Hola y Bienvenidos, Espero disfruten la lectura y que tengan un maravilloso día, los personajes le pertenecen a Rumiko Takahashi.
"Felicidad Sin fin"

Capitulo 7: "Cuando las nubes oscuras descienden"

—"Ya sabes, nos separamos una vez habiamos terminado para siempre"


Terminaba la sección de fotografías con su mejor amiga, luego de un pesado día de trabajo en la agencia. Se sentía algo aliviado de que la chica de cabellos verdes no hubiese notado su desanimo, aun no podía dejar de pensar en el extraño sujeto que estuvo en casa de Ryoga días atrás. Aquellos pensamientos de inseguridad y celos estaban afectando su ánimo.

Miro a su mejor amigo sentarse a su lado en completo silencio, lo había ignorado por completo durante la sección de fotos. Se extraño por un momento al ver que no le decía nada, pero por un momento pensó que quizás Ranma estaba siendo empático con ella y no quería molestarla. No podía dejar de estar preocupada respecto a la enfermedad de su nueva amiga.

Una mirada carmesí se posaba directamente sobre ambos jóvenes de aura depresiva, parecía que algo iba mal con ellos. Curiosa se acerco hasta ellos para iniciar una charla.

—¡Nihao! —Saludo mientras se acercaba a los dos amigos que le miraban molestos.

—Hola Shampoo —logro decir sin ánimos el joven modelo.

—¿por qué están tan tristes? ¿alguien murió? —rió la muchacha de cabellera purpura.

—Nuestra vida personal no es tu asunto —respondió cortante la peli verde.

—No pierdes tu sentido del humor Akari —agrego Shampoo para luego ver al azabache— ¿Ranma podemos hablar?

—Estamos hablando —resolvió el oji azul ignorando la intensa mirada de la chica.

—A solas... —indico la actriz China.

—Bueno los dejo —hablo Akari ante la estupefacta cara de Ranma que intentaba hacerle señas con la mirada para que no lo dejara con la molesta chica— "No soporto verle la cara" —modulo la peli verde a lo lejos, siendo comprendida por un ofuscado azabache que leyó perfectamente sus labios.

Suspiro aliviada al verse libre de aquella detestable mujer, comenzó a caminar hasta llegar a su auto. Cuando por el rabillo de su cabello pudo ver una centellante luz, sabía perfectamente que era. —"un Flash" —pensó extrañada.

No era muy normal que se filtrara la ubicación de donde se tomaban las fotos para los catálogos de la agencia. Pese a eso no le dio mayor importancia, después de todo ella solo era fotógrafa y eso era el trabajo de seguridad. Así que simplemente se subió a su vehículo y se retiro del lugar rumbo a la casa de su novio.

-o-

Salía del hospital junto a Shinnosuke debido a que Akari lamentablemente no había podido acompañarla, recibió sus exámenes y entonces emprendieron rumbo a una cafetería cercana a la casa Hibiki.

—Gracias Shinnosuke, lamento las molestias... —se disculpo Akane bajando la cabeza.

Sonrió ante la dulce acción de la muchacha. —No hay de que... después de todo somos amigos.

—Me alegro que no estés molesto conmigo—miro al castaño verla seriamente.—¿sucede algo? —pregunto levantando una ceja.

Dudo unos segundos si sacar la revista que había comprado esa mañana o si guardar silencio y no advertirla del asunto, tomo aire y se animo finalmente a poner sobre la mesa aquella revista.

Miro la revista sin entender hasta que su ex-novio dio vuelta un par de hojas. Sus ojos se abrieron y observo la fotografía impresa en la revista. Era una foto de Ranma y Shampoo besándose en un lugar público.

—¿es serio lo que tienes con él? —cuestiono Shinnosuke.—Me preocupa que pueda hacerte daño y en tu estado tu sabes.

Mantuvo la calma pese a su disgusto, la noticia no le había sentado para nada bien. Pero el menos que nadie debía saberlo. —Mi relación con Ranma es diferente de lo que tú piensas Shinnosuke—aclaro Akane.

—¡oh! —exclamo ante la aclaración de la muchacha.—Pensé que eras más tradicional en ese sentido, lamento si te incomode—hablo apenado.—Es solo que para mí es algo extraño.

—No te preocupes... —Miro la hora en su celular para obtener una excusa para marcharse a casa, la situación se estaba tornando incomoda entre ambos. —Son las cinco, debo ir a casa... disculpa—se excuso para marcharse.

—Pero Akane tu café... —alcanzo a decir antes de verle salir del lugar.

Camino veloz hasta la residencia Hibiki, lo de la revista o era un chisme o a lo mejor era salido de aquella serie que habían hecho juntos. Pero sabía que había una explicación para aquello, las palabras de Ranma no podían haber sido una mentira.

Acelero su paso y cuando estuvo a pasos de la casa de su amigo, noto una figura femenina dejando algo por la reja del lugar. Extrañada se oculto tras un poste en el lugar para lograr ver mejor a la mujer, fue entonces que logro divisar unos cabellos purpura tomados en un prolijo peinado.

Espero unos minutos a que la sospechosa abandonara el sitió y se aproximo a la casa para ingresar, encontrándose con la revista que había visto segundos atrás.

—"es una bruja"—recordó las palabras de Akari en su mente.

Sonrió inevitablemente para recoger el objeto del suelo e ingresar a la casa, esa era la prueba que necesitaba para saber que era una trampa.


Anotaba tranquilamente unas notas en un cuaderno, para luego tocar un poco la guitarra que se había conseguido días atrás en casa de su vecino. Se encontraba tan absorto en su mundo, que no se dio cuenta que un inquieto muchacho lo miraba desde el umbral de la puerta.

Miro a Ranma sorprendido, jamás lo había visto interesado por la música de esa forma. Se acerco interesado para ojear lo que escribía.

—¡Oh! —exclamo Ryoga emocionado, viendo al oji azul saltar del susto. —Lo siento... no pensé que no te habías dado cuenta que estaba.

—¡Eres un imbécil sabes! —se quejo mientras se recomponía en el sofá.

Tomo el cuaderno ante la molestia de Ranma. —Interesante, ahora compones música... eso está a otro nivel—rió burlonamente.—Ahora exploras en el mund...

No dejo al chico del colmillo terminar de hablar, cuando le dio un golpe en la cabeza con el instrumento en sus manos.

—Aun no entiendo como el ama de llaves les deja pasar... —murmuro ofuscado el azabache.

—Es porque Hatice nos quiere, no como otros—comento Ryoga sobando su cabeza.

Miro al novio de su mejor amiga y entonces tomo sus notas de vuelta.—Me pregunto si esto sonará igual de bien en piano... —suspiro mirando de reojo a su amigo.

—¿Si quieres la puedo tocar en mi casa? —pregunto el chico del colmillo, para ver como Ranma negaba rápido con su cabeza.—¿por qué ahora tu interés por la música? —levanto una de sus cejas.

—Por nada... —agrego Ranma levantándose del sillón para tomar la guitarra de vuelta.

—Ah... —recordó Ryoga.—Ya veo, sí que vas enserio con Akane. — comento cruzando sus brazos para ver con seriedad a su amigo.

—Ryoga, quiero saber algo—hablo con seriedad el oji azul.

—habla entonces... —agrego sentándose en la cama frente al joven.

—Ayer vi a Akane con un tipo, ¿quién era?—pregunto Ranma tratando de mantener la calma.

—Es su ex-novio—respondió Ryoga recordando su conversación el día anterior con su novia.—Akari no me dijo el motivo de la visita, pero deberías de hablarlo con Akane si te preocupa—sugirió viendo la preocupada cara de Ranma.—Confía en ella Saotome... Akane no es como ella.

—No la nombres—corto las palabras de su amigo de golpe.

Lo que menos quería recordar en ese instante era a esa mujer, aquella pelirroja que lo abandono y lo desprecio. Jamás lo olvidaría, ella simplemente lo pisoteo para marcharse con otro... olvidando por completo sus promesas y su corazón.


Por fin se había dado el valor de escribir sus sentimientos plasmados en una carta, rememoro su conversación con Akari días atrás, respecto de contarle a Ranma sobre su enfermedad. Sonrió al ver terminada aquella carta, se había esforzado en plasmar en esa hoja de papel sus sentimientos. Suspiro luego de poner el trozo de papel en un sobre, ahora solo tenía que entregarlo a su destinatario. Fue en ese momento que de golpe la puerta se abrió llamando completamente su atención.

