usted tiene en la cabeza?"

"Asististe a un concierto de cierto grupo barato, que humillo a mis hijos" y no conforme con eso, te acostaste con el hermano de mi nuera, seguramente creíste que así asegurarías tu trabajo, deberías aprender de Minako o serena, ellas son señoritas respetables, no se revuelcan con quien sea, ni humillan a mis bebes.- Respondió molesta Kakyuu.

Makoto se levantó molesta y le propinó una sonora bofetada a Kakyuu Kuo, y molesta le dijo.- En primero a mi no me humille, y si se refiere a Andrew como cualquiera, le recuerdo que es el hermano de su adorada nuerita, que según usted es muy respetable, ¿porque no le pregunta al esposo de Naoko que tan respetable es?- Salió molesta Makoto de la oficina seguida por Rei.

Rei antes de salir completamente de la oficina, miro a Kakyuu Kuo y le dijo

"¡Déjese de estupideces y sobreprotegerlos porque con su actitud jamás se convertirán en hombres!", "Y ni crea que vamos a firmar la renuncia.- Dijo molesta Rei.

Después de que las dos jóvenes modelos salieran molestas de las oficinas de naoko's secret, naoko y kakyuu se quedaron unos momentos mas charlando sobre lo insolentes que eran esas dos mujeres, que se alegraban de poder deshacerse de ellas, ya que solo desprestigiaban a la empresa.

Después, kakyuu comentó con naoko acerca de la venta de sus acciones y le dijo que no debía preocuparse porque ella era una gran estilista, así que su trabajo estaba asegurado, y que en realidad lo único que había deseado era el poder deshacerse de esas dos, que no habría venta de acciones, justo en ese momento el celular de Kakyuu Kou timbró con insistencia.

"Seiya mi pollito… ¿qué es lo que sucede?" preguntó Kakyuu con voz chiplona. "¿pero que estas diciendo?... ¿qué le pasó a mi lin do bebito?... ¡voy inmediatamente para allá!".- dijo al borde de las lagrimas.

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Mansión Kou.

Seiya y Taiki se miraban bastante preocupados por su hermano menor, tenían ya bastante rato ahí, cuidando de él, angustiados por la enorme depresión en la que su hermano se encontraba sumido, aun no entendían porque o como había pasado esto, sólo sabían que se encontraba así desde el día del concierto. Ambos se preguntaban si la humillación recibida, lo tenia así, pero también les extrañaba que su hermano menor, no blasfemara contra la gente que lo humilló, o contra los integrantes masculinos del grupo que se burlo de ellos, realmente lo que les preocupaba era que el solo sollozara tan lastimeramente mientras repetía constantemente el nombre de la guitarrista de dragon cross.

Sentía que su corazón estaba destrozado, se sentía herido, lastimado, y una enorme tristeza lo embargaba, la mujer que amaba se había entregado a su peor rival, y había disfrutado, realmente había disfrutado estar con él y entonces donde que daba el en su vida, acaso nunca lo amo, porque ella no lo amaba, porque no se había entregado con esa pasión a él cuando estuvieron juntos, porque ella no lo besaba como a ese zarrapastroso, porque.- Deshy.- soltó lastimeramente mientras las lagrimas quemaban sus ojos y corrían por sus mejillas.

Seiya estaba bastante preocupado por su hermano menor, y Taiki compartía ese sentimiento, el hecho de que su orgulloso y altanero hermano, no hablara durante días, no comiera y solo estuviera recostado sollozando mientras abrazaba un poster de cuerpo entero de la guitarrista de dragon cross, los tenia angustiados y hasta ansiosos al no saber que pasaría con su hermano pero lo que mas los preocupo, fue la tontería que su hermano intento hacer esa mañana, al querer colgarse del abanico de techo de su cuarto con una bufanda de seda que tenia en su alcoba, afortunadamente el peso de hizo que el abanico se desplomara y aunque él se había lastimado el brazo y una pierna por la caída, no había pasado a mayores, Seiya corrió hacia su hermano para ayudarlo a levantarse y ver que no se hubiera hecho daño con tan tremenda caída Seiya ayudo a recostarse y de inmediato llamo a Taiki para que entre los dos lo cuidaran mientras su madre llegaba y llevaban a su hermano menor al hospital.

