Capítulo 7: Nuestra primera cita

Disclamer: Ninguna de las canciones que aparecen en el capítulo me pertenecen. Pertenecen a sus respectivos autores/cantantes. Las letras de las canciones, aparecerán en cursiva.

*Punto de vista de Rachel*

Los días del lunes al viernes se me hicieron eternos. Clases, llamadas a Brody, meter ropa y otras cosas en cajas, mas clases…

El viernes, al salir de clase, quedé con Kurt que ya había llevado sus cosas a nuestra nueva casa y ya dormía allí, para no gastarse más dinero en el hotel. Él ya se había instalado y me había estado ayudando a llevar cajas, pero aún me quedaban por llevar dos cajas y mi maleta de ropa. Todo estaba hecho y listo para llevar, salvo mi vestido para la cita de aquella noche, que estaba encima de la cama.

Aquella tarde después de comer, Kurt me ayudó a llevar las dos cajas que tenía en mi habitación y la maleta y cuando las dejamos en casa me dijo:

-¿Nerviosa por tu cita?- me preguntó mientras sonreía. Me había tirado toda la semana, dándole la brasa cada vez que nos veíamos e incluso cada vez que nos llamábamos, especulando sobre la cita. Que debería llevar, que me prepararía, que diría él, que diría yo, que pasaría…

-Atacada.- respondí poniendo mi maleta encima de la que sería mi cama.

Kurt, había empezado a decorar la casa, se notaba mucho donde había dado su toque y donde no.

-Tranquila, ya verás como todo sale genial.

Yo quería estar tranquila pero me era imposible. Terminé de organizar un poco las cosas que había llevado, volví a la residencia de NYADA y me dispuse a darme una ducha y a prepararme para la cita.

*Punto de vista de Brody*

Estuve toda la semana planeando la cita. Velas, pondría velas por toda la habitación. Música ambiente, lenta y la cual pudiera ser bailable después. Música parecida al vals, ya que Rachel me dijo que Cassie no la dejaba bailar vals, porque decía que no era lo suficientemente buena, la ayudaría un poco. Me llevó bastante encontrar música adecuada, así que acabé optando por hacer una lista de canciones personalizada. Después lo que me pondría, unos pantalones de vestir, una camisa y una americana negras. Lo que cenaríamos, pollo en salsa. Mi madre me enseñó a hacerlo cuando vivía en Montana y me salía bastante bien.

Por fin, tenía todo preparado, el viernes al terminar de comer, así que me fui a duchar nada más comer y volví rápido a mi habitación para empezar a prepararlo todo.

Quité todos los muebles de en medio dejando un espacio suficientemente amplio como para que pudiéramos bailar. Empecé a cocinar y cuando estaba casi listo, lo dejé a fuego lento. Empecé a limpiar el resto de la habitación y a colocar las velas. Me cambié, y terminé el pollo.

Cuando miré el reloj, aún quedaba media hora para las nueve. Empecé a encender las velas.

*Punto de vista de Rachel*

Me duché llegué a mi cuarto. Me di mis cremas, me puse mi vestido, rosa oscuro casi granate bastante ajustado, me peiné dejando mi pelo suelto y me maquillé, tratando de hacerlo todo lo más despacio posible. En parte para tratar de relajarme, en parte para hacerlo bien. Terminé y me miré en el espejo, de arriba abajo. Mucho mejor de lo que creía. Sonreí, me eché perfume y salí hacia la habitación de Brody.

Llamé a la puerta y esperé a que abriera. Tardo un poco en hacerlo, pero cuando lo hizo y me vio, su amplia sonrisa apareció. Abrió la puerta del todo, me tendió la mano y dijo:

-Buenas noches, señorita Berry. ¿Me permite decirla que está usted espectacular esta noche?- mientras decía esto, sonriendo y haciendo una especie de reverencia, acepté su mano y entré a su habitación.

Había velas por todas partes, en el suelo, en las encimeras, en las estanterías, en la mesa en la que comeríamos. Por todas partes. Además, la habitación solo estaba iluminada por dos lámparas de pie colocadas estratégicamente en dos esquinas opuestas de la habitación. Un sofá, dos camas y una televisión, completaban el resto de la habitación.

-¡Guau, Brody esto es… - dije mientras él cerraba la puerta tras de mí.

-¿Demasiado?- me cortó el poniéndose a mi lado, mirando rápidamente toda la habitación y después a mí.

-Iba a decir perfecto-dije sonriendo y mirándole, me giré hacia él, le miré, me puse de puntillas, apoyé mis manos en su pecho y le besé suavemente, lo que pareció relajarle- No me esperaba tanto. Es genial.-

Brody, por fin se relajó y puso sus manos sobre mi cintura, pegándome a él y me devolvió el beso.

