Capítulo 7: Decisiones - Parte Uno

García dejó a Reid en su apartamento primero, por más que insistió, él no le dijo gran cosa, después de llorar por algunos minutos, prefirió callar. Él se bajó del taxi y se acercó a la ventana.

-Oye mi g-man, si quieres hablar, por favor, recuerda que estoy para ti, 24/7.

-Ja, lo sé, gracias. Ahora ve, te veo mañana.

El taxi arrancó y Reid lo observó hasta que viró y desapareció de su vista.

Al entrar, sonrió al ver a Clonney acostado en su sofá, con uno de los zapatos de Morgan en el hocico.

-Ey chico, hola!

El sabueso corrió hacia él y brincaba, feliz de verlo. Fue a revisar el plato, pero quedó sorprendido al ver la bolsa de la comida abierta y tirada en el suelo.

-Vaya, Clooney, esto no le va a gusta a Morgan.

El perro se adelantó y siguió comiendo de lo que estaba en el suelo. Reid tomó el recipiente del agua, se la cambió y se la puso a un lado. Se sentó en el suelo junto a él y se quedó observándolo.

-Ha sido divertido tenerte aquí, te cuento algo, nunca tuve un cachorro, era imposible, mamá les tenía alergia y, bueno, con la universidad y el cuido de ella, no tenía tiempo tampoco. Fue increíble tenerte, al menos, por unas horas.

Mientras observaba al perro, pensaba en Morgan, en las palabras de Carla la noche anterior y ahora, cómo había pedido ella que él se quedara toda la noche. 'Su esposo, dijo que vivían juntos, diablos.' No podía hacer nada. En su estado, no podía tener impresiones fuertes, lo más importante era la salud de Carla y la bebé. Así que tomó una decisión. Clonney empezó a chuparle la cara, haciendo que saliera de su estado pensativo.

-Eyy... ja, eres un buen chico, Clonney. Vamos, dormirás conmigo hoy.


Morgan estaba en una silla, junto con ella. Desde que entró, estaba dormida. Sus pensamientos estaban con Reid, a pesar de ser tan joven, y a veces, comportarse impulsivamente, lo amaba. Si había algo en que tenía completa seguridad, era en los sentimientos del genio hacia él. Le había prometido apoyarlo con Carla, y lo que hizo horas antes lo demostraba. Él sabía que le había dolido, pero puso las necesidades de Carla y la niña por encima de las propias. Así era él, su Spencer. 'Todo saldrá bien. Después de que nazca mi niña, le pediré que vivamos juntos.' , pensó con alegría e ilusión.

Eran cerca de las 6 de la mañana cuando Carla despertó y vio a Morgan dormido en la silla.

-Derek, Derek...

-Mmm... hola, cómo estás? Necesitas algo? Puedo llamar...

-No, no, estoy bien. Gracias por estar aquí.

-Descuida, cómo estuvo?

-Empecé a sentir un dolor a la derecha del abdomen, me asusté, era agudo, así que llamé una ambulancia. Sabía que ibas a New York, así que no busqué llamarte. Lo único que quería en ese momento, es que un paramédico me atendiera.

-Hiciste bien... Porqué le dijiste que vivimos juntos?

-Bueno... no quería quedarme sola, yo...

-Está bien, está bien... no estoy molesto por eso, me tomó por sorpresa, pero no estoy enojado.

-Y Spencer?

-Él estaba conmigo anoche, mientras esperaba alguna noticia tuya.

-En serio?

-Si, de hecho, el me convenció que viniera contigo.

-Te convenció?

-Si, te lo dije, él va a poner todo de su parte para que no tengas problemas... Carla, estás bien? Estás segura? Te pusiste triste.

-No, claro que no, solo estoy cansada, es todo... Derek, tengo miedo. Vivo sola, si algo me pasa...

-Siempre estaré pendiente...

-Pero no es suficiente, no solo por tu trabajo, era fin de semana y ni siquiera estuviste el domingo.

-Tenía un compromiso con el equipo...

-Lo sé, pero...

-Mira, no sé como vamos a hacer, pero no te preocupes, buscaremos una forma, si es necesario, contrataré una enfermera...

-Derek, hablas como si fueras millonario.

