Trent Thomson es un chico dulce al que le encanta la música. Siempre le encontraremos tocando su guitarra debajo de la sombra de un árbol, en su habitación o en clase de música del instituto Reich Moon. Es la hora del almuerzo y él está tocando ensimismado los acordes de su guitarra. Alguien toca a la puerta y él se detiene cuando la puerta se abre.

-gwen -pronuncia con una sonrisa.

-sabía que te encontraría aquí –se sienta en el suelo junto a él -. Eh traído unos emparedados ¿quieres?

-claro –deja su guitarra a un lado.

Es extraño como las personas nos callamos en la adolescencia por temor a una respuesta negativa. En los dos primeros años de instituto gwen y trent se distanciaron y no porque ellos quisieran, sino porque es lo que pasa cuando conoces a alguien desde la primaria y entras a una nueva etapa como lo es el instituto. Mientras Trent se iba haciendo popular, y no porque él se lo labrara o quisiera, gwen pasaba desapercibida en su mundo gótico y antisocial en el cual estaba más que acostumbrada y a gusto. Cierto es que en los primeros días era muy reacia y arisca con todo el mundo. Es parte de su genio y de su carácter. Cada uno iba con su grupo de amigo en el instituto y así era difícil cualquier tipo de comunicación entre ellos. Pero gwen era más que consciente de la existencia de trent que él. Él era lindo y amigable con todo el mundo, cosa que gwen no era, además era popular entre las chicas, en especial de Sadie y Katie, dos chicas muy pesadas y que agobiaban a trent. Si no fuera por aquel día en que trent encontró el colgante de gwen jamás hubieran vuelto a saber nada del uno al otro, no se dirigirían ni una sola palabra o ni tan solo una mirada.

-qué piensas hacer cuando termines el instituto?

-puede estudie literatura o pintura, no lo sé, aun no lo eh pensado trent.

-cualquiera que elijas seguro que lo harás genial.

-gracias.

Y ahí estaban mirándose de una forma tierna de la que eran vagamente inconscientes, o no? gwen había caído en el cliché de gustarle los chicos que tocaban guitarra y trent pensaba en que ella era la chica más lista eh independiente que había conocido y claro, también era hermosa.

Por otra parte del instituto tenemos a Mike y a Zoey. Amigos desde la primaria eh inseparables desde entonces, hasta ahora.

-te vienes a casa hoy? Necesito ayuda con las mates.

-claro Mike.

Ellos se gustan, pero ninguno sabe si es correspondido y tienen ese miedo tonto que los mantiene en la zona de amigos. Mike tiene un secreto que le hace sentirse como un fenómeno y que le es difícil de controlar muchas veces. Zoey ha presenciado como el resto ese secreto que Mike disimula diciendo que es un talento o una broma que le gusta hacer. Según el son personajes y están Vito, Chester, Manitoba Smith y Svetlana. No quiere que nadie sepa que sufre un desorden de personalidad y mucho menos Zoey.

En el grupo de animadoras esta la menos destacada Beth, la perdedora que le hace los deberes a Heather.

-beth tráeme unas papitas de la máquina –dice la pelinegra -. Y que no sean de barbacoa.

Beth solo quiere ser aceptada y su falta de habilidades sociales adecuadas y su ingenuidad la hacen un blanco fácil para las artimañas de la bruja manipuladora de Heather. Aunque, unas de las razones por las cuales aguanta tantas ordenes es por Justin. Oh si Justin. Ojala él se fijara en ella. Las pocas veces que él le habla ella se siente como en las nubes, como el resto de todas claro, pero de todos modos se permite soñar despierta con aquel guapetón.

Cuando hay voluntad el camino puede ser un poco hermoso y esperar al amor sentados cuando lo tienes en frente es un poco frustrante, pero como se dice por cada soñador un sueño. El instituto, esta tan lleno de adolecentes tan diferentes y con sus diferentes problemas que hablar de cada uno de ellos sería una eternidad y así que lo haremos poco a poco. Aunque solo poco.

-qué crees que estás haciendo?

-a ti que te importa –termina el grafiti y se guarda el aerosol en la mochila.

-lo que acabas de hacer es vandalismo –coloca los puños en su cintura en una actitud reprobatoria.

