La Cabaña
Subimos a su coche y después de un trayecto de 1hora llegamos a un sendero que conducía a una cabaña se escuchaba los acordes un piano.
-Bella baja y habla con él estaremos un rato, si sales entraremos para ver que todo este bien- me dijo Alice y me entrego una bolsa.
Camine lo mas rápido que pude, me acerque lentamente para mi suerte la puerta principal no tenia llave y la abrí lentamente, entre en la cabaña pero no vi ningún piano, las música seguía sonando y en la sala vi el reproductor de música, Edward no estaba en ninguna parte, así que camine a la habitación y lo vi cambiándose solo estaba en boxer podía ver su magnifico cuerpo de Dios Griego, no pude mas y entre al cuarto.
-Bella que haces aquí- pregunto un poco sorprendido caminando frente ami.
-Edward tengo que decirte muchas cosas, pero ahora solo puedo pensar en esta- dije y me acerque a su labios y lo bese, ahora no importaba nada solo nosotros dos, el correspondió a mi beso y lo profundizo pasando su lengua pidiéndome permiso para entrar en mi boca y se lo di, pero como cualquier humano nos quedamos sin aire, posamos nuestras frente y nos miramos a los ojos.
-Que haces aquí?-
-quiero estar con el hombre que amo y no puedo esperar mas tiempo a que vuelta a la escuela- nos volvimos a besar con pasión y baje mis manos por su pecho al vientre llegando a su boxer, metí mi mano y lo puse sentir, gruño ante la sorpresa y aparto nuestros labios- Bella creo que no es correcto- shhhhhhhh hoy todo es correcto entre los dos, hazme tuya por favor- me beso y me hizo que subiera a su cintura, pase mis piernas por ambos lados y camino a la cama, me recostó en el centro – no me pidas esto por favor, soy el mas feliz de tenerte-
Poco a poco me fue besando cada parte de mi cuerpo y me despojo de mi ropa hasta que quede desnuda antes sus ojos, me miraba con amor y contemplación, sus ojos fueron volviéndose cada vez mas oscuros lo que me dejaba en claro su deseo por mi, poso sus dedos en mi centro y comenzó a bombear, las sensaciones eran increíbles mi cuerpo vibrada y revivía con sus carisias, un sentimiento en mi estomago me inundo dando paso mi primero orgasmo, yo me deje llevar y grite su nombre.
Cuando comencé a relajarme lo tenia sobre mi, besando el toda la cara- ¿Segura que quieres esto?- me dijo viéndome a los ojos, yo sabia que si le dijera que no lo quería pararía, pero hoy sabia que lo necesitaba mas que al mismo aire- si, quiero ser tuya- dije esto y el sonrío, me beso con una fuerza y pasión descomunal, su mano recorría mi centro para prepararme, mientras me perdía en el beso sentí que me penetro de un golpe, el aire me falto y un dolor comenzó a recorrerme- tranquila toma tu tiempo- espero a que el dolor disminuyera, poco a poco el dolor desapareció y me sentía llena de deseo, comencé a mover mis caderas para que entendiera que podía seguir, capto mi mensaje y comenzó a penetrarme lentamente, la sensación era abrumadora, no podíamos dejar de gemir, estabamos disfrutando esto cada vez mas, pero necesitaba- mas fuerte- le dije entre gemidos y acelero llevando a máximo pude sentir como esta llegando- ¡demonios Bella es tan rico sentirte tan apretada!- sus palabras me dejaron volar y sentí que estaba por llegar- Edwaaaaaaaaard, me voy a- no pude terminar me deje ir en el clímax mas delicioso, unas embestida mas y lo escuche llegar, se quedo sobre mi mientras recuperábamos la respiración, se acostó a mi lado y me atrajo a su pecho.
-Bella creo que ahora sabes que no puedo dejarte ir eres mía y te amo desde el primer día que vi-
-Edward yo también te amo y no me voy a ir a ningún lado.
Pasamos los minutos en silencio cuando de pronto la puerta se abrió
-Bueno me alegro que seas parte de la familia- dijo Alice de pie al lado de la cama
-Oh Alice lo siento, lo olvide- dije tratando de esconderme en el pecho de Edward-
-Que olvidaste?- pregunto Edward sin preocuparse por que su hermana estaba en el cuarto-
-Es que tu novia debía salir a avisarme que las cosas estaban bien o sino entraríamos, pero cuando no salio estábamos decididos a entrar cuando sus gemidos llegaron a nuestros oídos y nos limitamos a esperar a fuera.
-Alice perdón de verdad-
-No te preocupes, me alegra saber que arreglaron sus cosas, solamente sean felices como lo soy con Jasper.