—¡Vamos a cenar!—anuncio una chica de cabellos verdes asomándose por la puerta— ¡hay que celebrar!—agrego tomando a la joven de ojos avellana.

—No tengo hambre —pronuncio Akane amablemente.—Por cierto alguien dejo esta revista de chismes bajo la puerta—agrego mientras mostraba una plana de la revista en que salía Ranma con Shampoo besándose.

—Esto debe ser obra de esa zorra... —soltó con molestia la fotógrafa.

—La verdad es que prefiero aclarar el asunto con Ranma—menciono cansada.

—¡Bueno! —cambio el tema—¡tienes que comer! —regaño Akari mientras arrastraba a la chica hasta el primer piso— Ryoga trajo unos ricos Kebabs los amo. —logro decir mientras se sentaba en la isla de la cocina.

Pudo ver al joven de la bandana entrar al lugar con una botella de champaña. — ¿y qué celebramos? —cuestiono levantando una ceja observando con atención a la pareja.

—Celebramos la mudanza de Akari —informo Ryoga — desde hoy vivirá en mi casa.

—Sí —sonrió feliz — ahorrare mucho dinero ya que puse en arriendo mi departamento.

—¿haces esto por mi? — pregunto Akane viéndola severamente.

Sabía que la chica se molestaría por su respuesta, pero odiaba mentir. — Sé que te molestará mi respuesta —suspiro —sí, no quiero que estés sola.

—No me molesta —confeso la peli azul — es solo que, huí de casa para no ser vista con pena y creo que aquí volverá a suceder. —dijo con amargura.

—No soy ese tipo de persona —hablo con frialdad — Ni yo, ni Ranma somos ese tipo de personas que miran a los demás con pena.

El tono de voz de Akari la dejo en completo silencio, jamás había visto tan seria a la peli verde. Sonrió ante sus palabras para dar el primer bocado a la comida sobre la mesa.

—¿y por qué yo no? —cuestiono Ryoga mirando a su novia.

—Porque tú tienes el corazón como el de una anciana, ayudas a medio mundo a cambio de nada... —soltó la oji verde entre risas.

—¿y por qué Ranma no es de ese tipo de personas? — agrego el chico de la bandana levantando una de sus cejas.

—Porque lo conozco mejor que a mí misma —sonrió Akari — el es un tipo egoísta, gruñón, serio y a veces fanfarrón... —hizo una pausa — pero tiene un gran corazón y siempre es sincero con sus sentimientos, no es de ese tipo de personas que sienten pena por los demás eso para él sería igual o peor que una ofensa...

—Me pondré celoso si sigues hablando tan bien de Ranma —dijo Ryoga guiñándole un ojo a su novia. —Eso no le quita lo tarado —murmuro haciendo reír a las muchachas presentes en el lugar.


Pasaron días desde que había visto a Akane con el extraño sujeto, un montón de cosas no agradables pasaron por su mente. Quería preguntar, pero no tenía el valor suficiente de hacerlo. Se reincorporo en el lugar para encontrar respuestas y algo de paz, su jardín estaba en completo silencio.

Miro el pasto en el que se encontraba sentado, amaba ese olor natural del lugar que cuidaba con dedicación desde que su madre se fue de viaje. Se recostó sobre el césped para disfrutar de la noche y aprovechar de ver las estrellas, estaba mirando los hermosos destellos del cielo cuando una voz le distrajo por completo.

—Ranma—llamó la muchacha de cabellos azules que observaba curiosa al joven reincorporarse en el lugar.

Trago saliva al verla en ese sitió, se habría extrañado de verla a no ser, porque él había ordenado dejarle pasar siempre a la joven. —Akane ¿qué haces aquí? — cuestiono evitando la mirada de la chica.

—Vine porque quería saber cómo estabas—respondió la oji avellana sin entender la indiferente actitud del muchacho. — Estaba preocupada, además quería...

—No tienes porque preocuparte—soltó Ranma cortante interrumpiendo a la joven— Akari me ve casi siempre en el trabajo y de seguro te dice como estoy.

Levanto una ceja al ver la expresión casi molesta del chico. — ¿Te molesta algo? —pregunto— Si sé que se ven a diario, pero quería verte.

—No me molesta nada—mintió el azabache para ver a la chica con un semblante bastante triste.

—No quería molestarte—termino Akane por decir para voltear y comenzar a marcharse.

—¡Espera! —vocifero Ranma para levantarse del lugar y acercarse a la joven que se encontraba de pie unos pasos adelante. —Quiero saber algo—logro decir para ver a la chica verle expectante— el otro día te vi en la casa de Ryoga, abrazándote con un sujeto ¿quién es él? —cuestiono con incomodidad.

El tono de su voz sonaba algo sentido, sabía que no haber dicho nada al respecto estaba mal. —Es mi ex novio tenemos un tema pendiente aun—resolvió con sinceridad la peli azul.

Aquello había sido como un balde de agua fría para él, entonces los celos lo invadieron haciéndose más presentes que nunca. —entiendo... —agrego el azabache apenado. —supongo que volverás con él.

—¿Qué? —exclamo sin entender la chica de azulados cabellos.

—Pensé que eras diferente, pero no es así—suspiro— vete quieres... —pidió decepcionado el oji azul.

No entendía la extraña actitud del muchacho en ese instante, pero de algo si estaba segura y era que no había entendido para nada sus palabras.

—Ranma, creo que esto es un malentendido—intento aclarar la joven, para ver al chico fruncir el ceño y verle con desprecio.— No es lo que crees... Yo no volveré con él.

—¿y entonces a que vino? —soltó enojado mirando con severidad a la peli azul.

—Vino a saber cómo estaba—respondió ante la incrédula cara de Ranma.

—Já—rió sarcástico— nadie se da un viaje de horas en avión para preguntarle a alguien como esta, ni que te estuvieras muriendo.

—Dime todo lo quieras decirme ahora—logro pronunciar Akane manteniendo la calma por el reciente comentario del joven.

—No hay más que decir—sentenció el azabache.

Molesta por el penúltimo comentario, respiro profundo para no estallar en ira.—¿te he dado motivos para que desconfíes de mi? —cuestiono Akane tratando de no perder la paciencia con el muchacho. —Por cierto, buenas fotos... —agrego dejando una revista sobre la mesa en la cual se veían fotografías de Ranma junto a Shampoo besándose fuera de cámara.

—Vete quieres—Pronuncio Ranma con molestia, mientras se hacía paso hacia el interior de su casa. —No quiero seguir discutiendo por hoy y tampoco te debo explicaciones—dijo bajo el umbral de la puerta.

Miro al chico sintiendo una profunda decepción, jamás espero que la malentendiera de esa forma. Tan poco confiaba en ella, cuando ella solo le había entregado su corazón con completa sinceridad.

— Está bien, ni hoy, ni mañana, ni pasado...—informo Akane— Ya veo que para ti no soy más que una molestia, no confías en mí sin motivos—suspiro con pesadez controlando sus lagrimas.—Lo que diga, no hará que cambies de idea sobre mi—sonrió con amargura para ver al joven mirarle con frialdad— Adiós, lamento haberte hecho perder el tiempo.—termino de decir para retirarse de la casa del muchacho.

En cuanto la vio salir golpeo con fuerza el muro, todo se volvía a repetir. Y no estaba preparado para recordar nuevamente el dolor que vivió antes.


Akari terminaba su jornada laboral en completa paz, ese día le había tocado trabajar solo con mujeres y no con el malhumorado de su amigo. Todos comentaban sobre lo molesto que se veía en la agencia, no quería mal pensar nada pero el ese día por la mañana la Akane había estado muy extraña.

—¡No puedo! —se escucho una voz femenina quejarse a lo lejos.

—Cálmate... por favor—pidió la mujer a su lado con paciencia.

Corrió veloz hasta donde se escuchaba el barullo, había distinguido la voz de Ukyo y sabía que aquello no era bueno. En cuanto dio la vuelta al pasillo del enorme recinto, logro divisar a una hermosa joven de cabello castaño claro completamente rizado.

—Azusa ignóralo, solo ha tenido un mal día—intento calmar Ukyo.

