A veces cuando algo particularmente malo iba a suceder la señora Kirkland podía presentirlo, un escalofrió solía recorrerle todo el cuerpo como una corriente eléctrica. Respiro hondo mientras veía por la gran ventana de la habitación de Arthur.
Ya era bastante tarde y ninguno de sus hijos había regresado a casa. Las nubes grises comenzaban a asomarse en el horizonte, una tormenta se acercaba la mujer perdida en sus pensamientos se pregunto cuando fue la ultima vez que había sentido aquel escalofrió.
Fue cuando Kendrick se rompió el brazo en tres partes a los trece años...no
Cuando Emmet había encontrado el cuchillo de la segunda guerra de su abuelo y quería ser un lanzador profesional a los ocho...no
Acaso fue cuando Aeron resbalo estrellándose contra la puerta cerrada de cristal de la sala de estar,consiguiendo 5 puntadas en la cabeza a los cinco...no
Ahora lo recordaba, Arthur tenia seis años ya sabia hablar con el lenguaje de señas, lo había dejado en el jardín junto con sus hermanos mientras hacia la cena. Su madre aun vivía junto con ellos, todo había sucedido tan rápido.
-Sarah-una voz masculina la saco de sus pensamientos
Se giro para encontrar a su esposo viéndola desde el marco de la puerta.
-¡Oh! Lo siento tanto cariño, me eh perdido en mis pensamientos no te escuche entrar-
-El va a estar bien-dijo el hombre mientras se acercaba a el
-¡¿Como lo sabes Baltazar!?-grito la mujer mientras las lagrimas comenzaban a hacer presencia en sus agotados ojos.
-La ultima ves que lo deje solo...el casi...casi muere-
-Sarah.-tomo la mano temblorosa de su mujer
Antes de que pudiera decir algo mas un trueno rompió el cielo.
-Es un mal presagio-
Los hermanos Kirkland disfrutaban de su comida dentro del centro comercial en su pizeria favorita ''Felini's''.El restaurante se encontraba solo a excepción de un par de parejas y una familia con un bebe muy risueño se podría agregar.
Los cuatro disfrutaban y reían mientras recordaban los sucesos de hacia unas cuantas horas atrás.
-No puedo creer que le hayas roto la nariz-dijo el mas pequeño mientras mordisqueaba un gran pedazo de pizza de peperoni
-Se lo merecía ese inútil-escupió Kendrick para después comerse de un bocado la orilla rellena de queso
-Bueno eso no lo niego-Emmett sonreía mientras se servia otro trozo
Eran pocas veces las que podía convivir con sus hermanos de esta manera, pensaba Arthur, estos momentos eran los que hacían que se sintiera normal sonrió para sus adentros.
Sus hermanos seguían charlando de vez en cuando alguno se giraba para darle algún consejo o para explicarle algo. De alguna manera habían terminado hablando del mas reciente lanzamiento del juego favorito de Arthur ''Castillos de fuego II'' quien emocionado sacaba su libreta para explicarle a sus hermanos que incluso tendría dentro de unos meses una película. Todos acordaron que irían a verla y que cada unos se disfrazaría de uno de los cuatro hermanos de la saga.
Kendrick avergonzado se negó, eso era algo para niños, claro que muy dentro de el le encantaría ser ''Dmitrei el guerrero blanco'' su personaje favorito.
Los demás lo molestaron convenciéndolo al final.
Emmet miro su reloj, casi las ocho, el cielo ya había obscurecido acompañado de una fuerte tormenta.
Los cuatro hermanos salieron del centro comercial tratando de cubrirse de la lluvia con sus chaquetas hasta encontrar un taxi que los llevara a casa y eso fue bastante dificil ya que ninguno quería que un montón de jóvenes empaparan los asientos.
Cuando al fin habían conseguido uno la lluvia casi había parado, los cuatro regresaron a casa a salvo y tuvieron una vida larga y feliz, Kendrick se volvió un gran deportista se caso y tubo una linda hija, Emmet consiguió su doctorado en farmacología y descubrió una cura para el cancer que había desarrollado su padre en el estomago, Arthur creo una escuela especial para niños con problemas como el y Aeron viajo por el mundo y conoció una linda chica.
O...eso me hubiera gustado decir...quizás eso le hubiera gustado escuchar a Sarah, le hubiera gustado envejecer rodeada de bisnietos y de sus queridos hijos.
El taxi se detuvo frente a un semaforo rojo la lluvia caía sobre el cristal delantero, en realidad fue un accidente un coche azul había tratado de frenar cuando la luz había cambiado. Estrellandose directo de frente casi haciendo añicos el taxi.
Varias cosas pasaron por la mente de Arthur durante esos instantes, el sonido de los frenos del auto azul...el llanto de dolor de Aeron...el olor a hierro y a piel quemada...la voz entre cortada de Emmet...los gritos de ayuda de Ken.