-piensas perseguirme por ahí como mi expediente juvenil pecosa?

Pero que poco respeto cívico! Profanar la pared del instituto de esa forma. Duncan O'connell tenía que ser.

-bueno como sea me voy a clase de gimnasia.

-vas por el camino equivocado.

-disculpa? –frunce el ceño -. Yo fui exploradora, tengo el sentido natural de orientación y es por allá –dice con seguridad.

-no, es por allá.

Ambos ruedan los ojos y se van por el camino que ellos creen que es correcto. Pero a que adivinan quien llega tarde a clase de gimnasia? Si, Courtney. Duncan esta que sonríe de oreja a oreja. El profesor John hace que Courtney corra dos vueltas más que el resto por su impuntualidad. Después de las duchas la siguiente clase es con el señor Peperman.

-bien alumnos mañana a las ocho en punto los quiero ver delante del autobús para la excursión, bien dicho esto pueden irse.

Fin de la clase. Hora de ir a casa.

-oye Courtney estaba pensando en ir a la fiesta de geoff este viernes, te vienes?

-nunca eh ido a una fiesta y no sé si mi padre me dejara Bridgette.

-tu convéncele, las fiestas de geoff son legendarias.

-lo intentare.

-genial.

Al llegar a casa, Gladis la asistenta de los Gardners, le entrega un paquete a Courtney que ha llegado a casa mientras la castaña ha estado en el instituto.

-es de mama –lee arqueando las cejas, sorprendida.

Sube a su habitación y abre el paquete. ¿Cuadros? Son cuadros! Y de los que les gusta a Courtney. Cuadros modernos en blanco y negro. Son tres lienzos en blanco y negro de un árbol. Hay que colgarlos así que baja y pregunta a Gladis donde hay clavos y martillo.

-que no tenemos? –dice sorprendida ¿Quién no tiene en su casa tales cosas?

-hay una ferretería en el pueblo ¿quiere que vaya a comprar?

-no ya voy yo quiero comprar algo más, si llama mi padre dile que estoy fuera o que me llame a la PDA.

-si señorita.

Coge su bonito coche y va al pueblo. Primero se detiene en una tienda a comprar una carta de agradecimiento para su madre y luego camina hasta la única ferretería que hay en Huntsville. Ferretería O'connell. No tenía ni idea de que los padres de Duncan fueran dueños de una ferretería. Atraviesa la puerta y la campanita suena indicando que ha entrado alguien a comprar.

-buenas tarde en que puedo ayudarla señorita? –dice el dueño que de pronto achina los ojos y se acomoda las lentes.

-buenas tardes señor O'connell –ella sonríe cuando se da cuenta de quién es.

-oh vaya pero si eres la hija de mi buen amigo James Gardner, cuanto has crecido muchacha ¿Qué haces aquí?

-me eh mudado con el aquí hace semanas.

-bien por tu padre no para de decir lo mucho que te echaba de menos ¿Qué querías?

-unos clavos y un martillo para colgar unos cuadros.

-faltaría más.

El padre de Duncan es tan cortes y caballero y un poco serio y severo ahora que hace un poco de memoria. Cuando Courtney cena con su padre en casa le cuenta lo que hizo y a quien se encontró. Los Gardners y los O'connells eran muy buenos amigos y hasta ahora al parecer. Al día siguiente el bus del instituto Reich Moon se dirigen al jardín ecológico de Huntsville. Un trabajador les guía por la zona y les explica un poco de todo acerca del jardín. El profesor Peperman les da vía libre para que exploren por su cuenta y recopilen información para un trabajo que realizaran más adelante. Gwen opta por sentarse en un tronco de árbol asolas y escribir.

-que tienes ahí un diario? –alguien perturba su soledad.

-lárgate –responde fastidiada.

-oh entiendo es privado eh? –mira unos segundos a Cody que acaba de sentarse a su lado en el tronco -. No tengo problemas si está bien –farfulla y se acerca para ver qué es lo que escribe.

-que parte de lárgate no entendiste? –Cody le sonríe y ella vuelve a ignorarlo y este se acerca a oler su pelo -. Que eres una especie de fenómeno? –se levanta del tronco molesta.

-E-es que tú hueles muy rico –dice tímido.

-solo es jabón.

