Mi vida con Shu 07

.Reconciliación

Bien, después de casi un mes de silencio del teclado, me he decido a continuar la historia. Mas que nada me ha motivado el número de rewiews, y mails pidiéndome o más bien exigiéndome una continuación, o por lo menos una explicación a tan repentino suceso. La verdad no sabía como continuar la historia, ahora tampoco muy bien, no puedo mentir. Comenzaré a escribir sin conocer el final. En todo caso, no prometo algo más que un final abierto, pues la historia misma no tiene fin. Ah, una novedad, estará en tercera persona con extractos de los personajes. Cero lenguaje especial, a lo mejor regional.

Yuki miró al firmamento nocturno, las lágrimas aún resbalaban, como el humo de su cigarrillo. Las cosas sencillamente no podían acabar así. Al menos sin expresar lo que pensaba. Claro, seguramente allí y entonces, entonces se presentaría la oportunidad de hablar de hombre a hombre con ese baka.

-Y tan niño que es en realidad.

Shuichi también miraba el firmamento, la misma estrella que Yuki solía quedar horas mirando. Sabía que patéticamente Yuki la debía estar mirando justo en ese momento. Y entonces comprendió y maldijo el destino de los escritores: En sus novelas o canciones invariablemente sabían que escribían de su propio destino, darle vida a personajes y canciones significaba crear un pasado presente y futuro del suyo propio. Yuki había intentado explicarle alguna vez aquello. Se había estado acordando de él todo el tiempo. Estaba quizá algo arrepentido de haber sido tan impulsivo. De haberse entregado tan inocentemente. Pero sólo a sus propios sentimientos. En realidad, rara vez había entregado a Yuki algo que no le hubiera dado a alguien más. En realidad, sólo el sexo. Cosa que, además, le negaba casi todo el tiempo. Lo recordaba sudando feliz. "Te haces siempre de rogar, Shuichi", susurraba. Tenía una voz tan sexy para susurrar. Recordaba, una tarde en un parque, en ese parque que solían recorrer para volver, a veces presurosos, a recorrerse ellos. Recordaba haberle preguntado qué le gustaría hacer de indecente en una plaza pública. Había contestado, sabedor de la timidez extrema de su interlocutor, "te apretaría contra mí, y te dejaría deslizar por mi cuerpo, para apretarte aún mas por la cintura, y entonces besarte en el cuello". Shuichi no había hecho sino ruborizarse. Su boca estaba tan cerca de su cuello. Su erección se había adelantado a su mente, leve, muy levemente.

Yuki terminó la interminable cajetilla. El efecto de todo el alcohol que se puso por delante lo estaba dejando, desvaneciéndose.

-Y es tan niño. -Se repitió. -Debe pensar que soy un monstruo. Nada mas lejos de la verdad. Aunque ya no sirva de nada, debo hablar con él para que no se equivoque, o al menos para quedar con mi conciencia limpia. Respiró hondo, y puso un CD elegido. Nada más ni menos que Placebo, My Sweet Prince. El deprimente ritmo llenó la habitación.

Never thought you'd make me perspire (nunca pensé que me harías sudar)

Claro, la canción perfecta, de la perfecta desesperación. Sólo había querido mostrarle el placer, la belleza del sexo con todas sus letras, su arte, su disciplina, el aceptar el dolor, el gozar el dolor, el camino lento hacia la entrega que no puede deshacerse ya nunca, ni repetirse. Esa entrega que sólo conocerá al lado de Shuichi, pero de la cual nunca pareció percatarse. Never thought I'd do you the same (nunca pensé que te haría lo mismo) Tanto dolor. Es tan corto el placer, y tan largo el olvido, su juventud aún no se llenaba de recuerdos, pero no hizo de Shu una copia de sí mismo, medio payaso, medio serio, nunca buscó algo así en él. Never thought I'd fill with desire (nunca pensé que me llenaría de deseo) Claro. Eso nadie se lo espera. Nadie espera llenarse de deseo de un solo ser. Una obsesión. Never thought I'd feel so ashamed (nunca pensé en sentirme tan avergonzado) Avergonzado. No, avergonzado no. Si inició a Shu era por que. Porque.