-No lo soy, pero encontraré la manera, no pienses en eso, solo trata de relajarte, de acuerdo?

-Bien.


A las 7:45 Reid salía del metro. Mientras subía los escalones, escuchó que alguien lo llamaba. Un jovencito lo paró.

-Usted es el Dr. Reid.

-Lo siento. Te conozco?

-Yo sé a qué se dedica... Lo vi en Georgetown hace un par de semanas. Usted dio una conferencia sobre el sadismo sexual y cómo ayudó a atrapar al asesino de Mill Creek en St. Louis.

-No soy... alguien a quien le guste hablar ante el público.

-No sé. A mí me pareció genial.

-Te ves muy joven para asistir a Georgetown.

-Soy alumno de la Escuela Secundaria Northwest.

-Y asistes a la conferencias sobre estallidos de cólera sólo por diversión?

-No tengo muchos amigos.

-Y te interesa el diseño de perfiles?

-Sí. Digo... leo mucho, sabe, sobre crímenes reales...como novelas gráficas, sobre todo. En ellas se analiza el origen de esa perversidad... lo innato y lo adquirido, todo eso. así que supuse que sería interesante oír la opinión de un experto, sabe?... Recuerdo que usted dijo que muchos de ellos matan a prostitutas?

-Ellas son el objetivo principal de los asesinos seriales, es cierto.

-Es por el sexo o porque las ven sucias y por eso deben ser castigadas?

El comentario le extrañó a Reid. Su lenguaje corporal indicaba nerviosismo, no era capaz de mirarlo a los ojos, pero sobre todo, era ese comentario lo que encendió la señal de alarma. -Me estabas esperando aquí?

-Qué significaría si alguien las apuñalara y les cortara el cabello?

-Nunca... nunca oí un caso como ese... Ammm... Te gustaría acompañarme a la Unidad de Análisis de la Conducta... tal vez para que hables con otros miembros del equipo?

-En realidad tengo que ir a la escuela, le responde y huye de él. Reid corre hacia él pero no lo alcanza, por más que lo llama para obtener su nombre y teléfono, es ignorado. Las personas no lo dejan pasar, así que corre en la dirección contraria y se dirige directamente a BAU.


Morgan pasó al apartamento de Reid. Clonney corrió hacia él. Después de acariciarlo, fue a la cocina, tenía comida y agua fresca. En la mesa de comedor había una nota. 'No te preocupes por Clonney, hablé con la vecina del tercer piso, le dejé una copia de la llave, vendrá a darle agua y comida a Clonney, y lo paseará si no volvemos en la tarde y en las mañanas. Dejé café hecho y desayuno en el horno. Te veo en la oficina.' Después de desayunar, se bañó y vistió. Era curioso, tenía una sensación grata, dejar su desayuno listo, atender a su cachorro, se sentía como si vivieran juntos. Después se imaginó lo mismo, pero con su hija. Por fin, su propia familia. El celular lo distrajo...

-Morgan.

-Ammm... hola, soy Prentiss. JJ me dio tu número, tenemos un caso, crees que podemos encontrarnos en la Av. 51 con la 36 para entrevistar a posibles testigos. Llevaré la camioneta.

-Si, claro, de qué se trata?

-Parece que Reid se topó con un asesino serial cuyas víctimas son prostitutas...

-Reid? Él está bien?!

-Si, está con Gideon en la morgue, te explicó todo al llegar..

-Bien, nos vemos allá.

Morgan llegó al lugar en cuestión de 15 minutos, cerca de ahí, había un callejón, donde era común la presencia de prostitutas, el lugar era cercano al Capitolio y otros edificios de gobierno. En ese momento, llegó Prentiss.

-Hola, de qué se trata?

-Bien, hace 3 meses apareció una prostituta apuñalada en un callejón de esta misma zona, hace tres días una segunda, esta vez con la palabra 'Ayúdame' grabada en el vientre. Y esta mañana otra chica, también prostituta, con la misma palabra. A las tres le cortaron un mechón de su cabello.

-Y qué tiene que ver eso con Reid?

-Tengo entendido que un adolescente se lo encontró en la salida del metro, y le hizo preguntas. Sabía de las prostitutas apuñaladas y que les cortaban el pelo.