-Me alegro de que te guste.- dijo sonriendo al acabar el beso.

Brody, como un caballero, saco la silla y la sujetó para que me sentara, sirvió la cena, pollo en salsa con una pinta estupenda y se sentó enfrente de mí.

-Vaya, Brody, esto tiene una pinta estupenda- dije mirando la cena.

-Gracias, es una receta familiar, pruébalo- dijo él.

Lo probé y estaba delicioso.

-Hmm… Brody está buenísimo.- dije relamiéndome.

-Gracias.-dijo él algo sonrojado.

Seguimos hablando de temas, sin importancia mientras seguíamos comiendo. Terminamos de comer. Brody recogió los platos y puso unos pasteles sobre la mesa. Las velas daban un aura preciosa a la habitación y a la situación. Empezamos a comer los pasteles y entonces Brody dijo.

-Bueno, cuéntame cosas sobre Rachel Berry. –apoyó su dos manos sobre la mesa y me miró. Las velas iluminaban tenuemente su rostro y aquello era un espectáculo precioso. "¿Es que este hombre siempre está perfecto?" pensé.

-¿Qué quieres que te cuente? – le contesté.

-Todo.- dijo el sonriendo.

-Bien. Bueno, pues me llamo Rachel Barbra Berry. Si, el Barbra viene de Barbra Streisand, tanto mis padres como yo somos grandísimos fans. Tengo dos padres gays, que mezclaron su esperma y alquilaron un vientre para tenerme así que nunca sabré cuál de los dos es mi verdadero padre –hice una pausa para reír y comer un pastel, miré a Brody y sus ojos estaban fijamente clavados en mi- Mis padres me criaron desde pequeña para ser muy competitiva, clases de ballet y todo tipo de baile, canto, coro en el colegio… -tomé aire- Nunca he tenido muchos amigos. Cuando entre al McKinley, mi instituto de Lima, me apunté al coro, pero éramos yo y cuatro personas más, llevadas por un profesor sobre el cual siempre tuve sospechas sobre que le gustaba un alumno. Un día me quejé al director, echaron a ese profesor y en su lugar el profesor de español se hizo cargo del coro. Empezó a llegar gente y con el paso de los años esa gente acabó convirtiéndose en mi familia. –Brody seguía mirándome fijamente, sin perderse una palabra.

Cuando se dio cuenta de que había terminado, preguntó:

-¿Y fue ahí donde conociste a Kurt?-

-Eso es.-dije yo, sonriendo.

-Bueno y, ¿Cómo ha sido la vida amorosa de Rachel Berry?

-Pues, hubo un chico del coro, Noah Puckerman, con el que tuve un lio, pero no llegó a más. Luego… llegó Jesse… -hice una pausa recordándole.

-¿Rachel? Oh, Dios, perdóname. Creo que he tocado un tema algo sensible ¿no? Lo siento –dijo poniéndose nervioso.

-No, tranquilo – dije negando con la cabeza- A ver, ¿Te acuerdas de la madre de alquiler que mis padres pagaron? Pues resultó ser la directora del coro rival del mío, hace tres años. Ella quería contactar conmigo, pero pactó con mis padres no hacerlo hasta mi mayoría de edad. Entonces, mandó a Jesse, el líder de su coro, para que me embaucara y me hiciera querer buscarla. Jesse lo hizo a la perfección, acabé buscándola y encontrándola. Pero en el camino, Jesse se enamoró de mí. Para cuando mi madre le dejó volver a su coro, el resto de su coro quiso pruebas de su lealtad y… -hice una pausa, porque no me gustaba recordar aquello- Un día me hizo quedar con él, pero era una emboscada. Todos sus compañeros y él me tiraron huevos, porque Jesse sabía que eso me haría sentir mal. Tener las almas de lo que podían haber sido pollitos.-un escalofrío recorrió mi cuerpo y se me puso la piel de gallina.

-Eh, Rachel tranquila. –dijo Brody, poniendo una de sus manos en mi brazo, lo que resultó sorprendentemente calmante. Aun con todo, quise terminar la historia.

-Jesse me contó todo tiempo después y acabamos bien. De hecho, creo que gracias a él, entré a NYADA.- Ante esto, Brody se quedó perplejo y me preguntó:

-¿Cómo es eso?