No podía respirar bien,no podía moverse y de repente todo se puso obscuro.
Arthur...
Despierta corazón
-¿Abuela?-Artie se tallo los ojos incapaz de creer lo que veía.
Era un gran jardín cubierto de flores de todos colores lleno de luz, de paz podría quedarse ahí para siempre
-Mi querido niño ¿que haces aquí?...aun no es tu hora-hablo una tierna voz sentada a su lado
-No lo se...iba de regreso a casa con mis hermanos y...-Arthur asustado cubrió su boca, el estaba hablando esa era ...¡su voz!
-Lo se lo se-la anciana mujer se acerco a el para abrazarlo
Una increible tristeza lo inundo provocando que las lagrimas brotaran de sus verdes ojos la anciana mujer acaricio su cabello.
-Todo sera mucho mas dificil ahora corazon-dijo mientras lo consolaba
Arthur la miro directo a sus ojos, tan verdes como los de el...quizas mas, con preocupacion
La mujer sonrio.
-Tu siempre tenias tanto que decir...pero nadie podia escucharte-dijo suavemente mientras limpiaba una lagrima del rostro del rubio.
El tomo su mano, era calida
-Solo tu sabias eso-contesto sonriendo
''AHORA ESO VA A CAMBIAR'' una voz tan fuerte como un trueno retumbo desde el cielo , la tierra comenzo a partirse haciendo que arthur cayera a un obscuro abismo.
Sus ojos de poco a poco se abrieron ajustándose a la luz artificial de la habitación. Sintio un extraño malestar en su garganta provocado probablemente por el tubo que producía su respiración levanto de golpe arrancándose el tubo de paso.
La habitación estaba vacía no se escuchaba ningún ruido probablemente porque no traía su aparato se quito los cables sobrantes y se levanto de la cama.
¿QUe habia sucedido con sus hermanos?
Camino hacia la puerta y trato de girar la perilla cuando se detuvo, alguien se encontraba del otro lado...era imposible el no podia escuchar sin su aparato.
-Hemos hecho todo lo que hemos podido señor y señora Kirkland-
-Pero el es tan joven..deve de haber una manera pagare lo que sea-gritaba desesperado su padre
Arthur trato de abrir la puerta pero la perilla no cedía es casi como si estuviera hecho de aire...asustado giro su cabeza hacia la cama donde hacia unos minutos habia estado inconsciente, pero parecía como si no se hubiera movido ni un milímetro. Ahí estaba el conectado de nuevo.
Eso no era posible porque el se había quitado todos esos tubos.
Su respiración comenzó a agitarse ¿que estaba sucediendo?
Miro a través de la ventanilla de la puerta tratando de llamar la atención de sus padres sin conseguir respuesta alguna.
Cuando a lo lejos al final del pasillo lo vio...¿que estaba haciendo el aquí?
¿Acaso había venido a verle?
Se necesito bastante coraje y mucha concentración para atravesar esa puerta y caminar hacia el.
Alfred habia llegado temprano al hospital esa mañana con una maceta con tres tulipanes amarillos la había escogido especialmente para ese día. Era el cumpleaños de su hermano menor no había podido ir lo a ver en varios días y obviamente no quería que lo viera con su nueva nariz.
Suspiro, no seria tan malo uno de los doctores le había llamado la noche anterior con una buena noticia, se había conseguido al donante de corazón que tanto habían estado esperando.
Al abrió la puerta encontrando a su hermano cambiando los canales en la vieja tv del hospital.
-¡hey! Pero si ahí esta el chico que estrenara corazón en algunas horas-hablo el ojiazul tratando de romper el silencio
-¿Tulipanes?¿Enserio?-contesto mientras tomaba la maceta
-Lo mejor para ti por tu cumpleaños Mattie-sonrió bobamente el mayor
Arthur sintió como su pulso se aceleraba (si es que aun tenia uno) después de ver esa sonrisa tan cálida
-¿Y quien es tu amigo?-pregunto señalando el marco de la puerta donde se encontraba parado Arthur
Artie no podía creerlo el...¿lo veía? Podría ser posible que Alfred lo viera
Alfred se giro.
-¿Eh? Pero si no hay nadie ahí bobo-un escalofrió le recorrió la espina
Matt soltó una risita mientras su hermano acercaba una silla a su cama.
-Bien y que sabes de el donador-pregunto Alfred mientras le arrebataba el control remoto
-La enfermera dijo que llego en la noche, junto con otros tres pacientes, todos salieron heridos en un accidente automovilístico el no pudo salvarse escuche decir a las enfermeras que era el mas pequeño de cuatro hermanos-
Si uno hubiera estado muy callado y hubiera ignorado el sonido de la televisión se podría haber distinguido un sonido muy parecido al cristal quebrándose...quizas fue el corazón de Arthur.
Aeron jamas iba a regresar y temía que el tampoco.