-Demasiado para ser una casualidad.

-Así es, hizo un retrato del chico.

Prentiss le entrega el dibujo echo por Reid. Al verlo, Morgan sonríe.

-Si, definitivamente es obra de él.

-Este callejón está en el punto medio entre las primeras dos escenas y a tan solo tres cuadras de la escena donde encontraron a la chica esta mañana. Gideon y Reid van en este momento a esa escena.

-Bien, empecemos.

Después de entrevistar a dos prostitutas de la zona, Morgan y Prentiss regresan al bullpen, y se encuentran con Hotch.

-Y bien? Qué encontraron?

-La mayoría de los clientes de estas chicas son políticos, empresarios..., explica Prentiss. -Ellas dicen que vieron al chico, pero que era tímido, las observaba pero nunca hizo un movimiento hacia ellas, pensaron que era un mirón, nada más.

-Bien, Prentiss, llama a Barnes, de WPD, es el contacto de JJ, necesitamos información sobre ataques a prostitutas donde estén involucrados políticos.

-Bien.

-Ey, Hotch, dónde está Reid?, le pregunta Morgan.

-Está con García en este momento... Morgan?

-Si

-Ayuda a Prentiss

-Claro.


Al entrar a su oficina, Hotch se sorprendió al ver a una mujer esperándolo.

-Agente Hotchner, Karen Steyer.

-Congresista, cómo está? Tome asiento por favor.

-Bien, gracias. Me dijeron que no había problema en que lo esperara aquí.

-Por supuesto. En qué puedo servirle?

-Bueno, hablé con mi gente y sé que tienen a un asesino serial potencial asesinando prostitutas aquí.

-Las noticias vuelan.

-Tengo personal muy calificado.

-Así parece.

-Me gustaría que me prometa que si su equipo continúa a cargo del caso no dará a conocer los homicidios.

-Me temo que no puedo prometerle eso.

-Con todo respeto, habrá notado que dije: "Si continúa a cargo del caso". Para ser honesta, no me gusta hacer esto pero como sabe, su Unidad no puede hacerse cargo de una investigación a menos que sea convocada por la agencia policial local.

-De qué se trata esto?

-Hace seis meses introduje mi proyecto más importante declarando "epidemia" a los delitos ejecutados en Washington.

-Estoy al tanto del proyecto de ley. Eso habilita el destino de fondos federales adicionales para combatir delitos vinculados con el modo de vida. como la prostitución y la drogadicción y se espera que así descienda la tasa criminal.

-Eso dio resultado en Nueva York. Funcionó en Los Ángeles y también lo hará aquí. Y en cuatro días me presentaré en la puerta del Capitolio y anunciaré que la tasa de delitos menores, en Washington cayó un 43% y la de crímenes violentos descendió un 37%. Lo último que necesito es un anuncio de prensa informando que hay un asesino serial que mata prostitutas.

-Entiendo eso pero no alertando a los medios estamos exponiendo a esas mujeres a un gran riesgo.

-No le estoy pidiendo que deje de hacer lo que hace. Trabaje en su caso... atrape a su asesino pero hágalo sin llamar la atención.

La mujer se pone de pie, al igual que Hotch, y él la increpa

-Y si no lo hago?

-Le garantizo que no trabajará en ese caso... Ammm... Un pequeña advertencia. Es persona con ímpetu, es brillante... la clase de persona que puede hacerse cargo de la Agencia algún día. También debería aceptar... que dirigir al FBI tiene mucho que ver con la política... tanto como con las fuerzas de la ley. Buen día

La mujer sale de la oficina y baja las escaleras, mientras Hotch la sigue con la vista y ve, molesto, como se abrazan afectuosamente ella y Prentiss.


En el bunker de García, Reid y ella tratan de averiguar quién es el joven del metro.

-Vamos Reid, eso no ayuda, piensa como un chico de secundaria.

-Tenía 12 años cuando ingresé en la universidad.

-Bueno, recomencemos, yo pensaré como una alumna de la secundaria y tú como un criminólogo. Dijiste que era estudiante del penúltimo año, verdad? La primera regla de la adolescencia: Al hablar con una figura de autoridad, siempre debes mentir sobre tu edad. Es probable que aún esté en primero o segundo.