—¡Es un pesado! —se quejo la delicada jovencita para observar detenidamente a la fotógrafa que llegaba al lugar— ¡Akari! —grito emocionada acercándose hasta ella.—¡Tanto tiempo! ¿como estas? ¿cómo esta Charlotte?

Sorprendida de ver a la pequeña patinadora y modelo en el lugar, solo se limito a responder sus preguntas.

—Bien y Ryoga esta excelente—respondió algo extrañada de verle, mientras se aproximaba a Ukyo.—¿qué sucede U-chan?

—Es Ranma—suspiro con cansancio.—vi a Akane fuera de un hospital ayer con un chico guapo, se lo comente pensando que sabía y creo que estallo... —murmuro la cocinera sintiéndose culpable.

—hablare con él... —termino de decir la fotógrafa con preocupación.

Comenzó a caminar en dirección a los camarines de los modelos, abrió la puerta del lugar con lentitud para ver al causante de los problemas sentado en una silla del lugar. Observo el sitió buscando alguna otra persona y en cuanto se aseguro de que estuvieran solos decidió romper el pesado silencio del lugar.

—Ranma—llamó viendo como el azabache volteaba a verle con frialdad.

Trago saliva ante la tensa mirada de su amigo, hacían años que no lograba ver aquella mirada llena de frialdad.

—¿se puede saber a qué debemos tu mal carácter y tu poco profesionalismo? —cuestiono Akari con severidad.

—Akari, no eres mi madre... —soltó con pesadez ante la actitud molesta de su amiga.

—Tía Nodoka me pidió que cuidará de ti, no te parece mal educado hacerme preocupar así—Aclaro viendo los ojos azules del joven frente a ella.—¿qué sucedió?

Miro a la muchacha de cabellos verdes entendiendo que no podría salir de aquella incomoda conversación.

—Pues el ex-novio de Akane vino a buscarla, ahora al parecer ellos salen—hablo tratando de quitarle importancia al asunto.—Me engaño y simplemente no lo negó.

—¿engaño? —cuestiono la joven de mirada verdosa.—creo que deberías confiar más en Akane... —se acerco hasta el azabache que parecía ignorarle y entonces le dio una patada en la canilla.—¡Eso es por darle problemas a los demás, cuando maduraras y dejaras de causar problemas!—se quejo mirando al chico sobarse la pierna.—¡Tienes que dejar de pensar solo en ti!

—¡Crees que no lo hago! —recrimino Ranma molesto.—¡Siempre he cuidado de ti desde que tengo memoria y no eres más que una molestia!

—¡nunca te pedí ayuda! —vocifero Akari perdiendo la paciencia.—¡Qué Ranko te engañará y se fuera con otro no es mi culpa, ni la de Akane! ¡Y menos de Ryoga! —golpeo la mesa completamente fuera de sí, ante la atenta mirada azulada de su amigo.—¡Siempre nos has culpado de eso porque te la presentamos!

—No es así... —logro decir Ranma con calma.—sé que ustedes no tuvieron la culpa—tomo su cabeza con ambas manos.—Es solo que cuando sufro, los únicos que lo pasan mal son los que están a mi alrededor... no me dolió su partida, me dolieron sus caras y actitudes conmigo cuando se fue.

—Queríamos ayudarte—respondió la peli verde.

—Nunca te pedí ayuda—reitero las palabras anteriores de su amiga.—Ahora sí me dolió la traición de Akane, porque peleamos y fue nuevamente a juntarse con él. Pero esto no se quedará así... —murmuro levantándose del asiento.

—¿a qué te refieres con eso Ranma? — cuestiono la chica mientras lo veía salir del lugar.

Ese tono de voz que había usado sonaba como lúgubre. — "¿quiere vengarse? "—pensó. Quería solo creer que aquello había sido idea suya, no lograba creer que Ranma fuera capaz de hacer algo malo.


Esa noche estaba todo preparado, ahora solo necesitaba que Akane picará el anzuelo. Miro la casa de Ryoga con desinterés, mientras entraba al lugar ante la mirada de su mejor amiga y la muchacha de cabellos azulados.

Miro a Ranma con incomodidad y luego a su amiga de ojos avellana.

—Los dejaré solos... —comento Akari para entrar a la residencia.

El ambiente estaba algo incomodo luego de su discusión anterior, ambos se miraban de reojo sintiendo la tensión del momento.

—¿podemos hablar? —rompió el silencio la peli azul ante la mirada reacia de Ranma.

—¿hay algo de qué hablar? —cuestiono metiendo sus manos en los bolsillos de su chaqueta.

—¿hay que pretender que esa discusión no ocurrió? —logro decir Akane queriendo arreglar las cosas entre ambos.

—No lo olvidaré, aunque quiera—aclaro el azabache.—Me diste un golpe bajo saliendo con ese tipo, me hiciste pagar bien el precio de mi error por la revista ¡bien hecho!

—¿qué quieres que te diga Ranma? —cuestiono Akane sin entender completamente las palabras del muchacho.

—No quiero que digas nada, no digas nada más—soltó cortante mientras observaba el enorme jardín en la casa de Ryoga.

—Estas enfadado conmigo porque salí con mi ex-novio y no te explico los motivos—se quejo observando al serio muchacho frente a ella.—¡No planeo darme por vencida contigo por eso!

—Akane, no estoy de humor para escuchar razones—informo con molestia.—sé muy bien cómo eres después de todo.

—¿Qué cambiaría si supieras como soy? —pregunto Akane sintiéndose atacada por sus palabras. —¿entenderías después de todo los motivos? —se acerco hasta el sintiendo su dolor.—Te estás haciendo daño por algo que supones, pero no es así como lo crees—suspiro.—sé que todo parece no tener sentido... —tomo el brazo de Ranma.

De un veloz movimiento alejo su brazo del contacto de la chica, no iba a dejarse engañar por otra mujer nuevamente.

—sí yo le pedí compañía a Shinnosuke, es porque tu soltaste mi mano Ranma... —lo vio voltear a mirarle la cara.—Yo necesitaba su ayuda.

—Ni siquiera me diste la oportunidad de arrepentirme de lo que dije—explico Ranma con molestia.—Fuiste corriendo a los brazos de ese tipo enseguida.

Negó con su cabeza para ver al joven mirarla incrédulo. —No es como tú crees...

—No es así ¿entonces como es? —pregunto ante la mirada nerviosa de Akane.

Logro ver como la muchacha de cabellos azules guardaba silencio en el lugar, fue en ese momento que volteo a mirar y noto las miradas de Ryoga y Akari que espiaban desde la ventana.

—Vamos a otro lugar—sugirió Ranma. —Necesitamos hablar tranquilos...

Asintió con la cabeza levemente y entonces siguió al azabache en completo silencio.

Subieron al vehículo y se bajaron en una casona en construcción, dentro del barrio donde residían los jóvenes amigos. En cuanto llegaron al silencioso lugar comenzaron a caminar por el jardín del sitió.

—¿en qué momento perdiste la confianza en mí? —se atrevió a preguntar la peli azul.

—Eso ya no importa... —respondió Ranma mientras caminaba por el lugar.

Aquella respuesta la preocupo de sobre manera. En un impulso tomo al azabache del brazo para que la mirase y se detuviera. —Si importa.

—Akane, la ira dentro de mi es tan grande que no puedo ver nada—intento explicarle a la asustada joven a su lado.—Ni mi amor, ni mi pasado detrás de esto.

—¿entonces por qué viniste a hablar conmigo ahora? — se quejo molesta por la aclaración del muchacho.—Si estas enojado y no te importa, entonces ¿por qué?

—Porque tenía que aclararlo, necesitaba hacerlo para eliminar las dudas dentro de mí—pronuncio Ranma severamente.

—¿y si nada es como parece? —cuestiono Akane.

—Hazme confiar de nuevo en ti Akane—pidió ante la atenta mirada de la muchacha de cabellos azulados.

—Las verdades no serán suficientes para sanar lo que vendrá Ranma... —comento mirando la seria expresión del azabache.

—Me convertí en un hombre totalmente diferente cuando sostuve tus manos y te mire a los ojos Akane—contó Ranma con sinceridad.—Mis ojos no veían nada más, mis oídos solo escuchaban mi corazón—suspiro. —hay una razón por todo lo que había hecho, tenía miedo de hacerte daño... tenía miedo de perderte por mi forma de vivir... —recordó la revista.—Lo de la revista es parte de eso, ahora ¿cuáles son tus motivos para estar con él? —pregunto con seriedad, dándole la oportunidad de hablar y explicarle.