El nuevo día trajo el dolor de verse nuevamente las heridas. Yuki suspiró, y siguió con la novela inacabada. No avanzó mucho. Tomo píldoras para dormir, y terminó la novela casi sin darse cuenta que había amanecido otra vez. El pelirrosa en cambio, sintió el lento pasar de las horas en el estudio. El nuevo amanecer lo encontró en su nuevo apartamento. Tan vacío de emociones, sólo sus cosas estaban allí. Pensó en cuando dejaría de pensar en Yuki.

"Me and the dragon can chase all the pain away" (yo y el dragón podemos perseguir todo el dolor lejos) (N.d A.: juego de palabras: Ryuichi significa primer dragón)

El CD que le había copiado a Yuki. ¿Por qué tenía justo que poner ese? Que remedio, lo había copiado al PC, y puesto el azar en sistema. Además, iba a tener que aprender a convivir con el dolor de todo lo que significaba Yuki.

"So before I end my day (entonces antes que acabe mi día) Remember (Recuerda) My sweet prince, you are the one" (Mi dulce príncipe, ers el único")

Rabió un poco con su nueva máquina de afeitar. La de Yuki era más suave. Suspiró tirándola lejos, y preparándose para un nuevo día de trabajo. Pero esa frase se le quedó en mente el resto del día. Es que Yuki había hablado parecido una vez.

"My sweet prince, you are the one" (Mi dulce príncipe, eres el único)

Tomó el teléfono y se preparó para humillarse, tal vez, pero necesitaba hacerlo. Marcó el número de Tohma.

-Aló?

-Tohma?

-Si, el habla.

-Habla Yuki.

-Oh, Eiri san. Cuanto tiempo sin escucharte. Lamento lo del otro día, supe que Shindou y tu tuvieron una discusión.

-algo así. Oye. A propósito de Shuichi, ¿Sabes dónde está?

-¿Su nueva dirección?

-Si, necesito hablar con él.

-¿Podemos charlar primero?

-Si prometes dármela. Si no me las das tú...

-La conseguirás por otros medios. Pero sabes que información vital como esa en primer lugar no se la doy a cualquiera, y en segundo... nunca por teléfono. Además, quiero hablar contigo.

-Bien, que te parece en el lugar de siempre.

-Yuki miraba el sol iluminando los árboles en forma distraída.

-Okay, en el lugar de siempre ¿A qué hora, Yuki?

-A las dos?

-... Se te acabó el dinero otra vez. Está bien, y te llevaré un cheque.

-Gracias, Oniisan! -Dijo con sorna. Estaba seguro que a Tohma se le había revuelto el estómago al escucharlo susurrar aquella palabra que de común rogaba.

-Adiós.

-Adiós.

Cortó y se preparó para ir al lugar de Shuichi. Pero primero pasar por Tohma.

-Hola.

-Hola, Eiri san, cómo has estado.

-Bien, ya terminé la novela.

-Vaya, vaya, en el plazo. Te estas volviendo más profesional, ¿Lo sabías?

-Si. (puso carita adorable, sabía que eso siempre ablandaba a Tohma.)

-Y bien, que quieres almorzar.

-Café con torta de chocolate. -contestó sin vacilación.

-Tú no cambias, ¿Sabías Eiri san?

-Y tú, pedazo de afeminado.

-A claro, como si tu no.

-al menos yo parezco un hombre ambiguo, en cambio tu eres un ambiguo con cuerpo de hombre.

-Otra mas y.

-Está bien, Tohma, desde cuando no toleras mis bromas.

-Desde una muy pesada, cuando me dijiste "me voy a casa con Shu-chan"

-Perdóname.

-No hay problema. (les trajeron el pedido. Yuki comió con hambre.)

-Aquí tienes, está su dirección, un mapa claro, ya sé que te pierdes con facilidad, y las llaves de su apartamento.

-¡¿Qué?!

-Se las pido a mis empleados, para que tengan una copia en la oficina. Así no se pueden excusar que no tienen ropa para estar una semana grabando.

-Vaya, que estricto.

-Así es.

-Muchas gracias, Tohma.

-No es nada. Como te dije, haría todo por que me llamaras oniisan otra vez.

-Entonces, -acercó su rostro al del rubio- muchas gracias, oniisan.


Ya en el auto pensaba en que Tohma debía haberse dado cuanta que todo era un juego. Un juego que le gustaba jugar. Se sabía seductor, profanador, pervertidor y todo lo demás. En el mapa incluso salía cómo estacionarse para que Shuichi no viera el auto. Vaya con Tohma. Era temprano, cabía la posibilidad que los dejaran hasta tarde trabajando, así que fue a casa a dormir un rato. Después de todo, un extraño mareo le estaba afectando.


