Aclaración: Naruto y todos los personajes de esta historia pertenecen a Masashi Kishimoto.
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Una carta en la nieve
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"Creo que es mejor que no vuelvan a verse mientras se extrañan.
Entonces serán capaces de vivir con esperanza en sus corazones"
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Cap. 7 La separación no puede empezar
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Una fuerte brisa atravesó todo el lugar entrando por las puertas corredizas. Dejando a su paso un aire helado que inundo todo el sitio, anunciando que una nueva estación empezaba. El invierno. Su estación favorita desde su niñez.
Suspiro y sonriendo cerro su libro, para dirigir la mirada hacia la entrada de los pasajeros. Repitiendo en su cabeza una frase que la había acompañado una larga temporada.
"El tiempo es capaz de curar todo"
No podía ser más cierto...
Su rostro volvió a mostrar una hermosa sonrisa. Aunque dolió, valió la pena la espera. Exactamente un año pasaron separados. Tiempo en que ambos estuvieron fuera de Japón y que les sirvió mucho; a ella para lograr una paz interior, sanar su corazón y permitirle perdonarlo para amarlo sin remordimientos.
Pero ahora, la espera se había convertido en una ansiedad difícil de soportar. Había traído un libro para entretenerse un rato, pero fue inútil. Era increíble que en todo un año no se había sentido así, con el alma en un hilo. Y todo apuntaba a que ahora era él quien llegaría a Japón.
Necesitaba verlo. Porque vivir de recuerdos ya no era suficiente. Tampoco soñar un futuro a su lado. Deseaba vivir un presente maravilloso a su lado.
Volvió a mirar el libro, pero ya había terminado de leerlo. Y la espera en el aeropuerto parecía interminable.
Recordó el último día a su laguna junto a la laguna. Un día donde se hablaron solo con la verdad. El día quizá más doloroso de su joven vida. A la mañana siguiente ella se había ido a Estado Unidos con sus padres dejándolo con una simple nota y más tarde una llamada que le partió el corazón. Todo con la intención de estabilizarse y sanar su corazón.
No he olvidado tu brillante sonrisa
Nuestro joven pasado
Ya tengo que dejarlo ir
Las lágrimas de mi corazón se convirtieron en una oscura figura
Naruto había sido el hombre de su vida. Torpe, ruidoso; pero así era y así lo amo desde siempre. Cometió muchos errores con ella y la hizo sufrir debido a su egoísmo e inmadurez. Mas a pesar de todo eso malo, él era una persona que jamás podría olvidar. Tenía más recuerdos hermosos y dulces que dolorosos.
Fue gracias al tiempo apartada que aprendió a perdonarlo pues ansiaba ser feliz; dejar en el fondo de sus recuerdos esos amargos y angustiantes momentos. El rencor le había estado nublando la vista. Todo el dolor, las lágrimas, las noches sin dormir lo estaban convirtiendo en otra persona que ella empezaba a odiar. Por eso fue su viaje, para alejarse.
Decidió irse a Estados Unidos, donde su familia tenía negocios y paso todo su tiempo allí ocupándose en ellos, sin descanso.
Un mes más tarde se enteró gracias a una llamada de él que se iría a Londres. Había conseguido un buen empleo ahí. Cuando estuvieran listos regresarían a Japón.
La distancia y el tiempo probarían su amor.
Tú, mi delicado amor, toma mi mano
Regresa a mi como una floreciente canción
Abrió los ojos sintiéndose fatigado, el viaje era de tantas horas que parecía que nunca terminaría.
Estaba hastiado, si fuera por él estaría en Japón averiguando donde se localizaba Hinata. Pero como hombre debía cumplir con su palabra y esperar por ella. En Londres, estando completamente solo tuvo mucho tiempo para pensar.
Para él este cambio de ciudad le sirvió para madurar y valorar lo que más le importaba. Para él fue más difícil porque sabía que fue ella la que se alejó de su lado. Siempre se lo hacía saber.
Estaba completamente consiente de todo lo estúpido que fue y la forma en que trato a Hinata. Era un regalo del cielo que ella lo hubiera perdonado.
Comprendió que su comportamiento no podría cambiar tan fácil, él había nacido así. Era celoso, posesivo y… un completo imbécil.
Para cambiar empezó a tomar los cursos a los que Hinata lo había obligado a asistir. Después se fue a la ciudad europea para trabajar. Estar ahí le sirvió de mucho pues las costumbres eran bastante diferentes y tenía que adaptarse.
Hinata esperaba que el fuera caballeroso, amable y cariñoso; ella se lo había pedido. Y pues, él lo iba a intentar, pero de lo que no se podría quejar era sobre el cariño, la amaba con locura.
