Hola!
uff... este chap me dio muchos quebraderos de cabeza. Espero haberlo hecho bien -.-U
bueno, aquí estamos otra vez, y las cosas se ponen complejas para nuestros candidatos favoritos... para variar
ok pasen y lean!
... evidentemente...
DISC: ya tu sabes (voz de Daddy Yankee XD)... nada de esto es mio, bla bla bla, si no pusiera esto Takeshi Obata y fanfiction vendrían a penarme en la noche, etc...
7. de vuelta al punto de partida
Muchas cosas pasaron por su cabeza, pero por su boca salió la peor combinación posible. Vio la cara sonriente de su amigo perder su alegría lentamente, mientras las palabras salían despiadadas de su boca. Y lo peor es que estaba siendo sincero. Así que no le extrañó, aunque sí le dolió verle irse. Ese sería su castigo después de todo, y sabía que lo tenía bien merecido.
+o+o+o+o+o+o+o+o+o+o+o+o+o+o+o+o+
Cuando abrió la puerta del comedor, la tremenda ovación casi le hace devolverse. La verdad, le apetecía volver a su cuarto e intentar conciliar el sueño, ya que había tenido otra noche de insomnio. Pero un centenar de manos le atrajo hacia el interior, ofreciendo servirle el desayuno, desocupar una silla más cómoda o sencillamente palmearle la espalda o abrazarle. Matt odiaba todo eso. Hubiese preferido que nadie le notara, poder ir a un rincón tranquilo y estar solo, como siempre. Pero la segunda vuelta de las elecciones, que el día anterior le pareció una excelente noticia, ahora le parecía un total fastidio.
Finalmente, luego de muchas disculpas y sonrientes evasivas, logró esquivar a la entusiasta muchedumbre, tomó su bandeja y se dirigió, como de costumbre, a su mesa preferida…
De repente, hubo como un cortocircuito en su cerebro. En la mesa, contemplando su plato con expresión ceñuda, estaba su amigo Mello, candidato a presidente y mejor amigo… al que había besado hacía algunas horas.
La bandeja casi cae al suelo, pero logró sujetarla a tiempo. Estaba petrificado en su lugar, mirando al rubio con los ojos desmesuradamente abiertos. Como es natural, Mello pronto sintió que alguien le observaba, por lo que miró a su alrededor despreocupadamente. Pero cuando sus ojos se posaron en Matt, dejó caerla mandíbula con expresión pasmada. Un segundo después, apartó la vista, visiblemente avergonzado, y continuó mirando su desayuno.
El pelirrojo se quedó un momento más mirando al chico, pero sintiéndose de repente muy estúpido fue a toda velocidad a la primera mesa vacía que encontró. Dejó caer la bandeja con estrépito, y comió más rápido que nunca. Y antes de que alguien pudiese ofrecerle una servilleta, salió rápidamente del salón, dirigiéndose directamente a su habitación.
Mientras, Mello intentaba tragar por lo menos un yogurt, pero definitivamente no tenía apetito. Ni siquiera pudo comer un chocolate esa mañana, por lo que ya era un hecho que algo andaba mal. Además, apenas había dormido, por lo que su humor no estaba de lo mejor ese día, algo que habían notado los votantes (por lo que se mantenían prudentemente alejados). Finalmente, dejó el desayuno sin haberlo tocado siquiera y tomó una brusca resolución. Porque más que mal, Matt y él eran amigos, y tenían que ser capaces de solucionar el… impasse del día anterior como tales.
+o+o+o+o+o+o+o+o+o+o+o+o+o+o+o+o+
Cuando oyó que llamaban a la puerta, su primera reacción fue ignorarlo. El día ya iba lo suficientemente mal como para sumarle que sus entusiastas partidarios quisieran visitarle en su habitación. Pero cuando llamaron de nuevo, decidió que terminaría con todo más rápido si les decía directamente que no tenía ganas de ver a nadie.
Sin embargo, cuando finalmente abrió, a quien vio en el umbral no fue un grupo de chicos con ganas de aplaudirle, sino que era Mello. El chico miraba en cualquier dirección menos en la del pelirrojo e intentaba aparentar normalidad, pero en verdad estaba bastante incómodo con la situación.