Despertó como a la hora que había previsto, se sentó en la cama rascándose la cabeza. Con algo de nausea propia de las situaciones de estrés, se levantó y quiso comer algo, pero al parecer su estómago estaba peor que sus manos, temblaba. No es que fuera a jugarse la vida, sencillamente iba a tener una pequeña conversación con su ex amante, eso no era para tanto. Caminó tratando de dilucidar las cosas que tenía que decirle. Tomó una hoja de oficio, la dobló en dos, y comenzó a anotar las cosas que bullían por su mente, como burbujas en una olla hirviendo. Al rato pasó en limpio en su agenda oficial, donde solía anotar cosas como esa, ideas, citas, y organizar el trabajo de escritor, que a veces por cierto fallaba, pero sólo por falta de inspiración. Aunque desde que se había hecho un joven profesional, de a poco la disciplina había acabado ganado terreno a los simples caprichos de joven poeta. Finalmente tomó la agenda, el lápiz, y se fue a la ducha. Dos horas de sueño solían dejarlo listo, pero al parecer esta vez no, las recurrentes trasnochadas y voladas de los últimos días al parecer habrían mermado lo suficiente su resistencia. La ducha tibia pareció relajarlo, al menos ya no estaba tan nervioso. Se puso su pantalón de vestir gris, uno de lino, era un día bastante caluroso, un chaleco azul de lanilla natural completaba su vestimenta. Calcetas y zapatos, no acostumbraba usarlas, pero Tohma le había dicho que ayudaba a mantenerse calmo en situaciones especiales. Usó a conciencia sus aromas favoritos, buscaba en sus olores perfumados la seguridad que no sentía. La buscaba en todo. En vez de usar sus taquilleros lentes de sol, usó los de escribir. Tomó la agenda, y subió al auto. Condujo con impaciencia y calma hasta el lugar ya listo. Atardecía. Desde la calle vio luces en la ventana: Shindou estaba en casa. Respiró hondo, apretó aún más su agenda, y subió las escaleras. Un cigarrillo para los nervios no habría venido mal, pero, los había olvidado en casa. Tocó el timbre. El pelirrosa se apuró a abrir. Al parecer no esperaba encontrar a su rubio paralelo frente a su puerta. La impresión de Yuki tampoco fue demasiado suave.


En el sillón de la sala observaba todo con detenido interés. El olor que emanaba era el de Shindou, no había duda. El niño tembloroso depositó frente a él una humeante taza de café.

-Vine porque teníamos que hablar.

-Yuki, creí que habíamos hablado.

-No, si te refieres al estudio, eso no fue hablar, me diste un discurso frente a todos que no me atreví a contestar.



"ever thought I'd have to retire" (nunca pensé que tendría que retirarme)



-¿Estás enfadado?

-Nunca creí que fueras de los que huían, Shu-chan.

-... Yo... Yo no estoy huyendo, ya te lo dije.

-¿Entonces?

-Ya sabes, mi madre, y todo eso. No debí irme de aquí con ella así.

-¿Así cómo? Recuerda que tú no decidiste, K te obligó a ir.

-Lo sé, pero pude haberme rehusado, y ahora ella está.

-¿Está muerta?

-No, pero está muy mal.

-Ya veo. Te sientes culpable. Culpable, y no sólo por eso, también porque has estado conmigo siendo que tu padre te pidió dejarme. Sabiendo que le has causado penas desde que te fuiste a vivir conmigo, culpable por sentirte como te sientes.

-La verdad, sí. Me siento culpable por haberme enamorado de otro hombre. No está bien, no es normal. Además, tú no estabas conmigo.

-Eras mi amante, ya te lo dije. Yo estaba allí para vivir todo aquello que vives con tu amante. Tú estabas casi todo el tiempo ocupado también. Además, cuando buscaste consejo, o apoyo, te lo di. No puedes negarlo.


Never thought I'd have to abstain (nunca pensé que tendría que abstenerme)


-Pero Yuki... -La verdad no puedo saber de qué te quejas. No digo que todo fue perfecto, porque nada lo es, sin embargo, creo que di mi mejor esfuerzo para que esto resultara. Tampoco me podía ignorar a mi mismo, tenía que vivir mis etapas, tal como tu, y te agradezco el apoyo. Aunque a veces sospecho que querías forzarme a ser alguien que no era yo. Me refiero al hecho que exigieras de mí cosas, es que me sentía forzado, si me querías tal como yo era. ¿Porqué luego te quejabas? Me llamabas frio, e indiferente porque quería trabajar, y luego me llamabas animal, porque según tu había que ir mas lento.


