Naruto pertenece a Masashi Kishimoto.
En mis historias Hinata y Sasuke son los protagonistas.
Nombre: Jugando a Cupido.
Autor: Eyesgray
Pareja: Sasuhina
Clasificación: K+
Genero: Romance, Friendship.
AU. Crack.
Capítulo 7
Amistad perdida.
Al llegar juntos recibieron la atención matutina, caminaron por los pasillos tomados de las manos, ella aún no se podía creer lo que había sucedido, ¡La había besado!, estaba sonrojada cosa que demostraba lo muy avergonzada que se encontraba y el... solo estaba satisfecho.
Pasar tiempo con la Hyuuga era un dolor de cabeza pero también un pasatiempo divertido.
Aunque fuera una niñata tímida y multicolor le agradaba la forma en la que trataba de agradarlo.
Era complicado. Lo que sentía, todo en sí era complicado y la verdad no deseaba ahondarse en el tema. Él lo sabía, le gustaba su compañía, le gustaba tenerla a su lado pero aquello no era del todo satisfactorio. ¿Por qué?, por la promesa.
Sabía que ahora tenían una promesa. No amor, no sentimientos de por medio.
Se aliviaba de no querer a nadie pero... ¿Hasta cuándo la Hyuuga querría a Naruto?
Era obvio que el rubio no la quería, se lo dio a entender en su primera cita.
¿Porque seguía ensimismada con amar a Naruto?
¿Acaso no se daba cuenta que le pertenecía a el?
Si, sonaba egoísta pero así era él.
La había proclamado como suya, era como su gatito solo que le daría besos de vez en cuando.
Solo para recordarle de quien era.
Sonrió divertido.
Le divertía aquella situación.
- ¡Basta Naruto! - Fuera del salón de clases se encontraban Naruto y Sakura.
Al parecer discutían.
Aquello le recordó un detalle importante.
Todo esto comenzó para unir a ese par.
- Hinata. - Habló. Ella solo apretó el agarre dándole a entender que le escuchaba. - Llévate a Naruto, necesito hablar con Sakura.
Ella le miró.
- ¿A solas? - Preguntó en un susurro.
Sonrió.
- ¿Celosa? - Preguntó burlón.
El sonrojo acudió al rostro de la Hyuuga.
- N-No. - Susurró avergonzada evitando la mirada de él.
- Ustedes. - Llamó al par de cabellos llamativos.
- Sasuke-kun, Hinata-san. - Los vio Sakura. Aún dolía verlos juntos.
- Buenos días, Sakura-san, Naruto-kun. - El rubio se veía cabizbajo.
No saludó. Solo se fue sin decir una sola palabra.
- Naruto... - Susurró Sakura. Al parecer había sido muy dura con él.
- Iré por él. - Dijo Hinata alejándose de ambos, tratando de alcanzar al rubio.
- Ahora, ¿Que sucedió? - Suspiró.
¿Porque la dejaban con Sasuke?, la actitud de él era muy cruel, tanto como ella lo era con Naruto.
- Buenos días. - Susurró tratando de cambiar el tema.
No resultó.
- ¿Acaso no me escuchaste?, ¿Que sucedió? - Repitió el moreno, su tono de voz detonaba molestia.
- Yo... lo siento. - Susurró cabizbaja, evitando la mirada de Sasuke.
El pasillo se encontraba solitario.
Al parecer ya habían comenzado las clases, solo estaban ellos dos y eso era malo.
Sakura no quería estar a solas con él.
Sasuke solo la hería y ella ya no quería sufrir.
- Habla. - Demandó el.
Su paciencia se agotaba.
Faltaba poco para gritarle a Sakura.
.
.
- ¡Naruto-kun! - Llamó Hinata al ver como el rubio emprendía una carrera por el pasillo.
Sin pensarlo lo siguió.
Correr tras él, llamarlo y saber que este no la escuchaba solo la preocupaba aún más.
¿Porque estaba así?
¿Qué había sucedido entre Sakura y Naruto para que el rubio reaccionara así?
- ¡Naruto-kun! - Llamó de nuevo.
Él no la escuchaba.
Solo aceleraba el paso obligándola a acelerar también.
- ¡Naruto-kun!
- ¡Déjame! - Gritó él.
Ambos llegaron al patio.
Después de allí seguía el gimnasio, estaban solos.
Naruto paró, ella también lo hizo. Estaba cansada de correr, el rubio era bastante rápido y ella por poco se queda atrás. Lo miró preocupada, Naruto no era así, el no buscaba huir, aquello solo significaba que lo que habló con la Haruno le afectó, se sintió molesta ante aquello. ¿Por qué siempre le hacía daño?, ¿Por qué ella era tan egoísta?
- ¿Porque?, ¿Que te sucede? - Preguntó jadeando ante la falta de aire.
- Vete, déjame solo Hinata-chan. - Dijo el, su voz se escuchaba quebrada.
Era como si estuviera a punto de llorar.
¿Cómo quería que lo dejara?
- No puedo. - Susurró acercándose hasta él.
El solo se quedó quieto.
Estático en su sitio.
- ¿Porque? - Preguntó el en un susurro viendo hacia la nada, conteniendo la ira que lo carcomía por dentro.
- ¿Porque, qué? - Preguntó ella acercándose hasta él.
Naruto no la miró.
Su mirada se encontraba perdida.
Se veía vacía.
- ¿Porque no p-pude amar a alguien que no fuera ella? - Preguntó de nuevo.
Lo vio apretar sus puños, conteniéndose.
Su mandíbula estaba presionaba.
Sus ojos se veían cristalinos.
- El co-corazón no elige a quien amar. - Susurró ella viéndolo con ternura.
- ¿Porque?, ¿Porque no elegir a alguien que no me hiciera tanto daño? - La miró.
Su mirada se veía melancólica.
Naruto sufría.
- P-Porque ella fue a quien decidiste amar. - Susurró de nuevo dirigiendo su pequeña mano derecha hasta el rostro de él.
- ¿Porque ella? - Preguntó de nuevo sintiendo aquel tacto delicado la caricia más dulce.
- Solo tú lo sabes. La amas. - Afirmó.