-Bueno. Su saco era de lana de cordero pero no se veía clásica, debe haber sido diseñado a medida. Significa que pertenece a una familia adinerada. En Washington, tener dinero significa asistir a una escuela privada.

-Bien, bien.

-Al mentir mientes según tu propia experiencia, verdad?

-Así es, así es.

-Concéntrate en los distritos de influencia del Northwest High. Hay otras escuelas privadas dentro de esos distritos?

-Tres.

-Alguna de ellas ofrece cursar asignaturas optativas en Georgetown?

-Una. La escuela Morton.

-Concéntrate en el penúltimo o último año.

-Qué?

-La clase de segundo año.

-Bien. Si lo reconoces, házmelo saber.

Las imágenes de todos los estudiantes de segundo año de Morton recorrían la pantalla de García, hasta que Reid encontró una cara familiar.

-Espera, espera. Detente.

-Nathan Harris.

-Lo tenemos.


Reid salió y se dirigió a la oficina de Gideon, cuando se encontró de frente con Morgan.

-Hola, chico.

-Ey, cómo estás? Y Carla?

-Amaneció mejor, se quedará internada, al menos hasta mañana, su presión estaba un poco alta cuando me fui... Gracias por lo ayer...

-Amm... Morgan debo irme, García ubicó al chico del metro.

-Tienes su nombre?

-Si, iré con Gideon.

-Iré con ustedes, no estoy haciendo mayor cosa con Prentiss

Los dos caminaban juntos. Reid estaba en silencio, trataba de no mostrarse nervioso y mantenía su mente en el caso.

-Reid, gracias por cuidar de Clonney y preocuparte por que coma y pueda salir...

-No te preocupes por eso, Morgan.

-Espera...

Morgan lo toma del brazo y lo acerca. Reid vuelve a ver alrededor nervioso.

-Derek, por favor, suéltame, le susurra, así que lo obedece.

-Qué pasa? Te pongo nervioso, eh?, le contesta sonriendo.

-Agente Morgan, compórtese estamos en medio de un caso, recuerde.

-Bien, bien... usted tiene razón Dr Reid... solo, quería decirle gracias, no sé que haría sin usted en mi vida.

-Derek, yo..., la voz de Reid se oye baja y cortada. Morgan se extraña, siente algo raro. -Debemos buscar a Gideon.

-Bien, como digas.


Eran las 6:15 p.m. cuando Sara Harris escuchó que tocaban la puerta.

-Soy Jason Gideon del FBI, el Dr. Reid. el agente Morgan. Buscamos a su hijo Nathan.

-Por qué?

-Sólo queremos hacerle algunas preguntas.

-Bueno, no hasta que no me expliquen qué es lo que sucede.

-Su hijo me contactó esta mañana para hablarme de un caso de homicidio.

-Es imposible, qué podría saber Nathan sobre un homicidio?

-No, mamá, es verdad, le contesta Nathan quien escucha atrás suyo. -Hablé con él.

-Le importaría si mis compañeros hablan con él, mientras usted y yo conversamos, le pregunta Gideon, a lo que Sara accedió.

Morgan y Reid entran a la habitación con Nathan. Era algo fría, no parecía la recamara de un adolescente. En la mesa estaba un computador, donde Nathan estaba escribiendo minutos antes.

-Sabía que si era bueno me encontraría.

-Es por eso que estabas esperándome? Querías que te atraparan?

-A qué se refiere con "ser atrapado"?

Reid abrió la laptop, haciendo que Nathan reaccione para cerrarlo pero Morgan lo aleja.

-Oye, chico. Quédese quieto y ponga sus manos donde pueda verlas.

-Bien... Eso... Es sólo el texto de una novela gráfica.

Reid revisa rápidamente. -Sobre matar prostitutas?

-Sí, Jack el destripador. Es un caso famoso.

-Esto no es un juego, muchacho.

-Lo sé... qué sucede?

-Me describiste detalles específicos sobre varios homicidios que no fueron publicitados.

-Pero no la maté. Aunque...

-Aunque qué?

-Quería hacerlo.


En BAU, Sara Harris autoriza que Gideon evalúe a Nathan, con la presencia de un abogado. Es llevado bajo la custodia de dos oficiales. Antes de irse, Nathan se encuentra con Reid y García.