Never thought all this could back fire (nunca pensé que esto pudiese convertirse en fuego)


-Creo que tienes razón. No hubo de mi parte una real voluntad de amarte, al como lo dices. Es extraño, siento que te des amaba, amándote. A veces te odiaba.

Close up the hole in my vain (cierra el agujero en mi vena)


-Creo que tiene mucho que ver con tu inmadurez. Tohma me lo advirtió, y a pesar de sus malas intenciones, creo que yo también sabía que el chicuelo inmaduro acabaría haciéndome daño. Pero a veces actuabas en forma muy madura, y ello me arrastraba hasta ti otra vez.


Shindou fue a subir el volumen de la música. La misma melodía que los había acompañado un tiempo, casi pegada a su piel por el momento.

Me and my valuable friend (yo y mi valioso amigo) Can fix all the pain away (podemos ordenar a todo el dolor fuera) So before I end my day (entonces antes que acabe mi dia) Remember (recuerda)


Escucharon en silencio lo que parecía el himno a su segundo intento de hablar. Shindou sentado con las rodillas muy juntas, con los dedos de sus manos enlazados, con la mirada desviada, justo en frente de Yuki, que miró su cuaderno, y tomó un poco de café.


-Lo has estado escuchando, ¿Verdad?

-Si.

-Está muy bueno. ¿Lo hiciste tu?

-Si.


My sweet prince You are the one My sweet prince You are the one (x5)


-También quería decirte que siempre serás único en mi vida. Que una relación no es el choque de dos personas muy enamoradas, para que una relación funcione se necesita mas que el gusto de la carne, la intención, la voluntad de ambos para sacarla adelante. Shindou lo miró de frente.

-¿Porqué me dices eso ahora?

-Sólo porque necesitaba hacerlo. Espero que seas feliz con tu nueva pareja.

-¿Eh?

-¿Crees que no me di cuenta? -Lo miró lleno de sentimiento, con los ojos llenos de dolor, de lágrimas, de ternura hacia el ser que amaba. Acabó el último sorbo de café.

-Yuki, te equivocas, yo.

-no me vengas con cuentos. Tú ahora amas a otra persona. y está bien, nuestra historia fue hermosa, pero ya acabó.

-No sé de dónde sacas que yo.

-Yuki se puso de pie, tomó su agenda, y se encaminó hacia la puerta.

-Vamos, la nueva luz de tus ojos me lo dice. Sólo espero que te sepas esperar un tiempo, que crezcas, y que sepas llevar con madurez tu nueva relación.

Never thought I'd get any higher (nunca pensé que me agarraria una volada.


-¡Yuki!

- su voz sonó como un ruego, como ese ruego que le gustaba oír durante tantas noches dedicadas a Shuichi... que ahora sólo sabían a un dolor de pérdida.



Never thought you'd fuck with my brain (nunca pensé que culiarías con mi cerebro)



-Que estés bien, Shu-chan...


Never thought all this could expire (nunca pensé que todo esto expiraría)


-¡Yuki! ¡Espera! ¡Te equivocas! Yukii... y siempre me dejas llorando solo... -recordó las lágrimas que Yuki había secado con tanta delicadeza. -No, soy yo el único que te ha hecho daño. Tal como lo dijo el de Ask. (¡Sumimasen! Olvidé el nombre)


Never thought you'd go break the chain (nunca pensé que romperías la cadena)



Su camino hacia el auto, nuevamente lleno de lágrimas, lo convenció de que aquel dolor alimentaría sus novelas, al menos. Se apoyó sobre el volante. Gracias a Shu había llorado. En cierto modo, había vuelto a ser humano. Un humano indolente. Vamos, habría que seguir adelante con la madurez que le caracterizaba frente a sus compañeros, frente a la mayoría de los de su generación. Aunque estuviera con hombre, aquello le revestía de seguridad, desvergüenza para algunos, de estar seguro que alguien le atraía, de tener el suficiente aplomo para decirlo, de llegar a los hechos con la prontitud que exigía una situación similar. No le gustaba sentirse parte de un manga gay como Zetsu ai, no estaba dispuesto a cortarse las venas por en drama de magnitudes, pero Shuichi ofrecía un aspecto diferente, ofrecía un amor incondicional, provisto de amor y sensualidad, no era el simple juguete de las horas de ocio de algún 'Oniisan', ni tampoco llenaba los ribetes de experimentación de otros. Como decirlo, era algo perfecto, dentro de lo esperable. Por su parte, Shuichi se pensaba quedar llorando. Pero sonó el teléfono, llamaba Nakano.