- Desearía no hacerlo. - Susurró evitando la mirada de su acompañante.
- ¿P-Porque? - Preguntó extrañada.
Le dolía verlo así.
En su pecho sintió cierto odio hacia la Haruno.
¿Porque no querer a alguien tan especial como Naruto?
Sus sonrisas.
Su personalidad.
Naruto era perfecto a sus ojos.
¿Porque Haruno Sakura no lo veía así?
Claro, porque para la peli rosada no existía nadie más perfecto que Sasuke.
Sasuke no era perfecto.
Sasuke era antipático, molesto, idiota pero... Sasuke era amable con ella.
- Porque Sakura-chan no me ve, no me quiere ver. - Se extrañó ante lo que dijo.
- ¿Porque? - Preguntó de nuevo.
- Porque para ella solo existe Sasuke. - Lo vio apretar los puños de nuevo.
- ¿Lo odias? - Preguntó. De solo pensar que Naruto odiara a Sasuke le dolía.
Sasuke quería a Naruto, lo quería bastante.
- Desearía hacerlo pero... no puedo. - Una sonrisa surcó sus labios.
Esa sonrisa... no le gustaba.
- No lo hagas. - Susurró. El solo la miró.
- ¿Qué cosa? - La vio acariciar su mejilla mientras lo veía melancólica.
- No sonrías así, Naruto-kun... tus sonrisas son hermosas. - Susurró terminando con las distancias, lo abrazó.
Era más bajita que él.
Aun así Naruto se sintió como un niño entre sus brazos.
- L-Lo siento. - Susurró él, estaba al borde de perder el control.
- ¿Por qué? - Susurró ella acunándolo entre sus brazos.
- Si tan solo te amara... tal vez no sufriría tanto Hinata-chan. - Dijo él. Lo vio llorar.
Su corazón se estrujó al verlo así.
Quiso sentirse feliz por lo que dijo pero... no podía.
- Deberías luchar por ella. - Susurró acariciando los rubios cabellos de él. - Te ayudaré.
- No puedo... ¡No puedo! - Gritó, lagrimas brotaban de sus zafiros, se sentía impotente, quería gritar.
Era el fin.
Se sentía inútil al verlo así y no poder hacer nada.
- Si puedes. - Susurró.
También quería llorar.
Siempre tuvo la esperanza de sor notada por su rubio amado pero ahora...
Ahora sabía que en el corazón de Naruto no había espacio para ella.
- Estoy cansado... estoy cansado de amarla. - Susurró de nuevo.
- Entonces recuerda porqué la amas. - Replicó ella sintiendo una lágrima rodar por su mejilla.
Era el fin.
Ahora estaba segura que Naruto no la amaría.
Era el fin de sus esperanzas.
Ya no esperaría.
Todo lo que hacía era para hacerlo feliz.
- Me duele... me duele mucho Hinata-chan...
- Lo sé. - Susurró sintiendo que ella también se quebraría.
Su corazón dolía.
- No puedo... no puedo amarla...
- Sabes que te es imposible olvidarla. - Replicó de nuevo.
Debía hacerlo entender.
Aunque no fuera con ella Naruto merecía ser feliz.
- Lo sé. - Lo escuchó susurrar.
Sonrió.
Siempre lo supo, él amaba a aquella chica de cabellos rosas pero ella nunca lo amó.
- Entonces has que te ame. - Susurró ella.
- No puedo... por años lo he intentado Hinata-chan... pero m-me estoy cansando.
- Lo sé. - Susurró ella.
Se sentía igual.
Amarlo por años y ahora... ella también estaba cansada.
Cansada de esperar.
Irónico, el chico que ama está llorando en sus brazos pero en vez de aprovechar esta situación para hacerse notar lo único que pudo hacer es alentarlo.
Alentarlo a buscar los brazos de otra.
- Lo siento... - Susurró el de nuevo sintiendo que su voz se agotaba ante cada palabra que pronunciaba.
- ¿Por qué? - Susurró ella.
- Porque... te he lastimado a ti. - Sus ojos se abrieron de par en par.
¿Acaso sabía la verdad?
¿Qué quería decir el rubio?
- Tú... me amas, ¿No Hinata-chan? - Preguntó él.
Su corazón se paralizó.
No, no, ¡No!
¡Él no podía saber la verdad!
- Yo... ¿P-Porque l-lo dices? - Preguntó temerosa.
- Lo sé... Sé que tú y el teme... no se aman. - Dejó de respirar.
¿Él lo sabía?
¿Cuándo?
¿Dónde?
¿Por qué?
- ¿Cómo? - Preguntó de inmediato.
- Los vi... vi como decías que me amabas y como él te decía que lo que sentías no era sincero... lo siento. - Susurró.
Sintió las lágrimas acumularse.
No podía.
Naruto no podía saber aquello.
- L-Lo siento... Si-Siento mentirte Na-Naruto-kun. - Soltó ahora ella entre sollozos siendo reconfortada por él.
Ahora los papeles se invirtieron.
- ¿Porque lo haces? - Preguntó el.
- P-Por ti. - Susurró tratando de acallar aquellos molestos sollozos que la delataban.
- No lo hagas...
- ¿Q-Que? - Preguntó ella.
¿Qué quería decirle el rubio?
- Hinata-chan yo... ¿P-Porque no intentamos darnos una oportunidad?, digo... tú y yo...
Abrió los ojos de par en par.
¿Era cierto lo que escuchaba?
¿Naruto... quería salir con ella?
¿Era un sueño?
Pero... ¿Y la promesa?
¿Y Sakura?
¿Y... Sasuke?
.
.
- ¿Que has dicho? - Soltó el sintiendo la ira dominarlo.
- Yo... rechacé a Naruto. - Susurró ella.
- ¿Estás loca?, ¿Acaso no vez... no vez lo enamorado que está de ti? - Si no fuera una mujer le habría golpeado.
¡Mierda!, ¡Joder!
¿Porque esa idiota se hacía la victima?
Solo llorando.
Viéndolo con esos ojos... detestaba que no disimulara el cariño que le tenía.
¿Acaso no veía que él no la quiere?
- N-No lo amo.