Seiya miró a sufrir y con rabia e impotencia le dijo.- Yaten, no puedes seguir así, una mujer no es razón para que quieras quitarte la vida.

En ese momento Taiki iba entrando a la habitación y al escuchar lo que había pasado, se acercó furioso a la cama de su hermano menor y le dijo.- no puedo creer que seas tan imbécil enano. Esa mujer te odia, como puedes pensar siquiera en una estupidez así por ella, ¿como pudiste pensar que el abanico soportarían tu peso?.- comentó Taiki quien se ganó una mirada dura de parte de Seiya

-¡cállate Taiki, no le des mas ideas, antes no pensó en otra cosa, ahora no podemos dejarlo solo, no es momento ni siquiera de hablar de esa mujer, lo importante es que mama llegue y llevemos a al hospital!- dijo Seiya con molestia.

Pronto se escucharon los gritos de Kakyuu Kou, quien irrumpió en la habitación con lagrimas en los ojos y empujando a sus dos hijos mayores se abrió paso para abrazar al menor de sus hijos.

-Yatencito mi bebe, mi niñito adorado… ¿qué intentabas hacer?... ¿cómo se te ocurre pensar e una tontería así?, porque quisiste quitarte la vida?... ¿qué es lo que te sucede mi hermoso niño?, no sabes lo que me hace sufrir con solo imaginarme que te pase algo. bebe piensa que eres la luz de mis ojos, lo mas importante para mi, si algo te pasa yo me muero mi bebe.- dijo mama Kuo hecha un mar de lagrimas

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Algunas horas después…

Deshy bajó de su auto al llegar a la lujosa cafetería con área inside y outside donde había quedado de verse con Makoto para tomarse un café y efectivamente, cuando llegó la miró sentada, esperando por su llegada, al momento en que Deshy miro a su amiga, pudo sentir como su aura se desprendía llena con variados sentimientos, entre ellos el de la tristeza, la molestia y preocupación.

-Hola Mako ojeritas.- Saludó Deshy sentándose frente a Makoto, llamándola de aquella manera, pues sabia cuanto odiaba Makoto la facilidad con que le salían ojeras.- ¿Por qué tan enojada hoy?- le preguntó con serenidad, pues ya sabia que ella le contaría todo aquello que la preocupaba y Deshy estaría ahí para apoyar y escuchar a su mejor amiga.

-¡No empieces con lo de las ojeras!.- Exclamó Makoto con fingida molestia, pues sabia cuanto disfrutaba Deshy al molestarla así.- Además ya he comenzado a probar una pomada nueva que las va eliminando gradualmente, pero ahora eso no es lo que importa… Deshy, ha ocurrido algo terrible, me han despedido de Naoko's Secret.- dijo con preocupación la hermosa modelo.

-¿Como que te despidieron?- dijo con molestia Deshy.- seguramente la vieja estúpida de mamá Kou esta tras esto… ¿verdad?... el que fueras al concierto de mi banda debe haber sido lo que esa idiota aprovecho `para hacerlo, seguramente esas dos werejas pendejas le han de haber ido con el mitote o esos tres maricones que tiene por hijos le pusieron el chisme, trio de imbéciles y esas dos rubiecitas pronto sabrán lo que es meterse con Deshy master o con las personas que ella quiere, se arrepentirán de eso.-dijo con seriedad como pocas veces se veía en ella.