-¿Y le dijiste que no era así?

-No, no me dio tiempo.

-Si crees necesitar un tiempo, tal como hablaste, ve y pídeselo. Si fue hasta allí solo a hablarte, si ha hecho todo lo que ha hecho sólo por ti, por ser tu amante, Shuichi, y tu no haces nada, eres el tonto mas grande que he visto, no sueles percibir mucho de lo que ocurre a tu alrededor, ni como se sienten las personas que están cerca tuyo, porque eres un egocéntrico. No sé si crees que Yuki está allí para tus caprichos, para que te vayas y el te busque cada vez que se te ocurra, pero Shuichi. ¡Ya deja de llorar!

-Está bien, iré a buscarlo.

-¿Eh?

Shindou cortó la llamada. Salió como enloquecido al parque, corrió de un lado a otro sin dirección, y por último se cayó frente a un árbol, justo en un rincón invisible desde su casa, frente a un lujoso auto estacionado. Y siguió llorando.

-¡Buuaaa! ¡Yuki!!! ¡Perdóname! ¡Sólo quería decirte que aún te amo! Una rubia cabeza dejó de apoyarse en el volante para mirar sorprendido al ruido ambulante.

-¿Shu-chan? Al escuchar su nombre miró sorprendido. La sorpresa de verse de nuevo dos veces en un mismo día era demasiado.


Me and you baby (tu y yo, bebé) Still flush all the pain away (aún podemos tirar todo el dolor lejos) So before I end my day (entonces antes que acabe mi día) Remember (recuerda)

-Baka baka ba. ka. –Yuki movió incrédulo la cabeza sobre el volante.

-Yuki, no me llames baka. Quienes son tontos llaman a otros tonto.

-lo eres. ¿Así que eso querías: Vivir solo, tiempo?

-Si.

-¿Y porqué no hablaste?

-porque soy un baka.

-Baka baka.

-Si

-Baka baka.

-Ya, pues, Yuki.

-Baka baka. je. -Yuki. -Sonó como advertencia. -baka baka. jejejeje. Sólo querías tiempo. Está bien. Aumentaré mi contrato, o al menos escribiré algo más. tu acaba en lo que estás. Pone un plazo. O sencillamente esperemos que se de. Cuando quieras escríbeme un mail. Pero no llenes mi casilla.

-Lo mismo, si quieres me escribes. Voy a trabajar muy duro y a estar cerca de mamá. Voy a extrañarte, pero tengo que aprender a vivir solo alguna vez.

-Es cierto. -el auto era incómodo para estar, Shuichi se había sentado en el asiento del copiloto.-alguna vez tenías que crecer.

-Yuki -La mirada fulminante no produjo ningún efecto, Yuki bajaba la ventanilla para fumar. -Mientras estamos lejos, creo que debes aprovechar para pensar qué es lo que quieres con tu vida, me refiero a lo sentimental, y laboral. Tienes gracias a tu extraordinario talento escénico la oportunidad de trabajar con personas muy capaces y talentosas. No lo arruines, trabaja duro. Y piensa también, y en lo posible lee, acerca de cómo de debe llevar una relación. Decide cómo quieres que sean las cosas en tu vida, y si soy necesario en ella, o no.

-Si, Yuki, lo pensaré. Las cosas se darán cuando sea el tiempo, ¿No?

-Exacto, baka.

-Entonces. Nos vemos. Hasta entonces.

-Hasta entonces.


Incontables días habían pasado desde entonces. La in habitualidad de sus vidas les impedía tener algo similar a una rutina a la cual volver, pero habíanse esforzado por continuar. Yuki escribió por correo algo que nunca se atrevería a decir a Shu en su cara: Que una pareja que no se llevara bien en la cama estaba condenada al fracaso. Shu se había mostrado de acuerdo, finalmente había aceptado el placer como algo que le gustara sin remordimientos. Llegó el día tan terriblemente esperado, de la muerte de su madre, y Shu, pese a todos sus deseos, no pidió a Yuki que lo acompañase. Ese era un dolor al cual no estaba dispuesto a someterlo. Hacerlo recordar la muerte de su propia madre, ocurrida en forma terrible durante su infancia, de Yuki, no, no tenía ningún sentido. Más durante toda la ceremonia escuchó resonar aquel coro, tan dulcemente susurrado en su oído.