Hubo un instante en el que ambos chicos se quedaron quietos, como esperando a que el otro hiciese el primer movimiento. Pero Matt, dejándose llevar por lo tenso de la situación, intentó cerrarle la puerta en las narices al rubio, y el chico a su vez, advirtiendo esto, hizo fuerza con el hombro para mantenerla abierta. Tuvo lugar una breve disputa, en la que ambos hacían fuerza en direcciones contrarias, hasta que finalmente Mello perdió la paciencia.
-¡sranje, Matt! ¡Déjate de idioteces y hazte a un lado, maldita sea!- mientras hablaba, empujaba con todas sus fuerzas para abrir, pero el pelirrojo se mantenía en su posición.
-¡basta Mello, lo que sea, que sea más tarde!
Ninguno de los dos dio muestras de ceder, hasta que el rubio decidió tomar medidas. -¡voy a contar hasta tres, Kreten (puto cabrón)! ¡Si no has abierto la mierda de puerta para entonces, te aseguro que no voy a volver! ¡Uno, dos…!
Tal y como sabía que sucedería, el pelirrojo terminó por ceder, pero eso no impidió que cayese al suelo al abrirse la puerta tan bruscamente.
-¡…lo siento Mello!- Matt le ayudó a levantarse ofreciéndole una mano, pero cuando el rubio logró pararse perdió el equilibrio y tuvo que apoyarse en el otro chico. Mello se quedó un momento medio recostado en Matt, pero en seguida se separaron, incómodos ante el recuerdo de la noche anterior. Luego, el rubio se encaminó hacia una silla vacía que había en el cuarto, mientras Matt, resignado, se echó en la cama. Hubo un silencio.
-mira, Matt…- iba a comenzar Mello, pero el pelirrojo le interrumpió.
-Mello, ya basta. Lo que pasó anoche, pasó y no es necesario hablar de ello. Además, no fue nada, ¿cierto?
-si no fue nada, no debería haber problema en que lo hablásemos, ¿no es así?- respondió en rubio de mal humor. Touchè. El pelirrojo se quedó en silencio, mientras buscaba como rebatir eso. De verdad, no tendría que haber problema alguno.
-sencillamente no quiero hablar de "eso" ahora.- mientras hablaba, puso los brazos detrás de la cabeza con expresión molesta.
-yo sí. Hay que solucionar eso, porque no quiero que te vuelvas a… entusiasmar así.
-…no me eches toda la culpa. No escuché que te quejaras, la verdad.
-lo hice, te empujé, ¿no te acuerdas, imbécil?
-eh…sí, pero… es que fue un error, sólo eso, y si tanto te molesta no volverá a pasar. En serio…- sin embargo, el silencio hostil que guardaba su amigo le indicó que aún debía decir algo más.-mira, ni siquiera sentí algo, quiero decir mientras te… eh… bueno, tu sabes. Aunque eso no significa que no haya estado bue…- se cortó en seguida, ruborizándose rápidamente. Mello se cubrió la cara con las manos.
-ok, ok… ya fue suficiente- definitivamente eso había sido más de lo que hubiese querido escuchar -, quedamos así, ¿no?
Matt se levantó de la cama, mirando a su amigo con una leve y nerviosa sonrisa en los labios. Finalmente, se acercó a Mello.- ¿amigos, entonces?- dijo, y le tendió la mano. El rubio le miró unos momentos, como pensando.
-sí, me parece.- respondió, y le devolvió el gesto. Sin embargo, ambos se soltaron rápidamente, como si pensasen que el contacto prolongado les podía dar ideas raras. Luego de otro momento de silencio, Mello finalmente habló. -ahora te quiero concentrado y listo. Hay mucho trabajo que hacer, después de todo, ¡la campaña comenzó de nuevo!
Dicho esto, agarró a Matt de una manga de su camiseta rayada y salió corriendo de la habitación, adonde quiera que sus planes le llevaran, mientras el pelirrojo sencillamente se dejaba guiar. Al fin, al parecer, todo iba más o menos normal… por el momento.
+o+o+o+o+o+o+o+o+o+o+o+o+o+o+o+o+
Otro día ya se iba, y el rubio y el pelirrojo no habían parado. Mientras el sol se escondía, Matt intentaba recuperar el aliento, ya que a Mello le había hecho correr alrededor del Wammi's durante todo el día, haciendo cosas como pegar propaganda y reunir gente para los "actos cívicos" del presidenciable. Ahora, sin embargo, estaban ambos sentados en el techo del orfanato, observando satisfechos los terrenos bañados por el sol.
