LO SIENTO, ME TARDE EN ACTUALIZAR PERO NO TENIA MUCHA INSPIRACIÓN, ADEMAS DE ESTAR PREPARANDO HISTORIAS NUEVAS GRACIAS POR SU APOYO Y SUS LINDOS COMENTARIOS, BUENAS NOTICIAS ENCONTRÉ MIS GAFAS SHINIGAMI JAJAJA YA NO ESTOY CIEGA SIIII.

FELIZ LECTURA.


William se sienta en el área de descanso de los shinigamis, acaba de recibir su nueva y personal "death scythe", se siente orgulloso la considera como una de las mejores elecciones por encima de las de sus compañeros y superiores, un polo de poda, una larga vara con pinzas de un lado y tijeras del otro, es ligera y eficiente, ademas de tener una longitud indefinida, fácil de transportar, nada estorbosa y multiusos, (en unos años le encontraría el mejor uso en combinación con cierta cabeza roja).

William tiene todo el día huyendo de su compañero pelirrojo, este no desiste de invitarlo a salir y compartir pasatiempos, Grell quiere ser su amigo, pero William no necesita de ellos, los amigos son una perdida de tiempo y más que una distracción, en especial Grell Sutcliff.

-Wiiiill!, ¿donde has estado?, tengo todo el día buscándote- Grell atrapa a su compañero tomándolo por la espalda sin posibilidades de que este escape. Coloca su nueva guadaña muy cerca del rostro de Will, para presumir su adquisición "una sierra curva de jardinería".

-Honestamente Grell Sutcliff san, ¿una sierra?- cuestiona algo decepcionado William.

-Oh Will, pero en cuanto tenga la oportunidad la modificare, sera asombrosa.- dijo ensoñado el pelirrojo.

-Will... ¿ podríamos ir a almorzar juntos hoy?, hace mucho que no salimos- dijo con rubor virginal el pelirrojo bipolar.

-De hecho Sutcliff, nunca hemos salido.- aclara William.

-Con más razón Will, si vamos a trabajar juntos debemos conocernos bien- concluyo Grell.

-Lo siento, tengo mucho trabajo por hacer.- William declino la invitación y se marcho dejando a un desanimado más no desilusionado Grell.

-Siempre tan frío Will, lo único que logras es enamorarme más.- se dijo así mismo como un susurro el pelirrojo.


-Ese maldito desquiciado enfermo, me rehúso a trabajar con el, esta loco, demonios, ¿como es que logro entrar al despacho?- un pobre shinigami novato es arrastrado a la enfermería necesitara terapia psicológica seguramente, trabajar con Grell no es fácil, una sonrisa socarrona se dibuja en el rostro del pelirrojo.

-Grell Sutcliff!.- grita el gerente del despacho de ese entonces azotando las manos en el escritorio, esto causa que se sobresalte un poco Grell.

-Señor Sutcliff, ¿que fue lo que sucedió? .- cuestiona el mayor en un tono más tranquilo, si quiere que el chico coopere tendrá que ser suave, no es la primera vez que lidia con jóvenes problemáticos, pero no puede arriesgarse a que el instinto demoníaco del chico se descontrole nuevamente.

-Bien...- dice indiferente Grell mientras comienza con el relato sangriento.

XxX

El pelirrojo no había tenido problemas en el despacho, al parecer sus agresividad había disminuido en un gran porcentaje. El chico fue enviado a una recolección con un compañero y un tutor, aunque ya eran segadores de élite, aun debían ser vigilados e instruidos en todos los aspectos, Grell estaba más que feliz por estrenar su guadaña.

Su tutor en turno cometió un grave error, jamas se debe dejar a los novatos solos para recolectar almas de niños, son las predilectas de los demonios. El viejo no se marcho, los observaba a la distancia desde un tejado a unas dos casas de la escena del crimen.

Un asesinato múltiple en una vivienda humilde, un desquiciado se metió al hogar para robar algo de valor y pagar sus drogas, al no encontrar nada arremetió contra la familia matándola, tres niños, dos varones y una niña y sus padres.

Una escena horrible, después de violar a la madre la mato, golpeo hasta la muerte a los niños, para después cortar el cuello del padre y salir con las manos vacías.

El otro joven se encargo de la madre, sus últimos momentos de vida fueron muy desagradables, aunque les causara lastima no había necesidad de dejarla vivir más.

Grell se acerco a los niños, los observo por un rato, era triste, tan pequeños, no se les dio la oportunidad de causar daño a nadie, el pelirrojo suspiro y atravesó los pechos de dos de los infantes con su guadaña la niña seguía con vida, aunque agonizante, era muy cruel el destino. El cinematic record comenzó a rodar, realmente una película muy corta, fueron buenos niños, siempre obedientes, aunque vivieron con carencias nunca les falto lo esencial. Grell camino rumbo a la pequeña.