My sweet prince, You are the one (mi dulce príncipe, eres el único)


Yuki por su parte, había aprendido a gobernar un poco mejor su sueldo, dejó de comprar tanta droga, y como faltaba Shu, fue difícil. El dulce chiquillo seguía presente, aunque fingiera lo contrario. Supo por su correo lo de la muerte de la madre de Shu, envió una corona. Pasaron unos días más. fue al estudio a devolver los últimos restos de dinero que debía a Tohma. Con un cigarrillo en la mano, fue a una sala de estar. Allí estaban casi todos, mas Yuki sólo vio a uno, el más próximo a la puerta. Ese alguien también lo miró, y ya no hubo para ellos nadie más en la sala.


Nigiyakana, hitogomi ni...



-Algo de beber, Yuki.

-no gracias.

-Shindou, ¿Te dejo en casa?

-No, gracias K, Yuki me llevará.

--------------------------------------------------------------------------------------------------------------

Besó aquel rostro enrojecido. Primera vez que se amaban en aquel nuevo lugar de Shuichi. Sus cuerpos exudaban sales que el cuerpo expulsaba, como prueba irrefutable del arrebato que los hacía presa.

-¿Y al menos aprendiste a cocinar?

-Si, algo.

-Es bueno, cuando llegaste a mi casa, se notaba que eras un niño consentido que no sabía hacer nada.

-Malo.

-No soy malo, te digo la verdad-

-¿Vendrás a vivir aquí? ¿Me iré a vivir a tu casa?

-No creo que sea sano para nosotros.

-¿Eh?

-Pienso que para los dos está bien vivir separados, y juntarnos sólo a pasarlo bien.

-Eso no es ser responsable con la pareja.

-Pero nos evitamos todas las molestas discusiones de recoge tu ropa, mojaste el baño.

-Mh, seré bueno.

-Y de nunca me escuchas.

-Pero es cierto, actúas como si fuera aire.

-Baka. Además, necesitamos extrañarnos un tanto para mantener vivas las expectativas.

-Baka. Y un poco de imaginación para mantener vivo el amor... Como crema. Sonrieron en la oscuridad.



N. de Autora: Lamento la demora, el capítulo me salió medio largo, ocho A- 4, vaya. Como dije antes, estaba en prueba, y actualmente cuento con dos parejas, lo que me conllevó a mucha tranquilidad, me costó un tiempo encontrar tema para que se reconciliaren. Como la explicación de la pelea estaba en el fic, también la respuesta. Los personajes son de Gravitation, la letra es de Placebo, Without You I'm nothing. Me encanta, además, el fic lo construí en base al tema "My sweet prince", ninguna de ambas creaciones me pertenece, y como todos saben, no se gana dinero haciendo esto. Lamento decepcionar a todos, pero aquí no hay lemon. Es un fastidioso final puramente psicológico, muy denso, como la vida misma. Estoy empezando a creer que la liviandad con que suelo tomar la mía la equilibro con lo denso de mi escritura, lleno de análisis de sistema. El hecho que sean unos personajes tan bien perfilados en el manga y la serie, tan similares y distintos a lo que conozco, me hace examinarlos muy profundamente. Cualquier duda, necesidad de explicación de algún suceso, o idea demasiado complicado, insulto o alabanza dirigirlo por favor a Jakito_kun Hotmail.com

Ah! Una especie de resumen de esto, por favor, no quiero dar tanta explicación por correo.


una explicación de Yuki acerca del concepto del amor no sólo como un súbito arrebato infantil con pizcas o casi por entero orgánico, del concepto de un amor mas maduro, de la construcción de una vida en pareja. Yuki sugiere dejar atrás la idea juvenil del amor de Shu, esto es, pide que durante el tiempo que se dan antes de sentarse a conversar de nuevo, Shu decida qué es lo que quiere de su vida, profesional y sentimental, y que pasos quiere dar. Ante el reclamo de Shu por el supuesto desamor de Yuki, este se desarma, y le da a entender que fue el quien nunca comprendió.