El rubio se estiró como un gato y se recostó de espaldas en las tejas planas del edificio, mientras Matt se mantenía sentado, mirando el sol irse. La tensión entre ambos, que durante la actividad del día había casi desaparecido, se sentía como vibrar en el aire, y ninguno de los dos tenía muy claro que decir. Mello, como siempre, decidió cortar por lo fácil y no abrir la boca, para no arruinar las cosas más de lo que estaban. La verdad, su mente había divagado al día anterior, y a lo que había y no había hecho. Sentía que no había reaccionado como él mismo, que se había dejado llevar demasiado, y eso le molestaba levemente. No es que le agradase la idea de responder, por supuesto que no, de hecho pensaba que debería haberle pegado un puñetazo al pelirrojo en vez de quedarse como una estatua. Pero sólo por curiosidad se preguntaba que hubiese pasado si hubiese respondido al gesto. Matt notó su cara ceñuda.
-¿Qué pasa, Mello?-preguntó, pensando que algo había hecho mal… otra vez.
El rubio se sobresaltó, ya que sus pensamientos estaban de nuevo por caminos raros-ah, eh… nada, no pasa nada. Sólo pensaba en las mil y un formas de asesinar cruelmente a un albino… iba por el de ponerlo al sol todo el día.
Matt puso los ojos en blanco. Mello era pésimo mintiendo.-ya, ya. Si no quieres decirme lo entiendo.-se recostó junto al chico.- ¿y que haremos mañana?
-lo mismo que hicimos hoy, idiota. ¿Qué más?
-ah, claro…
Otro silencio. Ambos chicos se dedicaron a mirar el cielo, que cambiaba de color lentamente. Pero lejos de ser un silencio incómodo, era como esos silencios necesarios para poner los pensamientos en orden antes de volver a hablar, de esos momentos que se dan sólo entre personas de extrema confianza. Así pasaron los minutos. Finalmente, el sol se terminó de ocultar, y este hecho se notó pronto por culpa del apestoso frío.
+o+o+o+o+o+o+o+o+o+o+o+o+o+o+o+o+
Mientras caminaban de vuelta a sus habitaciones, Mello tuvo un leve escalofrío. No estaba muy abrigado que digamos, y realmente lamentó no haberse puesto otra cosa encima como el cabrón de Matt, quien llevaba un polerón encima de su polera. El pelirrojo pronto notó que Mello le miraba de reojo con los ojos entrecerrados, como cada vez que algo le enojaba.
-¿… qué?
-me cago de frío, kreten (puto cabrón), y tú tan tranquilo con tu mierda de polerón.
Matt suspiró. ¿Es que no superaría su orgullo no siquiera para no congelarse?-si tanto frío tienes, toma. Yo casi no lo siento.-dicho esto, se sacó la prenda y se la ofreció a su amigo, quien murmuró algo acerca de "no aceptar caridad de nadie", y se cruzó de brazos. -por favor, Mello. No me haría gracia que te diera un algo a los pulmones, porque me harías responsable de alguna forma. Y si mueres en el proceso, vendrás y me atormentarás de por vida. -el chico no respondió, por lo que Matt comenzó a perder la paciencia. -Mello, tu mismo me lo pediste, tómalo de una vez.- finalmente, como el rubio seguía de brazos cruzados, decidió tomar medidas. Así que antes de que el chico pudiese protestar, Matt le puso el polerón por sobre los hombros.
Mello se volteó molesto, ya que le había interrumpido el berrinche, pero se sorprendieron cuando notaron lo cerca que estaban después de todo. Matt aún mantenía las manos alzadas a la altura de los hombros del rubio, y todo esto les recordaba demasiado esa otra situación del día anterior…
-ehh… ¿interrumpo?
La repentina pregunta les sobresaltó a ambos. Era Near, quien de forma inexplicablemente silenciosa había aparecido por un pasillo lateral. El albino les miraba a ambos con cara extraña, pero su atención estaba fijada sobre todo en el rubio, que luego se comenzó a incomodar. Por parte de Matt, deseaba que se lo tragase la tierra, ya que había estado a punto de hacer… "eso" de nuevo, y Near lo había visto todo.