-Dr. Reid.

-Sí?

-Sé que no me merezco ningún favor... pero sea cual sea el resultado de mi evaluación psicológica... me promete decirme la verdad?

-Lo prometo.

-Muy bien. Gracias.

Al irse Nathan, García le llama. -Ey Reid...

-Si

-Sabes, es posible que haya matado a tres mujeres. No es tu trabajo apoyarlo anímicamente.

-Es como con mi mamá. Solía pensar que si de saber... todo lo que había que saber sobre la esquizofrenia entonces podría curarla.

-Lo siento.

Hotch se acerca a ellos, -Chicos. Los necesito en la sala de conferencias. Si Nathan Harris no es nuestro sudes, tenemos que definir un perfil.

Hotch se va, mientras Reid baja la mirada. García lo ve y expresa una sonrisa triste. Sabe que está sufriendo, así que se da un beso en la yema de los dedos y se lo pone en la frente, haciendo que el joven sonría. -Así está mejor, Cuando termine, hablaremos, de acuerdo?

-Bien, te lo prometo.


En la sala de conferencias, Hotch revisa con el equipo todo acerca del asesino. Después de analizar los hechos del caso, Prentiss toma la palabra, -Oigan, sé que no son más que hipótesis pero este perfil apunta a Nathan Harris.

-No quisiera referirme a Nathan Harris.

-Hotch, ella tiene razón, le responde Morgan. -Él pidió ayuda. Es un adolescente. Tal vez está intimidado sexualmente. No importa cuántas veces haya dicho que no lo hizo, sabía sobre la última víctima y admitió haberse excitado viendo su cadáver.

-Morgan, tenemos a Nathan Harris. No nos sirve de nada hablar con él ahora. Sólo quiero asegurarme de que no si no es él continuemos con nuestra tarea antes de que muera otra persona.

-Bueno, bueno, bueno. Sabemos que el sudes es un sádico sexual, responde Gideon, pero es interrumpido por Prentiss. -El simbolismo del apuñalamiento tal vez indique que es impotente.

-El único de modo de excitarse es asesinando.

-Considerando que el cortar el cabello y ejecutar los homicidios durante las primeras horas de la mañana surgen a raíz de sentirse disminuido existe la posibilidad de que su patología sea más que sexual, responde Reid.

-A qué te refieres?

-En Washington el "poder" es el activo más importante. Tal vez este tipo se siente impotente

también en su vida profesional.

-Pero por qué elige a estas mujeres en particular?

-La respuesta más simple es que tiene acceso a ellas.

-Bueno, la zona noroeste de Washington tiene 3 grandes centros de prostitución:Cerca de la Avenida Florida, en las afueras de la rotonda Logan y en la Plaza Mcpherson, donde fueron encontradas las víctimas.

-Es probable que trabaje dentro o en los alrededores del Capitolio.

-Bueno, Morgan, volvamos por la mañana a investigar en las calles, y sabremos si alguna de ellas conoce a alguien que encaje con la descripción.

-Bien, estoy contigo, Prentiss

-Bueno. Es tarde. Vamos a casa.

-Espera Hotch, no debería comunicarle esto a los medios?

-Por el momento no.

-Pero no es tarde para que aparezca en las ediciones matutinas.

-Dije que no.

JJ se sorprendió ante la respuesta fría de Hotch, así como los demás, pero no insistió más.

Reid salió con rapidez del salón y buscó a García. Morgan se extrañó al no verlo.

-Ey, JJ, dónde diablos está Reid?

-No sé, estaba hace un momento aquí.

-Si... bueno, nos vemos mañana.

García salía de su oficina, cuando se encontró con Reid.

-Ey, dulce.

-García, me harías un favor.

-Claro, dime.

-Podría quedarme en tu apartamento por hoy.

-Disculpa?

-Bueno, es que tengo que hablar contigo, te acuerdas?

-Amm... si, pero porque estás tan angustiado?

-No, es... por favor, no quiero quedarme en mi apartamento hoy.

-Bien, como digas, vamos, honey, en casa tengo suficiente chocolate para tener una conversación larga y tendida.