- ¿No lo amas?, ¿No amas a Naruto?, ¿Y a mí que mierda me importa?, ¡Deja de ser tan estúpida! - Gritó colérico.
Quería golpear algo.
Su respiración se tornó agitada símbolo de su estado de ánimo.
- Te amo. - Susurró cohibida.
- No lo digas. - Gruñó. El.
- T-Te amo. - Susurró sintiendo las lágrimas recorrer su rostro de nuevo.
- Te dije que no lo dijeras. - Gruñó.
Quería golpear algo.
- ¡Te amo!, ¡Te amo!, ¿Acaso no lo ves?, estoy enamora... - Su frase fue acortada por el brusco movimiento de él.
Cubrió su boca con una mano.
La golpeó contra la pared.
Puso su otra mano en el cuello de ella.
- No digas estupideces, entiéndelo... si no fuera porque él te ama tú... no existirías. - Susurró.
Se estaba dejando dominar por la ira.
La veía de una manera que le provocaba una mueca de terror en la joven.
Era como un demonio.
- Si le haces daño... si lo haces sufrir de nuevo... Te mataré. - La soltó.
Ella solo calló de rodillas llorando a mares.
Esa imagen de Sasuke era lo peor que pudo haber visto.
Su corazón estaba roto.
Le daba miedo, mucho miedo.
- Recuerda lo que te he dicho, no tientes a tu suerte Sakura. - Escupió el caminando por el pasillo.
Ahora solo debía buscar a Naruto y Hinata.
Esperaba que Hinata no callera, él sabía que aún quería al rubio por lo que necesitaba que fuera fuerte.
El cumplió con hacer que Sakura lo odiara.
Ahora llegaba el turno de Hinata por que Naruto buscara a Sakura.
Caminó.
Caminó y caminó buscando entre pasillos el sitio al que pudieran ir ese par.
Tuvo una idea.
Naruto solo podría ir al gimnasio y para ello debería pasar por el patio.
Sonrió.
Siempre tan idiota, el rubio era como un libro abierto para él.
Al llegar al patio los pudo ver.
Estaban abrazados.
Ambos de perfil, lloraban pero... ¿Por qué?
- No lo hagas. - Dijo el rubio.
- ¿Q-Que? - Preguntó ella.
- Hinata-chan yo... ¿P-Porque no intentamos darnos una oportunidad?, digo... tú y yo... - Sus ojos se abrieron levemente por la impresión.
¿Qué estaba pasando?
¿Qué había hecho Hinata?
¿Qué hacía Naruto?
- Yo... - La vio dudar.
Se enfureció.
¿Por qué dudaba?, ¿Acaso aún amaba a Naruto?
Era obvio, nadie puede olvidar a alguien en una semana.
- Hinata-chan. - Se separó el rubio.
Lo vio tomar el rostro de la chica entre sus manos.
Ella se sonrojó y el... se contuvo de salir y golpear a su mejor amigo.
- Na-Naruto-kun... ¿Qué haces? - Preguntó ella.
Sin saber por qué, quiso esperar.
Tenía la leve esperanza de que alguno de los dos recapacitara.
Naruto amaba a Sakura, él se lo dijo.
¿Por qué se sentía inseguro?
¡Joder!, odiaba sentirse así.
- N-No. - La vio susurrar, Naruto estaba por besarla y el no hacía nada por detenerlos. - Pa-Para...
- No quiero. - Dijo el rubio eliminando distancia.
Sus ojos azabaches se abrieron asombrados.
¿Que fue eso?
- No puedo. No puedo traicionar a Sasuke-kun... y tú no puedes traicionar tus sentimientos por Sakura-san. - Dijo la Hyuuga mientras cubría los labios del rubio.
Sin poder evitarlo Sasuke sonrió.
Vaya chica tan extraña.
Aquella era una oportunidad única y la desaprovechó.
- L-Lo siento... no puedo... yo... Te amo y por ello quiero que seas feliz. - Susurró ella separándose del rubio.
- ¿Es por Sasuke? - Preguntó Naruto. - ¿Acaso lo amas?, ¿Porque mientes Hinata-chan?, ¿Porque siempre pierdo ante él?
Se sintió culpable.
Aquel sentimiento lo invadía de nuevo.
¿Naruto lo odiaba?
¿Por qué?
El... solo quería ver a su amigo feliz.
- Eres perfecto tal como eres Naruto-kun. - Susurró la Hyuuga. - Sasuke-kun... es cruel, hace y dice cosas vergonzosas, se burla de mí, pero... él siempre me hace feliz. Sin palabras me hace sentir importante para el... así como tú lo eres para mí lo eres para él.
- Hinata... - Susurró sintiendo algo cálido en su pecho.
Aquella confesión... merecía un premio.
Ella se alejó del rubio caminando dentro de las instalaciones del instituto.
- Sa-Sasuke-kun. - Susurró está sorprendida al verlo allí, recostado en la pared que daba al patio.
- Tú... lo has hecho bien. - Dijo sonriéndole satisfecho.
Ella también sonrió, alegre.
- Gra-Gracias. - Susurró.
No sabía cuánto escuchó pero se sintió feliz de que el felicitara su acción.
- Vamos. - Dijo el ofreciéndole como de costumbre su mano derecha.
- S-Sí. - Susurró tomando su mano y caminando a su lado.
Puede que todo fuera una farsa.
Puede que Naruto los descubriera.
Puede que Sasuke no la amara al igual que Naruto pero... sentía que aquella decisión fue la correcta.
Naruto debía ser feliz junto a Sakura y ella... podría sentirse satisfecha cuando todo acabara.
- Ah. - Vio extrañada al moreno.
Ambos pararon en medio del pasillo.
- ¿Q-Que sucede? - Preguntó extrañada.
El solo la miró con una sonrisa... esa sonrisa...
¿Acaso el...?
- Eres una buena chica. - Susurró el tomándole de la cintura.
La cercanía estaba disminuida a unos centímetros... su corazón se aceleró y su rostro se sonrojó.
¿Él iba a...?
- Mereces un premio. - Le susurró de nuevo.
Sí.
Él lo hizo.
La estaba besando.
Allí. En el pasillo, en la secundaria, aquello era...
Vergonzoso.