Pero para lo otro, dudaba bastante. Su carácter era explosivo y a veces se comportaba como una bestia. Tenía que aprender a controlarse o esta vez si la perdería. Pues los problemas empezaron a su cobardía. A no enfrentar a tiempo los sentimientos que sentía por esa mujer.
Se consideraba tan inferior a la familia de ella que creyó que a la primera ella lo rechazaría. Que lo quería como amigo. Y después ella se alejaría para luego casarse con otro. Su orgullo domino por completo su mente y no se atrevió a conquistarla.
¡Y vaya que era lento pues ella lo amaba desde hacía años! ¡Y no se había dado cuenta! Y termino logrando sin querer lo que, valga la redundancia, no quería que pasara. Hinata estuvo a punto de casarse con ese… a quien no quería ni recordar, que le hervía la sangre del coraje. En serio, que a veces necesitaba que le gritaran las cosas para que comprendiera.
Un ataque de risa lo invadió por completo, mientras algunas personas que permanecían despiertas en el avión lo miraban de forma extraña o lo fulminaban de manera amenazadora.
Respiro hondo tratando de tranquilizarse ante las quejas de los pasajeros pues había asustado a unos cuantos niños.
Miró su reloj y asustado se froto los ojos. Haciendo cuentas debido a las diferencias de horas… sus planes habían fallado. ¡Ella ya estaba en Japón!
Y se suponía que él estaría en el aeropuerto con un ramo de flores y un peluche gigante para demostrarle todo su amor, sino fuera por los retrasos debido al clima invernal. Sus ideas románticas se habían ido al caño.
Volvió a lanzar un largo suspiro y sonrió, en pocas horas la vería de nuevo y seria para siempre. Tal vez no sería de la forma como planeo pero haría ese día especial.
Ella era ideal para él, eran tal para cual. La necesitaba para seguir viviendo. Quería tenerla en sus brazos…
Limpio el polvoriento espejo
La luz de luna brilla allá arriba
Muchos profundos sueños confortan nuestro rostro
La media noche lentamente se acerca
Ya habían pasado más de dos horas, así que para serenarse un poco fue a pedir información sobre el vuelo donde venía Naruto. Al fin pudo tranquilizarse al saber que el vuelo se había retrasado bastante, algo normal en esta temporada del año. Aun cuando él había planeado llegar antes, y ella acepto; sus planes no habían salido bien. Estaba completamente seguro que estaría bastante enojado.
Agradeció a la empleada y regreso a su asiento en la sala de espera. Aún faltaban un par de horas. Miro dentro su bolso y saco su móvil, en la pantalla tenía una linda foto con él. La limpio con cariño, pronto estarían igual que la foto… juntos.
―Quiero que regreses y te quedes para siempre.
El cansancio la estaba venciendo. Compro otro libro en la tienda para mantenerse despierta pues ella también había realizado un viaje de varias horas. Más leer le dio más sueño.
Abrió los ojos y miro su teléfono, ya casi era las doce de la noche. Miró la tabla de los vuelos y comprobó que efectivamente, él ya había llegado. Tomó su bolso y camino más cerca de la puerta por donde él entraría. Había mucha gente.
Los latidos de su corazón son cada vez más rápidos. Hinata camina más de prisa para llegar hasta ahí. Camina entre las personas, sumamente nerviosa. Y ahí esta él. Tan sonriente, tan guapo, tan… Naruto.
Las lágrimas empiezan a bañar su rostro, la espera ha terminado. Pero él me mira diferente ahora. ¿Alguien estará con él? Se siente como un deja vu. Siente miedo de continuar. Temía que pasara lo mismo, pero ahora son ellos dos y nadie más. Sonríe a lo lejos. Corrió hacia él, le vio sonreír de nuevo. Y…
Despertó asustada al sentir… miró hacia arriba y ahí estaba él sonriéndole. Todo había sido un sueño, uno bastante perturbador.
―Hinata ¿estás bien? ― le habló besando su frente por segunda vez.
―Naruto kun… yo…
Se levanta del asiento y lo abraza, a lo que el sorprendido la estrecha en sus brazos sintiendo su calidez. Cuanto la extrañaba. Acaricio su largo cabello y la miro.
― ¿Estas bien? ― volvió a preguntar.
―Sí, es solo que tuve una pesadilla ―contesto con unas cuantas pequeñas lagrimas cayendo de sus ojos.
―Tranquila, ahora estoy aquí.
―Gracias por regresar, me hiciste tanta falta
―No tengas ninguna duda, Hinata. Jamás te dejaría si tú no me lo hubieras pedido.