Sabía que ese era el momento para decirle la verdad a Ranma, estaba preparado para escucharla. Pero el miedo de que sintiera pena de su enfermedad fue mayor.

—Nunca he dejado de amarte Ranma... —aclaro desviando la pregunta del muchacho.

—¿lo amas? —cuestiono, para verla negar con su cabeza.

—No—respondió tajante.—Te juro que no he amado a nadie más, excepto a ti.

La miro con incredulidad, sintiéndose completamente decepcionado por la joven. Esa era la oportunidad para aclarar las cosas, pero ella simplemente lo evadió. Ya no tenía más opción que poner en marcha su plan.

—Ven—tomo la mano de una curiosa Akane.

—¿dónde vamos? —pregunto viendo cómo iban en dirección a la casa en construcción.

—preparé algo especial para nosotros... —comento Ranma sonriendo.

—¿enserio? —agrego con curiosidad corriendo con el azabache hacia el interior de la casa.

Llegando al lugar se encontraba una pequeña mesa con decoraciones, una botella de champaña, copas y una canasta con frutas.

—No puedo creerlo—logro decir la muchacha de cabellos azulados en medio de su emoción.

—Yo sabía que tendríamos esta conversación—asevero mirando de reojo a la joven que irradiaba felicidad. —Que al final hablaríamos sin miedo, que aclararíamos todo...

—¿tú? —menciono Akane riendo divertida.

—Sh... —toco los labios de la joven con su dedo índice para hacerla callar.—En contra de todas las posibilidades, yo quiero estar contigo—hablo seductoramente para envolver a la joven.—No puedo sacarte de mi corazón, incluso si es difícil, estoy dispuesto a olvidar mi enojo y confiar en ti otra vez—vio como Akane se mordía el labio inferior por su aclaración.—Lucharemos por esto, solo sí tu también quieres...

—Sí quiero—respondió al instante completamente llena de ilusión.

Acaricio los cabellos azulados de la muchacha frente a él, observando detenidamente como se dejaba llevar por su caricia tomando su mano que se detenía en su mejilla.

—Quiero que seas solo mía Akane, no dejes que la sombra de alguien más este entre nosotros—pidió Ranma mirando a la hipnotizada joven.

—nunca hubo alguien—aclaro la muchacha de cabellos azulados eternamente enamorada del azabache.

—se mía por siempre... —agrego tomando las manos de Akane entre las suyas.—Que esta sea una noche que nunca olvidaremos y que recordemos toda la vida ¿quieres ser mía?

Nerviosa e ilusionada por la nueva petición del muchacho, no podía contener su emoción manteniendo una gran sonrisa en su rostro.

—Soy tuya de todos modos... —informo la joven dejándose llevar completamente por el momento.

El instante se había alargado mucho, ambos estaban en silencio tomados de las manos. De pronto el joven modelo decidió terminar su jugada soltando las manos de la chica, dejando a la joven completamente desencajada.

—¿qué sucede? —pregunto Akane viendo la mirada del azabache llena de odio.

—¡Puedes salir! —vocifero mirando hacia un lugar de la casa en construcción. —¡puedes salir si quieres! —termino de llamar.

Fue en ese instante que logro ver dentro de la oscuridad del lugar a Shinnosuke, sintiéndose completamente destrozada al comprender que todo había sido una trampa de Ranma.

—Ahí la tienes—indico el azabache con desprecio mirando a la joven.

No podía creer que ese tipo hubiera hecho algo tan ruin con su ex-novia, logro verla de reojo en estado de shock conteniendo las lagrimas que amenazaban por salir.

—¿está es la razón por la que me invitaste aquí? —cuestiono Shinnosuke completamente enfadado.

—¿que tiene? —reclamo Ranma. —¿que estoy haciendo? Esta es mi venganza por su traición.

Akane tomaba aire constantemente, necesitaba respirar o se desmayaría en el lugar. Su corazón se oprimía y su mente nuevamente la estaba haciendo pasar por un mal momento.

—¿qué quieres demostrar con esto? — pregunto el castaño sintiendo asco del muchacho.

—ambos se merecen el uno al otro—aclaro el azabache.—Encontraste a tu otra mitad Akane... —comento mientras salía del lugar.—ah... —recordó.—Te deseo felicidad... —termino de decir antes de desaparecer del sitió.

Aquello lo había hecho perder por completo la paciencia, jamás perdonaría a ese hombre. Y le daría una lección, corrió tras él pero no alcanzo a seguir avanzando cuando Akane se interpuso en la salida.

—Déjalo—exigió Akane tratando de mantenerse de pie.

De un instante a otro vio como Akane se desvanecía en sus brazos, teniendo una especie de crisis nerviosa en el lugar. —Siéntate, siéntate... —pidió Shinnosuke ayudando a la joven a sentarse en el suelo apoyándose contra la pared. —te traeré agua, quédate aquí. —agrego corriendo en dirección a la mesa.


Pasaron algunos días luego de haber discutido con Ranma, en los cuales no había querido mencionar el tema con nadie. Miro preocupada la hora en su reloj de pulsera, mientras la muchacha de ojos jade la miraba en completo silencio.

Llevaba tres días queriendo preguntar qué sucedió con Ranma, debido a que tanto ella como él estaban extraños. Miro su alrededor mientras buscaba el momento exacto para hacerlo, se encontraban en una cafetería cercana a un hotel en la ciudad. Esperando a una mujer que ella desconocía completamente. Acomodo uno de sus cabellos verdes tras su oreja, cuando decidió romper el silencio.

—Akane creo que tu hermana está tardando demasiado —comento algo impaciente la fotógrafa.

—Siempre lo hace, de hecho llegamos media hora después de lo acordado —Sonrió mientras le daba un sorbo a su taza de café.—Lamento que pierdas tiempo también.

—No hay problema —agrego mientras tomaba una galleta.—Akane, ¿puedo saber que paso con Ranma? —se atrevió a preguntar ante una fría mirada color avellana.

—Digamos que terminamos, empezó rápido y se termino igual de veloz—rió con amargura.—Fue por la visita de Shinnosuke y no me quiso escuchar—miro su reflejo en su taza de café.—No quiero estar con alguien que desconfía de mi, cuando le conté todo sobre mi relación anterior.

—Es que Ranma es un desconfiado—hablo Akari preocupada.—Estuvo con una chica que solo lo engaño, luego cuando se volvió popular quiso buscarlo de nuevo.

—Por mucho daño que le pudieron hacer antes, no justifica que trate a los demás como si fueran los que lo dañaron.—concluyo Akane.—el me humillo, se rió de mí y me lo hizo saber de la forma más cruel posible.

Pudo ver el rostro de su amiga entristecer pese a su severa aclaración, iba a intentar apelar por su amigo cuando una dulce voz la distrajo completamente.

—¡Hola Akane! —saludo Kasumi mientras se sentaba en la mesa.

—Hermana es un gusto verte—menciono alegre la chica de cabellos azules.—Ella es Akari, la novia de Ryoga.

—Un placer—pronuncio Akari viendo como la mujer inclinaba su cabeza levemente.

—Gracias por cuidar de mi hermana—agradeció la mayor de las Tendo.

Luego de hablar por un rato sobre temas triviales, la conversación llego al punto que esperaba tocar con su hermana.

—¿cuantos días estarás? —consulto Akane mirando con seriedad a su hermana.

—Solo dos días, vengo solamente a asegurarme que te operaras.—aclaro sonriendo la castaña.

—Me operaré a fin de año, después de mi cumpleaños. —informo la chica de cabellos azules entregándole una carpeta, ante la atenta mirada de Akari. —Ya estoy bajo tratamiento ya que debo prepararme para la operación y mis permisos dentro de este país están al día.

—Tu cumpleaños veintiuno... —sonrió Kasumi ojeando los papeles médicos de la carpeta. —Bueno iré a hacer las averiguaciones mañana hermana, lo verificaré y entonces te dejaré en paz. —termino de decir para levantarse del lugar.—Ahora volveré al hotel, mi marido espera...

En cuanto su hermana se marcho del campo visual, miro con seriedad a su amiga recordando una frase que le molesto bastante de su mejor amigo.