Se sintió sumergida en aquel beso.
Sasuke la besaba de manera tierna.
Le agradaba como la besaba, se sentía especial.
El bailaba en sus labios, esa danza... no quería olvidarla.
Él se separó, dándole espacio para que tomara aire.
- Increíble. - Susurró de nuevo.
El solo sonrió.
- Lo sé. - Soltó divertido tomándole nuevamente de la mano y caminando hacia el salón de clases.
Respiró profundo.
Se desmayaría el cualquier momento de eso estaba segura.
- Gra-Gracias. - Susurró avergonzada.
- No agradezcas. - Gruñó él.
Enserio aquello se hacía rutina.
.
.
Cuando sonó la campana de cambio de clases pudieron entrar.
Recibieron las miradas de sus compañeros, los hombres les veían con miradas divertidas y llenas de perversión, las chicas con cara de horror y odio sobre todo a Hinata cosa que le aterró.
¿Por qué la miraban así?
Sasuke no le dio importancia a aquello, solo la jaló hasta sentarla a su lado.
Se sintió incomoda, por las miradas, por Sasuke, por Naruto, por todo.
¿Cómo le diría al Uchiha que Naruto sabía la verdad?
¿Cómo lo tomaría?
¿Qué actitud tomaría Naruto con ellos?
¿Y si los delataba?
De tan solo pensar aquello se le helaba la sangre. Todos creían que eran una pareja, parecía una pareja de verdad y aun así Naruto los había descubierto.
¿Cuánto más podría durar aquella mentira?
Solo esperaba que Naruto no dijera nada sobre su relación falsa así como ella no diría que él lo sabe.
Rogaba por que el rubio guardara silencio, luego hablaría con él.
Aun se sentía una tonta por rechazar el beso de Naruto pero... no podía.
No quería que Naruto la buscara por despecho y además... no podía dejar a Sasuke.
¿Qué pasaba con ella?
¿Porque se sentía tan indecisa?
Debía calmar aquella incertidumbre, no debía pensar en nada.
Solo recordar su promesa con Sasuke y la razón por la que la había hecho.
Vio a Sakura entrar al salón de clases, los miró, a Sasuke con tristeza y a ella... con rencor.
Luego a Naruto, a ella con culpa y a Sasuke con... odio.
¿Qué estaba pasando?
¿Qué había sucedido entre Sasuke y Sakura?, sintió un poco de molestia ante aquello.
¿Y si ella también intentó besar a Sasuke?
¿Él le habría correspondido?
No, él no lo habría hecho, la besó ¿No?, Sasuke solo la besaría a ella.
Se sonrojó. ¿Acaso solo le permitía que la besara a ella?, ¿En qué momento se había vuelto tan egoísta?
Sasuke no era suyo, bueno si, era su novio y como tal solo podía besarla a ella.
¡¿Y por qué solo pensaba en que debía besarla a ella?!
¡Qué vergonzoso!
- Hinata. - Llamó el azabache.
- ¿S-Si? - Preguntó incapaz de verle.
Aún mantenía una lucha mental.
- A la hora del almuerzo quiero saber que sucedió y porqué el intentó besarte. - Se tensó.
- Yo...
- Nada de peros, no dije nada pero no permitiré que se pase de listo. Y tú, ¿Acaso pensabas dejarte besar? - Le preguntó molesto.
- N-No... Es solo que... estaba confundido.
- ¿Y tú querías hacerlo entrar en razón?, que considerada. - Ironizó.
- Es-Estaba triste. - Susurró ella. ¿Y ahora que sucedía con Sasuke?
- Me conmoviste, Sakura también estaba triste. - Escupió.
- ¿L-La besaste? - Preguntó espantada.
- No lo sé, tal vez. - Soltó burlón.
- ¿L-Lo hiciste?, ¿M-Me besaste l-luego de besarla? - Preguntó ella en un susurro, cabizbaja.
- No importa. - Soltó el.
- S-Si importa. - Susurró ella.
- ¿Celosa? - Preguntó divertido.
Estaba sorprendido de sí mismo, ¿Por qué decía todo eso?
La vio temblar en su asiento.
Se sintió mal ante aquello.
¿Porque siempre terminaban así?
- N-No. - Susurró ella. - M-Me importa poco lo que hagas. - La escuchó decir.
- Hinata. - Ella negó dando por terminada la conversación.
Suspiró.
Odiaba aquella presión en su pecho cada vez que la veía así.
- Lo siento. - Le susurró.
Ella no escuchó. Solo lo ignoró.
- Es solo que me molestó verlos, no hice nada con Sakura se puede decir que casi la estrangulo. - Ella lo ignoró.
Suspiró.
¿Porque siempre complicaba las cosas?, ¿Porque no le hablaba?
Era obvio que ella estaba bien y por ser tan idiota de nuevo la veía así.
¡Joder!, odiaba sentirse cursi.
- Lo siento. Siento obligarte a hacer todo esto, sé que estás cansada y quieres que me aleje de ti. Prometo que cuando todo termine seré yo quien aclare todo, lo prometo.
- N-No quiero promesas. - Susurró ella.
- ¿Qué?
- N-No quiero promesas... ¿Crees cumplir tus promesas Sasuke-kun?, ¿Crees...cumplirlas?, yo... siento que no puedo. - Susurró ella.
La vio llorar.
Todos los veían.
Se sintió molesto.
- ¿Que ven? - Preguntó fuerte.
De inmediato todos giraron entendiendo el mensaje.
- Cálmate Hinata. - Ella no escuchó. Recostada sobre su escritorio lloraba en silencio aumentando la presión en su pecho. - Hinata...
Suspiró. Mandaría todo a la mierda.
Se levantó arrodillándose a un lado de ella.
De nuevo lo miraban pero no importó.
- Hinata. - Ella negó. No quería que la viera. - Mírame. - Negó de nuevo. - Por favor...
Ella se separó un poco del asiento mirándolo cabizbaja.
- L-Lo siento... s-soy una llorona. - Susurró ella tratando de contenerse.
- No importa. - Susurró limpiando el rostro de ella.
¿Porque siempre la hacía llorar?
- Sa-Sasuke-kun. - Susurró ella.