Yo sonreí y le empecé a explicar:

-Si, en mi audición para NYADA, quise cantar Don't Rain On My Parade, canción con la cual gané mi primer campeonato con el coro. La cosa es que en la audición, me bloqueé y falle en la canción. Carmen Tibbideaux me dejo repetir, pero fallé la letra. Me quedé destrozada. Después de aquello, seguí intentando contactar con Carmen, para que me dejara repetir la prueba, pero no conseguí nada. Un día, una chica del coro Tina Cohen-Chang, se enteró de donde estaría Carmen y me llevó en coche hasta allí. La invitamos a nuestro campeonato nacional. Vino, nos vio actuar. Creo que le gustó. Aun así, al salir del auditorio en el que cantamos, vi a Carmen hablar con Jesse, que se había hecho director del coro rival que antes llevaba mi madre. Cuando le pregunté a Jesse de que habían hablado no quiso decírmelo. La cosa es que gracias a todo esto, conseguí entrar a NYADA. Y el resto… creo que ya lo sabes.- concluí sonriendo.

Brody asintió sonriendo y dijo:

-Cuando hablas de ti, parece como si hablaras de otra persona- mientras decía esto, cogió mis manos con las suyas y me miró.

-Sí, he cambiado mucho desde que he llegado a Nueva York.- dije sonrojándome.

-¿Si? –Dijo Brody alzando una ceja – ¿Cómo en qué?

-Hm…. –dije pensando- Antes, en Lima, solía llevar, sueters de renos y otros animales, era muy controladora y según decían, bastante irritante. –acabé, sonriendo.-

-Bueno, entonces es verdad que has cambiado. Yo aún no te he visto un suéter de renos –dijo riéndose- pero quiero verlo. En estos días que llevo conociéndote, no creo que seas controladora y mucho menos, irritante. –dijo, mientras se levantaba de la mesa y tiraba de mis manos hacia arriba, para que me levantara yo también.

Me levanté y Brody me llevó a una zona en la que había quitado todos los muebles, para que hubiera espacio.

-¿Qué vas a hacer?- le pregunté intrigada.

- Vamos a ocuparnos de uno de tus problemas más actuales. –dijo él sonriendo.

-¿A qué te refieres?- dije yo, aun sin entender nada.

-Las clases de vals con Cassie, vamos a practicar ahora tú y yo.-dijo, cogiéndome por la cintura, acercándome a él y besándome suavemente. Yo, me sonrojé bastante, pero acepté el beso. Al acabar, Brody se sacó un mando a distancia muy pequeño del bolsillo añadió- Seguro que has visto High School Musical alguna vez…

Me quedé perpleja, la verdad no era un musical que me gustara demasiado, estaba bastante aniñado, pero si lo había visto.

-Si ¿Por qué lo preguntas?-pregunté extrañada.

Brody, sonrío levemente, pulsó un botón del mando a distancia y empezó a sonar "Can I have this dance" de High School Musical 3. Comenzamos a movernos lentamente al ritmo de la música. De pronto, Brody me soltó y tocándose la oreja con una mano y señalándome con la otra, dijo:

-Escucha la canción y haz lo que diga. Pero siente la canción.

Yo, mientras seguía escuchando la música, respiré hondo dejando que la canción entrara dentro de mí. De pronto, escuché letra.

"Take my hand…"

Cuando abrí los ojos, Brody estaba tendiéndome su mano. La agarré suavemente.

"Take a breathe, pull me close and take one step..."

Respiré profundo, Brody, pasó su brazo por detrás de mí y me acercó a él. Movió su brazo y con los ojos se señaló a los pies, para que viera que iba a dar un paso hacia atrás e hice que el pie que tenía enfrente del suyo, siguiera su movimiento.

"Keep your eyes, locked on mine and let the music be your guide..."

Mientras que Brody, repetía el paso con el pie que aún no había movido e intentaba que yo hiciera lo mismo, me dio un toqué en la barbilla para que dejara de mirar hacía los pies y le mirara a los ojos. Todo salió bien, para mi sorpresa. Sonreí. De pronto, Brody, empezó a cantar por encima de la música.

-Won't you promise me...? We'll keep dancing...

El ambiente era tan romántico, entre las velas y la tenue luz que proyectaban, la canción, el baile, lo cerca que estábamos Brody y yo, todo esto hizo que irremediablemente, me uniera a la canción.

- Now I want to promise me... that you never forget to keep dancing...

Y juntos seguimos cantando y dando vueltas al ritmo de la música, alrededor del espacio que Brody había dejado para que bailáramos:

"Wherever we go next...

It's like catching lighting, the chances of finding someone... like you.

There's one in million the chances of feeling the way we do...

And with every step together, we just keep on getting better...

So Can I have this dance? Can I have this dance?"