Ella estaba tan conmovida por sus palabras que se le hacía imposible seguir hablando. Lo abrazo con más fuerza.
―Cuanto te he extrañado Hinata ―le dijo al oído haciéndola temblar por dentro.
―Y yo a ti ― respondió completamente sonrojada.
Hinata lo miro con una gran sonrisa, era más que feliz. Sus miradas se encontraron, Naruto acaricio sus mejillas teñidas de rojo. Estaba tan alto que se sentía una niña pequeña. Ella se puso de puntillas y tomo una de las mejillas del rubio.
Pero él fue más rápido y bajo el rostro para unir sus labios a los de ella. El beso empezó suave y lento. Para enseguida desbordar una pasión que ninguno había conocido antes.
El amor aún está en ese lugar
Donde la separación no puede empezar
Cuando esos días regresen
Esta canción tomará el mundo
Así debió ser su primer beso. Se separaron cuando el aire les hacía falta y sus pulmones exigían un respiro.
―Te amo
Un segundo beso los tomo por completo. Hinata se aferró a su cuello tomando suavemente la melena rubia; a lo que él la sujetaba por la espalda acercándola lo más posible.
Querían demostrarse que este tiempo de ausencia no significo más que soledad, ansiedad para sus vidas. Un capítulo en sus vidas que terminaba con el dolor. Sus cuerpos se extrañaban y deseaban experimentar lo que una pareja normal tenia todos los días. De hoy en adelante el amor inundaría sus vidas.
Hinata se separó de él, a lo que el protesto pero al mirarla comprobó que se encontraba llorando. Se asustó pues lo más seguro es que había hecho algo mal. No quería verla llorar de nuevo. La acurruco en sus brazos y acaricio su cabello. Beso su frente y la miro.
― ¿Qué sucede?
―No lo sé, es solo que… no puedo dejar de llorar.
Su corazón se inflo de ternura, Hinata era el ser más encantador que pudiera existir. Con un cuidado como si se tratara de una muñeca, le limpio las mejillas. Era tan hermosa, su piel tan blanca que contrastaba con sus labios color rosa y su cabello suave y brilloso de un negro azulado, tan hermoso como una noche sin estrellas.
Hinata, avergonzada de sí misma, no quería romper tan romántico momento por sus emociones, y es que siempre había sido tan sentimental que incluso lloraba cuando una pequeña ave brotaba en los días de primavera y miraba el mundo por primera vez.
Mientras él seguía embelesado mirándola ella lo jalo del cuello de su abrigo atrayéndolo pues aunque se hubiera puesto aquellas botas con tacón de unos quince centímetros no lo alcanzaba.
Él sonrió divertido para dejarse llevar cuando ella lo atrajo exigiendo que siguieran. Esta vez dejo que ella iniciara. Hinata beso sus mejillas, su frente, para enseguida darle un tierno beso lleno de muchos sentimientos.
―Naruto kun…
―Hinata…
―Estas tan alto…
El ambiente se rompió como una burbuja, y ambos rieron ante tan curioso comentario de la joven. No fue intención que eso pasara, pero el pensamiento de Hinata salió de su boca en voz alta.
―Pues, eso no es un problema―el rubio se inclinó unos centímetros para quedar a la altura de Hinata. A lo que ella aprovecho para acariciar su cabello y esas adorables marcas. Era aún más atractivo de lo que recordaba. Aparte de su altura, llevaba el cabello un poco más corto y sus ojos brillaban como hace tanto tiempo no lo hacían.
Tú, mi delicado amor, toma mi mano
Regresa a mi como una floreciente canción
Se marcharon del aeropuerto tomados de la mano. Pues si seguían demostrándose tanto cariño los podría sacar de ahí. Además el frio aumentaba conforme pasaban las horas y el lugar permanecía bastante abierto.
Al salir el frio les calo hasta los huesos. Naruto la abrazo a su lado cubriéndola con su abrigo, que aunque en su momento le pareció grande ahora era perfecto. Hinata suspiro rodeándolo con sus manos e impregnándose de su perfume que tanto extrañaba.
Caminaron lentamente observando la ciudad cubierta de nieve. Caminaron hasta llegar a un pequeño puente situado cerca de allí. Desde la parte alta se puede observar la ciudad. La luna llena esta en lo alto y se pueden observar muchas estrellas, además la nieve cae suavemente. A pesar del clima gélido el espectáculo es hermoso.
Sus cuerpos tan juntos les daban todo el calor que necesitan sin sentir el aire colándose. Naruto la miro y ella podía jurar que si no fuera porque era tan orgulloso estaría llorando en ese justo momento.