—El me dijo "Ni que te estuvieras muriendo, para saber cómo estás" eso me molesto.—soltó Akane apoyando su cabeza en la palma de su mano.—Quise decirle en ese instante, pero supongo que mi ira fue mayor... —recordó.—Es que mi familia solo se preocupa de mi por la enfermedad, antes de esto—indico con su mano libre su cabeza.—Mi familia no era más que una sombra.

Se sorprendió al escuchar las palabras de Akane.—¿Amas a Ranma aún? —cuestiono.

—sí—respondió con seguridad.

—Debes decirlo lo del tratamiento que estas tomando para prepararte para la operación—sugirió la muchacha de cabellos verdes.

—¡Jamás!—sentenció con severidad. —Luego de todas las cosas que vivimos esa noche, si Ranma quiere volver conmigo por mi salud, no sucederá en lo absoluto—miro su reflejo en el vidrió de la cafetería.—Después de lo que me hizo... jamás podré perdonarlo.—termino de beber su café.—"después de todo mi vida quizás termine pronto".

No quiso insistir más en la conversación debido a la tristeza en los ojos de su amiga, frustrada por el asunto solo guardo completo silencio.


Terminaba de firmar el contrato de su nuevo trabajo que se llevaría a cabo en otra ciudad, luego de estar una semana en constante meditación referente a su carrera. Miraba su reflejo en el espejo mientras lo preparaban para tomar algunas fotografías, no podía dejar de pensar en aquella discusión con Akane. Fue en ese instante cuando una voz familiar lo despertó de sus pensamientos.

—Ranma así que ahora pasaste de gran idiota a rey de los idiota... —comento Akari riendo mientras observaba de reojo al muchacho.

—¿qué quieres amiga cerdo? —pregunto viendo como la chica se acercaba a su lado.

—Mira te lo leeré—indico mostrando una hoja de una revista en la cual salía su amigo junto a una modelo de cabellos purpura. —Ranma Saotome y su nueva novia, juntos fuera de la agencia—menciono sarcástica.—muy lindo de tu parte, cambiar a una chica buena por una ramera.

—Todas son iguales—respondió ante las palabras de su amiga.

—¿Chicos pueden dejarnos solos? —pidió la muchacha a los dos jóvenes que se encontraban en la sala, los cuales se retiraron de inmediato.

Volteo su silla para estar de frente a la jovencita de cabellos verdosos antes de hablar. —¿Qué vas a decir ahora? —rió burlón mientras se cruzaba de brazos.

—Primero aclararé un poco tu mente, Akane no es Ranko. —informo Akari ante la sorpresiva mirada de Ranma.

—Eso es obvio ¿no te parece? —dijo levantando una de sus cejas.

—Tú no lo tienes claro, no porque Ranko te haya traicionado significa que Akane lo hará... —agrego severa. — Si esto te hace sentir mejor, que Akane me perdone luego de esto—tomo aire y luego hablo. —Akane está enferma—vio a su amigo mirarla sin entender.—Tiene una enfermedad grave y sus posibilidades son pocas... su probabilidad de vivir es de un treinta porciento—suspiro— su ex-novio llego a casa de Ryoga para saber de su enfermedad, ese día que Ukyo los vio en el hospital era por eso... Yo ese día no podía acompañarla.

Su corazón se apretó por un momento al escuchar la información que salía de la boca de su amiga, mientras recordaba su conversación anterior. — Tu amiga, la del consejo ¿era Akane? —cuestiono Ranma con amargura.

—sí, como ahora no son nada... te lo cuento. —miro a su amigo que tenía una cara parecida a un funeral.—Lo peor, es que te acabas de dar cuenta que por ella si sientes amor—comenzó a caminar a la salida, siendo seguida por su amigo.

—¿por qué no me lo dijiste antes? —pregunto tratando de controlar las imperiosas lagrimas que amenazaban por salir de sus azulados ojos. —Estás bromeando ¿no?

—No te dije, porque hice una promesa que acabo de romper por ti—aclaro siguiendo su camino hasta el estacionamiento.—Ahora, si vas intentar volver con ella no debe enterarse que tu sabes esto y disculparte no le hará daño a tu orgullo de caballero.

—Lo sé—respondió entendiendo la situación.—Si sabe que lo sé todo no va querer volver, porque pensará que siento pena de ella y no es así.

Abrió su auto con pocas ganas, para ser empujada al instante por su amigo. Lo miro con molestia pero este solo se limito a hacerle un gesto con la cara para que subiera por el lado del copiloto.

—Rey de los idiotas—bufo molesta para subir al vehículo por el lado que le indico Ranma.

—Te estoy haciendo un favor—hablo el azabache bromeando.—Eres un desastre desde los cuatro años.

—¿no tienes que trabajar? —cuestiono mirando como el joven daba la marcha al auto.—Y somos amigos desde los tres, mal amigo.

—Te estaba poniendo a prueba—rió para ver como la chica se cruzaba de brazos.—Y mi trabajo puede esperar, no creo que Ukyo se moleste.

—¿Y qué piensas hacer? —pregunto Akari al ver la chispeante mirada azulada de su amigo.

Sonrió ante esa pregunta, estaba seguro que la haría.—Tan predecible niña cerdo—rodo sus ojos antes de responder.—Necesitaré de tu ayuda y la de Ryoga...


No supo en qué momento se dejo arrastrar hasta ese ruidoso lugar. Miro el alrededor del club nocturno en que se encontraba con Akari y Ryoga. Al parecer era un sitió bastante divertido para pasar las noches de ocio, ambos chicos frente a ella parecían divertirse mientras bebían unos tragos y conversaban alegremente.

—iré por unos tragos, ¿quieres algo Akane? — pregunto el chico de la bandana apuntando la barra tras él con su pulgar.

—No gracias—respondió Akane sonriente.

Interesada miraba hasta el fondo del lugar, sabía que todo marchaba tal cual lo habían planeado. Espero unos segundos y entonces el celular de la muchacha de cabellos azules comenzó a vibrar, confirmando que el plan daba inicio correctamente.

—Disculpa Akari—dijo Akane mientras se ponía unos audífonos, había recibido un mensaje de voz de un número desconocido. —"la compuse para ti..." —leyó en su mente extrañada.

Trago aire y sintió vibrar su corazón al escuchar que aquel mensaje no era más que un instrumental de piano. Inevitablemente sonrió al escuchar la hermosa melodía que se reproducía desde el curioso mensaje.

Observo sonriente como Akane se quitaba los audífonos con una gran sonrisa en el rostro

—Alguien compuso para mí—comento mirando a su amiga de cabellos verdes.

—Ese alguien está muy triste—agrego Akari observando de medio lado a la muchacha.—Ese alguien es una explosión de pesar, casi me rogo para venir aquí...—observo al fondo del lugar acercarse a su amigo de la infancia.—Intento de muchas formas averiguar cómo llegar aquí y el destruyo mi voluntad de ocultarle el lugar.

—Akari, no quiero llenarme de esperanzas de nuevo con alguien que no confía en mí—soltó recordando con amargura lo sucedido con Ranma.

Escuchaba atenta a su amiga mientras veía como el oji azul ya se encontraba tras de ellas en el lugar.

—No necesito vivir la misma situación de nuevo, el amor no es para mí... —continuó diciendo la muchacha de cabellos azules mirando el suelo.

—No va a suceder de nuevo—pronuncio Ranma con seguridad.

Pudo ver como Akane inmediatamente volteaba a ver hacía su amigo de la infancia. Respiro profundo y sabiendo que su amiga se enfadaría con eso, recordó la siguiente fase del plan.

—Te dije que no tenias que venir—regaño Akari fingiendo molestia.

—Lo siento, pero yo no podía tener paciencia—comento el azabache.—Supe la ubicación por la fotografía que publicaste en una red social, simplemente no pude quedarme en casa.

—Lo arruinaste... —dijo la peli verde observando cómo Akane corroboraba que aquello fuese cierto.

Busco un poco en su celular y entonces observo que tal como había informado Ranma, había una fotografía de ellas junto a Ryoga en el club con la ubicación por gps del lugar.

Miro con sus azulados ojos como su amiga de la infancia se retiraba del lugar, para entonces aproximarse hasta la joven de cabellos azules. —Lo siento Akane... —se disculpo con sinceridad ante la fría mirada avellana.