Entonces, Brody, hizo que mi cuerpo cediera, y me sujetó en el aire mientras dejé una pierna flexionada, y la otra estirada en el aire. Cuando volvimos a estar el uno frente al otro. Entonces seguimos bailando y Brody siguió cantando:

-Take my hand, I'll take the lead and every turn, you'll be safe with me...- Según cantaba estos versos me agarró más fuerte, como si de verdad quisiera hacerme sentir segura entre sus manos-... To be afraid, afraid to fall, you know I'll catch you through it all, and you can't keep...-

Me había quedado hipnotizada, mirándole a los ojos, escuchándole cantar y bailando, que llegué tarde a la parte que me tocaba cantar, pero a la que conseguí llegar. Mientras Brody continuaba:

-... us apart-.

Yo le acompañé:

-Even a thousand miles... can't keep us apart.

Y juntos, seguimos:

-Cause my heart is wherever you are.

Y repetimos el estribillo, terminando de dar una vuelta entera bailando por la pista de baile improvisada. Y al terminar la vuelta completa, Brody paró la música y dijo:

-Ahora, donde dábamos dos pasos, da cuatro.- me soltó e hizo una demostración.

Le imité y, contra todo pronóstico me salió bien. Entonces, Brody volvió a agarrarme, para seguir bailando. Dejamos de cantar y nos concentramos en el baile mientras la canción terminaba. Aun así seguimos mirándonos a los ojos mientras bailábamos.

" Oh, no mountain's too high and no ocean's too wide,

cause together or not, our dance won't stop.

Let it rain, let it pour. What we have is worth fighting for.

You know I believe, that we were meant to be... yeah!"

Y de nuevo el estribillo. Cuando la canción acabó, habíamos dado otras dos vueltas por el piso bailando. Nos quedamos quietos, en medio de la improvisada pista de baile, mirándonos.

-Brody, ha sido... genial.- dije.

-¿Ves? Sabía que podrías hacerlo. -dijo él sonriendo. Volvió a pulsar el botón del mando y sonó otra canción que no conocía. Seguimos bailando, pero esta vez simplemente moviéndonos de un lado a otro, los dos acompasados.

-Bueno, yo te he contado mi vida entera. Creo que te toca contarme la tuya -dije a Brody sin parar de bailar, mirándole y sonriendo pícaramente.

Brody sonrío, negó con la cabeza y me beso muy suavemente en los labios. Después, me hizo dar una vuelta sobre mi misma y después me hizo ceder, sobre su brazo. Estiré mi pierna para compensar el movimiento y entonces Brody acercó su cara a la mía y dijo:

-Creo que será mejor dejarlo para nuestra segunda cita.- sonriendo como si supiera que había conseguido evitar contarme su vida.

-Ah, pero... ¿Tendremos segunda cita?- dije riéndome, mientras Brody me dejaba volver a ponerme de pie. Intenté sonar graciosa, pero no sé si lo conseguí.

-Si quieres conocer mi vida, tendrá que haberla-dijo el, acercando mi cuerpo al suyo y volviendo a besarme.

Si, habría segunda cita y todas las que él quisiera. Y de verdad esperaba que todas fueran como aquella primera cita, que había sido completamente perfecta.

Pasó la noche, mientras seguimos bailando canciones lentas, algunas que conocía y otras que no. La verdad, es que no hablamos mucho más. Simplemente bailábamos, yo, apoyando mi cabeza en su pecho y Brody llevando el baile.

Cuando quise mirar el reloj, eran más de la doce de la noche.

-Brody... debería volver a mi habitación. -dije. No quería volver a la habitación, en verdad. Pero al día siguiente madrugaba bastante para terminar mi mudanza y para ayudar a Kurt a decorar el piso. Y también tenía que sacar mis cosas de las cajas y organizar todo.

-Está bien...-dijo él dejando de bailar- pero antes... - tiró de mi hacia él y me beso más intensamente que todas las veces anteriores.

El beso duró varios minutos. Cuando nos separamos, Brody me trajo mi chaqueta, me la dio, me acompañó hasta la puerta y me dio un último beso de despedida.

Salí al pasillo de NYADA y antes de cerrar la puerta, Brody añadió:

-Mañana, me paso por tu piso. Para ver como lo habéis dejado, ¿vale?

Yo asentí, le di un último abrazo y me fui a mi habitación. Donde me puse el pijama, sonriendo como embobada. Me fui a dormir aquella noche, sabiendo que además de haber sido la mejor noche de mi vida, era la última que dormiría en aquella habitación.

Parecía que las cosas iban cada vez mejor.