La pálida decide volver al bus y Cody la sigue.

-miren si es la parejita de la temporada –puntualiza Heather cuando los ve juntos.

-oh si estamos muy enamorados –responde con sarcasmo –. Necesito un momento para airarme.

-gwen espera iré contigo –trent aparece y va hacia ella.

-claro –sonríe -. Si quieres –continua y disimula no importarle y baja su tono de alegría.

-deberíamos tomar ese diario no crees Lindsay? –dice la pelinegra a la rubia.

Por otra parte geoff, bridgette, harol, Duncan y Dj toman el tiempo que les dejo su profesor en otra cosa.

-y de verdad puedes pararte de mano veinte minutos? –dice geoff.

-quieres apostar a que no? –dice bridgette con una barrita de chocolate en las manos.

-Who! Acepto! –dice el rubiales.

-yo quiero entrar en eso –dice Harol.

-si eso es prácticamente imposible –dice Dj.

-apuesten –dice sin más la rubia de ojos verdes segura de sí misma.

Entran en la apuesta Duncan y tayler también.

-muy bien, veinte minutos comenzando...ahora!

Duncan cronometra el tiempo y bridgette se concentra en estar parada de manos. Courtney por otra parte es la única que ha estado haciendo lo que el profesor les mando hacer y tiene una redacción de toda la información del jardín ecológico.

-CUIDADO!

-Uh?

Bridgette choca con Courtney y caen al suelo las dos. Courtney sacude la cabeza y se incorpora poco a poco y cuando divisa donde está su trabajo está a punto de llorar como una niña de cinco años. Las hojas están esparcidas por el suelo y llenas de barro. Le ha costado tanto escribir las diez hojas! Y le había quedado bien! De matrícula! Habría sacado una A en la tarea! Nada genial.

-Tu! –dice enojada a Bridgette -. Arruinaste mi trabajo.

-no quise hacerlo –dice apenada -. Debe haber algo que pueda hacer –recoge las hojas del suelo pero las hojas se rompen.

Courtney es una chica acostumbrada a matriculas así que se harán una idea de lo destrozada que esta por la destrucción accidental de su trabajo. Pero si, está dramatizando verdad?

-vigila y recuerda si ves venir a gwen avísame –heather entra en el bus.

-de acuerdo.

Mientras en otro lugar Trent y Gwen están sentados asolas.

-ah, a veces necesito alejarme de todos aquí entiendes? Es decir me están volviendo loca –mira a trent -. Bueno, casi todos ellos.

Peperman llama a todos para volver al autobús y regresar. Courtney, a pesar de haber perdonado a Bridgette por el incidente en la excursión, se siente algo desanimada. En casa, después de terminar unos deberes, coloca un CD en el reproductor que a ella le encanta. Es una de sus canciones favoritas y cuando se siente algo Chof o triste le gusta oírla. Esa canción mejora su ánimo en segundos.

-Kiss me out of the bearded barley, Nightly, beside the green, green grass...

Tiene una voz realmente encantadora para la música.

-Kiss me beneath the milky twilight...

-los Sixpence None The Richer?

¿Esa voz?

-Duncan! –al voltearse encuentra tumbado en su cama a ese cresta verde fastidioso!

-quieres que te bese?

-has entrado por la ventana? –dice viendo abierta la ventana de su cama.

-aja –se acomoda -. Tienes una cama muy blandita.

-fuera la estas destrozando! –agarra su brazo y tira de él -. Porque pesas tanto? –no puede moverlo.

-porque estoy fuerte.

-está bien escúchame candidato a la silla eléctrica o te vas ahora mismo de mi habitación y de mi casa o llamo a la policía.

-es la mejor amenaza que tienes?

-bueno también podría ir a por el bate de béisbol de mi padre y darte con el en la cabeza.

-jajajaja

-porque te ríes allanador de casas?

-me gusta cuando hablas así –la castaña frunce el ceño.

-dime porque te metes conmigo? Tan mal te caigo? Que te eh echo para que me molestes todo el tiempo y me trates mal?

-qué? –se incorpora de la cama.

-has estado todas las semanas metiéndote conmigo desde que eh llegado.

-Courtney...

-acaso me odias o algo así?

-yo no te odio!

-entonces que es Duncan? Creí que éramos amigos desde...