-¿Quien eres?, ¿un ángel?- la niña pregunto con temor, aunque quisiera no podría correr.

-La muerte- respondió Grell como si nada.

-Grell!- grito su compañero que seguía con la mujer. Le reprendió por ser tan frió, directo e indiferente ante la pequeña.

-De todos modos morirá ahora, no tiene sentido ocultarle nada- respondió la parca roja, encogiéndose de hombros, nunca tuvo mucha empatía por los humanos, a menos de que los conociera a profundidad.

-Tienes miedo?- cuestiono con una sonrisa curiosa el pelirrojo.

-Si- respondió como un susurro la menor.

-No te preocupes, no te dolerá- Grell dijo mientras acariciaba los risos rubios de la pequeña y atravesó el corazón de la niña terminando así con su vida. Fue rápido, aunque emocionante su primer cosecha como empleado del despacho de la sociedad de shinigamis, esta no fue satisfactoria para el pelirrojo sádico, el quería ver "más".

Grell avanzo hacia el cuerpo del padre, sobre el estaba su socio listo para cosechar su alma, pero el pelirrojo lo ahuyento.

-Es mio.- dijo en tono sombrío y con una sonrisa enferma la parca roja y se inclino sobre el hombre. El otro joven se alejo unos metros y observo lo más enfermo que se pudo imaginar.

Grell se subió a horcajadas sobre el difunto hombre, paso sus dedos enguantados por el corte del cuello de este, separando la piel e inspeccionando su interior, el pelirrojo siempre tuvo curiosidad por saber como eran en su interior los humanos, ¿los shinigamis serian igual?, este hizo presión sobre el pecho del tipo para hacer salir algo más de sangre, aunque poca ya quedaba en el cuerpo, una cuantas burbujas se hicieron presentes, el shinigami rojo estaba más que extasiado por lo que sus ojos tenían frente. Grell sumergió aun más los dedos en la traquea ensangrentada y escarbo un poco, mientras su otro compañero lo veía con horror, se preguntaba donde estaba su sensei en estos momentos, el temía por su propia vida, la mirada de Grell se asemejaba con la de un demonio hambriento.

Por un breve instante la idea de probar la sangre ataco la mente de Grell, pero este se limito a solamente olfatear el liquido carmesí, se relamió los labios y mostró sus afilados colmillos en una sonrisa para su compañero, la sangre era tan bella, brillante alegre "roja" un color en verdad hermoso.

-Mira que tenemos aquí...- hablo un hombre corpulento de unos 2 metros, cabellos negros como la noche y ojos carmesí, para nada atractivo, se notaba que ya era un demonio anciano.

-Una bonita pelirroja.- se relamió los labios el ser infernal mientras tocaba su entrepierna por sobre la ropa en un intento de intimidar a los segadores y camino rumbo al shinigami escarlata.

Grell sonrió y se levanto, el otro chico estaba aterrorizado, no solo su sensei los había dejado, estaba solo con su demente compañero y ahora un demonio seguro los mataría.

Los demonios disfrutaban de violar a los shinigamis novatos, humillarlos y matarlos, eran tan tiernos, ideales para divertirse un rato.

-¿No crees que eres un viejo muy feo como para tratar de conquistar a una chica?.- Grell dijo con desdén y diversión.

-¿Eh?, ¿a caso quieres ser el primero?- amenazo el viejo que rápidamente yacía frente a las narices de Grell.

-De verdad que los de tu especie apestan.- Grell se burlo y se tapo la nariz con su mano para no respirar directamente la peste infernal.

-Oh, ya quiero tomarte de las piernas para empalarte y partirte en dos, shinigami estúpido.- advirtió el demonio.

-Lloraras y pedirás que te mate para dejar de sufrir, ¿y sabes que?, no lo haré te llevare conmigo para gozar de tu cuerpo cada que me plazca- el demonio trato de intimidar al pelirrojo, pero no sabia que en este mundo no existe ser más sanguinario que Grell Sutcliff.

-Grell!- grito el otro shinigami más que aterrorizado, quería huir lejos, quería evitarle una muerte horrible a su compañero, aunque en la academia sufrió sus abusos, no consideraba justo un fin tan horrible para el pelirrojo.

Grell volteo y le ofreció una sonrisa cual gato de Cheshire, invoco su guadaña y la masacre comenzó.