—Usaste a tu amiga que bien ¿no? —logro decir Akane con molestia ante la incómoda situación.

—Sí ella te decía que vendría no ibas a querer venir—aclaro Ranma encogiéndose de hombros.

Ofuscada por la actitud del azabache le dio la espalda para no tener que verle la cara.—No quería verte más de todos modos.

—Quería que habláramos—agrego acercándose al oido de la chica.

—¿qué queda por hablar Ranma? —pregunto terminando de beber un vaso de agua sobre una mesa alta a su lado.—Ese día dijiste todo lo que querías y lo que pensabas de mí.

Lamento sus acciones sabiendo que la muchacha tenía razón para estar molesta con él, pero tenía que jugar todas sus cartas para volver a recuperar su amor o al menos su amistad. Era su deber disculparse por lo que había dicho.

—Me estas malinterpretando Akane, no me estoy disculpando porque quiero que volvamos—informo para ver a la chica mirarle sobre su hombro desconcertada.—Sí, todavía te amo—aseguro.—Pero yo solo quiero conseguir tu perdón.

—Ya—dio la vuelta para observar nuevamente al joven de mirada azulada.—Así que quieres estar tranquilo ¿no es así? —pronuncio sentida.—¿Quieres ser el Ranma que conocí antes? Para que luego corra tras de ti y hagas lo que quieras con mis sentimientos.

—No... —logro decir para ser interrumpido por Akane.

—Pero nuevamente te miro con amor y así me insultas y sigo amándote—hablo con tono severo.—Entonces que así sea, no me importa... te perdono.

—Tienes razón en lo que dices—dijo Ranma cabizbajo ante las críticas de la joven. —Y estoy muy arrepentido.

—Lo siento, pero me molesto aun más ahora—golpeo la mesa levemente con sus dedos antes de volver a darle la espalda al azabache.

—Pero no me estas escuchando... —intento Ranma nuevamente.

—No quiero escuchar nada esta noche Ranma—aseguro Akane. Para oír una voz salir del escenario del club que detuvo su conversación.

En el escenario se encontraba una especie de banda clásica, se podía observar una pareja sentada en el lugar preparándose para cantar clásicos del país. Una hermosa joven de cabellos negros saludaba y animaba a la gente del club.

—¡Bienvenidos! ¿Están listos para cantar con nosotros? —pregunto la mujer, recibiendo una lluvia de aplausos y gritos eufóricos.

Pestañeo extrañado por el nuevo evento en el lugar, no se esperaba algo así y menos en ese club al que solía frecuentar a menudo con su mejor amiga.

—No sabía que había música en vivo aquí—informo Ranma observando a su fría compañera.

—Si deseas puedes irte a casa y cantar tu nueva melodía, yo me quedaré aquí cantando—Soltó con desagrado por arriba de su hombro.

Sonrió al ver la actitud desafiante de la joven de cabellos azules, amaba ese ímpetu salvaje que tenía. Escucho un poco del instrumental y logro descubrir que canción sería la que tocaría la banda en el escenario.

—Esta canción será para mí, deja que la persona que amo la escuche... —pidió Ranma mirando a la joven delante de él, asomándose por su hombro.

Escucho las palabras del muchacho con molestia, parecía un juego divertido para él todo lo que había sucedido. Molesta oyó parte del inicio de la canción conociendo la letra a la perfección.

"Poco a poco, acércate más lentamente"—cantó un poco siguiendo la música al oido de Akane, mientras tomaba de la cintura a la muchacha que se mantenía indiferente en el lugar.

Sin dejarlo acercarse más, quito la mano de Ranma de su cintura con un solo movimiento.

—"Llévame de vuelta a tu huracán"—se escucho por el parlante del lugar.

Suspiro algo frustrado por el rechazo de la muchacha, pero no iba a rendirse tan fácilmente y sé lo iba demostrar.

—"No me mientas, mírame a los ojos"—insistió en cantar en el oido de la joven asomándose a su lado, observando cómo está le dirigía una indiferente mirada. —"Esto no puede terminar"—la vio reír con resignación.—"Revisa en tus bolsillos, deben quedar unas migajas de amor"—se acerco un poco más al oido de la chica.—No estás cantando, vamos... —sugirió levantando una ceja.

Le dio una severa mirada ante su nueva actitud de galán.—Te podrías callar, estas muy cerca de mi oido y me molesta que me hables así. —dijo Akane sintiéndose aturdida por el azabache.

—No quiero—respondió sonriente.

"En lugar de estar saciado con migajas de amor"—se oyó en el salón por la vocalista, siendo escuchada por todos los presentes del lugar.

Resignada por la desafiante mirada de Ranma se decidió a callarlo un poco.—"Mejor morir de hambre y solo en la vida"—comenzó a cantar ante la mirada azul grisácea del chico.—"Si ya no queda más por compartir entre un hombre y una mujer".

Noto en la mirada victoriosa de Akane que aquello había sido visto como un desafío de su parte, rio por la bajo y se acerco nuevamente a la mujer que arranco su corazón.

—"Camino por una cuerda, sin red abajo... créeme me he esforzado mucho. Por amar en este mundo sin corazón." —sonrió al ver la furtiva mirada avellana de la chica.—"que tengo además de ti, vamos solo una vez más... revisa en tu bolsillo deben quedar migajas de amor en él"

Resignada ante la insistencia del joven decidió retirarse del lugar, siendo seguida al instante por Ranma que la seguía en completo silencio. Ya en la salida del club hizo parar un taxi y con un gesto mudo le indico al muchacho que subiese también.

Guardo silencio durante todo el camino hasta llegar a casa, pago el taxi luego de impedirle a una molesta Akane que cancelara el trayecto. Bajo del vehículo mientras se ubicaba frente a la peli azul a la salida de la residencia Hibiki.

—Bueno ya es tarde—argumento la joven de mirada avellana.

—¿Te vas a dormir? —pregunto sin pensar el azabache.

—Sí, bueno entonces nos vemos... —se despidió para entrar a la casa, pero antes de poder abrir la reja una mano la detuvo.

—Akane yo... —logro decir antes de ser interrumpido por la jovencita.

—Ranma, no más excusas y explicaciones por favor—suspiro agotada por tanta insistencia.

—Pero lo siento—agrego con sinceridad observando la triste mirada de Akane.

—Lo sé, pero estoy triste—explico.—Tú eres la razón de esto, es porque no puedo olvidar ese día—hizo una pausa.—Deja que mis heridas se curen y no me hagas daño insistiendo.

Tomo las manos de la muchacha entre las suyas y entonces quiso entender sus palabras.

—Ok, ok, me callare... no te compliques más—comento Ranma con seriedad.—Fue una noche hermosa, dejaré que permanezca así.

—Fue como antes—sonrió con amargura para separar sus manos con suavidad de las de Ranma.—Buenas noches.

—Buenas noches... —se despidió para ver como la joven de cabellos azulados entraba a la enorme casa de su amigo.

Cruzo amargadamente la calle para volver a su casa. Recordó sonriendo con resignación las palabras de Akari, tenía razón como siempre, ahora era el rey de los idiotas por haberle hecho daño a la mujer que amaba.

Una pareja de jóvenes miraban con desanimo el deprimido semblante de Ranma. El cual los esperaba con las manos en los bolsillos apoyado en la puerta su casa. Ambos se miraron de forma cómplice pero preocupada.

Miro a su novia seriamente, sabía que estaba preocupada por su amigo tanto como él. La tomo de la mano con fuerza para verle sonreír con amabilidad.

—¿Y qué tal te fue? —pregunto la fotógrafa mirando a un deprimido Ranma.

—Desearía decirte que bien, pero sería una mentira—suspiro resignado. —Escribí una melodía para ella, pero aun así me ignoro.

—Te lo mereces Saotome—dijo sonriente el chico de la bandana haciendo emerger una pequeña vena en la sien del muchacho.

—Ranma quizás lo mejor sea dejarlo—hablo Akari seriamente. —Seamos sinceros, te excediste.

Mordió su labio inferior para provocarse algo de dolor, creyendo que de esa forma podría calmar un poco su sentir. —lo sé, supongo que me rendiré.—soltó con tristeza.—Gracias por la ayuda chicos... —termino de decir para comenzar a abrir la puerta de su casa.