-¿Qué mierda quieres, desteñido?- dijo finalmente Mello. Aún tenía el polerón de Matt sobre los hombros, hecho que no dejó de notar el albino.
El aludido ignoró el insulto. -quería hablar contigo… en privado- dijo, echándole una sugerente mirada al pelirrojo. -pero si estás muy ocupado…
-para nada, imbécil bañado en cloro. Tengo todo el tiempo del mundo.- mientras hablaba, le fulminaba con la mirada. Por alguna razón, pensaba Matt, Near siempre lograba sacar de sus casillas al rubio, por más que este insistiera en que su vida le importaba tan poco como una puta hormiga. No es que estuviera celoso, claro. -Matt, vete. Tengo que conversar con este idiota.
El pelirrojo intentó protestar, pero Mello estaba muy ocupado intentando hacer explotar al albino con la mirada, por lo que no le hizo el menor caso. Así que levemente molesto, volteó y se encaminó a su habitación, convencido de que el rubio iría hacia allí para insultar a Near hasta quedarse sin voz.
El chico esperó a que Matt se hubiera perdido de vista antes de comenzar a hablar.-mira, el hecho es bien simple. Tu y yo sabemos que no nos llevamos muy bien…
-alto, alto. Esto suena a cliché. Si quieres que seamos amigos o algo así…
-no, ni creas. Lo que quiero decir, si me dejas hablar- Mello, quien ya le iba a interrumpir de nuevo, cerró la boca.- es que es necesario un cese a las hostilidades. Tú y yo tenemos intereses personales puestos en esto de las elecciones… no seas cínico, tú también lo haces sólo por ti, y sería de lo más problemático que nos jugásemos malas pasadas o bajezas de ese estilo. Ambos sabemos que estamos por encima de esas cosas, ¿no es así?- si quieres tratar con Mello sin que te insulte o te dé una golpiza, hazle ver que es superior en algún ámbito. Near lo supo desde el día en que le conoció. -así que más que un ofrecimiento de amistad, esto es algo como… un cese al fuego. Una tregua, si le quieres llamar. Por lo menos hasta que termine todo esto. Por esta vez, resolvamos nuestros problemas como caballeros.
Dicho esto, le tendió la mano. Era imposible explicarlo pero el caso es que ahí estaba, ofreciendo una tregua. Desde que se habían conocido eran rivales, por lo que el repentino deseo de acercamiento era de lo mas sospechoso. ¿Qué se traía entre manos? Mello le miró con desconfianza en un principio, pero finalmente cedió. Sin embargo, que ese niño no pensase que iba a bajar la guardia tan rápido. No era estúpido después de todo, pero sí era sensato. Así que ambos se dieron la mano, el rubio sin dejar de mirar con rabia a Near, y este sin cambiar su expresión neutra y levemente perturbadora.
Pero alguien miraba desde un pasillo cercano, y a Matt no le gustaba el matiz que estaba tomando todo esto. Se había ocultado tras una esquina del pasillo, incapaz de contenerse de saber qué planeaba el albino. Near era una persona de temer cuando se lo proponía, y no le gustó la expresión de su rostro cuando miró hacia atrás en cuanto ambos chicos se soltaron las manos y Mello se alejó. Definitivamente, ayudaría a su amigo todo lo posible, ya que más le valía al rubio irse con cuidado con una persona como esa.
+o+o+o+o+o+o+o+o+o+o+o+o+o+o+o+o+
-¡ahh! ¡Z dreka, sovražim te (¡por la mierda, odio esto!)!
El grito resonó por la vacía y oscura habitación, pero por más que maldijese, Mello tenía claro que el puto sueño no vendría. No sabía que le pasaba, pero desde hacía un par de noches que se despertaba constantemente, y eso le hacía estar somnoliento y de mal humor todo el día. Se cubrió la cabeza con la almohada y la presionó con ambas manos, mientras daba un bufido. Sea lo que fuese, quería que terminara.
Finalmente, se levantó y decidió darse un baño. Quizá el agua tibia y los vapores le sirvieran para relajarse, o como último recurso se golearía la cabeza fuertemente contra un lavamanos. Seguro que dormiría toda la noche con esta técnica.