Morgan se dirigió a su camioneta, esperando que Reid estuviera ahí, pero nada. Así que se decidió llamarlo. Reid ya estaba en el auto de García, la famosa Esther, cuando su teléfono sonó, pero no contestó y lo apagó. Morgan se puso nervioso, algo andaba mal. Fue a la puerta principal y preguntó si ya había salido. Cuando se lo confirmaron, volvió a marcar, pero nada. En ese momento le llegó un mensaje de García. 'Hola cariño, Reid está conmigo. Pasaremos la noche juntos, no te pongas celoso :D. Cuídate. PG.' Morgan sonrió y se calmó. Aún no entendía porque Reid no le había dicho nada, pero almenos sabía que estaba bien, así que fue al apartamento con Clonney.

Al llegar al apartamento de García, ella fue a la cocina a preparar el chocolate, mientras Reid acomodaba un colchón de aire en la sala. Desde ahí la rubia le echaba un ojo a su amigo, que luchaba con el colchón. Sabía que algo pasaba con él, lo sucedido con Carla en el hospital le había afectado mucho, así que tenía que hablar con él. Conocía lo impulsivo que era Reid, y antes de que tomara una decisión alocada como la de meses antes, primero, iba a arrancar el problema de raíz. Y lo sentía por Morgan, pero no era prudente que estuviera presente.

Con varias almohadas y colchas, ambos se recostaron, después de tomar el chocolate. Era el momento.

-Reid...

-Si...

-Quieres hablar sobre lo de anoche.

-Mmm... no hay mucho que decir, García. Carla necesitaba a Morgan...

-Se que fue doloroso para ti lo que ella hizo.

-No la culpo, en su estado...

-No hablaré mal de ella, no la conozco y se lo del embarazo y todo eso, pero siento que estás más afectado de lo que pretendes aparentar.

-García, estoy bien.

-Cariño, escucha, te amo, te conozco también como si fueras mi sombra. Hay algo que te está atormentando. Por favor, confía en mi, dime, qué sucede?

-Yo... es complicado.

-Dos veces me has dicho esa frase... La primera el año pasado, cuando decidiste irte a Las Vegas. Recuerdas lo qué pasó?

-Me dispararon.

-Exacto. La segunda vez fue cuando decidiste alejarte para evitar que Morgan sufriera por tu enfermedad, qué sucedió entonces?

-El fue más infeliz que nunca...

-Se enredó con mujeres, y sorpresa! Viene un bebé en caminó.

-Crees que es mi culpa lo de Carla...

-No, amor, pero eres una persona que toma decisiones impulsivas. Tienes hermosos sentimientos, una mente brillante, pero cuando decides algo, te comportas como una cabra, así de testaruda.

-Ja, lo siento.

-No debes disculparte conmigo, dulce. Pero por favor, dime que está sucediendo contigo.

Reid se humedece los labios, y sin levantar la vista, le contesta, -Voy a dejar a Morgan.

García se quedó fría, no sabía cómo reaccionar.

-...Yo... qué te puedo decir, García, a mi no me gustan los niños, y Morgan quiere que yo esté con él y una bebé, simplemente, no puedo.

-Ajá... Reid, dime algo

-Qué?

-Crees realmente que soy tonta!

-García!

-Ahora si estoy segura! Algo malo pasa, y quiero saberlo!

-Ya te dije, yo no quero encargarme de una niña.

García se puso de pie y empezó a caminar de un lado al otro de la sala. Reid tragaba saliva.

-Mira, Reid, me estás haciendo enojar...

-García...

-Yo estuve ahí cuando le avisaron a Morgan que Carla estaba en el hospital, después en la sala de espera, vi tu cara mientras esperabas y cuando le dijiste al médico que Morgan vivía con Carla, que era su esposo, para que pudiese pasar la noche con ella, tus ojos tenían un brillo diferente, más importante, te abrace por 10 minutos, mientras llorabas desconsolado en mi hombro. Crees realmente poder engañarme y convencerme de que eres un ser tan trivial y que no quieres nada con esa niña!

-Pues si... soy trivial, los niños son difíciles, nunca quise un niño, no quiero ser padre, pero eso no sucede con Morgan, no lo pondré a elegir entre mi y su hija, prefiero alejarme un tiempo...