—¡Espera! —detuvo Ryoga al muchacho de mirada azulada. —Toma antes de rendirte, léela en tu cuarto... estaba en la basura, la recogí y tiene tu nombre.—le entrego un sobre ante la atenta mirada de su novia.—No la leí—aclaro para tomar del brazo a la peli verde y despedirse haciendo una señal.

Observo el sobre sin comprender muy bien de que se trataba, pero tomo en cuenta la sugerencia de Ryoga y en cuanto entro a su cuarto se dispuso a abrir el sobre. Se sentó en su cama para comenzar a leer la carta.

Ranma, al escribirte esta carta me siento muy desesperada. —leyó entendiendo que el remitente era Akane.—Me enteré de tu supuesta relación con Shampoo, pero no lo quise creer. Porque creo incondicionalmente en ti, en que debe haber una explicación para las fotografías. —sintió culpabilidad al leer aquello, debido a que el en cambio solo había desconfiado de ella.

Tomo aire y entonces continuo con la lectura.—Quiero creer que es así, porque si no creyera en ti... me perdería yo también. Desde el primer momento en que te vi, te sentí muy cercano a mí y a la vez tan distante, atractivo de cierta forma. —hizo una pausa para recordar aquel día unos segundos.—Tenía curiosidad por tu mirada y me dedique a escuchar tu silencio para intentar entenderlo... fue entonces que creí escuchar una voz que me guio hacia ti.—sonrió al leer la última frase.— También abriste la puerta a mis sueños, aunque no lo sabes... borraste mis miedos y pude seguir adelante, quería abrir esa enorme puerta que nos separaba y quería que mi voz llegará hasta el otro lado y acabara con tu silencio. —Suspiro.—Sé que luchas constantemente para alcanzar tus sueños y que nunca miras atrás, debes tener éxito en tus metas porque estas serán mi esperanza... cuando te conocí entendí que habían otras vidas fuera de mi acuario, entonces me dije a mi misma si lucho también podre romper los cristales y salir al mar. Ranma estoy enferma y quizás estos sean mis últimos días, parece una condena. —paso su mano libre por sus ojos que dejaban caer unas traicioneras lagrimas.—antes tenía miedo del amor y ahora tengo miedo de no tener tiempo para vivirlo, me gustaría que estuvieras conmigo ahora... porque me animaste frente a la vida. Te agradezco que me dejarás conocerte Ranma, ser parte de tu vida me ha hecho muy feliz.

Termino de leer la carta con remordimiento, no había comprendido hasta ese punto lo feliz que había sido al lado de esa mujer. Se dejo caer en la suavidad de la cama, mientras ponía su brazo sobre sus ojos las malditas lagrimas no paraban de salir.


Salía pesadamente de su casa debido al encargo de su novia, molesto por la orden de la chica. Se dirigió hasta la casa del frente para saber que sucedía con Ranma, debido a que había faltado al trabajo, cosa bastante extraña debido a que este solía ser muy responsable con su empleo. Luego de entrar a la casa se encamino directo al cuarto del muchacho, entrando de golpe al cuarto ante la seria mirada del azabache que se encontraba sentado en el sofá.

—¡Ranma! —llamo acercándose al joven. —mi novia se enfado conmigo y necesito tu consejo—agrego viendo a su amigo con los ojos hinchados. — ¿qué te paso?

—hice algo muy estúpido—respondió Ranma pasando su ante brazo por sus ojos.

—Qué coincidencia, yo también—informo el chico del colmillo sentándose frente a su amigo.—Sabes Konatsu no para de llamar a mi novia—contó enfadado olvidando el motivo de su visita.—El buen hombre dentro de mí está luchando, uno dice ve y destrózalo, y el otro dice calma... —desahogo viendo como el oji azul tomaba su cabeza preocupado. —¿peleaste con alguien otra vez?

—No he peleado con alguien—soltó con pocas ganas observando su guitarra.

—Mira si vas a pelearte con alguien, hazlo con Konatsu—sugirió Ryoga. —a tu mejor amigo presente no le importaría, así que ve y dale unos golpes... —miro preocupado al azabache que parecía completamente ido en sus pensamientos. — ¿qué pasa hermano?

—No preguntes nada—pidió con amabilidad el modelo.

—No digas no preguntes—comento el chico de la bandana.—porque entonces más pregunto y tú lo sabes—recordó a su amigo su curiosidad.—Bueno ¿qué estupidez hiciste ahora? —cuestiono observando al pensativo Ranma que solo guardaba silencio.—Eres estúpido, ¿por qué te peleaste? ¿o eres estúpido por qué olvidaste el motivo? —pudo ver al muchacho hacer un gesto de fastidio ante su insistencia y hablar pero se detuvo.—¡Ah!—exclamo.—abriste la boca para hablar, ahora viene la razón.

—¡no le digas a nadie! —advirtió Ranma amenazando a su amigo con el dedo índice.

—¿es vergonzoso? —pregunto un inquisitivo Ryoga.

—Ni siquiera le dirás a Akari—amenazo.— Esta vez es enserio, no le dirás una palabra a nadie ni siquiera a tu sombra.

Levanto su mano en modo de juramento. —No le diré a nadie, lo juro. —prometió preocupado. — ¿qué sucede?

—Le puse una trampa a Akane para hacerle daño, la humille y luego me entero de que está enferma—contó Ranma avergonzado de sus actos.—¡Qué idiota soy! Con lo que ella estaba lidiando y mientras yo solo trataba de herirla.

—¿y ahora qué harás? —pregunto Ryoga mirando con seriedad a su amigo.

—No lo sé, solo cometo error tras error...—respondió apenado.—Sabía que Akane confiaría en mí y yo solo la herí apropósito—se critico a sí mismo con enfado.—golpeé su punto débil y la lastime.

—Y ahora debes arreglar lo que rompiste—comento el chico de la bandana cruzándose de brazos.

—No puedo ni mirarla a la cara y más aun después de leer la carta—suspiro Ranma.—Soy una basura.

—Ranma, te dijimos que confiaras en ella tantas veces... —regaño a su amigo.—Tú no le diste una oportunidad para hablar, solo la presionaste.

—Yo no me di cuenta de la verdad, tuve que haber recibido un golpe de su parte—soltó sentidamente.—me perdí, olvide que era Akane la que estaba frente a mí—miro las notas del cuaderno a los pies del sofá.—Y el hecho de que ni siquiera la protegí de mí mismo.

—Siempre hay una esperanza en el amor—comento Ryoga para intentar calmar al joven.

—Que va pasar si Akane no me perdona ahora...

—¡Dios! Cometiste un error, ahora repáralo—exigió el chico del colmillo.

—No es uno o dos errores, ahora también esta Shampoo merodeando por ahí—logro decir Ranma dentro su alteración.

—Tu pusiste a Shampoo de obstáculo en tu vida—menciono recordando la revista.—olvidaste quien eres y que es lo importante en la vida.

—Todo se volvió un desastre de primera gracias a mí—comento el azabache levantándose del sofá para asomarse por la terraza. —me engañe a mi mismo pensando en que ella era igual a Ranko, pero cuando ella insistió en reparar las cosas era como si nunca hubiéramos peleado.

—Un sabio decía que la separación también es parte del amor—agrego Ryoga.

—No pude controlarme... —se quejo Ranma.

—Esto también es nuestra culpa por no contarte lo de su enfermedad—asevero el chico del colmillo sentidamente.

—Nadie más tiene la culpa, todo fue por mí—aclaro el oji azul mirando con severidad a su amigo. —Yo soy el hombre que no escucho la voz del corazón de Akane y sabía por quien latía ¡lo sabía!

—Tu creíste que te había traicionado...

—Yo creí que era un juego para ella, y me hice creer a mí mismo que no significaba nada para ella en su vida—dijo Ranma autocriticándose.—No escuche lo que ella dijo.

—Tú no estabas en tus cabales donde recordaste lo ocurrido con Ranko... —intento calmar Ryoga.

—¿cómo pude hacerlo? —golpeo la pared furioso consigo mismo.—Tengo mierda en la cabeza ¿cómo pude hacerle eso?

—Lo hiciste porque la amas Ranma, te enamoraste locamente de ella y Akane lo entenderá al final... —vio a su amigo negar con la cabeza desesperanzado.—Anoche mismo, lo intentaste y reflexionaste.