Una vez allí, encendió el agua de una de las duchas, pero a pesar de que se veía muy tentador el meterse, no se animaba a desvestirse. La noche era muy helada después de todo.
Mientras el rubio dudaba y observaba el agua caer, alguien entró al cuarto con la misma preocupación que él. También llevaba algunos días sin dormir y no le hacía gracia que sus puntuaciones de jugador de élite estuviesen bajando dramáticamente por esto. Pero cuando entró y escuchó el agua corriendo se sorprendió bastante. ¿Quién estaría a esa hora bañándose?
Fue lentamente hacia donde provenía el sonido, y lo que vio le sorprendió aún más. ¿Era Mello quien también tenía problemas para dormir?
-¿…Mello? ¿Qué haces aquí?-preguntó con voz somnolienta. Era, como no, el pelirrojo Matt.
-¡sranje!-exclamó el aludido, asustado por la repentina pregunta. No había dudas, era Mello.- ¡Matt, casi me matas baraba (cabrón)!
-lo siento, lo siento… no grites, por favor. Mi cabeza me mata.- se acercó a su amigo, quien estaba parado a un lado de las duchas.- ¿te ibas a dar un baño?
-no, iba a pedirle a Linda una manicura. Obviamente, imbécil.
-… ¿A estas horas?
-sí… ¿Qué tiene de malo?
-eh… son como las cuatro de la mañana-Matt se rascaba la cabeza, extrañado. ¿Qué tanta energía tenía ese bastardo?
-sí, ¿y? ¿Acaso tienen reglas las duchas? ¿No tengo derecho a usarlas cuando quiera?
-sí, lo que digas.-murmuró. Lo último que quería era discutir con el Mello comunista que poseía de vez en cuando a su rubio amigo, por lo que optó por el silencio.
-… ¿podrías irte? No quiero desvestirme frente a ti…-dijo Mello después de un rato.
-¿eh…? Ah, sí, como no.-Matt se fue hacia el sector de los lavamanos, obedientemente. Pero entonces vio que el muy imbécil había dejado la toalla allí. Así que con cansancio la tomó y decidió llevársela.
-Mello, tu toalla…-el pelirrojo se quedó donde estaba, con la boca abierta como un idiota. Porque el rubio estaba en esos momentos sin polera y peleando contra su cinturón. Era una escena bastante sugerente.
-qué… ¿Matt? ¡¿Qué mierda haces aquí, maldito imbécil pervertido?!-le arrojó su polera negra toda arrugada y le llegó en plena cara al embelesado pelirrojo.
-¿Qué te pasa, oxigenado? ¿La tintura rubia te afecta el cerebro? ¡Te traía tu puta toalla, cabrón malagradecido!-la combinación del sueño y la vergüenza le hizo a Matt decir cosas que nunca diría, por lo que Mello se sorprendió bastante al escuchar de labios de su mejor amigo palabras que sólo le dedicaba Linda, tales como "oxigenado".
-¿Qué mierda dices, estúpido? ¡Tú a mi no me insultas!-dicho esto, se acercó decidido a pegarle un puñetazo de aquellos por lo que se hacía respetar en el Wammi's, pero como el piso estaba mojado, terminó resbalando y debiendo sujetarse de la camiseta de Matt para no caer. Pero a diferencia de otras veces, el pelirrojo estaba cansado y débil también, por lo que en vez de atajar al rubio cayó encima de él al suelo húmedo del baño.
-¡lo siento…!
-deja de disculparte y haz el favor de sacar tu humanidad de encima.
Matt intentó levantarse rápidamente, pero por culpa del agua en el piso terminó resbalando y cayendo de nuevo encima del delgado chico. Y así cuando lo intentó de nuevo, y otra vez, hasta que Mello perdió la paciencia.
-¡ya basta!-exclamó, y le empujó a un lado-no seas idiota y sal de aquí. Aún quiero ducharme, aunque esté con un pervertido en el baño.
Matt no replicó, por lo que la discusión quedó allí de momento. Con gran dificultad, ambos chicos se levantaron, pero cuando el pelirrojo estaba por irse de muy mal humor, Mello llamó su atención.
-eh, hm… Matt… necesito pedirte un favor…-el chico volteó para dar una respuesta cortante, pero el rubio habló antes.-… ¿me ayudas?