-Ok, frena ahí, ni creas que me vas a decir ahora que te vas otra vez, porque te juro que soy capaz de amarrante a una silla y llamar a Morgan inmediatamente.

-Pero porque me haces las cosas tan difíciles

García se acercó a él, y le acarició el rostro. -Reid, cariño, eres tan transparente y sincero, que es imposible que me puedas engañar. Ahora, haremos un trato, me dirás absolutamente todo lo que sucede y me prometerás que no te volverás a ir, y yo no le diré a Morgan lo que sucede, qué dices?

-No puedo, García...

-Piensa que podría aligerarte un poco la carga, por favor, confía en mi.

Reid observó a su amiga, y accedió.


A primera hora, suena el celular de García. Ella poco a poco va despertando. Esa noche, Reid habló, lloró, como nunca lo había visto. El dormía a su lado, su rostro reflejaba lo mal que había pasado la noche. Ni siquiera movió un músculo con el sonido del teléfono, así que García contestó.

-Ey, babygirl, Reid está despierto?

-Él sigue dormido, espera... Reid... Reid vamos... despierta...Reid

-Mmm... si...

-Es Morgan.

Se enderezó y después de respirar con fuerza, toma el teléfonokk

-Hola Morgan.

-Ey, chico, necesito que vengas lo más pronto posible a la plaza McPherson, el asesino atacó a otra chica.

-Bien, te veo allá.

-Quieres que vaya por ti?

-No, no... yo llegó por mis propios medios, nos vemos.

Después de colgar, se puso de pie y empezó a recoger la sala, mientras García preparaba el café.

-Oye tendrás que ir a tu casa a cambiarte?

-No, traje la maleta conmigo, está en tu auto.

-Bien...

Le ofrece un café y ambos se sientan en la mesa.

-García, gracias por hablar conmigo anoche.

-Descuida, cómo te sientes?

-Terrible.

-Me imagino, qué vas a hacer?

-Lo único que puedo hacer...

-No es justo, es decir... porqué ella hace eso!

-No lo sé, pero no tengo salida, al menos hasta que Morgan tenga la custodia de la niña.

.Lo mejor sería que ella no fuera tan obcecada.

-Si, es cierto.

García se acercó a él, y le dio un gran beso en la frente.

-Dios te bendiga, cariño.

-Y a ti.


Reid se baja del taxi y el primero que se encuentra con él es Morgan.

-Qué tienen?, le pregunta Reid fríamente.

-Buenos días, Morgan, es bueno verte...

-Morgan, por favor.

-El cadáver está atrás.

Reid caminó hacia el sitio donde Prentiss revisaba el cuerpo, y Hotch evaluaba la zona. Era seguido por Morgan, que se quedó algo extrañado por su actitud, pero decidió no darle importancia.

Prentiss sacó la billetera del cuerpo de la mujer y revisó su identificación. -Sólo tenía 16 años.

-Se está enojando y culpa a la policía por no controlar sus impulsos. Ese sentimiento aumentará con cada asesinato, responde Hotch

-Eso significa que buscaremos muchísimos cadáveres.

-Mientras tanto, en 2 días la congresista Steyer se presentará en el Capitolio para declarar a Washington

zona libre de delitos, contesta con molestia Hotch, entonces Prentiss se dirige a él, -Oiga, a propósito, por qué se reunió con usted. el otro día?

-Fue una conversación privada.

-De acuerdo, por supuesto. Lo siento.

-Supongo que Nathan no es nuestro sudes, concluye Morgan,

-Hay que llamar a Gideon para decirle que de por terminada la evaluación?

-No. Es necesario que él entienda qué es lo que le está sucediendo. Merece saberlo.


En Quantico, Gideon termina la evaluación de Nathan y llama a Sara aparte.

-Opino que Nathan debería ser hospitalizado.

-Qué?

-Creo que necesita atención médica.

-Soy doctora.

-Está teniendo fantasías homicidas que están directamente relacionadas con su impulso y descarga sexual.

-Bueno, él buscó a su agente. Eso demuestra que está preocupado. En su corazón, no quiere dañar a nadie.

-Eso es positivo, pero la inteligencia y la percepción no siempre sirven para controlar nuestros impulsos. Que admitas el problema no implica que puedas controlarlo.