El demonio subestimo al pequeño pelirrojo, pero su delgada estructura lo hacia más ágil y rápido, ademas de ser un chico sumamente fuerte, unos cuantos golpes concisos y proporcionados en los lugares justos derribaron al demonio de inmediato, Grell se divertiría con su nuevo "juguete". El pelirrojo aplasto la entre pierna del diablo con su zapato de tacón causando que este se encorvara de dolor y clavando la punta fuertemente, de un brinco aterrizo en su cabeza con ambos tacones puntiagudos perforándola y sacando le un ojo debido a la presión ejercida en esa área, el demonio pedía clemencia, tal vez su cerebro no podía procesar rápido el hecho de que un "niño" le estaba dando una verdadera paliza.

Grell pateo el rostro de la alimaña roba almas rompiéndole la nariz, el chico lo tomo por el cabello obligandolo a que se levantara, lo arrojo hacia un muro y lentamente se acerco a el con una mirada desquiciada, nadie que viera a este chico afeminado pelirrojo y de tacones finos creería la historia de que el mismo "niño" mato a un demonio poderoso el solo y con más crueldad y placer que un mismo demonio.

El diablo tenia "miedo", fue lo ultimo que supo, Grell abrió en canal al hombre causando una cascada de sangre sin fin, el pelirrojo quedo bañado en la sustancia roja, estaba muy excitado, el ser infernal aun estaba consiente mirando cada detalle de satisfacción el rostro del menor, vio como el jengibre hurgo en su interior, extrayendo sus vísceras, los ojos del demonio se abrieron como platos, ¿era posible que tanta maldad pudiese provenir de este chico?, a menos que... así es, este niño o era un shinigami común, el era un "demonio".

-Así que... eres igual a los humanos- Grell se regocijaban en asombro y felicidad, dijo con curiosidad mientras seguía inspeccionando el interior del hombre moribundo que yacía en el suelo convulsionante de dolor. Pronto su cinematic record comenzó a rotar, esto sorprendió a Grell, los demonios no eran juzgados, no necesitaban registro, ellos irían directamente de regreso al infierno. Menos los demonios que tenían forma humana, todo ser humano debía ser juzgado no importa su naturaleza.

-Sutcliff!, Jones!, ¿que rayos paso aquí?- el tutor finalmente regreso, para su sorpresa, Grell estaba hipnotizado por la sangre y Jones se había desmayado finalmente.

XxX

-Y así fue como llegamos a este punto- Grell concluyo con alegría.

-Sutcliff, ¿sabes cual puede ser el castigo por tus acciones?.- cuestiono con angustia el director de la cede.

-Estas bajo vigilancia permanente Sutcliff, eres un peligro para nuestro reino, un... ser antinatural, un híbrido mortalmente peligroso debes ser erradicado , te das cuenta Sutcliff.- repitió el viejo.

Grell estuvo a punto de replicar de no ser porque su tutor intercedió por el, el hombre entro a la oficina sin llamar antes.

-Disculpe señor Jefferson...- interrumpió el tutor de Sutcliff tomando asiento junto al chico.

-Yo comprendo su exaltación, pero si analizamos el hecho de que el chio venció solo y sin ayuda a un demonio de alto rango, creo que seria... con todo respeto... muy estúpido de su parte deshacerse de Sutcliff, el chico tiene potencial, solo hay que saber canalizar su energía del modo correcto.- concluyo su defensa, Jefferson lo analizo un poco, no era como iba a permitir que lo llamaran estúpido, aunque tal vez tenia razón su subordinado.

-Bien... estarás bajo prueba Sutcliff.- fueron las ultimas palabras del veterano y despidió a ambos hombres de su oficina.

Grell se marcho sin despedirse ni dar las gracias a su "salvador" por así llamarlo, no le sorprendió a nadie.


Grell iba rumbo a su casa, necesitaba una ducha y estaba ansioso por contarle a Brendan la historia de como torturo al demonio, aunque Grell lo negara, buscaba la aceptación de su tío, no digería bien el rechazo.

Rumbo a casa de su tío el pelirrojo pudo notar como su compañero y amor platónico se dirigía rumbo al reino humano, algo extraño, según hasta donde tenia entendido sus cosechas habían terminado por hoy y no tenia a que salir de la seguridad de su reino. Grell tendría que investigar.


SI LO SE, ANDUVE UN POCO FLOJA, PERO LOS ÁNIMOS HAN VUELTO A MI, TENGO MUCHAS GANAS DE ESCRIBIR, NUEVAS IDEAS LLENAN MI CABEZA, CREO QUE ESTE SERA UN FIC BASTANTE LARGO, ESPERO NO DECEPCIONARLOS, PROMETO QUE VALDRÁ LA PENA, VENGO RENOVADA Y NO SOLO PARA ESTA HISTORIA, COMO HABRÁN NOTADO ESTOY REDACTANDO NUEVOS FICS CON OTROS PERSONAJES, ESPERO SEAN DE SU AGRADO Y NUEVAMENTE GRACIAS POR LEER Y COMENTAR.