El pelirrojo notó que aún estaba luchando contra el cinturón. Tragó saliva. Ojala que no fuese lo que estaba pensando que era.
-y… ¿con qué sería?
-con esto idiota, ¿con qué más?- dijo, señalando la hebilla del cinturón. Mientras hablaba miraba en otra dirección, bastante avergonzado.
-pero Mello… ¿no crees que será un poco…?
-sólo hazlo y ya.
Así que, resignado, Matt avanzó con cuidado para no resbalar y tomó el broche. De verdad, Mello tenía hecho un desastre al pobre accesorio, ya que al ser tan delgado había tenido que hacerle un agujero adicional, y digamos que no había quedado muy bien. Así que el pelirrojo, a pesar de intentarlo con fuerza, no pudo con el cuero humedecido con el vapor, así que se tuvo que agachar para poder ver mejor. Al notar esto, Mello se sonrojó y miró hacia otro lado. Las cosas se ponían cada vez más raras.
Finalmente, el ajustado hoyo cedió, y de hecho, rompió el cinturón por la mitad. El rubio hubiese querido golpear a Matt hasta dejarle inconciente, pero tuvo sus manos ocupadas en sostener sus pantalones, que libres de la correa de cuero casi se caen.
-bueno, ya está. Lo siento por el cinturón…-el pelirrojo estaba visiblemente avergonzado, ya que esa escena podía ser fácilmente malentendida. Así que se levantó rápidamente y se dispuso a irse al fin, pero otra cosa lo detuvo, no Mello esta vez. Era la puerta del baño, alguien la estaba abriendo.
El rubio entró inexplicablemente en pánico.- Matt, ven aquí. Ahora.
-¿Qué pasa ahora?
-¡ven!-mientras tomaba todas sus cosas y las metía a la ducha (con el agua aún encendida) le hacía señas al pelirrojo para que se acercara.
-¿qué? ¿Por qué…?
-¿Qué crees que piense el inútil que va a entrar al baño si nos ve a los dos aquí?
-no lo sé…
-serás idiota. Entra rápido.- ante la insistencia de su amigo, Matt se acercó a la ducha, pero al ver que el agua aún caía, dudó un segundo.
-Mello, no quiero mojarme…
-entra.
-Mello, por favor…
-entra ahora.
-pero…
-¿qué entiendes por ahora?- dijo finalmente, y le empujó dentro.
Apenas ingresó, sintió como el agua le corría por las ropas y por el cabello, empapándole. ¿Qué se proponía Mello? Inmediatamente después, el rubio entró, mojándose entero también.
-¿Mello qué…?
-¡shh! Está adentro.- efectivamente, se oían pasos inseguros en el interior del baño, que resonaban con fuerza. Matt entendía cada vez menos.
-Mello, si hubieses entrado tú y yo me hubiese quedado fuera ¿no hubiese sido más lógico?
Mierda, Matt tenía razón. Pero ya estaba hecho, así que el rubio sólo atinó a hacerle callar otra vez.
En el estrecho espacio de la ducha no había lugar para acomodarse, mucho menos mientras el agua corre y tú no tienes intenciones de mojarte. Así que ambos amigos estaban prácticamente pegados el uno al otro, bastante incómodos en realidad. Mello intentaba que sus pantalones (cada vez más pesados por culpa del agua) se quedasen en su lugar, mientras Matt intentaba dejar la mayor cantidad de aire entre el rubio y él.
Los pasos se acercaban lentamente, por lo que Mello retrocedió instintivamente, apegándose a Matt, a quien ya se le había acabado el espacio. Entonces, mientras el pelirrojo sentía un calor que no tenía nada que ver con el agua tibia y Mello intentaba ignorar el revoloteo del estómago, tocaron la puerta de la ducha.
Ambos chicos se sobresaltaron, pero guardaron silencio. Las duchas, como eran de uso común, no tenían pestillo, ya que si alguien veía el agua corriendo y escuchaba al ocupante bañándose era bastante improbable que abriera la puerta. Pero como ambos amigos no querían ser notados, sólo tenían una remota posibilidad de que el semidormido visitante nocturno se retirase… pero como no, las cosas no resultaron tan simples.