—Cállate—pidió Ranma mientras se sentaba en su cama completamente resignado.

—Mírame Ranma Saotome—exigió Ryoga.—Lo arruinaste, ahora debes arreglarlo no hay otro camino.

—Yo no quiero regresar con Akane—comento el azabache con seriedad.

Ante aquellas palabras no pudo evitar hacer un gesto de no creerle a su amigo.

—Baaah—exclamo el chico de la bandana con fastidió.

—Solo quiero que me perdone y olvide que la herí profundamente—aclaro Ranma ante la mirada incrédula de su amigo.—Yo solo quiero eso.

—Está bien es el primer paso, pedir su perdón—explico Ryoga.—Y después definimos los demás pasos ¿verdad? —miro al azabache verle con molestia de reojo.—Entonces el primer paso será que Akane te perdone, luego veremos qué pasa.

—Akane no debe saber que yo sé sobre su enfermedad—advirtió Ranma.

—Lo juro por mi amor por Akari—se comprometió el joven.

Miro preocupado al novio de su amiga sintiéndose algo mejor, al menos ya tenía una idea clara respecto a las decisiones que tomaría. Necesitaba conseguir el perdón de Akane, costará lo que le costará.


Temprano por la mañana como era usual los días Sábado, se levantaba y luego se dirigía a una escuela de música que frecuentaba desde hacían dos semanas. El lugar la hacía olvidar sus problemas completamente.

Llego al lugar en donde se encontraba un hermoso piano de cola, miro alrededor y noto que extrañamente el sitió estaba totalmente vacío. Sin poder evitarlo avanzo hasta llegar al armónico instrumento. Con curiosidad noto que sobre el piano se encontraba una partitura escrita a mano, emocionada tomo la hoja y la puso sobre la caja de resonancia.

Se sentó con lentitud para observar un poco el primer pentagrama, tomo aire y entonces comenzó a tocar el enorme instrumento. Se asombro al escuchar la melodía, con amargura y conteniendo las lagrimas siguió tocando el piano sin detenerse comprendiendo que antes, ya había conocido el instrumental.

Observaba atentamente tras la muchacha de cabellos azules mientras reproducía la música que él había compuesto, escuchaba con dolor cada nota salir de los dedos llenos de destreza de la muchacha.

Cuando toco la última nota, no pudo evitar dejar salir su llanto. Aquella canción vacía era como una daga que se encargaba de recordarle el dolor en su corazón.

—¿Te gusto? —pregunto Ranma con precaución acercándose a la muchacha.

Tomo la hoja en completo silencio, la doblo y entonces tomo su bolso mientras se levantaba para retirarse del lugar.

La vio dar dos pasos antes de atajarla del brazo y retenerla en el lugar.

—¿Quieres que la toque para ti una vez? —cuestiono sintiendo como Akane temblaba e intentaba liberarse débilmente de su agarre sin lograrlo. —No te vayas—pidió estando lo suficientemente cerca como para oler su cabello.

—No me hagas esto... —logro decir controlando el temblor de sus piernas.

—Perdóname—dijo con arrepentimiento en su voz.

—No está en mis manos Ranma—agrego dejando caer una lagrima por su mejilla que seco rápido con su antebrazo.

—Estoy muy arrepentido—trago saliva nervioso debido al miedo de perderla.—Deja que mi voz toque tu corazón—hablo suplicante.—No construyas paredes entre nosotros Akane.

Tomo una bocanada de aire para armarse de valor y voltear a ver los azulados ojos de Ranma, que le miraban con miedo. —Realmente esto fue algo muy lindo—cerro sus ojos para no dudar.—pero ninguna música, me hará olvidar la forma en que me viste esa noche. —logro abrir sus ojos para ver como el joven miraba cabizbajo.—No puedo borrar el odio en tus ojos, se grabo en mi mente—negó con la cabeza.— Lo nuestro no puede ser, me rompiste el corazón Ranma—seco las lagrimas que salían de sus ojos con su mano.—Lo siento, no puedo... tu y yo ya no podemos estar juntos, no puedo perdonarte.

La observo escuchando atentamente sus palabras, conteniendo las lagrimas debido a la tortura que le estaba siendo el oír la voz de Akane llena de dolor.

—Por favor, no te aparezcas frente a mi nunca más—pronuncio la muchacha de cabellos azulados casi en una súplica.—Cuando hablamos haces que la herida dentro de mí, sangre aún más. —logro decir con una quebradiza voz.

Pudo verla voltear y dar un paso hacia adelante, pero en un impulso desesperado la jalo del brazo hacía él. Para apropiarse desesperadamente de sus labios, no quería perderla. La amaba como nunca antes había amado a alguien en su vida.

Sintió la calidez de los labios de Ranma sobre los suyos en menos de un segundo, todo había sido tan rápido que ni siquiera pensó en lo que hacía. Solo logro devolver la caricia con la misma desesperación y dolor que sentía el muchacho.

Se separo de ella lentamente, mientras se negaba mentalmente a perderla. Aquello era una agonía que recorría cada fibra de su ser haciéndolo sentir completamente perdido. Su orgullo y sus dudas no importaban con tal de retenerla a su lado.

—Yo te amo tanto—soltó Ranma dejando surcar una lagrima por su mejilla.—Déjame sanar la herida que te cause—pidió tomando las manos de la chica que lo observaba detenidamente.—Haré que olvides esa noche...

—No es así de fácil... —agrego separando sus manos de las de Ranma.

—Pero Akane no es imposible, no me importa.—hablo con sinceridad dejando de lado su razón.—Estoy muy arrepentido, estoy listo para hacer cualquier cosa... Nunca me detendré, nunca te dejaré—suplico.—Es suficiente con que no estés lejos de mí, no te alejes de mí.—logro decir para luego secar sus lagrimas con su antebrazo.

La mirada de dolor de Ranma le dolía más que aquella vez en que desconfió de ella.—Desearía que olvidar lo que paso fuera tan fácil—suspiro.—Todavía no puedo mirarte a los ojos sin recordar—lamento.—Quiero decir tu mirada en ese momento en...

—Voy a hacerte olvidar ese día—hablo con seguridad interrumpiendo a la joven.—Esperare lo que sea por ti, un día o un mes o quizás años, pero un día llegará el momento en que lo olvides... Qué se demore tanto como lo necesites, yo te esperaré.

—Dame algo de tiempo Ranma... —pidió ante la suplicante mirada azulada.—por favor.

Fue en ese instante que una voz familiar los distrajo completamente. Rápidamente ambos pasaron sus manos por su rostro para esconder la evidencia de sus lagrimas.

—¡Akane! —llamó Akari mientras se adentraba al lugar junto con Ryoga.—¡llamo el maestro del taller para decir que no asistiría porque está enfermo! ¡así que iremos al cumpleaños de...—no termino de decir la palabra, porque al instante cubrió su boca y apretó los dientes al ver el estado de ambos jóvenes a un lado del piano.

—¿interrumpimos algo? —cuestiono el chico del colmillo mirando a los jóvenes que se observaban incómodamente entre ellos. —Se ven terrible—menciono acercándose alegremente hasta ellos, para golpear sus espaldas.—¡Vamos la juventud es corta y hay que ir al cumpleaños de Ukyo! —sonrió.

No lograba entender que había sucedido entre ambos, pero al menos logro distinguir nuevamente felicidad en los ojos de Akane. Así que solo se limito a guardar silencio mientras su novio y sus amigos le seguían a la salida.

Continuara...


Hola!

iba a dividir este capitulo en dos al principio, pero como los hice esperar tanto por el capitulo... Decidí hacerlo bien extenso!
Espero que disfruten del capitulo, lamento comunicarles que no sé cuando será la proxima actualización. Pero tratare de no tardar más de 10 días en actualizar. Muchas gracias por el apoyo, no respondo los reviews por cuestion de tiempo :( lo siento mucho u.u pero siempre los leo.
La canción del Fic es
Aşk Kırıntıları de Teoman (L). Les envio saludos a los que dejaron su review con cariño :) ! A Redfox, Elisa Lucia V 2016, Frankie Marin San, esmeralda saotom, litapaz, elisa tendo y deliza22.

Lamento actualizar a ultima hora, pero he tenido mucho que hacer en el día.

Muchas gracias a todos por leer saludos!