―Es hermoso estar de nuevo aquí juntos…
La torre de Tokio se lazaba majestuosa iluminándose por las luces de un grandioso árbol navideño cerca de una plaza.
―Pero ahora sabes Hinata…
La aludida hundió su cabeza en el pecho de Naruto, ahora que lo pensaba mejor era reconfortante que el fuera más alto pues se sentía tan protegida y segura.
―Te quiero ver solo a ti, abrazarte y tomarnos de la mano, quiero que te quedes a mi lado.
―Claro que si, por siempre.
―Lo que más he amado de ti verte feliz. Despreciaba tanto hacerte llorar, perdóname Hinata.
Él la miro serio para luego bajar la mirada, sintiéndose tan culpable.
Hinata lo consoló y alzándose lo más que podía, beso su mejilla inmediatamente para sonreírle.
―Eso ha quedado en el pasado. ¿De acuerdo?
Soltando todo el aire de sus pulmones, respiro aliviado regalándole una sonrisa como solo él podía porque…
―Es lo que más amo de ti, Naruto.
Y sonríe
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¿Qué tal? Después de tanto sufrir… un poco de amor, incluso creo que es la primera vez que escribo comedia en este fic. Je je
Yo lo sé. Hice sufrir mucho a nuestros protagonistas pero es que… yo amo el drama, el dolor, el llanto, amo sufrir. Y al imaginar este fic la primera idea que tuve fue escribir una despedida y un sufrimiento muy grande para nuestra Hina, ¡perdón! Y bueno, la historia ya tiene su final casi a la vuelta de la esquina, como decimos por aquí. Y me he sentido muy feliz de escribirla y recibir sus bellos reviews.
Estrella11: me hizo muy feliz tu review, y yo escribo para ustedes gratis, porque amo el NaruHina, gracias por tu apoyo. Ojala te guste este capítulo.
fan hinata hyuga: uuh! ¡Me encanto que dijeras que te gusta el drama! A mí también :3 mil gracias por leer.
Davaru: ¡wow! ¡Qué bueno que te haya gustado! Y si los dos sufrieron pero espero que este capítulo te haya agradado porque ya no sufren n.n
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PD: Les quiero compartir una pequeña historia de la canción que utilicé aquí Ee byul mot han ee byul (Farewell With A Farewell) de Jisun (la traducción en español es: La separación no puede empezar)
Yo la había escuchado hace mucho tiempo en un video de un doujinshi NaruHina. El doujinshi se llamaba Remember, pero por ninguna parte encontré el nombre de la canción que utilizaron como fondo. Y debo decir que es una melodía tan dulce que me enamoraba. Me sentía muy frustrada porque además el video en YouTube fue borrado y luego subieron otro pero con otra canción de fondo, bastante tenebrosa. Pasaron 4 años más o menos y yo adoraba esa canción pues la tenía como mp3 y jamás supe cuál era el título de esta.
Hasta que en diciembre de 2012 nos llegó el bello manga 615, llore de alegría grite y no me dormí después. Unas semanas después navegaba por WIKIDRAMA, ahí me encontré con Loveholic, una banda que me habían recomendado bastante. Y la vocalista era Jisun, una cantante que colaboro con Epik High en una canción que me gusta mucho (París). Así que cheque sus páginas. Y ya que me gusta coleccionar los temas de dramas coreanos (a veces pienso que tenga un serio problema con eso -.-) busqué los de Jisun uno por uno en YouTube.
Mientras checaba mi Facebook me pareció reconocer una melodía de todas las que sonaban en las ventanas de YouTube que había abierto buscando las canciones de Jisun. Y como si fuera un milagro después de 5 años di con la bendita canción del doujinshi Remember. Que resulto ser: Ee byul mot han ee byul (en español sería algo así: la separación no puede empezar). No lo podía creer, me puse súper feliz, ya la tenía y el nombre era tan hermoso (la separación que no puede empezar). Justo después de que Kishimoto nos regalara tan bello capitulo NaruHina. ¿Coincidencia? ¿Milagro? Quien sabe, pero para mí fue tan grande como el capítulo 615 del manga "Conectados", realmente este manga y la canción deben estar conectados jajá. ¿Que piensan? (Además resulto que estaba en coreano y no en japonés como yo pensaba, ja ja)
PD 2: Lamento tan grande posdata anterior x'D. Ejem… los rumores que cuentan que el final del manga es en diciembre, son ¿ciertos? ¡Díganme que no!
:-(
Y ya saben…si no dejan un bello review esta historia se AUTODESTRUIRA EN 3 2 1…