- ¿Mm? - Soltó mientras limpiaba su rostro.
- C-Cuando todo acabe... ¿P-Podríamos ser amigos? - El asintió. - ¿Po-Podríamos seguir como siempre? - Preguntó nuevo.
Se extrañó.
- ¿A qué te refieres? - La vio suspirar.
- Es que... quiero seguir preparando t-tu almuerzo, q-quiero caminar contigo a casa... q-quiero... q-quiero...
- No me iré de tu lado si es lo que temes. - Dijo el acariciando su rostro.
- ¿L-Lo prometes? - El asintió.
- Lo prometo. - Luego sonrió.
Oh, no.
- N-No... - Susurró avergonzada.
Aquella sonrisa...
- Sí. - Soltó el besándola.
- Aww. - Se escuchó. Todos les miraban.
Las chicas conmovidas por el tierno Sasuke.
Los chicos... conmovidos por el romance.
Si... era tan vergonzoso para Hinata que no pudo soportarlo más y se desmayó.
- ¿Te gustó? - Preguntó divertido.
La tomó en brazos y camino entre asientos hasta salir del salón de clases.
La llevaría a la enfermería.
El virus Uchiha infectaba a la inocente Hyuuga.
.
.
Ding Dong, Ding Dong.
Ese sonido fue lo primero en escuchar, empezaba a despertar sintiéndose un poco mareada.
Al abrir los ojos se encontró con la enfermería, ¿La enfermería?
¿Por qué?
¿Acaso no estaba en clases con Sasuke?
Sí, estaba con el... y luego el...
¡Ah!, ¡Que vergonzoso!, ¿Cómo pudo besarla?, ¡Todos los miraron!
- Q-Que ver-vergonzoso. - Susurró haciéndose bolita en la camilla.
No podía ver a nadie de nuevo al rostro.
Moría de la vergüenza.
- ¿Ya despertaste? - Aquella voz...
Se acurrucó aún más cubriendo su rostro. El solo sonrió.
- ¿Que sucede?, ¿Me comí tu lengua? - La vio cubrirse por completo.
Estaba avergonzada. Claro, olvidó que la chica era muy pudorosa.
Le gustaba aquello. Corromper a una niña buena era... divertido.
- Sal de ahí, es hora del almorzar. - Ella no se movió. - O... ¿Quieres que me acueste contigo? - Soltó burlón.
La vio sentarse de golpe.
Roja y con el ceño fruncido.
- Us-Usted es mal-malvado. - Susurró molesta.
- ¿Por qué?, ¿No puedo besarte? - Ella esquivó la mirada. - Como sea... vamos a almorzar, tengo hambre.
- N-No quiero salir. - Susurró. ¿Y que todos los miraran?, ¡Ni loca!
- Vamos a la azotea. - Ella suspiró. - ¿O quieres quedarte aquí? - Ella asintió.
- N-No quiero verlos. - Susurró.
- ¿A quién?
- A Na-Naruto-kun y Sakura-san. - Suspiró. La verdad él tampoco quería.
- Tarde o temprano los verás. Ven, quiero comer este bentou. - Señaló uno de los bentou que traía en su mano.
- ¿Por qué?
- Tengo hambre. - Respondió el tomándole de la mano.
Ella se bajó colocándose los zapatos del colegio.
- ¿Por qué eres así? – Preguntó en un susurro.
El no entendió. ¿Qué quería decir con aquello?
- ¿A qué te refieres? – Preguntó.
Ella le miró.
Aún tenía el ceño fruncido, ¿Estaba molesta?, ¿Por qué?, ¿Qué le pasaba?
- ¿Porque me besaste?
- Quería hacerlo. – Respondió simple. Era cierto, en el momento actuó por impulso y la besó, no era cosa del otro mundo ni nada parecido.
- ¿F-Frente a todos? - Sonrió.
- Quería aclararle a Naruto que tú estás conmigo. - Ella se sonrojó.
- N-No soy tuya. - Susurró avergonzada. ¿Por qué decía eso?, su relación no era cierta, no del todo.
- Lo eres. - Dijo él.
Era suya. Y no le importaba aceptarlo con tal de hacerle entender a todos que Hyuuga Hinata es suya. Sonrió divertido.
Le gustaba avergonzarla, tal como estaba ahora.
Estaba roja como un tomate, parecía una niña con el pelo alborotado, las mejillas infladas, el ceño fruncido y dándole a entender que no le hablaría.
- ¿Que sucede?, ¿Te mordí? - Ella lo miró con el ceño fruncido.
- N-No me hable. - Sonrió divertido al ver su rabieta. ¿Qué se creía?
- Vaya... me das tanto miedo que te haré lo que me dices. - De nuevo le miró con el ceño fruncido.
- N-No se burle de mí. - Infló las mejillas como una niña pequeña.
Sin poder evitarlo una risa escapó de sus labios.
Hinata le miró sorprendida. De nuevo lo veía reír.
- Vaya... contigo me es imposible no reír. - Soltó el tratando de contener la risa al verla, parecía una niña cuando ve algo grandioso. - ¿Que sucede?, ¿Te gusta verme? - De nuevo el sonrojo acudió al rostro de la Hyuuga.
- N-No. - Negó evitando mirar al Uchiha.
- Pareces una niña. - Soltó burlón.
- N-No se burle. - Susurró aún más sonrojada.
- Tonta. - Susurró el acariciando sus cabellos.
Empezó a peinarle los largos cabellos azabaches, se parecían a los de su madre solo que más claros.
- Q-Que hace. - Susurró avergonzada.
- Te arreglo. - Respondió el mientras colocaba un mechón tras su oreja. - Te ves bien.
Hinata sonrió agradecida.
- Gracias. - Susurró. Él también sonrió.
- De nada. - Susurró besando su mejilla.
La respiración le faltó. ¿Él no iba a...?
Lo vio sonreír.
Suspiró. Si lo iba a hacer.
La besó. Sintió un hormigueo recorrerle todo el cuerpo, el la arrinconó a la pared de la enfermería eliminando distancia alguna.
La besó, dulce, muy dulce, pero también un poco apasionado.
Y aunque sintió que le faltaba el aire no quiso necesitarlo.