-que… ¡¿Matt?! ¡¿Qué haces aquí… y con él?!- las cosas eran ya bastante malas, ya que quien gritaba era una chica, pero no cualquier chica…
-¡Linda!- gritaron el rubio y el pelirrojo a la vez
-¿Qué mierda haces en el baño de hombres?-preguntó el rubio, sonrojado pero sin dejarse amedrentar.
-¿de hombres? ¡Este es el baño de mujeres, idiota!- Matt abrió los ojos, impresionado. Eso explicaba la ausencia de orinales. Mientras hablaba, la chica miraba al pelirrojo con una expresión de asombro que no auguraba nada bueno. -¿así que era eso? ¿Por eso no me querías invitar a salir? por… ¡por un chico!- la castaña estaba cada vez más alterada, por lo que subía la voz a cada palabra que decía.
-Linda, sea lo que sea que estés pensando estás mal. Esto es un enorme malentendido. Y sobre lo de invitarte, yo nunca dije que me gustaras, así que…- Mello le tapó la boca con su mano, pero Linda ya había captado lo esencial.
-eres un… tú… ¡arrggg! ¡Te detesto, a ti y a tu novio!- ambos amigos se sobresaltaron con esa palabra ¿novio? -y no creas que me voy a guardar esa foto de los dos por más tiempo. ¡Todo el mundo va a saber esto!-mientras hablaba, sacó su celular del bolsillo, para sacarles más fotos o para restregarles la otra en la cara, pero Mello fue más rápido. Tomó el aparato de las manos de la despechada chica y lo arrojó al agua.
-oh vaya, mala suerte creo. Que frágil es la tecnología, ¿no?-dijo con maldad.
Linda se quedó en su lugar, bastante impresionada por la rápida acción del rubio. Pero a penas recuperó la movilidad y la facultad de hablar, lanzó un chillido que los sobresaltó a ambos y se cubrió los ojos.
-¡maldito rubio indecente! ¡Cabrón pervertido! ¡Si para esto usas los baños…!-los dos amigos no entendieron a lo que se refería la castaña, hasta que Mello notó que al tomar el celular había soltado sus pantalones, con obvios resultados.
El rubio recojió la prenda con rapidez, y mientras Linda chillaba y se cubría los ojos, ambos chicos tomaron todo y se largaron corriendo del cuarto en dirección a la habitación de Matt. Una vez lejos de la chica, Mello, aún algo herido en su amor propio, comenzó a fanfarronear.
-vaya inútil despechada, ¿cierto?- miró a su amigo, esperando que captase la broma, pero el pelirrojo no se rió.
-no fue buena idea, y lo sabes. Ahora la tendremos en nuestra contra, y si tanto te preocupa lo que piensen los demás, preocúpate de los rumores que va a iniciar Linda a partir de ahora.
-ah, ya sabía que te podrías de parte de ella. Después de todo, es una de tus admiradoras, ¿no es así?- dijo el rubio en tono ácido.
-Mello, ya hablamos de eso. No comiences de nuevo con esa discusión.
- ah claro, a ti te conviene, ¿cierto? Te gusta que las chicas se derritan cuando pasas, y que te griten estupideces cursis…
-no, de hecho ese eres tú. Ya basta, Mello. Eres muy desagradable cuando te pones así de imbécil.- Matt alargó el paso, ansioso por llegar a su pieza y cerrarle la puerta en las narices al problemático rubio, ya que aún tenía sueño y no tenía ganas de discutir. Pero su amigo aceleró el paso.
-¡Matt! ¡Ah vamos! ¡Era una broma! ¿Qué no tienes sentido del humor?
El aludido se volteó, y su cara de enojo detuvo el avance de su amigo en seguida. -en serio, me estás comenzando a cansar. Eres un egocéntrico, mi vida no gira en función tuya. Estoy agotado y no tengo ganas de escuchar tus idioteces por más tiempo.
-Matt, ¿Qué mierda te pasa?- dijo el rubio fingiendo desinterés.
-¿y aún te lo preguntas? Con todo esto de la campaña y las estupideces que haces me estoy estresando. La verdad, yo no tuve nunca intenciones de hacer nada de esto, y resulta que cada cosa que haces me termina afectando a mi.- se puso frente al rubio, sus ojos verdes brillando de exasperación. -¿hasta cuando piensas seguir, Mello? Se ve a leguas que lo único que quieres es un poco de poder y respeto. Imbécil. Además eres desagradable porque en el fondo no tienes argumentos para rebatir nada, y te pones violento y crees que impones. ¡Eso es patético!
