Capítulo 7

Miradas.


Katara creyó que soñaba cuando escucho el anuncio de su compromiso con el príncipe de la Nación del fuego, primero fue una pesadilla durante los eternos segundos previos a la mención del nombre de su prometido, si decían: Luten ella saldría corriendo y suplicaría a sus padres que olvidaran eso de la unión de las naciones ya que ella jamas aceptaría, ademas de que obviamente el hijo del Señor del fuego Iroh era muy viejo para ella. Pero cuando dijeron: Zuko todo se convirtió en el mejor de sus sueños y olvido por completo sus quejas y dudas sobre un matrimonio arreglado -¡Arriba la convivencia de las naciones !- el único problema que quedaba era saber que pensaba Zuko ¿Qué tal si el creía que ella era una niña tonta? y ¿si la veía solo como una amiga? ... temerosa Katara busco la mirada dorada de "su" príncipe y se encontró con la visión de un sonrojado y confundido Zuko.

Cuando las miradas de ambos conectaron fue simplemente perfecto, como la primera vez:

-Te encontré.- Dijo ella.

-Ya era hora de que alguien lo hiciera.- Dijo el.

Entonces Katara estuvo segura que no era un sueño y de que no era la unica feliz con esa decisión, así que se puso a saltar como loca y Zuko sonrió mientras ambos se acercaron para terminar abrazados y muertos de risa, por que sabían que sus vidas estaban atadas a las de sus naciones y desde pequeños estuvieron atrapados con las gruesas cadenas de cientos de responsabilidades y preocupaciones. Ellos temían más que nada ese momento de su vida en que les dijeran que su destino había sido elegido por alguien más pero ahora no importaba por que sus deseos y sus deberes milagrosamente coincidieron y podían considerarse las personas más afortunadas de este mundo.

Zuko siempre creyó que el no tenía suerte para nada, era alguien que jamás aspiraría al trono e incluso sus habilidades como guerrero aunque eran sorprendentes siempre eran superadas por las de su hermana, quien siempre se encargaba de recordarle lo poco útil e importante que era en la familia real, sin embargo Zuko siempre se esforzaba por demostrar que podía sorprenderlos a todos y Katara y sus amigos dieron rayos de luz y esperanza a su vida para no rendirse en esa misión de sobrevivir que cada día parecía más imposible. A veces hasta el lo pensaba "su existencia no era indispensable para nadie"... pero ahora era alguien definitivamente muy útil e importe, y no solo por lo que implicaba ser una herramienta política - ser una herramienta política era la mejor noticia que le habían dado- sino por que en ese instante, en esa sala y con esa noticia, al cruzar la mirada con Katara se sintió por primera vez como la persona más importante para alguien.

Katara siempre temía no ser lo que esperaban de ella, se sabía amada por muchas personas -sus padres, su hermano, sus amigos- pero no aceptada. Todos parecían desear algo de ella y Katara sabía que no podía complacerlos, por que ella no era la típica princesa hermosa y perfecta como Yue por que ella era una maestra agua que sabía pelear pero no curar, era en todo sentido algo así como un producto defectuosos que temía nadie querría aceptar. No podía precisar en que momento paso o si simplemente fue desde el principio pero ella estaba enamorada de Zuko pero siempre tuvo miedo de que sus sentimientos no fueran correspondidos, que el también creyera que Katara estaba defectuosa, que era solo una niña molesta. Pero con solo su anterior cruce de miradas supo que estaba equivocada, Zuko si la quería, si estaba interesado en ella y simplemente estaba en sus brazos. Aunque el sabía de todos sus defectos al enterarse que estaban prometidos no salio corriendo, se sonrojo y la abrazo, la acepto.

Todos en la sala parecían felices por la noticia, por supuesto que había sonrisas falsas y miradas sorprendidas pero Zuko y Katara estaban distraídos para fijarse en ello y simplemente se permitieron disfrutar el momento.

El primero en notar extraña satisfacción de los adultos fue Zuko.

-Creo que esto no lo decidieron ayer.- Dijo el suspicaz, queriendo estar molesto pero no podía estarlo con Katara al lado.

-Eso parece, pero por primera vez no me importa.- Hablo sonrojada ella. Aun no pudiendo creer que todo lo que pasaba a su alrededor era real.

-¿Hubiera estado bien con cualquiera?- Pegunto el inseguro, años de inseguridad no podían irse en un instante.

-Sabes que no- se quejo ella- todo esta bien por que eres tu.

-Lo siento... - dijo el volteando para ocultar su sonrojo y volviéndose con una deslumbrante sonrisa engreída-es que tal vez solo quería escucharlo de ti.

Katara no dijo nada y solo se sonrojo aun más y entrelazo sus finos dedos con los de el, notando el contraste de sus pieles y lo cálida y grande que era la mano de el. Katara siempre tuvo miedo a crecer pero ahora quería más que nada en este mundo crecer, crecer muy rápido y que su compromiso se llevara a cabo.

El resto de la fiesta paso borrosa y confusa para Katara, le encantaba isla Amber pero en esta ocasión apenas y podía recordar el viaje lo único que sabia ,y quería saber, es que regresarían dentro de una semana a la Nación del fuego para la celebración oficial de su compromiso.

o.O.o

Being fue una de las muchas sonrisas falsas ante el anuncio de compromiso del príncipe de la Nación del fuego y la princesa de la Tribu agua del sur, pero pronto su sonrisa de volvió genuina y burlona cuando vio el sufrimiento en los ojos infantiles del avatar "lo ves, como ellos solo van decepcionarte y traicionarte" quiso gritarle, pero no lo hizo, mantuvo la sonrisa pensando en que pronto la altiva Nación del fuego sufriría por su arrogancia. Ese compromiso no era más que otra prueba de la ambición de los señores del fuego al querer expandir su control y la tribu agua se prestaba tontamente, ese compromiso era como darle una oveja aun león solo bastaba ver al príncipe junto a la pequeña Katara para notarlo. Pero ellos no permitirían tal crimen, ellos salvarían al mundo de la ambición de la Nación del fuego.

Un hombre con una fina capa verde con bordados dorados se acerco como una sombra a Being y el monje no se molesto en apartarlo.

-Al parecer se a presentado la ocasión propicia para empezar.- Hablo serio el hombre de la capa y Being solo sonrió.

-Así parece...no podemos dejar que la corrupción se siga esparciendo.- Dijo muy solemne el monje pero el brillo en su mirada no coincidía con su palabras.

Notas: se acerca el momento de que las cosas se compliquen.

Gracias a todos los que leen pero agradecimientos especiales a:

Maidijunior, -esta vez si pude usar tus consejos, mil gracias, pero descubrí que no se como sacar el guion largo :P díganme como por favor-, Kumicogina y karenpage espero que les guste esta nueva parte del fic.