Aquello era mejor que respirar.
- Hyuuga... - Susurró el Uchiha al separarse.
Él también se sintió extraño con el beso.
Demasiado.
- U-Uchiha... - Susurró ella. Él sonrió.
- Me perteneces. - Soltó socarrón haciéndola sonrojar hasta el tope.
La tomó de la mano y salieron de la enfermería.
Aún tenían tiempo para almorzar.
.
.
Mientras caminaban por el pasillo directo a la azotea escucharon varios ruidos, les dio un poco de curiosidad saber quién era por lo que apresuraron un poco el paso.
Al llegar se encontraron a todos sus amigos disfrutando de un ameno almuerzo.
Ino hacía escándalo, Karin y Suigetsu peleaban, Shikamaru dormía y Chouji comía. Aunque no estaban Shino y Kiba.
Lo que más les asombró fue ver a Naruto y Sakura juntos, al parecer hablaban y la conversación era un poco seria por sus caras.
Sin desearlo se preocuparon.
Sasuke no quería que Sakura le dijera a Naruto lo que pasó entre ellos y Hinata tampoco quería que Naruto hablara.
Se miraron.
¿Qué harían si se enteraban de lo que pasaba?
- ¡Hinata-chan! - Gritó Ino lanzándose sobre la Hyuuga en un asfixiante abrazo.
- I-Ino-san... - Susurró esta en medio del abrazo.
Sasuke las separó.
- Déjala respirar Yamanaka. - La rubia sonrió picarona.
- No te la quitaré, eres muy posesivo Sasuke-kun. - La morena se sonrojó ante el comentario.
¿Qué quería decir con aquello?
¿Era por el beso?
- Hmp. - Bufó este caminando hasta sentarse en el mismo sitio que la vez anterior.
- Sa-Sasuke-kun. - Susurró siguiendo al moreno.
- ¿Qué? - Preguntó mientras quitaba la tela que cubría su almuerzo.
- ¿Estas molesto? - El negó. - ¿En-Entonces? - El suspiró.
- Solo me molestan Naruto y Sakura. - Ella asintió entendiendo lo que quería decirle.
- Ellos... ¿Es-Estarán bien? - El no dijo nada.
No lo sabían.
Solo podían esperar.
Debían esperar que ese par diera el primer paso hacia su propia felicidad.
- ¿Te arrepientes? - Preguntó de la nada el moreno.
- ¿P-Perdón? - El la miró.
Su mirada era extraña.
Se sentía estudiada.
No le gustaba esa mirada.
- ¿Te arrepientes de no haberlo besado? - Preguntó el aclarando la pregunta.
Ella se tensó.
La verdad si quería besarlo pero...
- No. - Respondió segura.
- ¿Por qué? - Preguntó de nuevo asombrándose ante lo extraña que era esa chica.
- Él no me ama. No puedo ser un reemplazo. - Susurró dando el primer bocado a su almuerzo.
- Yo no te amo. - Aclaró el.
Ella solo sonrió. Lo sabía.
- Lo sé. - Susurró probando otro bocado.
- Entonces, ¿Porque me dejas besarte? - Ahora si no entendía bien lo que sucedía en la cabeza de la Hyuuga.
¿Qué era lo que pasaba por su mente?
Amaba a Naruto o bueno eso decía ella pero no lo besó.
Y el a quien no le profesa sentimiento alguno si le permite que la bese.
¿Qué era aquello?
¿Un juego de palabras?
¿O es que la Hyuuga si sentía algo por él?
- Porque... soy tu novia. - Susurró, sintió sus mejillas tornarse rojas ante la vergüenza de aceptar aquello.
- Pero... tú y yo... - Ella negó aun sonriendo.
- Sé que no me quieres Sasuke-kun, yo aún siento algo por Naruto-kun, hemos hecho una promesa y pienso cumplirla lo menos que quiero es darte más problemas.
No pudo evitar sonreír.
¿Qué era aquello?
¿Porque siempre se sentía una molestia?
Suspiró. En fin, novia más extraña no pudo conseguir.
- Eres tonta. - Soltó tornando su total atención en el bentou de hoy.
- Sí. - Susurró ella. - Lo soy. - Susurró aún más bajo sintiendo una presión en su pecho.
¿Porque se sentía así?
¿Qué estaba pasando con ella?
Se sentía extraña. No como con Naruto, no, aquello era... diferente.
- No es nada. - Se dijo a si misma tornando su atención en el almuerzo que preparó.
Miró a sus amigos, todos reían y disfrutaban sus almuerzos.
Sonrió.
Agradecía haber empezado con aquel juego, gracias a Sasuke tenía amigos, se sentía más segura de sí misma, ya no le molestaban, y... lo tenía a él para ayudarla.
- Gracias Sasuke-kun. - Susurró, una sonrisa tierna y las mejillas sonrojadas daban la imagen de una niña pequeña.
- No agradezcas. - Gruñó él.
No entendía cuando le agradecía.
¿Por qué?
El solo le hacía su vida imposible.
La metía en problemas, la hacía llorar y hasta le estaba haciendo renunciar al amor de su adolescencia.
¿Porque no se enojaba?
¿Porque no lo odiaba?
¿Por qué solo le sonreía y le decía "Gracias"?
- No te entiendo Hyuuga. - Soltó en un suspiro.
La verdad no necesitaba entenderla.
Prefería mejor conocerla.
- Sasuke-kun. - Miró a los dos intrusos.
Su ceño se frunció.
¿Qué querían?, ¿Acaso no veían que está disfrutando un almuerzo junto a la Hyuuga?
¿Por qué lo miraban así?
¿Por qué lo miraban resentidos?
- ¿Qué? - Preguntó.
- Necesitamos hablar. - Dijo Naruto.
¿Dónde quedó el estúpido "ttebayo"?
- ¿Q-Que sucede Naruto-kun, Sakura-san? - Sakura fulminó a Hinata con la mirada.
Sus sentidos se pusieron en alerta.
- Oye... ¿Por qué la miras así? - Preguntó molesto.
Esa idiota de la Haruno... ¿Acaso no escuchaba los rumores?