Al fin, varias semanas de frustración encontraban un escape fácil y rápido, aunque a costas de su mejor amigo. Lo peor de todo es que lo que decía Matt era verdad, y la verdad hiere más que cualquier cosa. Por eso el rubio se quedó en su lugar, mientras su juguetona sonrisa resbalaba de su cara.
Después de un largo silencio, Mello finalmente habló con la vista pegada al suelo. -bueno, si así lo crees… creo que nos irá mejor por separado. Buenas noches, Matt. Descansa.- dicho esto volteó y se dirigió a su habitación con paso lento, el cabello y las ropas aún estilando. Mientras, Matt, demasiado tarde, se daba cuenta que había usado a su amigo como remedio al estrés, y se había encabronado con él aunque no le hubiera hecho nada. Había sido sincero, pero hay formas y formas de decir las cosas, y el pelirrojo se sintió fatal cuando vio que el rubio se iba cabizbajo y sin una mirada atrás directo a su habitación.
OWWW! me dio mucha pena escribir a Mello así... :(
¿que pensaron? ¿ideas, planes para Near, felicitaciones, lo que sea?
mandalo con un review... ¡como los de aquí! :D
+o+o+o+o+o+o+o+o+o+o+o+o+o+o+o+o+
Leo ampi
Hola!
creo que hubo un error XD
¡tu review es exactamente el mismo que el del chap anterior!
no me lo explico la verdad... pero bueno :P
igualmente gracias y muchos saludos ^^
Adieu!
:)
Hola!
me encanta que te encante :D
lo de Matt y Mello... son lindos por definición, yo no tengo ningún credito en ese sentido XD
jajaja, a ver, Matt es de Mello y siempre lo será (si te atreves a razonar con el rubio allá tu, a lo mejor te llevas un trocito :P)
lo siento pero Near es algo así como el malo de la pelicula... si hubiese alguien más malvado en esta casa lo pondría, ya que el albino es bastante popular...
suerte para ti y muchos piropos ;)
Adieu!
o0okirao0o
Hola!
ajajajaja sí wiki me ha salvado de más de una
cuando escribí el beso cási me pongo roja yo XD no sé de donde salen esas escenas...
gracias por el apoyo :D y ojala que este chap te guste también
Adieu!
Luna Ultravioleta
Hola!
guau! parece que los besos de Matt y Mello dan descargas eléctricas XD
¡bienvenida de vuelta al mundo de los vivos!
ajá... nuestro albino siniestro ya tiene otra cosa en mente... pero no se sabe como reaccionará ahora que los chicos están peleados... CHAN!
jeje me alegro de las propiedades eléctricas de los besos XD
bueno, ojala que te haya gustado no más ^^
SUPER BESOOO!!
Adieu!
kira_neko
Hola!
¡me alegro de lo de tu compu! a mi me ha pasado y no es nada agradable...
pero bueh, aquí estás :)
jeje que bien que te haya gustado el beso, ya vienen algunos más en camino :P
me alegro de que te guste! ^^
jaja deja lo que piensas no más y harás a esta cabra muy feliz
Adieu!
Maundrell
Hola! XD
sí, las partes del dormitorio eran 100% hormonas :P
pero así somos los quinceañeros, según creo...
me alegro de que guste^^ de verdad da mucha ilusión
jaja lo de la disco está en proceso (en mi mente) y creo que va a ser aceptablemente... no sé la verdad -.-U
bueno, gracias como siempre :P
Adieu!
+o+o+o+o+o+o+o+o+o+o+o+o+o+o+o+o+
siiiii! reviews reviews!! :D
bueno, este chap ya se acabó, pero quedan elecciones y hormonas para rato XD
PRÓXIMAMENTE: 8. por el bien del movimiento
¿qué pasará con la discusión de este chap?
averiguenlo en el próximo XD
gracias lectores! (reverencias) me encanta leerlos y entretenerlos ^^
nos vemos (o leemos... ya saben)
Adieu!
PD: creo que se me olvidó algo... lo pondré y les avisaré en cuanto me acuerde. Lo sé, soy un desastre -.-U