-Si lo hospitalizamos le estaríamos diciendo que es un monstruo.

-No, no, no, no, no. Él está enfermo y necesita ayuda. Si un alcohólico no puede controlar sus impulsos, bebe. Considere qué sucede con alguien que lucha contra sus impulsos psicóticos.

-No soy ingenua. No me volveré ciega pero debo proteger a mi hijo.

-Él necesita ser atendido por profesionales.

-Tengo acceso a los mejores de Washington. Me aseguraré de que vea a alguien todos los días pero no lo voy a hospitalizar.


Morgan, Reid y Prentiss seguían revisando la información del caso, cuando Hotch llamó a la mujer.

-Vaya, ahora que estamos solos, dice Morgan, mientras, con disimulo, mete la mano por debajo de la mesa y la pone sobre la pierna de Reid. El genio inmediatamente reacciona y se levanta.

-Qué haces!

-Yo solo...

-Morgan, si no eres capaz de controlarte, es mejor que no te me acerques.

El genio toma sus cosas y se va a la oficina de Gideon, dejando a Morgan sin palabras.


-Tome asiento, le pide a Prentiss cuando ella entra su oficina. -No me agrada ser cuestionado frente a otros agentes, le dice Hotch con algo de molestia.

-No fue mi intención... lo lamento.

-De qué habló con la congresista Steyer el otro día?

-Pasó a saludar, contesta Emily extrañada. -Trabajó con mi madre, así que la conozco desde que era una niña.

-Le pasó información sobre este caso?

-No.

-Este equipo no puede funcionar si no confío en la gente que lo integra.

-Señor, si hoy hice algo que lo molestara lo siento... pero no merezco esto.

-Apareció misteriosamente en la Unidad luego de que un miembro de mi equipo falleciera.

-Así es, pero...

-Hizo un buen trabajo. No cuestiono eso. pero no pienso tolerar una agenda política.

-Mi madre es política de carrera. Trabajó con ella. Le cae bien?

-Es una mujer impresionante.

-Bueno, creo que la política hace que la gente sea desconfiada. Creo que hace que se odien a sí mismos, los aparta de sus familias y daña a la gente. Así que si no necesita nada más me gustaría volver a las calles y hallar a quien asesinó a esas mujeres.

Prentiss sale de la oficina y pasa al lado de Reid quien está en la puerta de Gideon.

-Gideon, ya tomaste una decisión sobre Nathan Harris?

-Los perfiles y las evaluaciones son ciencias inexactas.

-Y tu opinión profesional?

-La pregunta no es si terminará matando a alguien, es cuándo.

Morgan se acerca por detrás, -Gideon, Reid, Sara Harris acaba de llamar, Nathan desapareció y parece que en su cuarto encontró algo, no supo que decir, pero parece que es grave.

-Es necesario encontrarlo, yo iré al apartamento de los Harris, Morgan, ve con Reid y busquenlo en las calles, es tarde, es necesario dar con él.

Ambos se dirigían al auto, cuando Morgan lo paró, -Escucha, lamento lo de hace un rato, tienes razón, estamos en un caso, debo actuar más profesionalmente.

Reid no dijo nada, bajo su mirada sin decir nada.

-Estamos bien, entonces?

-Si, lo estamos Morgan, ahora vamos.


Llevaban al menos una hora en la camioneta, pero no había señales de Nathan.

-Aún no puedo creer que su madre no haya salido a buscarlo, señala Morgan mientras conduce.

-Le dije que sería mejor que lo esperara en la casa.

-Reid, sabes que no es tu responsabilidad.

-Lo es. No puedo explicarlo.

-Bueno, trata conmigo.

-Sabe que lo entiendo.

-Por supuesto que sí. Eres criminólogo

-Es más que eso.

-Cómo?

-Sé lo que es tener temor de tu propia mente... cambiemos de tema mejor, qué sucede con Hotch?

-No sé.

-Tal vez se hizo el nudo de la corbata muy apretado, otra vez.

Por unos instantes, se río, se sentía agradable, sabía que extrañaría eso.

-Espera, llaman... Sí... Dónde... De acuerdo... Vamos hacia allí...

-Qué sucede?

-Acaban de encontrar un cadáver.