- ¿D-De que hablas? - Preguntó Sakura, esta vez estaba alerta de lo que pudiera hacer Sasuke.
- No te hagas la idiota... ¿Por qué miras a Hinata así? - Hinata agarró su brazo.
Estaba asustada de su reacción.
- Sa-Sasuke-kun, no pasa nada, tranquilízate por favor. - Susurró la Hyuuga preocupada.
- ¿Eres tonta?, ¿Por qué eres tan amable con ella?, ¿Por qué no la odias? - La Hyuuga le miró asustada.
- N-No... c-cálmate, por favor. - Su ceño se frunció aún más.
- Cállate. - Dijo Naruto.
- ¿Qué? - Preguntó. El rubio lo miraba molesto.
- ¿Por qué no te callas?, ¿Porque la tratas así?, ¿Por qué no ves que te ama? - Soltó molesto.
Sakura lo tomó del brazo.
También estaba asustada.
- Naruto cálmate... es mi culpa, por favor. - Le rogó temerosa de una pronta pelea entre los dos.
- ¿Por qué?, ¿Por qué tienes que amarlo?, ¿No ves cómo te trata?, ¿Acaso no lo ves? - Los ojos jade de la Haruno se humedecieron.
- Perdóname Naruto. - Susurró.
- Cállense. - Demandó Sasuke.
Estaba molesto.
Y Hinata temía verlo pelearse con Naruto.
- ¿Callarme?, ¿Quién lo hará?, ¿Tú? - Soltó burlón el Uzumaki.
- Sabes muy bien que soy capaz de hacerlo. - Atacó el Uchiha.
- Inténtalo. - Retó.
- ¡No Naruto!, ¡Por favor! - Gritó la Haruno al ver como el rubio trataba de lanzarse hacia el Uchiha.
Sasuke sonrió.
Hace tiempo que no peleaba.
¿Por qué no hacerlo con quien era su mayor problema?
- Sa-Sasuke-kun... para por favor. - Susurró Hinata.
Trataba de detenerlo pero él no mostraba señales de querer hacerlo.
Todos al ver como este par hacía escándalo cerraron la puerta de la azotea.
Se situaron en partes alejadas.
Ellos no podían intervenir, no debían.
- ¿Por qué debería hacerlo?, ¿Te da miedo que golpee a tu rubio? - Ironizó. Se estaba dejando llevar por la ira.
- N-No... No quiero que pelees... n-no quiero que se lastimen... por favor. - Los cristalinos ojos de la Hyuuga le hicieron retroceder.
- Está bien. - Susurró.
- Gracias. - Agradeció ella abrazándolo en el acto.
- ¡Pero qué lindos!, ¿Siempre has sido tan tierno?, vaya... me enamoré, Teme. - Se burló el rubio, sintiendo veneno escupido en cada palabra.
- Cállate Naruto, no tengo nada contra ti. - Dijo calmado.
Hinata estaba abrazada a él, no podía meterla en esto.
- ¿Ah no?, ¿Enserio?, ¿Y tú Hinata-chan?, ¿No decías estar muy enamorada de mí? - Los ojos de todos se abrieron de par en par.
¿Qué estaba diciendo Naruto?
¿Hinata enamorada de él?
- N-No... Eso no... n-no es cierto, yo... - Se quedó sin palabras.
Ella le había dicho que lo amaba.
No podía mentir.
Sasuke se levantó de golpe haciéndole caer en el trayecto.
- ¿De qué hablas? - Preguntó el azabache, ahora si se veía molestia en su rostro.
- Hinata-chan sabe de lo que hablo. - Respondió el rubio con la misma molestia impregnada en su rostro.
- Naruto... no sigas por favor. - Rogó Sakura asustada al ver como Sasuke miraba al rubio.
- Vaya Sakura... ¿No habías dicho que nunca aceptarías a Naruto?, eres tan hipócrita. - Escupió.
Hinata se levantó.
- N-No sigas... - Le rogó al Uchiha.
- Creí que no sentías nada por Sasuke, Hinata-chan, ¿Que fue todo ese discurso de esta mañana? - La Hyuuga le miró aterrada.
Naruto decía cosas de más.
Aquello... ella no lo había dicho, ¿O sí?
- Naruto... por favor, vámonos. - Pidió Sakura. - No sigas con esto.
- ¿Seguir con qué Sakura?, solo estamos diciendo algunas verdades, ¿No Naruto?, como que intentaste besar a mi novia, ¿No dices estar enamorado de Sakura?, ¿Acaso ya te diste cuenta que no vale la pena? - Una sonrisa surcó el rostro del Uchiha.
Naruto no lo soportó más.
- ¡No! - Gritaron ambas chicas al ver como Naruto golpeaba a Sasuke.
Un hilillo de sangre escapó de los labios del Uchiha.
- Ya veo. - Susurró. Mirando al Uzumaki con la misma sonrisa. - Así que las quieres a ambas... pero... no puedo permitir eso. - Dijo con total calma sorprendiendo al rubio con un derechazo.
- ¡Naruto! - Gritó Sakura agarrando al rubio antes de que callera al suelo.
- ¿No puedes?, ¿Por qué?, tú no las quieres... ¡Todos esto es una farsa tuya! - Gritó el rubio lanzándole otro golpe al Uchiha.
Todos se sorprendieron al ver quien detenía el golpe.
- Hinata... - Susurró sorprendido el rubio.
La Hyuuga sostenía su muñeca, ella detuvo el golpe a centímetros del rostro de Sasuke.
- L-Lo siento pero... no puedo permitir que le hagas daño a Sasuke-kun, aunque seas tú Naruto-kun... Sasuke-kun... ¡No le harás daño! - Gritó haciendo escapar una leve risa en Sasuke.
Vaya sorpresa era esa chica.
¿Ahora también podía pelear?
¿Qué más seguía?
¿Especialista en artes marciales?
Si claro, como no.
- Suéltalo. - Gruñó Sakura.
Hinata así lo hizo.
- ¿Estas feliz? - Preguntó Sakura. - ¿Ves lo que has causado? - Hinata sonrió.
- ¿Lo dice por mí o por usted?, ¿Hasta cuándo querrá tenerlos a ambos?, Sasuke-kun nunca la querrá.