-te fuiste.

Se queda callada rumiando ¿Qué se fue? A que se refiere?

-Eh? –ella no entiende y ¿Por qué de pronto esto se ha vuelto serio?

-nada.

-acaso es por...?

-sí.

Ese es su problema? Por eso me mete con ella? eso no tiene sentido o sí?

-y por eso te metes conmigo? –pregunta la castaña.

-en parte pero también porque me gusta.

-yo no quería irme y además si no recuerdo mal...tu no viniste a despedirte de mí Duncan –ella parece algo melancólica y hace que Duncan se sienta mal por unos momentos.

No sabe qué hacer, esos ojos marrones oscuros ahora le acusan y se siente perdido ante ellos. Que extraño. Quizás nunca se paró a pensar en lo que eso supuso para ella.

-yo... –mete su mano en su bolsillo derecho y Courtney observa que aprieta algo o al menos eso parece.

-que tienes ahí? –pregunta con ingenuidad.

No dice nada y saca lo que lleva.

-hice esto para ti cuando tenía cinco años.

Una calavera tallada en madera, aunque parece que la hayan perfeccionado recientemente hasta lucir bien.

-para mí? –él se lo entrega en las manos -. Duncan...bueno esto es muy raro y aterrador, pero me encanta –sonríe.

Y por primera vez en aquel momento a él ella le resulta adorable. Tiene una sonrisa bonita. Bajaría hasta el mismísimo infierno a por esa sonrisa sin duda. Y a ella él le resulta lindo. Puede que si no llevara ese pelo verde y esos pircings quizás estaría dispuesta a dejar que él la cortejara. ¿Cortejar? ¿Mismísimo infierno? Bueno por algo se tiene que empezar. Verdad?

-yo...

-Courtney ya estoy en casa!

Papa! Tan temprano! Porque?

-bueno será mejor que me vaya –dice Duncan.

-piensas usar la ventana?

-si porque no?

-de eso nada utilizaras la puerta de casa como una persona normal.

-pero tu padre...

-si tienes suerte no te hará daño.

-debo preocuparte por si se le ocurre sacar una escopeta o use ese bate de béisbol conmigo?

-jajajjaja quizás.

-bueno si insistes –se encoge de hombros.

Bajan las escaleras y justo el señor Gardner sale de su oficina.

-vaya no sabía que teníamos visita? –El señor Gardner repasa de pies a cabeza al criminal -. Quien eres muchacho?

-papa él...

-tesoro le eh preguntado a él –dice a su hija en su tono afable que pone un poco nerviosa a Courtney ¿se ha metido en problemas? Quizás debía dejar a Duncan marcharse por la ventana de su habitación.

-mi nombre es Duncan O'connell señor –dice educado y algo intimidado.

-sabes tu padre y yo también íbamos así en la adolescencia –sonríe relajando el ambiente de sopetón y sorprendiendo a Duncan y Courtney -. Se ligaba mucho así.

-papa! –dice la castaña horrorizada por la idea ¿papa ligando? Qué horror.

-ya te vas? –pregunta sonriendo a su hija.

-si papa ya se iba –responde Courtney cortante. Se va hacia la puerta y abre.

-bueno adiós señor.

-adiós.

Sale de la casa y se voltea hacia Courtney.

-tu padre parece genial princesa –ella rueda los ojos.

-eso parece, adiós –cierra la puerta.

-estas saliendo con ese chico?

-papa! –se voltea alucinada hacia su padre.

-qué? –ríe un poco al ver la reacción de su hija.

-no es mi tipo.

-eso mismo dijo tu madre eso de mí y terminaos casándonos y años después...

-papa vamos a cenar quieres?

-está bien porque muero de hambre.

Después de la cena Courtney tomo una ducha y se acurruco en su cama pensando en la pinta que debía de tener su padre con esos harapos de punketo ¿papa un punk? Nadie lo diría del ejecutivo con traje y corbata. Sostuvo en alto el regalo de Duncan y lo miro por horas hasta que se quedó dormida. Quizás ese delincuente sea lindo...

Olas! Olas! Olas! Perdons por la tardanza y eso xD últimamente no se que comentar así que espero sus reviews chicas y chicos no? xD sin más que decir nos vemos por siempre DxC!