-No sé que tanto haya afectado eso Deshy, pero de que esa bruja maldita buscaba un pretexto, ese fue.- respondió Makoto enojada.- lo que mas me preocupa es que seguramente ya nadie me querrá contratar en otra agencia, naoko's secret es una de las mejores casas de modas y no creo que la idiota de mama Kuo o naoko´s den buenas referencias de mi, y para colmo Rei también fue despedida, si que nos han jodido a las dos que haremos Deshy, tú siempre tienes un as bajo la manga, dime que podemos hacer.- dijo en tono suplicante la hermosa chica.- Makoto, primero debes tranquilizarte, sabia k esos imbéciles no se quedarían tranquilos, pero no esperaba que la agarraran contra ustedes, mira deja de preocuparte ya se me ocurrirá algo Mako, ustedes volverán a las pasarelas solo déjamelo a mi.- dijo con seguridad Deshy

-¿pero como deshy?, ¿como planeas hacer eso, si ya nos despidieron y no tenemos referencias, ni nada?- dijo con tristeza makoto.

-Sólo déjalo en mis manos, te doy mi palabra de que ustedes serán recontratadas en esa o en alguna otra agencia mejor.- dijo con una son algo malvada la hermosa guitarrista.- dime Mako alguna vez te he quedado mal.- la miro con seriedad.

Makoto miro la determinación de su amiga Deshy y sonrió por primera vez desde que fue despedida, as iba a darle las gracias a Deshy cuando ambas escucharon como el celular de la hermosa guitarrista sonaba.

-¿hello?.- contesto Deshy sensualmente, esperando escuchar la voz de algún chico, pero en vez de eso escuchó a alguien llorando lastimeramente del otro lado de la línea, Deshy puso cara de fastidio porque escucho una voz a la que no se le entendí.- ¡con una chingada, deje de chillar, límpiese los mocos y hable bien porque no le entendiendo ni madres!... dígame quien demonios es y que quiere, dígamelo de una maldita vez, que no tengo su tiempo -dijo con molestia la hermosa guitarrista.

-Soy, soy Kakyuu Kou la madre de .- habló con voz mas clara aunque nasal debido al llanto la mujer del otro lado de la línea.- Deshy tienes que ayudarlo, solo tu pu..-. mamá kuo no termino de hablar porque en eso escuchó la voz de Deshy interrumpiéndola.

-A ver, a ver, ¿cómo que Deshy?... ¡no sea tan igualada vieja estúpida y ridícula, soy la señorita Master para usted!.- dijo con burla la hermosa chica.

-Discúlpeme señorita Master, es solo que estoy desesperada, por favor tiene que ayudarme, Yatencito, mi bebe, mi niñito, trató de suicidarse ahorcados con una bufanda y…- decía mama Kuo con dolor, pero antes de terminar, escucho como Deshy reía a carcajadas a través de la línea.

-De verdad que es imbécil, pero no se preocupe mamá Kuo, si ese es el problema tiene solución.- se adelantó a responder Deshy tratando de contenerla .- sólo cómprele un cuchillo bien filoso y listo, o póngale un bote de sus píldoras.- no creo que eso falle.- dijo con cinismo la guitarrista

-Por favor señorita Master, sé que usted no es mala, por favor, usted es la única que puede ayudarme sólo con su amor puede salvarlo de si mismo, él la ama, por favor ayudeme, apiadese de mi bebe, se que usted tiene un gran corazón, por eso mi bebito la ama tanto.- dijo lastimeramente.

Deshy resopló con fastidio y le dijo a través de la línea.- y usted cree que por hablarme con sus estúpidas hipocresías lograra algo, ¿como pudo creer que me engañaría con esa palabras tan ridículas?- soltó una carcajada al escuchar las suplicas de kakyuu kou del otro lado de la línea mientras Makoto, olvidándose de su problema y sin saber con quien hablaba Deshy no podía evitar carcajearse ante la manera de hablar de su amiga, aunque aun no había escuchado de quien se trataba, con las pocas palabras que Deshy decía, pudo adivinar con quien hablaba…- Deshy miró a Makoto y le guiñó un ojo en complicidad, dándole a entender que le explicaría luego.

N/A: No tengo humor para notas finales pero espero le guste, sobre todo a ti Mona.

Atte:

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