- Oh~ - Soltaron como eco los demás.
Hinata tenía su propio carácter.
- Eso dice la acosadora de Naruto. ¿Crees que nunca me fijé?, diciendo amar a Sasuke, estúpida. - Hinata se sintió incomoda.
Al parecer más de uno sabía su secreto.
- ¿Y usted?, ¿Queriendo que Naruto la ame y tener a Sasuke a su lado?, ¿Que se cree?, ¿Una zorra? - Auchs.
Ambas se miraban y no de una manera cariñosa.
Era obvio que las diferencias los estaban dominando.
- Hinata. - La llamó Sasuke, estaba tan sorprendido como todos al ver como la Hyuuga se defendía de Sakura.
Pero conocía la fuerza y brutalidad de Sakura, si se lo proponía podría partirle un brazo.
- La-Lamento molestarte Sasuke-kun. - Susurró Hinata sin quitar la mirada de Sakura.
- Eres tú la zorra. Haciéndonos creer lo que no es, ¿Hasta cuándo mantendrás esta farsa?, ya lo sabemos. ¡Aléjate de el! - Gritó Sakura.
¿Por qué lo que planeaban siempre salía mal?
- ¿Farsa?, ¿Crees que lo mío con Sasuke-kun es una farsa?, ¿Tanto intentas darte la idea de que él te quiere?, por favor Sakura-san, valórese.
- Oh~ - De nuevo los invitados dejaban recordar su presencia.
Sakura no lo soportó.
Lanzó el primer golpe dándoselo en el estómago a la Hyuuga.
Le dolió, ¡Claro que dolió!, esa Haruno golpeaba como un boxeador a tal punto que perdió todo el aire de sus pulmones.
- ¡Hinata! - Sasuke la atrapó antes de caer al suelo.
Naruto retuvo a la Haruno antes de que se le lanzara de nuevo.
- Vámonos. - Dijo Sasuke preocupado al ver como la Hyuuga escupía no solo saliva.
- N-No. - Susurró esta levantándose de nuevo.
Necesitaba devolver el golpe.
Respiró.
Lo siento papá pero es para defenderme, para defender a Sasuke-kun.
Miró a la Haruno, hizo una pose extraña para todos y en la mirada se le notaba el cambio de personalidad.
No parecía la linda Hinata.
Parecía una malvada Hyuuga.
- ¡Usted... e-es una bruja! - Gritó dándole un golpe también en el estómago.
La vio retorcerse y luego caer.
- ¡Vaya!, ¿Que fue eso? - Gritó Ino.
- Es el estilo de pelea que utiliza la familia Hyuuga, Hinata también lo practicó de niña aunque ella nunca ha peleado contra alguien. - Respondió Shino quien recién aparecía.
- ¿Dónde estaban? - Preguntó Suigetsu.
- En el club. - Respondió Kiba sonriente viendo hacia donde su amiga estaba. - Vaya... parece que es serio.
- No intervengan... ellos deben arreglar sus diferencias. - Dijo Juugo viendo de manera calmada hacia las dos parejas.
- ¡Cállate! - Gritó la Haruno dándole un golpe en la mejilla derecha.
- ¡Usted! - Gritó Hinata golpeando los brazos de la Haruno.
Los calambres que sintió fueron horribles, tanto que gritó.
- ¡Sakura-chan! - Gritó el rubio preocupado.
Todos se preocuparon.
- Es tu culpa. - Susurró Sakura agotada.
Hinata también lo estaba.
- Es la suya... usted... cree que puede tenerlos a ambos pero... ¡Sasuke-kun me pertenece! - Gritó dándole como estocada final una gran cachetada a la Haruno.
- Fiuu. - Soltaron varios al ver aquello.
Vaya confesión tan ardiente.
Pero ahora los problemas empezaban.
Solo esperaban que esos cuatro arreglaran sus diferencias pronto.
De lo contrario aquella amistad cultivada por tantos años se derrumbaría, aunque tarde o temprano lo habría hecho.
Hinata solo había aparecido para apresurar lo inevitable.
Sakura trataba de tenerlos a ambos sin saber que solo le hacía daño al rubio.
Sasuke valoraba a Naruto, pero al parecer la llegada de Hinata fue un cambio a sus prioridades.
Ahora Hinata era quien ocupaba ese lugar especial.
Lo sabían.
Sasuke no es de los que hablan con palabras si no con sus acciones y con aquello había demostrado que no dejaría a Hinata ni por Naruto.
Naruto era el que se veía más afectado.
Amando a alguien que no lo ama.
Estando en medio de una disputa por amor.
Era obvio que algún día explotaría. No siempre se podría ver al rubio sonreír como el mejor amigo de todos, el también merece ser feliz.
Y Hinata, esa chica era una caja de sorpresas, enamorada de Naruto, novia de Sasuke, una peleadora no solo en el amor sino también a golpes. ¿Qué más sorpresas podrían esperar de ella?, a decir verdad con aquella confesión solo dejó salir lo obvio.
Ella también quería al Uchiha, puede que aquella relación pareciera extraña, pero ahora se notaba el cariño que se tenían al otro, apoyándose y hasta protegiéndose.
En fin, aquella situación se estaba convirtiendo en una bomba de tiempo, este solo fue el comienzo de varias disputas, se alegraban de no haber interferido ya que tanto hombres como mujeres golpeaban bastante fuerte y ninguno deseaba ser golpeado por alguien de ellos. Ahora entendían aquello de que el estilo de pelea de los Hyuuga era increíble, que la boxeadora de Haruno si era una boxeadora, y que los busca pleitos del Uchiha y el Uzumaki por fin ponían en pie aquella rivalidad.
Estaban sorprendidos por lo que vieron pero también preocupados. La amistad que se estaba debatiendo allí es de hace muchos años y verlos en disputa no era confortante.
Suspiraron. Esperaban que no se perdiera esa amistad, por lo menos no por ahora.
Terminé. Me esforcé, este lo hice de 7.000 palabras ^^
¡Yay!
En fin, espero les haya gustado, ¿Se supo la verdad?
¿Se acaba la farsa?
Gracias por leer y comentar ^^
Eyesgray o Lider-sama xD
